Los Jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)

Robin: ¿Alguien ha visto a Queen-Werempire?

Raven: No.

Starfire: Todavía no ha llegado de su viaje.

Robin: ¿Viaje?

Pigeon: Si, Queen-Werempire se tuvo que de ir de emergencia Venecia por un asunto que había dejado pendiente.

Robin: ¿Y hasta cuando regresará?

Raven: Probablemente mañana o en 2 días ¿Por qué lo preguntas?

Robin: Solamente curiosidad.

*Entra Cyborg en el living*

Cyborg: Oigan Chicos alguien ha visto a Chico Bestia porque no lo he visto en ninguna parte.

Pigeon: Ahora que lo preguntas Cyborg, yo tampoco no lo he visto por ningún lado.

Raven: De aseguro se fue a esa aburrida tienda de comics. Y espero que así sea porque si me entero que esta con alguna rubia tonta y de ojos azules no sabe como le va a ir.

*Se enciende la pantalla de la computadora y es ahí donde yo me aparezco*

Queen-Werempire: Hola chicos.

Starfire: Hola amiga Queen-Werempire ¿Cómo esta tu amiga Venecia?

Queen-Werempire: Eh? ¿Mi amiga Venecia?

Starfire: Si como tu dijiste que ibas a visitar a Venecia por unos asuntos que tenias con ella.

*En ese momento unas gotitas de sudor comenzaron a resbalarse de las cabezas de los titanes y de la mía*

Pigeon: Star, Venecia es una ciudad que se encuentra en el estado de Italia.

Starfire: Oh! Ya veo.

Cyborg: ¿Cómo te encuentras Queen-Werempire?

Queen-Werempire: Todo esta muy bien Cy, gracias por preguntar.

Robin: ¿Y a qué se debe tu llamada?

Queen-Werempire: Umm… si acerca de eso Robin tengo un pequeño problema.

Pigeon: Te paso algo malo.

Queen-Werempire: No, no al contrario Pigeon. Es solamente que… cuando estaba desempacando mis maletas me encontré con una gran sorpresa.

Robin: ¿Y qué fue?

Queen-Werempire: Véanlo por ustedes mismos.

*Agarro un gato verde mientras que este maullaba nerviosamente*

Todos: ¡CHICO BESTIA!

Raven: Chico Bestia ¿Se puede saber qué demonios estas haciendo en Venecia?

*Dejo a Chico Bestia en el suelo mientras que él se transforma en su forma humana*

Chico Bestia: Fue un accidente, yo no sabia que la escritora se iba a ir de viaje.

Queen-Werempire: Chico Bestia ¿Qué te dije acerca de mentir? Diles la verdad, en especial a Pigeon y Raven.

Raven/Pigeon: ¿Qué verdad?

Queen-Werempire: Hazlo ya Chico Bestia.

Chico Bestia: Umm… bueno… emm… la verdad es que… yo… emm… bien aquí voy… use tu arco Pigeon y bueno dispare una de tus flechas.

Pigeon: No me digas lastimaste a alguien con la flecha.

Chico Bestia: Umm… no… pero accidentalmente tu flecha aterrizo en la habitación de Raven

Raven: ¡¿Qué?!

Pigeon: Chico Bestia.

Chico Bestia: De verdad que lo lamento.

Raven: Chico Bestia… ERES ANIMAL MUERTO. YA VERAS CUANDO REGRESES DE TU VIAJE, NO SABES COMO TE VA A IR.

Queen-Werempire: Bueno chicos lamento informarles que ya me tengo que ir, no quiero hacer esperar a él, y no me refiero a Chico Bestia. En fin una cosa más antes de irme. Pigeon y Raven me harían los honores por favor.

Raven/Pigeon: Los jóvenes titanes no le pertenecen a Queen-Werempire.

Todos: Disfruten el capitulo.


Capítulo 5: Reconciliación, Pelea y Consolación

Normal Pov:

Pocas horas antes en la Torre T Cyborg, Robin y Chico Bestia se dirigían a uno de los pasillos de la torre, doblaron la derecha y centímetros más adelante se toparon con una puerta del lado izquierdo de la pared. El mitad androide abrió la puerta mientras encendía la luz del interruptor, cuando la luz ya se había encendido los tres amigos chiflaron al unísono cuando miraron la enorme habitación invadido de cosas inútiles y cajas vacías o con contenidos. Los tres se miraron mientras se ponían manos a la obra, Cyborg comenzó a sacar las cajas pesadas, Robin sacaba los aparatos de tecnología y otro tipos de armas inservibles, y por el último Chico Bestia quitaba de las esquinas del techo las telarañas. Una vez que terminaron de sacar todo el muladar de cosas inservibles de la –ahora– vacía habitación, los chicos comenzaron a barrer la basura y el polvo del suelo, y limpiar las sucias y polvoreadas ventanas. Cuando por fin terminaron de limpiar toda la habitación decidieron dejarlo así por el momento y a descansar como Dios lo manda, se dirigieron al living y se preparan algo de comer; Cyborg se preparo un gigantesco sándwich, Robin un jugoso bistec acompañado de frescos vegetales y Chico Bestia un tofu.

– Que bueno que terminamos de sacar todas esas cosas de la nueva habitación de Pigeon. – comento Chico Bestia mientras probaba un enorme bocado a su comida.

– Si, pero lo único que nos falta por hacer es preguntarle sus gustos, para que así podamos darle algo de vida a esa habitación. – respondió Cyborg antes de darle un mordisco a su emparedado.

– Me pregunto si Pigeon tendrá los mismos gustos que Raven. – se dijo así mismo Chico Bestia mientras que sus dos amigos arqueaban una ceja.

– ¿Tener los mismos gustos que Raven? ¿Pigeon? – pregunto confundido el chico maravilla.

– Nah, no lo creo. Pigeon y Raven pueden ser demasiado idénticas en su físico, pero eso no quiere decir que a ambas les guste lo mismo. – comento Robin en un tono seguro.

– Tienes razón, bueno chicos por el momento ahí lo dejamos y haber si mañana si Dios quiere continuamos con nuestro trabajo. – dijo el mirad androide.

– Oigan chicos, ya que Pigeon es una de nosotros ¿Dónde dormirá? – pregunto el metamorfo.

– Pues con Starfire o con Raven, aunque dudo mucho que ella quiera. – respondió el chico maravilla mientras tomaba una soda.

