Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, la historia es producto de mi imaginación.

Matrimonio Impuesto

Summary: Isabella Swan, heredera multimillonaria de Swan & Cía., se encuentra, al cumplir los 18 años, con que ha sido comprometida a matrimonio desde antes de su nacimiento con el heredero de la multimillonaria empresa londinense Cullen Inc., poniéndole fin a sus sueños de libertad.

El contrato era claro, o se casaban o ambos quedaban desheredados. Es por esto, que Edward Cullen, a sus 32 años no va a permitir que ninguna adolescente malcriada y rebelde se interponga en su deber familiar, su honor y su herencia.

-o-

Capítulo 1

Mi reflejo en el espejo era exquisitamente bello, lástima que no concordaba con mi interior, por dentro me sentía igual que siempre y nadie lo notaba. La maquilladora acababa de salir de la habitación, estaba por desabrochar mi bata cuando unos golpes en la puerta me detuvieron. Contuve el aire, eran las 9.30 de la noche y esperaba que fueran ellos, que por primera vez en mi vida yo hubiera sido más importante que todo lo demás.

-Adelante.-Dije apenas con un susurro. La puerta se abrió lentamente, mi corazón se saltó un latido y toda expectación murió cuando Sue asomó su cabeza con el teléfono en la mano. Pude ver en su cara las disculpas que ella no debía pedir, también supe que ella vio la decepción en mis ojos.

Sin decir nada tomé el aparato, ella apretó mi mano y besó mi frente, en una silenciosa muestra de apoyo, una vez más era ella la que estaba ahí para mí.

-Hola.

-Bella, hija, Feliz cumpleaños, siento no haber podido llegar, pero es que han surgido varios problemas, pero mañana llegaremos sin falta.-Mi padre se excuso otra vez, como tantas otras veces.

-No hay problema papá lo comprendo.-Dije cómo una autómata, era la misma respuesta de siempre.

-Tu madre desea saludarte. Nos vemos.- No tuve tiempo a despedirme cuando la estridente voz de mi mamá me hizo separar el auricular de mi oído.

-Bella querida, Feliz Cumpleaños, prepárate para recibir todos tus regalos mañana. He conseguido muchísimas cosas de la nueva temporada de Chanel, van a encantarte.

-Gracias, seguro que sí.-Contesté desganada, dándome la vuelta para ver mi armario, repleto de "nuevas colecciones" que a través de los años habían comprado la ausencia de mis padres.

-Tenemos que irnos querida, el primer ministro nos espera. Pásalo lindo.-Mi madre no espero contestación y cortó.

Una solitaria lágrima bajó por mi mejilla, llevaba 18 años viviendo situaciones como estas, navidades, cumpleaños, conciertos del colegio, en los que mis padres llamaban para excusarse, y con cada una de ellas mi corazón se partía cada vez un poquito más. Respiré hondo y borré con el dorso de mi mano la lágrima, era momento de volver a mi fachada de niña desinteresada, esa que llevaba mostrando al mundo exterior desde mi ataque de rebeldía a los 15 años.

Tiré la bata al suelo y me vestí con el disfraz que estaba en mi cama. Cuando terminé me puse los zapatos rojos de 12 cm que estaban al lado del espejo y vi mi reflejo. Iba a matar a Rose, el vestido era súper escotado y de suerte que tapaba mi trasero, tenía medias blancas que llegaban casi hasta la pollera y se completaba con mi sensual maquillaje, que me daba un aire de inocente y provocadora a la vez, mi pelo chocolate caía en cascada ondulada hasta la mitad de mi cintura y una pequeña diadema roja adornaba mi frente. Si Walt Disney viera lo que hicieron con su inocente blanca nieves, volvería a morir.

-¡Feliz Cumple Bella!- Rose entró sin siquiera golpear la puerta, me dio un abrazo y se alejo para mirarme de pies a cabeza.-Vaya, veo que elegí correctamente tu disfraz.

