Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí…

Aqui llego la "escritora" por la que se matan todos! (Si claro, ni yo misma me lo creo... xD) En fin... Ps nada para que vean que aun de vacaciones de fin de semana sin estar en mi casa me preocupo por actualizar mi fic ú_ù y nunca me lo agradecen (pequeños bastardos -. -.)

IproOmise: ps... Ya ni me acuerdo xq actualice temprano, creo que fue xq me levante temprano y habia corregido ch el sabado o el viernes con tiempo de sobra x3 asi era mi hermano tmb ya te explique que eso es una regla nata en la relacion entre hermanos

Makisotu-Douraji: no entendi tu logica matematica pero weno... Y no te doy de nuevo la explicacion del porque mid es la unica que lo vio sorprenderse, sin embargo le agrego esto: se supone que no quiere que sepan que anda recordando y cosas por el estilo, por ello mid debio ser la candidata adecuada y ophelia ya tiene prometido, no le veo el caso -.-

Jinjuriki del Jubi: claro que si... Solo que con estos dos es solo una tortura y las discusiones ridiculas xD con mi hermano eran varias y siempre habian discusiones algunas tontas otras por quien demonios tiene razon... Y seguira "sin novedades" son capitulos de respiro

Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D

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Capítulo 24:

- ¡Pero mira quien decidió aparecerse! - exclamó Irvine caminando hacia la salida del jardín, más preciso en el hall del mismo

Unos días después de que Irvine y Selphie llegaran al jardín, Quistis había regresado y así dado señales de vida, con lo ocupada que estaba en Timber se había olvidado de retornar sus llamadas y responder los mensajes de texto de sus amigos, que no habían hecho nada relevante en estos días, sólo disfrutar de unas vacaciones que más de uno se tenía bien merecidas

- Que alegría saber que ya estás de vuelta en el jardín - saludó abrazando al cobrizo -, ¿hace cuánto regresaron? ¿Y Selphie? ¿Cómo se encuentra? - y empezó a asaltarlo con preguntas

- Dejemos tus cosas en tu habitación y vayamos a la enfermería en un rato, acabo de pasar por ahí y estaba durmiendo - proponía tomando el bolso de mano que cargaba la rubia

Se detuvieron unos minutos a descansar en la habitación de la joven que se encontraba agotada de su viaje, había partido temprano esa mañana para llegar cerca del mediodía junto con el can que ahora resultaba ser su fiel acompañante, pues seguía cumpliendo la promesa a la joven bruja de cuidar a su mascota que en sus palabras "resultaba ser una buena acompañante"

Por otro lado en el comedor, Squall estaba reunido con Mid y Ophelia, llevaban largo rato conversando, hasta que él les había comentado el verdadero motivo por el cual estaba ahí con ellas, estaban sorprendidas y dudosas por saber el motivo de la conversación, ambas intercambiaban miradas y cuchicheaban entre las dos

- ¿Entonces? - preguntó arrugando más sus cejas

- ¡Me encantaría! Parece que hubieran pasado siglos desde que no entreno y más si es en grupo -

- Tal vez ella si esté igual o más chiflada que tú y no les importen sus heridas - decía señalando con su pulgar a la pelinegra, luego suspiró con cansancio masajeándose los parpados - Pero… Si… -

Antes de que pudiera decir algo más prefirió callar al ver a Irvine y a Quistis llegar al comedor

- ¡Pensábamos que habías muerto! - gritó la pelinegra llamando la atención de algunos de las mesas aledañas además la de la pareja

La rubia sonrió de lejos al verlos y junto con el capitán se acercaron a la mesa

- ¿Se puede saber dónde y con quién estabas estos días? - preguntó con sonrisa picarona la pelinegra

- Si, ¿te escapaste con alguien sin decirnos nada? Podíamos haber entendido tus escapes amorosos y no molestarte con llamadas y mensajes - añadió la rubia

- No estaba con nadie, sólo tenía unos asuntos que atender en Timber - aclaró a ambas con una mirada incrédula

- Claro… Ahora les dicen así - contradijeron ambas al mismo tiempo aun con esa expresión de picardía

- Como ustedes digan - bufó resignada a que pensaran lo que les diera la gana

- Íbamos a ver a Selphie, pero estaba aún dormida - explicó Irvine con una pequeña sonrisa

