Capi nuevo, creo que por el titulo lo deducen todo..

Recuerden esto es una adaptacion la historia original es de Atenea85 y los personajes de Naoko..


CAPITULO 37 PASIÓN EN LA COCINA

Me solté de la mano de Darien para sacar las llaves de mi bolso; arrgg, estaba ansiosa por estar con él de nuevo. Nunca tenía suficiente de Darien desde que empezamos con estas benditas clases de sexo. ¿Acaso me estaba convirtiendo en una pervertida? Bueno, eso era dificil teniendo en cuenta que ya tenía fama de eso...pero esta vez no era pervertida con un chico distinto cada vez...esta vez era sólo y en exclusiva con Darien...¿eso me convertía en un poco menos salida? La verdad es que en esos momentos me daba un poco igual...

Me quité el abrigo y le dejé de cualquier manera sobre el sofá. El bolso corrió la misma suerte. Me di la vuelta y miré a Darien; no se había movido de su sitio ni se había quitado la chaqueta...y en estos momentos me estaba mirando las piernas de manera lujuriosa.

- No me extraña que ese capullo alucinara con tus piernas...son indescriptiblemente hermosas...

Oh yeah...Me encantaba que Darien me dijera esas cosas y que me mirara de esa manera...Paseó su mirada de mis piernas a mi pecho y se relamió el labio inferior. Sonreí de manera perversa al pensar que era un buen momento de jugar un poquito. Me acerqué a él, mirando siempre sus labios y cuando estaba a punto de rozarle con mi boca...

- Vamos a la cocina. Tengo sed.

La cara de sorpresa de Darien fue incluso cómica. Me moría de ganas por besar esos labios carnosos...pero quería verle ansioso por mi, quería ver su deseo impreso en sus ojos, quería verle perdiendo el control por mis besos y mi cuerpo...aunque me costara un triunfo reprimirme. Fui hasta la cocina, seguida de Darien, abrí la nevera y saqué una botella de agua para mi. Miré a Darien mientras le ofrecía otra a él. Le miré atentamente mientras bebía de esa botella...joder, ¿podría estar celosa de un puto trozo de plástico? Darien dejó la botella en la encimera y se acercó a mi tanto que pude oler esa colonia tan deliciosa y que me ponía tanto. Estaba bebiendo cuando me acarició lentamente el antebrazo. Dios...Una gota de agua se deslizó de mi cuello al nacimiento de mis pechos. Entonces Darien hizo algo que me dejó sin palabras; acercó sus labios a mi piel y sacó la lengua para lamer el rastro que el agua había dejado por mi cuerpo. Me mordí el labio inferior para no dejar salir el jadeo de mi garganta.

- El agua sabe mucho mejor sobre tu piel, Serena...

- Darien...

Se avalanzó sobre mis labios y los atacó con pasión, mordiendo, chupando y lamiendo allá por donde podía. Me deshice de su chaqueta sin separarnos para sentir mejor esos brazos fuertes y bien formados. Ahogué un pequeño gritito cuando Darien me cogió por los muslos y me subió de un tirón a la encimera a la vez que se metía entre mis piernas. A través de la tela del pantalón de vestir pude notar que su excitación estaba alcanzando su punto álgido. Darien se empezó a desabrochar la camisa...parpadeé varias veces al comprender cual era su intención. Le di un manotazo para que dejara de desnudarse.

- ¿Qué? - preguntó extrañado.

- ¿Quieres hacerlo aquí? Arriba tengo una cama muy cómoda y...

- ¿Qué problema tienes con la cocina? Tiene su punto...- se acercó a mi oído y me susurró – Además...ya me he leído el kamasutra y esta encimera me viene que ni pintada para la postura que se me ha venido a la mente.

