Capi Nuevo..

Ya pase los 400 reviews... Wiiii los agradecimientosabajo..

Esto es una adaptacion y bla bla bla bla..

Uds ya saben, disfruten...


40 EMPIEZA LA GUERRA

Serena y yo nos quedamos detrás de esos arbustos congelados en nuestro sitio. ¿Cómo podían cambiar las cosas de un segundo a otro? Apenas cinco minutos antes Serena y yo nos estabamos metiendo mano en la caseta del jardinero...¡la caseta del jardinero! En fin...si no llega a ser por esos preciosos pero incómodos vaqueros de Serena ahora estaríamos follando como conejos en esa caseta de mierda. Pero, caprichos del destino...Serena y yo teníamos que escuchar esa misteriosa y acusadora conversación. Podía acusar a mi hermano de poco serio, bromista, capullo y toca pelotas...pero infiel no y menos con Rei. Estaba loco por esa chica, se complementaban de lujo...pero al parecer mi hermano no tenía suficiente. Fuera quien fuese la otra persona que se encontraba al otro lado de la línea era una persona de confianza de mi hermano, que a Rei lo le iba a hacer ni puta gracia y que debían de mantener lo que tuvieran entre ellos en el más absoluto hermetismo. Miré a Serena confundido...ehhhh, vale...si yo lo estaba flipando Serena no estaba mucho mejor. En estos momentos tenía en su cara una expresión a lo WTF.

- ¿Tu crees...tu crees que Nicolas tiene...algo con alguien que no sea Rei? - me preguntó.

- No se – me arrasqué la cabeza – Pero esa conversación no me ha gustado nada...el simple hecho de querer ocultarle algo a su novia ya me hace sospechar...

- Sí...lo que pasa es que...wow, simplemente no me imagino a Nicolas poniéndole los cuernos a Rei...no.

- ¿Crees que se lo debemos de decir? - Serena pareció pensárselo...pero negó con la cabeza.

- Nah...todo esto es sospechoso, pero...¿y si nos equivocamos?

- En eso tienes razón, pero recuerda que tu misma has dicho que Rei está mosqueada...De hecho, Nicolas está rarisimo...ya no se que pensar...

- Mierda...es tu hermano, pero como esté engañando a mi amiga no va a tener calles suficientes en Seattle para correr...- sonreí ante la cara de mala hostia de Serena – Sí, no me mires así...Y tendría suerte si le pillara yo primero...no se de lo que es capaz de hacer Seiya si se entera que alguien está haciendo daño a su hermana...- fruncí el ceño.

- Ugh, ¿por qué todo tiene que ser tan complicado?

- Cuando oímos el timbre que anunciaba el final del descanso, Serena y yo salimos de nuestro improvisado escondite y caminamos hacia la cafetería. Los chicos estaban recogiendo sus mochilas para ir a sus respectivas clases.

- ¡Cuanto habeis tardado! - dijo Mina – Nicolas ha ido a buscaros, pero no os ha visto...- Serena y yo entrecerramos los ojos para mirar a Nicolas.

- Estábamos hablando de cosas nuestras...- dijo Serena traladrando con la mirada a mi hermano.

- Eso está bien – dijo el oso con una sonrisa – No queremos ni disputas ni riñas – sonrió haciendo que sus hoyuelos se marcaran.

- Eso...- espetó Serena – No queremos malentendidos...de ningún tipo...

- Es que quería decirte que esta tarde vamos a hacer tarde de chicas – dijo Mina saltando.

- ¿Hoy? Pero si mañana tenemos clases y...

- Se me ha antojado, Serena – Serena rodó los ojos - ¿Qué? Venga, así nos evadimos un poco de nuestro primer día de clases...- mi adorable hermana hizo un puchero de los suyos...

- Está bien – dijo Serena – Pero luego no pretendas liarme...me darán igual tus pucheritos y tus ojitos tiernos, me marcharé pronto a casa hagas lo que hagas - Mina se acercó a ella y la besó.

- Pues como todos estamos super felices...¡vayamos a clases!

El muy capullo de Nicolas cogió su carpeta y se marchó tan feliz a su próxima clase. ¿Cómo podía estar tan tranquilo siendo consciente del engaño hacia Rei? Me despedí de Serena y de los chicos, recogí mis cosas y me dispuse a ir hasta mi nueva clase, aunque un tirón en mi manga me lo impidió. Pensé que era Serena y...gracias a los cielos que no le solté ninguna guarrada o frase salida de tono. Era Rei. Y me miraba super preocupada.