- Está perdidamente enamorado - argumentó Mid

- Así es - asintió Ophelia

El capitán carraspeó y tomando su teléfono marcó un numero para salir de esa conversación que le seguiría llevando a escuchar las burlas de ambas chicas, mientras el castaño se reservaba sus sonrisas para sus adentros, por fuera mostraba aquel semblante frio y taciturno

- ¿Qué hacías en Timber? - preguntó Squall

- La chica que me entregó a Ángelo necesitaba verme, quería hablar unas cuantas cosas conmigo, de paso aproveché para hacer algo de turismo en Timber ahora que tenemos mucho tiempo libre - mintió con una sonrisa de las suyas

En el momento que se levantó para irse a la fila del comedor, Irvine regresó después de haber hablado por teléfono

- Era Zell, me había pedido le avisara cuando llegara Quistis, pregunta si podemos ir esta noche a celebrar la adquisición de su nuevo apartamento, que nos lleváramos a Selphie como sea -

- Para llevarnos a Selphie, tenemos que llevarnos a Kurt con nosotros - habló con desprecio fingido a su hermano

- No creo que sea tan malo tener dos Valefort totalmente locos, darán más ánimos a la fiesta, si podemos aguantar a una, ¿por qué no dos? -

- No sabes lo que dices, Irvine - decía Ophelia con terror

Mid rodó su vista a Ophelia totalmente ofendida y enojada

- Debo encontrarme con Kurt en un momento, dice que quiere visitar Balamb de nuevo, avísenme si será hoy o mañana para convencerlo de que deje ir a Selphie, podrá ser muy simpático y algo demente pero cuando se trata de sus pacientes es algo estricto, sin embargo nada como la doctora Kadowaki - hizo un ademan de despedida a los de la mesa y de lejos a Quistis antes de marcharse

Y unas horas después, ya de noche, se habían reunido en Balamb, en una de las pequeñas plazas que a esas horas era iluminada por los faroles de la propia plaza y de las casas cercanas, se encontraba solitaria, demasiado solitaria… Sin embargo con tales conocimientos en combate ¿de qué habría que temer?, Zell les había dicho que se reunieran ahí para guiarlos hasta su nuevo hogar, pasados unos minutos e impacientándose, unos más que otros, de una de las calles salía el rubio tatuado que tomaba de la mano a su chica de cabello castaño oscuro

- ¿Cómo se encuentran? Que alegría verte de nuevo, Quistis, parece que hace muchísimo no te veíamos -

- Sólo fueron unos días, no hay de qué preocuparse tanto - sonreía algo avergonzada, era otro comentario de ese tipo en el que todos expresaban su preocupación y notaban la falta de ella en el jardín

- Ya tendremos tiempo para charlar en el camino, vamos - movía su cabeza señalando hacia la calle de donde ellos venían

Los demás entendieron y al igual que él, emprendieron sus pasos hasta la calle guiados por el rubio, al llegar eran unos apartamentos medianamente cerca de la playa, sin embargo la vista era excelente y la ubicación de los mismos igual, tenía unos cuantos comercios a su alrededor que le hacían cómoda su vida, un edificio de unos quince pisos de apariencia moderna, con grandes ventanas y cada uno con un balcón, sin detallar mucho el exterior, pusieron un pie dentro del edificio, tuvieron que tomar el ascensor hasta el séptimo piso, al entrar… Había que decir que Zell no tenía mal gusto para elegir la decoración de su casa, claro… Seguro tuvo ayuda de Rosen

La sala con tres sofás blancos, uno más grande que los otros dos que hacían una u, en el centro de los mismos una mesita de café y frente a ésta un televisor de gran tamaño y en una pequeña estantería descansaban un par de consolas de videojuegos, las paredes de un color crema con un estante de madera de olmo brillante adornadas con unos pocos libros de temas diversos y de interés del chico, además de unas gavetas que no pasaban desapercibidas en la parte inferior del mismo

El lugar de día era totalmente iluminado por los rayos de luz que se filtraban por las puertas de cristal que daban paso al amplio balcón que conectaba a su vez con las dos habitaciones del apartamento, uno para las visitas y el otro como siempre, su santuario, su lugar sagrado el que estaba prohibido para la mayoría con un par de excepciones, a pocos pasos de la puerta de acceso y salida estaba la entrada a la cocina, sencilla, mesa, sillas, encimeras de granito con superficie de madera de olmo y paredes blancas. El baño, estaba entre la puerta a la habitación del rubio y la de la cocina, de cerámicas verdes, con una ducha y un pequeño armario donde guardaba unas toallas y en el mueble de baño unos pocos cosméticos de él y unas medicinas

