Disclaimer: Fairy Tail y por tanto, los personajes de esta historia pertenecen a Hiro Mashima.

N/A: Después de varios meses desde que escribí el primer capítulo por fin tengo la decencia de volver con el segundo capítulo. ¡Lo siento! Debería haberlo publicado antes, pero me bloqueé y no sabía como continuarlo, por lo que lo dejé apartado. Después de leer vuestros reviews y tras mucho pensar por fin me decidí a darle final de una vez. Me habría gustado hacer un tercer capítulo que tampoco descarto, pero de momento lo dejo como fic completo. Perdón por el retraso, de verdad que lo siento mucho.

¡Espero que lo disfrutéis!


Capítulo 2: La noche de los disfraces

-Pues eso, que iré disfrazado de Lucy, ¿a qué es una idea magnífica? –repitió contento. Sin poder contenerse más Gray y Erza estallaron en carcajadas.

-¡Aye! ¡Yo también me disfrazaré de ella! –dijo Happy riéndose y apoyando a su amigo.

-Eso no lo dices ni en broma, ¿entiendes? –una mirada de Lucy al gato bastó para que este se callase y no volviese a hablar en un rato. –A-aye.

-¿Y a ti se puede saber qué idea se te ha metido en la cabeza? ¿De mí? ¿¡Por qué!? –gritó histérica la chica a Natsu.

-¡Pues porque es lo opuesto! Tú eres una mujer, y yo soy un hombre –dijo mientras primero la señalaba a ella y luego se señalaba a sí mismo. –Además, no sería la primera vez que me visto con tu ropa. –recordó que en más de una ocasión, mientras la chica se duchaba o estaba ausente, había cogido junto a Happy prendas de ropa de ella y se las había puesto para hacer el tonto.

-P-pero aún así…

-¡Está decidido! Tendrás que dejarme algunas cosas para probarme, a ver qué es lo que mejor combina con mi color de pelo y…

-Eh Natsu, recuerda que también tienes que llevar relleno, que tú no tienes pechos. –añadió Gray con una mano en la boca para ocultar la risa que le provocaba todo aquello.

-¡Es verdad! –afirmó seriamente el pelirosa, a la par que Happy.

-¿Por qué siempre me pasan estas cosas a mí? –comenzó a lloriquear Lucy viendo que aquello ya no podía evitarse.

-Pero no te pongas así, Lucy, para que sea más divertido tu podrás ir disfrazada de mí, te dejaré mi ropa y lo que necesites. –le sonrío el chico ignorando el estado de ella. –Así seremos el equipo que somos siempre, pero opuesto.

Lucy miró a Erza y a Gray en busca de ayuda, pero ellos solo asintieron entre risas, por lo que no le quedó más remedio que aceptar la idea del chico. Pasaron el día tranquilamente y a la mañana siguiente Natsu acudió a la casa de la chica para hacer las pruebas con los disfraces. Lucy había sacado del armario varias prendas algo más anchas y las había depositado sobre la cama, esperando que de una forma u otra le entrasen a Natsu. Happy también insistió en disfrazarse de Lucy, pero varias amenazas de la chica le habían terminado convenciendo de que no era una buena idea. Al final del día, Natsu eligió un conjunto de minifalda con una camiseta de escote generoso y sin mangas, mientras Lucy había decidido hacer caso al chico y utilizar la ropa de él, la cual con algunos imperdibles conseguía ajustar a su cuerpo sin que se le cayese.

-¿Qué haremos con el pelo? –Formuló Lucy la pregunta mirando a Natsu de arriba abajo.- Usar pelucas sería una buena opción, pero habría que ir a comprarlas…

-¿Y sí me peinas tú y me haces dos coletitas? –A Natsu con tal de llamar la atención le daba igual lo que a Lucy se le ocurriese.

-Tienes el pelo demasiado corto para eso, pero podría intentarlo. –No le terminaba de convencer esa idea, pero tampoco buscaba ganar el concurso de disfraces, así que finalmente aceptó.- Supongo que yo encontraré la forma de peinarme.

-¡Entonces ya está todo listo para ese día! –Natsu y Happy se miraron alegres y salieron rápidamente de casa de la chica, dejando a esta con la palabra en la boca.

-En fin. –Lucy suspiró llevándose una mano a la cabeza.- Habrá que ver qué ocurre ese día.

