¡Buenas, gente hermosa!

Lamento como siempre la tardanza, pero aquí les dejo el siguiente capítulo. Pero como me quedo tan largo, decidí dividirlo en dos partes, por lo que aquí tienen la primera parte :3

Disclaimer: Ni Pandora Hearts o sus personajes OFICIALES me pertenecen, sino a Jun Mochizuki-sama, pero hay algunos OCs míos :3


~Capítulo 05~
"Inscripciones y consejos" (Parte 01)


La joven peli-blanca y el pequeño rubio corrían velozmente por las calles de la ciudad, como si sus vidas dependieran de ello y respirando totalmente agitados. Oz por nada del mundo soltaba la mano de Mely, halando de ella con todas sus fuerzas durante la huída, ya que temía que si la perdía de vista en el camino, ya no volviera a verla. Debía admitir que estaba sorprendido de la valentía de la Baskerville, (por abofetear a su primo Jack), así como agradecido de que lo ayudara en esa situación, pero en ahora en verdad estaba preocupado por lo que su pariente estuviera pensando en hacer, para vengarse de ella.

—Uff… uff… ¡ya casi… llegamos!

Balbuceaba Oz, al estar agotado de tanta corredera —así como adolorido por el moretón de su mejilla— pero si sabía de un lugar seguro para ambos, esa era la academia Pandora. Debido a que su padre (por más estricto que fuera, siendo el director) no permitía los pleitos o agresiones a los alumnos, al menos dentro del instituto. Una sonrisa de alivio apareció en el rostro del Vessalius, al ver aparecer la gran edificación una corta calle más adelante. Sujetó con más fuerza la mano de Mely, al igual que aumentaba más la velocidad. Pero al ya estar más cerca de la academia, el alivio de Oz fue acompañado por algo de miedo, al ver que parado en la entrada de Pandora, estaba vigilando el prof. Rufus Barma, (asegurándose de esperar a la hora de cerrar las puertas de la academia, cuando entraran los alumnos que habían llegado a tiempo), aunque suspiró con algo de neutralidad.

El ver a un profesor tan estricto era una especie de comodín de 50 y 50; la mitad era que podría regañarlos por llegar unos pocos minutos antes de la hora de cerrar las puertas, pero la otra mitad era que podría "protegerlos" con su "poder de profe", y siendo Barma-sensei eso se multiplicaba, ya que aunque fuera super-estricto, tampoco se inclinaba por la violencia.

—¡Barma-sensei~! ¡Buenos días~! —canturreo Oz, agitando su otro brazo en un saludo, tan animado como siempre.

El profesor pelirrojo se giró, aunque suspiró con algo de fastidio por ver que se trataba del chico Vessalius, aunque una vez éste y la chica Baskerville se detuvieron junto a él, en seco y ambos tomando bocanadas de aire, por tanta corredera que tuvieron, le devolvió el «Buenos días». Aunque como era de esperarse, se cruzó de brazos y miró severamente al rubio, (y aunque no lo mostrara por su semblante, estaba sorprendido de ver el moretón que éste tenía en el rostro).

—3 minutos a tiempo antes de cerrar las puertas, chico Vessalius… —habló el pelirrojo, con su voz gruesa y estricta—. Como siempre logras milagrosamente salvarte, aunque como dicen "que es mejor tarde que nunca", supongo.

—Uff… uff… disculpe… Barma… sensei… uff —se excusaba el pequeño oji-verde, aun recuperando el aire, aunque con una usual sonrisita animada.

—Además de eso llegas con tremendo moretón en tu rostro, ¿ahora te inclinas por peleas callejeras? Y lo que es peor… —a medida que hablaba, Rufus miraba seriamente a Mely, aunque su sermón seguía hacia Oz—. ¡Ahora le has influenciado esos malos hábitos a la nueva alumna! —Se giró nuevamente hacia Oz, exclamando algo molesto—. ¡Deberías estar avergonzado, chico Vessalius!