-No es gracioso Rosalie, sabes que no me gusta usar cosas tan pequeñas.- Dije mientras trataba, en vano, estirar la tela del vestido.

-No sé de qué te quejas, tienes un cuerpo infernal, deberías mostrarlo.- Dijo ella mientras se paraba frente al espejo a retocar su peinado. Si mi vestido dejaba poco a la imaginación, el de ella prácticamente nada. Iba disfrazaba de la Alicia en el país de las maravillas, su vestido era igual de escotado que el mío, pero más corto, si es que eso era posible. Sus medias rayadas eran un poco más bajas que las mías

-Emmett no va a estar muy contento.-Sonreí al pensar en mi primo, novio de Rose, dudaba que la dejara salir de la casa así vestida.

-Querida, Emmett sabe que soy solo suya, y que si se porta bien, esta noche tendrá recompensa.- Dijo moviendo sus cejas sugestivamente.

-Demasiada información.-No era un secreto que mi primo y mi mejor amiga tenían una vida sexual más que activa, pero no necesitaba saber detalles.

-¿Dónde andan mis dos mujeres preferidas?- Se escucho la retumbante voz de Emmett.

-Hablando de roma.- Dije, y al instante sentí con era levantada del suelo y empezaba a girar

-¡Feliz cumpleaños Bellita!.-Me estaba empezando a faltar el aire, y el hecho de que Emmett gritara en mi oído no ayudaba a la situación.

-Emm…no…respiro.-

-Bájala bruto.-Rose le pegó en uno de sus brazos.

-Es que no puedo creerlo, mi pequeña Belli Bells ya es toda una adulta.- Simulo limpiarse una lágrima imaginaria, le pegué en el hombro mientras acomodaba nuevamente mi disfraz.

Me tome mi tiempo para observarlo vestido de gladiador, con una pechera dorada y una capa bordo cayendo a su espalda, una tablas doradas sobre unos shorts negros y unas sandalias con tiras hasta su rodilla.

-Wow, Emm, si que te ves bien.

-Gracias pequeña, pero no tanto como ustedes dos, voy a ser la envidia de todos.- Dijo envolviéndonos a Rose y a mí en un abrazo.

-La limosina nos espera chicos.-Rose se soltó del abrazo y comenzó a empujarme fuera de la habitación.

Ahogué un suspiro y me deje conducir hasta el coche, era la rutina de siempre, desde hace tres años: llegar al lugar, evitar paparazzis, alejar chicos molestos, beber un par de tragos, y salir sin provocar un escándalo. Aunque esto último nunca lo lograba, no importara lo que hiciera, los paparazzis siempre encontraban algo que criticar. Cada fin de semana salían fotos mías, con mi rostro borroso y con el título de "La princesa de Chicago", dado que después de lo que pasó en mi fiesta de cumpleaños número 15, mi padre había logrado que ni mi cara ni mi nombre aparecieran en la prensa sin que él lo autorizara primero.

Llegamos al lugar y como siempre miles de flashes salieron disparados, el club estaba lleno y se podía escuchar la música desde afuera. La multitud se giró a verme y poniendo la sonrisa falsa salí del coche, saludando y mostrando toda esa confianza y arrogancia que era criticada por los medios, camine de forma lenta y sensual, enderezando los hombros y sacando más pecho, haciendo que el escote del vestido fuera imposible de pasar inadvertido. El guardia de seguridad empezó a abrirme camino entre la multitud, gritos de fanáticos llegaban a mis oídos. Cada día me sorprendía más lo que el dinero puede hacer, yo no era nada especial, no cantaba, no bailaba, no actuaba (al menos no de la forma que se hace en una película), no tenía talento especial, solo era la heredera más rica del país, y eso bastaba para tener una multitud de personas siguiéndome. Demasiado fastidioso.

Entre al club y se hizo un silencio sepulcral, todas las cabezas se volvieron a mí y una luz me alumbro.

