Hello, apreciables lectoras asiduas a las historias de THG, Ahhh que emoción me da el poder estar de nueva cuenta por Fanfiction…. Les prometo actualizar pronto Desencuentros y sobre todo El Chico del Distrito 12, saben siempre tuve la idea de hacer un one shot, algo que fuera algo así como un tributo para un personaje entrañable para mi, creo k Haymitch fue el parte aguas para que tanto Katniss como Peeta salieran de la arena y la historia continuara como sucedió en Catching Fire y Mockinjay. En fin espero lo disfruten y gracias por leer XD AHH por cierto mi pagina del face es

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MEMORIAS DE UN MENTOR

Los años han pasado, dejando no solo en mi los recuerdos de una vida llena de opresión y miedo, también llevamos los recuerdos de la lucha por la libertad y entendimiento.

Hoy en día mi vida es apacible y nada relevante, aun conservo mis botellas de ron y coñac en la alacena, ya que sin estas mis recuerdos de cuando fui tributo no serian tan llevaderos, hay ocasiones en las que me las racionan en épocas de sequia; y ellos tienen que soportar mis episodios en los que la abstinencia me deja completamente ido por la ira iracunda y la desesperación la cual en ocasiones ha hecho estragos en mi casa.

Nunca pensé que a estas alturas de mi vida, después de veinte años desde que el antiguo Capitolio cayó yo pudiese ser feliz, y puesto que ahora tengo de nueva cuenta una familia; por cierto algo singular, he de decir que es lo más gratificante que he hecho en mi vida. A ellos no solo los saque de la arena dos veces, sino que ahora ellos me han hecho parte de su familia, no como un familiar lejano o un pariente ocasional; ellos me consideran algo así como un padre.

Vaya padre he resultado para estos chicos, bueno hoy no tan chicos claro está, hoy en día son unos adultos que a pesar de los sinsabores y las amarguras que vivieron en su juventud lucharon por ellos mismos para ser ahora la pareja y familia que formaron.

Todos los días recibo la visita puntual de mis ahora nietos, la pequeña niña con el cabello trenzado siempre aparece cada mañana llevando en una mano una canasta de pan recién hecho por su padre y en la otra mano lleva a un pequeño niño rubio regordete que apenan sabe andar.

Estos niños son la responsabilidad que me han encomendado sus padres desde que llegaron al mundo; y no es algo me desagrade del todo es solo que a estos niños les gusta hacerme enfadar cada que vienen a jugar con mis gansos, tanto así que cuando sus padres llegan a recogerlos después de su jornada laboral el que sale regañado soy yo por entregarles unos niños sucios de barro y de plumas de ganso.

A pesar de hacerme reiteradas invitaciones por parte del nuevo gobierno de Panem a unirme a ellos en sus diferentes distritos o en el mismo Capitolio, nunca me sentí lo suficientemente valiente para dejar mi distrito de nueva cuenta. Aun los estragos de la arena y de la guerra me aterran en sobremanera. Aunado a eso, esta la promesa que jure cumplirle a la madre de Katniss, el que no la dejaría desamparada, y la misma promesa me la hice al cuidar de Peeta cuando regresase el Capitolio tras su recuperación.

Ambos sufrieron mucho siendo muy jóvenes, de hecho ellos son los únicos que pudiesen entender mi sentir en la arena, puesto que somos los únicos vencedores sobrevivientes del 12, los únicos que a pesar de la muerte y la destrucción en nuestro distrito hemos sido capaces de luchar para tener un mejor futuro. Sobre todo por esos niños, ellos que a partir de que cumplan doce años no sufrirán el horror y desgracia de una lucha interminable que tanto sus padres y yo conocimos como los Juegos del Hambre.