Disclaimer: Stephenie Meyer es dueña de los personajes, karenec es la autora de la historia y yo sólo traduzco. Dedicado a todas las fans de Emmett. Me incluyo en dicha lista. Disfruten.


El Oso

Debí haber escuchado a mi hermano.

Las palabras zumbaron repetidamente en mi cabeza mientras yacía bocabajo contra el suelo. Si hubiera escuchado a Michael, no habría ido a cazar solo. No habría caminado abajo por esta barranca, mis pasos trazando un camino desconocido. No habría sorprendido al oso saliendo pesadamente del hueco de un árbol, cálido y soñoliento de una siesta.

Mi vista está oscura, cubierta de algo pegajoso, aunque puedo ver mi rifle y mi mochila, fuera de mi alcance. El hedor a sangre y oso obstruye mi nariz y mi cabeza duele, un dolor fragmentado, palpitando a través de mi cráneo al mismo tiempo que mi latido cardíaco. Detrás de mí, puedo escuchar los profundos gruñidos y resoplidos del oso. Puedo sentir su gran pata empujándome, moviendo mi cuerpo por un costado. El dolor aflora donde la pata hace contacto, estallidos de fuego punzante que me dice que mis costillas están terriblemente rotas. Un gruñido ronco se me escapa a la vez que el oso me voltea, y puedo echar un vistazo a las copas de los árboles encima de mí, retazos de cielo brillante asomándose por entre los árboles de nuez dura y las hojas de maple. La pata empuja en mi costado de nuevo y esta vez no puedo detener la débil tos que silba fuera de mis pulmones.

El oso se yergue en sus patas traseras con un enojado rugido que hace eco por el bosque vacío. Toma toda mi concentración mover mi cabeza una fracción de pulgada, y descubro con propiedad que algo está muy mal. Mi cabeza, mis brazos, mi pecho, mi interior, cada pulgada duele mucho; cada inhalación es una agonía. Pero debajo de mi cintura, no hay nada, ni siquiera frío. Un vacío blanco y sin peso, como si mis piernas se hubieran desvanecido, aunque podía ver las puntas de mis botas cuando dirijo la mirada abajo por encima de mi pecho.

Mis ojos parpadean al oso mientras se deja caer, sus brillantes ojos negros encontrándose con los míos a la vez que un profundo gruñido suena en mis oídos. Tengo tiempo suficiente para parpadear, observando como una garra se balancea hacia atrás antes de golpear mi cara. Con un chasquido, el cielo se vuelve negro, toda la luz se extingue en un instante. Puedo escuchar al oso por un tiempo más, resoplando y gruñendo mientras continúa empujándome con las garras y el hocico. Puedo sentir el aire caliente sobre mi cuello mientras una cálida y húmeda nariz reposa ahí un momento, oliéndome. Otro profundo gruñido retumba contra mi hombro antes de que un horrible crujido llene mis oídos. El vacío en mis piernas se vuelve más grande, cubriéndome como un manto.

Lo siento, siento tanto no haber despertado a mamá antes de irme para decirle que la amaba. Lamento su preocupación cuando no regrese a casa, y que mi familia echará de menos la comida que estaba cazando. Sé cómo cuentan con mi ayuda.

Odio que todos vayan a pensar que me fugué de Gatlinburg. Odio cuán difícil va a ser la vida para mi familia sin mi salario de la vía férrea. Odio que nunca vuelva a comer pan de cuchara* y café con mis hermanos antes del trabajo, jugando a pelearnos por el platillo horneado antes de dejar algo para los pequeños.

Desearía tener más tiempo para jugar cartas con mis hermanos, riendo y sorbiendo whisky. Desearía tener una noche más con la dulce y pelirroja Dolly en la habitación trasera de la taberna, junto al molino, su piel como cálida crema irlandesa bajo mis manos y boca.

Debí haber escuchado a mi hermano.


Mañana subo el siguiente capítulo, aquí hay un adelanto:

Intento hablar pero mis pulmones sólo pueden inhalar superficialmente mientras miro a la impresionante criatura inclinándose sobre mí. El ángel sonríe entonces, como si hubiera escuchado mi pregunta y la hermosura en su sonrisa hace que mi cabeza se pierda. Me oigo jadear y siento dedos fríos sobre mis mejillas, el toque suspirante tan duro y calmante como el mármol.

Quiero ver al ángel volar.

Review?