-Matsuri…

-Habla claro, no te entiendo…

-¡Sexo, tengamos sexo!- a pesar de que la petición era un poco vulgar, su tono fue más que todo tímido.

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"La mejor medicina: Nuestro comienzo juntos parte 2"

Lo observé con los ojos bien abiertos, mi cara enrojeció, puesto que sentí cómo mi temperatura subió de inmediato y comencé a respirar muy seguido, tenía demasiado calor.

-G-Gaara… Yo…

-Olvídalo, es sólo que es la única alternativa que se me ocurrió, pero puedo usar mi chaqueta de manera que cubra mi pequeño problema…

-¿Estás seguro?

-Sí, además sería descortés no ir a la fiesta, y quiero bailar contigo…

-Está bien, pero te prometo que después de la fiesta… yo… nosotros… podemos… eh Sakura se va a quedar en el cuarto de Sasuke… y… bueno… si quieres puedes venir a dormir conmigo… Jejeje…- dije avergonzada por mi propuesta.

-Me encantaría… vamos que los demás se pueden preocupar…- sujetó mi mano y nos fuimos hasta el edificio de Neji…

Llegamos al edificio y había muchas personas, todos con vasos de algún licor supongo yo, entramos y varias personas nos miraron, supuse que era a Gaara y no a mí, así que no les presté atención. Seguimos avanzando y nos encontramos con Sakura y Sasuke estaban en un sillón conversando amenamente y en cuanto nos vieron nos hicieron espacio para tomar asiento, nos sentamos y comenzamos a conversar.

-No sabía que Matsuri era tan calentona, jajajajaja…- dijo el azabache con burla, yo al escuchar eso me puse colorada de nuevo, e hice una expresión graciosa y no sabía que responderle.

-¿A-a qué te refieres?- dije con dificultad.

-Déjalo Matsu, estaba diciéndome que de seguro andaban por uno "rápido"…- dijo Sakura observando a Sasuke con los ojos casi cerrados.

Gaara que estaba tomando de un vaso escupió todo cuando escuchó a Sakura decir lo que Sasuke pensaba que andábamos haciendo…

-¡Oye! ¡Tonto me has pringado!- dijo una chica a la que Gaara había rociado con su bebida.

-¡Lo siento mucho, fue un accidente!

-Como sea…- dijo la chica lanzándole una mirada homicida a Gaara.

-¿No era eso?- preguntó Sasuke con risa pícara.

-¡Pues claro que no!- dijo Gaara con enfado pero más con vergüenza, porque en realidad ese era su propósito.

-Hey Gaara, Matsu, vamos a bailar- pregunto el rubio con una gran sonrisa.

-¿Quieres ir?- me preguntó Gaara mientras se ponía de pié.

-Sólo te advierto que no sé bailar, así que puede que te ponga en ridículo- dije con preocupación.

-No me vas a avergonzar, además el que se llegue a burlar de ti se las verá conmigo.

-Está bien…- dije con pena.

Caminamos hasta donde estaba la multitud bailando con energía, la verdad era que en mi vida había escuchado algo así, ni siquiera sabía si era música. De hecho Gaara y yo nos quedamos inmóviles cuando llegamos al centro, nos miramos con confusión y Gaara optó por tomarme de la cintura y al final lo que hicimos fue hablarnos al oído.

-¿Cómo te has sentido, después de la estadía en el hospital?

-Ya estoy mucho mejor, la verdad es que me siento como si fuera una persona diferente…

-A pesar de que yo no estuve enfermo, también me siento distinto, tú me has cambiado…

-Pero si tú fuiste el que me cambió…

-Pero gracias a ti soy feliz de nuevo, verás, poco después de que Nanami muriera, me fui de la casa de mis padres a buscar otra vida, estaba harto de vivir en opresión. Aunque al irme sabía que no iba a ser fácil encontrar una vida, y fue una dicha que encontrara a un tío y éste me dio hospedaje. Y aunque en los estudios me iba muy bien, sentía que algo me faltaba, y suena precipitado, pero ese algo eres tú, cuando te veo es como si la imagen que buscaba antes para llenar el vacío que había en mí desaparece y es llenado por ti.

-No sabía que también habías tenido dificultades, y sabes siento que tú también eres ese algo que me faltaba, puede sonar cursi, pero siento como si hubiera nacido para conocerte…

-Matsuri… eres una cursi… jajajajaja

-Oye tú también lo eres- dije inflando los cachetes.

-Te amo…

-También te amo…- nos abrazamos y nos besamos tiernamente.

