Bien, lo sé lo sé, debería estar actualizando "Honesty" pero para aquellos que no sepan, perdí el borrador asi que la historia esta siendo reeditada, lo bueno es que recuerdo la idea principal asi que no habran muchos cambios a los primeros capitulos.

Dicho eso, acá les traigo una colección de fics. Escritos exclusivamente para una tabla de 100 temas que encontré en livejournal. Esta es una traduccion, si les interesa leer el original, que esta en ingles, busquen el link en mi perfil para los fics de Naruto que tengo ahi.

Así que, este es el primer oneshot de... muchos. Recuerden. ES UN ONESHOT, asi que no me pidan segundo capitulo :P Tal vez le haga una continuacion, pero ahora mi tiempo es limitado asi que no prometo nada.

El titulo es simbolico, a ver quien adivina su significado?


"bloodstained grass"

(césped manchado de sangre)

tema #30 – ojos

tragedia, romance


"Así que, Naruto… ¿cuántos años han pasado ya desde aquel día?" preguntó Hatake Kakashi, moviendo su ojo visible hacia su antiguo estudiante, quien parecía estar extrañamente encantado con el atardecer.

Bueno, él también lo estaría, si no fuera por los oscuros pensamientos nublando su menta; la vista desde su oficina era bastante hermosa si tenía que admitirlo.

"Siete años, y contando," contestó Naruto después de una larga pause, tal y como Kakashi había esperado.

"Siete años," Kakashi suspiró. "¿No lo encuentras irónico?"

"¿Qué?" preguntó Naruto, de una forma que bordeaba lo arisco. "¿El hecho que me preguntas lo mismo cada año en este día o que en efecto han pasado siete años desde que el Equipo 7 murió definitivamente?"

"Ambas cosas."

Silencio. Desde ese fatídico día, todo lo que había entre ellos era silencio, y no solo eso, Naruto había estado actuando extrañamente frío. Seguro, él era agradable y buena compañía por lo general, pero solo cuando no estaba sumergido en sus recuerdos. Hinata siempre aseguraba que Naruto era un buen marido y un buen padre, pero…

Pero.

Pero sin importar que tan buena persona era ahora, ya no era el Naruto que solía ser. Ya no. No desde aquel día.

"Sakura sabía lo que hacía, Naruto," dijo Kakashi después de una pausa. "También sabía que existía una alta probabilidad de ser asesinada por ello."

"Pero no por eso él tenía que matarla," respondió Naruto, con calma, con demasiada calma.

"No, supongo que no."

Silencio.

"Pero siempre supimos que él lo haría, en el fondo, siempre lo supimos."

Naruto no contesta ante su admisión y Kakashi sabía que probablemente estaba tratando de bloquear sus palabras. Siempre el amigo leal, ese chico. Incluso cuando no había duda al respecto, Naruto aun buscaba por alguna otra explicación lógica.

Él aun creía en la inocencia de Sasuke.

.~.

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("Querías que sanara tus ojos, Sasuke, y lo hice," dijo. "Ahora déjame ir, ya no me necesitas aquí."

Sakura esperó por algún tipo de reacción, algo que revelara sus verdaderas intenciones, o incluso alguna segunda intención para mantenerla a su lado, porque, y a menos que él estuviera mintiéndole, sus ojos estaban en perfectas condiciones ahora y su vista mejor que nunca.

Sin embargo, no hay ninguna reacción de su parte. Sus hombros no se tensaron, su estancia no cambió; nada. Sasuke se volteó a verla por sobre su hombro, y ella maldijo la poca luz que había en la habitación (si es que, claro, se le podía llamar a esta extensión de la cueva en la que estaban habitación) porque no podía ver los pequeños detalles de sus facciones tan bien como lo podría hacer a la luz del día.

"No," dijo Sasuke después de una prolongada pausa, volviendo a su tarea de limpiar su katana.

Sakura respiró profundamente, tratando fervientemente clamar su creciente frustración. "¿Por qué no?"

Sasuke terminó de limpiar a Kusanagi, depositando la katana levemente sobre la cama, y se giró para encararle, dejándola incapaz de moverse con su constante mirada. Parece estudiar su postura y expresión antes de contestar. Y, cuando lo hace, ella no siente miedo ante su respuesta, ni deseo de escapar, solo confusión. Pura y real confusión.