Mierda, mierda...definitivamente empezaba a tener un problema en mi ropa interior y ni siquiera me había tocado intimamente...Pues si quería hacerlo en la cocina, rodeado de verduras, frutas y huevos...lo haríamos...Terminé de desabrochar los botones que faltaban y paseé mis manos por su suave torso hasta llegar al cinturón de Darien. Despacio, muy lentamente, se lo quité mientras besaba su cuello y acariciaba con mi nariz su piel absorviendo ese aroma que me descentraba por completo. Cuando el cinturón estuvo fuera de circulación el pantalón cayó haciendo que viera el enorme bulto que se formaba bajo la ropa interior de Darien. Mmmm, no pude evitar pasarme la lengua por los labios...Darien se separó de mi unos centímetros. Paseó sus manos por mis muslos, una y otra vez sin llegar a ese punto que tanta atención estaba pidiendo. Subió un centímetro más las manos, apenas tocando esa pequeña y fina tela que separaba su piel de la mía. Cuando rozó el centro de mi cuerpo con sus dedos finos sentí que me moría de placer, tanto que me tuve que agarrar a la encimera para que esa pequeña caricia no acabara conmigo...con tan mala suerte que tiré la botella que Darien había dejado abierta haciendo que mis piernas se mojaran al igual que el suelo. Darien miró como el agua resbalaba por mi piel y sonrió de lado.

- ¿Lo has hecho a propósito?

- Pues...no – jadeé mientras paseaba de nuevo sus manos por mi piel humedecida por el líquido – pero ahora que lo pienso no está nada mal...refrescarme un poquito...

- Me gusta notarte húmeda bajo mis manos, Serena – levantó un poco mi vestido, que se había mojado ligeramente – Ahora, si no te importa, me gustaría ver esa pequeña prenda que llevas puesta...- dejé que me levantara el vestido hasta la cintura para que me mirara a gusto – Mmmm, muy bonito – gruñó – Pero me gustas más sin nada...

Enganchó el elástico del pequeño tanga y tiró hacia abajo para deslizarlo por mis piernas. Acarició de nuevo mis muslos, con la diferencia de que esta vez si que hizo que su mano llegara al punto de unión de mis piernas haciendo que me deshiciera por sus caricias. Mientras que con una mano me torturaba de la manera más dulce con la otra bajó los tirantes de mi vestido para descubrir mis pechos sin pararse a bajarme la cremallera. Arqueé el cuerpo cuando sus dedos encontraron mis pezones endurecidos. De un tirón se bajó los boxers y juntó nuestras intimidades haciendo que un largo jadeo saliera de mis labios. Y de un empujón entró en mi. Pegué su frente a la mía mientras me acostumbraba a su tamaño de nuevo...era increíble. Me agarré a sus brazos cuando él mismo enganchó mis piernas en sus caderas mientras yo seguía apoyada en la encimera. De esta manera la penetración era profundamente deliciosa y cuando comenzó a moverse contra mi todos y cada uno de los vellos de mi cuerpo se pusieron de punta. Darien se agarró a mi culo mientras bombeaba en mi interior, con estocadas lentas y tremendamente profundas.

- ¿Te gusta? - jadeó contra mi oído.

- Mucho – gemí.

- Me he...propuesto algo – susurró – Quiero...probar todas y cada una de las – gemido – posturas de ese libro – sonreí contra su piel.

- Te estás convirtiendo en todo un salido – jadeé violentamente cuando Darien me mordió el hombro de manera deliciosa.

- Me gustaría probarlas contigo – gruñó contra mi oreja.

Y yo lo estaba deseando aunque no se lo pude decir con palabras porque mi garganta no podía emitir nada que no fueran gemidos y grititos. Darien estaba alcanzando un ritmo bastante demencial que me estaba llevando al cielo, así que decidí agarrarme a la madera de la encimera; corría el riesgo de dejarle un bonito regalo en forma de arañazo en sus brazos...y con la marca del chupetón ya teníamos bastante. Intenté canalizar todo el placer que estaba sintiendo clavando las uñas en ese pedazo de madera...pero de nada me sirvió ya que el orgasmo que me provocó Darien fue tan fuerte y explosivo que el grito salió de mi boca casi sin permiso. Segundos después sentí el cuerpo tenso y el orgasmo líquido de Darien en mi interior. Poco a poco se relajó contra mi cuerpo y me besó despacio, tomándose su tiempo mientras me acariciaba con la lengua.

