Mi segundo fic y ya estoy escribiendo lemon o.O, pero hace tiempo que quería escribir una historia así, siempre me rondaba por la mente este tipo de historia por lo que al fin la subí. Este fic tiene contenido para adultos por lo que los menores de edad no deberían leerlo, pero si lo hacen no hay nada que pueda hacer.

No leer personas que tengan una mente sensible o que no tengan una mente perturbada como la mía.

Los personajes pertenecen a tite kubo del manga bleach.


NUESTRA MISIÓN

CAPITULO 1

LA MISIÓN


En un frío desierto donde no se ve ningún ser vivo y en el cual la noche siempre reina se encontraba el enorme palacio de las noches, el cual se encontraba gobernado por el ex-shinigami Sosuke Aizen, el cual se encontraba solo sentado en su trono en un enorme salón.

¿Que sucede? te ves algo inquieto—pregunto una sombra que apareció sorpresivamente detrás.

No es nada importante Gin.

Por favor, el soberano del Hueco Mundo no estaría preocupado por nada— sonrío el peliplata.

Tal ves, haya algo pero nada que no tenga una solución- sonrió también el castaño.

Eso es maravilloso, pero ¿como harás para que tus planes no se retrasen más de lo que están?—pregunto con un brillo de malicia en sus ojos y dando en el clavo al problema que aquejaba al rey de las noches.

Aunque actúas de esa manera, siempre estas al tanto de lo que sucede ¿Verdad?

Bueno eso es otro tema, así que no nos desviemos del tema... ¿que es lo que vas a hacer?

Entonces Aizen se levanto y con una sonrisa que solo reflejaba malicia dijo—obligándolos a venir y que todos estén pendientes de lo que pasa aquí.


Orihime se encontraba otra vez mirando tristemente la luna a través de la elevada ventana de su habitación. Ya había pasado un tiempo desde que se encontraba en ese terrible lugar, no tenía noción de cuando era de día y cuando era de noche, sin embargo estaba segura que debían de haber pasado por lo menos dos semanas desde su secuestro y con el pasar de los las horas sentía que perdía su cordura.

Mujer voy a entrar- escucho una voz grave que provenía al otro lado de la puerta, la cual se abrió alumbrando parte de la habitación dando paso a la figura de su carcelero quien traía su comida.

No tengo hambre—dijo de inmediato la pelinaranja.

Es mi misión la de mantenerte con vida para que puedas servir a Aizen-sama y esto incluye suministrarte los alimentos y asegurarme que los ingieras.

Pero no tengo hambre—volvió a decir.

Ya hemos tenido esta conversación y ya te he dicho las consecuencias, mujer.

¡PERO YO NO QUIERO!- grito y de repente se encontró pegada al muro con Ulquiorra enfrente de ella sosteniéndola por el cuello.

Ya estoy cansado de tus juegos mujer—hablo en voz baja—no tengo tiempo para ellos—la soltó y camino hasta la puerta- tengo una reunión con Aizen-sama y por tu propio bien mas vale que hayas terminado tu comida cuando regrese- y con esto se marcho cerrando la puerta detrás de si, dejando la sala completamente oscura y a una Orihime llorando desconsoladamente.


La reunión con Aizen fue algo breve, después de todo solo iba a informarle como se encontraba la mujer.

Muy bien mi querido Ulquiorra te felicito, me alegro que cumplas tan bien tu misión, después de todo Orihime es importante para nuestros planes.

No es necesario que me felicite Aizen-sama sólo cumplía con mi deber.

Que modestia de tu parte Ulquiorra, es bueno saber que puedo contar contigo para lo que necesite, ¡ah! Y antes que te vayas necesito que le digas algo a nuestra querida invitada.


Orihime estaba sentada en el sofá tratando de comer todo lo que se encontraba en su plato, el cual había dejado en su regazo. En su cara se podían ver los rastros que habían dejado sus lágrimas y sus ojos mostraban una gigantesca amargura.

No puedo es asqueroso.

Mujer.

¡AHHH! ULQUIORRA—exclamo la pelinaranja asustada- yo-yo no te oí entrar, es-estaba terminando de comer pero…

Eso no importa.

