CUSTODIA COMPARTIDA

Capítulo 3: Shippear

Los perros son criaturas extrañas. Un día te quieren como si fueras el amor de su vida y al otro te abandonan por una chica de iris casi blancos. O, por lo menos, se les olvida tu existencia por las dos horas que dura tu visita diaria al parque. Esos eran los sanos pensamientos de Sasuke mientras dibujaba distraídamente un Nintendo DS en su cuaderno de inglés. Obvio no iba a dibujar al traicionero de Pulgoso… o a Hinata.

Actualmente, Sasuke estaba en el bachillerato y se preparaba mentalmente para su noveno encuentro consecutivo con la secuestradora de perros. La situación era tan, pero tan extraña que a Sasuke le entraban ganas de ir a la cima de una montaña y gritar "¡basta!" hasta que se le desgarraran las cuerdas vocales. O sea, él, Sasuke Uchiha, estaba teniendo "citas" con una chica. Y él que decía odiarlas mucho. Pero no, no es gay. Aunque, técnicamente, el que tenía las citas con Hinata era Pulgoso, Sasuke se limitaba a hacerla de chaperón entre su romance humano-perro y a beber soda o la chuchería en turno que Hinata le llevara y jugar juegos antiguos en la consola portátil.

En eso se comía Sasuke los pensamientos cuando el timbre sonó y él se apresuró a anotar la tarea que estaba en el pizarrón. No había hecho nada durante los últimos 50 minutos. ¿Qué estaba pasando con él?

Como ya era la hora del receso, Naruto, su mejor y ruidosos amigo, se acercó a Sasuke no muy sigilosamente y se le echó encima por la espalda, exigiendo su total y completa atención. Sasuke normalmente se la daba (Naruto siempre hacía o decía algo estúpido que, quisieras o no, te hacía reír), pero Hinata seguía en sus pensamientos como inquilina a largo plazo.

—Hey, ¿qué te pasa, Sasuke-idiota? Estás muy serio hoy. Bueno, siempre estás serio, pero hoy te pasas de serio, de veras.

—Son los exámenes.

Naruto no se tragó su cuento. Ya ven que es tonto, pero tiene sus límites.

—Faltan dos semanas para los exámenes.

Urgh. Atrapado.

—Sólo…

Pero como Naruto es un chico con poca paciencia, lo cortó para sacar sus propias y locas conclusiones, aunque no estaban tan alejadas de la realidad en esta ocasión.

—¿Te has echado una novia? —Naruto preguntó entre ilusionado, sorprendido y molesto.

Ilusionado porque tenía por Sasuke una especie de sentimiento de hermandad de gemelos siameses separados tardíamente y ya se estaba preocupando de que fuera bastante asexual durante quince años. Sorprendido porque Sasuke no había necesitado de su ayuda para conseguir a la chica (aunque no es como si el propio Naruto tuviera mucha experiencia en ese campo); y molesto porque no había dicho nada hasta que él lo hubiera descubierto por sí mismo.

—¿Eh? ¡No! ¿De dónde sacas esas estupideces?

—De tu cara —expresó Naruto sabihondamente—. Puedo saber todo lo que piensas. No lo olvides. Soy… soy… ¡tu consciencia!

Sasuke chasqueó la lengua un tanto molesto. Anda ya, tenía un pepe grillo que era rubio y molesto, flojo y sucio.

—Deja de decir tonterías y vamos a comer a algún lugar.

—Pero no me has dicho en qué piensas —insistió Naruto. No iba a dejar el tema porque sí.

—Nada en especial.

—Debe ser especial si ignoraste todas las bolas de papel babeadas que te aventé a la nuca durante clases.

Ante la horrible mención de baba asquerosa, Sasuke sintió un escalofrío en el cuello y llevó sus manos para limpiarse los restos de porquería que quedaran allí anidados.

Naruto rió muy fuerte.

—Jajaja. Idiota. ¡Es mentira! ¿Ves como sí estabas muy distraído? ¿Vas a decirme por qué sí o no?

—No.

—Está bien. Déjame replantear mi pregunta: ¿vas a decirme por qué andas en las nubes sí o sí, 'cielito de mamá'?

Argh, ese maldito Naruto. ¡Sacando el apodo con el que su mamá se dirigía a él durante toda su infancia y parte de la pubertad! ¡Ése era un golpe bajo!

—Naruto, vete a la mierda. Ahora menos quiero decirte nada.

—Oh, pero yo puedo contar cuando te orinaste en nuestra tienda de campaña cuando teníamos siete, de veras.

—¡Tú…! ¡No te atreverías!

—Si quieres probarme…

Y Sasuke no tuvo más remedio que contarle a Naruto la existencia de Hinata, que tenía guardada desde el primer día en que la vio en el bachillerato. La mantenía en secreto básicamente porque las chicas iban a hacer mucho drama, los hombres iban a hacerle unas cuantas bromas acerca de ser un hombre débil y Naruto… bueno, Naruto haría 'narutadas' con la información. Podrían ser chistes sexuales, apodos estúpidos o insinuaciones sin sentido en momentos que nada que ver.

