Antes de que lean el capitulo quiero hacer una aclaración. Como antes dije este fic surgió debido a un rol a que pertenezco por lo que el siguiente capitulo es especial debido a que la historia que narro surgió de un rol entre Marii y yo, Mino mi personaje fue infiel y a raíz de ello pues la pareja terminó (aunque volvieron no), para explicar algunas cosas yo escribí una historia de forma que se pudiera por decirlo de algún modo justificar cosas, quise usarlo en el fic ya que tuve la oportunidad de ensamblar muchas cosas y me pareció perfecto. Espero y les gusto. Sin más que decir disfrútenlo.

Capitulo 5: La Frialdad de una Sonrisa

¿Qué se esconde detrás de una sonrisa? Las apariencias suelen engañar y muchos rumores surgen a raíz de una persona que parece tranquila, alegre y siempre sonriente pero… así como suelen decir cosas buena, como el caso de Onodera quien dio su opinión respecto a su compañero de trabajo, también se dicen cosas malas allí está la contra que dio Takano ante tal comentario, pero ¿cuál es la verdad de todo esto?

Sonreír para ocultar lo que realmente pasaba se volvió su arma. Desde joven entendió que era mejor no mostrarse vulnerable ante nada, jamás se destacó por nada y nunca fue algo que le importara, tener o no tener amigos que más daba, ser tachado como el que no hablaba o no se hacía notar realmente no fue algo relevante, no ser alguien interesante no era algo por lo que debería sufrir, pero poco a poco todo esto fue influyendo para que su personalidad se fuera formando.

Por las buenas tienes el cielo y es la persona más dulce, tierna y comprensiva; por las malas las cosas son a otro precio, rencoroso, odioso, sarcástico y cruel es lo que te encuentras, quizás llegue a ser hasta sádico eso depende de la situación.

Pero no todo es malo y tampoco se puede decir que Mino era un antisocial y excluido solo que pocas personas conocen su verdadera personalidad, sus cualidades y defectos.

Otra clase terminaba y era momento de organizar los grupos de trabajo para el proyecto, los compañeros y amigos no demoraron en juntarse, quedando dos personas sin grupo en aquel salón de clases. La chica de ojos negros grandes y algo penetrantes, sonrisa dulce, pelinegra, de estatura media, porte elegante, delgada y actitud relajada recargó su cabeza en su mano mientras miraba a su alrededor en busca de la persona que quedaría sola. Aquella chica bien podía decirse que desapercibida no pasaba, su problema era que en esa materia no tenía a nadie conocido por lo que debía esperar para juntarse con el inadaptado, el olvidado o aquella persona que pudiera estar en su misma situación.

Al verlo le sonrió y sin pensarlo se levantó de su puesto, acercándose —hola — saludó al quedar frente suyo — parece que no tienes pareja para el proyecto, ¿no?

Dejó de escribir y levantó su mirada —si eso parece.

Bien — la chica tomó el lápiz y sin más al borde de la hoja donde anteriormente escribía el castaño, escribió su nombre y número de teléfono —llámame en la noche para ponernos de acuerdo — dijo mirándolo y sonriéndole —, tengo algunas ideas pero me gustaría escuchar las ideas que tienes, espero que podamos llevarnos bien y trabajar a gusto eh… mmm… eres tan gentil ¿y me dices tu nombre cariño?

Kanade Mino, el gusto es mío —contestó colocando su mano sobre la mano de la chica que aun permanecía sobre la mesa —y si tienes razón yo igual deseo que podamos trabajar bien… — dirigió su mirada al cuaderno —Ai-chan.

Bien Kanade-kun espero tu llamada y si me disculpas tengo que ir a otro lugar — indicó quitando su mano de la mesa, pero antes de irse le dedicó una mirada algo coqueta y se marchó, dejando al futuro editor con una sonrisa maliciosa en su rostro.

El primer amor es inocente y por demás inexperto debido a la cantidad de sentimientos y emociones que lo acompañan y que no son conocidas, a demás de que siempre existe el temor más cuando las cosas comienzan a salirse de control.

Los días y meses transcurrieron y lo que comenzó con un juego de palabras y gestos poco a poco empezó a tomar un rumbo que podía decirse estaba bien.