Bailamos como tres canciones más y nos fuimos a sentar, a lo lejos observamos a Ino y Sai jugando cartas con otras personas, y por lo que observaba Ino estaba bastante borracha, gritaba como loca y reía como tonta, Sai sólo podía cuidarla y reír con ella, me daba mucha ternura el ver como esos dos a pesar de lo diferentes que eran se llevaban tan bien. También observamos a Naruto y a Hinata sentados en las escaleras del edificio, muy abrazados, Hinata le acariciaba el cabello al rubio y éste sonreía con ternura, luego la tomó del rostro y le besó la nariz, reí al ver que Hinata se ruborizaba y escondía el rostro en el hombro de Naruto.

-Matsu-chan, ya nos vamos, Sasuke está muy borracho como puedes notar, lo llevaré a su habitación, no me esperes- dijo mientras tomaba el brazo de Sasuke y lo rodeaba en sus hombros.

-Sakura-chan y yo vamos a tener sexo, jajajajaja… y no del rápido, sino uno apasionado jajajajaja- dijo Sasuke con sus mejillas enrojecidas por el efecto del alcohol.

-¡Sasuke-kun! ¡Cállate!- dijo tapándole la boca al borracho.

-Está bien, que pases muy buena noche- dije conteniéndome las ganas de reír.

-Ok, tú también- y me guiñó el ojo, y rápidamente mi expresión se volvió seria y roja de la vergüenza.

Los dos salieron del edificio y aun podía escuchar a Sasuke divulgar que iba a tener sexo, aunque dudaba mucho que se mantuviera despierto una vez que tocara la cama.

-¿Te quieres ir ya?

-Ah… sí vamos…

Una vez que nos despedimos de nuestros amigos nos dirigimos al cuarto de Gaara para que empacara unas cosas para pasar la noche, y cuando estuvo listo nos fuimos a mi habitación. Cuando entramos Gaara corrió hasta la cama y se lanzó con energía, me sorprendí un poco pero me causó gracia verlo como un niño escarbar la cobija y envolverse en ella.

-En seguida te acompaño, me voy a poner ropa más cómoda, si quieres tú también te pones cómodo.

-Ya lo estoy…- dijo aun cubierto por la cobija.

Reí y saqué un pijama de mi armario, ingresé al baño y me cambié, cepillé mis dientes y mi cabello también, limpié las manchas de maquillaje y salí del baño. Cuando cerré la puerta y me volteé a ver a Gaara, mi corazón se aceleró tanto que podía sentir que chocaba contra mis costillas, Gaara estaba desnudo en mi cama, cubierto únicamente con mi almohada, me observaba mostrándome la lengua como un niño cuando quiere pelear contigo. Tragué saliva y puse la ropa que me había quitado en la canasta de ropa para lavar, y caminé tan tiesa como un lagarto enyesado, me coloqué a su lado en la cama, puedo jurar que escuché mis huesos crujir cuando me senté a su lado, lo miré con la cara hecha una mueca y con mucho sudor en mi frente.

-¿Matsuri, estás bien?- dijo con inocencia.

-G-Gaara… ¿qué-qué haces? ¿Por qué estás desnudo?

-Ah… es que me gusta dormir desnudo… pero si te incomoda puedo ponerme bóxer, así ya no estarás tan tiesa- dijo con cara de que no pasaba nada.

-No…

-¿No qué?

-No te pongas… bóxer…

-Ohh… sabía que no me había equivocado cuando te conocí, eres una pervertida acosadora jajajajaja…

¿Estaba jugando sucio? Bueno pues sucio íbamos a jugar… con mi cara totalmente roja, me puse en pié y me coloqué delante de él, caminé de un lado a otro y me detuve.

-Bueno, ya que tú estás "cómodo", yo también me pondré cómoda- me quité las pantuflas y con pena comencé a bajar el short de mi pijama, lentamente lo saqué y lo lancé a un lado, observé la cara de Gaara y reí al verlo con la boca abierta. Luego fingí que me estaba estirando, alcé mis brazos y bajé el tirante de la blusa, saqué el brazo y removí el otro, observé su rostro y no creí que fuera a abrir más su boca, pero lo hizo… cuando removí completamente la blusa, quedé únicamente con las bragas y con un brasier negro.

Me acerqué a él y me senté a su lado, como si nada hubiera pasado, bostecé y me estiré en un espacio de la cama, tomé la cobija y cubrí mis piernas.

-Buenas noches, corazón…

-¿Eh? ¿Eso es todo?

-¿A qué te refieres?- dije fingiendo desdén.

-Matsuri…

-¿Qué?

-…

-Jajajajaja…- no pude evitarlo, me reí tanto que me dolía mucho el estómago.

-Eres una…- dijo cuando sentí que se lanzó encima de mí y comenzaba a hacerme cosquillas.

-¡Gaara no! Me duele jajajajaja ¡déjame! Jajajajaja- y con toda mi fuerza invertí nuestra posición y quedé sobre él, nos reímos otro poco hasta que nos dimos cuenta de que estábamos muy juntos… lo miré a los ojos y lo besé de repente, rápidamente me siguió la corriente, nuestras lenguas se entrelazaban, una y otra vez.