—¡Oiga! —Exclamó Mely una vez repuesta del cansancio, pero sin perder el respeto hacia el profesor—. Disculpe, Barma-sensei… pero no fue culpa de Oz que yo también llegara algo tarde y mucho menos el que él tenga esa herida.

Al ver que ahora el profesor la miraba fijamente, con esa grisácea y fría mirada, Mely sintió un pequeño escalofrío recorrer su columna vertebral. Pero reunió valor y prosiguió, tratando de ser lo más respetuosa y clara posible.

—Con todo respeto… pero yo solo llegué tarde, ya que estaba ayudando a Oz.

—¿Ayudando, dices? —Preguntó aun serio, pero con tono de extrañeza en su voz el pelirrojo. Mely asintió.

—Así es. Me encontraba dirigiéndome a la academia, cuando vi que estaba siendo molestado por…

—¡Jack y Vincent! —Interrumpió Oz en un grito y con cara de espanto.

—¿Jack Vessalius y Vincent Nightray? —Rufus enarcó una ceja, algo sobresaltado del reciente grito de Oz, aunque comenzando a comprender todo.

—Sí, esos mismos fueron los que le dejaron ese morado a él —asintió Mely, girándose hacia Oz—. Pero Oz, tampoco era para que lo gritaras de esa for…

—¡No, no es eso! ¡Mira, Mely!

Girándose hacia atrás suyo, donde el tembloroso y temeroso Oz apuntaba, la peli-blanca sintió un segundo y aún mayor escalofrío recorrer su cuerpo. Ya que casi como si supieran que estaban a punto de ser nombrados, Jack y Vincent se acercaban caminando tranquilamente y con las manos en los bolsillos. A Jack ya se le había desvanecido el enrojecimiento en su mejilla, de la anterior bofetada que había recibido. Mely centró su mirada celeste en la esmeralda de Jack, sintiendo casi (y aunque el Vessalius lo disimulara muy bien) que la taladraba con esa intensa y verdosa mirada, careciente de brillo. La Baskerville tragó saliva, al igual que un nervioso Oz, cuando el prof. Barma posó una de sus manos sobre los hombros de ella y Oz, con mirada ahora ya no tan severa como antes.

—Será mejor que entren o ésta vez sí llegarán tarde a sus clases —aconsejó Rufus calmadamente, aunque al ver las caras semi-dudosa de la Baskerville, añadió con una leve, pero muy leve, casi imperceptible sonrisa—. Vayan, yo me encargaré de todo.

Al ver esa pequeñita sonrisa del profesor, Melanie sintió algo más de calma y seguridad, por lo que tanto ella como el rubio asintieron y se dirigieron al interior de la academia. Cuando en eso, Rufus se giró hacia Oz y le dijo, alzando un poco la voz para que lo escucharan a la distancia que llevaban, que antes de asistir a sus clases se pasara por la enfermería para que le atendieran el moretón, así como aun debía entregarle su doble-tarea para esa semana, como decía la apuesta entre ambos. El Vessalius aun caminando, alzó un brazo junto al pulgar de la mano de éste, en señal de afirmación de haberlo oído. Mely no pudo evitar girarse levemente, viendo de reojo como en la entrada se quedaba el profesor pelirrojo, al parecer dándoles el sermón del año a ambos miembros del P-3, tanto por casi llegar tarde como por estar molestando a un alumno. Pero dejó de prestarle atención a esa vista, ya que Oz soltó una leve risita, debido a que el prof. Barma en cierta forma, (detrás de ese semblante frío y calculador), era alguien de buen corazón, así como alguien de espléndida memoria.

—Vaya, parece que mi pequeña esperanza de que lo hubiera olvidado, se fue a la basura… —confesó Oz, con sonrisita animada y una gotita de sudor resbalando por su nuca—. ¡Aunque era de esperarse de Barma-sensei~!

—Sí… —respondió Mely, aunque con una sonrisa más pequeña que las usuales. Cosa que llamó la atención de Oz.

—Mely-chan, descuida —Oz le sonrió con seguridad a la Baskerville—. No te preocupes por Jack o Vincent, Barma-sensei se encargara de todo.