¿Y no se suponía que hoy tenias cosas que hacer? O no se creo que eso fue lo que entendí luego de que me comentaste que hoy era un día importante y que hoy definirías algo que realmente te interesaba— comentó sorprendido al ver a la chica parada en el marco de su puerta más arreglada de lo normal y con una sonrisa.

Si tengo cosas que hacer, por eso estoy aquí, pero... — cambió el gesto a uno serio — ¿no me dejas pasar?

¡Ah! Claro a eso te refieres, no entendí pero qué más da… — se hizo a un lado —, perdón el desorden pero no esperaba visitas.

Es lo que menos interesa desde que estés tú el resto no importa.

Ya, bueno gracias me alegra saber que te intereso — siguió a su compañera hasta el sillón — y debo reconocer que eso me hace sentir bien.

Jajajajajaja ¿acaso es novedad eso? Oye Kanade-kun pensé que tenias una idea de lo que sucede, te esperaba más astuto.

Quizás la tenga pero… — se acercó y la tomó del mentón —no lo sé, amo los juegos, así que empieza y vemos como terminamos.

Yo no estoy jugando, yo estoy siendo clara — señaló con seriedad — y como te dije esto me interesa y mucho.

Ok ya entendí, ¿qué quieres que diga o haga?

Me gustas lo sabes, ¿verdad? — preguntó antes de que Mino terminara besándola.

No, yo no lo sabía — susurró en medio del beso sonriendo —, es más esto sí que me toma por sorpresa — dijo con sarcasmo volviendo a besarla —, pero qué más da si igual tú me gustas.

¡Tonto!— se quejó antes de abrazarlo y para seguirlo besando.

Si yo también te quiero— se rió antes de besar sus mejillas, sus labios y por ultimo su cuello.

Entre besos, caricias las cosas fueron subiendo de nivel, ambos estaban convencidos de sus sentimientos por lo que no se atrevieron a cortar con el momento, después de todo solo querían demostrarse lo mucho que se amaban.

Eres la persona más importante en mi vida creo que ya te lo dije con anterioridad, de verdad yo quiero estar a tu lado, me gustas tal y como eres. Tú sabes lo que quiero, lo que espero, entonces… porque no estar juntos, ya dejemos de jugar y dejemos las tonterías a un lado — dijo recostándose a un lado de él —te amo Kanade.

Lo sé, créeme que lo se — murmuró abrazándola a su cuerpo. Una vez estuvo seguro de no tener su mirada puesta en él, suspiró e hizo un gesto de duda. No era experto pero algo no había estaba bien, llevaba ya algo de tiempo saliendo con aquella chica, nada formal o no para los demás, su relación era solo algo de los dos nada más, bromeaban, molestaban pero no había compromiso como tal aun.

No queriendo darle importancia a eso, las cosas continuaron, ahora con el titulo de novios. Mino debía reconocer que Ai era demasiado especial y linda con él, siempre estaba pendiente de todo lo que a él se refería, demostrándole de una y mil formas cuanto le importaba y amaba, él intentaba corresponderle y hacer cosas para y por ella, no con la misma intensidad pero todo parecía indicar que eran una linda y romántica pareja de enamorados, eso decían sus compañero de la universidad y la familia de ambos.

Las apariencias engañas y lo que parecía una pequeñez poco a poco fue creciendo y la inconformidad e incomodidad del futuro editor en algunos aspectos de su relación sin razón aparente hicieron que su lado no tan amable saliera a relucir, su frustración y el no entender que pasaba lo hicieron en más de una ocasión obrar mal con su novia, las discusiones y peleas no se hicieron esperar y de alguna u otra forma el amor que se profesaban o que él profesaba comenzó a agotarse.

Se limpió las lágrimas y lo miró — ¿por que eres así? ¿Por qué me tratas así? Yo solo quiero ayudarte en lo que pueda, quiero verte bien, ¿¡Por qué no entiendes que te amo con todo mi corazón!?

Yo no lo pedí y lo que haces no me hace sentir bien, ¿es difícil de entender?— preguntó con evidente fastidio enfrentándola —, no deseo verte, no deseo escucharte.

Lo que es difícil de entender es porque te compartas así, eres cruel, eres frio y no es justo, porque que recuerde yo no te he hecho nada malo, en cambio tú sí, me lastimas con tus palabras y actitudes.

Ok bien si así lo crees entonces, ¿qué haces aquí? — preguntó serio.

