Peeerdooonenme la vida, se me paso completamentee! xD En este cap hay lemon, se me olvido avisar DD: jejeje mi rimer lemmon, no me maten T.T

Cap.4 Nuevo comienzo.

—Win… tu intentaste… ¿intentaste matarte?—pregunto consternado… había visto las muñecas de la chica, donde se apreciaban las venas habían marcas, marcas de antiguas heridas, como si… como si se hubiera cortado.

—No es de tu incumbencia.

—¡No me jodas Winry!—la frustración se escucho en su voz mientras la chica intentaba evitar su mirada.

—¡No me jodas tú!—fue ella la que grito esta vez—¡No tengo porque contarte esto!—trato así de evitar la conversación.

Los gritos fueron tan fuertes que Al lo había escuchado desde abajo y subió las escaleras rápidamente, se quedo en el marco de la puerta al ver qué pasaba.

Ed se acerco lentamente a ella, Winry tenía un poco de miedo por lo que retrocedió, pero resbalo un poco acabando sentada en la orilla de la bañera, el rubio se agacho y tomo ambos brazos mirando sus muñecas… sintió como la mujer temblaba y se odio un poco más.

—Perdóname—junto su rostro a las muñecas del la mecánica—jamás quise que sufrieras por mi culpa, de todas las personas que me importan tu eres la ultima que merecía ser herida y mucho menos por ti misma…

—Hermano—susurro Al sin intenciones de ser oído.

—Perdón Winry… tú vida es mucho más sagrada de lo que piensas, por mi culpa intentaste… intentaste irte—comenzó a reír tristemente—¿Qué hubiera hecho yo sin ti?... y aun así fui yo el que te orillo a esto—acerco sus labios a las heridas de las chicas y las rozo ligeramente, Winry no pudo evitar sonrojarse ante el tacto—perdóname—dicho esto se puso de pie y salió de ahí, pasando junto a Al ignorándolo.

—Winry… ¿estás bien?—pregunto Al.

—Eh… si… yo solo… no se qué pensar—sostuvo con fuerza la toalla que la cubría, al darse cuenta el pequeño Elric del estado de su amiga se sonrojo violentamente.

—Yo… yo… iré a buscarlo—tartamudeo nervioso y salió de ahí con prisa.

Al bajo y comenzó a buscar a Ed, paso por la cocina, la sala, el baño e incluso por el taller de la chica y en ningún lugar encontró rastro del chico, se detuvo a pensar un poco… ¿Dónde estaría Ed? Tenía que ser un lugar tranquilo y donde no transite mucha gente pues le molestaría…

Su antiguo hogar.

Sin muchas ganas se dirigió al lugar y justo como había esperado encontró a su hermano sentado en donde antes había estado su sala.

—Hermano—llego Al sentándose junto a él.

—Alphonse—dijo sin voltear a verle, si no que bajo la vista—¿Lo viste?... ¿viste las marcas que Winry…?

—Si—lo interrumpió—me di cuenta hace un día cuando ella lavaba platos—hablo firmemente.

—¿Qué?—lo miro entre asombrado y molesto—¿¡Por qué no me dijiste nada!—grito.

—Siempre con tu carácter demasiado explosivo—suspiro el chico—no dije nada porque sabía que así reaccionarias, además… Winry ha comenzado a aceptarnos de nuevo en su vida, no quería, no quería traerle malos recuerdos de vuelta.

El ex alquimista se quedo callado sin saber que decir, su hermanito siempre resultaba ser mas cuerdo que él.

—Winry ha pasado por mucho, incluso más de lo que imaginamos, algún día ella nos lo contara y creo que aun así mantendrá cosas ocultas porque no quiere lastimarnos.

—¡Pero ella no debería cargar con la culpa sola!

—¿No es eso lo que ella te decía?—interrumpió de nueva cuenta.

—¿Qué?—cuestiono totalmente confundido.

