Los Padres Leen la piedra Filosofal

Cap-1 Prologo

Albus Dumbledore no estaba del todo satisfecho y tenía un gran problema entre manos y no sabía como resolverlo.

Su problema era Lord Voldemort y sus mortífagos.

Desde luego aquel problema lo tenía desde hacía bastante tiempo, desde que conoció al chico el en orfanato sabía que el niño daría problemas, que era peligroso, pero nunca podría haberse imaginado hasta que punto.

Hacía unos días uno de los miembros de la Orden se había enfrentado a él y lo describió físicamente, y eso le preocupaba, Voldemort no tenía ni un rastro de humanidad, ni psicológicamente ni físicamente, lo que le hacía pensar que Voldemort había echo algún Horrocux para hacerse inmortal, era lo único que podía degenerar tanto a un persona físicamente pues hacer un Horrocrux era la mas pura maldad, pero se preguntaba cuales eran esos horrocrux y cuantos eran, pues el grado de degeneración de Voldemort indicaba que tenían que ser mas de dos…

Estaba Albus dando vueltas por la estancia cuando llamaron a la puerta. La cabeza de la profesora Mcgonagall se asomó luciendo preocupada.

-Albus, hay alguien que quiere verte…

Detrás de la profesora apareció una joven de desbordante belleza de largo cabello rubio platino, y brillantes ojos violetas. Reconocería a aquella chica en cualquier parte, Katherine White una ex -alumna de Slytherin, que desgraciadamente al acabar Hogwarts se había unido a las filas de Voldemort, aunque Albus sospechaba que no había sido por iniciativa propia, algo había obligado a Katherine a unirse a las filas de Tom Riddle.

-a que debo esta visita—dijo el director cordialmente.

Katherine tragó saliva.

-necesito su ayuda profesor—dijo la chica angustiada.

-mi ayuda…?-preguntó extrañado Albus aunque no del todo sorprendido

-profesor, usted a diferencia de todos los que me conocían supo que no me uní a las filas de Voldemort de forma voluntaria, usted siempre sospechó que había algo que…me obligó a entrar en sus filas.

-si, siempre lo creí—dijo Albus—conozco muy bien a todos mis alumnos y a pesar de que estabas en una casa donde predomina el defensa de la pureza de Sangre, nunca estuviste de acuerdo con ese tipo de pensamientos, te hiciste muy amiga de una hija de muggles y la defendiste públicamente nunca creí que te hubieras aliado con Voldemort por propia voluntad.

La chica asintió

-usted sabe que yo quería un montón a Lily Evans ella era mi mejor amiga, James también fue muy buen amigo mío y Remus siempre era muy amable.

A Albus no se le escapó el hecho de que no mencionara a Sirius Black con quien había tenido una relación bastante seria en el ultimo año en Hogwarts.

-que necesita de mi señorita White

La chica dudó.

-cuando terminó Hogwarts, yo tuve una gran discusión con Sirius—hizo una mueca de dolor al decir el nombre del animago—pocos meses después de abandonar Hogwarts me enteré de que estaba embarazada

Eso dejó muy sorprendido al director que no se esperaba ese giro de los acontecimientos.

-continúe—la animó el director cuando ella vaciló.

-lo malo fue que mi madre también se enteró, encontró la prueba de embarazo. Me dijo que tenía que abortar que no iba a permitir que la limpia Sangre de los White se manchase con la sangre impura de Sirius Black el traidor, yo me negué a abortar, tenía mucho miedo por que mi madre era muy capaz de hacerme abortar de mil formas distintas y ahí fue cuando mi madre me propuso un trato, yo me unía a las filas de Voldemort y a cambio me dejaba quedarme con mi bebe, yo por su puesto acepté.

La chica se sentó enfrente al escritorio de Dumbledore que la miraba con cariño y la animaba a hablar.

-desde el principio todos los mortífagos sabían que no era fiel a Voldemort por lo que no me adentré realmente en sus filas hasta hace cosa de un año. Cuando vi por primera vez a Voldemort—la chica hizo se detuvo intentando no entrar en pánico—me dio un miedo horrible y desgraciadamente si fijó en mi. Me propuso que hiciera un trabajo para él

-que clase de trabajo?—preguntó Albus

-quería que encontrara algo que le ayudase a ver el futuro.