La chica sollozó —entonces córtala ya y no me lastimes más con tu actitud, porque no dices lo que falta y ya no te molesto más, yo no lo haré porque no soy yo la que quiere dejar las cosas hasta aquí.

Verla en ese estado, ya se estaba volviendo un habito y no le agradaba, era desesperante el querer hacer las cosas bien pero que no resultara, pedirle tiempo tampoco sería la solución, no quería, pero si quería, si la quería, si le gustaba pero… ¿por qué no se sentía tan a gusto y feliz con ella?

Resignado suspiró y la tomó de las manos — tienes razón en todo y no lo mereces, por lo que es mejor que terminemos ya con esto, sigue tu camino lejos de mí, ya no deseo hacerte sufrir y la verdad creo que desde ya hace tiempo es lo único que hago. Yo definitivamente no puedo amarte, no me nace.

Pero…

¡Ya basta, vete y déjame en paz! —exclamó abriéndole la puerta —¡te dije lo que querías ahora largo!

Te odio con todas mis fuerzas y espero que jamás te sientas como me siento yo ahora, haber si encuentras a alguien que te soporte tus ataques de furia y molestia, tus sarcasmos, tus complicaciones y demás estupideces, quieres que me largue bien lo conseguiste imbécil —dijo saliendo de departamento.

El editor se quedó en el mismo lugar tratando de asimilar la nueva situación —la pregunta es… ¿si lograré sentirme bien con alguien alguna vez?

Darle fin a su relación no fue la mejor decisión, pero quizás así lograría encontrar la razón del problema, en eso se enfocó pero no de la mejor manera, ya que en su desesperada búsqueda se hundió en un mundo que solo logró lastimarlo y confundirlo más, noches de fiesta sin fin, mujeres y descontrol en exceso, nada calmó ni aclaró sus preguntas, con cada mujer ocurría lo mismo.

Ya estaba cansado de todo y simplemente se resigno pero fue en ese momento cuando luego de conseguir su primer trabajo como editor que conoció a quien se encargaría de aclarar la duda que tenia respecto a su "problema" y lo haría terminar de transformarse en la persona que sería en un futuro no muy lejano.

Su compañero de trabajo y amigo, quien se encargó de enseñarle lo necesario para llegar a ser un editor. Poco a poco comenzó como una simple atracción la cual no era importante, a demás no tenía sentido, debido a que ambos eran hombres y no estaba bien, de eso trato de convencerse más de una vez, pero hay cosas inevitables y el sentimiento creía a medida que compartía tiempo con él, a demás de que se sentía muy bien estar a su lado.

¡Hey! Mino-san, ¿por qué no salimos hoy cuando terminemos el trabajo?— propuso dejando unos papeles sobre la mesa.

Por mi está bien — contestó sonriendo —, hace mucho que no salgo a desestrezarme, a demás que ha sido una semana por demás estresante.

Ambos editores aceleraron su trabajo y al final de su jornada como había quedado salieron a un bar que no quedaba muy lejos de la editorial.

¿Aun sigues pensando en buscar trabajo en Marukawa? — preguntó de repente.

Sí, no es que no me sienta a gusto con el trabajo pero desde siempre he querido trabajar allá — contestó mientras bebía.

Comprendo — dijo no muy contento —, bueno lo importante es que te sientas a gusto, te deseo suerte — colocó una mano sobre su hombro.

Mino suspiró, siempre que estaba a su lado se sentía algo incomodo y nervioso, le era difícil seguir una conversación completa con él.

Sin saber en qué momento la conversación y las actitudes de ambos comenzaron a cambiar, volviéndose más cercanos, detrás de cada palabra parecía como si se escondiera algo más, una propuesta, una declaración. Así estuvieron por largo rato, hasta que fue el castaño quien en un momento de valentía propuso que fueran a un lugar más privado para "hablar" con más calma. Aquel lugar no fue otro que hotel en donde las indirectas de hace un momento se hicieron directas, el beso superficial de un primer momento se volvió profundo, el deseo de querer hago más con su compañero se hizo evidente; era su primera vez con un hombre y aunque no estaba del todo seguro, no se atrevía a cortar con el momento, debía reconocer que era algo que si quería hacer desde hace tiempo, bueno ya sabía que esa atracción era gusto. Cuando comenzó a acariciar su cuerpo no sintió ni repulsión al contrario se sentía muy bien, aun con su mente nublada por el deseo era consciente de lo que hacía, los sentimientos que por Takashi sentía empezaron a brotar y él solo quería amarlo, entregarle todo porque por fin parecía entender mejor lo que sucedía. Al fin se sentía bien y a gusto con lo que hacía.