¿EH?

Tengo órdenes de llevarte delante de Aizen-sama de inmediato.

¿¡Que!? Él quiere verme—no puede ser acaso me castigara por no comer, pensó.

Así es, por lo que tenemos que darnos prisa, ven sígueme.

Entonces Inoue se encontró siguiendo a Ulquiorra quien caminaba bastante apresurado por los blancos pasillos.

¿Cómo es que no se pierde? Todos los pasillos se ven iguales—pensó la chica.

Aquí es.

¿EH aquí?—sin darse cuenta ambos se encontraban frente a una imponente puerta blanca—in-increíble—balbuceo nerviosa.

Voy a esperarte aquí para llevarte a tu cuarto en cuanto termines.

¿Cómo?¿ no me vas a acompañar?—pregunto mas nerviosa de lo que estaba, no quería estar sola con ese hombre.

Aizen-sama quiere tener una conversación privada contigo, por lo que mi presencia no es necesaria.

Pero…

Ve, no lo hagas esperar.

Ok—y con esto, la pelinaranja golpeo suavemente la puerta

Pase- escucho decir dentro de la habitación. Por lo que Orihime comenzó a empujar la puerta dándose paso a un enorme salón. En este había una gran ventana con un balcón que mostraba el paisaje del hueco mundo y frente a estas, se encontraba una mesa con dos sillas, una de las cuales se encontraba ocupada por Aizen.

Mi querida Orihime Bienvenida, por favor toma asiento.

Orihime trago saliva y se dirigió hacia la silla vacía al lado del castaño. Estaba aterrorizada, algún motivo debía tener el ex-shinigami para citarla.

¿Cómo has estado?—pregunto el hombre en cuanto vio a la chica sentada.

Muy bien gracias—susurro, sabía que algo andaba mal sobretodo por la inmensa sonrisa que tenía Aizen.

Eso me da mucho gusto, después de todo eres mi invitada y parte de mi ejército—sonrió aun más—es por eso que te tengo una misión.

¿U-una misión?

Si, tengo un plan el cual se ha visto muy retrasado y necesito que me ayudes a ponerlo en buena marcha.

¿Pero como puedo hacer eso?

Necesito que traigas a tus amigos aquí al hueco mundo.

¿Qué?

No creo que deba explicártelo de nuevo.

Pero si yo vine aquí para…

Para unirte a nosotros—dijo serio y con voz fría—tu cuerpo y tu mente me pertenecen por lo que debes hacer lo que se te ordena- repentinamente volvió a sonreír—además no te preocupes por tus amigos ya que si ellos vienen aquí estarán alejados de la verdadera batalla ¿me entiendes?

Si Aizen-sama—acepto tristemente y algo confundida—pero como los traeré.

Bueno todos ellos piensan que eres una traidora, por lo que no se han tomado el tiempo de venir—estas palabras hirieron profundamente a Orihime—sin embargo si ellos te viesen en peligro, definitivamente vendrían a salvarte.

En-entonces qu-que me van a hacer—pregunto aterrada.

No te preocupes no te haremos daño, pero—una sonrisa sádica se formo en sus labios—puede fingir ser violada por unos espadas.

¡Ah!—susurro, luchando por no gritar.

Bueno en realidad usted solo debe dejar a un espada disponer de su cuerpo para que el plan resulte, así sus amigos creerán que usted se encuentra en apuros.

Pero yo no…

¿A caso usted es virgen?

Inoue solo pudo asentir con la cabeza, roja de vergüenza.

Vaya entonces esta será su primera vez, pero no debes preocuparte ya que tu elegirás al espada que hará el "trabajo".

¿Cómo?

Soy consiente de que esto es importante para usted, por eso usted decidirá con quien quiere hacerlo, para que te sientas mas cómoda.

¿MÁS COMODA? Como podía decirle eso, estaba siendo obligada a perder su pureza con algo que ni siquiera era humano, ¿pero lo bueno de esto era que ella iba a elegir al candidato? este sujeto definitivamente tenía una mente enferma.

¿Entonces quien es el elegido Orihime?

¿Eh? ¡¿QUERÍA QUE LO ELIGIERA AHORA?!

