La verdad es difícil compaginar muchas ideas en tu cabeza y más cuando solo tenias contemplado escribir una sola historia, pero gracias a la sugerencia de Tribute Ann, pues heme aquí escribiendo una historia para ella. La verdad me emociona mucho poder llevarles esta historia de mi propia autoría, así como muchos personajes que se incluyen es esta, cabe destacar que muchos de los personajes y la predecesora historia de THG pertenecen a Suzanne Collins una maravillosa escritora que nos ha inspirado a muchos y nos ha dado la oportunidad de tener una mayor capacidad de sensibilidad y tacto respecto a la lectura se refiere. Como les decía estoy escribiendo 2 historias a la vez, "Desencuentros" y "El chico del Distrito 12", espero que se den un tiempecito para checarla. Les agradecería infinitamente sus reviews porque de estos mismo uno siente qué dirección tomar respecto de la historia.

DESENCUENTROS

Han pasado ya algunos días desde que termino la Rebelión, aun seguíamos bajo las instalaciones subterráneas del Distrito 13 y hasta ahora seguíamos nuestro régimen estructurado por actividades establecidas en un horario estricto.

Por grupos nos llevaron a los refugiados a un salón donde nos decían que dado que la Rebelión contra el Capitolio había terminado teníamos la oportunidad de quedarnos con ellos en el Distrito 13, volver a nuestro Distrito de origen o unirnos a un grupo de refugiados que trabajarían para el nuevo régimen de Panem.

Durante el ataque que se suscito en mi Distrito a partir de que Katniss dirigió esa flecha a través del campo de fuerza todo se volvió un caos, muchos deslizadores arribaron y surcaron los cielos y empezaron a bombardear la ciudad llevándose todo a su paso. Ese día en particular yo había ido a visitar a la Sra Everdeen y a Prim como lo venía haciendo desde Katniss había regresado a los Juegos del Hambre; ese día en particular ellas se encontraban en su antigua casa de la Veta, a veces se encontraban ahí porque esa casa les recordaba mas a la antigua Katniss y la añoranza de no tenerla cerca mas que es ese lugar que consideraban su hogar les traía consuelo, yo solo quería expresarles mi apoyo y solidaridad, la Sra Everdeen solo se limitaba a asentir, su hija Prim me decía que ella confiaba en que Katniss regresaría a casa sana y salva. Cuando me despedí de la familia de Katniss, caminaba lentamente por las calles de la Veta, cuando un sonido ensordecedor se diviso no a muchas calles de donde me encontraba, la gente salió inmediatamente de sus casas, todos corrían sin rumbo fijo, niños y madres angustiadas, llanto, desesperación era lo que abundaba, yo me quede inmóvil, mi cuerpo no respondía al hecho de estar presenciando lo que yo veía como me inminente y súbita muerte. Era un bombardeo inimaginable, la tierra se cimbraba bajo mis pies, el estrepitoso sonido que se emanaba era terrible y aterrador, se empezaba a sentir el ligero olor a humo, el fuego a los alrededores se empezaba a propagar.

La gente enloquecía, gritaba, lloraba, se empezaba a ver que se acercaba gente herida, con golpes y contusiones, algunos ensangrentados o con quemaduras en los brazos y las piernas. No me percate en qué momento pero una multitud de gente se venía hacia mí, es cuando lo vislumbre entre toda esa gente, era Gale Hawthorne.

El aparentemente estaba guiando a la gente que llevaba consigo, supongo que a algún lugar seguro, en ese instante sentí que alguien me empujaba, sentí como caí sobre mis rodillas y las palmas de mis manos. Mi incredulidad aun no me dejaba salir de mi trance, en ese momento sentí que alguien me ofrecía una mano para ayudarme, era un hombre de mediana edad con cabello castaño, de piel aceitunada y ojos grises distintivos de la Veta, automáticamente le di mi mano y me levanto tal pluma fuera.