- ¡Tienes un karaoke! ¿Podemos? - preguntó Mid con emoción

- Claro, no se quedaría agarrando polvo y menos en esta ocasión - rió Zell desde la cocina que empezaba a sacar unos cuantos vasos de las encimeras

Y ayudado por Quistis, Rosen e Irvine preparaban varios Cuba Libre para todos, un trago compuesto por ron, refresco de cola y una porción de jugo de limón natural, Kurt y Mid preparaban el sonido mientras Selphie se encontraba sentada, por votación unánime se decidió que la enana, por su herida, no haría mucho movimiento y Squall y Ophelia por inercia y curiosidad por la vista terminaron en el balcón, unos segundos después se encontraban hablando, nadie sabría decir si hablarían de cosas triviales, pues siempre aquel par, más uno que el otro, tenía un ceño fruncido, pero Ophelia a diferencia de Squall sabía cuando hacer desaparecer esa expresión y disfrutar el momento

- Aquí tienen - dijo Quistis haciendo que Squall y Ophelia se girasen a mirarla, en sus manos tenía un par de vasos para ambos - ¿no pretenderán quedarse ahí toda la noche o sí? -

- Tienes razón - añadió Ophelia después que Quistis se retirara -, por cierto… Antes de que me interrumpiera, te quería decir que se te nota diferente, cómo decirlo… ¿Feliz? No preguntaré por qué, pero posiblemente sé a qué se debe, espero la farsa te dure lo suficiente - sentenció antes de salir y hacerse notar en la sala

- Eso espero yo también… -

Mid tomó el control del aparato reproductor y procedió a buscar una canción adecuada, una que cantaría junto a su hermano, había encontrado la perfecta, una que era vieja, muy vieja, de apenas cuando ambos hermanos eran mucho más jóvenes, ella aun no iba al jardín y el por su parte se encontraba a mitad de sus estudios primarios

- Mid… No pensaba que recordaras los viejos tiempos - comentó un Kurt nostálgico tomando por sorpresa a su hermana con un abrazo que la ruborizó

- Si, si - respondió de manera acida, cortando el abrazo de su hermano así intentando cubrir la alegría de los recuerdos pasados

Pocos segundos después, los acordes de la guitarra eléctrica se empezaban a oír y otros más para que la batería los acompañara, Mid y Kurt movían sus cabezas sutilmente disfrutando del sonido que inundaba sus oídos

- Excelente canción - pronunció Zell con emoción

El par de hermanos empezaba a cantar como si se encontraran en un concierto cuando a un par de metros tenían a sus amigos y estaban en una sala de estar, Kurt agravaba más su voz y le daba un toque ronco a diferencia de Mid que cantaba con normalidad, si a eso se le podía decir…

- Otro chiflado más no hacía daño - comentaba Ophelia con una sonrisa

- Son un par de locos sin vergüenza a nada, cuando tienen que disfrutar el momento lo hacen como debe ser, es lo que pienso - añadía Quistis con el mismo gesto

- Con dos ya basta - comentó Squall para sí mismo observando al par cometer sus tonterías, disfrutando de su bebida

- Otro más de ellos en el mundo y adiós humanidad - agregó Rosen entre risas

Después de unos turnos más y unos tragos, empezaban a aburrirse de escuchar al resto cantar, la variedad de géneros musicales desagradaba a unos, sin contar los desafines en ciertos fragmentos y como era de esperarse, Squall Leonhart se negaría a degradar su orgullo y reputación bien ganada en todo este tiempo aunque no hay que negar el esfuerzo sobrehumano que hicieron los demás para motivarlo, ya todos habían hecho el ridículo, ¿por qué no también él?

