Vanilla dice... Ains, me tardé mucho en actualizarlo, pero finalmente está completo~ Gracias a las personitas que lo leyeron aunque sean pocas por lo no tan conocido que es este bonito fandom.


No levanta la cabeza con frecuencia porque ya sabe lo que pasará. No necesita estar al pendiente de los lados porque sabe quién se aproximará al árbol de cerezos bajo el que descansa.

Cierra los ojos, duerme. Despierta y mantiene la cabeza gacha, hacia la hierba, hacia abajo. Está infinitamente seguro de que lo sabe todo, nada puede sorprenderlo a estas alturas y su vida transcurre tranquilamente.

Suspira. Las pequeñas flores caen sobre su cabeza y cuerpo.

Su primer año en la escuela termina, no está triste. Tiene unos minutos para descansar porque recibirá la visita de Tsukiko; sabe que ella sí está triste. En realidad sabe muchas cosas.

Muy dentro de sí se alegra de haberlos conocido a todos: conoció a alguien que también puede ver el futuro y le tiene envidia porque él si sabe cómo usar dicha habilidad de una forma productiva.

Conoció a Yoh, un chico mitad francés con el que le gusta hablar de comida. ¿Cuándo es que probaría los famosos onigiris de Suzuya?

Sí, no se podía quejar.

Y, a pesar de lo extenuante que solía resultar el día a día, el destino también sabía cómo sacarlo de lo predecible. Estos momentos eran cortos, pero le sacaban una sonrisa.

Definitivamente no leía por completo el futuro, las casualidades no se habían olvidado de Shiki y eso lo animaba. Una razón por la cual levantar la cabeza y mirar a su alrededor sólo de vez en cuando.