Eso pareció servir para calmar un poco a la peli-blanca, ya que su sonrisa se ensanchó un poco más; pero entonces miró fijamente al rubio, de forma similar a una hermana mayor preocupada por su hermanito, preguntándole de la misma forma «Oz… ¿te duele?». No fue la pregunta la que desconcertó al Vessalius, sino el tono y mirada de la Baskerville al formularla; pero con su usual sonrisa le dijo «Un poco, pero ya no tanto. Tranquila y gracias por preguntar, Mely-chan~», cosa que pareció calmar a la Baskerville. Pero aun así la muchacha no quería separarse de su amigo, al menos hasta ver que le atendieran en la enfermería, por lo que sujetó una de las manos del muchacho.

—Oz, te llevaré a la enfermería, ¿de acuerdo?

—Etooo, claro, Mely-chan —asintió el rubio, con un leve rubor apareciendo en su rostro, debido a la acción de la muchacha.

Cuando ya ambos amigos estaban en la puerta principal del edificio, al entrar por ésta y caminar ya dentro de los pasillos de la academia, iban acercándose al pasillo principal y más transitado —aunque como en esos momentos ya era algo tarde, nadie se encontraba en ellos, ya que seguramente estaban en sus salones— bueno, nadie a excepción de cierto profesor peli-negro y de ojos dorados, que se encontraba colgando una especie de anuncio, en el pizarrón de noticias de la academia. Decía algo parecido a «Abiertas inscripciones a clases de Kendo*. El que desee inscribirse, escriba su nombre y apellido en las líneas de abajo», así como de una esquina colgaba un pequeño lapicero de tinta imborrable.

—¡Buenos días, Gilbert-sensei~! —Saludó el Vessalius, con el mismo entusiasmo que con Barma, al prof. Nightray.

—Buenos días, Gilbert-sensei~ —Mely saludó también, sonriendo muy feliz al ver al Nightray (sin saber bien el porqué).

El aludido se giró y al notar primero a Oz, le devolvió el saludo sonriendo normalmente, aunque cuando cayó en cuenta que junto a éste estaba Mely, se esforzó por no sonrojarse (al verla ya vestida con el uniforme de la academia) y con algo de tartamudeo, le devolvió también el saludo. Pero las otras dos cosas que el Nightray azabache no había pasado por alto, fueron: 1) El moretón en la mejilla de Oz, (aunque inmediatamente el rubio le aclaró que no era nada y que no se preocupara). Y 2) Era que ambos alumnos, Oz y Melanie, iban… ¿tomados de la mano? Gilbert aunque lucía sereno por fuera, no sabía porque de repente un raro sentimiento en su pecho lo invadía; no era como las "maripositas" cada vez que veía a la Baskerville; sino más bien como un nudo, el cual le ardía un poco. ¿Molestia, acaso? O mejor dicho… ¿celos? ¡Pero claro que no! ¿¡Por qué debía ponerse molesto o celoso de ver a la preciosa Baskerville, tomada de la mano con el pequeño Vessalius!? ¿¡Y por qué diantres se refería por «Preciosa» a la muchacha!? A medida que en el interior del profesor se llevaba a caso esa "disputa sentimental irracional", fue cuando Mely y Oz notaron con más claridad el anuncio que acababa de colgar el Nightray, preguntando con curiosidad.

—Ja, ja, veo que ya están disponibles las inscripciones de Kendo —habló Oz, mirando con interés el anuncio, soltando por unos momentos la mano de su amiga, para acercarse y ver mejor. Cuando añadió—. ¡Puede que éste año me inscriba~!

—Ja, ja, ja, ¿en serio, Oz-kun? —Preguntó Gilbert riendo divertido, una vez ese sentimiento de "no celos, sino algo más" se esfumó de su pecho, al ver que el rubio había soltado la mano de Mely, añadiendo con cierto tono de misterio, aunque sonriendo—. Pues si lo vas a hacer, más te vale que te esfuerces. Ya que éste año no creerás quién está dirigiendo las clases de Kendo, Oz.