Él me acariciaba la espalda y yo sus brazos, luego en un movimiento ágil se deshizo de mi brasier, lo lanzó al piso y comenzó a masajear mis senos, y poco a poco sentí como su amigo se endurecía en mi parte baja, al sentirlo me excité aún más. Comencé a besar su abdomen, sus músculos tan marcados, los lamía con pasión, y él acariciaba desde mi cadera hasta mis senos, y pellizcaba mis pezones luego en otro movimiento ágil me colocó debajo de él, y succionó mis pechos, gemí ante las sensaciones que despertaron en mi, podía sentir como mi intimidad se humedecía y con ella mis bragas. Con sus dedos Gaara comenzó a acariciar mi intimidad por encima de la tela, y la humedad aumentó, mientras yo besaba su cuello y mordía suavemente su oreja.

-Gaara… te quiero dentro…

-¡Demonios! Olvidé traer protección… dijo mientras se levantaba de golpe y se sentaba en el borde de la cama.

-No te preocupes… estoy tomando anticonceptivos...- dije abrazándolo por la espalda y besé su cuello.

-¿En serio?- dijo al volverse y mirarme a la cara.

-Sí, Sakura me las compró…

-Está bien… pero solo para que lo sepas, no me molestaría tener un hijo contigo…- lo observé sorprendida y comencé a imaginar cómo sería un hijo mío y de Gaara, no pude evitar emocionarme ante la idea, obviamente no de inmediato pero en un futuro sólo podía imaginar a Gaara siendo el padre de mis hijos…

-A mí tampoco…- dije lanzándome encima de su cuerpo cayendo a la cama de nuevo, sus manos bajaron desesperadas hasta mis bragas casi que arrancándolas por completo, nos impulsamos hasta las almohadas; abrí mis piernas y las coloqué alrededor de su cadera, y de un empujón entró en mí, gemí ante el placer que aquello me hacía sentir…

-¡Matsuri, cásate conmigo!- dijo Gaara mientras intensificaba las embestidas y besaba mi frente.

-¿Estás hablando en serio?- pregunté agitada.

-Más seguro que nunca…

-Gaara… yo… acepto…- dije casi llegando al límite.

-Mierda… estoy tan feliz…- dijo entre jadeos.

-Yo también… Te amo… Te amo…- y sentí como se descargaba una ola de placer en todo mi cuerpo, pero aun no terminaba, Gaara me cambió de posición y ahora estaba a mi espalda, sus movimientos se aceleraron, buscando llegar hasta el final. Y así fue, llegamos juntos al clímax, me recosté exhausta en su pecho y me acarició el cabello…

-Entonces… ¿serás mi esposa?

-Hasta la muerte…

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Tres años después…

Me encontraba más nerviosa que nunca, al fin el día de nuestra boda había llegado… había pasado por muchas cosas a lo largo de mi vida, perdí a mi madre, viví en un orfanato, ingresé al colegio, luego a la universidad y superé una terrible enfermedad. Pero lo más significativo para mí fue el conocer a mis amigos, a esos locos que tanto me molestaban, pero que me cuidaban tanto, y saber que ahora son todos unos profesionales, incluso algunos ya eran padres, como la tímida de Hinata, que concibió una hermosa pareja de gemelos rubios, Naruto no podía ser más feliz. Y Sakura y Sasuke que estaban comprometidos, se casarán el próximo mes, y sin olvidar a la loca de Ino que ahora estaba esperando un bebé de Sai, los dos parecían no caber de tanta felicidad… de verdad me alegra enormemente no haberme perdido de todas esas emociones, y más importante aún, el no haberme rendido ante la enfermedad y haber dejado ir al amor de mi vida, ese pelirrojo de múltiples personalidades, que a su manera loca hizo que recuperara las ganas de vivir, y el que le dio un giro distinto a mi vida, ese que sería mi esposo a escasos minutos…

-Listo… Vamos que no queremos llegar tan tarde…- dijo la pelirrosa mientras me hacía los últimos retoques de maquillaje.

-Te ves hermosa, Matsuri-chan…-dijo la ojiperla viéndome a través del espejo.

-No pareces la de antes- dijo la rubia mientras secaba una lagrima que se asomó por su ojo.

-Gracias chicas…

Todas sonrieron y salimos apresuradas de la habitación de un hotel donde se iba a efectuar tan esperada boda.