—Cuando ella pedía explicaciones o información sobre lo que pasaba en nuestros viajes tú jamás se la diste, diciendo que no era su asunto, pero ambos sabemos que era porque no querías preocuparla.

Ambos se callaron un rato, dejando que el viento les acariciara la cara, solamente pensando en sus propios asuntos, Edward nuevamente se sentía estúpido y la culpa comenzaba a volver a él, Alphonse se dio cuenta y decidió molestarlo un rato.

—Pero hace rato—se refirió a lo ocurrido en el baño—lo manejaste bastante bien.

—¿De qué hablas?—pregunto inocente.

Una sonrisa maliciosa apareció en el rostro de Alphonse y Edward trago duro.

—Vi como la tratabas… acariciando sus manos, y sus muñecas, las besas…

—¡¿Eh?—Grito sonrojado—¡No es cierto! ¡Yo no hice nada de eso! ¡Yo solo revisaba si no estaban infectadas sus heridas!—hablo nervioso y su cara solo iba aumentando de tono con cada palabra.

—Vamos Ed—decía entre carcajadas su pequeño hermano—hablas dormido, perdí la cuenta de cuantas veces mencionaste su nombre en tus sueños—siguió riendo.

El rostro de Edward se volvió aun mas rojo, si seguía aumentando de color explotaría seguramente—¡Al!—grito como regaño, lo que solo incremento la risa del rubio.

—Hermano—trato de calmarse y mostrar una cara seria—tu… ¿La amas?—dijo al fin controlándose y mirando directamente en los ojos dorados del otro chico.

Ed se tenso, pero devolvió de la misma manera la mirada—Como no tienes idea—respondió firmemente.

Al cerro los ojos con una sonrisa en su rostro—bien—dijo poniéndose de pie mientras se sacudía la ropa—deberías decírselo.

—No creo… ella tiene demasiadas cosas en la cabeza, no creo que nos haya perdonado totalmente, no quiero presionarla a nada.

—Como quieras, pero recuerda que el tiempo sigue pasando—puso sus brazos detrás de su cabeza y se dio la vuelta con intenciones de regresar a casa—Por cierto, será mejor que te disculpes al rato—termino de decir y comenzó a caminar.

—Lo sé, lo sé—comento parándose y siguiendo a su hermano.

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Los días pasaron y pronto se convirtieron en semanas y esas en meses, por lo que antes de que se hubieran dado cuenta ya habían pasado tres meses desde que los Elric habían vuelto.

Cierto que las cosas fueron difíciles para ambos lados, pero con una amistad tan fuerte como la que esos tres tenían las cosas fueron tantito más fácil. Los hermanos le contaron a la rubia todas sus hazañas, poco a poco, como detuvieron la bomba de uranio, como una chica se enamoro una vez de Alphonse y casi lo fuerza a casarse con él, suerte que lograron escapar rápidamente, entre otras aventuras. Winry se comprometió, y cumplió, a contar como había muerto Pinako, ella había adquirido una grave enfermedad que poco a poco la iría desgastando, no había querido decir nada por lo que Winry no se entero hasta que ella falleció, también les conto como Den murió poco después de Pinako, Riza y Roy la visitaban con frecuencia y junto con Sciezka la ayudaron a salir de su depresión, a Edward no le gusto oír como la mecánica relataba que ahora se llevaba muy bien con el nuevo Fuhrer, pero le alegro de cierta forma que por lo menos no estuvo sola.

La relación entre ellos también mejoro, si era cierto que no estaba completamente restaurada, por lo menos podía decir que se acercaba bastante a ser como en los viejos tiempos, sobre todo en lo que se refería a Alphonse y Winry, ambos siempre habían tenido una relación especial, aunque muchos pensaban que Winry era más unida con Edward, la verdad era que con ambos se sentía conectada y los amaba a los dos, claro, de diferente manera, ella siempre lo vio como su hermanito que siempre estaba ahí para compensar la ineptitud de Ed, él la veía como la chica que siempre lo apoyo, estuvo a su lado y nunca lo juzgo, su lazo era muy fuerte.

