Hola chicos, aquí estoy de nuevo con otro capítulo, ya es el quinto espero y les guste, ya saben no olviden las sugerencias ya que no tengo idea como terminar la historia, voy subiendo como va saliendo XD, sin más que decir lean.


Quinn terminó de hablar con el chico y pensando en sus sugerencias, debía arreglarse para su cita, terminó probándose cientos de cosas hasta que por fin se decidió por una, el reloj parecía moverse super lento, hasta que por fin llegó la hora y vio estacionarse el auto de Rachel, su corazón empezó a latir tan fuerte cuando la vio bajarse, estaba increíblemente hermosa y le esperaban muchas cosas para esa noche.


Rachel POV.

Quizás eran los nervios que hacían que nada le quedara bien a sus ojos, claro está, ya que Rachel es muy hermosa, terminó probándose miles de cosas, aún sin decidir, marcó un número en su teléfono.

- Kurt ¿Está todo listo? – Dijo agitada la diva.

- Sí Rach, relájate tengo todo bajo control.

- ¿Cómo lo conseguiste Kurt? ¡Gracias! – Dijo contenta.

- Tengo mis contactos Rachel – Dijo sonriendo.

- Bueno espero y a ti te vaya de maravilla en tu cita con Blaine.

- Pues sí, tengo muchas cosas planeadas – Dijo con entusiasmo.

- Recuerda usar protección – Dijo burlona.

- Mira quién habla, te diría que te divirtieras mucho pero sé que lo harás.

- Ya cállate, lo mismo digo – Y colgó la llamada.

Todo estaba listo, el lugar de la cita, todo, pero aún no sabía que ponerse pero como ya estaba más tranquila pudo encontrar lo indicado. Las horas se hacían lentas y ya quería subirse a su auto e ir por la rubia.

Hasta que por fin llegó la hora, subió a su auto y se puso en marcha a buscar a la rubia, sus manos sudaban decidió encender la radio, quizás cantar le calmara un poco los nervios que no podía evitar sentir, en eso el trayecto pasó muy corto y por fin se detuvo en la casa de Quinn, bajó del auto empezó a caminar hacia la puerta, desde la ventana se podía observar a la rubia y se detuvo, quedó shockeada de lo hermosa que estaba, por ese instante en que se miraron todo se les olvidó, hasta que Quinn abrió la puerta.

- ¿Te quedarás ahí parada? – Dijo con una gran sonrisa observando a la diva.

- Quinn tu… estás hermosa – Dijo viendo a la rubia.

- Tu también Rach ¿Nos vamos?

- Claro – Tomó a la rubia de la mano y se dirigieron al auto.

- ¿Puedo saber a dónde vamos?

- Lo sabrás cuando lleguemos – Dijo sonriendo a su rubia.

- ¿Una sorpresa?

- Sí – Afirmó Rachel.

- Bueno yo también tengo una para ti.

Continuaron hablando mientras por fin el auto se detuvo en un restaurant, era uno de los mejores de la cuidad, el lugar eran amplio y tenía un parte al aire libre que tenía un hermoso jardín por donde podían pasar los clientes incluso sentarse y en con una zona donde habían mesas para también comer ahí, en el área de adentro había una tarima donde se presentaban grupos y la comida era exquisita, la rubia estaba boquiabierta, no podía creer que Rachel la trajera a semejante lugar.

- Rach, esto es increíblemente hermoso – Dijo sorprendida la rubia.

- Ven entremos.

- La fila para entrar es larga – dijo la rubia.

- Eso es para los que no tienen contactos.

Llegaron hasta donde estaba el guardia y Rachel le entregó un papel, este las dejo pasar sin ningún tipo de objeción.

- ¿Qué clase de mafia es esto? – Dijo bromeando la rubia.

- Son simples cosas que hago por ti, mereces más – Dijo la diva – Esas son nuestras mesas.

Se sentaron al aire libre y un mesero vino a tomar sus órdenes, cuando por fin ordenaron se pusieron a platicar, ese punto en la conversación en que queda un silencio había llegado, Quinn decidió que era hora de su sorpresa.