"Te asesiné.")

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"Hyuuga Hinata."

Hinata dio un pequeño brinco, alejándose del arroyo, y se giró completamente solo para encontrarse de cara con nadie más que Uchiha Sasuke. Emitió un pequeño grito de sorpresa, intentando de no dejarse intimidar.

"Te equivocas," respondió automáticamente.

Sasuke no mostró ningún indicio de sorpresa o incluso confusión a sus palabras, solo la miró sin ni un ápice de expresión (sus ojos eran tan vacíos; no había ira, ni amor, ni vida—nada).

"Tú eres Hyuuga Hinata."

"Ya no," dijo ella. "Ahora soy Uzumaki Hinata."

Por un largo tiempo Sasuke no dijo nada, y Hinata se preguntó si su equipo notaría su prolongada ausencia. Cierto, ella le había dicho que iría a llenar de agua sus botellas antes de resumir su camino hacia Konoha (porque aun cuando ya estaba anocheciendo, la aldea no estaba tan lejos y ellos podrían llegar antes de medianoche), pero de eso ya había pasado mucho, mucho tiempo. Ya era hora que empezaran a preocuparse.

Tan concentrada estaba en sus pensamientos, que no vio al Uchiha avanzar hacia ella hasta cuando estaba más cerca de lo considerado seguro.

Sasuke dio unos pasos más y luego se detuvo. "Bien," dijo. "Las cosas funcionarán mejor así."

Antes de que Hinata pudiera pensar en reaccionar, Sasuke lanzó algo en su dirección. Su mano se levantó frente a ella de forma automática, esperando el impacto, pero en lugar de sentir el dolor de un kunai incrustándose en su mano, Hinata se vio sosteniendo una carta. Una carta muy bien sellada.

"Mucho mejor."

El tono de su voz era tan vacío como su expresión y ella no sabía que pensar, porque… por un breve instante, ella pensó que él iba a matarla, pero—

"Entrégale eso a Naruto, por favor," dijo simplemente y entonces—ahí, una emoción, por fin, Sasuke estaba dejando algunas emociones mostrarse en sus ojos.

Duda y aprensión, Hinata estaba segura, eso es lo que vio antes de que Sasuke rompiera el contacto visual con ella y bajara su mirada, enfocándola en un pequeño bulto que traía en sus brazos.

Un bulto que ella no vio.

Un bulto que tenía un impactante y corto cabello negro en el lado que estaba cerca del codo de Sasuke.

Un bulto que comenzaba a moverse y a dar los primeros indicios de un llanto desconsolado.

Un bulto que solo era un bebé firmemente envuelto en mantas para mantener el frío alejado.

Un bebé.

"Kami-sama."

Sasuke la ignoró, y casi parecía que ya no estaba consciente de que ella estaba ahí, mirándolo. Él ajusta al bebé en sus brazos y alza su mano libre para mover algunos de sus mechones oscuros hacia un lado. Era una sutil caricia, y no era algo que cualquiera creería sin verlo primero, pero era real. También lo era la sonrisa que se abrió paso por su rostro de manera fugaz antes de volver a su habitual monotonía.

Ahora Hinata entendía por qué Sakura estaba tan empecinada en encontrarlo, en traerlo de vuelta, en rescatarlo. Ahora veía por qué Sakura lo amaba tanto.

Ahora ella veía lo que la kunoichi pelirrosa vio años atrás.

Sasuke era una buena persona.

"Cuídala."

Hinata fue sacada de sus pensamientos con esa orden y encontró al Uchiha parado frente a ella; soltó un sonido de sorpresa y no tuvo tiempo de reaccionar, pues Sasuke ya le había pasado al bebé. La expresión en su rostro es feroz, desesperada y… y desesperanzadora, como rogándole a escuchar lo que decía.

Esto era probablemente la mayor cantidad de emoción que el Uchiha haya mostrado jamas a alguien (pero, si sus sospechas eran correctas, entonces existía solo una persona con quien él había sido completamente honesto con sus sentimientos, y esa persona llevaba años muerta).

"Prométeme que la vas a cuidar."

Abrazando al bebé contra su pecho, Hinata asiente de manera apresurada. "¡Lo—lo prometo!"

