Disclaimer: Inazuma Eleven no me pertenece, y tampoco cualquier otra serie, o libro, marca o canción que se nombre.

Tampoco me pertenecen Albin Drago y Sakura Uchiha, pues pertenecen a Sakura ii Albin A.P.S, y tampoco Hikari Takaishi, que pertenece a mi amiga Laura (Shu_Lauriya_fanfiquera).

Solo me pertenecen Samantha Nanami.

También quiero dejar claro que en este y los demás capítulos, los partidos y entrenamientos no estarán escritos por mí, si no por Sakura ii Albin a.p.s

Aclaración; como en japones y español los nombres cambian pondré primero el nombre en español y luego en japonés. Así: Mark/Endo. Sí algun nombre no está bien solo diganlo

-O-

― ¡QUE OS CALLAIS YA LOS DOS! ¡ME CAGO EN VUESTRA NACION! ―le da una colleja a los dos.

― ¡Auch! ―gritaron los dos― ¿¡Por que nos pegas subnormal!?

― ¡Por niños chicos! ―le vuelve a pegar a Sam.

― ¡Y por qué me pegas a mi!

Las dos se miraron con cara de querer matarse, pero no pudo ser porque el timbre sonó dando lugar a clase de Geografía. Todos se sentaron en sus pupitres, pero Sakura, en vez de atender como casi toda la clase, se pudo a dibujar a Harley/Tsunami. Es que ella odiaba Geografía.

-O-

Pedro estaba en su clase, sentado y pensativo. Aquella hora no tenía ningún alumnado, por lo que podía hacer lo que le diera la gana. Si hubiese sido un profesor normal y corriente, se habría ido a la sala de profesores con un café ha charlar sobre los alumnos, pero como no lo era, decidió meditar un poco su situación. No le quedaba mucho tiempo en Raimon, porque seguro que lo descubrirían de un momento a otro. Es decir, que apenas le quedaba tiempo para cumplir su objetivo. Cuando llegó a Japón pensó que, como era un profesor extranjero, nadie sospecharía quien era. Pero había echo ya varios momentos en falso, y debía atacar. Sobre todo si quería lograr lo que quería.

Sus pensamientos fueron parados cuando sonó el teléfono. Pedro lo cogió y miro quien llamaba. Al reconocer el nombre, respondió.

― ¿Digame?

― ¿Pedro?

― Sí, el mismo Pedro que viste y calza. ¿Qué quieres, Leandro?

― Han llamado a la central, dicen que pueden que tu trabajo se valla al garete, ¿es cierto?

― Si, es verdad. He hecho algunas acciones que no debería y he dejado huellas. Pero yo sigo en Japón hasta que acabe mi trabajo.

― Anda con mucho cuidado, Pedrito, anda con mucho cuidado... Pero dime, ¿puedes contarme algo de lo que haces? Nunca lo hablas.

― Ya lo sé. Pero te lo diré. Hay aquí chicos muy diferentes y con cosas en común, y quiero que hagan algo juntos. No quiero que desperdicien ese talento... Son inteligentes, prodigios en el mundo de la música. No pueden no hacer nada.

― ¿Y quienes son? Si puede saberse.

― Búscalos en el la página. Te vas a sorprender. Son Yitan Hamano, Sakura Uchiha, Albin Drago, Hikari Takaishi, Nathan Swift/Ichirouta Kazemaru y Samantha Nanami.

― Ya los tengo. Menudo grupo. ¿No te has ido a algo complicado? Cada uno tiene algún problema o cosas así. Por lo demás, serían un buen grupo.

― Lo sé, por eso me vas a hacer un enorme favor. ¿Puedes hacer que hagan aquí un concurso musical? Le vendría bien a la banda.

― Eso esta echo. Solo tenemos que mover algunos cables y todo echo. Sabes que aquí lo hacemos todo posible.

― Lo sé, trabajo para ti. Venga, tengo que colgar. Tengo que hacer otra llamada de urgencia. Hablamos esta tarde.

Los dos amigos y compañeros de trabajo se despidieron, mientras Pedro buscaba entre los cajones un número de teléfono. Era necesario, porque había revisado su correo y no le había llegado ningún mensaje. Una vez encontrado, marcó.

― ¿Kota...?

-O-

La clase de Geografía había acabado y ahora tocaba clase de música, en su aula respectiva. Todos salieron al mismo tiempo, porque intentaban recordar una canción que habían escuchado el día anterior en la radio. Sin embargo, nadie atinaba.

― Yo si que me acuerdo.

Todos miraron a Sam. Si se la sabía, pero estaba claro que no iba a cantarla.

― ¿Y recuerdas cómo es? ―le preguntó Jordan/Midorikawa.

Sam asintió y comenzó a cantar el principio. AL instante Hikari se acordó de la letra, y comenzaron a cantarla juntas. El resto de la clase las miraba con cara de ''¿Pero desde cuando Sam canta? ¿No tenía una estúpida promesa?

Dejaron el asunto, algo habría pasado para que aquello hubiese sucedido. Así que, en apuesta con otra elección mejor, decidieron seguir cantando la canción. Hasta que llegaron a la clase no la dejaron. Se sentaron en sus sitios mientras Pedro hace una firmas, y Albin, al mirar por la ventana, se quedó muy parada. Había un coche igual que el suyo yéndose de allí. Pero aquello era imposible, porque ella no había echo nada malo, o eso esperaba.

Pedro llamó de nuevo la atención de los alumnos dando un par de palmadas, y diciéndo que iban a escuchar y luego ver dos canciones. Encendió la televisión, donde estaba la pantalla en negro, pero a la vez se escuchaba una canción. Sam y Nathan/Kazemaru se miraron atónitos. Aquella era su canción. La canción con la que debutaron la noche pasada. La música la paró Pedro, y miró a Mark/Endo.

