CAPITULO 13

DICE LA GENTE

1

El aroma a comida despertó a Seiya el domingo por la mañana. Se incorporó en el sillón tallándose los ojos para desperezarse y estirando el brazo trató de deshacer los nudos de su cuerpo. Se dio unos golpecitos en la cara para tratar de despertarse por completo, pero fue el suave tarareo de la muchacha en la cocina lo que lo hizo ponerse de pie ya sin sueño. Caminó con paso ligero y miró desde el umbral de la cocina a la joven menear algo en la estufa mientras tarareaba una canción… la misma que él había cantado para ella una vez…

-¡Listo! –Exclamó Serena apagando la estufa.

-Que bien porque muero de hambre –dijo Seiya sobresaltando a la chica.

-¡Ya despertaste!

-¿Cómo dormiste? –le preguntó mirándola fijamente en busca de rastros de lo sucedido la noche anterior.

-Como un ángel –sonrió ella- Llorar siempre me deja exhausta ¿El sillón estuvo muy incomodo?

-Para nada –mintió con una sonrisa, aun buscando alguna secuela.

-Me alegro –le respondió la sonrisa naturalmente- ve y siéntate a la mesa, en un momento llevo los platos.

-Está bien –respondió obediente. De verdad parecía estar bien. Eso lo relajó y dio paso abiertamente al buen humor.

Aquello era mejor que sus mejores sueños. Él sentado a la cabeza de la mesa mientras Serena con un delantal de fresas, se acercaba sonriente a servir el desayuno y tomaba asiento a su lado.

"Es una premonición" Pensó y sonrió ante la idea de que tal vez lo fuera de un futuro no muy lejano.

-Gracias por la comida –dijo ella.

-Gracias por la comida –repitió él y dio el primer bocado de unos huevos que olían exquisitos… que sólo olían exquisitos…

-¿Qué tal están? –preguntó Serena con ojos soñadores mientras Seiya tragaba con dificultad y apretaba los ojos para no llorar. Aquello tenía más sal que huevo…

-Muy bueno –respondió sin terminar de tragar todavía, dándose golpecitos en el pecho para ayudarse.

-¿En serio? –Preguntó Serena sonriente- me alegro mucho –y dió su primer bocado, lo mastico haciendo gestos y al tragar no pudo evitar toser.

-¡Está saladísimo! –exclamó ahogándose.

-Lo notaste –dijo Seiya aliviado.

-¡¿Por qué me mentiste?! –Le acusó- esto está incomible… soy un desastre –dijo afligida- y ahora… ¿Qué desayunaremos?

-Tranquila –le sonrió Seiya poniéndose de pie- creo que puedo arreglarlo.

-No lo creo… –Dijo aún con la cabeza gacha.

-Ya verás.

Serena observó como Seiya sacó un par de cosas del refrigerador, se las ingenió para preparar una especie de salsa espesa con mucho jitomate que echó a los huevos, añadió un poco de crema y volvieron a probar.

Ambos sonrieron. Después de todo fue un buen desayuno.

2

¿Entrar o no entrar? Ese era el dilema que sufría Lita Kino Fuera del edificio del profesor Taeda con una cajita con un pastel de manzana en las manos. Tanto había estado debatiéndose que la noche la había alcanzado. Aquello era una locura… pero el profesor seguía enfermo y sólo sabía de su estado por lo que escuchaba hablar a los profesores quienes en realidad se limitaban a decir "sigue enfermo" y ella había comenzado a preocuparse...

-Lita tonta –se dijo a sí misma- Esto es una tontería mejor…

-¡Lita! –un muchacho corría hacia ella sonriéndole jovialmente

-Charles Stevens –exclamó nerviosa.

-Charli, recuerda –le dijo sonriente- ¿Vienes a ver a Daniel? No sabes lo que lo animará tu visita… el pobre nunca se enferma, pero cuando se enferma…

-¿Podrías dárselo tú, por favor? –preguntó extendiéndole la caja- creo que es un poco tarde para estar aquí.

-¿Estás segura?

Lita asintió.

-Dile que espero que se recupere pronto –dijo inclinando la cabeza.