- Darien...yo quería hablar un momentito contigo...-se retorció las manos – Es sobre Nicolas...- yyyy ahí vaaamos.

- Dime... ¿qué me quieres decir? - la animé mientras caminábamos por el pasillo ante la atenta mirada de varios alumnos que no nos quitaban ojo. De todas formas me imaginaba lo que la rubia me quería preguntar...

- Bueno...esto se lo he comentado a Serena. He decidido no decirle nada a Mina por su...por lo suyo – susurró – Veo a Nicolas muy raro...creo...creo que me oculta algo...

Ay, ay, ay... ¿y ahora qué le digo yo? Primero, no tenía ni puta idea de cómo mentir; siempre me pillaron en las pocas mentiras que había soltado a lo largo de mi vida, era pésimo. Y segundo, sabía perfectamente que Nicolas le ocultaba algo...porque lo acababa de escuchar de su bocaza. Mierda. Y ahora Rei me miraba con esos ojos azules preocupados por el idiota de mi hermano. Doble mierda. Suspiré en un intento vano por recolocar mis ideas.

- ¿Qué crees que le pasa? - Rei se mordió el labio con fuerza para evitar llorar.

- Creo que me está engañando, Darien...- suspiró – No de despega del jodido móvil, todo el puto día con los mensajitos...y cuando le pregunto quién es...me dice que es un amigo. ¡Un amigo! Qué típico...

- ¿Has...has intentado hablar con él de esto? - Rei rodó los ojos.

- Estamos hablando de Nicolas, si le saco el tema y estoy equivocada...puede ser la ecatombe – asentí entendiendo su punto – ¿Crees...crees que podrías preguntarle...algo? - suspiré sonoramente.

- ¿Qué quieres que le pregunte, Rei?

- Pues...pues me encataría saber quien demonios es la persona con la que se mensajea tanto, ¿sabes? Estoy hasta los cojones del móvil, de los mensajes y de su puta madre.

- Mira, no te prometo nada...pero intentaré sonsacarle algo.

- Eres un cielo, Darien – dijo mientras me daba un beso en la mejilla.

Sí, soy un cielo...y me había metido en un serio dilema. ¿Y ahora qué se supone que tengo que preguntarle a Nicolas? Oye, hermano...que he oído una conversación tuya en la que parecía que le estabas poniendo los cuernos a tu novia...¿te importa confirmarmelo? Ni de coña. Joder, para ser el primer día de clases estaba resultando ser una auténtica mierda y llena de bombazos. Jesús... ¿qué más podría pasar hoy? ¿Que se cayera un puñetero meteorito en nuestro aparcamiento? La declaración de amor de Haruka hacia Serena me había dejado literamente sin palabras...aunque le entendía perfectamente al capullo ese. Serena reunía todas las condiciones para que un chico cayera a sus pies...y, aunque me costara reconocerlo, el hijo de puta era el tío más atractivo de la universidad...al menos hasta hoy. Podría parecer un creído de mierda, que lo era, pero podía asegurar que a Haruka le había salido un duro conpetidor. Yo mismo. La verdad es que no me importaba mucho las opinión de las demás chicas hacia mi...los suspiros y los piropos de esas chicas de ahí fuera se los podía quedar Haruka para él solito. En lo que sí competiría con él era por Serena. Haruka no era lo suficientemente bueno para Serena, ella no podía acabar con un chico como él...¿Y podría acabar con un chico como tu? ¿Un chico que estaba usando sus encuentros como clases de entrenamiento para follarse a otra? Vale, quizás no fuera un dechado de virtudes, pero si en mi mano estaba evitar que Haruka acabara al lado de Serena sí lo haría...como el puto egoísta que era.

Y el tema de Nicolas...bueno. Si mi hermano le intentara engañar a Rei me sabía de un chico Moreno tranquilo y pacífico al que no le importaría dar una tregua a su serenidad para cortarle los huevos. Dios, ¿acaso te vuelvo a caer mal para que me pongas en medio de todo los dilemas o qué?

OoooOoOoOoOoOoO

Gracias a Dios que sólo me quedaban unos minutos para salir; el día se me estaba haciendo jodidamente largo...y extraño. Hoy era uno de esos días en lo que ya no te extrañaba nada; podría pasar un enanito azul por delante de mi y ni inmutarme. Aunque aún quedaba mucho día y una tarde de chicas por delante. Si Mina seguía con estos extraños antojos...apaga y vamonos. Iba a ser el embarazo más duro, largo y pesado de toda la historia de la humanidad. Aunque para pesado Youhei. ¿Por qué este tío siempre se tenía que sentar a mi lado en mi clase de filología?