Oz pareció sentir mucha curiosidad, comenzando a interrogar al profesor azabache, para ver si se le salía el nombre del nuevo instructor de Kendo de ese año. Aunque el Nightray solo sonreía divertido, negándose a decirle y continuando colgando algunos pocos anuncios más en la pizarra —entre ellos cursos de cocina; de música; de teatro; de natación y varios más— Oz los miraba, pero el que más le seguía interesando era el de Kendo, (a pesar de las misteriosas palabras del profesor). Algo que Gilbert tampoco podía notar, es lo mucho que era visto fijamente (pero bien disimulado) por la Baskerville peli-blanca. La chica no sabía porque cada vez que miraba al joven profesor, un inmenso sentimiento que desconocía la embargaba, no entendía de dónde le salían esas ganas de acariciarle esos revoltosos y negros cabellos, similares a algas. O verle fijamente a esos dulces y serenos ojos ambarinos, que resplandecían como el oro.

«¡Melanie Baskerville, vuelve a la realidad!» —se gritó mentalmente la chica. Una vez calmando esos raros pensamientos de origen desconocido, la chica recordó el día anterior, cuando su primo Leo le había presentado a sus compañeros vigilantes—. Ne, Gilbert-sensei…

—¿Sí? ¿Qué sucede, Mely-chan~? —Preguntó sonriendo tranquilamente el profesor, sin notar el leve rubor que apareció en las mejillas de su estudiante, ya que ésta había apartado la mirada.

«¡Me dijo "Mely-chan"!» —Ella estaba acostumbrada a que sus amigos, como Oz y hasta el "Doc" Break le dijeran así por cariño, ¿pero por qué con Gilbert era diferente?—. E-etoooo… pues… —la chica juntaba y separaba sus dedos—. ¿Qué… relación tienes con… Elliot Nightray? —La chica suponía que por el apellido serían parientes, pero quería confirmar que no se tratara de desconocidos con el mismo apellido.

Una vez colgó el último anuncio, el azabache se giró a ver a la muchacha, pareciendo sorprendido de que la chica preguntara eso. Ya que no sabía que ella ya hubiera conocido a Elliot. Oz miró a ambos velozmente, cuando comenzó a silbar levemente y decidió leer con más claridad el resto de los anuncios, (así como darles privacidad). Gilbert le explicó a la muchacha que él y Elliot eran hermanos, aunque no de la misma sangre. Al ver la extrañeza de la peli-blanca, el profesor prosiguió diciendo que él y su hermano Vincent (su hermano sí sanguíneo) habían sido adoptados por la familia Nightray, —poseedora de una de las compañías más exitosas de la ciudad y por tanto una reconocida familia— cuando eran muy pequeños. Mely aunque por fuera parecía calmada, por dentro rebosaba de incredulidad, no por el hecho de que el azabache fuera adoptado, ni por el hecho de que perteneciera a una familia millonaria. Sino por saber que el dulce y considerado Gilbert, estaba emparentado con el abusador y desvergonzado de Vincent, miembro del P-3. Aunque si se ponía a pensar, viendo fijamente el rostro de Gilbert, podía notar que él y Vincent tenían cierto parecido facial, así como el mismo color de ojos —bueno, aunque Vincent tuviera un ojo dorado y el otro escarlata, por desconocida razón; así como cabello largo y dorado— aunque claro que en personalidades eran muy distintos.

—E-entiendo —asintió la peli-blanca al salir de sus pensamientos, sonriendo con leves nervios, ya que el haber visto por unos segundos el rostro de Gilbert tan fijamente, la ponía nerviosa sin saber porque—. B-bueno, ya debemos ir a la enfermería, ¿verdad, Oz?

—Etoooo, sí. Pero dame… un… segundito… Mely-chan… —respondía Oz, en lo que anotaba, (para sorpresa de Mely y Gilbert), su nombre en el anuncio de inscripción de Kendo—. ¡Listo calisto~!

—¿¡De verdad vas a inscribirte!? —La auténtica sorpresa se reflejaba en el rostro del Nightray azabache—. ¿¡No bromeabas!?

