23. Propuesta

Un mar de flores y velas me miraban desde el techo de la azotea. La luna llena iluminaba y hacía aún más bella la escena. Me tapé la boca con ambas manos ante la sorpresa. Era hermoso. Un pequeño jardín lleno de todo tipo de flores me rodeaba.

Jazz pasó sus brazos por mi cintura y susurró a mi oído: "Esto ni se compara con tu belleza, Alice."

Me di la vuelta y lo miré a los ojos. Todo el amor del mundo se mezclaba entre nuestras sensaciones.

-Alice, me haces la persona más feliz del mundo. Jamás creí que yo, un vampiro que cometió las peores atrocidades, fuera capaz de enamorarse y sentirse feliz. No me imagino mi vida al lado de otra que no fueras tu y por eso- dijo mientras ponía su rodilla en el piso y sacaba un pequeño paquetito del bolsillo- te ruego si aceptas ser la esposa de este humilde soldado…-

Me quedé muda. Sin habla. Abrió la cajita y allí se encontraba el añillo más hermoso que jamás había visto. Era de oro blanco trenzado y en el medio se encontraba un pequeño diamente. ¡No lo podía creer! ¡El hombre que más amaba en este mundo por fin me estaba pidiendo matrimonio! Por primera vez agradecí a mis visiones que todo esto fuera "a oscuras" y que nunca lo hubiese visto.

-¿Quieres pasar el resto de tu vida conmigo, Alice?- y esperó pacientemente.

Lo miré y me arrodillé junto a él. Quise que todas mis emociones le demostraran lo que sentía en ese momento.

-Sí, Jasper. Acepto, amor mío- y con una sonrisa de oreja a oreja me colocó el anillo y tomo mi rostro como si me pudiera romper. Y me besó. Y en ese beso nos dijimos todo lo que no era necesario decir con palabras.

-¿Cuándo hiciste todo esto? ¿Y cómo hiciste para que no lo arruinara con mis visiones?- miré a mi pequeño jardín sorprendida. Me asombraba lo que había creado para mí.

-Tomaba las decisiones a último momento. Cuando estuvo terminado corrí a buscarte porque sabía que sino lo ibas a descubrir- comentó mientras reía de la felicidad - ¿Te gusta? Podemos cambiar algunas flores si refieres otras… O tal vez puedas decorarlo como mejor te parezca…

-¡Jasper Whitlock! ¡No te atrevas a dudar ni por un segundo de lo enamorada que estoy de este lugar y de la persona que lo hizo! ¡Llegas a tocar solo una de estas flores y yo misma te haré ir de compras por tres semanas enteras!- Le dije medio en broma medio en serio. No quería que se atreviera a decirme que no me gustaba ese maravilloso regalo.

Jazz rió con ganas y volvió a abrazarme. –Sabía que dirías eso- y mirándome a los ojos prosiguió –No puedo esperar a que seas mi esposa, futura Sra. Whitlock- dijo con una sonrisa traviesa en la boca.

Lo miré y sonreí con ganas.

-No queda mucho. Ahora que me pediste yo tampoco quiero esperar.- y de repente una visión nubló el rostro de Jasper que estaba mirando -¡No puedo creerlo! ¿YAAAA? A veces me sorprendo a mí misma!

-¿Qué pasa, amor? ¿Qué viste? ¿Sucede algo?- Jasper sintió mis nervios.

-Tengo que aprontar todo! Hacerle los vestidos a mamá y a Rose, los trajes a ti, papá, Edward y Emmett y hacer las invitaciones a los distintos clanes y llamar a la florería y arreglar la música y…- Jasper me colocó dos dedos en los labios para que me callara.

-Tranquila, Alice. Recuerda que tienes todo el tiempo del mundo para planificarla. No te estreses demasiado por el tiempo…- Awww el siempre queriéndome hacer sentir bien.

-¡Un mes no es mucho tiempo, Jazz!- El me miró sorprendido.

-¿Un mes? ¿Pero no querías llegar antes a lo de los Cullen para que nos casemos en su presencia?- me preguntó sorprendido.

-¡Sí! Y sabes que no puedo estar ni un día más sin ser tu esposa. ¡Te esperé muchas décadas! Un mes está bien. ¡Por eso apronta tus cosas! ¡Mañana partimos con nuestra familia!-

Y salté a sus brazos, mientras ambos reíamos de la felicidad que nos embriagaba y nos besábamos a la luz de la luna y con un millón de flores como testigos de nuestro amor.


¡Por fiiin estos dos se van a casar!

¿Qué les pareció el cap? No me odien mucho por desaparecer. Lo cierto es que no doy a basto entre facultad y el trabajo. ¡Perdón!