—Ah, entonces así es como recuperaste a Pulgoso. A mí ya se me había hecho raro de que lo hubieras encontrado simplemente por la calle después de que hubieras hecho tantos carteles y nadie dijera nada.

—¿Entonces qué?

—¿Cómo de que qué?

—Hinata.

—Ah, ella. Pues no sé. Creí que tenías un romance pasional con ella, pero veo que Hinata te ignora y que lo único extraño es que vas a dejar a Pulgoso con ella. No es que charlen o algo. ¿No crees que estás siendo un poco paranoico?

¿Paranoia? ¿Sasuke? ¡Qué va!

Bueno, sí, un poco. Hasta ahora, nadie los había emparejado más que Itachi (aunque no realmente, sólo le había pedido que se echara una novia guapa, igual que su padre) y… él mismo. Sí, costaba un poco admitir algo de semejante calibre, pero Sasuke se había emparejado con Hinata. Todas las situaciones involucraban a Hinata haciendo extrañas posiciones para enamorarlo o lanzándosele encima y atándolo; ninguna con él cediendo voluntariamente, pero igual era raro. Por ejemplo, con Sakura, una chica que (no literalmente) le lamía los pies desde el kindergarden, nunca se había imaginado 'cediendo'. Se imaginaba haciendo una piruetas dignas de película de acción para escaparse de ella, pero nunca de los nuncas subyugado por sus planes malvados para conquistarlo.

—Supongo que estoy pensando de más.

—Exacto —afirmó Naruto con una sonrisa zorruna—. A todo esto, Sasuke. ¿Qué clase de chica es tu tipo?

¿Su tipo? ¿Sasuke tenía un tipo? ¿Él?

—Supongo que alguien como… ¿mi mamá?

—¿Tu mamá? —expresó Naruto con preocupación—. Mira, sin ofender, pero mi madre puede ser bastante salvaje, pero la tuya es muy rara en otro sentido. ¿Seguro de que quieres saltar de una para llegar a otra?

Ahora que Naruto lo decía… ¡NO! No podría soportar abrazos asfixiantes ni motes asquerosamente cariñosos ni acosos constantes a su vida personal.

—No. Creo que no.

—¿Entonces? ¿Como quién?

Sasuke pensó en las chicas que conocía desde que era un niño hasta la fecha. No encontró a ninguna que se pareciera a su tipo ideal.

—¿Alguna actriz o cantante?

—No creo que eso sirva. Son pura imagen. Ino tiene buen cuerpo, pero no pienso acercarme a ella.

—¿Entonces qué cualidades? A mí me gustan las chicas con los pechos grandes.

—Sakura es tan plana como el suelo por el que caminamos.

—Y por eso es la excepción que confirma la regla, de veras —sonrió Naruto pervertidamente. ¡Ese naranjo nunca cambiaría!—. ¿Entonces tú buscas algo psicológico? Algo como… como… ¿sentimientos?

—¿Sentimientos? —uy, eso sonaba peligrosamente empalagoso, ñoño y profundo para una conversación de receso—. No me lo he planteado bien. Pero cualquier persona que no me acose constantemente está bien.

—Y que no te ignore. Sino no funciona.

—Ajá.

—Pero admite que no saldrías con una fea.

—Yo… —titubeó Sasuke.

—Ni con una plana.

—¡¿Pero…?!

—O alguna chica más alta que tú. Vamos, eres hombre. ¿Qué importa que seas un poco superficial? No es que estemos buscando al amor de tu vida.

—Nah. No me atraen esas niñerías.

—Pero… —Naruto hizo una pausa con mucho dramatismo—. ¿Y sí el amor de tu vida es fea y gorda pero de buen corazón?

—¡Naruto!

OoOoOoOoOoOoOoO

Sasuke miraba a Hinata mirar a Pulgoso con amor maternal (Sasuke lo identificó como amor maternal porque así veía su madre a Itachi cuando estaba orgullosa de él) y se preguntó cuándo terminarían esos encuentros. ¿En vacaciones? ¡Faltaba mucho para eso! ¿Cuándo Pulgoso muriera? Vamos, que Pulgoso era un mal perro, pero Sasuke no quería pensar siquiera en su muerte. Ni en un futuro lejano. ¿Entonces cuándo? No le gustaba esa rutina de ir a ver a Hinata que se estaba creando. Ya hasta tenía agendado el tiempo para ella y evadía otros compromisos por su culpa. Eso no era saludable. Es decir, Hinata ni siquiera era su tipo.

Parecía ser bastante boba y le ignoraba. Podría estar bien 'dotada', pero prefería a un perro que a él, un humano masculino, guapo y saludable. Así como la gente se planteaba su orientación sexual, deberían plantearse la de Hinata. Oye, que Sasuke es guapo y todavía no se había creado mujer en el planeta que pudiera ignorarlo.

