Los personajes de Bleach son de Tite Kubo.

Historia inspirada en la película mexicana "Negro es mi color" (1951)


GRACIAS: Akisa: Que bueno que te gustó el capítulo y creo que este también te gustará, Gzn: Gracias por comentar y ya falta poco para saber quién es el papá de Rukia, Dan Yagami: Gracias por comentar y espero que este capítulo te guste, kiaru87: Muchas gracias por comentar y leer la historia, HOTARU SATURN BLACK: Me alegra que te haya gustado el capítulo, ya pronto se sabrá más sobre la historia de Yoruichi, Stephanie Za: Gracias por comentar, y lo bueno es que mi computadora se pudo arreglar y ya está bien, Kaoru240: Muchas gracias por comentar, espero te guste este capítulo, Neko dani: jejeje pues espero no me patees por el capítulo de hoy y gracias por leer, Kureimy: Jajaja sí, pobre chico le saldrá un buen moretón, yo vi esa novela pero ya no me acuerdo de nada T.T, Orihime tendrá un difícil desición que tomar pues los dos chicos son buenos y están muy enamorados de ella, espero te guste este capítulo, ichiruki forever: Gracias por comentar y espero te guste este capítulo, Caroone: Gracias por comentar y leer la historia, Anahis: Me alegra que te haya gustado el capítulo, amelie-ru14ku13: Pues hay que esperar a ver que si pasa algo entre Senna y Kira, pues ella está "algo" obsesionada con Ichigo, muchas gracias por comentar, Yoruichi00: Pues es que es medio testaruda, pero a lo mejor cambia en una de esas XD, Evanna-118 : Muchas gracias por comentar, me alegra que te haya gustado el capítulo.


EL AMOR NO TIENE COLOR.

CAPÍTULO VEINTINUEVE.- EXTRAÑO SENTIMIENTO.

En ese momento la calle no era muy transitada, ocasionalmente uno o dos coches pasaban por ahí. En la casa de enfrente una vecina de Rukia peleaba, a los grandes gritos, con un vendedor de aspiradoras necio sobre que ya no necesitaba una más. El sol resplandecía en el cielo azul, el cual lucia despejado, algo muy opuesto a lo que sucedía en el corazón de cierta chica de ojos violetas, pues tenía múltiples dudas sobre lo que debería hacer.

Ichigo y Rukia estaban frente uno del otro parados frente a la reja.

Él se alegraba internamente de que ella estuviera bien, pero se reprochaba por haber corrido a su rescate, ya que sólo le demostraba que aún era importante para él.

—Me voy. —dijo Ichigo. —ya estas segura. —dijo tratando de parecer lo más frio posible.

Eso sorprendió a Rukia, quien había pensado que por haber pasado por ese incidente Ichigo se iba a mostrar más preocupado y protector con ella, es decir, pensaba que ya lo tenía comiendo de su mano de nuevo.

—Gracias por ayudarme. —le dijo ella. —¿No quieres pasar? —le preguntó, tenía que hacer algo para retenerlo, ya adentro fingiría temor o algo que la ayudara a que de nuevo Ichigo estuviera a su lado.

—No. Debo irme. —le dijo él dándose la vuelta, le costaba tratarla de esa manera pero no quería ser él quien diera el primer paso, él ya lo había dado muchas veces y ella aun no era capaz de ceder un poco y dejar su orgullo a un lado. Eso sólo demostraba que no lo quería, y él por más que lo anhelaba, no podía obligarla a amarlo.

Rukia lo vio dar los primeros pasos hacia el coche, sabía que ese era el momento de tomar una decisión, detenerlo o dejarlo ir.

Detenerlo significaría doblegar su orgullo, y por mucho que quisiera vengarse, esa no era una razón de peso para hacerlo. Lo mejor era dejarlo ir, al fin de cuentas ya lo había herido lo suficiente y todavía le quedaba Grimmjow para desquitarse.

Se quedó viendo como el joven de cabellera naranja avanzaba hasta que llegó al coche y le quitó el seguro.

Ichigo había caminado lo más lento que había podido.

—("Idiota"). — pensó mientras desactivaba el seguro de la puerta, había sido tan iluso de creer que al último momento ella lo detendría. — ("Adiós Rukia"). —pensó con tristeza mientras abría la puerta del coche. Sabía que era la despedida definitiva.

—Ichigo. —escuchó la voz de Rukia detrás suyo. —No te vayas. —El joven se quedó estático al oír aquellas palabras, tres pequeñas palabras que lograron volverlo a la vida.