Sasuke posó su intensa mirada sobre ella por unos instantes y después la dejó caer sobre la pequeña criatura, una emoción irreconocible cruzó por sus ojos. Después, se dio la vuelta, dándole la espalda.

"Adiós…"

Sus palabras fueron tan silenciosas como su partida.

Solo pudo quedarse ahí y verlo desaparecer. Lentamente, se dejó caer al suelo, and solo se sentó, ahí de espaldas al arroyo, mirando al bebé; ella olvidó completamente el mundo a su alrededor por un momento.

La hija de Sasuke.

Una niña tranquila, descubrió después, ya que la bebé no lloraba o emitía ningún sonido escandaloso. Ella era tranquila, era hermosa, era la hija perfecta.

También es la hija de Sasuke—

La pequeña abrió sus ojos, y Hinata dejó escapar un incontrolable grito ahogado.

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(Sasuke estaba agradecido que ella dejara de preguntar por qué no quería dejarla ir. Ni el mismo sabía con seguridad, pero suponía que después de pasar un año en su contante compañía, dejándola acercarse mientras curaba sus dañados ojos, esa querer era algo inevitable.

Sakura parecía estar contenta ahora, ya no pasaba los días con la mirada perdida y esa expresión de tristeza, ya no suspiraba a cada minuto. Ya no le miraba con resentimiento. Se veía contenta, feliz incluso, de estar ahí, con él. Claro, ella no estaba contenta cuando Madara aparecía frente a ellos, y él estaba seguro que Madara no estaba nada feliz de tenerla con ellos tampoco, pero Sasuke la quería ahí, y eso era suficiente.

Él la quería ahí, porque después de un año de constante contacto, de suaves roces, se encontró a si mismo queriendo sus roces, su cercanía. Era reconfortante, y le recordaba los viejos tiempos, buenos tiempos, cuando ellos eran cuatro en lugar de dos.

Pero Sakura era suficiente, era todo lo que podía tener, y era todo lo que iba a tomar.

Sasuke era egoísta, e incluso si ella no quería quedarse con él, la obligaría.)

.~.

.~.

.~.

Kakashi soltó un suspiro y se puso de pie, estirando sus contraídos músculos. Al parecer, pasar la tarde sentado no era la mejor idea a su edad. Miró a Naruto, quien no se había movido de su lugar junto a la ventana. Era cerca de medianoche, así que su ritual llegaba a su fin, y por eso estaba agradecido, porque significaba que Naruto volvería a ser… bueno, Naruto.

El joven rubio suspiró y finalmente se volteó, dándole una leve sonrisa. No era mucho, pero era algo.

"¿Volverás al distrito Hyuuga?" preguntó Kakashi.

"Nah, esperaré hasta que Hinata-chan vuelva. No deberían tardar mucho, ¿verdad?"

"No," Kakashi hizo una pausa, y luego sonrió. "Bueno, como gustes, yo me voy a casa. Ha sido un largo día. Puedes esperar aquí, Naruto, después de todo algún día será tu oficina."

Naruto rió débilmente, pero aceptó su sugerencia. Cuando Kakashi estaba dispuesto a retirarse, un estruendoso sonido hizo eco por el pasillo fuera del despacho y esto lo hizo detenerse. Los ruidos iban en aumento y, de repente, las puertas de la oficina del Hokage se abrieron de golpe, mostrando a Kiba.

"¡Tenemos un problema! ¡Hokage-sama!" exclamó, respirando profundamente para recuperar el aliento, una indicación clara que había corrido como loco.

"Kakashi lo miró por unos segundos de manera desinteresada, y luego volteó hacia la puerta. "Kiba, es medianoche y ya me voy a casa, ¿no puede esperar a mañana?"

Hinata entra al despacho tranquilamente y Kakashi apenas pone atención al grito de Naruto, dándole la bienvenida a su esposa.

"¡Hinata-chan, bienvenida!"

Pero antes de que alguien más pudiera siquiera mover un musculo, Shino entró después de Hinata y dijo algo que los dejó a todos paralizados por breves segundos.

"Hokage-sama, Uchiha Sasuke ha sido visto merodeando los bosques que rodean Konoha."

