Mugi-chan y las demás chicas quedaron ese día en casa de Yui. Todas fueron a su casa iban a pasar la tarde allí merendando, viendo películas y los videos de sus actuaciones anteriores en el salón de actos de Sakura Gaoka. Primero llegó Mugi-chan con una sonrisa como siempre, trajo pasteles en lo que Yui corrió hacia ella para darle las gracias, la segunda fue Azusa, que tenia incluso miedo de llamar a la puerta y ser atacada por Yui, a lo que se encontró con su hermana Ui.

-Hola Azusa

-Hola Ui ¿Y tu hermana? -preguntaba con interés.

-Creo que esta en el salón con Mugi -le contestaba su hermana con su sonrisa y alegría comunes en ella

-Ah vale, paso con permiso.

-Si pasa~

Pasaron las dos al salón, pero a Ui no le dio tiempo ni siquiera sentarse ya que el timbre había vuelto a sonar. Eran Mio y Ritsu que llegaban al parecer corriendo.

-Sentimos llegar tarde, nos entretuvimos por el camino – dijo Mio con arrepentimiento.

-Mio iba demasiado lenta, lo siento – dijo Ritsu en tono bromista

-Ritsu! - le gritó la bajista a su "amiga" dandole un pequeño toque en su cabeza

-Bueno pasad chicas -dijo Ui medio riendo

Ritsu y Mio pasaron y justo cuando entraron hacia el salón una Mugi las miró con los ojos brillantes y sonriendoles, las chicas se dieron cuenta de la reacción y no pudieron evitar que sus mejillas se sonrojaran, se sentaron juntas entre Yui y Mugi y esperaron a Yui, que se encontraba en la cocina, por lo visto no habia escuchado que las chicas habian llegado, asi que su pequeña hermana fue a avisarla.

-Tengo hambre -decía Ritsu con una mano en el estomago

-Como no, siempre tienes hambre – dijo Mio fingiendo frialdad y mirándola de reojo, a lo que Ritsu le echó una mirada que Mio entendió perfectamente la que decía "Hambre de ti" a lo que Mio se sonrojó muchísimo y Ritsu empezó a reír, Azusa y Mugi se miraban confundidas y Mugi tenia mirada de decisión para callarse y no contar nada de lo que vio el día anterior, aunque tenia muchísimas ganas de hacer saber a la pareja que ella sabia de su relación, pensaba, que ellas mismas tenían sus razones para mantenerlo en secreto, y eso a la teclado le parecía bastante interesante. Azusa sin embargo no sabia lo que pasaba, y miraba a sus compañeras sin saber lo que estaba pasando a lo que se quedo mirando fijamente a Mio.

-¿Que pasa Azusa?

-Mio-senpai, Ritsu-senpai, estáis extrañas hoy.

-Extrañas? - preguntó con nerviosismo

-Yo las veo como siempre – decía tranquilamente Mugi con una sonrisa sincera en su cara.

-Si? Mugi senpai?

-Si.. las veo como siempre

Esa contestación de Mugi calmó a la pareja, Mio suspiró y sintió un gran alivio, Ritsu sin embargo, se alegró por que Mio estaba consiguiendo mantenerlo en secreto, aunque Ritsu cada vez se convencía mas de que lo mejor era decírselo a las chicas, pero apoyaba la decisión de su querida bajista, a lo que sonrió a la teclado.

-Azu-nyaaaaa – Una alegre Yui había salido de la cocina con la cara llena de nata y se acercaba a Azusa para darle su abrazo de siempre

-Y-Yui senpai! - se alejó la pequeña de su senpai roja como un tomate y con la respiración alterada- Tienes nata en la cara y me vas a manchar!

-Ah si? Tengo nata Ricchan?

-Aham, no te das cuenta ni lo que tienes en la cara Yui al menos limpiate- contestó Ritsu

-Vaaaaaleee ahora veeeengo! - Yui se fue alegremente de nuevo a la cocina y volvio con su cara limpia y abrazó a Azusa la que no se pudo escapar de su abrazo y estaba con su senpai agarrada a su cuello, estaba incomoda y bastante sonrojada.

-Azusa no eres tu la que esta extraña? Normalmente no te sonrojas cuando Yui te abraza, solo te enfadas~ - decia Ritsu acusándola

-R-Rit-Ritsu-senpai! No diga estupideces!

-No las digo, las afirmo jejeje te pones celosa de su guitarra y ahora esto~ no te parece eso raro Mugi-chan?

Mugi las miró a ellas también con felicidad e imaginándose como siempre, una relación yuri entre las victimas de la imaginación.

-M-Mugi-senpai! No le hagas caso a Ritsu-senpai!