Sí, la venganza no era suficiente para doblegar su orgullo, pero cuando lo vio alejarse sintió una opresión en el pecho y la tristeza la invadió al imaginarse que ya no estaría junto a él, así que corrió hacia él cuando lo vio quitar el seguro de la puerta y tratar de abrirla, no podía dejar que se fuera, no quería que se fuera.

Ichigo volteó para encontrarse con la intensa mirada violeta. Por un momento se quedaron en silencio.

—No quiero que te vayas. —le dijo Rukia sinceramente. En ese momento admitió que Ichigo se había convertido en alguien importante para ella, que cuando estaba a su lado un extraño sentimiento se sembraba en su corazón, que por más que intentaba reprimir no podía.

—No quiero irme. —le dijo él con una cálida sonrisa. Rukia se aferró a él con fuerzas e Ichigo correspondió el abrazo.

Se sentían tan bien así, desfrutando de nuevo de la calidez de sus cuerpos. Ichigo se apartó un poco de ella para poder besarla, ya no resistía las ganas de probar de nuevo aquellos labios a los que se había hecho adicto, ella correspondió enseguida al beso, era algo que también necesitaba.

IOIOIO

—¿Así que estabas dispuesta a dejarme marchar? —preguntó Ichigo sentado en el sofá, con ella junto a él.

—Sí. —respondió ella. —estaba enojada.

—¿Por Riruka? — preguntó Ichigo para comprobar la hipótesis de su primo.

Rukia se sonrojó, le daba pena admitirlo, pero cuando entraban a la casa Ichigo le pidió hablar con sinceridad y ella lo había prometido.

—Sí, me enojé al ver que eran tan cercanos. No me gusta que me hagan a un lado. —dijo ella.

Ichigo sonrió. —Admite que estabas celosa. —le dijo.

—Pero sólo un poco. —admitió por fin.

—Pero no tienes de que preocuparte. —le dijo él. —a ella sólo la puedo ver como mi hermana. —le comentó. —A Riruka la conocí recién salí de la carrera, cuando yo tenía veintidós años y ella quince. —empezó a relatar Ichigo, Rukia lo escuchaba atenta. —Riruka viajaba con su padre en un auto cuando sufrieron un accidente. Ella quedó con varias fracturas, pero no peligraba su vida, sin embargo su padre además de fracturas y hemorragias, había sufrido daños en el riñón y en un pulmón. Y al ser día festivo y no haber más médicos en el hospital en el que hacia mis prácticas, a mí me tocó el caso. Pero en ese tiempo creía que ya lo sabía y que lo podía todo, a pesar de que aún me faltaba mucho para llegar a ser el buen médico que soy ahora. —Rukia no se atrevió a interrumpirlo para decirle que seguía siendo arrogante, así que dejó que continuara hablando.

—Mientras los llevábamos al quirófano, ella me pidió llorando que salvara a su padre, pues era lo único que le quedaba en el mundo ya que su mamá había muerto cuando ella era pequeña. ¿Y sabes lo que le dije? —preguntó él con tristeza.

—Qué harías lo posible por salvarlo —respondió con duda.

—No. —dijo Ichigo moviendo la cabeza. —le dije que no se preocupara, que yo lo salvaría, que no dejaría que muriera, que podía estar tranquila. —Rukia vio en sus ojos la culpa reflejada. —y ella me creyó, confió en mis palabras, y me sonrió y me agradeció. —dijo él consternado por el recuerdo. —y fui tan irresponsable al creer que yo podía con todo, que sólo con quererlo podía evitar la muerte de ese señor, fui tan tonto al ilusionar a aquella niña con algo que no tenía capacidad para hacer. —dijo mientras se apretaba las manos con fuerza. —Al final no pude hacer nada por su papá y murió. —Rukia puso sus manos sobre las suyas, no tenía palabras para consolarlo, pero quería demostrarle que lo apoyaba, que comprendía su dolor y que no lo culpaba.

Ichigo agradeció ese gesto, lo reconfortó bastante saber que contaba con ella y que tampoco lo juzgaba.

—Y cuando se lo comuniqué a Riruka, ella no me odio ni me reprochó nada. —continuó hablando Ichigo. —Al contrario, me volvió a sonreír y me agradeció por hacer todo lo posible por intentar salvarlo.

Rukia sintió mucha tristeza por la chica de cabello fucsia, pero a la vez admiración por haber sido tan fuerte para superar las adversidades.

