LOS PERSONAJES SON DE NICKELODEON, LOS DEMAS SON DE MI PROPIA IMAGINACION


Capitulo 3

Sentimientos

Bolin, el jefe de policía, ya estando por casi sus cuarenta años permanecía con la juventud en el rostro, no dejaba de hacer bromas a sus compañeros como alguna vez lo hizo Sokka del primer equipo Avatar.

Tenía una buena vida, pero que digo… ¡demasiado buena! Uno no puede decir lo contrario pues es parte de la autoridad del gobierno con un buen sueldo, comprarte la fortuna de su esposa –la cual ni siquiera toca, pues nunca fue de esos avaricioso-, una mujer que fue y sigue siendo la más hermosa entre todas; Asami Sato, dueña de las industrias futuro.

Incluso tuvieron juntos una hermosa hija, Dia Sato, llamada así en honor a la fallecida madre de Asami. No puede quejarse y jamás lo hará, ama a su mujer, su hija, todo a su alrededor… pero había solo una cosa que lo tortura en sus pensamientos…

"¡Jefe! ¡Hiroshi Sato ha escapado!"

Palabras que nunca tuvieron solución, buscaron días, meses… años, pero ni rastros. Incluso llegaron informes por parte de la Capital de la Nación del Fuego de que ahí se encontraban, con una base secreta la cual ningún maestro tierra a podido encontrar. Lin fue en una ocasión a ayudar… los resultados no fueron favorables.

Poco tiempo después de que Lin volvió de su excursión en aquella gran nación, a sus oídos llegaron rumores de que Korra y su hermano fueron a la Capital en busca de la base. Aun no sabe si han regresado al Polo Sur con vida… nadie le informaba nada, sabe algunas cosas, si. Pero no demasiado.

Ahí estaba el, caminando sin rumbo fijo en los pasillos de su mansión, con toalla en mano para limpiarse el rostro que estaba lleno de sudor y de paso darse una ducha larga. Pero oyó un ruido de llantas siendo detenidas en el asfalto, pudo oír unos tacones y sonrió, sabía que era su esposa.

Y no se equivoco.

-¡Señora Sato! ¡Señora Sato!

Periodistas, en la entrada de su casa, no los soportaba pero vio como unos guardaespaldas protegían a su mujer de cualquier golpe, pues una vez resulto herida por un golpe leve en la cabeza provocada por una cámara.

Ella solo mostraba una sonrisa falsa y seguía caminando hasta cerrar la puerta detrás suyo, suspiro y se quito los lentes de sol que tenia ene se momento. Al ver a su esposo solo le mostro una sonrisa cariñosa y fue con él para darle un beso en la mejilla, Bolin solo le sonrió y le devolvió el gesto.

-¿Qué tal la junta? – Solo comenzó a reír por el gesto de aburrimiento de Asami – venga, no creo que haya sido tan aburrida.

-Oír a esos viejos del Reino Tierra diciéndome que hacer con mi empresa no me agrada mucho cariño – ella le acaricio la barba corta que tenía en el mentón, raspaba un poco pero a ella le gustaba hacerlo - ¿y Dia? Tengo que darle su regalo de cumpleaños a mi niña.

-Está en su habitación, la invite a que entrenara conmigo su metal control pero no tenía ganas… se veía muy pensante.

-¿Pensante?... ¿en qué modo?

-Ya sabes… estaba en su mundito.

Asami tuvo una pequeña idea de lo que le sucedía a su pequeña, su única hija, la quería demasiado y le preocupaba, quería estar con ella lo suficiente, sin perder ni un solo segundo, Asami tenía la impresión de que algún día su padre volviese a su hogar he intentase matarla.

-Cariño subiré a para hablar con ella, tengo una reservación en un nuevo restaurante y deberíamos ir los tres, para festejar su cumpleaños… - olio el "dulce" aroma de su esposo – anda, ve a lavarte topo – solo comenzó a reír cuando Bolin le dio varios besos en la frente.

-Suerte con nuestra prodigio – se despidió y fue a darse una ducha, dejándola sola.

Asami solo sonrió, a veces con esos gestos parecían un par de jóvenes tortolitos en pleno verano. Suspiro y tomo camino para dirigirse a la habitación de su hija.

Cuando llego toco la puerta con delicadeza, oyendo una voz femenina y dulce diciendo "Pase" abrió la puerta sin apuros y se encontró con la imagen de su hija sentada en una silla que estaba frente a la única ventana de su habitación –la cual tenía una agradable vista de la ciudad-, aparte de ello jugaba con una piedra curiosa que le dio su abuela Lin, la cual le dijo que le perteneció a su madre la bandida ciega Toph Bei Fong.

