Hola! a Todos Los que lean esto

por fin me he decido volver aunque no este muy segura se que tal vez con sus comentarios me decida completamente

Como todos saben los personajes aqui usados no son de mi propiedad perteneces a Stephanie Meyer

si tienen alguna duda de que es lo que trata este fic no duden en hacérmela llegar


Capitulo 1: Nueva Cuidad

Edward POV

–Mamá… enserio tenemos que irnos –

Comencé a empacar todos mis discos en una enorme caja mientras, mi madre me veía desde el umbral de mi puerta.

–Edward creo que esto te vendrá bien –

–a mi si… -comencé a sonreír –a Anthony no –reí

–me arreglare con el –musito mi madre –después de todo también es mi hijo –

En ocasiones era tan extraño hablar de mi mismo como si fuera otra persona

–pero… Forks –por mucho que no me gustara andar de fiesta en fiesta me haría falta la ciudad –

–la oportunidad que le ofrecieron a tu padre es muy buena –

–claro –suspire

–no olvides nada –dijo antes de irse

Continúe empacando mis discos, cosa que me llevo mucho tiempo, y seguí con mis libros las películas, tenía cinco grandes cajas apiladas junto a la puerta, comencé a empacar mi ropa, y después la de Anthony en realidad, no podía creer que me pusiera esa ropa

–mamá ya termine –anuncie mientras bajaba las escaleras

–bien… el camión acaba de llegar –

En cuanto dijo esto varios hombres vestidos con uniforme comenzaron a entrar llevarse las cosas que se encontraban en el living y por las ventanas pude ver el enorme camion de mudansas

–¿Dónde están Alice y Emmett? –pregunte al notar que solo ella y yo nos encontrábamos en casa

-Fueron a centro comercial –sonrió ligeramente –Alice dijo que no se iría de Chicago sin una última salida de compras –comencé a escuchar un murmullo en la sala y volví a enfocar mi mirada ahí.

–tengan cuidado con eso –ordene al ver como los 5 encargados de la mudanza trataban de levantar mi piano. Uno de ellos me miro y asintió – ¿y papá? –

–en el hospital –suspiro –estaba arreglando los últimos detalles de su traslado –mi madre siguió revoloteando en la cocina –y a solo nos queda esta noche aquí –exclamo emocionada –aunque –agrego –extrañare esta casa –murmuro triste

–¿a qué hora nos iremos mañana? –

–el avión sale a las 8am tenemos que estar una hora antes… haz tus cuentas… nos ahorra tiempo el no traer equipaje… ¿quieres merendar? –pregunto cambiando de tema

–no tengo hambre –murmure con cara de asco

–Edward… -me reprendió suavemente –tienes que comer mejor –

–lo se… -suspire –pero el dolor de cabeza hizo que me dieran nauseas y la verdad no tengo estomago para probar bocado –

–cariño… -susurro, caminando hacia mí para acariciando mi cabello como cuando era pequeño – ¿Por qué no me lo dijiste? –cuestiono

–tome medicina… - trate de justificarme –solamente no quería preocuparte –

–tendremos que hablar eso con tu padre… esos dolores de cabeza están aumentado y no me gusta –negó con la cabeza repetidas veces

–mamá no creo que sea necesario… el doctor dijo que podría ser peor que simples dolores de cabeza –

–lo se… lo sé –suspiro –pero me preocupa –susurro mientras me abrazaba

–estoy bien –intente tranquilizarla –además ya no es tan malo como antes… solo es extraño –

-¿Esme? –escuche la voz de mi padre provenir de la puerta principal

–en la cocina –dijo esme alzando la voz. Antes de soltarme completamente me dio un beso en la frente y suspiro

–hola –saludo Carlisle

Me encantaba ver a mis padres interactuar, siempre derrochaban amor por los poros

"desde cuando eres tan cursi" –la arrogante voz en mi cabeza apareció

–cállate –susurre lo suficientemente bajo para que mis padres no escucharan

Volviendo al tema, son muy afectuosos entre ellos, Carlisle haría lo que siempre, caminaría hasta ella y besaría sus dos mejillas antes de besarla en los labios, se mirarían a los ojos unos segundos y después sonreirían con un par de recién casados

–Edward… -la voz de mi padre me saco de mis cavilaciones mentales –hable con tu psicoterapeuta y ya mando tu expediente con un colega suyo a forks podrás empezar la semana entrante –

"genial… terapia" –dijo con sarcasmo. Como siempre no me había hecho caso y seguía molestando

–que parte de que te callaras no entendiste –exclame irritado

–Edward –me regaño Esme. Entonces comprendí la situación parecía que todo se lo había dicho a Carlisle