- Vaya cambio el de...Darien...- asentí – Porque se llama Darien, ¿no es así? Es que...como siempre le llamábamos el cuatro ojos o el friki...- giré lentamente la cabeza y le lancé a Sunohara rayos y centellas por los ojos. Definitivamente el día no iba a mejor – Perdona, perdona...es tu amigo, lo siento...no le llamaré de nuevo friki...- parecía que se iba a callar pero...- Luego dile que Neheriana ha estado buscándole – arrrgggg.

- ¿Cómo?

- Pues eso...que Neheriana ha estado preguntando por él...no se para qué – sonrió de manera imbécil...como todo él – Bueno, me lo puedo imaginar...cuando una chica como Neheriana se interesa demasiado en un chico – movió las cejas sugerentemente – Ya sabes para qué es...¿Te lo puedes imaginar? Darien y Neheriana...

Ya se sabe para qué es...idiota de mierda. Me hacía una idea del motivo que Neheriana tenía para buscar a Darien; quería follársele hasta quedarse sin fuerzas, la muy guarra...Al parecer Darien estaba haciendo muy bien su trabajo; el cambio había sido todo un éxito entre las chicas y estaba ignorando a Neheriana de puta madre con su consiguiente interés hacia él. Grrrr. Si Sunohara Youhei no dejaba de hablar de Neheriana y ed sus intenciones con Darien era capaz de morderle un ojo al muy gilipollas. Arrrg. Si es que ya estaba tardando en dar señales de vida; lo que me extrañaba mucho era que Neheriana aún no hubiese hecho acto de presencia entre nosotros...más bien delante de Darien. Se podía decir que estaba haciendo una cuenta regresiva en la que eñ final era una cita entre Darien y Neheriana...y su consiguiente noche de sexi puro y duro. Me hervía la sangre al imaginarme a Neheriana con Darien, en las misma situaciones en las que yo había estado con él hasta el momento. Y había momentos en los que me apetecía luchar por él...y otros en los que no tenía fuerzas para seguir adelante. ¿Quién era yo para interponerme entre Darien y su seuño erotico festivo de Neheriana? Joder, esto se estaba poniendo negro por momentos.

Gracias a Dios el timbre sonó liberándome de Sunohara y de sus cotilleos. Jesús, no había conocido persona que pudiera hablar más que ese tipo. Recogí mis cosas a la velocidad de la luz y salí disparada de allí antes de que se le ocurriera otra cosa que decirme. Los chicos ya estaba en el aparcamiento, la única que quedaba por llegar era Mina.

- ¿No está tardando mucho? - dijo Seiya nervioso – Joder, no se por qué no la he hecho caso. Debería de haber ido a buscarla a su clase – todos rodamos los ojos.

- No seas paranoico, Seiya...al final te va a mandar a tomar por culo – dijo Nicolas.

- Lo ha hecho – reconoció el Moreno – Me ha mandado tres veces a la mierda y dos a tomar por culo...

- No me extraña – murmuré. Seiya suspiró aliviado cuando Mina llegó hasta nosotros – Menos mal que has llegado...un poco más y tu novio llama a las fuerzas especiales para que fueran a buscarte...

- Por Dios, Seiya...estaba en el baño...

- ¿Vomitando? - dijo angustiado.

- No, vaciando mi puta vejiga – todos nos reímos – Cálmate un poco, cariño...me vas a volver loca...

- Eso es dificil, enana...ya lo estás...– espetó Nicolas – Bueno, ¿nos vamos?

- Sí, pero nos vemos en un rato – dijo Rei – a mi también me apetece la tarde de chicas – intentó sonreir pero no le salió muy bien el gesto. Mucho me temía que tenía que ver con Nicolas su estado de ánimo.

- Está bien, voy a ir a casa a cambiarme por algo un poco más...cómodo – Darien sonrió de lado, capullo creído...

- Si, harías bien en ponerte cómoda...esos vaqueros parecen muy ceñidos...Da la sensación de que no te deja tener libertad de movimientos...- dijo apoyado contra su coche.