En cuanto a los dos rubios mayores… si, el problema del baño se había olvidado hace tiempo, pero esos dos discutían de todo, hasta de quien respiraba más veces, a Al le parecía ridículo, pero no se metía, le tocaría unos cuantos golpes de parte de la chica si lo hacía.

Parecía que ambos chicos no podían estar juntos, pero pronto tendrían que lidiar con convivir sin el menor de los tres, eso era porque Alphonse había decidió de improviso viajar a la central, iría a visitar a todos en la milicia y se encontraría con un viejo alquimista que le presentaría a una chica que practicaba la alquimia de Xing, al parecer ahí se usaba para fines médicos, aunque Al jamás lo dijo él siempre admiro a los tíos Rockbell, en secreto el Elric quería ser doctor. Ed quería acompañarlo, pero como Al había comprado su boleto sin decirle el chico no pudo conseguir otro para que vallan juntos, así que consiguió uno para el día siguiente, así que Ed y Winry tendrían que arreglárselas por un día completo.

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—Que calor hace haya afuera—decía Winry mientras entraba a la casa, acababa de regresar junto con Ed de despedir a Al en la estación.

—Y que lo digas, no soportaba el automail en ese sol.

Win sonrió ante la cara de angustia del chico.

—Comenzare a preparar el almuerzo.

—Claro, yo iré a entrenar un rato—sonrió Edward mientras se iba al patio delantero.

La rubia se dirigió a la cocina y comenzó a sacar trastes, vegetales y un poco de carne que había comprado hace dos días, corto las verduras, las lavo, sazono y cocino, luego de unos cuarenta minutos solo faltaba la carne, tendría que estar en el horno por media hora, así que fue a buscar al chico para que se bañe antes de la comida.

Camino hasta donde el muchacho dijo que se encontraría y salió a su encuentro, se quedo casi petrificada al ver al chico, este estaba en el árbol haciendo alguna clase de abdominales, el sol estaba muy fuerte por lo que el chico se había quitado su camisa… y Winry no pudo dejar de aprovechar la vista.

Sus brazos estaban marcados, se veían fuertes y por un momento quiso estar entre sus ellos, cambio su vista a su pecho, fuerte, torneado y con unos abdominales donde fácilmente podría lavar la ropa…

"¿En que estas pensando Rockbell?" sacudió la cabeza tratando de sacar esas ideas de su cabeza, solo se sonrojaba cada vez mas.

—¿Winry?—escucho que le hablaban y volteo a verlo tratando de no mirar su cuerpo si no a su cara.

—Eh… ah… la comida estará lista pronto, mejor ve a bañarte—hablo rápidamente y entro a la casa con el chico detrás de ella, él subió y ella se quedo abajo, soltó un largo suspiro y murmuro para sí misma—¿Soy yo o hace calor?

Luego de un rato el chico bajo, la comida se sirvió y ambos comenzaron a comer, tuvieron una corta platica pues no tenían ganas de pelearse y no había mucho de qué hablar, pronto acabaron con el almuerzo y la rubia comenzó a lavar platos mientras Ed terminaba sus vegetales.

Winry le estaba dando la espalda al chico, por lo que no se dio cuenta que Ed al alzar la vista se quedo contemplando a la chica. Para él Winry siempre había sido hermosa, no había duda, no en cualquier lugar encontrabas una chica con larga cabellera rubia y ojos azules tan brillantes e hipnotizante como los que ella poseía, pero ahora que ambos habían crecido, podría darse cuenta de aun más cosas, la Rockbell había crecido y vaya que había crecido, sus atributos femeninos se notaban aun mas, su pequeña y deliñada cintura solo le daban ganas acariciarla, y… que lindo trasero tenia la chica.

Ed se sonrojo ante lo pervertido que estaba siendo, el no era así, digo pues si era un chico, pero siempre había presumido de ser diferente a todos los demás.