Me tomo del brazo y me condujo a un lado de una esquina de una de las casas, me señalo a una mujer de aproximadamente treinta años con un bebe en brazos, ella tenía rasgos finos, tenia ojos azules profundos, aunque de igual manera que el hombre que me la presento su piel era aceitunada y su cabello era castaño lacio cayéndole en cascada sobre sus hombros, el bebe aparentemente era un recién nacido y tenía sobre este una sencilla frazada.

-Ella es Iris y mi nombre es Zarek, me imagino que tu eres Madge…Madge Undersee ¿no es así?- pregunto a medida que recuperaba el aliento

-Si- un sonido apenas perceptible salió de mis labios

-Vámonos, el Capitolio está atacando el Distrito, Gale nos está guiando al bosque, vamos corre.

A medida de lo posible me recupere y tome la mano que me ofrecía Iris, mientras ella trataba de proteger con su otro brazo a su pequeño. Corrimos siguiendo a la multitud que nos llevaba algo de ventaja. Zarek se percato que nos estábamos rezagando, le pidió a Iris le pasara al bebe y así nosotras podríamos llevar un mejor paso, ella no me soltó del agarre, nos situamos frente a su esposo para hacernos caminos a través de la multitud que teníamos enfrente y así no aplastaran al pequeño que estaba en brazos de su padre.

Una vez que pasamos la alambrada derribada por un grupo de hombres dirigidos por Gale, algunos de nosotros nos detuvimos a observar como el Distrito se consumía en cenizas, poco a poco, aun seguían las detonaciones conforme seguíamos el trayecto que había trazado Gale, este no se despego de sus pequeños hermanos, de su madre y de la familia de Katniss. Sentí una pequeña opresión en el corazón cuando lo mire dirigiendo unas palabras a Prim, cuando le decía que Katniss estaba bien y que muy pronto se encontrarían con ella de nueva cuenta. Dado que no teníamos mucho tiempo seguimos nuestro camino, la noche hizo su arribo y el cansancio estaba haciendo estragos en las personas sobre todo en los niños, y lo había constatado puesto que en ciertos lapsos del camino me ofrecí varias veces a cargar al pequeño Colin, y este la mayoría del camino había sollozado, además de que estaba incomodo de que todo el día había estado en brazos.

Cuando llegamos a acampar sobre lo que parecía ser una Pradera de arbustos y árboles frondosos junto a un lago tranquilo y caudaloso, alcance a oír que las personas que se encontraban a mi lado empezaban a comentar que nadie perteneciente al Capitolio y del gobierno de este que trabajaba o vivía en el Distrito 12 había sobrevivido. Ahí fue cuando me percate que mi confusión y mi instinto de huir no me dejaban ver que no había llegado a casa, no pude ver a mis padres, no pude llegar a tomar alguna pieza musical en mi piano una vez más, no pude regresar a lo que yo conocía como mi vida. Ya no podía regresar a lo que yo conocía como mi hogar, puesto que todo había quedado hecho cenizas.

Caí en cuenta, que la mayoría de las personas que se encontraban ahí eran de la Veta y eran contadas las personas de la ciudad, y ninguna pertenecía a la Alcaldía o a los Vigilantes. No podía creer lo que estaba presenciando, yo la hija del Alcance del Distrito 12 aun seguía viva, gracias a la bondad de esta pequeña familia de la Veta que me había socorrido y ayudado sin pedir nada a cambio; justo cuando unas pequeñas lagrimas hicieron su arribo a mis mejillas, me percate de algo mas, que tal si los demás se daban cuenta de quién era en realidad, que tal si en ese mismo momento me mataban por ser algo así como parte del Capitolio. Mi terror se empezó a manifestar en el semblante desencajado y consternado por lo que yo daba por sentado. Iris se percato de mi estado ya que ella también estaba escuchando los comentarios de nuestros vecinos.

-Madge, no tienes por qué preocuparte, no te pasara nada, si aun no te sientes segura ponte esto-entre sus ropas saco un chal, me lo puso sobre mi cabeza y lo ato a mi barbilla-mira así podrás pasar desadvertida no lo crees.

