¡Que idiota te hace el amor!

Un pacto para vivir,odiándonos sol a sol, revolviendo más, en los restos de un amor…

(…)

Escapando a un mismo lugarcon mi fantasía, buscando otro cuerpo,otra voz, fui consumiendo infiernos, para salir de vos…

(Un pacto – Bersuit)

No tenía sentido. El mundo últimamente no tenía sentido. Su puta vida y sus malditas acciones no tenían sentido.

Si alguien le hubiera dicho dos meses atrás que haría lo que estaba haciendo y sintiendo, hubiera recibido un merecido puño de fuego en el medio de la nariz. Pero ahí estaba, arrastrándola por el pasillo, tirando de su brazo mientras ella tironeaba en la dirección contraria y le dedicaba todos los insultos que conocía, hasta algunos en otros idiomas. Pero estaba decidido a romper con sus propios estándares, realmente lo lamentaba por Asami, pero había algo en la terca y poco femenina ojiazul que lo tenía como un trompo girando alrededor de ella.

Korra realmente podía librarse de él con tan solo aplastarlo con una roca, pero estaba hasta el tope de sanciones por su carácter impulsivo, de todas formas, hacía un esfuerzo máximo por no romperle todos los huesos al niño lindo capitán de su equipo de pro bending. ¡Quién diría que las cosas se arruinarían tanto! ¡Y pensar que eran amigos hasta hacía un par de meses! Pero ese era el presente y él había sido un cobarde, todavía sentía un profundo rencor al recordar el estúpido momento en que se le ocurrió declarársele creyendo que iba a ser correspondida… y es que todo apuntaba a eso.

De repente, el maestro fuego interrumpió la tranquila charla entre Bolin y ella, aunque más bien era un constante ruido de carcajadas, que los hacía llorar y retorcerse en sus asientos… apareció y la tomó del brazo para arrastrarla fuera del gimnasio y a lo largo de los pasillos de la institución escolar, sin decirle más que un seco "Ven conmigo, tenemos que hablar". Para colmo de males, el muy idiota no entendía que ella podía caminar sola y que lo seguiría de todas formas. ¿Era tan difícil pedir las cosas amablemente? Y automáticamente se contestó que la amabilidad no pertenecía al trato de ambos desde hacía un tiempo, especialmente desde que Mako estaba en una relación con Asami, la chica que reunía todas las cualidades del modelo perfecto de mujer para él. Ella lo había entendido, pero no por eso dejaría su orgullo de lado. Así que los amigos de la infancia ahora eran poco más que dos conocidos que se decían comentarios llenos de sarcasmo e ironía para hacer sentir mal al otro.

Comentarios como… "¡Por fin llegas, Mako! ¿Decidiste sacar la cara de entre las tetas de tu novia?"…"Korra, quizás los hombres homosexuales se fijen en ti, ya sabes, a ellos les gustan otros hombres"…"¿Te limaste los cuernos esta mañana? Se ven más brillantes ¡Y crecieron!"… "Te ves ligeramente diferente esta mañana Korra…Ah, ya lo vi, te peinaste los bigotes"… pocos ejemplos para una larga lista. Nunca más risas cómplices, nunca más abrazos de consuelo o alegría, nunca más un cariñoso beso en la mejilla y el deseo de un buen día. No.

Era su culpa, o la de ambos, ya no lo sabía, pero en ese mismo momento todo parecía fuera de control.

Mako prácticamente la estampó contra la pared y le clavó los ojos dorados que le chispeaban por alguna razón que ella todavía no podía entender.

-¿Qué quieres de mí?- fue todo lo que salió de los labios de él, sonó seco y demandante, no arrastró las palabras, sólo las dejó salir.

Ella lo miró sin entender muy bien a qué se refería ni qué debía responder.

-¿Qué quieres de mí, Korra?- reiteró, su voz se volvió más grave en realidad y su rostro tenía una expresión frustrada.-Vas por ahí, apareciendo en todos lados, "la señorita Avatar esto y lo otro"… ¡Estoy harto! Y después, te veo hablando con Tahno sobre técnicas de agua control y sabes que lo odio… o estás lo más tranquila riéndote a carcajadas con mi hermano. ¿A qué juegas?

Korra abrió y cerró la boca un par de veces, con las cejas muy arqueadas, visiblemente sorprendida.-Mako, siento herir tu ego, pero no voy por ahí pensando en cómo puede afectarte lo que haga o deje de hacer, no eres el centro de mi universo…- le contestó sarcástica y se cruzó de brazos.

-Pero últimamente pareces ser el centro del mío.- escupió casi sin pensar y ella le mostró una expresión más sorprendida, si eso era aún posible.-Quiero decir, ahí donde vaya, siempre. ¡Siempre! Algo tiene que ver contigo, Korra. ¡Por los espíritus, carajo! ¡Cómo si realmente quisiera saber de ti todo el maldito tiempo!

Ella quitó con fuerza las manos de sus hombros, ofendida, haciendo un esfuerzo máximo por no incinerarlo, ahogarlo, aplastarlo o mandarlo a volar. –No es mi problema, tápate los oídos, cierra los ojos, has lo que te convenga. Pero no voy a esconderme de ti como una estúpida porque me hayas rechazado, Mako.- le dijo inflando el pecho con suficiencia. Ella no se escondía de nadie jamás, era valiente, corajuda, y estaba muy orgullosa de eso.

-No quiero.- le contestó mirándola como si quisiera atravesarla.