- Rachel yo te quiero agradecer todo est…

- Aquí tienen sus órdenes, que los disfruten – Dijo el mesero y dejando las órdenes, se fue.

La rubia decidió hacerlo cuando terminaran de comer, la cena transcurrió normalmente, todo era un momento demasiado perfecto, no parecía real.

Cuando mesero retiró lo que quedaba, Rachel se pone de pie, la rubia la miró confundida.

- Vamos a caminar por el jardín – Dice la diva extendiendo su mano a la rubia, Quinn sólo sonrió y asintió tomando la mano de la pequeña diva.

Estuvieron caminando observando el hermoso jardín a su alrededor, hasta que se sentaron en uno de los bancos, podían ver a otras parejas en el jardín, en eso la rubia casa algo de su bolso, era una pequeña cajita.

- Rachel esta noche ha sido maravillosa, quiero tener muchas noches así junto a ti, no tengo ninguna duda sobre eso, por eso he traído esto para ti – Le dice entregándole la cajita a Rachel.

Rachel por un momento pensó que era un anillo, no estaba preparada para planear otra boda pero sí era con la rubia no le importaría, le diría que sí. Procedió a abrir la cajita y al ver su contenido una lágrimas de felicidad escaparon y corrieron por su rostro, la rubia las seco con sus pulgares tomando la cara de Rachel mirando a las ojos.

- ¿Entonces? ¿Qué dices? – Dijo mirando a la diva.

Rachel respondió dándole un beso a la rubia, estaba muy feliz y quiso con ese beso expresar un gran SÍ y lo logró, al separarse le dijo a su rubia.

- Eso es un sí – Sonriendo.

- ¿Qué haces que no te la pones? – Dijo la rubia.

Rachel se puso la cadenita que le regaló Quinn, que tenía escrito en ella "¿Quieres ser mi novia?" Así cada vez que Rachel la viera en su muñeca recordaría esa noche en que Quinn se lo propuso mediante ese hermoso detalle.

- Yo también iba a pedírtelo – Dijo Rachel riendo.

- ¿Y cómo me lo ibas a pedir? – Dijo la rubia.

- Bueno, yo iba a decirte lo muy especial que eres y que no quería esperar más – Se sonroja – Y en caso de que me dijeras que sí, te daría esto – Saca de su bolso una caja con un collar con un corazón por la mitad, la mitad de Rachel tenía una Q y la mitad de Quinn tenía una R – Toma, esto es para ti, novia – Dijo con una sonrisa y ambas se pusieron sus collares.

- Novia, amo como se escucha eso – Dijo Quinn sonriendo.

- Yo también amor.

Era la noche perfecta, estuvieron un rato más ahí abrazándose, acurrucándose, dándose mimos, no les importaba lo que sucedía a su alrededor ni las miradas de algunos, estaban en su mundo.

- Creo que es hora de volver a casa – Dijo Rachel.

- ¿Podemos quedarnos sólo un ratito más así juntas viendo las estrellas? – Dijo acomodándose en el pecho de la diva.

- Sí me lo pides así, sí – Dijo la diva acariciando el cabello de la rubia.

Se quedaron así un tiempo hasta que decidieron irse, iban camino a casa de Quinn ambas no dejaban de sonreír estaban muy felices, en lo que llegaron a casa de Quinn vieron a alguien irse de ahí.

- ¿Juliet? – Dijo Quinn bajando la ventana del auto.

- Quinn… - Dijo con la vos ronca, parecía haber llorado o no estar bien.

- ¿Qué haces aquí?

- No contestabas tu celular, decidí venir aquí – Dijo la pelinegra.

- Lo siento, es que estaba en una cita – Dijo y se sonrojó un poco.

- Oh… Hola Rachel – Dijo la chica.

- Hola Juliet ¿Necesitabas algo? – Dijo Rachel.

- Yo sólo venía a visitar a Quinn… Es todo.

- ¿Seguro estás bien? Te conozco Juls – Dijo la rubia.