Un insoportable silencio cayó dentro del cuarto, era sofocante pero nadie parecía saber cómo romperlo, y entonces—

"¿Qué?"

—la voz de Naruto cortó como un cuchillo, el suave temblar de su tono inconfundible.

"Mis insectos lo detectaron—" dijo Shino, pero su oración es cortada por uno de los de su equipo.

Hinata.

"Yo lo vi," dijo, hablando por primera vez desde que el Equipo 8 llegara a la oficina del Hokage. "De hecho, él apareció justo frente a mí."

Kiba saltó inmediatamente ante eso, luciendo iracundo. "¡Hinata! ¿Por qué no lo dijiste? Pudo hacerte daño, él—"

"Él no me hizo nada," interrumpió Hinata. "No quería lastimarte, tampoco. Él solo quería hablar, quería… me pidió que—"

Cambiando al bebé de posición, que hasta entonces había pasado desapercibido por los otros ocupantes del despacho, Hinata hurgó sus bolsillos y sacó la carta que había guardado. El bebé soltó un suave sollozo, demasiado suave para que alguien más que ella lo escuchara, así que abrazó a la criatura más a su pecho, tratando de darle el confort que la pequeña probablemente buscaba.

La mirada de Naruto se clavó inmediatamente en el pecho de su mujer en el momento que ella movió sus brazos, y aun sabiendo que su siguiente pregunta sonaría tonta, no pudo evitar pronunciarla. "¿Qué es eso?"

"Es un bebé, idiota, ella lo encontró en los bosques, creo," dijo Kiba, pero después volteó hacia Hinata, una expresión de confusión en su rostro. "Yo—ella no lo ha soltado desde que la encontramos cerca del arroyo. ¿Dónde encontraste a ese bebé, Hinata?"

"Es la hija de Sasuke."

El silencio que los envolvió después de tal oración se alargó demasiado y Hinata temía que los hombres a su alrededor fuera a reaccionar de mala manera. Temía por la bebé, temía que el venerable Hokage quisiera deshacerse de la criatura, sin importar que fuera la hija de uno de sus estudiantes, y si no era el Hokage, entonces el consejo cuando se enteraran de su existencia. Ella temía por sus sueños, porque aun cuando amaba mucho a sus hijos, Hinata siempre quiso tener una niña (la niña que ya no puede tener), y si conocía a Naruto como creía, tal vez obtendría ese sueño.

Naruto se acercó a ella lentamente, y Hinata se aferró al bebé. Cuando su esposo se detuvo, ella le entregó la carta.

"Y me pidió que te entregara esto."

Naruto la observó por unos segundo and después tomó la carta. Rompió el sobre y dentro encontró la carta junto con otro sobre. Su rostro estaba completamente inexpresivo mientras leía las palabras, sus ojos escaneando la página, pasando por sobre oraciones, pero no había ni la más mínimo reacción para cuando terminó de leer. Finalmente, alzó su vista, clavándola en los ojos de Hinata. El entendimiento descendió sobre él, Hinata pudo apreciarlo claramente, lento pero seguro.

"Naruto…" comenzó a decir, pero es interrumpida.

"Naruto, dame esa carta," dijo Kakashi, rompiendo el confortable silencio que había caído sobre ellos.

Naruto cerró el puño donde tenía las cartas y negó firmemente con la cabeza.

Kakashi frunció el ceño, adoptando ese aire de Hokage para insistir en el tema. "Naruto—"

"Sasuke quiere que cuide de su bebé," pausó un momento, como tratando de ordenar sus ideas. "Y eso haré. Puede que él sea un traidor, pero la niña no tiene la culpa de eso y, obviamente, no tiene a nadie más."

"¿Y la madre?"

"Muerta."

"¿Quién es la madre, Naruto?" preguntó Kakashi.

Naruto calló por un segundo y luego miró al que siempre sería su maestro a los ojos, una expresión dolorosamente triste en su rostro, y sonrió.

Una sonrisa imposiblemente trágica.

"Sakura-chan."

.~.

.~.

.~.

(Ella reía, haciendo que la bebita saltara delicadamente sobre su regazo. La bebé también reía, un hermoso eco de la risa de su madre.

Un hermoso sonido acompañando una hermosa escena.