–lo siento –me disculpe mientras masajeaba mis sienes –no era a ustedes… es que es irritante –murmure. Ellos comprendieron inmediatamente y sonrieron leventemente mis discusiones mentales eran comunes –saldré a tomar algo de aire –me puse de pie y los deje en la cocina, cuando salía al jardín el aire frio de mediados de inverno dio directo en mi rostro

Extrañaría esta cuidad pero tal vez si necesitaba nuevos aires, camine por el jardín hasta llegar a la vieja hamaca que colgaba entre dos árboles, subí en ella sin problemas. Me recosté y no sé en qué momento caí dormido

Una suave balanceo comenzó a despertarme, cuando abrí los ojos note que ya había anochecido entonces me gire y vi un rostro mirándome fijamente

–oye… me matas de un susto –recrimine sentándome, todo el sueño que podría tener se había esfumando por completo

–mamá dijo que fueras a cenar –exclamo la vocecilla de la enana

–está bien… -de un salto baje de la hamaca y comencé a caminar al lado de alice hacia la puerta – ¿Qué me trajiste pequeña duende? –pregunte

–¿Cómo…? –

–yo todo lo sé… -reí

Cuando entramos a la claridad de la casa y comenzamos a caminar hacia el comedor pude contemplar detenidamente que llevaba puesto y gemí de horror

–madre… el holgazán de Edward dejo ropa para mi… esta es horrible –

–no lo sé… revisa en tu habitación –comencé a subir las escaleras cuando la voz de alice me detuvo

–espera tienes que ver esto –salió de mi campo de visión dando pequeños saltitos. A los pocos segundos regreso y se paro frente a mí -¿Qué te parece? –

Cuando alcance a notar lo que sostenía frente a ella, una chamarra de piel negra

–esta genial enana –elogie mientras se la quitaba de las manos

–¿Qué manera es esa de hablarle a tu hermana? –me regaño Esme

–lo siento… ¿Qué mas tienes para mí? –sonreí

–nada –dijo alice con cara inocente

–claro que si hay mas… lo veo en tu cara –dije señalándola con la mano

–ah… está bien –del su bolsillo saco un caja y me la entrego. Era un estuche de lentes de sol

–Alice en Forks no hay sol –señale confundido –para que quiero lentes de sol? –

–no me importa que no haya sol se verán geniales con la chamarra y estaban en oferta –casi grito

–está bien alice… me encantan –

–que bien ahora dámelas… las guardare –regreso sus pasos hacia la sala

–chicos a cenar –grito Esme

–ya voy mamá… solo me cambio de ropa –

–he dicho ahora –ordeno

–pero… -

–Anthony Cullen dije ahora –

–ya voy mamá –resignado me dirigí al comedor

En un intento de arreglar la horrible ropa de Edward arremangue las mangas y como llevaba una playera debajo la desabroche, despeine mas mi cabello y después me senté en la mesa del comedor

–te vistes como un mojigato –le dije a mi cabeza

"no me importa" –escuche su voz gruñir cada palabra

–pues debería… así nunca tendremos novia–

Comencé a comer y platicamos entre todos Carlisle nos anuncio que ya había hecho los trámites para la escuela

–papá –comenzó Alice –hay centro comercial en Forks? –pregunto

La mire como diciendo "¿que clase de pregunta es esa? –

–lo siento cariño pero no… pero puedes ir a port angeles, a Olimpia o a Seattle –mi padre sonrió al ver la expresión del rostro de Alice

Alice se enfurruño en su lugar. Aunque siguió comiendo al mismo tiempo refunfuñaba cosas como "maldito pueblo olvidado de dios" Nosotros solo reíamos y continuamos comiendo

–Anthony… -escuche mi nombre y alce la cabeza –el primer día de clases tenemos que ir a hablar con el director –señalo

–es necesario… no quiero volver a ser el loco de la escuela –murmure. Mis padres y mis hermanos me miraron comprendiendo, mi vida escolar no había sido la mejor después de que todos se enteraron de mi problema

–lo siento hijo pero es necesario –asentí sin muchas ganas y continúe comiendo

Cuando la cena concluyo nos mandaron a dormir a todos que mañana nos iríamos temprano.

Me fui a mi habitación decidido a escuchar algo de música, pero entonces recordé que ya no había ni reproductor ni discos, fui a mi mochila que sería lo único que llevaría mañana en el avión y saque mi ipod, pase por alto las tontas y aburridas canciones de música clásica de Edward y puse algo de buen rock.

