La señora Weasley estaba en la cocina, mientras sus hijos leían las cartas de Hogwarts. Ella buscaba en El Profeta cualquier mención de Sirius Black, para saber si había sido capturado o visto más cerca de allí.

Cerró el periódico, no había nada nuevo y, según parecía, Hogwarts seguía siendo el lugar más seguro del mundo mágico. Suspiró.

De pronto, el –poco habitual- silencio que reinaba en la casa desapareció, siendo substituido por unos fuertes y rápidos pasos que bajaban por las escaleras, como si fuesen caballos.

La señora Weasley miró la escalera, viendo bajar a Fred -¿O era George?-

- ¡Mira mamá! ¡Me han hecho prefecto!- gritó este, parándose en el último escalón. Agitaba la mano donde había algo rojo y dorado.

- ¡No es verdad! ¡Soy yo el prefecto!- gritó el otro gemelo, que había bajado las escaleras y le había arrebatado a su hermano la insignia de prefecto.

- El prefecto soy yo- contestó el otro bajando los escalones que le quedaban y recuperando la insignia.

- ¡En el papel ponía George!- argumentó, comenzando un forcejeo, tirando de un lado de la insignia mientras el otro hacía lo mismo.

- ¡Exacto! ¡Y George soy yo!- tiró más fuerte de la insignia, pero no consiguió llevársela.

- ¡No, yo soy George! Tú, eres, ¡Fred!- tiró más fuerte, pero nada.

- ¡TÚ eres Fred! ¡YO soy GEORGE!

- ¡Fred eres tú!

- ¡SUÉLTALA FRED!- gritaron al unísono.

La señora Weasley estaba confundida, uno de sus hijos era prefecto, pero ¿cuál?

- Niños- los llamó, pero seguían discutiendo y forcejeando.- ¡NIÑOS!- al instante pararon y la miraron.- Estoy segura de que ambos podríais haber sido prefectos, pero solo puede haber un chico prefecto. De todas maneras, podéis decirme que queréis y yo…

- ¡Una escoba!- gritaron al unísono, sin dejar que su madre terminara la frase.- No muy caras, no muy cara.- aseguraron.

- Bueno… cuando vayamos al Callejón Diagón verem…- y de nuevo fue interrumpida.

Era Percy, que había bajado la escalera con rapidez y se había parado frente a su madre.

- ¡Soy Premio Anual!- anunció glorioso.- ¡Y devolvedme mi insignia!- les gritó a los gemelos quitándoles la insignia por la que habían estado peleando.- Con vuestras notas es normal que vayáis practicando para ladrones- les escupió, subiendo las escaleras.

- Tenía que venir el muy asno- se quejó uno.- ¡Maldito Premio Asnal!

- ¡Iba a comprarnos escobas nuevas!- continuó el otro gemelo.

Subieron corriendo las escaleras, dispuestos a esconderse en su habitación antes de que su madre pegara el primer grito, y planear la recompensa de Percy por haberles hecho perder unas escobas nuevas.


Hola! Espero que os haya gustado esta cosita :3 En fin, no tengo mucho que decir aquí, me salió solo y blahblahblah... ew, en serio em... ¿Disclaimer? Pues todo es de de JoKaRo {? sonó raro xdd y...

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