—Y cómo no tenía a nadie más, hablé con mis padres para que la dejaran quedarse en la casa. —continuó Ichigo. —desde entonces nos vemos como hermanos y ella vivió en mi casa hasta hace un año, pero a veces me sigo culpando de ese error.

—Todos cometemos errores Ichigo. —le dijo con una dulce sonrisa y tomando más fuerte sus manos. —pero lo importante no es sentarnos a lamentarnos de ellos, porque con ello no solucionamos nada, sino aprender de ellos y no volverlos a cometer. Y sé que tú ya has aprendido de ellos y no solamente eres un excelente médico, sino un gran ser humano. —le dijo con sinceridad esperando que sus palabras lo reconfortaran un poco.

—Gracias por creer en mí. —le dijo él con una sonrisa que la hizo estremecerse.

—¿Y por qué se fue? —preguntó ella soltando sus manos, nerviosa por su mirada y lo que la hacía sentir.

—Porque se casó con un buen muchacho del que se enamoró. —dijo él sonriendo. Entonces Rukia sintió mucha vergüenza por sentir celos de ella. —Y precisamente ayer que nos viste juntos me vino a decir que estaba embarazada, por eso la llevé a buscar a su esposo al trabajo para que le diera la noticia.

—¿Sabías que los estaba viendo? —preguntó asombrada.

—Sí. —dijo él. —Y créeme que durante este tiempo me dolió tratarte tan fríamente, pero quería que sintieras un poco de lo que yo sentí cuando creí que tú y Kaien habían tenido algo que ver.

—¿También sabes sobre eso? —le preguntó asombrada.

—Sí, él me lo explicó todo esa misma noche, pero…—se detuvo un momento, temía que Rukia de nueva cuenta se fuera a enojar, pero lo mejor era decir la verdad. — pero decidí esperar a que tu…

—A que yo diera el primer paso para reconciliarnos, a que yo me arrepintiera de lo que hice. —completó Rukia, él asintió. Ahora llegaba su turno de ser sincera. —Creo que me arrepentí desde el momento que saliste esa noche de la casa, pero no quise admitirlo, quise que fueras tú el que cediera primero. —confesó. —Mi orgullo fue más fuerte.

—Pero lo importante es que ya arreglamos las cosas. —dijo él, ella asintió.

No sabía que le pasaba con ese chico, pero a su lado se sentía feliz, él la hacía olvidarse de todo su dolor y su miedo.

—Tienes un moretón. —le dijo Ichigo de repente cuando vio su brazo derecho. —seguramente fue ese chico, pero como tengo buena memoria cuando lo vuelva a ver voy a hacer que se arrepienta de lo que te hizo. —le dijo enojado.

Ella se puso nerviosa.

—Tengo que decirte algo más. —le dijo ella. —Como no quería dejar mi orgullo a un lado, se me ocurrió algo para que fueras tu él que quisiera regresar conmigo. —Ichigo la miró intrigado. —Así que le pedí a ese chico que me ayudara. —Aunque Szayel había participado en el engaño de Grimmjow no quería que pagara por algo que no había cometido, ya había tenido suficiente con el golpe de Ichigo.

Entonces Ichigo lo comprendió todo, y en lugar de enojarse se empezó a reír y abrazó a Rukia que estaba desconcertada.

—Me alegra saber que también eres capaz de hacer locuras por mí. —dijo susurrándole al oído. Lo que hizo Rukia sólo le demostraba que ella lo quería, pero aun sentía miedo de demostrarlo. —Ya te lo he dicho antes, puedes confiar en mí, no te haré daño. —le dijo mirándola a los ojos. —No sé qué te hicieron en el pasado, pero no tengas miedo.

Rukia entonces se decidió por contarle su historia, le dijo que primero se había enamorado de Ashido pero que la había dejado por no considerarla adecuada para él y que sus amigos por coraje se dedicaron a molestarla, también le contó como Grimmjow se había burlado de ella y había fingido su boda, abandonándola al día siguiente. Lo que no se atrevió fue decirle que todo fue a raíz del color de piel de su madre y que había sido por venganza por lo que se acercó a él, ya encontraría en momento adecuado para hacerlo, no quería echar a perder ese momento.