Una vez todo terminó y al ver a la persona a su lado todo se tornó mucho más claro en su cabeza— te amo… — pensó antes de suspirar, luego de tantas noches perdido en la penumbra su vida volvía a tener sentido y quizás por primera vez sabía que era el amor de pareja.

Mientras que para Kanade todo parecía estar bien y era una oportunidad para amar, la situación para Takashi las cosas eran diferentes y aunque sabía que el dejar que las cosas llegaran a ese extremo solo haría que su amigo sufriera no podía evitarlo, porque le agradaba, se sentía a gusto con su compañía y amistad, pero amor no había y la forma como se lo hizo saber no fue la mejor.

Mino-san… — lo llamó una vez salió del baño.

¿Qué pasa? — preguntó este mientras terminaba de vestirse.

Solo quiero hablar respecto a lo que paso – señaló con seriedad acercándose.

Bien, escucho.

Suspiró — veras… como te podrás haber dado cuenta yo soy homosexual.

Eso ya me quedó claro y bueno creo que no eres el único — comentó con una sonrisa, pues ya qué más daba ocultarlo.

Si bueno, lo que quiero decir es que hace ya varios meses que terminé con mi pareja y… — bajó la mirada tratando de organizar sus ideas— el que te haya conocido me hace sentir como si lo tuviera junto a mi otra vez.

Esas palabras lo tomaron por sorpresa aunque trató de no pensar en nada y dejar que hablara.

Yo lo siento, pero el que piense de esa manera solo me hace pensar que yo aun estoy enamorado de él — sonrió como si fuera algo normal, lo que terminó de sorprender y de desilusionar al editor —. Espero que comprendas y que me entiendas, yo igual no deseo perder tu amistad, solo que lo que ocurrió anoche fue producto del alcohol y la emoción del momento.

Las cosas que haces mal con las otras personas se devuelven ¿no?, en el pasado él le rompió el corazón a una chica que lo amaba con todo su corazón, ahora era a quien se lo rompían, eran crueles sus palabras, no eran iguales a las que él uso con Ai-chan pero el sentido en parte era el mismo, porque jamás parecieron considerar o pensar en los sentimientos del otro.

Ya… ya veo — dijo aparentando tranquilidad.

Me alegra que comprendas las cosas.

Claro que las comprendo… —susurró aparentando los puños conteniéndose tanto como podía, tragándose la rabia y la frustración.

De esa experiencia comprendió que el estar con un hombre era más placentero para él que estar con una mujer, pero sobretodo comprendió que aquella persona que se enamora es la que pierde, así prefirió desde ese momento ahorrarse todo los problemas y guardar muy en el fondo de su corazón todos esos sentimientos empalagosos e inútiles que producía el amor. A demás que su personalidad se terminó de deformarse por completo.

Al día siguiente Kanade renunció a la editorial argumentando que no llenaba del todo sus expectativas, evitando cualquier problema eliminó todo contacto que pudiera recordarle a esa persona. Se sentía confundido, dolido y triste pero seguía sonriendo porque el mostrarse débil o vulnerable ante los demás solo hacía que esas personas se aprovecharan y disfrutaran de su sufrimiento y eso no lo permitiría, así que optó por ser él quien disfrutara por decirlo de algún modo de las desgracias de los demás.

Suspiró y entró a la editorial sin muchas ganas de comenzar otro día de trabajo, había sido un desastre de noche y lo último que quería era tener que tratar algún tema con sus mangakas. Su cabeza seguía perdida en todo lo que había pasado.

Se dirigió al ascensor y luego de un bostezo oprimió el botón para dirigirse a su sitio de trabajo.

—¡Mino espera! — gritó Shouta mientras corría al elevador haciendo que su compañero evitara que se cerraran las puertas — gracias.

—Buenos días, llegas temprano.

—Buenos días — saludó frotándose los ojos —, no pude terminar todo el trabajo porque tuve que… — se calló y pensó mejor en una mentira y no decir que la culpa la tenía Yukina— porque lo que hice quedó mal y como estaba cansado preferí llegar tempano a corregirlo y terminarlo — finalizó con una sonrisa.