Dejaron de lado el karaoke y se dedicaron a conversar un rato sobre lo que habían hecho hacía unos segundos y criticarse jocosamente entre ellos mismos, las rondas de Cuba Libre iban surtiendo su efecto según cada personaje de la habitación, decidieron en un momento y espontáneamente jugar videojuegos temáticos de guerra, acción o cualquier tema relacionado, en parejas, por un lado estaban Squall y Kurt contra Zell e Irvine

- Debí haber hecho grupo con Squall - refunfuño Irvine admirando de cierta forma la facilidad que tenía el comandante con el videojuego, no es que su compañero fuera pésimo… Pero seguía sin llegarle a los talones a su enemigo

Un silencio tenso en la sala se hacía presente con las miradas del grupo en la pantalla, lo único que se oía eran los pasos de los muñecos virtuales y los sonidos de ambiente a todo volumen, pasados unos segundos Squall se había encontrado con Zell de nuevo y solamente con apretar un par de botones, el artista marcial de nuevo estaba muerto, Kurt tampoco jugaba mal, recordaba haber matado gustoso y con una sonrisa maliciosa a Irvine y a Zell

- Hagamos un trato, Zell, regálame tu consola, así harás un favor a alguien que pueda aprovecharla mejor - reía Kurt, un amante de los videojuegos disfrutando de la metafórica masacre

Unas cuantas partidas más y habían cambiado tanto el juego como los jugadores, unos se encontraban compitiendo en carreras, mientras gritaban alterados y emocionados como si fuera real y otros estaban en la cocina preparando otra ronda más de bebidas. En ese momento de distracción Quistis llamó a Squall y ambos fueron al balcón a hablar en privado sin interrupción alguna

- ¿Y bien? - preguntó el castaño al sentir el silencio incómodo debido a que la rubia no había articulado palabra alguna

Se pasó por detrás de la oreja unos cabellos que le estorbaban la vista y tomando aire se decidió a hablar

- Venía a hablarte sobre algo, el por qué había ido a Timber -

Squall seguía escuchando y esperando el resto de la historia, pero su vista estaba al igual que ella hacia el horizonte o el mismo firmamento, sin cruzar miradas todavía

- No tenía ni la menor idea de que ese papel podría existir aun siquiera, es más… Ni sabía los términos y condiciones de esa misión -

- ¿Misión? -

- Si, tu primera misión como SeeD junto con Selphie y Zell -

El entrecerró sus ojos buscando en su mente si ese fragmento de su vida lo recordara, ahí estaba, vagamente pero ahí estaba, se acordó de hace unos tres años, cuando había revisado todos los archivos, expedientes o informes de misión que llevaran su nombre, para en un mínima posibilidad, que fue en vano, recordar más sobre sí mismo

- En fin, después de tantos quebraderos de cabeza y usar un poco mis influencias, encontré en los archivos del jardín una versión en digital del contrato de esa primera misión, sólo el documento redactado, sin firmar ni nada, lo que llamó más mi atención fue el hecho de que tanto tú como Selphie y Zell siguen bajo contrato por los búhos del bosque -

Rápidamente Quistis se había ganado por completo la atención de Squall, sus ojos azules sorprendidos fueron a parar a los del mismo color de ella, una serie de preguntas se alojaban en su mente e intentaba respondérselas en falso a sí mismo. Ella retrocedió un paso impactada por la reacción de él y carraspeando un poco se decidió a seguir relatando

- Sin embargo, dicho contrato que encontré no tiene validez si no posee la firma de ambas partes, es decir, el director, el comandante del jardín y el cliente que en este caso serían los búhos del bosque -

- ¿A qué viene todo esto? -

- Es mi manera legal de actuar, posiblemente un contraataque -

- Insisto, ¿de qué hablas? Si te refieres a ese documento seguro ya ni existe y no hay nada que hacer, hace mucho de eso según ustedes -

- Ahí es donde te equivocas - victoriosa sonrió altiva -, tengo el documento en buen estado, ¿qué dirás ahora para contradecirme sobre ayudar a los búhos del bosque? -

- Ya es tarde para eso -

- Eres un SeeD contratado por ellos -

- No te creo… Primero quisiera ver el contrato para comprobarlo -

- Sabía que me dirías algo así - dibujó más su sonrisa arrogante y de uno de los bolsillos de sus vaqueros sacó una hoja de papel

Resultaba ser una copia del que había encontrado en la guarida de los búhos del bosque, el original lo guardaba celosamente entre sus pertenencias en el jardín, el castaño frunció más el ceño y arrebatándole el papel decidió leerlo detenidamente, un contrato completamente lioso, entendible solamente al leerlo un par de veces más, al final en el apartado para las firmas aparecía la de Cid Kramer como director del jardín de Balamb y comandante y Rinoa Heartilly como miembro y representante del anterior líder de los búhos del bosque, Zone

