Cuatro años, cuatro años, cuatro años…

Cuatro años sin ti, cuatro años sin escuchar tu voz, sin ver tus ojos, sin tocar tus manos…

Chelinka…

Cuatro años en los que e tratado de olvidarte. Como si fuera posible, tú eres en todo lo que pienso, Chelinka…

He hecho mucho en estos cuatro años, cuarto años son mucho tiempo. Cosas buenas, cosas malas.

He hundido mis manos en la herida del cuello de una quimera hasta tocar el hueso, y la he incinerado hasta no dejar nada más que humo y uní a muchos grupos mercenarios, y e participado en guerras y matanzas que nunca parecen tener un fin.

Chelinka…

Trate inútilmente de encontrar algo que llenara este vació que hay dentro de mí. Si hubiera usado mi nombre real en cada parte de esta región seguro que ya sabrías mucho de mí Chelinka.

Y aquí estoy, de nuevo en Te Ra cerca de lo que fue nuestro hogar hace cuatro años. No quise volver, pero esta vez me di cuenta demasiado tarde. Muchas, muchas, muchas veces caminaba sin rumbo, con mi mente en una sola centrada en una sola imagen, tú. Cuando reaccionaba en todo lo que me rodeaba, me daba cuenta de que estaba volviendo al lugar de mi partida.

Chelinka…

Solo quiero gritar tu nombre, verte, que me dirás, que responderé.

Cuando por fin vuelvo a la realidad, a la cruda realidad, te veo, estas al final del camino, en una tienda. Debe ser nueva, cuatro años son mucho tiempo.

Cuatro años, después de todo lo que hice, lo que hicimos, yo huy como un cobarde, pensando que serias feliz. Todo lo que quiero ahora es llegar hasta ti Chelinka.

Te darás la vuelta, me veras, tus ojos se iluminaran, correrás hasta mi, ¿Me abrazaras? ¿Me besaras? Seguro me gritaras, me harás mil preguntas a las que no podre contestar, o peor, que contestare con lo mismo: "porque te amo".

Quizás después de todo lo que paso, no sea muy tarde Chelinka. Quizás podamos recuperar algo de nuestra antigua relación.

Quizás te de asco verme, no podría soportar ver esa mueca de asco una vez más, seria el fin de mi vida.

Chelinka…

Mis piernas tiemblan, no puedo moverme, el simple pensamiento de acercarme, de que te des la vuelta, de que me mires, me mires con tus hermosos ojos que no soy digno de compartir, me paraliza.

Chelinka…

Tengo que ser fuerte, tengo que verte, ya no puedo soportarlo más, si lográramos recuperar algo de nuestra relación, si me permites volver a estar junto a ti, después de todo lo que he hecho, de todo lo que te hice, entonces lucharía con lo que esta mal en mí.

Si por el contrario te da asco verme, si me entero que has vivido felizmente sin mí, junto con Al, Meeth y Gnash, entonces me iré sabiendo que hice lo correcto, me iré y esta vez no regresare, tu rechazo bastara para que mis pies jamás toquen este piso Chelinka.

Tomo aire, puedo sentir que mí pulso se acelera, tengo miedo, doy un paso, dos pasos, tres pasos, me acerco. Todavía no te has dado la vuelta, eso es bueno, no podría soportar que te dieras la vuelta y me reconocieras. Debo ser yo quien hable primero.

De la nada te das la vuelta, no hacia donde estoy, por suerte, sino donde él te llama. Estas sonriendo, esa sonrisa, como la extrañaba, una sonrisa que solías dirigirme a mí y solo a mí.

¿Quién es esa persona? ¿Por qué le sonríes así? Me resulta familiar, creo que ya lo he visto, en algún lugar, pero… no, no lo he visto nunca.

Chelinka…

Ya veo, cuatro años son mucho tiempo, por fin pudiste encontrar a alguien que te hiciera feliz, alguien que te ame, y que puedas amar. Me alegro, estoy llorando, pero me alegro.

Mientras hablas, mientras le sonríes a él, con esa sonrisa que solías dirigirme a mí y solo a mí, me retiro. Ya no tengo que quedarme, puedo irme sabiendo que hice lo correcto, que marcharme fue la mejor decisión que pude tomar.

Este es el adiós Chelinka… el adiós definitivo.

Te amo Chelinka, siempre lo e echo y siempre lo hare.

Se feliz…