-Le pasaré el recado –le sonrió Charles

-Buenas noches…

3

El lunes Serena corría a prisa para llegar temprano cuando se detuvo al ver a Mina de Pie frente al portón con la mirada perdida y sin atinar a moverse.

-¡Mina es tarde! –le apremió- ¡Vamos!

Mina la miró sin saber que decir.

-¿Pasa algo?

Mina negó con la cabeza.

-¡Entonces vamos! –Serena jaló del brazo a su amiga y agitadas entraron al salón donde el profesor Taeda las retó como de costumbre.

-¡Qué bueno que ya está mejor profesor! –le dijo Serena de manera lambiscona.

-Se le ve incluso más guapo –le dijo Mina haciendo un esfuerzo sobre humano para que nadie notara que estaba por ponerse a temblar de la cabeza a los pies.

-Vayan a sus asientos señoritas ¬¬

-¡Sí! –dijeron en su habitual forma de soldado y ambas tomaron sus asientos. Que Yaten fingiera indiferencia total ayudaría… ¿no es cierto? Ni siquiera tendría que decir nada. Aunque era lunes y era día de verificar la agenda de la semana…

No fue fácil.

Fue en el descanso, después de tener la reunión más incomoda con Yaten, que Mina escuchó por primera vez los rumores:

-¿Tsukino y Seiya pareja? ¿No suena eso a un chiste?

-Es muy torpe ¿no?

-Es guapa… pero ¿no les parece insignificante en comparación con…?

-¿En comparación con qué? –preguntó Mina anunciando su presencia. Al momento el grupo se dispersó- Cobardes… -bufó molesta

-No sólo son ellas –dijo Lita acercándose a Mina- acabo de escuchar a los de segundo decir que Serena seguramente está chantajeando a Seiya con algo.

-¿Qué está pasando? –dijo Mina con enfado- ¿de qué se sorprenden? Fue evidente desde un principio que Seiya estaba interesado en Serena… no veo lo extraño.

-Busquemos a Serena, si ella escucha algo no le sentará muy bien –Dijo Lita

-Tienes razón

Pero Serena seguía tan distraída como siempre y platicaba amenamente con Amy en el salón.

-¿Le decimos? –preguntó Lita mirando compungida como Serena reía despreocupada.

-¿Qué te parece si mejor golpeamos a las de los rumores? –Sugirió Mina

-Podríamos pero…

-Son demasiadas incluso para ti ¿verdad? -dijo desanimada.

-Yo pensaba más bien en que podrían expulsarnos –dijo con una gotita en la frente- pero sí, supongo que eso también es un impedimento.

-¿Entonces le decimos?

-¡Chicas! –Corrió Serena hacia ellas

-¿Qué pasa Serena? –contestaron nerviosas.

-¡Iremos de campamento! –Exclamó contenta- ¡En dos días iremos de campamento!

-Serena la maestra Mónica lo dijo la semana pasada ¬¬

-Sí, Amy me lo dijo, pero creo que estaba distraída cuando lo dijo –sonrió- Será emocionante ¿cierto? ¡Nunca he ido a acampar!

Lita y Mina intercambiaron una mirada.

-Acabaré con todas –murmuró Lita y Mina asintió en señal de apoyo.

-¿Qué? –preguntó Serena curiosa.

-Que será divertido Serena –le sonrió Mina.

Y desde ese momento hasta la hora de salida se dedicaron a ser escoltas de Serena, lo cual frustró un poco a Seiya, quien después del descanso no pudo pasar un rato a solas con ella.

-Y tampoco puedo acompañarla al trabajo –dijo con enfado mientras iban en la parte trasera de su automóvil.

-Es la vida de una estrella –dijo Taiki con indiferencia- Me sorprende que se haya tardado tanto en enturbiarse las aguas

-¿A qué te refieres? –Preguntó Seiya a la defensiva

-A que tu relación no será algo sencillo, deberías de saberlo –dijo Taiki sin apartar la mirada de la ventana

-¿Qué?

-Es un bastardo egoísta –dijo Yaten con una sonrisa irónica- ni siquiera lo había pensado

-¡Explíquense!