En ese momento fueron interrumpidos por Selphie y más atrás Ophelia invitándolos a entrar, era el turno de ambos para jugar, Squall escondió en el bolsillo interior de su chaqueta el papel y al igual que Quistis se dio media vuelta para verlas

- Vamos, es una fiesta entre todos, además el balcón no es sitio para sus caricias o lo que sea que estén haciendo - la rubia enarcó una ceja con cierta indiferencia

Selphie rió negando un par de veces

- Vengan, estamos aquí para divertirnos ¿no es así? -

- Tienes razón, Selphie - reconoció Quistis emprendiendo sus pasos al interior del apartamento, no sin antes girar su vista y darle a entender a Squall que aquella charla quedaba pendiente

Regresar a la sala fue un cambio de ambiente significativo, a diferencia del leve sonido del chocar del agua contra los rompeolas y el viento chocando directamente en sus oídos, al entrar se inundaron con el sonido de la música rock puesta a petición de algunos, un término medio para la original… Y desde hacía un rato habían pausado el juego y se estaban dedicando a charlar, todo comenzó con un simple comentario que llevó a otro comentario raro y descolocado

- ¿Estás loca? Es como si dijera que se me antojaría masticar la goma de mascar de debajo de las mesas simplemente porque no tengo conmigo -

Los rostros de todos se arrugaron como si hubieran probado una fruta muy ácida y sonidos de desagrado fueron emitidos de sus gargantas

- Que asquerosa, Selphie - reprochó Quistis

- ¿Y con esa boca besas a Irvine? - preguntaba Zell señalando al vaquero

- Pues era una emergencia, no es malo usar servilletas usadas si no tienes, me limpié con las partes limpias - rebatió Ophelia

- Podías haber pedido más servilletas, ¿no lo crees? - preguntó Mid enarcando una ceja

- ¡Por Xian, no se me había ocurrido! - exclamó la rubia muy sarcástica - No tenían, tampoco quería pedirles a los de las mesas de los alrededores y ni modo que saliera con la nariz llena de mocos y las manos llenas de salsa -

- Un día muy accidentado, ¿eh? - argumentaba Rosen teniendo algo de lástima por la rubia

- Y que lo digas, al menos al llegar a mi habitación me cambié la camisa, que tuve que tirar a la basura, me limpié las manos y me soné la nariz como se debía - suspiró aliviada

- Kurt, ahora que lo pienso sabemos muy poco sobre ti - comentó Quistis -, ¿te importaría compartir más sobre tu vida con el resto de la clase? -

- Si, Kurt, comparte más al resto de la clase - añadió su hermana -, hace mucho que no hablamos -

El pelinegro con una mirada algo perdida y algo adormilada, suspiró y masajeando su nuca un par de veces, se decidía a contarles. Su hermana sabía que la única forma de que confesara y fuera más abierto a contar cosas sobre su vida era cuando estaba ebrio

- Que les puedo decir… - pensaba y dudaba - Soy un doctor, bueno eso ya lo saben - musitó para sí mismo - No tengo novia, ella rompió conmigo hace un tiempo debido a mi trabajo, porque le dedico mucho, pero se supone que a eso se dedican los doctores, salvar vidas, pienso que no puedo dejar a un paciente al borde de la muerte por mis relaciones personales, para eso me hubiera dedicado desde un principio al negocio familiar y a asistir a las fiestas y cotillones a los que Elise y Klaus están acostumbrados -

- Como siempre diciéndoles Elise y Klaus a mamá y a papá, no es que yo los quiera pero me extraña viniendo de ti que no les tengas respeto alguno -

- ¡Oh, por Xian!, hace meses que no me acues… -

Inmediatamente Mid fue a taparle la boca a su hermano, se estaba propasando de sincero, ya había compartido mucho sobre su vida, demasiado pensaba ella

- ¡¿Qué te pasa?! - gritó apartando bruscamente la mano de su hermana - ¿Cuál es el problema de hablarlo en público? Todos tenemos más de veinte años y no me vergüenza admitir que hace meses no tengo relaciones con alguien por mi trabajo, ¿algún problema? - se defendió con tono poco irónico - Es más, ¿desde hace cuánto tú, Squall, no te juntas con alguien? - preguntó eligiendo al azar de los presentes

Éste se atraganto con la bebida, parte del líquido había ido a parar a sus fosas nasales, carraspeando un poco, como si eso no fuera a llamar más la atención, y la curiosidad de los presentes del por qué se sorprendió tanto, no esperaba ser el inocente en tener que responder la pregunta y menos una como esa

