Habrá tres puntos de vista diferentes en este último episodio, uno claramente será de Sasuke, otro de Hinata y uno más de…

Negritas: Inner

"Amigo secreto"

¡Feliz cumpleaños Hinata!

- No puedo creer que ninguna tienda tenga pasteles- se quejaba Uchiha Sasuke. Mientras manejaba, veía con decepción la bolsa café de papel en el asiento de al lado. Doblo en la curva y apretó el acelerador.

No puedo creer que pienses que encontrarás a esta hora alguna tienda con pasteles

...

Al llegar a mi casa deseaba solamente una cosa: Dormir. Ni siquiera me molesté en cambiarme de ropa simplemente me quité los tennis y los aventé lejos de la cama. Me desplomé y sentí un gran placer por poder descansar al fin en paz.

Vaya, suena como si hubieses muerto.

Miré en la mesa al lado de mi cama, mi celular estaba ahí parpadeando.

Olvide llevarlo

Lo tomé y comencé a revisar, tenía siete llamadas perdidas del dobe, pensé un momento en llamar y preguntar, pero en cuanto volví a sentir aquel horrible dolor en la entrepierna decidí que lo mejor sería apagarlo. Mañana me preocuparía por cualquier cosa.

Por alguna extraña razón no pude conciliar el sueño, por más cansado que me sintiera mis ojos simplemente no daban por cerrarse. Pasé tiempo escuchando música, leyendo, viendo la televisión pero nada había funcionado, tenía una cosa en mente: Un pastel. No es como si se me hubiese antojado ese pan redondo y dulce lleno de merengue, el hecho era que viendo la fascinación de Hinata hacia los dulces quizá era hasta triste pensar que ella no comería esa cosa empalagosa en su cumpleaños.

Entonces lo hice, salí de mi casa con dinero y las llaves del auto de Itachi esperando encontrar un pastel y llevárselo a Hinata, solamente para que mi conciencia quedase limpia.

El problema había sido que no había encontrado un pastel, ¡al parecer la mayoría de las tiendas estaban cerradas y las que aun estaban abiertas se les había terminado el pastel!

Y me resigné comprando un par de brownies y unas velitas

¿Y ahora que piensas hacer?

Probablemente, algo estúpido

Salí de mi habitación y baje las escaleras, todo estaba muy silencioso la luz se prendió y…

-¿Neji-niisan?- pregunté. Estaba cerca del interruptor con su respiración bastante acelerada, y a juzgar por el jarrón roto del suelo parecía ser que había tropezado con el. Baje la lámpara de forma instintiva, parecía ser que no la necesitaría.

-Ah, Hinata ¿no debería estar dormida?- inquirió bastante contrariado

-¿Y tú c-con Lee-san?- cuestioné de igual forma

-Yo… ¿qué pensabas hacer con esa lámpara?- preguntó enarcando una ceja. La mire apenada y la oculté a mi espalda

-P-p-pensé que… h-había entrado un l-ladrón- me expliqué con las mejillas ya bastante encendidas

-Nada de eso, mejor ve a dormir. Yo sólo olvidé algo, volveré a casa de Lee- me informó en forma pausada

-C-claro - dije con desánimo- hasta mañana nii-san- dije antes de regresar a mi habitación el asintió quedándose en la sala buscando quien sabe que cosa.

Entre a mi habitación y me senté al borde de mi cama con la lámpara aún en las manos, había tenido la ligera esperanza de que Neji hubiese regresado para felicitarme incluso y quizá con suerte traído un regalo consigo. De nuevo estaba equivocada.

-Además ¿En que estaba pensando?- me cuestioné a mi misma en voz alta- La casa es muy segura, nadie podría entrar por las puertas y…-

Un fuerte golpe en la puerta de cristal del balcón me distrajo. Apreté fuertemente la lámpara colocándola cerca de mi pecho.

¿Qué r-rayos f-f-fue eso?

Tragué en seco tratando de pensar en "explicaciones lógicas" aquella técnica que nii-san me había enseñado de pequeña

-Todo tiene su explicación lógica, no debes temerle a nada. Como ahora, pensabas que estaban torturando a alguien en casa se los Uzumaki, solamente era Kushina-san regañando a Naruto-

Sonreí ante aquel recuerdo, Neji siempre había cuidado de mí… y Kushina-san siempre daba miedo cuando estaba molesta.

Está bien, puede ser que un pájaro accidentalmente se golpeó contra el cristal

¿Los pájaros vuelan de noche?

O tal vez es simplemente el viento, estamos en pleno diciembre, eso sería completamente normal.

Eso suena bien…

En aquel instante algún objeto golpeó mucho más fuerte el cristal dejando una pequeña grieta ahí mismo.

Muy bien, claramente eso no fue ni un pájaro ni el viento de invierno.

Me asomé temerosa, mirando a mí alrededor buscando el causante. Vi unas llaves cerca del piso. Miré en el límite del barandal, busqué por todos lados sin encontrar nada o más bien alguien pues las llaves no se habían aventado solas.