—¡Claro que voy a inscribirme! —Afirmó Oz, cruzándose de brazos y algo ofendido por las dudas del Nightray—. ¿Por qué creíste que no lo haría, Gilbert-sensei?

El azabache dio un leve respingo, sudando levemente por los nervios, cuando hizo un ademán de ver el reloj negro, colgado de su muñeca y reflejó falsa sorpresa, recordándoles al Vessalius y a la Baskerville que se les haría tarde de llegar a su siguiente clase, si no se apresuraban de ir antes a la enfermería. Por lo que velozmente posó una mano sobre el hombro de cada uno, (nuevamente sin notar el intenso rubor de Mely) y comenzó empujarlos levemente. Por más que el rubiecito forcejeaba y le decía que le respondiera, no tardó en ver que era empujado al interior de la sala de enfermería, siendo lo primero que vio fue al "doc" Break, sentado en su sillita y leyendo una revista de «Las 100 mejores recetas de té» (ya que bien era conocido su gusto por dicha bebida, al igual que los dulces y postres), antes de sentir que el Nightray le cerraba la puerta corrediza a sus espaldas.

—¡Oye, respóndeme primero! —Le gritaba Oz al Nightray, través de la puerta de la enfermería.

—¿Oz-kun? ¿Qué te trae por…? —Al notar el tremendo moretón en el rostro del muchacho al éste girarse, Break modificó su pregunta, con cierto tono de pena por el rubio—. ¿Jack y Vincent otra vez?

—No, ¿quién más habrá sido, doc? —El sarcasmo adornaba las palabras de Oz, al éste aun estar ofendido con Gil por no responderle, cuando añadió—. ¿Acaso Emily?

En eso Break metió y sacó velozmente una mano de su bata de laboratorio, ya con Emily en ésta, la cual le protestó al rubio con su usual voz chillona—. «¡Tu no me acuses, mocoso! Inculpar de semejante violencia a una "bella dama y enfermera" como yo… ¡mocoso insolente!»

—¡Break! —Gritó Oz, con una venita palpitante en su cabeza.

—A mi no me mires, que no dije nada, Oz-kun. ¡Fue ella~! —Exclamó en su defensa el oji-rojo, señalando con su otra mano a la muñequita, aunque con una sonrisa divertida en su rostro.

Emily hizo un chistoso movimiento, como si se llevara sus manitas a la boca y luego le gritó a su "doctor"—. «¡Doctor! ¿¡Y usted de qué lado está!?»


Afuera de la enfermería, al lado de la puerta, la peli-blanca y el peli-negro claramente podían escuchar la discusión entre el doc, el rubio y la "enfermera", por lo que una gotita de sudor descendió por las nucas de cada uno. Aunque luego de eso, el Nightray suspiró aliviado de salvarse de la "furia" de Oz, (al menos por el momento), centrando su mirada dorada en la Baskerville, la cual yacía con los brazos en su espalda y recostada de una de las paredes del pasillo; Gilbert decidió imitar la pose de la muchacha, recostándose en la pared a la derecha de esa y a respetable distancia, solo que cruzado de brazos. Un silencio ciertamente incómodo acompañó a profesor y alumna, (el cual ya ni se inmutaba por los gritos de la enfermería, ya que éstos habían cedido hace rato, seguramente Break ya estaba atendiendo al Oz), los cuales no se decían nada.

—Entonces… —comenzó a hablar Gilbert, para romper el silencio del ambiente, pero mirando a otro lado y no a la chica—. Veo que… ya vienes con tu uniforme, Mely-chan.

—Etooo, sí —asintió la peli-blanca, logrando controlar su rubor en esa segunda ocasión en que el azabache se dirigía a ella por ese apodo—. Aunque… a mi tío no pareció hacerle gracia verme así…

El tono tan… triste con que la muchacha dijo eso llamó la atención del peli-negro, por lo que se giró a verla sereno. No quería ser muy entrometido, pero ciertamente no le gustaba verla triste, así como el ser su profesor guía le dejaba darle consejos a su alumna, por lo que con total educación y calma le preguntó si quería hablar de eso. Ella dudó unos instantes, en lo que con timidez jugaba con uno de los mechones de su cabello blanco, pero a la final le explicó todo el problema, sobre los celos y exagerada protección (con "P" mayúscula) de su tío Revis. Gilbert miraba con total comprensión a Melanie, en lo que ésta explicaba su dilema, a la final le sonrió.