-Bienvenida Isabella Swan.- Se escuchó al locutor del lugar y luego empezó a sonar el feliz cumpleaños, varios compañeros del colegio, otros herederos e incluso varios famosos se acercaron a felicitarme, fui pasando de brazos en brazos, viendo caras simpáticas, que realmente me deseaban buenos deseos y otras, la mayoría, que miraban con desdén y podía ver la envidia, el rencor y la maldad en sus ojos. Era algo que había aprendido a distinguir con los años.

La música volvió a sonar y un camarero se me acercó ofreciéndome un trago. Sin dudarlo lo acepte, y empecé a buscar a Emmett.

-Buscas a alguien princesita.- Esa fastidiosa voz en mi oído hizo que se me pusieran los pelos de punta. Mike Newtton no entendía el significado de la palabra no.

-Si Mike, a mi primo, ¿Lo has visto?- Pregunte haciéndome la desentendida, no lo soportaba, pero no podía empezar la noche con un escándalo, quizás dentro de un par de horas.

-No tuve la suerte de cruzarme con él.-Dijo mientras agarraba una de mis amos.- Si quieres te ayudo a buscarlo.

-No hace falta, ya estoy aquí.- Al sentir los brazos de mi primo rodearme me relaje y solté con asco la mano del fastidioso de Mike.

-Nos vemos luego.- Me miro con una advertencia en los ojos y luego se marcho.

-No puedo creer que el pesado siga insistiendo.-Rose tenía un trago en sus manos y miraba en la dirección por la que el rubio había salido.

Mike era 5 años más grandes que yo, y no dejaba de buscarme. Pero sabía que era inofensivo, nunca había hecho nada por lo que pudiera preocuparme.

Fuimos al medio de la pista de baile, donde todos los ojos estaban en nosotros. A la vista de los medios y del resto del mundo Rose, Emmett y yo éramos los peores de nuestra generación, tomábamos incluso sin tener la edad legal, salíamos todas las noches que podíamos, y más de una vez habíamos terminados desmayados en algún que otro lugar. Nos gustaba disfrutar de la vida, y aunque ninguno lo decía en voz alta, los tres sabíamos de que escapaban los otros. Yo escapaba de unos padres ausentes, Rose de un pasado tormentoso y Emmett de la muerte de sus padres siendo tan joven. No le teníamos miedo a lo que dijeran de nosotros.

Empezamos a bailar y los tragos no paraban de llegar. Poco a poco me fui olvidando de los problemas y me solté cada vez más, era mágico, no había dolor, solo diversión. Sentí como alguien se pegó a mi espalda, otro más que quería conquistar a la hermosa Isabella, pensé. Decidí darle algo de diversión, comencé a mover mi cuerpo junto al suyo, pegando mi cuerpo en los lugares correctos, sentí como jadeaba en mi oreja, llevó sus manos a mi cadera para marcar el ritmo. Tire mi cabeza hacia atrás mientras cerraba los ojos, empezó a besar mi cuello, cada vez se ponía mejor, pero era tiempo de retroceder. Lentamente me gire para verlo a la cara. Era un jugador de futbol de la universidad de Chicago, lo había visto en un par de partidos, pero no sabía su nombre.

-Gracias guapo, pero no eres suficiente.-Le dije, dejando un beso en la comisura de sus labios y alejándome moviendo mis caderas.

-Bella, deberías dejar de hacer eso, pobre chico creo que esta por tener una combustión.- Rose me miro con una sonrisa, sabía que no me reprendía en serio.

-Ellos se lo buscan.- Respondí un poco trabado, mientras me estiraba para buscar otro trago, sin acordarme de lo corta que era mi falda.

Rose comenzó a reír, con esa risa que le salía cuando estaba cerca de su límite. Eran cerca de las 4 de la mañana, mucha gente había empezado a irse.

-Voy a ver si encuentro a Emm.-Dijo mi rubia amiga, dejándome en la barra.

-Por fin te encuentro sola de nuevo. -Ufff, Mike no penaba dejar de molestar.