― Dime, Evans/Mamoru, ¿qué te a parecido la canción?

― Me ha encantado, seguro que esos cantantes son profesionales o algo así. Y la música es muy pegadiza. ¡Tanto como el fútbol!

― Y a los demás, ¿Os a gustado?

Toda la clase, menos los que sabían todo, dijeron que si al unísono. Entonces Pedro sonrió y puso la imagen, donde estaban los dos amigos cantando, Albin con la batería, Sakura en el bajo y Hikari en el teclado. Toda la clase estaba con la boca abierta.

― ¿Para eso me llamaste? ―dijo Yitan mientras se escondía le móvil en la chaqueta.

― Sí, pero al final encontramos otra batería.

― Exactamente. Y también escuchad esta otra canción mientras Yitan le explica al director que está con el móvil en clase. ―dijo Pedro.

― ¡Que! Pedro, digo profe, venga, perdoname... no me la traeré mas...

Pedro lanzó una mirada de complicidad a Yitan, así que el batería y bajista lo sacó sin miedo y comenzó a escribirse con un nuevo amigo que había echo.

Mientras tanto, empezó la otra canción, la que cantaron tres de las cuatro chicas del grupo.

Cuando acabó la canción, los compañeros de los chicos los miraron con admiración. ¡Menudo talento!

― ¿Recordáis qué ibamos a hacer un club de música?

La clase asintió.

― ¿Quién quiere unirse?

Sakura levantó la mano.

― YO quiero unirme profesor. Y Albin también.

― A mi no metas. ―protestó la otra.

Pedro las miró, y también a los que iban a componer la banda. Y sonrió para si. Estaba seguro de que no le iban a defraudar. Estaba completamente seguro.

-O-

Por la tarde, después de los entrenamientos, cada uno se fue a su casa, y Albin, recordando lo de la clase de música, comenzó a sospechar. Él vídeo y el coche. Algo encajaba, y ese algo se hacía llamar Kota Drago.

Cuando la chica llegó a su casa, no había nadie, así que mientras venía su padre, se fue a la cocina a merendar.

― Hola ―dijo Kota al entrar en la casa―. ¿Cómo te fue el día?

― Bien. Una cosa papá, ¿tu por casualidad no habrás ido al instituto hoy verdad?

― Yo si fui, y además, debemos de hablar de algo serio.

― Si es sobre el pegamento en la silla del tutor, ¡la idea fue de Sccoty!

― No es eso... .¡Albin otra vez?!

― NO es nuevo que le gaste bromas al tutor y lo sabes. ―se defendió.

― Pues a lo que iba. Un viejo amigo, Pedro, me llamó para que le pasase el vídeo de anoche para su clase de música.

― ¿Tu amigo quién?

― Pedro.

Albin no podía creerlo: su padre y su profesor, ¡amigos! no podía creer todavía lo que le esperaba.

-O-

Al día siguiente, por la tarde, comenzó a llover. Típico de la estación lluviosa.

Sakura estaba terminando de hacer su tarea cuando le llegó un SMS de Sam: ''¿Podrías venir al Inazuma Café? Vamos algunas de clase, y quiero pediros un favor.''

Sakura se extrañó. ¿Un favor? Vale que Sam era una chica maja, y algo habladora también, ¿pero que querría?

-O-

Dentro de la cafetería hacia una buena temperatura, ni frío ni calor. Sam, la cual había llegado primero, cogió mesa al lado de el mostrador, esperando a que llegaran las otras. Y no tardaron mucho en llegar. Una vez todas sentadas y con sus bebidas, dio comienzo la conversación.

― ¿Y qué favor quieres, Sam? ―preguntó Celia/Haruna dándole un sorbo a su zumo.

― Solo quería que este viernes os viniérais a casa de Hikari a dormir.

― Yo no voy a casa de esa pija ―contestó Albin.

― Por favor.

― ¿Por qué tenemos que ir a la casa de una pija engreída? A ninguna nos cae muy bien la verdad. ―respondió Sakura terminándose su café.

― Por favor, de nuevo. ―suplicó― Sakura es importante. Hikari se siente sola. No lo dice pero se que es verdad. Solo tiene confianza con tres personas en esta ciudad. Su institutriz, Joe/Genda y yo. Por favor. Solo será una noche. Además cuando la chica coge confianza es muy simpática.

― Solo una noche, bueno, podré soportarlo ―dijo Celia.

― Nosotras también ―dijeron Sakura, Nelly/Natsumi, Cammy/Fuyuppe y Aki a la vez.

― Y supongo que si yo no voy me matas ―suspiró Albin mirando a Sakura.

― Exacto.

-o-

Kota fue al cuarto de su hija, ya casi por la noche, para anunciarle que su prima Cristina iba a pasar una semana con ellos. Cristina era una niña de ocho años muy revoltosa, que, para colmo, se parecía un montón a Albin, excepto por el pelo, puesto que ella era rubia.

― Albin.

― Dime.

― Mañana viene tu prima Cristina, así que haces de niñera el viernes entero.

―¡No puedo! ―dijo intentando inventarse algo, pero al finla se dio cuenta de que tenía el plan perfecto para evitar a la cría―. Me voy a casa de una amiga a dormir.

En el próximo capítulo.

Una niña pequeña, de no mas de ocho años de edad, no dejaba de mirar a Axel/Goenji, su nuevo niñero. Y el delantero se maldecía. Menudo plan, le había salido todo por la culata.