- Estoy bien ¿Sí? Sigan disfrutando de su noche, adiós chicas – Dijo con una sonrisa fingida.

- Mañana hablaremos ¿Está bien? – Dijo la rubia.

- Está bien para mi Quinn – Y dicho eso se fue.

No entendían exactamente que acababa de pasar pero Quinn estaba muy inquieta, algo le había sucedido a su amiga y ella no pudo estar ahí para ella, subieron a la habitación de Quinn y estaban juntas abrazadas en la cama.

- ¿Estás preocupada por ella cierto? – Dijo Rachel.

- Sí, pero no es lo que crees… Es mi amiga y no sé lo que le pasa – Dijo sincera la rubia.

- Lo sé amor, estará bien, mañana hablarás con ella ¿Sí? Ya no te preocupes más, de seguro no es algo tan grave.

- Sí no fuese grave no tuviese tantos mensajes de ella y no hubiese venido hasta aquí.

- Bueno puedes irla a buscar sí quieres – Dijo seria Rachel.

- No no no, no te pongas así Rach, es sólo que me preocupa ¿Sí? Ya no hablaremos del asunto – Dijo aferrándose más a su diva.

- Está bien Quinny.

- Rach.

- Mmmhh?

- Te amo – Dijo la rubia casi durmiéndose.

- ¿Me amas Quinn? ¿En serio? – Dijo con una lágrima corriendo su mejilla.

- Sí Rachel Barbra Berry, te amo.

- Bueno Lucy Quinn Fabray, yo también te amo.

Las chicas se quedaron dormidas juntas abrazadas, habían tenido un gran día por fin están juntas, por fin están con la persona que querían, por fin se sienten completas, todo lo que soñaron antes se estaba cumpliendo.

A la mañana siguiente ambas se levantaron temprano, tenían que ir a la universidad al parecer Rachel iba a recibir un importante papel en una obra y a Quinn le ofrecieron un trabajo en una escuela de música para dar clases de canto, era una gran academia e iba a recibir un buen pago y pronto iba a graduarse en Yale. Desayunaron juntas hasta que cada quién se fue por su camino, tardaron mucho en despedirse parecía dos adolescentes enamoradas lo que lo hacía más tierno.


Quinn POV.

Iba camino a la universidad cuando decidió enviarle un sms a Juliet "Hey Jul ¿Cómo estás? Tenemos una charla pendiente, besos Q" La rubia estaba preocupada por su amiga, algo le había pasado esperaba su respuesta, llegó a la universidad y ahí transcurrió unas horas del día, ese día saldría temprano para ir a su entrevista de trabajo, al salir de clases de dio cuenta que tenía un mensaje, al parecer juliet le había respondido.

"Hey Quinn, estoy bien ¿Vienes a mi casa? J"

"Sí, déjame que vaya a una entrevista de trabajo y voy para allá Q"

El día siguió transcurriendo y a la rubia le fue bien en su entrevista, les encantó la habilidad que tiene la rubia y su talento, se podría decir que ya tiene el puesto asegurado, cuando iba saliendo otro mensaje le llegó.

"Hey amor ¿Cómo te fue? ¿A qué hora nos veremos? R Xx"

"Mi amor, me fue muy bien, diría que tengo el puesto, iré a casa de Juliet tengo que saber que le pasó ¿Me disculpas? Q Xx"

"Mmmm bueno pero tendrás que compensármelo ¿Ok? Trata de no divertirte, nos vemos R Xx"

"Te lo compensaré ;) te amo Rachel"

"Te amo Quinn Fabray"

Quinn llegó a casa de Juliet y en seguida ésta fue a abrirle la puerta, entraron y se sentaron tardó unos minutos hasta que alguna dijera algo y esa fue Quinn.

- Entonces ¿Qué es lo que te sucede? – Pregunto la rubia.

- Verás Quinn, ayer venía a decirte que… Yo… te quiero Quinn, pero como vi que ya arreglaste todo con Rachel, me alejé, tengo que alejarme Quinn, no puedo soportarlo… Siempre me pasa esto… La persona equivocada, termino sufriendo yo… No quiero arruinar lo tuyo con Rachel, lo siento – Dijo en lágrimas.

