UN BESO DE AMOR

A Fredward Benson no le disgustaban las navidades, pero aquel año su madre había insistido en que hiciera un regalo personal a todos y cada uno de sus parientes.

No tenía más remedio que encontrar un duende navideño: Samantha de A&B Executive Services. Sam haría las compras, organizaría las fiestas y conseguiría que esos días fueran mágicos. Pero la situación comenzó a complicarse cuando Freddie la besó debajo del muérdago y descubrió que deseaba más, mucho más.