CAPITULO I

( triste adiós)

La noche era fría y el aire mecía los cabellos de todos. La nostalgia podía respirarse y casi era palpable cuando Seiya le dio la mano a Darien.

-Ahora a ti te toca cuidarla –dijo. El aludido sonrió y asintió estrechando su mano.

-Gracias por todo Seiya.

Seiya se forzó a sonreír de la misma manera que Darien había hecho, y volvió su mirada a la joven que no había dicho nada hasta el momento.

–Adiós Bombón.

Serena, le miró tratando de tragar el nudo que se formaba en su garganta y el vuelco de enojo, que de una manera que le resultaba desconcertante, se apoderaba de ella. Quiso gritarle "Eres un Mentiroso Seiya Kou" ¿No había sido él mismo quien había prometido nunca dejarla y siempre protejerla? ¿Dónde habían quedado esas promesas?

-Serena –le llamó Darien

Cierto… Darien… Seiya se hacía un lado para que Darien se encargara de cumplir esas promesas.

-Es normal que se quede sin palabras –intervino Rey posando una mano en el hombro de su amiga- Todas los echaremos de menos chicos.

-Fue bueno tenerlos con nosotros todo este año –dijo Amy esbozando una sonrisa triste.

-Incluso cuando peleábamos –dijo Mina con una sonrisa amarga

-Aparecían para ayudarnos –completó Lita.

Mina dio solemne un paso al frente, quedando justo ante Yaten. Todos esperaban algo profundo de la líder de las Sailors

-Podrían quedarse…

-¡Mina! –exclamaron las demás

Yaten la miró un segundo y después su mirada fue de Taiki a Seiya.

-Lo siento, pero no. Nuestro deber es estar con la princesa, y el deber de nuestra princesa es recuperar el esplendor de nuestro planeta así como ustedes han hecho con el suyo.

-Entiendo… -dijo bajando la mirada desanimada.

-Vengan a visitarnos –dijo Serena con una sonrisa y mirando a Seiya le dijo: -Adiós Seiya.

Los tres chicos se apartaron, dirigiendo una última mirada a aquellas chicas que se habían hecho querer de una manera que nunca hubieran imaginado. Taiki miró a Amy que aun creía que el universo y las estrellas estaban llenas de amor y romance; Yaten Miraba a Mina, la Sailor que tenía el carácter para salvar su mundo y aun así luchar por sus sueños; pero por más que ellos estuvieran invadidos de nostalgia, sabían que había otro motivo aun más poderoso que recuperar el que había sido su planeta, y ese motivo era su hermano, el menor de los tres, Seiya. Sabían que cualquier sentimiento de tristeza que ellos pudieran estar sintiendo no se comparaba con lo que Seiya debería estar sufriendo. Era él quien se había enamorado a tal punto de revelarse contra ellos y era él mismo quien dejaba a su amor en brazos de otro. Otro que además estaba predestinado para ella… algo con lo que Seiya no podía competir. Y sin embargo… Serena también sufría, él lo sabía.

3 estrellas fugases surcaron el cielo esa noche. Y las Sailor Scouts no podían hacer más que preguntarse si las volverían a ver otra vez.

( mar de confusiones)

-No puedo creer que mañana iremos a la escuela y los chicos no estarán ahí –dijo Mina decaída mientras caminaba a lado de Lita. –Todo será más aburrido –dijo alzando su rostro al cielo.

-Arriba esos animos Mina –le dijo Lita- Hemos salvado a la tierra otra vez, deberíamos estar contentas. Celebrar o algo…

-Creo que lo más indicado ahora será ir a dormir –dijo Rey- pensaremos después en celebraciones.

-Rey tiene razón chicas –dijo Amy- Las veo mañana en la escuela.

Mina y Lita también se despidieron. Darien se ofreció a llevar en su coche a Rey y por supuesto a Serena, pero Rey tenía otra cosa en mente.

-¿Darien está bien si acompaño a Serena a casa caminando? No está lejos y Tengo algo que decirle.

-Si Serena está de acuerdo…

Serena asintió.

-Entonces está bien –sonrió Darien- Te veo mañana. Acarició la cabeza de la rubia quien hizo un amago de sonrisa y se alejó.

Rey y Serena caminaron en silencio. Cuando llegaron a casa de Serena Rey se despidió de ella y Luna y marchó sin más.

Ya en su habitación, casi mecánicamente Serena se puso el pijama y se metió entre las sabanas. Y como si ya no pudiera resistir más se echó a llorar.

Mientras tanto en el planeta de fuego, recostado en la rama de un gran árbol Seiya dejaba volar su pensamiento a la tierra. "Dejarla es lo mejor" se repetía en el momento de la despedida, y sin embargo ahora no encontraba sentido en aquellas palabras.

-¡Hermano! –La voz de Yaten lo sacó de sus pensamientos- Baja de ahí, la princesa quiere verte.

Seiya saltó del árbol.

-¿Pasa algo?

-No nos ha dicho –respondió Taiki- pero sospecho que estará preocupada.

-Hace una semana que volvimos y apenas si te vemos durante el día –le dijo Yaten- Sigues pensando en esa niña ¿no es cierto?

-No es de tu incumbencia –le respondió grosero- ¿Tú piensas en Mina?

Yaten reflejó ira en sus ojos

-Pienso en mi planeta y en mi princesa. Nada más me importa, tú deberías hacer igual.

-Mentiroso.

-¡Mira Seiya! –Yaten iba a dejarse ir sobre su hermano pero Taiki se interpuso entre ellos.

-¡Basta los dos! –dijo imponente.

-Seiya, Yaten como la princesa y como yo, está preocupado eso es todo. Es posible que nosotros también echemos de menos ese planeta pero es diferente. Su princesa tiene príncipe, estuvimos presentes en todo lo que sufrió esa chiquilla por recuperarlo.

-¡Lo sé! –gritó Seiya- Y todo sería más fácil si supiera que ella es feliz con eso, o es que ¿creen que soy un egoísta?

-¿Entonces? –preguntó Yaten

-Ustedes no lo entienden porque no la conocen como yo. Percibí su tristeza cuando se despidió de mí… ella no estaba feliz hermanos. Ella sufría, no quería que me marchara…

-¿Qué estás insinuando? –preguntó Yaten receloso.

-Fue como aquella vez que fue a verme a la estación de radio –habló acaloradamente- yo estaba seguro de que ella sentía algo por mí en aquellos momentos, que ella me…

-¿Te amaba? –preguntó Yaten incrédulo.

-No te confundas Seiya –Dijo Taiki- Es normal que estuviera triste, ustedes pasaron demasiado tiempo juntos y no dudo que te haya tomado cariño, yo mismo la vi preocuparse por ti. Pero también la escuché gritar el nombre de Darien cuando lo creía perdido. ¿No la escuchaste tú? Conocemos su historia, las chicas nos la contaron ¿ya la olvidaste?

Seiya no respondió y se limitó a apretar los puños.

-Yaten no es la persona con más tacto en el mundo pero en esto estoy de acuerdo con él. Debes olvidar a Serena Tsukino. Es lo mejor para todos.