—Comprendo — dijo sabiendo que mentía.

—¿Y cómo te fue en tu cita? ¿Será que al fin te conocemos pareja? —preguntó con malicia.

El editor se hizo el desentendido mirando el piso en el que iban.

—¿Cuentéame como es el…?

—¿Él? — preguntó con sorpresa.

—El personaje con el que saliste — dijo algo confundido al verlo.

—Ah… la verdad no sé qué decir, no hay nadie que me interese, no tengo tiempo para ello más ahora con lo de las nuevas mangaka yo… yo me concentraré en ello —mintió pero le dolió por aquello de "las mangaka nuevas", este tema involucraba a Yuu después de todo.

—Yo también se que tenemos que pensar en ellos pero aun así no hay porque ser tan radical, a demás estoy seguro de que si te interesa alguien, es más me atrevería decir que… — su celular comenzó a sonar, indicando mensaje, lo que hizo que editor suspirara y cambiara el gesto de su cara por una de desespero. No habían pasado ni 5 minutos desde el último mensaje de Yukina donde le decía que lo amaba, haciendo creer a Kisa de que ya terminaría el envió masivo de mensajes de texto cuando parecía continuar.

Mino sonrió al verlo para luego salir del elevador — que suerte no tener pareja, ni te envidio — dijo a manera de burla, aunque ya ni sabía que hacer o decirse a sí mismo para convencerse de que seguir como estaba en un principio antes de que el asistente apareciera y le pusiera la vida paras arriba era lo mejor.


—Oye Yuu, ¿me estas escuchando? — volvió a preguntar el mangaka mientras movía su mano de arriba abajo tratando de traer a la realidad a su perdido amigo.

—Si lo estoy — contestó cerrando los ojos para luego fijarlos en los de él — cuéntame, ¿Chiaki como está Chinatsu-chan? ¿Todo en orden?

—¿Eh? ¿De qué hablas? ¿Por qué preguntas por ella? — preguntó desubicado.

El asistente endureció su expresión sin que su amigo lo notara — ¿no se suponía que ayer ibas a ir a tu casa porque tu madre te comentaría algo sobre ella Chiaki? — preguntó con más que evidente molestia.

—¡Aaaahhhh! Eh… si yo fui… claro, claro etto… si ella está bien, no hay novedad — contestó rascándose la cabeza mientras se reía.

—Ya veo — lo miró con esa expresión dura y fría que tenia debido a la mentira.

—Ah… eh bueno, pediré una pizza, ¿está bien? — preguntó tomando el teléfono.

—Si a ti te parece — Yanase se levantó del lugar donde estaba y caminó hasta la ventana.

Chiaki asintió con la cabeza y marcó el teléfono de la pizzería.

Suspiró y dirigió su mirada a los edificios y a calle a través de la ventana, sentía raro y aunque luchaba por no pensar en lo ocurrido le era difícil.

Los besos, las caricias, todo lo que habían alcanzado hacer lo preocupaba horriblemente — es de Chiaki de quien estoy enamorado, ¿no? — se preguntó poniendo sus ojos sobre el mangaka, asi permaneció por varios minutos, organizando sus ideas por no decir que sentimientos —, que pregunta más estúpida… como no dudarlo, si llevo tanto tiempo tratando de ganarme su amor, por algo estoy aquí, por algo lo he acompañado siempre — sonrió con melancolía —, no lo ves pero daría mi vida por ti, definitivamente lo de anoche solo fue producto del alcohol y por cómo se dieron las cosas, entre Mino-san y yo no pasa nada, lo sé, estoy seguro… — suspiró —, si ni siquiera se parecen, yo no pude… no puedo… que tontería pensarlo siquiera… —desvió su mirada — pero… ¿por qué me cuesta aceptar lo que digo?


Hola, estoy de regreso trayéndoles más de este fic.

Hoy es un día muy especial no solo porque sea mi cumple sino porque 2 amigas mías publicaron sus fics sobre esta hermosa pareja, por lo que no podía yo quedarme atrás.

Gracias por todos comentarios y por leerme me alegra saber que les agrada. Espero tener un próximo capitulo pronto.

Les mando saludos y hasta la próxima.

Lini-chan.

P.D: fic recomendado 100% "Dame Una Oportunidad Para Amarte" de mi super amiga y corroleadora del grupo/rol Marii Maro.