Entonces me acordé de la conversación/monólogo que había tenido con Sunohara. ¿Debía de decirle a Darien que Neheriana le había estado buscando? La Serena buena me decía que sí, que se lo dijera y que él hiciera lo que quisiera. La Serena mala me decía que me callara la boca como la zorra que era...¿A quién hacer caso? La respuesta era muy sencilla y muy obvia. Haría caso a la Serena mala. En este momento me sentía tan mala que juraría que me estaban empezando a crecer el rabo y los cuernos rojos. A la mierda. No le diría nada...aunque era inevitable que tarde o temprano esos dos coincidieran. Vale, gracias a mi iba a ser más tarde que temprano.

- ¿A las cinco en mi casa? - dijo Mina despertándome de mi paranoia mental.

- Claro, ahí estaré.

Las dos parejas se metieron en el Jeep de Nicolas dejándonos a Darien y a mi solos. Darien sonrió de lado mientras dse acercaba a mi.

- ¿Así que te vas a poner algo más...cómodo? - asentí mientras sonreía.

- Si, pero no creas que lo hago por ti...estoy harta de ir todo el día tan sumamente apretada...

- A favor de esos pantalones tengo que decir que te quedan de vicio...pero son terriblemente incómodos para meterte mano...así que estaré encantado si te pones otra cosa – susurró.

- Esta tarde no tienes nada que hacer conmigo...es tarde de chicas – frunció el ceño – Así que si quieres hacer algo tendrá que ser mañana...- le pasé el dedo por la línea de la mandíbula – Quizás te haga caso y me ponga falda...- tuve la satisfacción de ver a Darien tragar en seco.

- Mierda – murmuró - ¿Cómo haces para calentarme de esa manera tan solo con la voz? - me reí bajito – Lo que me pasa es que me tienes abandonado – abrí los ojos mucho y le miré con incredulidad.

- ¿Qué me estás contando? Estoy pasando más tiempo contigo que con las chicas...

- No es eso...es que últimamente no me enseñas nada nuevo...

- ¿Nada nuevo?

- Sí, nada nuevo sobre sexo...creo que así no voy a avanzar mucho – dijo mordiéndose el labio para no reirse.

- ¿Quieres...quieres que te enseñe cosas nuevas? - asintió - No sabes lo que me has pedido – gruñí – Al final vas a acabar quemándote, Darien.

- No me das miedo, preciosa – susurró muy cerca de mi.

- Deberías tenerme miedo – dije siguiendo el juego.

- Creo que lo mejor va a ser que me marche...al final vamos a tener que llamar a los bomberos – sonreí mientras me acercaba para besarle en la mejilla.

- En un rato nos vemos...

Esperé como una idiota a que se marchara en ese precioso volvo nuevo. Nota mental: terminar lo que un día empezamos en el volvo...eso sí, en un lugar un poco más discreto que el del otro día...Metí mi mochila y mi carpeta en el coche. Me iba a montar en el asiento de piloto cuando vi a Neheriana delante de mi. Ese día llevaba puestos unos pantalones muy parecidos a los míos y una camiseta que no dejaba mucho a la imaginación. Cuando al fin la miré me sonrió de manera exagerada. Genial...la persona que más ganas tenía de ver...

- Hola, Serena...¿qué tal tus vacaciones? - fruncí el ceño.

- Eh...¿bien? - Neheriana sonrió aún más.

- ¡Me alegro! Oye...¿tus amigos ya se han marchado?

- Sí...¿por? - la cara de decepción le llevó al suelo.

- Bueno...quería ver a Eddie – alcé una ceja por el diminutivo – Está tan...cool – suspiró de manera exagerada – llevo todo el día queriendo verle de cerca, de hecho me he cruzado un par de veces con él por los pasillos, pero al parecer no me ha visto...- vale, Darien...te estás trabajando de puta madre la técnica de ignorarla...- ¿Crees...crees que si le invito a tomar algo – movió las cejas justo como lo había hecho Sunohara minutos antes – aceptara? - suspiré como loca por irme de allí.

- No lo sé, saldrías de dudas si se lo dices a él mismo...

- Oh, claro – sonrió tontamente – Seguiré tu consejo...¡mañana mismo intentaré hablar con él!

Observé a Neheriana mientras se largaba de allí tan contenta como unas castañuelas. Hija de puta con suerte. Era oficial...Neheriana sacaba sus armas...y yo las mías. Defininitivamente había empezado la guerra.


Aja empieza la guerra señores..

Los 400 reviews o.O whao gracias muchas gracias..

El review 400 fue de redoble de tambores... - MarianUchiha..

Sin mas que decir de esta humilde servidora..

Nosx leemos en el prox, besos..