—¿Qué te pasa Ed?—pregunto la chica dándose la vuelta y viendo la cara atónita del chico.

Ed se atraganto un momento con los vegetales para luego escupirlos y comenzar a toser.

—Na-nada, voy a subir—y dicho esto corrió a su habitación dejando a una confundida Winry.

El resto de la tarde él se la paso en su habitación y ella en su taller, de cierta manera era para evitar peleas y porque ambos se ponían nerviosos al estar juntos.

Ed daba vueltas en su habitación, él amaba a Winry, lo sabía, pero ¿Cómo rayos podía expresárselo? Nunca fue bueno con eso, temía que si intentaba decirle algo saldría con alguna tontería de "Intercambio equivalente", algo como "Te daré la mitad de mi vida si me das la tuya", se rio de sus pensamientos, jamás haría algo así.

Su estomago gruño, ya había anochecido y tenía mucha hambre, bajo para preguntar si la cena estaba lista.

Bajo y no la vio por ningún lado, supuso que estaría en el taller.

Tal como lo predijo ahí se encontraba, al parecer trabajaba en una brazo… o pierna… como sea.

—Winry—capto su atención.

—¿Qué sucede Edward?—dijo desviando su vista momentáneamente de su preciado automail.

—Ah… tengo hambre—menciono con pena.

—Oh claro, es tarde, terminare con esto rápido, espera solo unos cinco minutos.

—Hmn—asintió y vio como ella volvía a su trabajo.

Se acerco a ver más de cerca, ella no se dio cuenta, pues cuando trabajaba se perdía del mundo… literalmente.

Ella llevaba puesto su típico top negro, por lo que Ed pudo divisar las marcas en su muñeca… la culpa lo volvía a atacar y sin realmente pensarlo acerco su mano humana a una de las muñecas de la chica.

—¡Ed cuidado!—grito apagando el soplador que tenia encendido—¿Qué crees…?—se cayó al ver como Ed acariciaba su herida—Ed basta—se puso de pie alejándose del chico.

—Perdón… es solo que…—trato de explicar, pero la culpa le consumía.

—Ed ya hemos hablado de esto.

—¡Lo sé!—se desespero—¡Lo sé, pero no puedo dejar de sentir culpa! ¡Yo tengo la culpa! ¡No importa lo que digas!... todo es mi culpa—bajo la voz, pero esto no evito que Winry se enfureciera.

—¡Ed ya basta! ¡Deja de tratarme como una tonta que no puede asumir responsabilidad por lo que hizo!

—¡Winry!—se quejo el chico—Perdón—dijo sin importarle que sabía que la chica odiaba que se disculpara, se acerco lentamente a ella y la tomo de las manos—Es solo… que odio verte así, me hace sentir impotente, hubiera deseado volver antes.

La rubia se aventuro a entrelazar sus dedos con los del chico.

—Sabes que jamás te culparía—susurro solo para ellos dos—Te quiero demasiado, pero entiende que más de un factor tuvo que ver con el hecho de que quisiera irme, solo me alegro de no haberlo hecho, si no… no estaría contigo—se ruborizo—y con Al claro—respondió con nerviosismo.

—Tonta—la jalo un poquito más cerca—Si te hubieras ido, te seguiría.

—Ed no digas eso, aquí hay tanta gente que te necesita—lo regaño un poco.

—No me importa—cerro los ojos para percibir el aroma de la chica—No podría vivir sin la persona que más amo—concluyo abriendo los ojos para mirarla directamente.

—Ed—susurro.

Win se sonrojo violentamente, no sabía si era una confesión, pero esperaba que así lo fuera.

Ed no espero a una respuesta y bajando un poco su cabeza la beso.