– ¿Quién de las dos; Raven o Starfire? – pregunto nuevamente Chico Bestia.

– Raven, Chico Bestia. Tu sabes muy bien que ella no le gusta que nadie este en su habitación. – respondió Cyborg mientras dejaba los trastes en fregadero.

– Pero si yo recuerdo que ayer, cuando Pigeon desapareció y la estuvimos buscando por toda la ciudad, ella se encontraba en la habitación de Raven dormida. – comento el metamorfo.

– Bueno en eso tienes razón bestita, pero hace falta que Raven vuelva aceptar a Pigeon otra vez en su habitación. – en ese momento el mitad se quedo por un momento como ido, que hizo que a los chicos les preocupara.

– ¿Cyborg te encuentras bien? – pregunto Robin algo extrañado.

– Oye viejo qué te ocurre. – dijo Chico Bestia preocupado.

– Eh? Oh, nada. – respondió Cyborg mientras lavaba los trastes.

Después de dos horas y media de esperar a las chicas de su regreso de las compras, los chicos decidieron hacer su rutina; Robin estaba en el cuarto de investigación averiguando que más tramaría Slade después de la batalla que tuvieron con él, o mejor dicho que Pigeon tuvo con el villano psicópata. Y mientras tanto Chico Bestia y Cyborg estaban en el living jugando con el kinect mientras competía quien era el mejor en tener el record más alto e insuperable de todos. Otra media hora después de dejar el juego y el cuarto de investigación los chicos comenzaron a ver la televisión para saber que había de bueno en los canales, en ese momento las puertas del living se abrieron mientras que las risas de Pigeon y de Starfire inundaban el lugar. Los tres titanes miraron a sus compañeras muy alegres y a la vez satisfechas, bueno a excepción quien solamente la notaban algo cansada y aburrida. La arquera y la tamareana dejaron enseguida las bolsas de la ropa en el suelo, mientras se dirigían a la cocina para beber algo después de estar afuera en el calorón.

– Veo que te divertiste demasiado Pigeon. – dijo Cyborg a la joven titán quien se había acabado una botella de un litro de agua.

– Si, la verdad Cyborg es que me divertí mucho. – respondió Pigeon en un tono feliz.

– Se nota mucho, y díganme qué fue lo que hicieron. – comento Robin con curiosidad mientras veía a su novia que no se despegaba ni tantito de Pigeon.

– ¡Novio Robin hubieras venido con nosotras y además deberías ver la ropa que Pigeon escogió para ella misma! – grito muy emocionada Starfire mientras se dirigía en donde ella y su compañera habían dejado las bolsas.

– Y díganme ¿Qué hicieron ustedes mientras que nosotras no estábamos chicos? – pregunto con curiosidad la arquera.

– A pues Cyborg, Robin y yo estábamos limpiando, porque planeamos… - antes de que Chico Bestia siguiera continuando hablando, Cyborg y Robin le cubrieron la boca.

– Estaban limpiando, eso nunca se ve con frecuencia en especial a ti Chico Bestia; ya que tú vives en el muladar que tienes por habitación. – comento sarcásticamente Raven en un tono aburrido, mientras que el joven titán metamorfo se le salía una venita estilo anime en su sien. – Y bien que están ustedes tres planeando y a que se debe que estaban limpiando.

– Ah… sobre de eso… pues… umm… - comenzó a hablar el chico maravilla aunque la verdad no decía nada, más que decir miles de cosas sin sentido.

– Es que lo que Robin trata de decir es… que es una sorpresa para tu hermana. – dijo Chico Bestia mientras se libro del agarre de los dos muchachos.

– Ah! Si eso! – grito Cyborg mientras le seguía el juego a su compañero.

– ¿Y eso a qué se debe? – pregunto Raven sin ninguna emoción en su voz mientras arqueaba una ceja.

– ¿Para mi? – pregunto Pigeon algo curiosa. – ¿Y qué es?

– Como dijo Chico Bestia, es una sorpresa. – respondió el mitad androide mientras le guiñaba su único ojo a la gemela de Raven. Cambiando de tema, ¿Cómo te sentiste en estar con Raven y Starfire en tu primer día de compras, Pigeon?

– Fantástico, como les decía me divertí mucho, Starfire me ayudo mucho en escoger la ropa y los zapatos que están de como le llamaban… así de moda. – comento Pigeon con alegría mientras que una sonrisa de felicidad y cálida apareció en su rostro.

– Se nota que si te divertiste. – respondió Robin sin quitar su mirada de aquella sonrisa de su compañera. – Sin duda alguna Pigeon si se parece tanto a Raven, que digo demasiado, si no fuera por el color y el diseño de su traje; y por su largo cabello ya tendríamos a dos Raven. Además debo admitir que Pigeon se ve linda cuando sonríe, ¿Por qué Raven nunca de esa forma como lo hace su hermana o mi Star?

*Cof, cof* Si no les importa estaré mi habitación. – dijo Raven en un tono molesto y serio.

– ¿Te pasa algo Rae? – pregunto Pigeon preocupado por el comportamiento tan repentino de su gemela.

– Estoy bien. – fue lo único que respondió con frialdad la joven titán antes de salir del living.

– Chicos ¿Qué fue lo que sucedió con nuestra amiga Raven? – pregunto con preocupación y tristeza Starfire mientras dejaba las cosas en su lugar.

– No lo se Star. – dijo Robin en un tono tranquilo pero a la vez preocupado, mientras que su novia se dirigía hacia él para luego ser abrazada por el chico maravilla.

– Sera mejor que vayamos a ver que le ocurre. – comento Chico Bestia mientras que iba a perseguir a su compañera, pero en eso fue detenido por Robin.

– No… será mejor dejarla que este por un momento a solas. – respondió el chico maravilla en un tono tranquilo.

– Rae. – musito Pigeon en un tono de tristeza sin despegar su mirada de la puerta del living. – Raven sé que tú también escuchaste el pensamiento de Robin… y también sé que tampoco no te agrada que nos estén comparando una de la otra.

– Pigeon ¿A dónde vas? – pregunto Robin al mirar a su compañera irse del living.

– Voy a ver a Raven, tal vez necesite algo. – respondió Pigeon mientras casi iba saliendo del living, pero antes de que eso sucediera su líder la detuvo.

– Pigeon será mejor que no la molestes, tal vez ella quiera privacidad en estos momentos.