Me recosté sobre mi cama ya solo cubierta por unas sabanas y me relaje por completo, después de darle varias vueltas a la lista de reproducción me quede dormido

–Edward ya levántate –gruñí entre dientes por qué no me dejaban dormir –Anthony –

–ya voy… -murmure en medio de un bostezo –

–nos vamos en 45 minutos date prisa –escuche los pasos de mi madre cuando se alejo del cuarto y cerró la puerta

Con desgana me levante, última vez que dormía con jeans. Fui hasta el baño de mi habitación, ya abría tiempo de ducharme en Forks, me lave la cara y dientes, fui hasta mi mochila para sacar ropa limpia

–enserio que eres un mojigato –exclame cuando saque la camisa blanca de la mochila, lo único decente que había ahí eran unos converse negros

Salí de mi habitación y camine hacia la de alice

–enana –dije mientras tocaba la puerta

–¿Qué pasa? –me pregunto ya que abrió la puerta

–necesito esa chamarra y esos lentes –

–claro –sonrió ampliamente mientras de al lado de su puerta tomaba una bolsa y me la entregaba

–gracias –sonreí y camine de regreso a mi habitación

Me cambie de ropa, el pantalón de mezclilla negro era algo más ajustado de los que solía usar Edward, lo que me pareció bueno, me puse la camisa blanca dejando dos botones abiertos y encima las chamarra, pase mis manos por mi cabello para acomodarlo o bueno desacomodarlo, me puse los zapatos y los lentes.

Puse las pocas cosas que quedaban en la habitación en mi mochila me la colgué del hombro y baje de dos en dos las escaleras

–estoy listo –anuncie al pie de las escaleras

–vez… -exclamo alice que estaba de pie junto a la puerta –los lentes combinan con la chamarra –

–si enana –

–Anthony –me reprendió mi madre

–lo siento –murmure –no puedo evitarlo –me excuse

–hora de irnos –apareció diciendo Carlisle al tiempo que un claxon se escuchaba fuera de la casa –el taxi a llegado –

Todos dimos una última mirada a la que había sido nuestro hogar por muchos años y subimos al taxi. Por desgracia como no cabíamos todos Alice se tuvo que sentar sobre mis piernas

–enana podrías dejar de brincar –dije exasperado

–no –y haciendo caso omiso a mis palabras siguió brincado sobre mis piernas

Llegamos al aeropuerto y mientras nuestros padres arreglaban el papeleo del vuelo, yo fui a ver si encontraba algo interesante de comer

Distraídamente camine por el aeropuerto y después comprarme un café, regrese a mi lugar junto con mis hermanos

–falta mucho para irnos –pregunte –estoy aburrido –

–no en unos minutos vamos a comenzar a abordar –nos tranquilizo Esme

Gracias al cielo fue cierto y después de unos minutos nos llamaron para abordar el avión que nos llevaría a Seattle después de un par de horas de vuelo incluyendo la hora de avioneta que hicimos de Seattle a Port Angeles, una camioneta que había sido enviada por el hospital nos recogió y nos llevo hasta la que sería nuestra nueva casa

Forks, localizado en la península olimpic al noreste del estado de Washington. El lugar más lluvioso de los estados unidos, pero podría ser peor ¿verdad?

–esto es como una planeta perdido –dije cuando pasamos el letrero que decía "Bienvenidos a Forks" –es demasiado verde –no había nada mas que no fueran arboles, pinos y musgo

–según tengo entendido –comenzó Carlisle –a unos kilómetros del pueblo hay una reserva, donde se puede practicar surf –

–pero… -dijo Emmett pensativo –no sabemos surf –

–bueno pueden aprender –dijo ahora Esme

El camino continúo en silencio y estaba a punto de caer dormido cuando la camioneta entro en un camino escabroso

–llegamos –anunciaron al unisonó nuestros padres cuando la camioneta se detuvo, cuando bajamos por los menos mis hermanos y yo nos quedamos con la boca abierta

Esta casa era mucho mejor que la de chicago, contaba con al menos 4 habitaciones más y un piso extra. Escondida en la espesura del bosque, la casa estaba solamente rodeada de arboles

–me encanta –chillo alice dando saltitos

–me tengo que ir Dr. Cullen –dijo quien nos había traído –espero que les guste Forks –se despidió estrechando las manos con mi padre y regreso a la camioneta para salir por donde había llegado

–bien ¿Qué les parece si entramos? –nos alentaron

Abrieron la puerta y la mayoría de los muebles era los de la casa de chicago, pero había algunos nuevos, alcance a distinguir el piano de Edward al fondo del recibidor

-alice tu habitación es la segunda puerta en el segundo piso… emmett la tercera y Anthony tienes todo el tercer piso para ti –por eso es que amaba a mi mamá

–genial –exclame

–esto es injusto porque él tiene un piso para el solo –reclamo emmett haciendo un tonto puchero

–Emmett crees que desde el tercer piso se pueda escapara como suele hacerlo –le dijo suavemente

–entonces es por eso –trate de sonar ofendido pero creo que nadie me creyó

–sabes que es cierto hijo… -me dijo sonriendo Esme y como siempre eso deshizo cualquier tipo de enojo que pudiera tener –sus cosas están acomodadas… bueno solamente sus muebles lo demás lo acomodaran ustedes así que vallan –nos mando

Subimos las escaleras Alice y Emmett se quedaron él en segundo piso y yo seguí de largo hasta el tercero, ellos tenían razón no me podría escapara por la ventana a menos que quisiera morir y no quiero eso, cuando las escaleras terminaron encontré un pequeño pasillo y una sola puerta en el.