Llegamos al salón principal y tomé una bocanada grande de aire, observé el lugar con profundidad, reconocí muchos rostros, Tsunade-sensei, Deidara y su novia (la chica que estaba enamorada de él), mis amigos, y al fondo, él… La música comenzó a sonar y sentí como mi cuerpo se ponía tieso de nuevo, como aquella alocada noche después de la fiesta de Neji, pero no podía caminar como lagarto enyesado hasta el altar, así que respiré hondo y me relajé, hoy era un día importante, así que tenía que verme "bien". Una vez tranquila retomé el paso, y llegué, me extendió su mano, la tomé y sentí una descarga por todo mi cuerpo, me coloqué delante de él y lo miré con una sonrisa acongojada.

-Tranquila… piensa que sólo estamos nosotros dos…- me dijo con un tono tan bajo que sólo yo pudiera escuchar.

-Ok…- dije asintiendo con una sonrisa más relajada.

El juez (no era una boda religiosa) comenzó a hablar y hablar y al final escuchamos las palabras esperadas…

-Moritaka Matsuri, ¿aceptas a este hombre como tu esposo?

-Acepto…

-Sabaku No Gaara, ¿aceptas a esta mujer como tu esposa?

-Siempre…

-Ahora los declaro: marido y mujer, puede besar a su esposa…

Gaara se acercó y con una caricia tierna me besó muy despacio. Pude escuchar los aplausos a la distancia, cuando nos separamos nos miramos a los ojos y sonreímos con alegría a las personas que nos observaban, caminamos hasta la salida y nos dirigimos al salón de fiestas…

La fiesta fue muy linda, todos estaban muy alegres compartiendo el tiempo juntos, bailamos, comimos (obviamente xD), bailé con Sasuke, Naruto y Sai, y jugué con mis sobrinos los gemelos más lindos del mundo.

Y cuando la fiesta llegó a su fin nos dirigimos a la suite para tener nuestra luna de miel, hicimos el amor toda la noche (toda la semana)… vivir con Gaara era toda un sueño, lo amaba con todo mi corazón, nuestra relación, en lugar de deteriorarse, se fortalecía, y cuando creímos que no podíamos ser más felices, cuando cumplimos dos años de casados (planeamos casi todo) recibí la noticia de que estaba embarazada. Fueron los nueve meses más difíciles de mi vida, pero gracias a que él estuvo a mi lado siempre fui capaz de soportarlo.

Tuvimos una hermosa bebé a la que llamamos Nanami, rindiéndole honor a Nana-san… su cabello era rojizo como el de su padre, pero con los ojos color chocolate como los míos…

-Papi… ¿puedo tener un perrito?

-Nana-chan, aun estás muy pequeña…

-Pero, mami me dijo que si pero que también te preguntara a ti…

Gaara me miró desde el sillón de la casa con los ojos entre cerrados. Yo reí con burla y le saqué la lengua.

-¿Sí?- dijo la pequeña haciendo pucheros, tenía dos años y medio, pero era muy inteligente y hablaba con mucha claridad.

-De acuerdo… pero lo tienes que cuidar con mucha responsabilidad…- tomó a la pequeña en brazos y lo colocó en la silla para comer.

-¡Haai!

-Eres malvada…- dijo mientras me tomaba por la espalda y besaba mi cabeza.

-Pobre, las dos vimos un hermoso cachorro y pensé que sería lindo tener una mascota…

-Sabes que no les puedo negar nada…

-Mmm ya que lo dices, ya casi es la hora de la siesta de Nana-chan, así que podemos… ya sabes…

-Eres una pervertida jajajajaja… pero acepto tu propuesta…- tomó mi rostro y me besó con pasión, nos separamos por la falta de aire y vimos a nuestra pequeña reírse con mucha ternura.

-Jajajajaja, papi y mami se están besando…

-¡Y ahora te vamos a besar a ti!- dijimos al mismo tiempo y comenzamos a besarla por toda su carita.

Era tan feliz, mi familia era perfecta, teníamos problemas pero nunca olvidamos que cada pesar, cada dolor, y cada dificultad se curaba con el amor, que era sin duda La mejor medicina…

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-Fin-

Y bueno espero que les haya gustado la historia, la verdad como expliqué antes tuve conflicto de inspiración, así que de verdad me disculpo si la historia perdió el interés, y de verdad agradezco mucho que lean mis historias…

De verdad quería expresar por medio de esta historia, que a pesar de los problemas que estemos enfrentando, no nos rindamos, porque si no nunca vamos a llegar al punto donde todo se nos es retribuido. A veces tiramos la toalla sin dar batalla, y no encontramos el verdadero significado de la felicidad, y sin lucha no podemos sentir lo intenso de ésta. No olvides ver los pequeños detalles que la vida nos da para sonreír, y ésta nos va a sonreír cuando todo lo malo pase…

Gracias por el apoyo a todos :D

Por cierto, Naruto no me pertenece, pertenece al bienaventurado Kishimoto-sama y su increíble talento xD…