-Entonces será mejor que aprendas a convivir con la situación, créeme que a mí tampoco me agrada verte todo el día entre las polleras de Asami, pero no te hice una escena por eso…

-Asami y yo terminamos.- le aclaró rápidamente, los ojos azules de ella se abrieron de sorpresa y su boca, de labios tentadores, formó una pequeña "o".

-¿Qué? ¿Terminaste con ella?- le inquirió con voz aguda la Avatar, pero no había una nota de alivio o malicia en su tono. Ella nunca le deseaba el mal a los demás… a menos que fuera a él, por supuesto.

-Ella terminó conmigo.- dijo simplemente y se encogió de hombros.

-¿Por qué?

-Se dio cuenta antes que yo de que estoy enamorado de otra.- admitió, le daba vergüenza, sobre todo por no haber sido capaz de darse cuenta que no podía ahogar sus sentimientos, aunque quisiera reemplazarlos por el odio y el rechazo.

Lo miró sin terminar de entender, pero se sentía herida al pensar en que Mako se hubiera enamorado otra vez de una mujer que no fuera ella.

-En ese caso, ojalá te corresponda y sean muy felices.- escupió, mientras intentaba alejarlo empujándole los brazos, estaban tan cerca que podía sentir el olor de la loción que usaba, también era molesto sentir su respiración golpeándole la cara… esas cosas le daban ganas de atraparlo entre sus brazos y no dejarlo ir nunca. Pero su orgullo estaba primero, él no la pisotearía dos veces.

-¡No entiendes nada, Korra!- exclamó frustrado y se alejó, en todo el pasillo retumbaron sus palabras.

-No estoy segura de querer entender. No quiero nada de ti, sería mejor que tú dijeras qué quieres de una vez.- indagó al límite de su poca paciencia y se ajustó mejor el buzo que llevaba siempre atado a la cadera.

Mako la miró fijamente por algunos segundos que se hicieron eternos. Esa tarde él estaba vestido con su campera gris, la remera deportiva que tenía las siglas del equipo y un pequeño hurón de fuego en el pecho, pantalones negros de algodón, las zapatillas deportivas y su infaltable bufanda. Y se veían tremendamente sexy, como siempre y como con todo lo que llevara puesto. Le dio la espalda entonces, Korra hizo un esfuerzo máximo por no deslizar la mirada a través de su espalda y sobretodo donde ésta perdía el nombre.

-No entiendes nada.- repitió frustrado e intentó contenerse para no incendiar todo a su alrededor.-Asami me dejó porque estoy enamorado de ti, niña terca y boba.- le dijo finalmente, girándose para clavarle esa mirada dorada que hizo estremecer a la Avatar casi tanto como sus palabras.

-¿Qué?- soltó estúpidamente y antes de que pudiera hacer nada más, Mako ya la había atrapado entre sus brazos y reclamado sus labios sin su consentimiento. La besó furiosamente y no se contentó con un contacto superficial, sino que se las arregló para acceder a su boca al morderle suavemente el labio. Por unos cuantos segundos, ella fue totalmente débil ante él, perdida entre las sensaciones de aquel contacto y el recuerdo del primer beso que se habían dado, beso que ella le robó a él.

Cuando se separaron, tuvo un momento de lúcida cordura y empujó al chico lejos de ella. –Basta. Estoy harta de que juegues conmigo.- siseó molesta, todavía le escocían los labios y sentía los nervios a flor de piel, el nudo en su estómago le informó que inevitablemente, aún le pasaban cosas fuertes con él.

-No estoy jugando. Yo no soy el de los juegos, Korra.- rebatió resistiendo las ganas de apretar la mandíbula hasta quebrarse los dientes.- ¿Es tan difícil que entiendas que estoy enamorado de ti?- las palabras le salieron apretadas, llenas de impotencia, no le gustaba cuando los ojos azules de ella se volvían implacables y no podía encontrar a la muchacha desinteresada, leal, valiente y torpe.

Notó como ella dudaba por unos segundos y justo cuando pensó que no sería peligroso intentar otro acercamiento, la expresión confundida cambió a una de completa furia. Korra se adelantó, lo tomó del cuello de la ropa y lo besó. No fue el beso que esperaba, estaba cargado de enojo, frustración, era un beso demandante y determinado, fugazmente lento y deliberadamente rápido, sus dedos se hundieron en su cabello azabache, exigiéndole una reacción. Y Mako intentó recobrar el control de la situación, pero ella le dejó bien en claro quién estaba por encima de quién.

Entonces lo soltó, fue tan inesperadamente como la forma en que se había acercado, sin ni siquiera darle tiempo para abrir los ojos, le dio la espalda y se fue.

Simplemente se quedó ahí, de pie en medio del pasillo, escuchando como se alejaba a través del pasillo, pero no se atrevió a mirarla.

Lo sabía. Eso había sido suficiente. Estaba jodido, la amaba, aunque en ella el sentimiento de odio probablemente era más fuerte que los resquicios de cariño.

Se quedó escuchando los pasos del centro de su universo, cada vez más lejos de él.

Continuará…

Buenas! Finalmente pude terminarlo, lo tenía pensado como un one-shot, pero resulta ser que siento poder sacarle una historia más larga (como mucho, 10 capítulos, espero, finalmente terminé de rendir para la facu). Para explicar más la situación y cómo terminaron estos dos en esto, voy a usar flash-backs. En fin, no quiero decir mucho más! Espero sus comentarios a ver qué tal les parece la idea y el capítulo, se aceptan críticas, sugerencias, etc etc.

PD: les recomiendo la canción, sobretodo la nueva versión, es extremadamente herrrrrmosa y sí, el título del fic es una frase de la canción jaja