Albus se sorprendió, ¿ver el futuro?

-te dijo por que?

-dijo algo de un profecía.

Eso aclaró lo que Voldemort quería, conociendo el futuro podría deshacerse del que estaba destinado a derrotarlo y conociendo el futuro sería omnipotente.

-continua.

-me encargué de hacer lo que me pidió, busqué una forma de ver el futuro sin gran éxito debo decir. Al principio creí que me mataría cuando vio que no conseguía resultados. Pero nunca me dijo nada malo ni me torturó, eso fue casi peor. El tiempo pasó y…hace cosa una semana pareció realmente muy enfadado conmigo, ahí si me torturó, se había enterado de que tenía un hijo, me dijo que si quería seguir tenido a ese hijo tenía que hacer algo por él…

La chica soltó un sollozo.

-Voldemort quiere un heredero…

Albus dio un respingo sin poder evitarlo, nunca se imaginó que las cosas pudieran ir por ese camino. La joven continuó contándole la historia.

-en esta semana conseguí que alguien me ayudase a sacar a mi hijo de la casa de mis padres donde lo tenían casi secuestrado para asegurarse de que yo no me revelaba contra Voldemort ni los traicionaba. Conseguí sacar a mi hijo de ahí y vine a pedirle ayuda. Po

Katherine se hecho a llorar, Albus la abrazó y le dio unas palmaditas en la espalda.

-no te preocupes te ayudaré. Estarás bajo el cuidado de la Orden

-muchas gracias Director—dijo la chica llorado

-donde está tu hijo?

-esta abajo con la persona que me ayudó a sacarlo de casa de mis padres

-bien bajemos a recibir al pequeño.

Ambos bajaron las escaleras en un principio podría no haber nadie de no ser por que Albus podía ver sobre las capas de invisibilidad,(N.A. no estoy del todo seguro de que pudiera hacerlo pero algunas veces parecía insinuar eso) ahí entre las sombras estaba Regulus Black con una pequeño niño de aproximadamente 2 años que lo miraba todo con expectación.

A Albus por extraño que pueda parecer no le sorprendió que fuera precisamente Regulus Black el que había ayudado a Katherine, pues como bien había dicho antes, le resultaba muy fácil leer a sus alumnos, y Regulus claramente había sido mal influenciado por sus padres, y desgraciadamente no había sido tan fuerte como su hermano, además si mal no recordaba Regulus había sido el mejor amigo de Katherine incluso cuando esta empezó a salir con Sirius.

-buenas tardes señor Black—dijo Albus al joven.

Regulus se quito la capa y miró al director, al mismo tiempo que le pasaba el niño a Katherine.

-va a protegerlos?—le preguntó Regulus directamente a Albus.

-si

-me alegro

-pero tengo una curiosidad respecto a usted. Me sorprende que precisamente sea usted quien ayude a la señorita White.

-Kathy es mi mejor amiga desde que éramos niños, siempre supe que no quería esta vida y me convertí en mortífago no solo por que mis padres lo querían si no también por ella y mi sobrino.

-no se supone que los Black reniegan de Sirius este niño es hijo suyo—dijo el director muy serio. Dumbledore podía ver como Katherine se tensaba, como recordaba en el pasado, no podía soportar que se metieran con Regulus…y, si mal no recordaba había sido precisamente la continua defensa de Katherine sobre Regulus lo que había hecho que ella y Sirius se distanciaran.

-yo reniego de Sirius, pero no de su hijo

Albus sonrió levemente, Regulus no renegaba ni del padre ni del hijo había algo que no decía pero que Albus notó, Regulus apreciaba a Sirius, puede que incluso estuviera con mortífagos para protegerlo.

-no se preocupe señor Black, Katherina estará a salvo aquí.

-bien

El joven le entregó un pequeño bolso a Katherine que se echo a llorar

-Reg por favor—suplicó la chica con lágrimas en los ojos.