-Buenas tardes mi niña – la joven de la habitación se sobresalto y volteo a ver a su madre.

La verdad, si uno las veía ahora, diría que la joven Dia es la viva imagen de su madre Asami, con el cabello largo y ondulado como el carbón, muy bien maquillada dándole un toque elegante y piel blanca. Solamente que ella heredo los ojos verdes esmeralda brillantes de su esposo, Bolin y mucha de la personalidad de el cuando joven.

Eran iguales pero distintas a la vez.

-Hola ma – siguió jugando con la piedra cambiándola de forma.

También otra cosa que heredo de su padre, fue el poder sobre la tierra, ahora entrenaba constantemente con su padre y con Lin, pero raramente intentaba hacer Metal Control, cosa que ella desea controlar a la perfección, pero tuvo una mala experiencia de pequeña intentándolo.

-Mi niña – fue donde ella y la abrazo con fuerza, justamente como hace unas horas Bolin la abrazo, con demasiado cariño y amor – feliz cumpleaños.

-Gracias mami – le correspondió el abrazo.

No paso ni un minuto para que Asami la bombardeara con preguntas sobre su estado pensante.

-¿Qué tienes?

-Nada – sabia que ella no podía mentir, desde pequeña nunca pudo hacerlo.

-¿Segura?... ¿no piensas en algo o… en alguien? – pudo ver como su hija se sonrosaba un poco – lo sabía, ¿Quién es el afortunado?

Dia tardo un poco en hacer una respuesta que no revelara mucho, no conoció muy bien a Chen y ya estaba pensando en ir demasiado lejos con él a su lado, como una pareja casada. Puso en orden sus ideas y dijo:

-Nadie, solo vi unos patos-tortugas en el parque… - su voz la traiciono, a como la oía Asami se oía nerviosa.

-Dime mi niña, ¿Quién es? – Dia solo tomo aire.

-Es un chico de ojos azules brillantes… - hizo un sonido de pequeña enamorada – es tan apuesto y es agradable.

-Se ve que te tiene de un hilo – solo comenzó a reír por lo bajo - ¿Cuándo se conocieron?

-Saliendo de la comisaria, no nos fijamos y tropezamos – omitió algunas partes del suceso.

-Que lindos – solo pensó en ello.

Nunca pensó que su hija tuviera esos pensamientos por un chico que acabase de conocer, aun que no podía quejarse, ella tuvo los mismos sentimientos cuando conoció a Mako, su ahora cuñado.

-Dime… ¿cómo se llama?

Dia iba a responder pero Yan, el mayordomo principal toco la puerta y al recibir el permiso de Asami entro, dejando ver que detrás de él se encontraba Bolin, muy bien vestido por cierto. Poseía puesto un traje negro con una pañoleta en el bolsillo delantero color verde, el mismo de sus ojos.

-¿A dónde vamos? – pregunto Dia.

-Vamos a un restaurante nuevo mi niña – le dio un beso en la frente – por tu cumpleaños.

-No era necesario.

Y eso pensaba la joven Sato, no le gustaba mucho las cosas lujosas a pesar de estar rodeada de ellas, heredo la humildad de su padre y su madre, que a pesar de disfruto de los lujos que le dio Hiroshi en sus tiempos.

No tuvo más remedio que aceptar la invitación propuesta por su madre y se arreglo, saliendo así con ellos ya muy bien vestidos al nuevo restaurante, a festejar sus diecisiete primaveras.

(lolololololololololol)

Mientras que en otra parte, bastante lejos más bien… se encontraban, en la Capital de la Nación del Fuego, un puñado de soldados de la nación en posición de ataque, ya todo estaba obscuro a pesar de que aun estaba el sol en pleno atardecer. Los arboles mostraban hojas doradas brillantes y oscuras. En un claro precisamente iban los soldados, hasta que encontraron ahí en medio una carpa que estaba rodeada de cajas de gran tamaño. Pudieron oír algunas voces procedentes de la cabaña y sin dudarlo atacaron como se les fue indicado por su líder.

La carpa estaba en llamas, hasta que al final se desintegro por completo convirtiéndose en cenizas y los soldados rodearon lo que antes quemaron.