– Raven solamente menciono que iba a su habitación, yo nunca la escuche mencionar que nadie la molestara. Si ustedes no quieren molestarla esta bien, pero a mi no me ordenen o me digan que no vea a mi propia hermana. – fue lo ultimo que dijo la titán gemela mientras salía del living.

La mirada de los chicos se quedaron asombrados por el comentario de la chica, y ella tiene razón, Raven nunca menciono que nadie la molestara. Después de mucho tiempo Robin siempre pensó que su compañera de batallas quería estar sola, bueno en algunas ocasione, pero jamás se imagino que Pigeon fuera la primera en descubrir que Raven quería que alguien estuviera un momento con ella aunque nunca lo demostraba. En ese momento Chico Bestia y Cyborg sonrieron de oreja a oreja al ver que Pigeon por fin fuera la única en poner en su lugar al chico maravilla después de mucho tiempo.

Pigeon caminaba por los pasillos de la torre buscando la habitación de su hermana, se sentía en ese momento culpable de que alguien comparara a su hermana con ella. Desde que la joven titán tenía memoria de su infancia también a ella solían compararla con Raven, pero eso era una historia diferente. Una vez que por fin encontró la habitación de su hermana gemela, comenzó a tocar levemente con sus nudillos la puerta de metal, pero no había recibido respuesta alguna. Nuevamente toco la puerta pero esta vez fuerte y claro, en ese momento escucho la puerta abrirse mientras miraba su hermana asomarse por el borde de la puerta de su habitación.

– ¿Qué es lo que quieres Pigeon? – pregunto Raven en un tono frio y molesto.

– Yo solamente quería saber si estabas bien Raven. – respondió Pigeon preocupada por la reacción de su hermana.

– Estoy bien, ahora vete que estoy muy ocupada. – comento la chica cuervo ya algo irritada mientras que iba cerrando la puerta, en ese momento la joven arquera le respondió.

– Leer un libro de Edgar Allan Poe no es estar ocupada Raven, sino lo único que tú quieres es evitar las personas que te rodean para no ser lastimada. – la joven chica gótica no pudo evitar sorprenderse ante el comentario de su gemela, que hasta por la sorpresa que tuvo las bombillas del pasillo comenzaron a explotar.

– ¿Por qué? – pregunto Raven.

– ¿Por qué de que Rae? – pregunto confundida la arquera mientras veía a su hermana salir de su habitación.

– Por qué no huyes de mí, por qué no me odias como los demás lo hacen o por qué no temes. – comento Raven en un tono molesto pero a la vez con tristeza.

– Porque no lo quiero hacer Raven, eres mi hermana. Y aunque tu me dijeras que te odie, te tema y que huya de ti… no lo hare. – respondió Pigeon en un tono tranquilo.

– ¿Por qué las personas siempre nos tienen que comparar? – pregunto nuevamente la chica cuervo pero esta con una voz media quebrada.

– Porque somos diferentes Raven. – comento la arquera mientras miraba con ternura y a la vez con tristeza a su hermana. – Somos diferentes en todo nuestros aspectos… no eres la única a quien también comparan Rae… porque a mi también me o hicieron.

– ¿Qué? – se quedo confundida la joven titán gótica. – ¿A ti también te compararon Pigeon?

– Si, cuando vivía… no, mejor dicho cuando vivíamos en Azarath siempre los monjes me compararon contigo Raven. – dijo Pigeon.

– ¿Conmigo? – pregunto Raven confundida mientras que su gemela asentía. – ¿Por qué?

– Porque yo nunca me concentraba en mis horas de meditación, los monjes siempre me decían que alguien como o como tu no deberíamos sentir ninguna pisca de emoción. – comenzó a explicar la joven titán mientras que su voz empezaba a quebrarse. – Un día cuando tu estabas enferma yo me encontraba meditando en templo de Azar, pero en vez de concentrarme en la meditación empecé a preocuparme por ti y en tu salud. Eso hizo que mis poderes comenzaran a salirse de control y también que destruyeran todo lo que estaba en mi alrededor, cuando los monjes se enteraron se enojaron tanto conmigo que hasta me dijeron "al menos estamos orgullosos de tu hermana, ella si sabe controlar sus poderes, en cuanto a ti no eres más que un desastre total".

Raven al escuchar la historia de Pigeon sintió en ese momento una tristeza y a la vez dolor en su ser, ¿Cómo pudieron haberle dicho esos monjes a su hermana? Las lagrimas de la joven arquera no tardaron en salir de sus ojos amatistas, a ella también le dolía que las personas la estuvieran comparando con Raven. En ese momento Pigeon sintió unos brazos delgados alrededor de sus hombros, era su hermana quien la estaba abrazando. La chica arquera comenzó a llorar dolorosamente mientras que ella también le correspondía al abrazo de su gemela. Raven no pudo controlar más sus lágrimas hasta que estas comenzaron a escaparse de sus ojos, ella empezó a llorar silenciosamente mientras escuchaba los hipeos y los gemidos de dolor de su hermana. Mientras tanto en un rincón de los pasillos se encontraban escondidos Robin, Starfire, Cyborg y Chico Bestia; quienes habían estado espiando a la gemelas. La alienígena y el mitad androide comenzaron a llorar al escuchar la historia de Pigeon cuando era pequeña. El chico maravilla quería averiguar más sobre el pasado de sus compañeras, en especial la de Pigeon. Y por el último el metamorfo miro con agrado y a la vez con tristeza a las chicas. Cuando ambas hermanas dejaron de abrazarse comenzaron a secarse sus lagrimas, Raven miro a su gemela y le dijo con voz quebrada.

– Pigeon ¿Por qué nunca me lo dijiste?

– Porque si yo te lo hubiera dicho… te hubieras enojado con los monjes. – respondió con tristeza Pigeon.

– Pero como quiera me lo hubieras dicho Pigeon, ellos no tenían ningún derecho a ofenderte de esa manera. – dijo con enojo la chica cuervo, no con su hermana sino con las personas que la habían ofendido. – Tan siquiera se lo dijiste a Arella.

– No. – comento con voz aun más quebrada la titán gemela.

– Pigeon ¿Por qué… – antes de que Raven formulara su pregunta Pigeon nuevamente le explico algo que jamás en su vida le había comentado a su hermana.