El verde, verde césped se expandía alrededor de ellas, cubriendo todo el claro, las hojas de los árboles se mecían lentamente al compás del viento, y el cielo mostraba el más claro de los azules. Todo estaba puro, todo estaba reluciente.

Todo estaba vivo.

Y ahí estaba él, observando desde las sombras, sonriendo. Una sonrisa real, una sonrisa feliz. Esta era su familia, la única dicha que había tenido en años y por ningún motivo la dejaría ir. Jamas.

El viento sopló con más fuerza, jugando con el cabello de madre e hija.

Ella miró por sobre su hombro y lo vio apoyado contra un árbol. Sonriendo, le indicó que se acercara. Él, por supuesto, hizo lo que le pedía, y se sentó a su lado una vez terminó de acortar la distancia. Acarició el cabello de la bebé con ternura, y la pequeña le regaló una alegre risita, entendimiento brillando en sus ojos; ella sabía que él era su padre. Alejando su atención de su hija, se enfocó en la mujer que amaba (porque la amaba, la amaba tanto), y aun cuando era incompetente a la hora de expresar sus sentimiento, ella entendía, y eso era suficiente.

Ella se acercó más, y capturó sus labios en un tierno beso. Él se inclinó hacia ella y profundizó el beso, disfrutando del contacto y después—

Cough.

Algo tibio y mojado golpeó su cara, obligándolo bruscamente volver a la realidad.

Horrorizado, él observa como madre e hija (su familia; su hermosa, hermosa familia) caían sobre el césped con un leve thud. Sangre surgía del agujero que atravesaba el cuerpo de ambas. Había césped manchado de sangre a su alrededor. Consumiéndolo. El cielo se tornó rojo, los árboles se volvieron negro, y entonces se hizo el silencio.

Su hija; su inocente y hermosa hija…

Y Sakura; su hermosa e inocente Sakura…

SakuraSakuraSakura.

Sasuke gritó.)

.~.

.~.

.~.

"¿Qué… haremos con ella?"

Naruto observó al bebé dormir tranquilamente en la cuna, meditando su respuesta. Kami, ella parecía casi una réplica exacta de Sasuke, una versión femenina de él, menos el estilo del cabello. En serio, si no fuera por sus ojos (sus verdes, verdes ojos, como los de Sakura) y su nariz y su linda y amplia frente, detalles que pasarían desapercibidos para aquellos que no sabían… Definitivamente era la hija de sus padres.

"¿Naruto?"

"Sasuke quiera que la cuide," dijo, como si eso lo explicara todo.

Y así era.

"¿Él… va a volver?"

Naruto sabe que Hinata solo hacía esa pregunta por temor a un corazón roto. Ella ya amaba al bebé y eso estaba bien porque él también la amaba. Hinata no podía soportar hacer ilusiones solo para que sus esperanzas se derrumbaras si Sasuke regresaba por su hija. Porque ella siempre quiso una hija, esa hija que ya no podía tener por sí misma.

"Sakura-chan fue asesinada hace cinco meses," comenzó a decir. "Sasuke había ido al mercado con la niña, y regresó a tiempo para prevenir que este tipo le diera el golpe final, pero no pudo salvarla. Sakura-chan estaba demasiado lastimada y la aldea donde vivían no contaba con otro médico además de ella y… no había nada que hacer."

El dolor que sintió repentinamente era demasiado y estaba eternamente agradecido cuando Hinata deslizó sus brazos por sobre sus hombros, tratando de aliviar su pesar.

"Él me pide, no espera, me exige que cuide de su hija… teme, incluso en momentos así logra mantener la calma."

Una risa amarga, un suspiro.

"Fue detrás de este tipo, porque aparentemente también quería eliminar a la pequeña y… Sasuke fue a asegurar la vida del bebé, a—"

"A vengar a Sakura," dijo Hinata, terminando su oración.

Él asintió. "Si… Y, en su carta, fue bastante claro que no pretendía salir con vida de esa batalla…"

No era justo, pensó Naruto, que justo cuando Sakura conseguía su final feliz, un bastardo iba y se lo arrebataba de las manos. Y era triste, también, saber que justo cuando la vida de Sasuke parecía ir por el camino correcto, alguien llegaba para destruir su felicidad y lo empujaba hacia la venganza.

De nuevo.