-Ya esta la merienda chicas – venia Ui con un pastel de tamaño mediano para cortarlo en trozos y lo dejo en la mesa

-Y yo traigo mas pasteles y té -sacó Mugi chan de su cesta un juego de te y el té ya preparado en el termo, como el día anterior, dejo el juego de te en la mesa, pero sobraba una taza y un pastel, a lo que las chicas se miraron y al volver a mirar a ese sitio vacío vieron a su profesora.

-SAWA-CHAN! - gritaron todas

-No decidme Sawa-chan chicas, me hace perder respeto!

-¿Por donde has entrado?

-Por la puerta -decía sonriendo falsamente, como la faceta de buena profesora que tenia en la escuela- ¿Habéis hecho los deberes?

-Siii! -dijeron todas menos Yui

-Yui tu no? - pregunto la profesora

-Yo... Ricchan tu tampoco verdad?

-Yo... a mi... me ayudó Mio -decia mirando a Mio

-S-Sí! La ayude yo!

-Ah! Ricchan! Traidora! Pensé que no los harías!

-No soy como tú – decía mirando a Yui con desconfianza

-Sawa-chan! Los haré! Lo prometo!

-Así me gusta Yui

Las chicas pasaron la tarde allí, vieron la actuación de Mio en la que pasó aquel accidente, vieron una película de hadas, por petición de la bajista, Ritsu estuvo toda la película molestando con Yui que abrazaba a Azusa la mayoría del tiempo, la que veía la televisión sonrojada e intentando ignorar los abrazos de su senpai. Cuando la pelicula terminó Azusa pidió ir al servicio, a lo que Yui la acompañó hasta la puerta, las demás se quedaron charlando, y al rato Mio se levantó también pidiendo ir al servicio. Salió del salón y fue hacia el pasillo pero se detuvo a tiempo de ser vista por Yui y Azusa.

Azusa estaba agarrando a Yui por la camisa y estaba de puntillas mientras que Yui la agarraba por la cintura y la elevaba, sólo se estaban mirando, y Azusa se encontraba muy sonrojada.

-S-Suéltame Y-Yui s-s-senpai

-Azu-nya~

Mio miraba sin creérselo, de repente vio como los labios de las dos chicas se acercaron hasta rozarse y besarse. Al ver esto, Mio volvió al salón y se sentó junto a Ritsu.

-No ibas al baño?

-No, ahora no tengo ganas -decía tensa y un poco sonrojada. Ritsu la miró y Mio miro a su baterista con una mirada llena de preocupación a lo que la castaña se preocupó.

Yui y Azusa llegaron a la sala y estaban todas bastante felices, empezaron a cantar canciones, al rato llego Jun-chan y también empezó a reírse con todas las demás, Mio se encontraba incomoda ya que había visto algo que no debería haberlo hecho. Antes de irse todas, Mio empezó a ponerse nerviosa viendo como Azusa y Yui entraron en la cocina y se quedaron a solas, Ritsu notaba el nerviosismo de su bajista, y estaba empezando a preocuparse cada vez más, Ui estaba contándole a Jun lo que habían hecho y Mugi-chan escuchaba a su profesora con admiración. A la hora de despedirse Ritsu y Mio fueron las primeras en irse, y en cuanto que salieron a la calle.

-Mio ¿Que te pasó? Desde que volviste del baño estuviste totalmente rara

-Ri-Ritsu... creo que vi algo que nunca debería de haber visto

-Eh? ¿A que te refieres?

-Yui y Azusa... estaban...

-Eh? Estaban que?

-Besándose, Ritsu, besándose!

-¿Qué?

-Si, por lo visto también tienen una relación a escondidas..

-No puede ser, mañana se lo pregunto a Yui!

-No Ritsu! No debemos decirlo, no nos gustaría a nosotras que alguien nos descubriera y dijera que estamos juntas no?- decia bajando la cabeza y sonrojandose

-Ah, esa es otra, Mugi-chan lo sabe -dijo Ritsu sonriente

-¿Qué?

-Si, seguro que se ha dado cuenta, pero no creo que diga nada, aparte, no creo que sea mala idea decírselo a las chicas, aunque a Sawa-chan no podríamos...

-¿Y que pasa con Yui y con Azusa?

-Podríamos sacar dinero a cambio de nuestro silencio! -dijo la baterista bromeando

-Sólo piensas en el dinero! Bakka! Ritsu, no podemos decirlo! -decía asestándole un golpe en la cabeza

-¿Sabes que? -contestó la baterista parándose justo delante de la bajista y abrazándola- Sólo pienso en ti – le susurró justo unos segundos antes de besarla...