– Cada vez que yo siempre le decía a Arella lo que me pasaba o me decían, ella lloraba. Un día cuando yo me había cansado de tanto meditar salí del templo, en ese momento un grupo de niños estaban en las afueras de ese lugar. Cuando uno de ellos me miro comenzó a insultarme hasta que los otros niños empezaron a burlarse y a insultarme de mi, cuando llegue con Arella le había preguntado que era "una sangre inmunda mestiza". Y lo único que ella hizo fue en abrazarme mientras que lloraba en mi hombro.

– ¿Arella… Arella hizo eso? – pregunto Raven en shock y llena de con función.

– Ella también sufría por nosotras Raven, aunque tú no lo creas o lo veas de la forma en que yo lo veo… Arella siempre le dolía que alguien nos ofendiera o nos hicieran algo malo. – comento la joven arquera.

– Yo… yo siempre creí que Arella no le importaba lo nos pasaba. – dijo en un tono doloroso y llena de confusión la titán gótica.

– Siempre le importamos Raven, siempre lo hizo. – respondió Pigeon mientras se sacaba sus lagrimas.

– Pigeon… – en ese momento Raven fue interrumpida por algo molesto.

*Suena la alarma*

– ¿Qué fue eso? – pregunto asustada la titán arquera.

– Es la alarma; esta nos avisa cuando hay problemas en la ciudad. – le explico su gemela mientras la calmaba. – Pigeon será mejor que te pongas tu traje de combate.

– Umm… Rae sobre de eso, es que mi traje esta sucio. – respondió avergonzada Pigeon.

– Te voy a regalar uno de mis trajes, ya que no me gusta el color blanco. – dicho esto las dos hermanas entraron a la habitación de la joven gótica.

Una vez que ellas dos entraron a la habitación, Raven se dirigió al baúl donde guardaba sus cosas personales y también necesarias. De allí saco un leotardo con una capa con capucha blanca. Se lo entrego a Pigeon y le dijo que se podía cambiar allí mismo en su habitación, antes de que Raven saliera de su recamara le comento a su gemela que la esperaría en el living. Con eso Raven salió de su recamara dejando sola a su hermana para que se vistiera cómodamente. Pocos segundo después la joven titán salió de mientras se dirigía al living donde la esperarían sus amigos y su gemela, cuando llego allí todos la miraron mientras sonreían de oreja a oreja. En ese momento Robin comenzó a gritar su frase "Titanes al ataque", al escuchar a su líder los cinco jóvenes incluyendo al chico maravilla salieron de la torre. Robin salió en su moto. Cyborg en el auto "T", y por el último Chico Bestia –transformado en águila– y las chicas salieron volando –solamente que Pigeon estaba sentada en el aura que hizo Raven en forma circular–.

Mientras tanto en el banco de la ciudad se encontraba Mumbo Jumbo, usando con su varita mágica sacaba el dinero y las cosas de volar de la caja de seguridad, mientras que estos salían usaban su sombrero para guardar el dinero y las cosas valiosas. Cuando termino de hacer su "trabajo" y ya se iba a ir del lugar, fue en ese momento que un boomerang lo distrajo y además que este explotó en la plena cara del mago. Mumbo Jumbo miro con desprecio a los jóvenes titanes quienes estaban bloqueando la puerta del banco, el mago comenzó a mirar a Raven mientras sonreía de oreja a oreja.

– Vaya, vaya, vaya miren quien nos trajo el viento. – dijo burlonamente Mumbo Jumbo. – No es nada ni nada menos que los jóvenes titanes y mi linda asistente.

– Que asistente ni que ocho cuartos. – respondió furiosa Raven.

– Oh, por favor no seas tan ruda, mi querida asistente. – comento el mago azul.

– Chicos, quien es el? ¿Y por qué le esta diciendo a Raven asistente? – pregunto confundida Pigeon, llamando la atención del mago.

– ¿Y tu quién eres? – pregunto Mumbo Jumbo. – Que yo sepa nunca te he visto con estos entrometidos y con mi asistente.

– ¡¿Cuántas veces te tengo que decir que no soy y no me llames asistente?! – grito con furia la chica gótica.

– Volviendo a mí pregunta niña ¿Quién eres tú? – volvió a preguntar el mago mientras miraba a Pigeon seriamente.

– Mi nombre es Pigeon. ¿Y el suyo? – respondió la joven arquera sin ninguna emoción en su voz.

– Yo soy el increíble, el maravilloso, el único, el invisible… – antes de que siguiera hablando el payaso del mago, Pigeon lo interrumpió.

– Disculpe señor, no quiero sonar grosera. Pero a mi no me interesa su persona, solamente quiero que me de su nombre de una vez.

– Niña mocosa que no te han dicho tus padres que no interrumpas a las personas cuando se quieren presentar ante su público. – grito furioso Mumbo Jumbo.

– La verdad no, es más ni siquiera mis padres me educaron; y además a usted que le importa si ellos me educaron a no. – comento la arquera sin ninguna emoción. – Como le había dicho señor no quise ser grosera, así que, seria tan amable de decirme su nombre por favor.

– Bien como decía. Yo soy el increíble mago; Mumbo Jumbo. – dijo el mago mientras hacia una reverencia de agradecimiento.

– Pues la verdad señor usted no tiene pinta de mago. – respondió Pigeon en un tono convencido, mientras que Mumbo Jumbo caía al suelo estilo anime. Haciendo que los jóvenes titanes soltaran una tremenda risa (también incluyendo a Raven).

– Pues aunque no lo creas niña si lo soy, y déjame decirte una cosa que jamás dudes de un mago tan maravilloso como yo. – comento Mumbo Jumbo enfadado.

– En sus sueños será. – pensaron todos al unísono los titanes.
– He visto mejores magos; además con ese traje que usted esta viste parece mayordomo. Sin ofender. – respondió la joven arquera mientras soltaba una tremenda carcajada al igual que sus compañeros.

– Mugrosa mocosa me las pagaras. – grito con coraje Mumbo Jumbo mientras le salía una venita en la sien.

– Menos… charla y más acción… ¡Titanes al ataque! – grito Robin tratando de controlar su risa mientras que todos le obedecían.

– Bueno un poco de show de magia no mataría a nadie. – comento el mago azul mientras se quitaba el sombre de su cabeza. – Y te voy a comprobar niñita que soy el mejor mago de todos y de la historia. ¡Alakazam!