Se estaban llegando las ocho de la noche, pero, como era viernes, ninguno de los dos tenía prisa y Hinata todavía tenía energía suficiente para andar detrás de Pulgoso. De hecho, parecía que Pulgoso era el que se estaba quedando sin energía.

A las ocho quince, Hinata se acercó hasta el lugar del banco que Sasuke reservaba para ella (para que ninguna otra chica se sentara allí, en realidad) y se sentó, cargando a Pulgoso en acomodándolo en su regazo.

Pulgoso parecía disfrutar.

¡Ese perro de dos hogares…!

—Mi hermana —comenzó a hablar Hinata. De vez en cuando tenían conversaciones para llenar silencios incómodos y para recordar que si estaban en el mismo lugar y en el mismo momento, era porque se encontraban; pero sus 'charlas' no superaban los cinco minutos nunca. Era una extraña regla a seguir— ha conseguido que le compren un Nintendo 3DS. Iba a traerlo, pero no me ha dejado. Me ha dicho… —Hinata enmudeció un momento y luego se sonrojó nuevamente—. Me ha dicho que no. Es una lástima.

Sasuke asintió distraídamente. Hinata era una chica muy considerada, pese a que él quisiera replantearse su orientación sexual hacia los perros en lugar de humanos.

Pulgoso se retorció en el regazo de su dueña temporaria y se aventó hacia a Sasuke. Le lamió la cara y trató de escalarle para subírsele a la cabeza. Hinata lo detuvo intentando cargarlo de vuelta, pero Pulgoso se retorció y terminó rasguñando el cuello de su verdadero dueño.

—¡Lo siento! —se disculpó Hinata con agitación, aunque ella no tenía culpa de nada—. ¡Lo siento mucho! ¡De verdad!

Sasuke tomó a Pulgoso y lo puso en el suelo, reprendiéndolo con la mirada. Ese perro se estaba tomando muchas libertades. Hinata lo estaba consintiendo mucho.

—No habrá carne para cenar hoy —sentenció Sasuke y su perro pareció entender, porque soltó unos gemidos lastimeros y restregó su cara contra la pierna de Sasuke—. No importa lo que hagas. No puedes lanzarte a la cara de las personas cuando quieras.

Entonces Pulgoso, con expresión de total abandono y desolación, fue hacia a Hinata, al parecer a llorarle (perro listo) y a pedirle que intercediera por él. Pero Hinata puso expresión severa y se cruzó de brazos para evitar la tentación de cargarlo, que era grande. Mucho.

—No. Sasuke tiene razón —regañó—. No puedes lanzarte a la cara de las personas cuando quieras. Perro malo.

Pulgoso pareció descorazonarse. ¡Hinata era su última opción y le estaba dando la espalda! ¡Oh, mundo tan cruel! Pulgoso comenzó a gemir lastimeramente a los pies de Hinata, pero ella se mantuvo impasible, aunque se veía que quería apachurrarlo en un abrazo tan rápido como pudiera.

¡Ah, el instinto maternal!

—¡Discúlpate! —exigió Hinata, señalando a Pulgoso con un dedo.

Entonces Sasuke se dio cuenta de lo retorcido que era todo eso.

Un perro no habla, por ende, un perro no puede disculparse.

Decirle a un perro que se disculpe es… raro.

Regañar los dos a Pulgoso y ponerlo en cintura es bastante parecido a como sus padres se ponían de acuerdo para reprender a Itachi cuando se iba a vivir la vida loca.

Estar de acuerdo en castigar a Pulgoso era como… como un matrimonio.

Sasuke y Hinata eran como un matrimonio.

Sasuke y Hinata.

Hinata y Sasuke.

Oh, oh. Sasuke se estaba shippeando con Hinata otra vez.


Sasuke se shippea a sí mismo. Tan besho mi Sasuki con Hinatis; la primera OTP que tuve en Naruto :'D puro crack shippeé yo al inicio. Sasuhina. Naruino. Shikaino… Nada fue canon xD. Aunque shippeé momentaneamente Naruhina porque a mí Sakura me caía en la punta del hígado. Hasta bashing le hacía. Ya no le hago bashing, pero no me agrada esa actitud que tiene para con Sasuke :S por eso siempre la uso en los malos ejemplos de Sasuke xD total, no siento que estén tan alejados de la realidad del manga y esto es humor, así que obviamente tiene que haber exageraciones tontas :D

Gracias a todas las personas que me leyeron, que me leen y que me leerán (¿ah?) en este fanfic que parece que se actualiza una vez al año xD ¡Pero no sufran, nutellitas! Ya quiero terminarlo y no pasa de los cinco capítulos.

Además, quiero hacer un dibujo de Sasuki, Hinatis y Pulgoso. No sé. Me han dado ganas.

¡Besos embarrados de Nutella para todos!

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