"Quiere que yo elija que nombre ponerle a la niña, o eso dice su carta."

"¿Qué acaso ellos…?"

Naruto suspiró y agitó su cabeza. "No lo sé… También me dejó una carta que Sakura-chan planeaba enviar. Supuestamente la escribió el día antes de morir, yo…"

Se dedicó a observar a la niña de nuevo, sus manos le urgían a moverse para acariciar el pequeño rostro y retirar esos rebeldes mechones oscuros que caían sobre su frente, pero se resistió. Tenía miedo que si él el tan solo llegaba a rozar sus mejillas, ella desaparecería como Sasuke lo hizo, como Sakura lo hizo, y entonces ya no tendría nada que lo ligara a ellos.

"No creo que pueda leer la carta de Sakura-chan ahora, tal vez… tal vez después," dijo. "Hasta entonces, la llamaremos… bebé Uchiha."

Hinata se inclinó hacia adelante para verlo a los ojos. "¿Bebé Uchiha?"

Naruto rió débilmente. "Si, bueno, ella es una Uchiha. Y aun cuando la criaremos y la amaremos como si fuera nuestra, siempre será su hija. No quiero arrebatarle eso de sus manos."

No creo que pueda…

.~.

.~.

.~.

Querido Naruto:

Sé que reconoces mi letra, así que sí, esta es Sakura.

No, no te alteres, nadie está tratando de engañarte. Nadie sería tan cruel. En serio soy yo, y dejame explicar las cosas antes de que empieces a gritar. Si, Naruto, sé que estas a punto de gritar.

Bueno, no esto muerta, obviamente, estoy muy viva de hecho. ¿Cómo, preguntas? Bueno, Sasuke les hizo creer a todo que me había asesinado. ¿Por qué? No lo sé, en serio, él aun no me lo ha dicho. ¿Qué hay del cuerpo? No sé nada al respecto, pero quiero creer que lo encontró por ahí y lo preparó para que creyeran que era yo, ya que Tsunade-sama había muerto. Lamento eso, Naruto, desearía haber estado ahí contigo.

¿Estoy con Sasuke ahora? Si, así es. Bueno, justo ahora, él salió, así que tengo algo de tiempo libre para escribir esto. No, él no se está aprovechando de mí, así que no te preocupes. Pero, déjame explicar lo que ha pasado, para que no te confundas.

¿Recuerdas esa misión que Kakashi-sensei me dio después de volver de nuestro encuentro con Sasuke, hace como siete años? ¿Sí? Bueno, me topé con Sasuke ahí, no tuve tiempo de notificarlos sobre eso, ya que comenzó a atacarme a penas me vio. Incluso ahora, no sé por qué lo hizo, pero al parecer necesitaba que yo estuviera inconsciente y no le estaba poniendo las cosas fáciles. Como sea, me secuestró.

Cuando desperté más tarde, él me dijo que quería que yo curara sus ojos. Imagina mi sorpresa cuando no hizo ningún intento de asesinarme, o siquiera lastimarme aun cuando intenté escapar. Me explicó, muy brevemente, que un excesivo uso de su Sharingan estaba ocasionándole ceguera y, como se corría el rumor que yo era la mejor ninja medico después de Tsunade-sama, él quería que lo tratara. Así que lo hice, al final, no iba a dejarme ir so me rehusaba así que accedí.

Pensé en matarlo muchas veces ahí, pero como en mi último intento, no pude… Pero no vayamos por ese camino. Si, cure sus ojos, me tomó casi un año, pero lo logré. Pensé que me dejaría ir después de eso, pero no lo hizo. ¿Por qué? No lo sé, Sasuke aún permanece como un misterio para mí. Le pregunté, le pregunté muchas veces; él no contestaba, hasta que un día fui especialmente insistente.

Me dijo que se debía a que me había asesinado. Me tomo un tiempo entender que había fingido mi muerte. El muy bastardo, puedo decirte que lo golpee por eso, pero ya no había nada que pudiera hacer, los rumores de mi muerte se expandieron como fuego en un campo seco, y estaba segura que los habían escuchado. Claro, pude haber intentado escapar, pero… no sé. Algo hizo que me quedara.

Algo… Y ahora, Naruto, me alegra de haberlo hecho.