-¿No has escuchado los rumores? –Preguntó Taiki- Hoy la escuela estuvo llena de ellos

-Cómo va a enterarse… vive en su mundo –dijo Yaten despectivamente

-¿Qué rumores? ¡¿Quieren explicarse?! –preguntó Seiya con exaspero

-¡De los que esas chicas están corriendo en la escuela acerca de Tsukino! –le dijo Taiki casi gritando apartando la mirada de la ventana por primera vez y mirando a su hermano.

-¿Qué?

-"Tsukino lo engatusó" –dijo Yaten con voz fingida- "Supe que andaba con Miwa primero y lo terminó por salir con Seiya" "se aprovecha de él, es una farsante" ¿quieres que siga?

-No lo creo… -dijo impactado- Serena no me dijo nada…

-Eso es porque si hay alguien más despistado que tú es ella –le dijo Yaten con obviedad- pero no creo que pase mucho antes de que escuche algo… aun con esas dos haciéndola de guardianes.

-Mina y Lita… -murmuró Seiya entendiendo

-Eso sin contar la reacción de la prensa cuando su relación se haga pública. Cámaras a fuera de su casa, solicitudes de entrevistas…

-La prensa…

-Como dije, no será sencillo –dijo Taiki encogiéndose de hombros y volvió la vista a la ventana

4

Era un idiota, desconsiderado y egoísta, Yaten tenía razón. Eso era lo que pensaba Seiya mientras miraba a Serena caminar hacia él… y además con el rostro iluminado por una ancha sonrisa, mientras alzaba alegremente una bolsa de papel. ¿De verdad no había escuchado nada?

-Andrew me obsequió un par de panecillos –le dijo cuando estuvo frente a él- ten, prueba.

-¿Debería sentirme celoso de que otro chico le regale cosas a mi novia? –Preguntó tratando de sonar normal

-Tal vez… -murmuró Serena como si lo pensara realmente- puedo devolverlos –dijo haciendo el amago de volver a la cafetería.

-Espera, no te vayas –La sujetó del brazo y repentinamente la abrazó por la espalda.

-O.O ¿Qué…? ¿Qué sucede? –preguntó Serena sintiendo los colores subir al rostro.

-Te eché de menos –murmuró él cerrando los ojos.

Serena sonrió relajándose un poco.

-Pareces un niño… -Serena sintió como Seiya sólo asintió con la cabeza sobre su hombro- Vamos –le dijo- mi madre te espera para cenar.

-O.O

Seiya soltó de golpe a Serena y alarmado preguntó -¡¿Qué?!

Serena le mostró el mensaje de texto en su celular a manera de respuesta.

"No pueden ser novios oficialmente hasta que él tenga mi permiso, así que lo espero a cenar"

-Estará insoportable… -sonrió Serena apenada- entiendo si no quieres venir.

-¡Bien! –dijo repentinamente decidido- si esto es… -pero se calló al momento que las palabras de sus hermanos resonaron en su mente "cámaras a fuera de su casa…"

-¿Qué pasa?

-No puedo… -dijo en voz baja.

-Cobarde –se burló Serena- Tranquilo, tal vez no sea tan malo.

-No yo… sólo vine a decirte que no podré acompañarte a tu casa…

-¿Eh?

-Asuntos con el grupo –dijo con una sonrisa tratando de sonar despreocupado- Ser una estrella es un trabajo de tiempo completo.

-comienzan las desventajas ¬¬

Seiya miró a Serena casi con dolor.

-¿Seiya? ¿o.o?

-Lo siento… -dijo apartando la mirada de ella mientras apretaba los puños. Quién diría que algún día hacer lo que le gustaba sería una desventaja.

-¡Tranquilo! –le dijo Serena riendo- te lo estás tomando muy en serio sólo bromeaba –Hizo la seña de amor y paz- no te preocupes, nos vemos mañana –hizo un ademán de despedida y comenzó a caminar.

-Serena.

La chica se giró a verlo, él avanzó la distancia que los separaba, la tomó por los hombros y la besó. Cuando sus labios se separaron dejó un momento su frente apoyada en la de Serena que, sintiendo su corazón latir desbocado seguía sin abrir los ojos.