- Madre mía – susurró – Por...por un momento he temido que los vecinos llamaran a la policía, Serena...- levanté la cara de su cuello y le miré – El grito que has dado se ha podido oir en kilómetros a la redonda...y esta noche ya llevamos una detención por no poder reprimir nuestros instintos – me reí aún intentando recobrar el aire.

- No lo he podido evitar – reconocí.

Darien se separó de mi cuerpo y me ayudó a bajar de la encimera. Se subió los pantalones y se colocó la ropa mientras lo hacía lo propio. Luego miró mi cocina y silbó.

- Uffff...creo que no voy a volver a ver tu cocina con los mismos ojos...La hemos liado buena...

Miré el lamentable estado en el que había quedado todo. El suelo estaba mojado por la botella de agua que yo había tirado en uno de mis arrebatos y...¿qué hacía un frutero y el contenido de este en el suelo? Oh, y uno de los huevos estaba en lamentable equilibrio...hasta que se calló manchando todo de yema...Miré a Darien con la duda grabada en mi cara.

- Por tu cara deduzco que no te has dado cuenta de eso...Lo has tirado cuando...bueno, cuando te has corrido – sonrió como un niño travieso.

- Joder, pues si que estaba concentrada – Darien soltó una rosilla totalmente sensual.

- Eso quiere decir que estaba haciendo las cosas bien, ¿no? - miré de arriba abajo a Darien y sonreí.

- Todo puede mejorar, ¿sabes? - ¿y tu estás diciendo eso, Serena? Aún te tiemblan las piernas por ese pedazo de orgasmo que habías tenido...

Darien se acercó a mi con una sonrisa totalmente sexual en los labios y me agarró por la cintura. Pasó los dedos por el contorno de mi escote.

- ¿Me estás retando, Serena? - fingí indiferencia.

- Tómalo como quieras...- sin decir nada metió la mano por debajo de la falda del vestido y me tocó libremente la piel ya que el tanga debía de estar en un punto intermedio entre la nevera y la lavadora...y ahí se iba a quedar de momento...esta noche no tenía intención de seguir estando mucho rato vestida...

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Me desperté de mi quinto sueño cuando unas finas y seductoras uñas me acariciaron desde el cuello hasta el ombligo. Se sentía tan jodidamente bien que no me moví ni un milímetro de donde estaba por miedo a que Serena dejara de tocarme. Uffff. La noche anterior fue la hostia...si obviamos el momento penitenciario que Serena y yo vivimos. Como fuera...eso quedaba en un segundo plano si tenemos en cuenta la maravillosa sesión de sexo que habíamos tenido durante la madrugada. Sinceramente, las horas que había vivido con Serena esta noche equivalían a un cursillo intensivo de seducción y artes amatorias...sexo en estado puro.

Mentiría si dijera que los chicos no me habían dado muy buenos consejos la "estupenda" mañana de Navidad en la que me obligaron a estudiarme el kamasutra. Me habían explicado las bondades de todas y cada una de esas posiciones, las que más les gustaban a las mujeres y las que nos volvían loco a nosotros...

- Darien – susurró Serena – Sé que estás despierto...

- No, estoy dormido...- oí una risita aún sin abrir los ojos.

- Pues una parte de tu anatomía me dice que estás muuy despierto...

Abrí un ojo y parpadeé para enfocar mi mirada. Lo primero que vi fue la cara de Serena con sus enormes ojos marrones mirándome a los ojos, la sonreí de lado y luego miré hacia donde me indicó...y ahí vamos con lo que viene siendo un grandioso despertar; a la altura de mis caderas, y bajo la sábana, se podía apreciar una imponente tienda de campaña. Y será verdad...Por Dios...¿cómo puedes volver a levantarte con la nochecita que te has pasado? Serena y yo lo hicimos tres veces contando el apasionado encuentro en la cocina...¿es que acaso no tienes límite, viciosa? Pues no, mi polla no parecía tener límite ya que cuando Serena continuó con sus caricias la ingle me dio un violento tirón...