—Ya veo —dijo una vez la chica acabó—. Pero eso se debe a que tu tío te quiere mucho~

Mely suspiró, con cierta expresión deprimida—. Lo sé, pero… a veces desearía que él no fuera tan exagerado. Ya que no me gusta nada discutir con él…

El Nightray de cabellos azabaches y piel blanquecina dudo unos instantes, pero finalmente y con lentitud (y leve vacilación) acercó una de sus manos a la cabeza de la muchacha, revolviéndole los cabellos con suavidad, en un gesto de consuelo. Melanie dio un leve respingo, agradeciendo internamente no haberse sonrojado por esa acción de su joven profesor, bajando solo la mirada por la pena, aunque no sintió impulso alguno por resistirse. Ya que solo era un gesto de cariño… ¿¡leyeron bien!? ¡Cariño, gente!

—Bueno… ya mejor no te pongas triste por ello, ¿de acuerdo? —Volvió a hablar Gilbert, aun acariciando la cabeza de la chica—. Cuando vuelvas a casa podrán arreglar las cosas, ahora mejor céntrate en tus clases, Mely-chan.

—Etooo, s-sí. Tiene razón —asintió con algo de pena Mely, aunque se giró y encaró al profesor—. Y Gilbert-sensei.

—¿Mande?

—Muchas gracias.

—¿Muchas gracias? —Repitió extrañado el azabache—. ¿Por qué?

—Por escuchar~ —aclaró ella, sonriendo con suma dulzura.

El azabache tuvo que apartar su mirada a otro lado, haciendo como que miraba la ventana, en lo que un intenso rubor aparecía en su rostro. Tragó saliva y esforzándose en que su voz no temblara, dijo «No hay de que». No sabía por qué, pero sentía que Melanie se veía indescriptiblemente adorable cuando sonreía. Sus encantadores ojos, celestes cual cielo, le brindaban calma al Nightray con solo mirarlos. Así como su larga cabellera, blanca cual nieve, le resultó tan encantadoramente suave cuando la acarició. Pero sobretodo, se sonrojaba por la imagen de la chica con el uniforme blanqui-verde de Pandora, se veía realmente hermosa con el… sobre todo por la faldita… ¡Momento! ¿¡Qué hacía pensando en esas cosas!? ¿¡Es qué acaso era un pervertido!? Gilbert repentinamente se golpeó la frente con su mano derecha, dejándosela levemente enrojecida y desconcertando a la muchacha, la cual alarmada le preguntó «¿¡Gilbert-sensei, qué pasó!?» a lo que éste velozmente respondió «N-nada, es que… había un mosquito», cosa que más bien dejó confusa a la chica, pero se conformó.

Pocos segundos después, la puerta corrediza de la enfermería se abrió y por ésta salió Oz, con varias curitas en su mejilla atendida, y con una paletita en mano, la cual se guardó en el bolsillo. El "Doc" y su "enfermera" se asomaron por la puerta, despidiéndose del rubio y a la final volver a cerrar la puerta. Al preguntarle cómo se sentía, el rubio respondió que ya mejor, aunque el ungüento que Break le aplicó debajo de la vendas ardía levemente. Pero inmediatamente al acordarse de su anterior dilema con Gilbert, Oz alzó la vista comenzando a preguntar «Bueno, Gilbert-sensei, ¿ahora sí me va a respon…?». Pero lo único que apreció el Vessalius fue una estela de humo, donde antes estaba el Nightray y mucho más adelante por el pasillo al profesor corriendo como un jaguar. Una venita palpitante apareció en la nuca de Oz, el cual a la vez en que comenzaba a perseguir al mayor le gritaba que le respondiera. Una Mely con varias gotitas de sudor fue testigo de la persecución, para luego seguir a ambos siendo guiada por las estelas de humo que dejaron.