Acaricio sus labios tímidamente, como explorándolos y esperando una reacción de la muchacha que pronto llego, la mecánica comenzó a mover sus labios dulcemente apretando el agarre de sus manos, los movimientos se hicieron más veloces y sin darse cuenta eso se había convertido en beso apasionado, Edward mordió el labio inferior de la chica ligeramente, haciendo que ella dejara salir un suspiro e introduciéndose en su boca. Exploro cada rincón, pero Winry no se dejaría vencer tan fácilmente y rápidamente una batalla se desarrollo en sus bocas.

Se separaron un segundo solo para poder respirar y luego la chica lo tomo del cuello y lo jalo para besarse de nuevo, el acaricio esa cintura que desde medio día lo traía loco y algo cansado de tener que agacharse para llegar a la boca de la chica la tomo de las piernas y la alzo aprovechando para acariciarlas un poco.

La llevo hasta la mesa de trabajo y tirando algunas herramientas la sentó en ella. Win desato la cabellera del chico y comenzó a jugar con ella, acariciándolo y rizándolo de vez en cuando, pronto se volvió más curiosa y sus manos bajaron al abdomen del chico, ese que le había interesado tanto, paso sus manos por debajo de la camisa del chico para poder acariciarlo con libertad. Ed soltó un gruñido de sorpresa.

El Elric quiso probar también así que con valentía mientras seguía besando a la chica poso su mano en uno de los pechos de la chica. Ella soltó un gemido y lo empujo ligeramente.

—Perdón Winry no quise ser tan brusco—dijo con miedo de que ella lo repudiara.

—Tonto—rio por lo bajo la chica—No es eso—el sonrojo se hizo claro en su rostro—es solo que… aquí no—murmuro, pero Ed entendió perfectamente.

—Tienes razón, ven vamos—la tomo de la mano y ella la acepto.

La Rockbell lo jalo escalera arriba, pero viendo Ed como las caderas de la chica se movían no pudo aguantarse y tomándola, la cargo tipo princesa y corrió a su habitación cerrando la puerta.

Esta seria posiblemente su mejor noche.

Recostó con delicadeza a la chica en la cama y se coloco encima de ella, sosteniéndose con un de sus manos mientras la otra acariciaba el rostro de Winry mientras la volvía a besar.

Lentamente comenzó a acariciar las piernas de la muchacha, esta solamente lo tomaba del cuello tratando de profundizar más el beso, pronto una de sus manos se aventura hasta el pecho del chico y poco a poco fue quitándole su camisa.

Ed hizo lo propio y con gran habilidad le quito el overol que tenia amarrado en la cadera, la chica desabrocho el cinturón del chico liberando un poco de la presión que se estaba formando en los pantalones del chico.

El rubio lentamente removió el top negro de la chica, dejando así libres los pechos de esta, Edward no pudo más que contemplarlos.

—No me mires así Ed… me avergüenzas—dijo con timidez.

Él se acerco y beso su frente—No tienes porque—susurro y luego bajo a los atributo femeninos, comenzó besándolos delicadamente dejando que la rubia soltara suspiros, pronto su lengua se hizo presente y con la misma delicadeza recorrió los senos completos de la chica, se hizo un poco más rudo cuando comenzó a succionar y a morder sus pezones lo que solo ocasionaba que Winry gimiera de placer, haciendo la tarea de Edward más satisfactoria.

Sus manos se posaron en ellos mientras su lengua comenzaba a bajar recorriendo cada espacio de la piel de la Rockbell, ella solo podía tomar las sabanas con fuerza, sentía como las fuertes y grandes manos de Ed la recorrían y eso solo le excitaba más.

El Elric se deshizo de la ultima prenda de la chica dejándola completamente desnuda, se sostuvo en sus manos para contemplarla.

—Dios—susurro—eres hermosa—murmuro mientras volvía a los labios de la chica para disfrutar un poco mas de ellos.

Winry no pudo hacer más que corresponder al acto del chico, aprovecho el momento para despojar a Ed de sus pantalones, esto solo aumento las ganas de el chico que alejándose de ella y con un poco de descaro coloco su mano humana en el sexo de la chica introduciendo uno de sus dedos.