-Dile a mamá Ikuko que de verdad lo siento –le dijo Seiya con voz queda. Serena asintió aun con los ojos cerrados- Tengo que irme –Serena volvió a asentir sin moverse ni un milímetro de su posición. Seiya sonrió. Iba a ser el primero en apartarse pero Serena levantó su mano derecha y lo aferró por la camisa. Seiya abrió los ojos desmesuradamente.

-Espera… -le susurró ella con la frente aun apoyada. Él, con el rostro rojo, sitió como Serena inhalaba profundamente para después soltar el aire. Después lo hizo con menos profundidad y así hasta que su respiración se normalizo. Abrió los ojos, sonrió y se separó de Seiya.

-Nos vemos mañana –le dijo con una ancha sonrisa, hizo la seña de amor y paz y comenzó alejarse cuando la voz de Seiya la hizo pararse en seco.

-Aishiteru (Te amo)

-¡O.O! –Conteniendo la respiración Serena se giró a mirarlo llena de sorpresa.

Seiya le dirigió una sonrisa tierna.

-Nos vemos mañana bombón.

Esta vez fue Seiya quien comenzó a alejarse por el lado contrario mientras los pies de Serena no atinaban a moverse. Y no atinaron por algunos minutos

5

Aquello estaba mal… su primer semana juntos y ya había dicho la primera mentira… pero, ¿cuál era la opción? ¿Terminar con ella? Imposible, sobre todo ahora que aquel "te amo" había escapado de sus labios… ella estaba tan sorprendida –Seiya rió- tonta, no era como si no se lo hubiese dicho antes… aunque, también para él se sintió diferente a la de aquella vez en la azotea… ¿Qué hubiera pasado si se quedaba a esperar una respuesta? ¿Qué hubiera dicho Serena? –Volvió a reír- Nada. De haber esperado seguramente seguiría de pie frente a ella en completo silencio. Estuvo bien no esperar. Aunque le gustaría saber, una respuesta no urgía especialmente, por ahora le interesaba que sus sentimientos llegaran a ella, que vislumbrara al menos un poco de lo que se estaba convirtiendo para él. Algo que no podía comprarse con nada.

¿Cuánto llevaba caminando? ¿2 horas? ¿Tal vez 3? Y sin darse cuenta sus pies le habían conducido directamente a casa de Serena. Con las manos en los bolsillos miró hacia la ventana aun iluminada de la habitación de Serena.

-¿Qué voy a hacer contigo Bombón? –dijo para sí

Suspiró. Iba a marcharse cuando escuchó cómo se abría la ventana.

-¿Seiya?

-Hola Bombón –le sonrió

-¿Qué haces aquí?

-Sólo quería desearle buenas noches a mi novia –le sonrió- descansa.

-Espera, no te vayas, enseguida bajo.

-No te molestes… -le dijo él- me conformo con verte…

-Pero que extraño eres jovencito… -le dijo apartando la mirada de él y mirando hacia el cielo- a los muchachos que vienen a espiar a la alcoba de una chica se les dice mañosos…

Seiya rió…

-Serena, siempre dices puras tonterías.

Serena rió también y después ambos soltaron un suspiro.

-¿Lo sientes también? -preguntó Serena en voz baja.

-Como un dejavu… -asintió Seiya- como si no fuera la primera vez que te veo en tu balcón.

Serena se sonrojó.

-Lo dije, eres extraño.

-Tal vez –le concedió Seiya.

-Seiya… acerca de…

-Es tarde –le interrumpió con una sonrisa- descansa bombón, nos vemos mañana.

Serena asintió.

-Sí, nos vemos mañana.

5

Cuando Serena llegó a la escuela el lunes por la mañana encontró a Mina de pie frente al portón con la mirada perdida en algún punto frente a ella.

-Otra vez aquí… -dijo Serena poniéndose a su lado- ¿No entrarás?

-Lo estoy pensando… -dijo sin apartar la vista mientras pensaba "Ayer ya fue bastante incomodo"

-¿Puedo acompañarte? –Dijo Serena ahora dirigiendo la mirada al mismo punto perdido de Mina.

-¿También lo pensarás?