-Bien hecho… - dijo una voz masculina, casi igual al tono de voz de Bolin pero más profunda – investiguen el contenido de las cajas…

Los soldados obedecieron al mandato y comenzaron a abrir las cajas para ver su contenido, guantes eléctricos de los Igualitarios y otras armas nuevas, pero nada más, no había ningún indicio de que alguien estuviese antes ahí dentro en la carpa, ningún trozo de papel donde indique el escondite secreto de Hiroshi.

El que al parecer era el líder del equipo de maestros fuego solo gruño con enojo, ya habían pasado muchos años, demasiados para su gusto para que no encontrasen nada. Se alboroto el cabello y deseo estar haciendo otra cosa que buscar algo sin pistas.

-¡Señor!

Volteo a ver a un soldado que pedía permiso para hablar, el se lo concedió y el soldado comenzó a hablar.

-Nos llegan informes de que un grupo de Igualitarios se acercan a un pequeño pueblo que está cerca de la Capital… ¿Qué hacemos?

-Pues, ¿Qué más?... ¡Todos! ¡A sus puestos!

Y partieron, no antes sin encontrarse con otro grupo de soldados pero esta vez liderados por una mujer, con ropas muy diferentes a las de la nación y se podía ver un poco de su piel, obscura.

El líder se acerco a ella para mirarla a sus ojos.

-¿Consiguieron algo? – pregunto la mujer, que podría tener la misma edad que el hombre, el movió la cabeza en negación.

-No… - dio un golpe fuerte al árbol más cercano, casi le sangran los nudillos.

Ella paso su mano por su espalda y trato de calmarlo, no le gustaba verlo ene se estado.

-Es la millonésima vez que buscamos y no hay nada… ¡estoy harto!

-Yo también pero… no podemos hacer mas… - miro el suelo con lastima.

El viro su vista donde los ojos de la mujer, la tomo del rostro sin que le importasen que los soldados los viesen y le dio un beso fugaz, ella no tardo en responderle, pero por la situación pararon casi a los pocos segundos.

-Te lo Prometo… te prometo que volveremos con ellos – le dio de nuevo un beso pero rápido y la vio a esos ojos azules brillantes que tanto le encantaban – seremos una familia de nuevo Korra, de eso estoy seguro.

(lolololololololololol)

En la Ciudad Republica, Lin Bei Fong tenía una junta importante, no era exactamente con los concejales pero Tenzin se encontraba ahí y también una joven con ropas color rojo, eso solo delataba que provenía de la Nación del Fuego.

-Deja si entendí… - Lin sacudió su cabeza confusa y volvió a ver a la joven – dices que el Señor del Fuego Iroh quiere que vayamos a la Capital… ¿verdad? – la joven asintió - ¿Por qué?

-Desde que la Avatar llegase junto a su esposo a la Capital, los Igualitarios se han mantenido al margen y no se han mostrado…

-¿Después de tanto tiempo? – la joven asintió ante la duda del maestro aire.

-Me pidió que viniese para pedirles en su nombre que nos acompañasen en su captura, originalmente se lo pediríamos al señor Bolin pero él tiene obligaciones en la Ciudad… - tomo un poco de aire – Hiroshi no se ha dejado ver y la búsqueda es demasiado difícil, los ancianos del consejo dicen que se ha escapado y está en otros reinos como el Reino Tierra, pero aun siguen atacando a pequeños pueblos y nos preocupa la situación…

-Te entendemos – dijo Tenzin mientras se acariciaba su barba gris.

-Así que, la oferta está en pie… pueden venir cuando desean, son bienvenidos al palacio y a la nación.

-Hablas con demasiada seriedad para hablar de algo que te asustaría… - le dijo Lin.

La joven era un poco alta, delgada y su cabello negro lo tenía hasta la mitad de la espalda, un flequillo recto se mostraba en su frente y sus ojos negros brillaban un poco por las luces de la habitación. Lo más característico y curioso de su apariencia, era el sujetador de pelo que tenía en su cabello, el cual, solo se le permitía usar a los herederos al trono.

-Desde que tengo memoria me han criado para tomar las cosas con seriedad, después de todo soy la siguiente en ser coronada como mi Padre y alguna vez mi Abuela lo hicieron – su voz era fría, pero no asustaba a grandes maestros como Lin y Tenzin.

-Liang… ¿ya debes partir?

Tenzin pregunto aquello pues vio como algunos soldados le pedían que se pusiese una capa y le pedían que partiese, ella solo asintió.

-Debo volver cuanto antes… lo volveré a decir, son bienvenidos cuando sean en la Capital.

-Eren muy amable – la alago – pero rechazaremos tu oferta – dijo al ver como Lin afirmaba a lo dicho por el – tenemos cosas pendientes…

-Además de mocosos que vigilar… - dijo Lin mientras fruncía el ceño de tan solo pensar en los hijos de la Avatar.