—¡Edward!—exclamo la mujer mientras lo abrazaba fuertemente por la espalda.

Tomo el grito como signo de aprobación y descendiendo beso con ternura aquella zona privada y ahí se entretuvo un rato jugando con su lengua y viendo como Winry solo jadeaba y lo jalaba de sus dorados cabellos disfrutando cada segundo.

Pronto la chica tomo la iniciativa y lo jalo de regreso a su rostro para besarlo nuevamente, mientras con algo de trabajo lo empujaba para quedar ella arriba, con un poco de pena, pero con decisión ella acaricio el bulto que se había formado en los bóxer del chico, Ed soltó un gruñido de satisfacción y volvió a besar a la chica.

Así estuvieron un rato, entre caricias y besos que jamás pensaron se podrían dar. Hasta que la mecánica, quien de nueva cuenta se encontraba debajo de él, hablo.

—Vamos Ed, hazlo—dijo con un claro sonrojo.

—Eh…—el chico se avergonzó por un segundo— ¿estás segura? Yo… no quiero obligarte a nada.

—Vamos Ed, ¿luego de todo lo que hemos hecho de verdad crees que me estas obligando?

No pudo evitar sonreír, con mucho cuidado comenzó a introducirse escuchando un leve gemido de dolor, lo cual solo lo asusto.

—¿Winry?

—¡Hazlo de una vez!—grito en forma de regaño. Ed trago duro y de un golpe termino por penetrarla.

Otro ligero grito de dolor vino de ella, pero lo peor había pasado por lo que su cuerpo se relajo un poco.

Pronto el rubio comenzó a envestirla, trataba de ser dulce y cuidadoso, pero el placer comenzaba a dominarlo y cada vez era más difícil no ser más rudo, pronto sus instintos le ganaron y comenzó a martillarla más fuerte. Podía escuchar como la rubia respiraba con trabajo, sentía sus uñas clavándose en su espalda mientras entre gritos pronunciaba su nombre, esto hacía sentir bien a Edward, no quería que ningún otro nombre saliera de los labios de ella, con prisa la beso y ella solo lo abrazo más fuerte.

Luego de lo que pareció una eternidad Winry soltó un fuerte grito mientras rasguñaba un poco el cuerpo del chico, Ed sintió como las paredes internas de la chica se apretaban y no pudo más que soltar un gruñido con el nombre de la mecánica liberando así, ambos, todo lo que habían retenido.

Ed cayó en la cama junto a ella, ambos tratando de recuperar su respiración normal, acercándose a ella el abrazo mientras besaba delicadamente su frente.

—Winry… te amo—soltó sin remordimiento alguno, la chica solo lo miro a los ojos con pequeñas lagrimas amontonándose en sus orbes azules.

—Yo, también te amo Ed, siempre lo he hecho.

—Perdón por todo el dolor por el cual te he hecho atravesar, pero a partir de ahora prometo hacerte la mujer más feliz del mundo—hablo con la misma seguridad con la cual le había prometido a su hermano recuperar su cuerpo.

—Ed… ahora mismo, me siento la mujer más feliz del mundo—sonrió dejando unas cuantas lagrimas de felicidad salir—deberíamos dormir, mañana tienes que coger un tren temprano.

—¿Tren?—pregunto Ed—después de saber que me correspondes ¿realmente crees que quiero ir a la central? Al se quedara haya una semana y pienso aprovechar el tiempo para estar contigo—dijo mientras la volvía a besar.

Pronto bajo a su cuello mientras la chica trataba de resistirte—Pero Al… te estará esperando.

—Lo llamare mañana a primera hora, lo prometo—menciono entre besos.

—Tonto—sonrió mientras lo abrazaba fuertemente.

Ahora que ambos sabían que sentían lo mismo no había manera de que se separaran nunca más, estarían juntos, se olvidarían de las tristezas que ambos pasaron y se ayudarían para juntos construir su nuevo futuro.