-Sí, tienes razón Iris, gracias-Dirigí mi mirada a Gale, el cual estaba platicando con su madre, la cual estaba acomodando a sus hijos, entre un improvisado lecho de agujas de pino y frazadas que previeron traer consigo y que en las cual descansarían; del otro lado se podía distinguir a la Sra Everdeen y a Prim las cuales estaban montando una zona medica para los heridos, mientras tanto Zarek se había despojado de su chaqueta y se la había pasado a Iris para que esta se recostara y se arropara con esta. Imitando a todo mundo, conduje unas cuentas hojas y algunas agujas de pino hacia mí y me medio recosté cerca de un árbol y me dormí.

Durante los tres días que estuvimos en el bosque a Gale le fue un poco difícil adiestrar a algunas personas respecto de la caza, puesto que él era el único que podía hacerlo y además tenía la responsabilidad de alimentar a una gran masa de gente con tan solo dos arcos, un cuchillo y una red de pesca, yo me hubiera ofrecido como voluntaria para la tarea de la caza, en su momento Katniss me ayudo un poco con la practica a cambio de que yo le diera lecciones de piano.

No quería que me reconocieran, en especial Gale, yo no me sentía capaz de darle la cara así cuando estaba de incógnita, tenía miedo de que me despreciara y me hiciera a un lado, la verdad desconocía cual habría sido su reacción, por lo cual me limite a recoger algunas plantas, raíces y bayas que alguna vez Katniss me dijo que eran comestibles. Se las pasaba a Iris para que ella a su vez las dejara con las personas que se encargaban de recolectar la comida y a su vez repartían equitativamente la comida que habríamos de engullir ese día.

El tercer día se divisaron de nueva cuenta deslizadores, nadie contaba que en estos llegaba ayuda por parte del desaparecido Distrito 13. Desde ese instante nos acogieron, nos dieron alojamiento, comida y ropa limpia. La verdad no cabíamos de la felicidad desde que ellos nos encontraron, no solo eso, atendieron a los heridos por golpes, contusiones y quemaduras.

No pude pedirles un alojamiento acorde al estatus al que estaba acostumbraba, las instalaciones del Distrito 13 eran subterráneas, la ropa o más bien uniformes que usábamos nos hacían vernos iguales unos a otros nada comparado al vestido rosa que usaba antes de llegar aquí, la comida a pesar de ser desabrida y hasta cierto punto simple era suficiente para que no tuviéramos que pasar hambre.

Nos trataban bien, fueron condescendientes y generosos con los casi ochocientas personas que llegamos del Distrito 12, eso si eran muy disciplinados respecto de los horarios que nos habían impuesto a cada uno de los habitantes, afortunadamente la mayoría de las tareas que se me asignaban las compartía con Iris. En ningún momento me separe de Zarek, Iris y del pequeño Colin los cuales compartíamos el compartimiento 644 y era la única familia que me quedaba. Me hice pasar por la hermana de Iris para así pasar desapercibida, en ciertos momentos del día me deshacía del chal que cubría mi cabeza, era incomodo pasar el día con este, pero no tenía otra forma de camuflajearme dentro de las instalaciones. No podía dejar de quitarle la mirada de encima a Gale, cuando él sentía mi mirada yo inmediatamente volteaba a otro punto para que él no se percatara de mi fijamiento. El la mayoría del tiempo se la pasaba en entrenamiento especial o con Katniss. Sus idas y venidas a los distritos 2 y 12 fueron comentadas por los demás a la hora de la comida. Los veíamos en los propos, notaba que cuando ambos salían en la pantalla Gale no le despegaba la vista de encima a Katniss, tan solo verlo embelesado así, de esa forma con ella, me daba mucha rabia, coraje y si celos, celos enfermizos que me corroían, miles de emociones me embargaban pero la mas renuente era la culpa, si culpa y resentimiento a lo que en ese momento se presentaba en mi corazón. Yo estaba locamente enamorada de ese cazador, de Gale Hawthorne.