Camine lentamente hacia ella y cuando la abrí, sonreí involuntariamente la habitación era del tamaño del todo el piso, la pared sur que se supone da al jardín de atrás es de vidrio completamente con un maravillosa vista del bosque

En una de las paredes había dos puerta supuse el baño y el armario, fui a abrirlas ambas y el baño era grande y completamente blanco con algunos detalles en negro y gris y el armario igual de grande, tomando en cuenta que mi guardarropa es casi tan grande como el de Alice estaba bien, con la diferencia de que el mío es de dos personas

Volví a dirigir mí vista a la habitación, las paredes estaban pintadas de color gris un tono muy suave, la cama tenía la cabecera pegada a la pared de cristal, estaba cubierta por un cobertor completamente negro y muchas almohadas blancas

Estaba justo al lado de la pared de cristal estaba mi sofá de cuero negro note que había dos pares de puertas en el cristal que daban a un delgado balcón a lo largo de la habitación

Había un mueble justo enfrente de la cama con mi reproductor de música y mi una pantalla, en la pared contraria, cubriendo toda la pared había un estante de madera negra donde supuse podría poner todos los Cd's y al lado mi par de guitarras

Toda la habitación me encantaba sobre todo porque todo era blanco, negro y gris, entonces repare en las 5 cajas apiladas a lado de la puerta y las maletas gigantes llenas de ropa. Gemí internamente, tendría que acomodar todo eso

Deje de lamentarme y comencé a por la ropa cargue las maletas hasta el armario, entre el cuarto que era el armario y en la pared frente a la puerta había dos columnas de cajones y a los lados tubos llenos de ganchos de madera y en la pared restante un estante parecido al de los libros solo que este estaba dividido en cuadros para los zapatos y mis sombreros, comencé a sacar toda la ropa, colgando y guardando de un lado y de otro, el lado derecho seria de Edward y el izquierdo mío

Después de más de una hora termine colgando mi último sombrero, metí mis cosas en el baño, mi shampoo, cepillo de dientes, de cabello y esas cosas, abrí unos gabinetes y vi que estaba repleto de grandes toallas blancas

Cerré las puertas del baño y el armario y me recosté en el sofá para descansar un poco. Un punzada de dolor me cruzo la cabeza, cerré los ojos esperando que pasara, comencé a sentir esa extraña sensación de inconsciencia y cuando abrí los ojos me confundí

La habitación que se encontraba frente a mí, me era totalmente desconocida, me puse de pie desorientado y busque la puerta para salir

–Mamá –grite caminando escaleras abajo

–¿Qué pasa? -pregunto al verme al pie de las escaleras

–¿Dónde estamos? –pregunte en un susurro

–en Forks –respondió con una cálida sonrisa comprensiva

A pesar de todos los años de tratamiento que he recibido, todavía en algunas ocasiones tenía lagunas en la memoria

–ok… ¿la habitación negra es mía? –Ella asintió -¿y mi piano? –

–no lo pudieron subir al tercer piso… pero ahí está –examine el recibidor con la mirada y al fondo descubrí mi piano

–está bien… me voy arriba –volví mis pasos por las escaleras y entonces vi como vestía, esa ropa yo la había elegido excepto la chamarra y lo lentes que traía en la cabeza

"déjalos… son nuevos y están geniales" –en ocasiones esto era lo que más detestaba

–eres molesto –dije entre dientes

"tu un mojigato y ¿Qué? –

–calma Tony –dije burlón –no hay por qué pelear -

"tienes razón Eddie…" -regreso en un tono burlo igual al mío –"mejor muévete y acomoda las cosas que hacen falta" –

Negué con la cabeza y continúe mi ascenso por las escaleras. De nuevo en la habitación comencé a acomodar las cajas de discos y libros

–Mañana será un nuevo día –pensé

Y no sabría decir a ciencia cierta quién lo enfrentaría si Edward o Anthony


hey hey que tal pz espero que no les haya parecido tal terrible, este es el unico cap que tengo escrito de la historia asi que tal vez con un par de comentarios pueda escribir el siguiente

disculpen si tengo horrores de otorgrafia pero bueno siempre se me pasan

hasta luego les mando un abrazo a donde quieran que esten