-¿Qué es lo que quieres?- Ya no estaba lo suficientemente sobria como para ser educada.

-Que terminemos con el jueguito Bella, sé que me deseas como yo a ti, ahora que eres mayor de edad podré hacer contigo todo lo que me plazca.- La mirada en sus ojos me asustó, él realmente lo creía.

-No Mike, creo que te has equivocado.- Traté de levantarme, pero me agarró del brazo y me arrinconó en una esquina oscura de la barra, nadie nos veía.

Llevó su boca a la mía y con toda su fuerza comenzó a besarme, con una de sus manos recorría mi cuerpo arriba de mi vestido. Horribles recuerdos me invadieron, no volvería a pasar por semejante humillación. Sacando fuerzas del fondo de mi alma logre empujarlo y darle una cachetada.

-¡Hijo de mil puta! Nunca vuelvas a tocarme.- Cómo pude me acomodé el vestido y comencé a buscar la salida del lugar, pero una mano me tomó del brazo.

-¿Quién te crees que eres, pendeja puta?- Me preguntó con el rostro desencajado y los ojos abiertos.

-Suéltala o te mato.- La voz de Emmett destilaba odio y rabia.

El resto pasó todo en cámara lenta, Mike me soltó y trató de golpear a mi primo, pero este fue más rápido, y lo tomó de la camisa con una mano y con la otra empezó a golpearlo. Los gritos de la gente me empezaron a aturdir, Rose me agarró de un brazo y me dirigió a la salida, después entro de vuelta a buscar a Emmett. La gente me miraba con reproche en los ojos, decidí no darles importancia y caminar hacía el coche, pero mi torpeza hizo acto de presencia y el zapato se me atascó en una baldosa levantada y caí al piso. Los brazos de Emmett me levantaron y Rose recogió mi zapato. Cerré mis ojos y deje caer la cabeza en el pecho de mi fuerte primo, estaba hecha un desastre, el pelo despeinado de tanto bailar, el vestido arrugado, el rímel corrido debido a la cantidad de horas que llevaba bailando y el labial corrido por el beso de Mike.

Me estremecí al recordar lo que otra vez estuvo a punto de pasar. Era la segunda vez que un hombre casi se aprovecha de mí, la primera vez había sido hacía 3 años atrás, James Witherdale, un joven actor de cine había decidido que yo sería su nueva conquista, y tras comprarme varios tragos, con la intención de emborracharme, había querido llevarme a su departamento, cuando me opuse quiso obligarme a meterme en su auto. Emmett me había salvado otra vez, pero la prensa saco un par de fotos y días después James había vendido la historia a una revista del corazón, diciendo que yo había jugado con él, para dejar de ser vista como la niña Isabella, y que tras tres días llenos de pasión compartidos en su departamento, yo lo había dejado. Él tenía 17 años, por lo que no era ilegal. Yo no pude demostrar mi inocencia, ni siquiera con mis padres y desde entonces los rumores de mis amoríos y escandalosas rupturas llenaban los tabloides. En cuanto a mi padre, simplemente me ignora más de lo que lo hacía antes.

Deje que Emmett me metiera en la limosina y simplemente me deje caer rendida. Tenía por fin 18 años, en solo 3 meses acabaría el instituto y empezaría mi libertad. Nada se interpondría en eso.

-ooo

¿Les gusta? ¿Lo sigo?

Bueno chicas, aca esta mi nuevo fic, quiero aclarar que es distinto a los FF de matrimonios arreglados. Habra mucho drama y tiene mucho OOC! Espero que les guste,

aca abajo dejo los links de los disfrazes,!

Bella: www. christy . es / Disfraz-de-Blancanieves-Sexy-Adulto-Talla-M-L/35523/

Rose: juguetes1a disfraz_alicia_en_el_pais_de_las_maravillas-pr-2916

Emmett: www. lahiguera cinemania/actores/kellan_lutz/fotos/15576/

Tiny . Tiny . Love .