En ese momento Mumbo Jumbo saco de su sombrero una cuerda de pañuelos mientras que estos intentaban atrapar a los jóvenes titanes, Robin al mirar esto dio la orden a sus compañeros que esquivaran aquella cuerda de pañuelos. El mago rechino los dientes de la furia cuan el equipo titán había esquivado su truco de magia, en eso él saco de tu traje el doble de docenas de bombas para después lanzarlos hacia los jóvenes héroes, al ver esto Raven utilizo su aura mientras que hacia un escudo para proteger a sus amigos y a su gemela. Una vez que las bombas chocaron contra el escudo la chica cuervo lo quito, en ese instante Robin comenzó a lanzarle al mago unos boomerangs, pero, Mumbo Jumbo los absorbió con su sombrero. Esto hizo estallar de ira al chico maravilla, no lo pensó ni dos veces y saco de su traje su barra metálica mientras se abalanzaba contra el mago. Lamentablemente aquel mago azul saco de su manga de su manga derecha su varita después esta la convirtió en un ramo de flores haciendo que estas explotaran en el rostro del líder, mandándolo a volar al extremo del banco.

Starfire grito el nombre de su novio mientras miraba con furia al enemigo azul, comenzó a lanzarle con sus starbolts al tirano villano, pero cada vez que ella lo hacia el mago los esquivaba con facilidad. En eso Mumbo Jumbo hizo aparecer de su sombre un juego de naipes, comenzó a barajarlas como todo un profesional, y en un abrir y cerrar de ojos el villano le tiro las barajas a la tamareana haciendo que estas –las barajas– la aprisionaran en una gran montaña de naipes.

Cyborg cambio su brazo a un cañón laser mientras comenzaba a dispararle al insoportable mago azul, en ese momento Mumbo Jumbo comenzó a recitar su propio nombre mientras que unas enormes cierras comenzaron a perseguir al titán mitad androide acorralándolo por todo el banco, Cyborg comenzó a disparar y disparar a las enormes cierras pero estas siempre esquivaban los ataque del androide. En ese momento el titán mayor empezó a disparar uno de los pilares del banco mientras que este se hacia añicos dejando una enorme pieza de concreto en el suelo, el mitad androide lo tomo mientras que comenzaba a abanicar como si fuese un bate de baseball. Cuando las enormes y filosas cierras llegaron hasta él, Cyborg bateo con todas sus fuerzas aquellas herramientas, dejándolas completamente destrozadas mientras que estas caían al suelo.

Mientras tanto Chico Bestia se había transformado en un enorme rinoceronte mientras intentaba embestir al fastidioso mago, el villano azul al ver eso se quito su capa y cuando Chico Bestia estaba a punto de embestirlo, él comenzó a torearlo pero una vez que retiro su capa un yunque gigantesco apareció de la nada mientras que el pobre metamorfo chocara contra el objeto quedando completamente mareado y volviendo a su forma humana.

Raven miro con profundo odio al odioso Mumbo Jumbo, en eso ella recito su conjuro "Azarath Metrion Zinthos" haciendo unas olas con su aura comenzara en atacar al fastidioso villano. Al no ver esto el mago fue atacado por la espalda mientras se había caída de panza, cosa que le causo gracia a la joven titán y a la vez sonreía de forma triunfadora. Mumbo Jumbo al ver la astucia de Raven sonrió de forma maliciosa, se levanto del suelo y comenzó en agitar su varita mientras recitaba sus palabras mágicas "Abracada" en eso aparecieron unas cadenas que comenzaron a amarrar a la chica cuervo mientras que ella trataba de liberarse pero en ese momento una caja apareció y la encerró. Solamente dejando su cabeza y sus pies al aire. El mago agito nuevamente su varita haciendo que esta apareciera una cierra, la cual esta comenzó a cortar la caja donde estaba Raven, justamente cuando la joven titán gótica iba a recitar su conjuro Mumbo Jumbo le cubrió la boca con una mordaza. En ese momento antes de que la herramienta filosa terminara de cortar en dos a la chica, una flecha con un aura blanca penetro la caja junto con el serrucho haciendo que estos desaparecieran al igual que las cadenas que tenían rodeada a Raven.

Chico Bestia al ver a su compañera en estado de shock fue a socorrerla para ver si se encontraba sana y salva, mientras que los demás chicos también fueron en su ayuda, Raven se quito la mordaza de su boca mientras miraba con confusión y a la vez con miedo al ver aquella de su cabeza, sus manos temblaban del miedo que en ese momento sentía al igual que su cuerpo. Antes de que aquella flecha apareciera ya podía sentir los filosos dientes de aquella peligrosa herramienta penetrar en su abdomen. Su respiración era cada vez mas grave que no sentía su propia respiración. Luego en ese instante recordó la flecha, miro a su alrededor y allí fue que miro la dueña de aquella arma. Raven reacciono inmediatamente y comenzó a mirar con desprecio y rabia hacia el insoportable mago, ella se levanto del suelo mientras volvía a su ego de siempre, comenzó a recitar una vez más el conjuro "Azarath Metrion Zinthos" mientras que en eso su aura comenzó a rodear algunos pedazos de enormes concretos y se los lanzaba a Mumbo Jumbo. Robin en ese momento grito inmediatamente a sus compañeros que detuvieran al enemigo ya que estaba por huir junto con el dinero. En ese caso los cinco jóvenes titanes intentaron detener al villano azul pero cada vez que ellos trataban el mago ya tenia un as bajo la manga, Mumbo Jumbo comenzaba a atacar a los jóvenes héroes con sus trucos de magia mientras que uno por uno iba cayendo. Cuando el tenaz y tramposo villano pensó que había terminado con el ultimo sonrió triunfadoramente mientras que se iba a retirar con el botín, pero en ese momento antes de que se dirigiera a la puerta miro que en la entrada estaba una titán más estorbando su única salida para salir del banco.