O tal ves quieras que lo haga una espada hembra, yo no tengo problema con eso—dijo cínicamente.

¡NOOO! claro que no.

Esta bien ¿entonces quien? tu ya conoces a mis espadas y a unos cuantos arrancar sin rango.

Un silencio se formo entre ellos, puesto que ella no sabía que decir.

Bueno que tal Grimmjow ¿te sientes cómoda con el?

Mmmm ciertamente no.

Oh es una pena, déjame ver…—dijo serio—Baraggan.

E-es algo viejo.

Tienes razón, sería algo incomodo para ti, debe ser parecido en edad, y por supuesto físicamente adecuado, que tal… Nnoitra.

¡NOOOOOOO!—respondió de manera instantánea, no quería ni imaginarse el estar con él, se notaba que al rey del Hueco Mundo se estaba divirtiendo con esto.

Esto se esta complicando, entonces podría ser…—entonces su sonrisa volvió con una gran malicia en ella—… Ulquiorra.

¿Ulquiorra? Pensó Inoue Cómo podría elegirlo a él, quien fue su secuestrador y el que la torturaba mentalmente todos los días. Pero aun así él no le había hecho nada, a pesar de los altercados que tenían cada vez que le traía la comida, Ulquiorra jamás la lastimo, por lo menos no hasta el momento. Seguramente si hubiese estado bajo el cuidado de otro espada, estaría con varios huesos rotos, si es que todavía se encontraba viva.

¿Qué dices Hime?

Sus pensamientos fueron interrumpidos súbitamente por el castaño, que la miraba expectante—U-Ulquiorra e-estaría bien—murmuro tratando de ocultar su cara que estaba completamente roja.

Muy bien, Ulquiorra será, puedes retirarte y no te preocupes yo mismo le diré a Ulquiorra sobre su nueva misión—dijo feliz—por lo que dile, que venga de inmediato en cuanto te deje en tus aposentos.

G-gracias Aizen-sama—y con esto salió de la sala, encontrándose con el cuarto espada. En cuanto lo vio, varias imágenes comenzaron a correr por su mente en el que ella y el pelinegro se encontraban "juntos".

U-ulquiorra…—trato de decir—…A-aizen-sama quiere verte luego de que me dejes en mi habitación, ti-tiene algo que decirte… c-creo que es algo i-importante.

Obviamente, Aizen-sama no solicita la presencia de nadie, al menos que sea importante, mujer- se dirigió a ella en tono de regaño—sígueme, no debemos hacerlo esperar.


Nuevamente se encaminaron por los blancos pasillos, completamente en silencio, al igual que antes, con la diferencia que ahora la pelinaranja tenía un nudo en la garganta que no le permitía respirar con normalidad. En cuanto Orihime se encontró en su habitación, el ojiverde se fue al salón donde se encontraba el rey de las noches, dejo sola a la humana sentada en el sofá en medio de la oscuridad.

¿Qué pasara? ¿Qué pensara Ulquiorra de todo esto? No entendía como la situación se torno en eso, tener que perder su virginidad por un retorcido plan de aizen para atraer a sus amigos, a los que tanto deseaba proteger… fingiendo que es abusada por ¿abusada? No esto no podía ser, pero la forma en que lo dijo y su sonrisa eran una señal inequívoca… él no planeaba que ella fingiera ser violada… ¡ella iba a ser violada verdaderamente! Todo el asunto de elegir con quien lo haría, era una artimaña para distraerla de la verdadera intención de ese maldito.

La pelinaranja se había quedado tan ensimismada en sus pensamientos y conclusiones, que no se dio cuenta de que el espada había entrado a la habitación.

Mujer

¡Ahhhh!—Orihime dio un salto espantada—¡U-uulquiorra!- exclamo alarmada la mujer- ¿qu-que pasa?

Aizen-sama me informo de nuestra misión.

¡V-vaya! Y que piensas de eso—susurro sonrojada.

Lo que yo pienso de esto es irrelevante, es algo que debo cumplir y tu también, recuerda que tanto tu cuerpo como tu mente le pertenecen a Aizen-sama ¿me comprendes Mujer?

