1-Los personajes son propiedad de la master Rumiko Takahashi.

2-Historia hecha sin fines de lucro.

3-La trama es mía en su totalidad.

PD: Pronto actualizaré mis demás historias, paciencia, pequeños.


"Fortaleza"

Por Mlle. Janusa.

Para Smiling G.


Se miraron fijamente, esperando la acción del otro o, siquiera, alguna palabra.

Pero no llego ninguna de ellas, por lo que pudieron ser siglos o un mínimo instante de la nada.

— Márchate, por favor, InuYasha —murmuró la muchacha entre dientes—. No creo poder resistirlo mucho más.

Ambos sabían que las palabras de Kagome eran verdaderas. Desde que regresó de su época, había estado comportándose de manera extraña, para poco después caer en un estado de inconsciencia del que no estaban seguros cuándo saldría.

Hasta ahora.

Todo por culpa de Tsubaki.

—No, no Kagome. ¡No pienso dejarte aquí! —gritó con voz desesperada.

Internamente aceptaba que la visión de la azabache, apuntándole con una flecha le intimidaba, de alguna manera. Pero no la iba a abondonar.

A ella no.

—Te lo ruego, ¡Vete!

Las manos de ella temblaban y la vio cerrar fuertemente los ojos. No aguantaría mucho más, debía hacer algo para salvarla pero sin que resultara herida.

Abrió de nuevo los ojos, ese par de orbes achocolatadas del que siempre gustó mirar; esas, que desprendían amor y calidez, ahora, Naraku y su maldita bruja los habían convertido en unas simples canicas granate, con las pupilas empequeñecidas...sin mirar a nada y a nadie.

Cómo si estuviera ciega, vacía. Cómo sino fuera ella.

—Resiste, Kagome eres fuerte. Has podido con cosas peores. Superaremos esto, juntos.

—Te amo —su voz tan baja que pudo haber sido un mero movimiento de labios, pero a pesar de eso el ambarino la escuchó perfectamente.

—Kagome...

Las palabras fueron llevadas con el viento, al igual que la flecha.

—Pero, Kagome... ¿por qué?

—Porque no soy lo suficientemente fuerte.

Cálidas lágrimas comenzaron a descender por sus pómulos y contempló a InuYasha cerrar los ojos por última vez.


y con un regalo para la sonriente sonrisa de Smiles. Tenía mucho tiempo que le debía este regalillo por su cumple.

¡Smiles! espero te haya gustado, no es muy feliz, como ves. Pero bue... eso.

Los quiero a todos y que estén bien.

Ciao, ciao.