Al ver a todos sus amigos y a su hermana en el suelo cansados por detener a Mumbo Jumbo, Pigeon lo miro con profundo odio y molestia mientras que él comenzaba a sonreír de manera malévola luego de soltar una carcajada divertida. La joven titán comenzó a sacar de su aljaba una flecha, la coloco en el arco y luego disparo; el mago utilizo su varita mientras recitaba sus palabras mágicas. En eso apareció una mano gigante que estaba apunto de atacar a la chica, pero antes de que eso pasara la flecha que ella había disparado lo había atravesado. Pero lamentablemente no había funcionado, pues ya que solamente le atravesó la tela del guante, Pigeon chaqueo su lengua mientras esquivaba con rapidez los ataques del enorme guante. El mago comenzó a reír de la diversión al ver a Pigeon tratar de vencer al guante, en ese momento el villano dejo de reír cuando escucho el chillido de un ave, las miradas de los jóvenes titanes y de él se quedaron sorprendidas. Pigeon al mirarse acorralada en una de las esquinas del banco –al estar esquivando los ataques del gigantesco fenómeno blanco– saco dos flechas de la aljaba, las coloco en el arco mientras le apuntaba al guante quien ya estaba apunto de atacarla. Respiro y exhalo con tranquilidad y en ese preciso momento disparo justamente aquel monstruo de tela blanca que ya estaba por dar su último golpe final, una vez que disparo aquellas flechas un aura de color naranja rojizo la rodeo inmediatamente. En eso poco a poco aquellas flechas se iban transformando en dos hermosas y majestuosas aves fénix, pero ahí eso aun no termina, las llamas comenzaron a rodear a las bellas criaturas mientras que estas no se quejaban de dolor; es más, ni las llamas no las podían quemar o calcinar. Las miradas de todos los presentes comenzaron a sorprenderse al mirar como aquellas aves empezaron a picotear y a desgarrar al pedazo de tela gigante, mientras que este comenzaba a quemarse rápidamente. Mumbo Jumbo miro con rabia a la chica mientras gritaba con furia su propio nombre "Mumbo Jumbo" una vez más.

En eso la varita transformo una columna de concreto que había utilizado Cyborg al protegerse de un truco del mago, en ese momento aquel enorme pedazo de concreto se había transformado en un remolino de palomas blancas. Los jóvenes titanes al ver ese antiguo truco recordaron aquel momento en que Raven había sido succionada junto con ellos en el sombrero de Mumbo Jumbo. Justamente cuando los cinco jóvenes fueran a socorrer a su compañera al ver aquel remolino rodear a la chica, pero en ese instante se detuvieron en seco, cuando aquel remolino de palomas había rodeado a Pigeon poco a poco se fueron separando de ella dejándola sana y salva, la curiosidad del villano y de los héroes se quedaron confundidos al ver que aquellas aves ya no la estaban haciendo nada a la joven titán.

Pigeon comenzó a señalar a Mumbo Jumbo mientras que aquellas aves vieron a lo que era su dueño de la magia, en ese momento la arquera murmuro un "atáquelo" mientras que las palomas comenzaron a atacar al mago. Con esto el villano azul se distrajo debido a los picoteos de las aves que no se había dado cuenta que había tirado su varita. Pigeon saco una vez más una de las flechas de la aljaba, la coloco en el arco y luego disparo. Las miradas de los jóvenes titanes miraron con horror y a la vez llena de sorpresa a Mumbo Jumbo que estaba en shock y a la vez temblaba de miedo, aquella flecha que había sido lanzada por la hábil arquera le había perforado y a la vez quitado el sombrero al mago, mientras que esta cosa había terminado estampándose contra la pared. Pigeon comenzó a caminar hasta pasar a un lado del villano, quien todavía se encantaba en estado de shock. La titán arquera recogió la varita del mago y luego nuevamente camino tranquila hasta donde se encontraba el sombrero del malvado sujeto, una vez que llego allí retiro la flecha de la pared junto con la fuente de poder del mago.

Por poquito y no le atino. – pensó la joven arquera mientras miraba con preocupación al villano quien ya se encontraba en su verdadera forma; la de un civil.

– Oye niñita acaso estas loca pudiste haber lastimado a alguien con esa cosa. – grito con furia y a la vez con miedo Mumbo Jumbo.

– No exagere, y además fue usted quien comenzó a atacar a mis amigos, a mi hermana y a mi. – respondió con tranquilidad Pigeon.

– ¿Hermana? Yo ni siquiera la conozco, es más ni siquiera se quien es esa mocosa. – replico el mago.

– ¿A quien le dices mocosa, payaso mugroso? – comento furiosa Raven mientras que le salía una venita estilo anime de su sien.

– No puede ser. Raven ¿A quien más no le has dicho que yo soy tu hermana? – pregunto la joven arquera a su gemela mientras comenzaba a masajear la fuente de su nariz.

– Además de ellos y de este patán de pacotilla a nadie más. – respondió la chica cuervo en un tono aburrido.

– Un… no quisiera molestar pero alguien me podría decir que demonios esta pasando aquí. – dijo algo irritado y molesto Mumbo Jumbo.

– ¿Y entonces por qué no se lo has dicho a alguien? – pregunto furiosamente Pigeon.

– Pues no es mi problema de que nadie me haya preguntado sobre mi pasado, es más, ni siquiera el inútil de Slade sabia de tu existencia y eso que él trabajo con padre, Pigeon. – se explico Raven elevando su tono de voz.

– ¡¿Qué? ¿Ese sujeto trabajo para el innombrable?! – exclamo con sorpresa y a la con enojo la arquera.

– ¡Lo volveré a decir una vez más. ¿Qué demonios esta pasando aquí?! – pregunto desesperado el villano.

– ¡TE QUIERES CALLAR DE UNA VEZ! – gritaron al unísono ambas gemelas mientras que el pobre Mumbo Jumbo asentía con miedo.

– ¡Policía no se muevan! – gritaron el escuadrón de policía mientras que apuntaban con sus pistolas a las titanes y al villano.

– Vaya hasta que por fin llegan estos flojonasos de la ley. – musito con enfado Raven.

– Buen trabajo titanes estamos muy agradecidos con ustedes. – respondió el oficial hacia el líder de los titanes, mientras que sus compañeros uniformados arrestaban al malhechor.

– Umm... la verdad no fue nada, es más, a quien deberíamos estar agradecidos es con Pigeon. Ella misma detuvo a Mumbo Jumbo. – dijo Robin mientras señalaba a su compañera, quien estaba algo sonrojada en ese momento, pero como traía su capucha puesta nadie lo podía notar.

– Muchas gracias señorita, usted es una valiente heroína. – comento el policía.

– Umm… la verdad no fue nada oficial, solamente sigo las ordenes de nuestro líder. – respondió Pigeon en un tono avergonzado, causándole en ese instante a Robin un leve sonrojo.

– Y espero que siga así señorita, tiene suerte de estar con los jóvenes titanes. – dijo el uniformado. – Y n cuanto a ti Mumbo Jumbo vas a estar un largo tiempo en la cárcel. ¿Tienes que decir algo al respecto?