Quinn se acercó a darle un abrazo, le dolía verla así.

- Hey, no te pongas así… Eres una chica increíble cualquiera quisiera estar contigo, yo no quiero que te alejes, eres mi amiga, quiero estar ahí para ti – Dijo sincera la rubia.

- Me voy a Los Angeles, por unas semanas, conseguí un gran contrato con una disquera – Dijo ya un poco más calmada la chica del rapado.

- Me alegro, es fantástico Juliet, pero no te tardes ¿Sí? Me harás falta por aquí – Dijo abrazando a su amiga.

- Quinn, gracias.

- Puedes contar conmigo para lo que sea, aunque yo esté con Rachel siempre serás mi amiga.

- Quizás puedas presentarme a alguien… - Dijo con una ceja levantada.

- Quizás, déjame ver si consigo alguien lo suficientemente bueno para ti – dijo guiñándole el ojo a su amiga.

- Ya basta Fabray – Dijo Juliet riendo.

- ¿Cuándo te vas?

- Me voy ahora, ayer sí no era muy tarde para estar contigo, me quedaría aquí, pero como no fue así, debo irme ahora.

- Espero que sean sólo 3 semanas.

- Sí, despídeme de tu novia, nos vemos Quinn, pronto.

- Así será.

Acompañó a su amiga hasta el aeropuerto y cuando era hora de que Juliet se fuera, ésta se despidió de Quinn, un abrazo que duró largo tiempo y Juliet la miró a los ojos fijamente y lentamente se acercó y le dio un beso en la mejilla, se despidió una vez más y se fue.

Venía un chico saliendo del aeropuerto que captó toda la escena y la grabó desde un ángulo en que pareciera que Juliet hubiese a Quinn en la boca, el chico se acercó a Quinn y saludó.

- Hola Quinn – Dijo sonriendo.

- ¡¿Finn? - ¿Qué haces… tú?

- Me mudo a New York y vengo por Rachel también, me alegra mucho verte – dijo con una arrogante sonrisa.

- Ella no quiere nada contigo – Dijo seria.

- Eso es lo que tú dices, ella me ama Quinn.

- No imbécil, ella me ama a MI ¿Entiendes? – Dijo ya molesta.

- Ella no es una lesbiana, eso es una etapa, se le pasará - Dijo sonriendo.

- No quiero que te le acerques ¿Ok? Sí lo haces no responderé – Dijo amenazante.

- Tú no eres nadie para decirle con quién estar, ella dijo que podíamos ser amigos.

- Sólo atente a lo que te dije. – dicho eso se marchó.

Estaba furiosa, llegó a casa y lo primero que hizo fue llamar a su novia y se acordó que tenía algo que compensarle, pero ya pensaría en eso, le contó que Juliet se fue y se fue a despedir de ella y el encuentro con Finn, todo lo que le dijo.

- Ese idiota ¿Qué se cree?

- No lo sé, pero SÍ SE TE ACERCA NO RESPONDERÉ – Se escucharon unas risas al otro lado de la línea.

- ¿Qué es tan gracioso? – Dijo la rubia.

- Tus celos, como me proteges, todo eso es tan adorable.

- Eso es amor Rach – Rió la rubia.

- Tienes algo que compensarme ¿Nos vemos mañana?

- Nos vemos mañana, no te decepcionaré.

- Así me gusta Quinn, te amo.

- Te amo Rachel.

Siguieron hablando tratando de despedirse hasta que por fin colgaron al mismo tiempo, ese fue el acuerdo, les costaba mucho despedirse, mañana las esperaría una cita en la que muchas cosas pasarán, al menos eso es lo que Quinn desea.


Y aquí termina otro capítulo, espero les haya gustado, denme sus comentarios y sugerencias que tanto me hacen feliz :3 se vienen unos acontecimientos en el siguiente capítulo y no odien a Juliet, cualquiera se enamora de Quinn xD me he olvidado de Brittana lo sé, pero no se angustien, pronto se viene quizá en el siguiente capítulo.