- No se está quieta – le dije a Serena señalando mi bulto – No se que hacer con ella, de verdad...parece que tiene vida propia la muy cabrona – Serena se rió a carcajadas – Sí...tu te ríes porque cuando vosotras os excitais no se os nota...mira lo que nos pasa a nosotros – murmuré.

- Sí que se nos nota – se sentó en la cama a mi lado haciendo que la sábana se deslizara hasta la cintura dejándome ver sus preciosos pechos – Para empezar...las pupilas se nos dilatan, como a vosotros, hasta casi dejarnos los ojos negros por el deseo – su dedo índice trazó un camino invisible por la piel de mi brazo – Los pezones se nos endurecen hasta parecer pequeños picos – subió hasta mi cuello – Y...nos...humedecemos – susurró.

- Ya...pero para saber eso te tienen que tocar – me alzó una ceja que decía...obvio. Ah, vale...quizás...quizás quería que la tocara...

Metí la mano entre sus piernas sin perder el contacto visual. Cuando encontré sus labios húmedos e hinchados y los acaricié, Serena cerró los ojos y dejó escapar un suspiro de placer, aunque me cogió la mano e hizo que cesara en mis caricias.

- Creo que ahora te toca disfrutar a ti, Darien...anoche fuiste muy generoso conmigo...-dijo con los ojos entornados a través de sus pesatañas...

¿Que había sido generoso con ella? Mierda, había disfrutado cada segundo que había pasado con la cabeza entre sus piernas, de hecho...aún tenía su sabor en mis labios y eso me encantaba...Un minuto después Serena estaba cabeceando sobre mis caderas con mi miembro en su boca. ¿Había algo de esta mujer que no me gustara? Esa boca y esa lengua eran mi perdición, joder.. Y más cuando me miró desde su posición, sacó la lengua...y la paseó por toda mi longitud consciente de que la estaba viendo perfectamente. Vale...ya. Con eso me bastó para que ese pedazo de carne viciosa dijera basta y se corriera en salvajes sacudidas...Serena se lamió los labios y me sonrió.

- Un jodido día de estos vas a matarme, Serena – dije sin poder despegarme de esa almohada con el olor del champú de Serena impreso – Aunque no me importaría morir de esta manera...

- Deberíamos de levantarnos. Es casi la una, ¿sabes? En cualquier momento se van a preguntar donde demonios estás...

- Espero que Seiya no habra la bocaza...Imaginate el bochorno si mis padres se entera...Hijo, ¿te han detenido? Sí, papa...¿Por qué?...Por intentar hacer ñaca ñaca en el coche – Serena se rio mientras se bajaba de la cama y caminaba desnuda hasta su armario. Se puso una bata privándome de las preciosas vistas de su cuerpo.

- ¿Ñaca ñaca? - suspiró – Ese será nuestro gran secreto, Darien...

Una vez duchados – muy a mi pesar por separado, nota mental para la próxima vez: sexo en la ducha – y vestidos, bajamos a la cocina. Vale, si el espectáculo anoche fue dantesco...de día no tenía nombre. El charco de agua que se había formado anoche al caerse la botella aún estaba presente, las naranjas, las manzanas y los plátanos del frutero que habíamos tirado estaban esparcidos por el suelo y la cáscara del huevo y su contenido estaba desperdigado por la encimera. ¿Esto se podía definir como sexo salvaje?

- OHHHHH – dijo Serena – No recordaba que esto estuviera así de mal...- entre los dos recogimos el desastre que habíamos formado – ¿Desayunas aquí o te vas para tu casa? - preguntó mientras intentaba despegar la yema del huevo de la encimera.