Más adelante y varios minutos de persecución después, la estela de Gilbert llevó a Oz hasta el interior del salón de la clase de biología, la cual era dada por la profesora Charlotte (llamada a veces Lotti). El ver al muchachito rubio entrar tan precipitadamente y mirando a todos lados, como un radar buscando algo, provocó algo de confusión entre los alumnos. Sin que Oz se diera cuenta, a sus espaldas se abrió un armario de color gris, saliendo con sumo sigilo de su interior el prof. Nightray y dirigiéndose igual de silencioso a la puerta de salida. Los estudiantes se aguantaban la risa, para no delatar la huida de su profesor. Desgraciadamente, a solo unos pocos centímetros de salir (y sin darse cuenta) un costado de la camisa blanca de Gilbert se había enganchado al esqueleto (no real) de la clase de biología. Provocando que al más leve tirón, el esqueleto se separara de su pilar y con mucho estruendo se desplomara (y casi pareciese que sujetara por voluntad propia) de la espalda del Nightray, el cual palideció considerablemente tanto por sentir la huesuda mano sobre su hombro, como por que su intento de huida silenciosa fracasó.

Oz se giró velozmente, apuntándole con un brazo y exclamando—. ¡Aja!

—¡Me voy! —Exclamó el nervioso profesor, saliendo corriendo del salón aun siendo "abrazado" por el esqueleto, exclamando en su carrera—. ¡Disculpe la intromisión, Lotti-san, le devolveré el esqueleto a final de clases!

A medida que la tranquila Mely seguía las estelas de humo, se desconcertó levemente al ver más adelante, cruzando el pasillo al profesor Gilbert, el cual llevaba colgado sobre su espalda a un esqueleto. La muchacha al ya saber que la academia Pandora no era precisamente "normal", se alzó de hombros y siguió su camino, dirigiéndose al salón de biología (no le fue difícil encontrarlo, ya que se podían escuchar dentro de dicho salón los gritos de Oz diciendo «¡Oye, regresa aquí, cobarde! ¡Respóndeme, Gilbert-sensei!», los cuales fueron sustituidos por unos gritos (ahora femeninos) que decían «¡Joven Oz! ¡Déje de gritar en mi clase y siéntese, por el amor de dios!». Una vez la peli-blanca entró al salón, la profesora Charlotte cambió su semblante enojado a uno dulce y le dijo «Oh, buenos días. ¿Melanie Baskerville, verdad?. Es un placer conocerte, puedes decirme Lotti-senpai, querida~», Mely asintió y dijo sonriendo «Sí. El placer es mío, Lotti-senpai~».


Vincent caminaba por el pasillo, con sus manos posadas en su nuca, acompañado por Jack. Ambos iban saliendo de la oficina del director, Zai Vessalius, recibiendo una citación por bullying; aunque la verdad ya las habían desechado en uno de los papeleros del pasillo. Se detuvieron a mitad del camino, viendo al prof. Gilbert entrar a la sala de profesores, cargando varios papeles. Pero lo que más resaltaba era el esqueleto de ciencias que llevaba colgando en su espalda, como si de una capa se tratase. Al cerrarse la puerta del despacho, ambos P-3 se miraron con una ceja enarcada cada uno, pero prosiguieron su camino a sabrá dios dónde.

—Vaya… onii-san está actuando cada día más raro.

—Bueno, más de lo normal —recalcó Jack.

—Eso es cierto —afirmó riendo Vincent, preguntándose mentalmente—. «¿Será un nuevo efecto secundario de fumar?» —Ya que aunque fuera un buscapleitos, no era un adicto a ese vicio, cuando centró su atención en la pizarra de anuncios—. Oh, mira, Jack. Ya están disponibles las inscripciones a clases especiales.

—Sí, sí, que bien, Vincent —respondía con falso interés el Vessalius, al estar de mal humor por el reciente sermón recibido del prof. Barma, así como por la (ya desechada) citación de su tío Zai, y todo por culpa de esa entrometida Baskerville. Cuando le preguntó a su compañero, sonriendo socarronamente—. ¿Éste año si te inscribirás en las clases de cocina, Vincent~?