Mmm si creo que si.

Eso es bueno ya que tenemos que completar esta tarea lo más pronto posible—hizo una pequeña pausa—así que quítate el vestido.

¡¿QUEEE?!

Ya me oíste, supongo que estas al tanto que no necesitaras ropa, para tener relaciones sexuales.

Al escuchar lo último, Orihime se puso roja como un tomate, de hecho su piel se veía mucho más oscura que su cabello.

Apresúrate mujer, no tengo todo el tiempo.

Es-esta bien—murmuro, por lo que comenzó a desprenderse de su vestimenta, primero se quito su chaqueta que caía por su espalda como si fuera una capa, sin embargo en cada segundo que pasaba, la chica se sentía cada vez mas aterrada; hasta que llego a la parte superior del vestido, parecido a un corsé.

¿Qué sucede? ¿porque te detienes?

Y- yo no puedo hacerlo—susurro con lágrimas en los ojos.

No puedes abstenerte de esto, es una orden directa la que se te dio, sin mencionar que ya me involucraste en esto—dijo fríamente cansado de la indecisión de la humana.

L-lamento haberte arrastrado a esto, pero no simplemente no puedo…

Ulquiorra suspiró profundamente, su paciencia ya se había acabado. Era mucho para él prestarse para cometer semejante acto, tan desagradable con una humana para que además esta cambiara de opinión—no tengo tiempo para tus juegos, así que terminare rápido con esto.

¿Uh?—la pelinaranja vio con pánico como el espada se dirigía a ella, con una mirada tenebrosa y quitando su hakama lentamente. Ante esto Orihime se levanto del sofá para tratar de escapar; pero con sólo dar unos pasos se tropezó, impactándose fuertemente contra el suelo.

Que esfuerzos tan inútiles—dijo monótono, agachándose al lado de la joven, quien había caído boca abajo.

Ulquiorra la giro para encontrarse cara a cara con ella. Esta dio un grito al darse cuenta que el pelinegro se encontraba completamente desnudo, de la cintura para abajo- te lo suplico… por favor no…— imploro con su cara empapada en lagrimas.

Deberías estar agradecida—menciono calmado mientras destrozaba el vestido de la humana—puesto que no tengo interés en dañarte, a diferencia de muchos otros espadas, que se aprovecharían la situación—tras decir esto la humana solamente se encontraba en ropa interior y con sus botas de arrancar.

N-no no lo hagas detente…— pidió otra ves, temblando de miedo.

Ya te lo dije, es nuestro deber llevar a cabo esta misión con éxito- y con esto rompió la prenda inferior que la cubría dejando al descubierto toda su intimidad.

No… ¡NO!—grito cerrando las piernas, al ver como el hollow se acomodaba encima de ella—¡KUROSAKI-KUN SALVAME!

Por cierto debo informarte de algo—manifestó tranquilamente mientras ponía sus heladas manos en los muslos de Orihime abriéndole las piernas y dejando completamente expuesto su sexo ante el miembro del arrancar. Mientras la pelinaranja no dejaba de pedir ayuda al shinigami; más aun cuando sintió que el falo del espada tomo contacto con su vagina, sus gritos se hicieron aun más estruendosos.

Los machos humanos tienen sexo para reproducirse y terminan el coito cuando eyaculan—habló sin inmutarse por el escandalo de la pelinaranja—sin embargo ya que nosotros los arrancar no nacemos por esa acción tan salvaje…— hizo una pausa para admirar el terror que la humana emitía.

¡TE LO SUPLICO!¡KUROSAKI-KUN SALV ¡AHH!¡AHHHHH!—grito al sentir como Ulquiorra la penetro sin piedad, rompiendo al instante su himen; sintiendo un fuerte ardor en esa zona y como la sangre dejaba su cuerpo.

El espada vio con satisfacción la desesperación de la joven y se quedo quieto dentro de ella, viendo como un torrente de lagrimas caían por su rostro. Orihime solo podía llorar y rogar que todo esto fuera una pesadilla de la que pronto despertaría, cosa que sabía era imposible puesto que sentía como el dolor se apoderaba de ella, al sentir el genital del pelinegro abrirse paso por su intimidad.