El resto de la semana pasó rápidamente y llegó el día de carnaval. Natsu y Lucy salieron de casa de la chica los dos ya vestidos con la ropa del otro. Por un lado Natsu llevaba el pelo peinado de diferente manera a la habitual. Los mechones le caían lisos a ambos lados de la cara y llevaba dos pequeñas coletas con los pelos ligeramente de punta, a ambos lados de la cabeza. La ropa de la rubia le quedaba algo apretada y andar con tacones no era lo suyo ya que no hacía más que tropezar, pero era una imagen graciosa. Se había metido mucho relleno en el sujetador y realmente parecía que tenía un buen pecho. Por otra parte Lucy iba vestida con la ropa que Natsu llevaba habitualmente. El pecho se lo había ocultado con una venda y llevaba el chaleco sin cerrar. Iba caminando detrás del chico ocultando su rostro hasta la nariz con la bufanda de Igneel y llevaba el pelo despeinado, dejando los mechones de las capas más cortas peinados en todas direcciones y los mechones más largos ocultándolos bajo la bufanda. Ambos iban en silencio mientras Happy, envuelto en vendas, se hacía pasar por un exceed momia. Llegaron al gremio y entraron, quedando sorprendidos de la decoración en la que el resto de compañeros habían trabajado tanto. Entre el gentío se encontraron con Wendy, la cual corrió hacia ellos y les saludó mientras reía feliz.

-¡Por fin habéis llegado! –Miró a ambos y asintió con la cabeza.- Estáis fantásticos, si no fuera por vuestro pelo incluso podría llegar a pensar que no sois vosotros.

-Gracias Wendy. –Natsu le revolvió el pelo y buscó con la mirada entre la gente.- ¿Y el resto?

-Mmmm, allí está Erza. –indicó Lucy señalando a una parte entre el gentío. Ella también les vio y tras despedirse de Fried se acercó a ellos.

-¡Erza! ¿Por qué no has venido disfrazada? –le dijo Natsu tapándose la boca para no reírse.

-¿Perdón? Creo que se ve de sobra mi disfr…

-¡Qué va! Pero si yo no veo ninguna diferencia entre cómo vas a hora y como eres de norm… -Natsu no pudo terminar la frase porque le llovió un rodillazo en el estómago que lo dejó tumbado en el suelo. Erza lo miró llena de ira y mostró el puño al resto del equipo por si alguno más tenía otro comentario de ese tipo.

-No le hagas caso a Natsu, estás muy guapa. –dijo Wendy mirando maravillada los detalles y accesorios que llevaba. -¿Vas de bruja?

-Sí, pensé que encajaría conmigo, ya que yo no me considero una. –recalcó la frase mirando hacia donde se encontraba el pelirosa.

-C-completamente de acuerdo contigo, Erza… -murmuró él desde el suelo.

-Muy bien. –asintió ella al tener a Natsu controlado. Dejó de prestarle atención y miró a la pequeña. –Tú también te ves muy guapa con tu disfraz, ¿lo has hecho tú?

-¡Sí! Me ha costado mucho, pero me gusta el resultado. ¡Ahora soy una dragona! –sonrió la chica dando una vuelta sobre sí misma para que pudiesen observar mejor el traje. Había tomado algunas telas azules y las había juntado en forma de vestido, añadiendo un par de alas a su espalda y una pieza de tela larga que caía bajo ellas en forma de cola. Junto con una cinta de pelo donde había pegado dos cartones a forma de cuernos.

Tras dialogar un rato decidieron acercarse al escenario, donde al final de la noche el máster otorgaría un premio a la pareja que mayor votos se llevase por parte el resto. Natsu y Gray se pusieron a discutir como siempre hacían, solo que aquel día nadie tomada en serio al pelirosa con el atuendo que llevaba. Por otro lado Lucy se encontraba muy cómoda con la ropa del chico. Sentía una calidez interior e inconscientemente se tapaba media cara con la bufanda para aspirar el aroma del chico. Sin duda alguna, Natsu había tenido una buena idea aquella vez. A lo largo de la noche Levy se había sentado al lado de Lucy. Esta iba vestida completamente de negro, con el pelo revuelto, ropa de cuero y rasgada y un aspecto moderno. La rubia adivinó que su amiga iba de estrella del Rock, y no pudo evitar mirar a Gazelle divertida. Seguro que Levy lo había hecho de forma inconsciente, pero cantaba que se había influenciado por el Dragon Slayer. En un momento determinado el máster pidió silencio y mediante un rápido voto en urnas se llevó a cabo la elección de los ganadores.

-Buenas noches a todos. Tras una agradable velada me complace informarles que el chico y la chica más votados esta noche han sido… -Se hizo el silencio unos segundos y tras echar un vistazo a todos finalmente habló.- Son Natsu y Lucy. Felicidades.

Natsu dio un salto al escuchar su nombre y subió corriendo al escenario, tropezándose un par de veces y enseñando algo que una señorita jamás habría enseñado bajo la falda. Por su parte Lucy no fue consciente de que la habían nombrado hasta que la peliazul le dio un suave empujón indicándole que subiese. Ocultó la cara en la bufanda y subió al escenario, poniéndose al lado de Natsu.