Las cosas… cambiaron. Sasuke cambió. Lo sabía, podía sentirlo, Naruto, era casi como si mi presencia tuviera un efecto sobre él, y estaba feliz por eso. Pensé que tal vez podría hacerlo cambiar de opinión acerca de atacar Konoha y convencerlo de regresar conmigo. Yo sabía que si lo dejaba, lo íbamos a perder y esta vez para siempre. Así que me quedé.

Fue lo mejor, ¿sabes? Sasuke se volvió más… humano… si, humano es la palabra. Se volvió más humano, mas gentil en cierta forma, aún era frío y estoico, pero había sentimientos detrás de sus acciones, era como ver al antiguo Sasuke volver. Nuestro Sasuke.

Nosotros nos acercamos mucho, yo… No sé cómo explicarlo, Naruto, pero sentí—siento como si Sasuke se encariño conmigo, de alguna manera. Nunca me dejaba alejarme de su lado. Hay miles de explicaciones para eso, pero… sé que la única explicación no es acerca de la lógica, es acerca… de los sentimientos. Sasuke me quería a su lado, de eso estaba segura. Ahora, es como si no soportara la idea de estar alejado por mucho tiempo. Suena loco, ¿no? Después de todo, hablamos de Sasuke, el vengador. ¡Incluso dejó de obsesionarse con su tonta venganza! No lo ha mencionado en años. Creo que al fin lo dejo todo en el pasado. Espero que sí.

Oh, Sasuke ya viene así que mejor termino esto ahora o no tendré tiempo después. Y no, no me obliga trabajas hasta el cansancio, así que detente ahora mismo.

Ahora, lo que intento decir es que, en algún momento después de que me secuestro y el año pasado, algo grande pasó porque un minuto estábamos dando círculos alrededor del otro, negando nuestros sentimientos (si, Naruto, sentimientos, sé que es difícil de creer, en serio, a veces hasta a mí me cuesta hacerlo), y al siguiente no podíamos quitarnos las manos de encima.

Bueno, tal vez no tan así como lo dije, pero cerca. Después de eso, una cosa llevó a la otra y, ¿adivina qué, Naruto? ¡Ahora eres un tío!

Si, ese es el punto de esta carta.

Quería que supieras que tengo una hija. Sasuke y yo tenemos una hija. Y es el bebé más hermoso que he visto (cállate, sé que soy su madre, pero eso no lo hace menos cierto). Ella es igual que Sasuke. Bueno, no exactamente, tiene mis ojos y mi nariz y mi frente (no te rías, Naruto, sé que quieres hacerlo).

Su nombre es Mikoto, como la madre de Sasuke, y tiene apenas seis meses de vida. Desearía que pudieras verla, Naruto, sé que la amarías. Y antes de que preguntes, si, Sasuke la ama mucho, mucho. De hecho, ella lo tiene completamente dominado. Sé que te reirías tanto como yo cuando lo veas. Sí, me rio de él en su cara, y ni siquiera frunce el ceño, increíble ¿no? Creo que la paternidad le hizo bien. Ojala que todo este asunto de Sasuke se calmara pronto, para poder visitarlos. Ya no aguanto para ver cómo quedó la aldea. Bien, manda mis saludos a todos, ¿de acuerdo?

¡Oh! Y espero que seas tan buen marido como dicen los rumores, o si no. No quiero que trates mal a Hinata. Solo bromeaba, sé que no serias capaz de eso.

Adiós, Naruto, hasta que nos volvamos a encontrar.

Con amor,

Sakura.

P.D. Soy muy feliz con mi vida. Así que no te preocupes por me, ¿está bien? Sé que Sasuke no lo parece (dado su pasado y todo) pero es un bueno marido también, y un buen padre. Me ama (aunque no lo dice, no cuando estoy despierta para escucharlo), en serio que sí, y ama a nuestra hija. Mi vida no será perfecta, pero es más de lo que puedo pedir, adoro a mi familia y no la cambiaría por nada en el mundo.

.~.

.~.

.~.

Naruto no podía creer que dejó que esto pasara.

Debió imaginarlo, ¡debió saberlo! Sasuke había fallado en matar a ese bastardo hace diez años, y ahora él había regresado para terminar lo que empezó.

Uchiha Madara.