-¿Mocosos? – la curiosidad invadió a Liang, la hija mayor de Iroh II.

-Los hijos de la Avatar se están hospedando por un tiempo en el templo y por lo tanto visitan la ciudad con frecuencia… - sonrió un poco al recordar a la joven Katara y Chen – han vivido la mayor parte de su vida en el Polo Sur, así que no están acostumbrados a tanto ruido.

-Eso es seguro, después de todo de estar en un lugar con tormentas de nieve llegaron a un lugar donde los autos son lo más normal.

-Exacto.

-Bueno, debo irme… ha sido un gusto conocer a grandes maestros e hijos de héroes – hizo una reverencia y dio media vuelta, para así irse siendo custodiada por soldados.

(lolololololololololol)

Katara se encontraba jugando con los lémures voladores del templo, observaba con una sonrisa en el rostro como los animales volaban a su alrededor, le encantaría volar, peor ella solo sabia quemar cosas. No es que no le gustase su poder, al contrario, lo adora… es algo que la mantiene conectada a su padre.

Ahora que sabe que él es un Maestro Fuego se siente más aliviada, a veces pensaba que era adoptada pues ella tenía los ojos dorados y no azules como se acostumbraba en ambos Polos. Aun que descartaba esa idea varias veces pues su hermano era todo lo contrario a ella, piel blanca y ojos azules, toda una locura.

Ella seguía riendo cuando oyó la llegada de cierto maestro que mantenía su mente ocupada desde que llego a la Ciudad, volteo a verlo y el solo le sonreía. No sabían que decirse, hace poco le ofreció llevarla de paseo a la ciudad y mostrarle lugares muy hermosos, ella acepto pero eran solo los dos, sin nadie más…

Solos.

La peor situación, ¿Por qué? Simple, apenas se conocían y la situación no era tan buena, había probabilidades de que Chen, los siguiera, pero lo curioso es que no lo ha visto en todo el día, era el momento.

-¿Lista para el paseo? –dijo el rompiendo así el hielo, ella asintió sonriendo – ¡vamos!

Dijo feliz, eso le hizo un poco de gracia a Katara, Rohan podría ser mucho mayor que ella pero aun tenía esa aura de un niño, claro, era apuesto a pesar de ser calvo, puede que alguna chica en el paseo intente coquetearle, de tan solo pensar en ello se ponía celosa.

¿Yo celosa? Pff… solo debió ser el hambre pensó para sí misma al tener esos pensamientos.

Aun que no dudaría en lanzarle una bola de fuego a una chica que se acercase a Rohan, sonrió para sí misma y Rohan le ofreció la mano cuando estuvieron debajo del arco de madera estilo chino que daba la entrada al Templo Aire.

Lo miro confundida y el solo le sonrió con un pequeño sonrojo en sus mejillas.

-Vamos volando, sujétate de mi cintura.

Ella se sonrojo por completo pero le hizo caso, acepto su mano y le indico donde debe de sujetarse, cumplió con lo que le decía y al final el utilizo su planeador, abriéndolo y luego con un movimiento salto para luego ser llevados por el mismo aire.

Katara al sentir sus pies flotando se asusto un poco y se sujeto con más fuerza a Rohan, cerró los ojos con fuerza, deseando no mirar hacia abajo.

-Abre los ojos… - le susurro el provocando un escalofrió en la maestra fuego.

Lo dudo pero al fin y al cabo lo hizo y se llevo una hermosa sorpresa, tenía ante sus ojos una hermosa vista hacia la ciudad, el atardecer daba unos colores dorados y rosados al agua y los rascacielos daban más esplendida la vista. Ella sonreía, nunca había visto una vista así, aun que no se podía comparar con los atardeceres en el hielo.

Rohan miro por el rabillo del ojo a Katara, mostro una media sonrisa, nunca se imagino que se podría sentir así por alguien y mucho menos por alguien menor que ella, pero se comenzó a reír en su interior, su abuelo era cien años mayor que su abuela, eso era más alocado que lo suyo con la morena sujetada a su cintura.


¿Les gusto? espero que si :D estuve muy inspirada y tambien loe stoy para los siguientes capitulos, lamento si hubo una que otra falta de ortografia y como se habran dado cuenta, puse como un "parrafo" para escenas diferentes en el capitulo, de ahora en adelante la usare para todos los fics cuando se me sea necesario xD para no confundirlos pues me han llegado mensajes con el tema.

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