-Tss… Hinata- llamó quedamente una voz entre los arbustos

Ahí estaba ese alguien…

-No hagan ruido o tío se enojará- ordenó la severa voz de Hyuga Neji a los presentes. Fácilmente se podían distinguir al menos quince pubertos en la gran entrada de la casa de la familia Hyuga

-¿Qué hay de Hinata? ¿Sospechó algo?- preguntó Sakura bastante preocupada, así como el resto de nosotros. Llevábamos toda la semana planeando su fiesta sorpresa pero había surgido un gran cambio de planes, y todo había sido por el Sr. Uchiha que ni siquiera se había aparecido.

-No, simplemente se asustó- contestó Neji mientras abría puerta principal para dejarnos pasar.

Había estado, como la mayoría de los presentes, un sinfín de veces en esta casa, las decoraciones elegantes y los cuadros invaluables ya no eran nada nuevo para mí. Miré alrededor, en el suelo, cerca del recibidor estaban las piezas de un jarrón, si no mal recordaba aquel era el favorito del padre de Hinata, por no decir que también era el más caro. Enarqué una ceja y miré a Neji

-Ni lo menciones- me amenazó con voz solemne. Me encogí de hombros y avance entre la multitud.

El plan ahora era distinto. Decoraríamos rápidamente la sala de fiestas y llevaríamos el pastel todos juntos a la habitación de Hinata, para darle la sospresa ahí. Todos se movieron rápido a sus tareas. Yo estaba encargado de inflar globos. Inflé uno tras otro con ayuda de Lee quien se tomó la tarea como un reto e infló casi tres bolsas de globos en menos de 5 minutos. Me ahorró mucho trabajo.

-Kiba- me llamó Sakura. -¿Podrías ayudarme a colgar esto?- dijo con un letrero de cumpleaños reposando en sus brazos

-Chicos, ya no hay tiempo. Hay que subir- todos dejaron sus tareas y silenciosamente emprendimos camino a la habitación de Hinata

-¿Entonces nadie le llamó a Uchiha?- pregunté

-No me contestó ninguna llamada- contestó Naruto encogiéndose de hombros

-Lo vi con Hinata en la plaza, pensé que él era el encargado de distraerla así que le dije a que hora nos veríamos pero probablemente no me entendió-dijo Sakura

-¿Qué harían esos dos juntos? ¿Sabría Sasuke que hoy es su cumpleaños?- se preguntó Ino

-Lo dudo- contestó Shikamaru con una media sonrisa, al parecer sabía algo que nosotros no

-Abriré la puerta- informó Neji- A la cuenta de tres. Uno…-

-Dos…- prosiguió Ino

-Tres- dije a lo último

Muy bien genio, ahora tendrás que pagar su ventana rota.

-Tss… Hinata- llamé quedamente entre los arbustos.

¿Por qué rayos me metí en esta situación?

Llevo preguntándome lo mismo desde hace media hora

-¿Uchi… Sasuke-kun?- preguntó ella con los ojos casi saliendo de sus orbitas

-Sí ¿puedo subir?- pregunté. Ella asintió aún perpleja. –Traigo algo ¿podrías tomarlo?- me miró confusa pero aceptó. Aventé la bolsa de brownies en su dirección. Torpemente pudo agarrarla. Mi cuerpo aún estaba adolorido pero logré subir sin mucho esfuerzo.

Al estar arriba ambos estábamos en completo silencio, hacia bastante frío afuera por lo que tomé el brazo de Hinata y la empuje dentro de su habitación. Nunca había estado en la habitación de una chica, imaginaba que todas serían cursis. La de Hinata era algo bastante diferente. Olía a lavanda y tenía tres estantes llenos de libros, un tocador y una cama bastante grande hasta para ella. No tenía posters pegados en la pared ni nada por el estilo.

-¿Qué haces aquí?- preguntó ella. Vi en su mirada el trabajo que le costaba hablar

-Vine para decirte feliz cumpleaños- por alguna razón estaba nervioso

Puede ser que estés nervioso porque has irrumpido en la habitación de una chica a mitad de la noche con la excusa de que querías decirle "feliz cumpleaños", pudiendo haberle enviado un mensaje o llamarle por teléfono. Claro, quizá sea por otra cosa.

-Abre la bolsa-ordené. Ella sacó uno de los brownies y lo miró sorprendida –No hay pasteles a esta hora- le expliqué

-N-no sé q-que decir- su voz se quebró y entendí que estaba al borde del llanto

Un gracias bastaría

-Gracias, Sasuke-kun- agradeció con una gran sonrisa mientras un par de gruesas lágrimas caían por sus mejilas.

Solo me había sonrojado dos veces en mi vida. Aquella vez que Itachi le dijo a mi primera novia que aún mojaba la cama y cuando tuve mi primer beso accidentalmente con el dobe. No es usual en mi sentir vergüenza pero…

-Sasuke-kun ¿t-te encuentras bien? Estás muy rojo- esta vez no podía evitar sonrojarme

-Hinata- dije tomándola por los hombros- Yo…-

-¡Sorpresa!- gritaron varias voces al unísono mientras la puerta de la habitación se abría abruptamente


Con esto finalizo este pequeño fic. No quise hacerlo muy largo y decidí que un final abierto sería lindo. La mayoría acertó en este episodio. Me alegra que hicieran sus suposiciones. Espero que lo hayan disfrutado.

Atentamente. Haruhi Suou