-estaré bien Kathy

-no…

Le tapó la boca con la mano.

-cuida al pequeño Arctorus—dijo dando un suave beso en la mejilla del bebé y luego en la de ella.

Regulus se volvió a poner la capa de invisibilidad (N.A. por su puesto no es la que tiene Harry Potter si no que es una de esas que duran poco) y se fue sin ninguna palabra mas.

-esta noche dormirás en el castillo, mañana encontraré un lugar donde estés segura.

-muchas gracias profesor Dumbledore

-llámame Albus señorita White

-entonces llámeme Kathy o Kat como prefiera.

-bien, por aquí—dijo el director señalando un pasillo enfrente a ellos.

Albus dirigió a la joven por los pasillos que en esos momento estaban todavía desiertos pues estaban a finales de agosto y todavía no había niños en Hogwarts. Condujo a la joven hasta el tercer piso a una habitación libre que había para el profesor de DCAO del próximo año.

-puedes quedarte aquí esta noche—dijo Albus abriendo la puerta.

-muchas gracias profesor—dijo la chica con voz temblorosa pues estaba llorando, justo cuando Albus iba a marcharse Katherine le llamó.

-profesor hay algo que no le he comentado— Katherine miró a Albus

-el que?

-creo que se como mirar el futuro…


Albus esperaba en el séptimo piso de Hogwarts, la noche anterior Katherine le había dicho como hacer para poder ver el futuro, por lo que ahí estaba Dumbledore delante de la Sala de los Menesteres esperando a Katherine.

-profesor Dumbledore—llamó la profesora Mcgonagall—le han traído algo de Gringotts .

-gracias profesora, dígales que estoy aquí.

Al cabo de unos segundos de espera, unos gonmos llevaban flotando un objeto inmenso tapado por una manta.

-director Dumbledore firme aquí—dijo el gnomo

El director firmó, mientras los Gnomos se marchaban no muy contentos por haber tenido que hacer un encargo.

Al cabo de unos instantes llegó Katherine con su hijo en brazos que al ver a Dumbledore sonrió y le dirigió una sonrisa llena de hoyuelos.

-que niño mas encantador, creo que aun no se tu nombre pequeño

Katherine sonrió al bebe dándole un beso en la mejilla.

-Arturo Orión Black—dijo el niño con una voz dulce.

-se llama Arctorus pero no sabe decir su nombre bien así que le llamo Arturo. Veo que está todo preparado

-así es.

Dumbledore quitó la manta sobre el extraño objeto rebelando un espejo de cuerpo entero.

-el espejo de Oesed—dijo Katherine fascinada—desde que empecé mi investigación sobre este espejo no pude dejar de pensar como sería en la realidad, es mucho mas impresionante de lo que me esperaba—dijo Katherine. A Dumbledore no se le escapó el hecho de que Katherine no se pusiera delante del espejo.

Con un suave toque de varita el espejo levitó hasta la entrada de una puerta que había aparecido en la pared, introdujo el espejo en lo que parecía ser una habitación completamente oscura y al cerrar la puerta esta se volvió transparente permitiéndole ver el espejo a través de la pared.

Dumbledore se colocó justo en la posición donde se supone que podía ver lo que mas deseaba y pidió ver el futuro, pero que las cosas buenas del futuro no se alteraran. Tener el conocimiento del futuro sin alterar los hechos positivos.

La pared que era transparente se opacó, Albus pensó que algo había salido mal hasta que oyó unas toses proveniente de la puerta, la abrió rápidamente y para su sorpresa había ahí en el suelo una joven de larga cabellera castaña y un montón de libros a su alrededor…unos 7…

La chica tosía como si se estuviera ahogando.

-se encuentra bien?—preguntó Albus arrodillándose delante ella para poder verla con claridad, la mirada de la chica se alzó alarmada y lo miró con los ojos como platos.

-Profesor Dumbledore?—preguntó la joven alarmada.

-si, soy yo ¿pero podría preguntarle quien es usted?

La chica frunció el ceño y miró a su alrededor.

-soy Hermione Granger…