-Enhorabuena a ambos, pero esto no termina aquí. –El máster sonrió y les lanzó una mirada a ambos.- La votación ha sido esta, pero si no hacéis bien el papel que os corresponde me temo que no podré daros el premio. Por favor, mostradnos que estáis bien caracterizados.

El Dragon Slayer no lo dudó ni unos segundos y dio un paso al frente. Comenzó a andar de un lado a otro del escenario exagerando un movimiento de caderas a cada paso que daba, mientras con una mano cogía una de las llaves de Lucy y la imitaba como si estuviese intentando abrir una puerta celestial. Intentó hacerlo de la forma más exagerada posible, lo que terminó con un aplauso por el resto del gremio acompañado de risas. Lucy intentó mantener a ralla los impulsos de acercarse a él y pegarle un buen golpe. Cuando este terminó, el máster asintió conforme e indicó que el premio al mejor disfraz masculino era suyo, y miró a la rubia indicando que ahora era su momento. Esta se colocó donde había estado su compañero hace apenas unos segundos y miró al resto, bloqueada en el sitio sin saber qué hacer. Echó un fugaz vistazo a Gray y a Erza, los cuales mantenían su mirada en ella. Eso le dio una idea. Se sentó en el suelo, cruzada de brazos, y bostezó. Permaneció así unos segundos hasta que de repente se puso de pie y comienzo a gritar de forma aguda insultando a Gray. De eso pasó a quejarse de lo seria que era Erza y terminó su "actuación" fingiendo que se estaba muriendo tras haberse montado en un vehículo, agonizando y pidiendo que alguien acabase con su sufrimiento. Con esto último consiguió que todos riesen y aplaudiesen, llevándose también el premio como mejor disfraz femenino. Después de este corto momento la fiesta continuó, y Lucy, agotada, decidió salir a tomar un poco el aire. Se sentó apoyando la espalda en una de las paredes del gremio cuando la puerta se abrió y apareció su compañero, el cual se dirigió a ella y se sentó a su lado, contento.

-¡Te dije que mi idea era la mejor! ¡Hemos ganado Lucy! –Natsu pasó un brazo por los hombros de ella y le sonrió feliz.

-Sí, al final esas ideas locas que se te pasan por la cabeza han servido para algo. –La chica le miró también sonriente y echó un vistazo a Natsu.- Por favor, siéntate de otra forma, lo estás enseñando todo.

-Es un incordio llevar falda, no sé como tú puedes llevarla de normal. –Hizo caso a la chica y juntó las piernas, impidiendo que nada se pudiese ver.- Esa actuación que has hecho… Yo no soy así.

-Ya lo creo que lo eres. –Lucy rió y le miró.- Podría decir lo mismo, no me muevo de esa forma tan exagerada que has hecho. –En respuesta, Natsu rió también.

-Estaba todo controlado. –Afirmó él sin dudar un segundo. Miró unos segundos a la chica en silencio y se puso en pie.- Estoy cansado, hoy me voy a ir antes que los demás. Mañana te devolveré la ropa. –Lucy le miró y asintió con la cabeza.

-Yo también te la daré mañana. –Mientras Lucy hablaba Natsu aprovechó para quitarse los coleteros y devolvérselos.

-Un momento… -Natsu titubeó en algo y finalmente decidió se agachó frente a ella, mirándole seriamente.- Antes de irme, voy a hacer una última cosa.

-¿El qué? –Lucy le miró sin comprender

-Ahora yo soy tú, y el tema del carnaval era "opuesto", así que voy a hacer algo opuesto a lo que tú harías. No me lo puedes tener en cuenta, esta noche es diferente.

-V-vale… -La rubia le miró alzando una ceja, sin saber a qué quería llegar el chico. Para su sorpresa, él sonrió conforme, se acercó más a ella y sin verle venir tomó con suavidad su rostro y le depositó un suave beso en los labios. Su corazón se aceleró al instante y correspondió el beso completamente ruborizada. A los segundos él se separó y se puso en pie.

-Buenas noches Lucy. –Dijo el chico aún con una sonrisa. Se dio la vuelta y comenzó a alejarse. Lucy permaneció sentada con la mano en los labios, con el corazón a mil y un ligero rubor en las mejillas. Se quedó mirando por donde se alejaba el muchacho y finalmente murmuró.

-Algo como esto te lo tendré en cuenta, Natsu. –Cerró los ojos y sonrió.


Espero que este capítulo haya estado a la altura y haya sido de vuestro agrado. Acepto amenazas de muerte después de la larga espera, pero que estén escritas con amor por favor (?). Lo que digo siempre, gracias por pasaros y tomaros parte de vuestro tiempo en leer.

Cualquier comentario, opinión y crítica constructiva es más que bien recibida. Todos sabemos que un review siempre alegra a una y le motiva a seguir escribiendo. ¡Nos leemos!