- Eh...creo que no voy a poder soportar ni la resaca de Nicolas ni la risilla burlona de Seiya...me quedo contigo.

Cuando recogimos todo el desastre fruto de nuestro arrebato de pasión, preparamos el desayuno y nos sentamos en la mesa de la cocina. Miré a Serena mientras bebía de su café y suspiré.

- Vaya mierda – espeté.

- ¿Qué pasa?

- Las vacaciones se acaban – dije pesaroso – En apenas un par de días volvemos a la rutina...De vuelta a las clases, los deberes, los exámenes...Es de locos...hasta hace poco no me gustaban los días libres de la universidad porque me aburría en casa...ahora creo que me va a faltar tiempo...

- ¿No tienes ganas de volver?

- Nah...es que...bueno, me da un poco de miedo llegar allí y que vean que el friki de Darien se ha convertido en...

- ¿Un tío bueno? - dijo Serena con una sonrisa.

- En lo que soy ahora...No se me da muy bien ser el centro de atención...

- No te preocupes...Vas a llamar la atención, pero para bien...Que seas el centro de atención tiene algo positivo...

- ¿El qué?

- Que Neheriana se fijará definitivamente en tí – murmuró.

Neheriana...Neheriana...¿Qué demonios iba a hacer con Neheriana? Ella era una chica bonita, con las curvas donde las tenía que tener, con un pelo largo que llamaba la atención y con unos preciosos ojos azules. Mi objetivo en toda esta historia era acostarme con ella, aunque fuera por una puta vez en mi vida...Serena se puso el reto a si misma de que lo conseguiría, conseguiría transformarme en lo que soy ahora para poder llevar a cabo mi deseo...Pero mis ganas de estar con Neheriana habían disminuído considerablemente. Neheriana había pasado de ser casi mi obsesión a ser un recuerdo perdido en algún lugar secreto de mi cabeza...Seamos sinceros, Neheriana era espectacular, el sueño en directo de cualquier adolescente y hombre...pero notaba que mis gustos habían cambiado sutilmente. ¿Qué coño iba yo a hacer ahora? Aunque era algo que ambos disfrutábamos – y de qué manera – era cierto que Serena había robado muchos minutos de su tiempo para obrar este cambio en mi. ¿Quién era yo para decirle que quería dejarlo todo después de tanto esfuerzo? Ya había conseguido lo que a mi parecer era lo más dificil, había pasado de ser un frikazo a ser un tio normal y corriente y al que incluso alababan las mujeres. ¿Podría defraudar a Serena y decirla que ya no me interesaba tanto la morena? No, obviamente, no...Primero porque sentía que estaba fallando a Serena, ella era la única que había creído en mi cambio...y segundo...porque mi confesión podría hacer que Serena se separara de mi antes de tiempo. ¿Qué me podría costar llevar a cabo el plan original? No es que yo quisiera nada serio con Neheriana, un revolcón y hasta luego, gracias...Después de estar con Neheriana podría volver a mis intereses actuales...¿Eso era ético? ¿Sería ético acostarme con Neheriana para cumplir la finalidad de esta locura...y luego intentar regresar al lado de Serena? Ugh, me sentía un poco sucio con el simple hecho de pensarlo...así que ya me rompería la cabeza con ese tema más adelante. De todos modos, aunque intentara llevar a cabo mi alocado plan había un inconveniente que hacía que me hundiera en la mierda...yo me moría de ganas por estar al lado de Serena como estábamos ahora...pero quizás esto solo era unilateral. Quizás sólo yo sentía esta sensación confusa en mi corazón. Ella lo pasaba bien conmigo y disfrutaba con nuestros encuentros, pero...Dios, me estaba deprimiendo por momentos por el puñetero lío que tenía en la cabeza...y aún me quedaba sufrir la vuelta a clases...Per-fec-to.


Gracias a todas por sus reviews..

Nos leemos en el prox..

EsteVas