Entonces Ulquiorra acercó sus labios al oído de la joven, para continuar con lo que decía—…nosotros no eyaculamos por lo que podemos continuar con el coito todo el tiempo que queramos—y tras decir esto la penetro aún más, entrando mucho más en su cavidad.

¡Ah!—trato de gritar pero no pudo, e inconscientemente arqueo la espalda al sentir al ojiverde tan dentro en ella.

Así que te espera una larga jornada—y al decir esto comenzó a mover frenéticamente las caderas contra la humana.

¡BASTA!¡BASTA POR FAVOOOR!—exclamó Orihime mientras trataba de alejar al hombre sobre ella, empujándolo y tratando de golpearlo con sus pies que todavía estaban con el calzado. Pero todo eso fue inútil, el arrancar no se inmutaba por estos lastimosos intentos de escapar y entraba y salía de ella como si nada, con la misma expresión de vacío que tenía normalmente.

¡PARA… PARA NO QUIERO ESTO!—suplico cansada; ya habían pasado varios minutos desde que habían empezado a copular y su cuerpo no reaccionaba como ella deseaba .Sus pezones estaban duros y rogaban por atención. Y con cada embestida su intimidad se lubricaba más y más, lo que facilitaba la entrada del falo, que se encontraba completamente mojado por sus líquidos, los que se habían mesclado con su sangre. Y eso no era todo, su labio estaba sangrando por la fuerte presión que hacia para mantener su boca cerrada e impedir que los gemidos se escaparan de ella.

No-no mas… ¡AHHH! ¡AHHHH!¡AHHHHHHHHHHH!...—los gemidos comenzaron a salir de sus labios, al sentir el orgasmo golpearla, haciendo que arqueara la espalda aun un más exagerada que antes. Pudo sentir como sus paredes se estrechaban en contra del miembro del espada y como estas liberaron una increíble cantidad de líquido al exterior de su cuerpo, podía percibir el suelo húmedo debido a sus jugos.

Después de esto la pelinaranja quedo como si fuera un trapo debajo del hollow, pero aun así, este no se detuvo y siguió con sus arremetidas en contra de la joven, que pronto volvió en si y siguió tratando de resistirse a los impulsos de su cuerpo.

Y de esta manera siguieron con esta demente misión; no sabía cuanto tiempo había pasado, pero sentía que eran horas desde que comenzó su violación. Ya había perdido la cuenta de cuantas veces llego a su clímax, pero eso ya no le importaba, estaba demasiado cansada para pensar y cada vez mas su mente se sumergía en las tinieblas, tanto así que no dio cuenta de que Ulquiorra había salido de ella.

El arrancar se levanto tranquilamente y fue a buscar su hakama, debía reportarle a Aizen que su misión fue cumplida, por lo que no debería volver a hacer esto. Entonces miro el cuerpo sudado de Orihime que se encontraba tirada en el piso con solo el sujetador y sus botas puestas; todavía tenía las piernas abiertas, por lo que lograba ver claramente su sexo, el cual se encontraba mojado por los líquidos de la mujer y también tenía manchas de sangre. Después vio su cara roja por el llanto y los gritos, la cual no tenía expresión alguna. Al ver esta imagen dio una pequeña sonrisa, la cual nadie en el mundo podría identificar, excepto Orihime que vio en la distancia como el cuarto espada al terminar de vestirse se fue de la habitación, como si nada hubiera pasado, dejándola nuevamente sola mientras se sumergía en la inconciencia.

Pero antes de marcharse formulo una pregunta, que ni fue escuchada—¿me tienes miedo mujer?—sin embargo su respuesta fue la lamentable expresión de la mujer y los temblores que sufría.


Creo que me pase un poco, mientras escribía deje volar mi imaginación y termino en esto, sin mencionar que no pretendia hacerlo tan largo, pero bueno… salio de esta manera.

Esto no es un one-shot asi que en cuanto pueda subiré el siguiente capitulo, asi que por favor dejen sus comentario ¿si? ^^.

El final del capitulo esta inspirado en la cancion que estaba escuchando mientras lo escribia: Te vistes y te vas de Los Bunkers