—¡Otra vez con eso! —Exclamó Vincent, frunciendo el ceño y mirando amenazante a su compañero—. ¡Todos los años preguntas lo mismo, sabiendo que eso no pasara, idiota!

—Sí, sí, es cierto. Tienes toda la razón, no te inscribirás a clases de cocina, Vincent… —asintió Jack, fingiendo seriedad en su semblante y cruzando sus brazos. Cuando añadió, volviendo a sonreír—. Ya que… ¡te inscribirás en la clase de tejido~!

Esa era la gota que derramó el vaso, Vincent entrecerró sus ojos y le mandó una sombría (y aterradora) mirada al Vessalius. Una cosa era que cada año Jack lo fastidiara con las clases de cocina, sabiendo que Vincent no era precisamente "talentoso" en la cocina, pero eso podía tolerarlo. Pero lo inaceptable para el Nightray peli-dorado, era que bromearan con el tejido, sabiendo el infinito y raro despreció que sentía por los peluches de animales. El único artículo que le gustaba usar, relacionada a clases de tejido, eran las tijeras. ¿La razón? ¡Porque eran una gran arma, para "desmembrar", "decapitar" y sacarle el relleno a los detestables peluchitos! La verdad ni Jack o Alice sabían con exactitud, el por qué ese gran odio de Vincent hacia los animales de felpa, aunque no le daban mayor importancia.

—Bueno, bueno. Calma, hombre —decía Jack haciendo movimientos leves con sus manos, disimulando con gran talento el leve escalofrío que sintió por la mirada del Nightray—. Solo quería animarme, luego del regaño de Barma-sen… —pero no acabo esa oración, ya que al pasar su mirada esmeralda hacia las inscripciones de Kendo, su mirada de ensombreció, al ver el nombre de su "querido" primito Oz anotado—. ¿Con que esas tenemos?

—¿Ahora que mosca te pico? Oh, vaya, vaya~ —Vincent al notar la causa de repentino cambió de su amigo, sonrió con burla—. Parece que tu primito hablaba en serio, cuando dijo que se inscribiría en Kendo el próximo año. ¿Qué dices? ¿Quieres apostar cuánto resistirá el enano, antes de retirarse~?

Jack chasqueó la lengua con fastidio, metiendo una mano dentro de su bolsillo—. No me interesa eso por ahora. Si el mocoso de Oz quiere meterse en eso, que lo haga… de hecho… tengo una mejor idea en mente~

Ante la duda en el semblante de su compañero Nightray, el Vessalius sonrió cínicamente, metiendo una mano dentro de uno de los bolsillos de su pantalón, para después sacar determinado objeto.


~Continuara~


N/A: * El Kendo (proveniente de "Ken: sable" y "Dō: camino/vía", por lo que se traduciría como "el camino del sable"), es un arte marcial japonés tradicional moderno. En el kendo se combate portando un bōgu (es decir, una armadura) y un shinai (o sable de bambú) y se realizan las formas preestablecidas con un bokken (sable de madera) así como en pocas ocasiones con una katana.


¡Bueno, esa fue la primera parte! Espero les haya gustado mucho.

Aviso que ya aparecerán más de los personajes de PH en los próximos capítulos, así que sean pacientes ;3

En lo personal me reí demasiado escribiendo ésta primera parte del capítulo, sobre todo por el "abrazo" que Gilbert recibió del esqueleto (¡Ojo! No real) de la clase de biología xDDD ¿De quién hablaba Gilbert-sensei acerca del nuevo profesor de Kendo? ¿Qué será lo que planean (los bastardos) de Jack y Vincent? ¿Qué es lo que habrá sacado Jack de su bolsillo? ¿Podrá Gilbert-sensei separar el esqueleto de su camisa? xD

¡Todo eso y mucho más en la segunda parte del capítulo! La cual subiré con gusto, a cambio de Reviews ;3

¡SAYONARA!