-Sí…

Guardaron silencio un momento.

-¿Cuál es tu motivo? –Preguntó Serena.

-Yaten me besó –suspiró Mina- ¿el tuyo?

-Seiya me dijo que me amaba –suspiró Serena y después miró a Mina de golpe al momento que Mina la miraba a ella- ¡Yaten te besó! –exclamó

-¡Seiya te dijo que te amaba! –exclamó Mina. Se miraron sorprendidas un momento y al siguiente volvieron a suspirar compungidas agachando la cabeza.

-¿Qué tal si no entramos? –preguntó Serena.

-Seriamos unas cobardes…

-Tienes razón…

Otro suspiro.

-Animo Serena –le dijo Mina- No es la primera vez que Seiya te dice sus sentimientos.

-Lo sé, pero… es que lo dijo tan repentinamente… y se fue sin darme oportunidad de responder y ahora no sé si espera que yo también lo diga…

-Sé exactamente como te sientes –dijo Mina afligida.

-¿Tampoco le respondiste nada a Yaten?

-Bueno… no me preguntó nada…

-Pero… te besó…

-Sí y después me pidió que entrara a mi casa… ¡No lo entiendo! ¿Cómo se supone que actúe ahora? –Dijo Mina agarrándose la cabeza desesperada.

-¡Se van sin decir nada! –Asintió Serena

-¡Y te dejan toda confundida!

-¡Y ellos actúan como si nada hubiera pasado!

-¡Mientras nosotras pasamos en vela toda la noche!

-¡Sí, eso! ¡Sintiéndonos culpables por soñar con otros chicos guapos!

-¡SÍ y…! ¿qué? ¿o.o? –preguntó Mina confundida.

-Ah… creo que esa soy sólo yo… -Dijo Serena apenada

-¿Sueñas con otros chicos? ¿o.o?

-Otro chico… -aclaró Serena

-¿Es el mismo?

-Todas las veces…

-¿Pues cuantas veces lo has soñado?

-No lo sé… 4… 5 tal vez…

-¿Satoru?

-No, no… ¿Por qué soñaría con Satoru? –preguntó contrariada

-¿Entonces con quien?

-No sé… no creo haberlo visto nunca… aunque, resulta extraño por la claridad con la que veo su imagen en cada sueño. Las cosas pueden ser confusas, pero él no. Si fuera buena dibujante podría hacerte un retrato perfecto.

-¿Es guapo?

-Muy guapo… -Asintió Serena- Es por eso que me siento culpable –admitió apenada.

-Vamos, son sólo sueños –le animó Mina- o… ¿dudas de tus sentimientos por Seiya?

Serena sonrió y negó con la cabeza.

-Aun no le he puesto nombre a lo que siento por él… pero es algo más que cariño –dijo llevando su mano al pecho- algo que hace latir mi corazón muy fuerte cuando se acerca a mí o me toma de la mano… creí que moriría cuando me besó pero a la vez me sentí tan viva…

Mina asintió mientras llevaba un dedo a sus labios.

-Soy feliz si él está cerca. No tengo duda.

Mina miró a su amiga y dijo con firmeza.

-Tenemos que entrar Serena

-Lo sé.

Las retaron nuevamente y aún así ninguna pensó en explicar que aquel día no habían llegado realmente tarde y tomaron sus asientos tiesas como robot…

-No te has perdido de nada interesante –le dijo Seiya desde el asiento detrás del suyo inclinándose hacia ella. Serena se giró un poco a mirarlo y él le guiñó un ojo bonachonamente. Serena sonrió, y al enderezarse suspiró aliviada… ellos seguían igual.

Volteó a ver a Mina quien miraba fijamente la espalda de Yaten que tomaba notas sin prestar atención a otras cosas. Mina suspiró resignada… sí, ellos también seguían igual.

-¿Están listos? –Dijo la maestra Mónica emocionada- ¡2 días y nos vamos de campamento!

Fin del capitulo

Comentario de la autora:

¿Saben a dónde nos acercamos? Sé a dónde nos acercamos! Gracias por leer!

Xaviiera Michigo especialmente para ti un:

Los quiere la linda

Usagui Kou!