Rukia jamás había visto a Ichigo así, él tenía los ojos llorosos, pero tenía una mezcla de dolor y enojo. Él se sentía tan impotente por no haber estado con ella y evitarle ese sufrimiento, ahora aborrecía más a Grimmjow, pero también ahora la comprendía, había pasado por mucho dolor y por eso era así, no quería mostrar sus sentimientos por miedo a ser lastimada, por temor a ser abandonada de nuevo, y se sintió avergonzado ya que él también la abandonó, porque en lugar de ir con ella para aclarar las cosas, prefirió también hacerla sufrir y se odio por eso, pero se prometió que de ahora en adelante se dedicaría a hacerla feliz y borraría de su memoria todo lo malo por lo que había pasado.

—Ahora comprendo porque había ese abismo entre nosotros. —le dijo Ichigo. —ellos te han hecho daño y pensaste que yo también lo haría, pero no es así, yo te amo y estoy dispuesto a cuidarte como un preciado tesoro. —le dijo acariciando sus mejillas. —Yo quiero ser quien te calme el sufrimiento, quien te ayude a recuperarte de ese mal momento, sólo necesito que me lo permitas. —le dijo con ternura. —que me habrás tu corazón.

Rukia en ese momento sintió como la barrera del orgullo, la venganza, el dolor y el rencor que había puesto entre ella e Ichigo terminaba de romperse, ya los fuertes sentimientos que tenía por él no podían ser reprimidos, y entonces decidió confiar, confiar en que él no la lastimaría y decidió intentar abrirle su corazón.

Y entonces él se convirtió en su sol, en esa persona que la había sacado de la oscuridad, de la soledad, en esa persona que le había dado una nueva esperanza de ser feliz.

Y ella le sonrió, y él la entendió.

Y entonces se fundieron en un apasionado e intenso beso, cargado de todas esas emociones que los dos sentían. Pero Ichigo se separó enseguida, pues de seguir así no podría detenerse y quería ir despacio con ella.

—Es tarde, es mejor que me vaya. —dijo parándose y viendo su reloj, dándose cuenta que la tarde había pasado muy rápido y ya era de noche. Sólo quería llegar a su casa y darse una ducha fría.

—Quédate esta noche. —le dijo Rukia poniéndose de pie y sorprendiéndose por lo que le había pedido.

—¿Estas segura? —le preguntó, pues esta vez no estaba dispuesto a dormir en el sillón. El deseo que sentía por ella cada vez se hacía más grande.

—Sí. —le dijo ella consiente de su respuesta. Ya no tenía caso fingir, ella lo necesitaba, necesitaba su calor, sus caricias, necesitaba sentirse en sus brazos, necesitaba sentirse viva.

Entonces Ichigo le habló a Kaien para pedirle que se fuera a quedar con sus hermanas porque él tenía que ir a tender a un paciente. Le mintió pues no quería hacerlo sufrir ni ventilar su vida privada.

Después Ichigo la volvió a besar y la forma con la que ella respondía sus besos sólo le demostraba que no era la mujer fría y orgullosa que quería aparentar, sino que era una mujer afectuosa y apasionada. Y agradecía que hubiera sido con él con quien se había decidido a deshacerse de esa máscara.

—Me gustas tanto. —le murmuró mientras deslizaba su boca hacia su cuello. Rukia sintió una carga eléctrica recorrerle el cuerpo.

Ichigo dejó de besarla para poder cargarla entre sus brazos y la llevó hasta la habitación. Ella aprovechó que le quitó la mirada de encima cuando abrió la puerta, para quitarse de un jalón la cadena con el anillo que llevaba en el cuello.

Desde el momento en que decidió detenerlo, su venganza había quedado atrás, y ahora sólo quería entregarse a él en cuerpo y alma. Por fin aceptaba ese extraño sentimiento que se había adueñado de ella desde hace tiempo, el que hacía que su cuerpo temblara cada vez que lo escuchaba decirle que la amaba, el que hacía que su corazón se acelerara cada vez que la besaba, el que hacía que perdiera la razón con sólo sentirlo cerca.

Ichigo la depositó suavemente sobre la cama y se situó sobre ella, comenzando a besarla, eran besos tiernos, lentos, no había prisa. Después de un rato de besos y caricias mutuas, le comenzó a quitar la ropa, despacio, pues quería grabarse en su memoria cada parte de su anatomía, Rukia le ayudó a quitarse la suya, deleitándose con su cuerpo perfecto.

Pronto comenzaron los besos de nuevo, Rukia sintió una paz interior que no había sentido antes, se sentía reconfortada entre sus brazos, pero a la vez se sentía tan excitada y ansiando más, al igual que Ichigo.