"¡Debiste informarme que fue Madara el que asesinó a Sakura, Naruto! Habría enviado a un equipo para eliminarlo al momento de enterarnos de la muerte de Sasuke," dijo Kakashi, la frustración y el enojo evidentes en cada movimiento que hacía. "Ahora ha venido por—"

"¿CREES QUE NO LO SÉ?"

Naruto apretó su mandíbula, tratando por todos los medios no dejar que el Kyuubi saliera a flote.

"Nunca imaginé que Sasuke fallaría, pero aun así pensé que sería poco probable que ese bastardo se arriesgaría a infiltrarse en Konoha para llegar a ella," dijo, mordiendo su labio inferior para contener su ira. "¡Maldita sea, Kakashi, ella es mi hija! ¡No dejaré que la lastime!"

Saltando por entre las copas de los árboles, Kakashi siguiéndolo de cerca, Naruto se dirigió al lugar donde sabía encontraría a su hija (la hija de Sasuke, la hija de Sakura).

El Valle del Fin.

La ironía de todo no escapó sus sentidos. Madara eligió ese lugar por una razón.

Apenas llegaron al valle, Naruto sintió una inmensa ola de alivio al ver a su pequeña niña parada junto al río, sin daño aparente, pero se sintió enfurecido en el momento que sus ojos caen sobre la figura que estaba de pie sobre el agua.

"¡UCHIHA MADARA!"

Atacó sin pensarlo dos veces, pero, al igual que hace años, se vio atravesando el cuerpo de su contrincante. No queriendo que la sorpresa le inmovilizara, se dio la vuelta rápidamente y atravesó a Madara con su Rasengan. Mas, de nuevo, nada pasó.

"Ah, Naruto-kun, es bueno verte, pero me temo que no puedo quedarme y charlar ahora. Ya hice lo que debía, y debo retirarme," dijo Madara, para luego voltearse hacia la niña. "Pero te aseguro que nos volveremos a ver."

Y sin más que eso, desapareció.

Naruto se apresuró a ir con la niña, empujando a Kakashi a un lado, y sujetó sus hombros. "¿Mikoto, qué pasó? ¿Qué te dijo?"

Sacudió sus hombros levemente, pero la desesperación crecía y crecía cuando lo único que recibía como respuesta era silencio.

"¿Mikoto, qué te dijo? ¿Qué te dijo?"

La niña comenzó a alzar la mirada, que hasta ese momento estaba clavada en el suelo, lentamente. Naruto esperó impaciente para ver esos ojos verdes para asegurarse que todo estaba bien. Porque sus ojos siempre habían sido tan fácil de leer como los de su madre y—

"Oh, Kami…"

Rojo.

Unos rojos, rojos ojos. Y una vacía, vacía mirada.

Desconfiada y sin emociones.

La mirada de Sasuke.

Entonces, se escuchó un sollozo, y había lágrimas, muchas y muchas lágrimas. Y dolor e ira. Y Naruto sabía, sabía que Madara había logrado su objetivo.

"Él… los mató," susurró Mikoto. "Él… asesinó a mis padres…"

El rubio Hokage solo pudo abrazarla fuerte contra su pecho, era todo lo que podía hacer para consolarla.

"Lo siento, lo siento tanto, Miko-chan."

Ella dio un tembloroso respiro, y luego permaneció en silencio.

"Lo mataré… Yo lo mataré."

Y Naruto necesita de toda su fuerza de voluntad para no desmoronarse en pedazos.

Había deseado, había deseado tontamente que ese día jamas llegara. El día que Mikoto descubriera la verdad acerca de sus padres. El día que sus ojos sangraran, sangraran el más puro de los rojos, y cubrieran el verde que tanto adoraba.

Lo había deseado, pero sin éxito. Ahora todo lo que podía hacer era tratar de prevenir que ella escogiera el camino que había hecho de este día una realidad.

El camino de un vengador.

"Lo siento…"

Pero de algún modo sabía que iba a fallar.

"Kami, en serio lo siento…"

Al final, siempre lo hacía.


Fin.


Bueno, ahi tienen el primer oneshot, trataré de traducir los otros cuando tenga tiempo, como estoy haciando mi tesis, ya casi no hago nada mas que eso.

Espero les haya gustaaado!