– Si. – respondió con odio el villano mientras miraba a los jóvenes titanes en especial a Pigeon. – Tu niña, quítate la capucha. Me molesta las personas que tengan que copiar el vestuario de mi asistente.

– Oye ten más respeto con… – antes de que Chico Bestia siguiera defiendo a su compañera, ella lo detuvo.

– Tranquilo Chico Bestia, si este hombre desea ver quien soy en verdad con mucho gusto la hare. Pero solamente lo hago porque ya me estoy hartando de que las personas me estén confundido con una fan. – comento con tranquilidad la chica arquera. Pigeon se quito la capucha mientras que la mirada del malhechor quedo en estado de shock al igual que algunos policías. – ¿Sorprendido?

Mumbo Jumbo no podía creer lo que estaba viendo en ese momento, miro primero a Raven y después a Pigeon. "Son tan idénticas", "son gemelas" esas palabras resonaban cada vez más y más en su cabeza, el anciano mago ni si quiera se había dado cuenta de que los oficiales ya se lo llevaban fuera del edificio. Mientras que los seis héroes liberaban a los civiles, una vez que terminaron con su trabajos los jóvenes titanes regresaron nuevamente a la torre "T" totalmente cansados después de la difícil batalla con el mago azul.

Cuando los seis jóvenes héroes llegaron se fueron al living mientras se sentaban en el sofá, en ese momento los chicos –Robin, Cyborg y Chico Bestia– comenzaron a platicar con Pigeon acerca de la batalla y de la expresión que había puesto el maleante cuando fue derrotado en cuestión de minutos y a la vez cuando apenas se había dado cuenta de que ella y Raven eran gemelas. Raven sonrió levemente al recordar aquella expresión que había puesto Mumbo Jumbo. Starfire se dirigió a la cocina mientras les decía a los chicos que iba a preparar un banquete tamareano después de una batalla triunfante. Pigeon al mirar las miradas de sus compañeros y la de su hermana de enfermos se quedo confundida, en ese momento Robin se dirigió con Starfire mientras le decía que en vez de hacer ese banquete tamareano mejor ordenarían unas pizzas, todos opinaron lo mismo mientras que la mirada de la joven arquera estaba llena de confusión.

Una vez que ordenaron las pizzas y estas llegaron 20 minutos después todos, incluyendo Pigeon, se reunieron en la mesa del living y comenzaron a comer gustosamente. Robin, Starfire, Cyborg y Raven empezaron a comer cada quien una rebanada de piza de peperoni mientras que Chico Bestia comía una vegetariana. Pigeon miraba las cajas de pizza y a la vez a sus amigos y a su hermana. Dio un suspiro mientras tomaba una rebanada de pizza vegetariana, las miradas de los cuatro jóvenes miraron algo confundidos mientras que el metamorfo la miraba con satisfacción y felicidad. La joven arquera comenzó a morder lentamente la pizza mientras saboreaba aquel sabor de la comida.

– No sabe nada mal. – comento la chica en un tranquilo.

– Prueba el de peperoni, es mucho más delicioso que la vegetariana. – respondió Cyborg mientras le acercaba la caja que contenía la pizza de peperoni.

– Cyborg no obligues a Pigeon que como eso, es asqueroso. – replico Chico Bestia mientras recibía una mirada amenazadora de parte del mitad androide. – Pigeon no le hagas caso a Cyborg, nadie te puede obligar a comer eso.

– No exageres Chico Bestia, Cyborg solamente le estaba ofreciendo algo de pizza de peperoni, no la esta obligando que coma eso. – dijo Robin mientras se le colgaba una gotita de sudor estilo anime en su nuca.

– ¡Pero contiene carne! ¡Carne, Robin! ¡Entiendes a lo que trato de decir! – exclamo el metamorfo casi intentándose arrancarse los cabellos de su cabeza.

– Pigeon no le hagas caso, tu puedes comer lo que tu quieras. – respondió el mitad androide en un tono burlón. Los chicos al no tener respuesta de su compañera miraron el lugar donde se encontraría la joven sentada, pero al ver el lugar vacío de su amiga no se habían dado cuenta de que ella ya se había ido. Casi sentían que se le subían los colores al rostro de la vergüenza.

– Si se preguntan donde se encuentra Pigeon, ella se fue junto con Starfire en su habitación. – comento Raven en un tono aburrido y tranquilo. – Estaré en mi habitación por si alguien pregunta.

Dicho esto la joven titán se retiro de la mesa mientras salía del living, iba a dirigirse directamente a su habitación en ese momento cuando cruzo la habitación de Starfire se detuvo bruscamente, dentro la recamara de la tamareana se encontraban ella y Pigeon mientras conversaban de sus cosas personales. La joven arquera comenzó a preguntarle a su amiga por qué razón había dejado Tamaran, Starfire le sonrió cálidamente mientras le explicaba que la fue porque no quería dejar a su equipo en especial a Robin. Pigeon soltó una leve risa al escuchar la respuesta de la alienígena, en ese momento Starfire le había preguntado a la joven arquera por qué ella podía expresar sus emociones sin que sus poderes destruyeran las cosas que tenia a su alrededor. La joven titán arquera comenzó a ponerse nerviosa, en ese instante le explico con tranquilidad que cuando le habían informado que su padre había sido derrotado por su hermana, ella ya y Raven ya eran libres de expresar sus sentimientos sin que tuvieran ningún problema con sus poderes.

Raven se quedo sorprendida ante el comentario que hizo su gemela, en ese momento había recordado que el día en que su hermana apareció un remolino de emociones la habían invadido todo su ser. Eso quería decir que ella ya era libre al igual que Pigeon, ninguna de las dos seria manipuladas por su padre ni por nadie más, y además que ya no necesitarían de la meditación para controlarse. Bueno de vez en cuando para relajarse después del entrenamiento o de una batalla. Raven siguió escucho escuchando la conversación de las chicas hasta que llegaron a tocar el tema de Blackfire; la hermana mayor de Starfire.

– Oye Star ¿Tienes hermanos o hermanas?

– Si… tengo una hermana mayor y un hermano menor, se llaman; Komand'r y Ryand'r. – respondió Starfire en un tono tranquilo mientras que sonreía forzosamente.

– ¿Dime como son? – pregunto nuevamente la joven arquera.