Las caras de sorpresa no tardaron en aparecer y no tardaron un segundo cambiar a una de curiosidad incesante, luego diferentes situaciones absurdas se pasaban en la mente de los presentes y momentos después de nuevo a la realidad, él a quien siempre se le veía en su despacho y siendo de naturaleza seria, callada y muy taciturna… Simplemente esa faceta de galán y mujeriego no le quedaba, posiblemente al viejo Irvine, pero definitivamente no a él. Las miradas fueron a parar al comandante, todavía después de tal pregunta conservaba su rostro sereno, un ligero ceño fruncido, vaso en mano, dándole sorbos y observando las caras que buscaban una respuesta, en cambio Kurt no entendía tal reacción del grupo, sin embargo no era la excepción en esperar una respuesta

- Hace unos meses, antes de que ustedes volvieran a aparecer en mi vida - respondió con sinceridad, así se evitaría más preguntas

- ¿Y se puede saber en qué momento y con quién? - curioseaba Mid

- ¿No que no te gustaba hablar de estas cosas? - le susurró Kurt al oído

- Calla, calla, déjame oír - decía haciendo ademanes con la mano para que se apartara de su oreja

- No es asunto de ustedes mi vida privada - dijo frunciendo el ceño cortando así de raíz el problema, evitándose así responder ésta y las siguientes preguntas

- Vamos, ¿porque no quieres responder? ¿Te da penita? - bromeaba Selphie poniendo cara de cachorro abandonado

- ¿Cuál es el miedo a responder, comandante? - provocaba Ophelia alzando sus manos a la altura de sus hombros

- Claro, comparte más con la clase - añadía Mid con sonrisa maliciosa

Squall le enarcó una ceja y rodó su vista a otra parte negando y suspirando, Quistis reía como siempre con discreción tapando su boca con la punta de sus dedos, siendo la más audible pues los demás esperaban impacientes escuchar lo que tendría el castaño para decir, al escuchar la sonrisa de la rubia, la miró manteniendo la calma, aunque a sus adentros esa risilla de aparente inocencia le molestaba

- ¿Y qué hay de ti Quistis? - preguntó metafóricamente lanzándola al fuego en forma de venganza

- ¿Qué? - cortó su risa en seco por la pregunta de Squall

- Pues es obvio, ¿no? Ya que yo confesé deberías tú también compartir con el resto de la clase - añadió enarcando una ceja

La joven se ruborizó completamente, no quería ni tenía porque responder, sin embargo…

- Vaya, vaya, la que propone la idea, pero no aporta nada, ¿ocultas algo? - Mid empezó con la insistencia

- ¡Por supuesto que no! - exclamó de manera apresurada

- Oh, me temo que por supuesto que sí - corregía Zell notando el nerviosismo

Segundos después en los que la incentivaban no de manera seria a confesar, ella quien solía mantener la prudencia ante todo, amable, preocupada por los que se lo merecían y como casi todos, absteniéndose de contar asuntos sobre su vida privada y ahí estaba ahora, cabizbaja, roja como un tomate y la mirada oculta, decidiéndose a responderles. Si Squall pudo contarles cuando se sintió realmente incómodo ¿por qué ella no? Pensaba

- Como más de dos semanas - confesó sin rodeos volviendo a su aspecto y expresión natural

Un par de los presentes hicieron sus cuentas mentales, ¿en qué momento podría tener tiempo para esas libertades estando en progreso de su última misión? Habían acertado… "Como más de dos semanas" fue aquel día que decidieron distraerse, cuando en vez de ir a aquel bar terminaron en el puerto de Balamb en una celebración del pueblo, antes de regresar a Deling en el plazo establecido estando aún bajo contrato de Alexander

- Toda una seductora, ¿eh? - Irvine le guiñó un ojo

- Ya conozco una nueva faceta de mi antigua instructora - comentó Zell con cierto desagrado - una que no esperaba tuviera - añadió arrugando más su cara, parecida a como cuando se prueba un limón muy ácido

Después de esos minutos algo incómodos para el comandante que no lo demostraba, Kurt prosiguió contando más acerca de su vida y algunas anécdotas graciosas de su vida al igual que el resto, bromas y chistes surgían de las mismas y así el tiempo fue pasando, hasta dar paso al día siguiente…

Continuará…

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