Él la besaba en el cuello mientras ella le acariciaba el cabello y luego bajaba lentamente sus manos hacia su espalda, era algo indescriptible lo que sentían en esos momentos, él comenzó a besarla por todo el cuerpo, quería embriagarse de su aroma, quería borrar de su piel todo rastro de dolor del pasado. Ella no podía evitar gemir por el placer que sentía.

Pero los besos y caricias de Ichigo eran pausados, pues no quería poseer su cuerpo, él quería poseer su corazón. Y esa noche lo logró.

Más tarde cuando por fin sus cuerpos se estaban fundiendo en uno sólo, él dejó de besarla, miradas violetas y miel se cruzaron, en las dos se podía percibir la pasión y el deseo, pero sobre todo la ternura y el amor que había entre los dos. Podían sentir la respiración entrecortada del otro y sus corazones acelerados.

—Te amo. —le dijo Ichigo antes de volver a aprisionar sus labios. Él no esperaba nada a cambio, le daría su tiempo, la dejaría que estuviera lista, pero no podía callar lo que sentía en ese momento, ella lo hacía inmensamente feliz.

Luego fue ella la que comenzó a besarlo por el cuello. —Te quiero. —le susurró mientras lo atraía hacia él para volverlo a besar.

Se reprochó de inmediato lo mentirosa que era, porque lo que sentía por él distaba mucho del cariño, de un simple "querer", ese extraño sentimiento tenía un nombre: amor. Estaba completamente enamorada de él.

Pero esta vez no fue el orgullo el que impidió que se sincerara, fue el miedo, aquel miedo a volver a ser lastimada que no superaba por completo.

Tras consumar su amor, Ichigo cayó recostado al lado de ella y la jaló hacia él para abrazarla, ella se aferró a su pecho y tras un besó suyo en su frente, los dos se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente cuando la alarma de Rukia sonó a las seis de la mañana, ella abrió los ojos y una sonrisa se formó en su rostro, se giró de lado para buscar a Ichigo, pero él no estaba junto a ella.

De prisa se sentó en la cama y buscó en la habitación, la angustia y el pánico se apoderaron de ella al no encontrarlo. Los recuerdos de aquella mañana en el barco volvieron.

¿Acaso él también la había abandonado?¿Solamente había jugado con ella?, esa sensación de vacío de nuevo se apoderó de ella. Se envolvió el cuerpo con la sabana verde y despacio caminó para salir de la habitación.

—Ichigo. —pronunció casi en un susurro al salir del cuarto y no verlo en la sala. —Ichigo. — volvió a decir con angustia al no recibir contestación.

—¿Qué pasa? —preguntó él saliendo de la cocina con una bandeja con comida en la mano y vestido con unos jeans azules y una playera roja.

Rukia comenzó a llorar, pues en verdad había creído que él se había marchado. Ichigo soltó la bandeja y corrió hacia ella.

—¿Qué tienes? —preguntó con angustia, pero ella no contestó. Él le enjugó las lágrimas con el dorso de su mano.—Yo no te dejaré. —le dijo adivinando sus temores.

—Ahora lo sé. —le respondió más tranquila y le sonrió dulcemente, haciendo que de nuevo se despertara el deseo en él. —el desayuno se arruinó. —dijo viendo la charola en el piso. —¿ahora que comeremos? —preguntó ajena a los pensamientos del chico de cabello naranja.

—Tengo otros planes para el desayuno. —le dijo él con una sonrisa seductora y de nuevo la cargó en brazos caminando hacia la habitación.

—Pero llegaremos tarde al trabajo. —reprochó Rukia.

—El trabajo puede esperar. —respondió él entrando a la habitación. Ella le sonrió.

Sí, el trabajo podía esperar, pensó Rukia mientras se entregaba de nuevo al amor que experimentaba con aquel chico que el destino le había puesto en su camino.


—Bueno pues el lemmon se los dejé a su imaginación.

—Espero que no hayan sufrido de un coma diabético al terminar de leer el capítulo, pero cuando se trata del IchiRuki tiendo a ser demasiado cursi XD.

—El capítulo estuvo inspirado en tres canciones: "Extraño sentimiento" de Luis Fonsi (para Rukia) y "No tengas miedo" y "Yo seré tu sol" de Tercer cielo (para Ichigo).

—Por cierto tengo dos historias que subí recientemente y que si tienen tiempo me gustaría que las leyeran :

La primera es un one-shot que se llama "La promesa" y la otra es un fic que se llama "El príncipe de la noche" y es una adaptación del libro de Drácula de Bram Stoker.


Saludos y que estén bien…y espero que les haya gustado el capítulo.

¡Gracias por sus reviews !