– Bueno Komand'r o mejor dicho Blackfire como se traduce aquí en la tierra, es mucho más mayor que yo. Ella tiene el cabello negro y su color de ojos son violetas. – siguió describiendo la princesa de Tamaran. – Ryand'r se traduce en este mundo como Wildfire; todos me han dicho que él se parece tanto a mi pero no tanto, ya que mi hermano menor es mucho más fuerte que yo o que nuestra hermana. Blackfire y Wildfire al igual que somos las princesas y el príncipe de Tamaran. Mejor dicho que mi hermana era la princesa.

– ¿Era? – dijo algo confundida la titán. – ¿Le sucedió algo a tu hermana?

– Umm… es una historia muy larga. – respondió Starfire nerviosa.

– Tenemos todo el día Starfire, es más, que te parece si me quedo el día de hoy a dormir aquí en tu habitación. – comento Pigeon en un tono de animo.

– ¡Oh, es una excelente idea Pigeon! Será como unas pijamas de fiesta. – grito emocionada la titán alienígena.

– Umm… no querrás decir una pijamada. – dijo confundida la joven arquera mientras se le colgaba una gotita de sudor estilo anime de su nuca.

– Si eso una pijamada. – comento la tamareana. – ya veras que nos divertiremos mucho nos pintaremos las uñas de varios colores, nos peinaremos y hablaremos de nuestras cosas favoritas.

– Umm… si. – respondió Pigeon nerviosa por el comportamiento de su amiga.

– Ah! Te estaba contando acerca de mis hermanos, o mejor dicho de Blackfire; veras cuando mi hermana me visitó por primera vez aquí en la tierra la verdad estaba muy feliz de volver a verla. – comenzó a explicar Starfire mientras que sonreía de una manera forzosa y cada vez su voz se iba apagando. – No paso mucho tiempo y Blackfire comenzó a ponerse más y más competitiva, distante y fría conmigo.

"Además de que ella me hacia eso... me había culpado de que yo había robado una gema que ella misma había robado. Cuando recibí una carta de Galfore, mi "k'norfa"; la persona quien siempre ha cuidado de mi y de mis hermanos desde que éramos unos "bumgorf", que tenia que regresar a Tamaran por mi compromiso. Cuando llegue a mi planeta ahí fue que me entere que Blackfire se había proclamado por si misma como la Gobernante de Tamaran. E incluso descubrí que aquel compromiso que ella había organizado era toda una farsa, solamente porque Blackfire quería más y más poder para controlar toda Tamaran y deshacerse de mi"

– ¿Cómo te pudo hacerte eso? Y más que es tu hermana, tu sangre y tu familia. – respondió en shock Pigeon.

– Y lo peor de todo es… que yo no siquiera puedo perdonarme por lo que le hice a mi hermana. – dijo la joven titán tamareana en un tono de tristeza mientras que sus lagrimas comenzaban a salir de sus ojos. – Yo la desterré de Tamaran, a mi propia hermana.

– No llores Star. – comento la joven arquera tratando de calmar a su amiga.

– Soy la peor hermana menor de toda la galaxia. – se critico a si misma la princesa de Tamaran mientras rompía el llanto.

– No, no lo eres Star. Mira sé que aun no te conozco lo subiente, pero lo que veo en ti es que eres una chica de bondadosos y de puros sentimientos. Ven aquí.– respondió Pigeon en un tono dulce y a la vez calmado, mientras que abrazaba a su amiga para calmarla. – Todo esta bien Starfire, solamente que en este momento te duele al recordar todo lo que te hizo tu hermana en el pasado. Deja escapar toda esa tristeza y dolor que siempre has guardado en tu interior.

– Pigeon… – en ese momento Starfire chillo mientras correspondía al abrazo de su amiga. – Algunas veces… hubiera preferido que mi hermana fuera más como Raven o como tu… ustedes dos tienen suerte de que se tienen una a la otra… como me hubiera gustado que Blackfire fuera más así conmigo.

– Llora todo lo quieras Starfire, desahógate amiga, deja salir todas esas lagrimas que has estado guardando por mucho tiempo. - respondió la joven arquera mientras consolaba a su amiga.

Raven aun seguía escuchando la conversación de Starfire con Pigeon, en ese momento sentía que ella tenia un nudo en la garganta. Podía sentir la tristeza y el dolor de su compañera, mientras que por un lado de su hermana podía sentir la preocupación, la tristeza y a la vez el cariño que ella misma estaba liberando. La joven gótica se retiro de la puerta de la habitación de Starfire mientras aun podía escuchar los llantos de su amiga, una vez que llego a su habitación y entro en esta se acercó al librero y de allí saco nuevamente el cofrecito. Abrió la pequeña tapa y saco el hermoso collar de forma de paloma mientras se dirigía a su cama a sentarse. Aquella sensación que había sentido en las afueras de la habitación de la princesa de Tamaran, recordó aquella vez esos sentimientos que ella misma había sentido cuando su hermana la habían separado de ella; de su lado.

–Starfire tiene razón… siempre hemos estado juntas… aunque no sea en físico pero si mental, Pigeon. – se dijo así misma Raven mientras observaba con tristeza y a la vez con cariño el collar de su gemela. – Esta vez te prometo Pigeon, te prometo que nada ni nadie te hará daño esta vez. Lo prometo.


Cyborg: Y aquí terminamos por hoy.

Pigeon: Espero que les haya gustado.

Starfire: La verdad a mi si me gusto y mucho

Robin: Si… aunque es una lastima que Queen-Werempire no este aquí para despedir este capitulo.

Cyborg: Ni tampoco Chico bestia, debo admitir que aquí no hay nada de diversión sin él.

Raven: Pues para mi si lo es, por una vez en la vida le agradezco a Queen-Werempire se la haya llevado a Viena.

Pigeon: Raven, Queen-Werempire no se lo llevo. Él se oculto ya que temía que le hicieras daño.

Raven: Pues que bueno, porque cuando regrese no sabes como le va ha ir ese idiota.

Robin: ¿Lo golpearas? -.-'

Raven: Si

Pigeon: ¿Lo regañaras? -.-'

Raven: Si

Starfire: ¿Le vas a llamar la atención por destruir la ventana de tu habitación? -.-'

Raven: Si

Cyborg: ¿Le darás un beso en los labios de bienvenida? ;D

Raven: Si… q-quiero decir NO. Ò/Ó

Cyborg/Robin: Raven y Chico Bestia sentados en un árbol B.E.S.A.N.D.O.S.E.

Raven: ¡Cállense! /

Starfire/Pigeon: No olviden comentar