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La alegría de Lucifer y nuestro pesar no duraron mucho. Al tercer día en el sepulcro, Cristo resucitó.

¡Había vuelto! ¡Había vencido a la Muerte! Era evidente que aquél hecho no podía pasar desapercibido por mucho tiempo y así sucedió. La noticia corrió como agua de río entre sus discípulos. Algunos la creyeron, otros no.

Permaneció un tiempo más en la Tierra y luego ascendió a nosotros. El cuerpo terrenal que usaba se disipó para siempre y Él volvía a ser Él, el Todopoderoso, el Creador… Dios.

Nos contó entonces que cuando estuvo muerto descendió al Infierno y que liberó a las almas que ahí estaban prisioneras y que les enseñó el camino al Cielo. Nos dijo que había renovado la fe de millones con su sacrificio. Todo aquel que tuviera fe en Él, podía ir al Cielo y alcanzar la Salvación. Estaba feliz, exultante. Sin embargo esa felicidad se hundió en un abismo de depresión al cabo del paso de los siglos.

Sin querer queriendo, había fundado una nueva religión, cuyos creyentes se expandieron rápidamente por el mundo a base de fuego, sangre y espada. Las Cruzadas, la Santa Inquisición, etc, etc. Los cientos de crímenes y abusos cometidos por la Santa Iglesia, en el Nombre de Dios… todas esas cosas, y el hecho de que tan solo su atroz forma de morir y no sus buenas obras en vida ni sus lecciones serian recordadas por sus creyentes, hicieron que Dios perdiera la fe en la humanidad.

Aunque, más importante que eso, hicieron que perdiera la fe en sí mismo.

Con honestidad, creo que tal vez fue por eso que nos abandonó. La pérdida de fe en sí mismo, en la obra que había creado. Todo lo cual no deja de ser inquietante.

¿Acaso eso demuestra que Dios se equivocó finalmente? ¿Podía el Ser Supremo que hizo el Universo y sus estrellas haberse equivocado?

He escuchado montones de teorías al respecto, entre mis hermanos. Algunos le achacan la culpa a la humanidad. Dicen que por haber estado en un cuerpo humano, Dios no podía calcular bien hasta dónde llegaría su accionar. Que no previno que su intervención traería consigo esto, el mundo en el que ahora vivimos.

La verdad es que no sé que pensar.

Mis amigos, los Winchester y yo, buscamos a Dios cuando Lucifer amenazó hace tiempo al mundo.1 La respuesta que recibimos tras la infructuosa búsqueda fue que Dios se había cansado. Que nos dejaba a nuestra suerte.

¿Significa eso que jamás volveremos a tener noticias de nuestro Padre?

No lo creo. Honestamente, no. Me gusta pensar que tal vez, solo tal vez, Él decida volver. Y entonces ponga las cosas en orden.

Por otra parte, como otros, no me quedo solo con la espera. Ya no. He hecho cosas para intentar mejorar este mundo. Muchas me temo que han sido desastrosas.2 Creo que nadie está exento de cometer grandes errores… ni siquiera Dios.

Es todo lo que tengo para decir. Éste es el final de mi historia, aunque viéndolo bien no es tan así, puesto que la cosa no termina. Continua en el día a día, en lo que Sam, Dean y yo enfrentamos en cada una de nuestras aventuras de las cuales, ustedes son testigos.

Me llamo Castiel y soy un ángel. Tenía una historia que contarles. Lo he hecho. Pueden tomarla o dejarla, creer en ella o no. Siéntanse libres de hacer lo que les plazca. Pero sepan que todo, absolutamente todo, es real.

Puedo dar fe de ello.

Fin


1 Ver la Quinta Temporada de Supernatural, para más información.

2 Ver la Sexta Temporada y el inicio de la Séptima de Supernatural.


Siempre me intrigó el hecho de que Dios hubiera abandonado al mundo en "Supernatural". Creo que por eso nació este Fanfiction. Francamente, no sé (o no recuerdo bien) si en la serie de TV se dio una explicacion oficial de por qué Dios decidia mandarlos a todos al carajo y marcharse. Bueno, ésta es mi explicacion "NO-oficial", relatada por el mismo Castiel. Espero que, pese a todo, les haya gustado.

Un saludo a todos!

FEDERICO H. BRAVO