El epílogo! El último! Espero que os guste!

Disclaimer: Ya sabéis, la historia es de Kathryn Ross y los personajes de Stephenie Meyer.

Epílogo:

Una gruesa capa de nieve cubría el suelo y los carámbanos colgaban de los árboles del huerto. Nunca antes se había conocido un invierno tan frío en Grecia. Sin embargo, muy pronto llegaría la primavera, con la promesa de largos y calurosos días.

Mientras se apartaba de la ventana, Bella pensó en todas las cosas por las que tenía que estar agradecida. Miró a su alrededor y observó el fuego en la chimenea y las personas que estaban charlando y riendo. Su familia. Había veces que no se podía creer la suerte que tenía, en especial cuando pensaba en Edward. Como si él supiera que estaba pensando en él, la miró y la sonrió de aquel modo tan especial que sólo reservaba para ella. Entonces, Bella miró al niño que él tenía entre sus brazos y sintió que el corazón estaba a punto de estallarle de felicidad. Se dirigió hacia ellos.

—No sé qué sorpresa tienes planeada para mí —dijo ella, dándole un beso—, pero creo que debes dejar de comprarme regalos y de mimarme de este modo. Te aseguro que sería imposible ser más feliz de lo que ya soy.,No necesito nada más, Edward.

El le devolvió la sonrisa.

—Sé que hay una cosa que hará que este día sea perfecto. Por eso, te pido que sigas mirando por la ventana y verás enseguida que tengo razón.

Bella miró a su hijo. Oliver James Anthony Cullen iba a ser bautizado a las tres y media de aquella tarde. Realmente, ella no podía pensar que el día pudiera ser más perfecto.

El embarazo había sido difícil y ella había tenido que guardar mucho reposo. Sin embargo, Edward la había ayudado y apoyado en todo y ella había conseguido dar a luz a un hermoso y sano bebé. Con los ojos llenos de amor, observó a su pequeño, tan perfecto ataviado con un hermoso vestido de

bautismo que se había utilizado en la familia Cullen durante dos generaciones.

—De hecho, la vida es tan perfecta que casi me da miedo —susurró ella—. Lo único que falta, por supuesto, es mi hermana...

Justo en aquel momento, escuchó que un coche se detenía delante de la casa. Miró a Edward.

–¿No habrás...? —le preguntó llena de incredulidad. Él asintió.

—No podíamos celebrar el bautizo sin Rosalie, ¿verdad? Es una madrina muy importante.

—Edward, te amo tanto —exclamó. Lo abrazó con fuerza y, durante un instante, los tres estuvieron así de unidos.

–Y yo te amo a ti, Bella —murmuró Alexi antes de besarla—. Mucho más de lo que podría expresar con palabras.

FIN!

Hiper corto, pero hiper bonito no? Espero que os haya gustado toda la historia en general. Muchísimas gracias a todos y todas las que habéis comentado, o habéis puesto la historia en favoritos y alertas. Es la primera historia que termino y ni siquiera es mía, en fín, algún día terminaré las mías, ahora me voy a centrar en todas las traducciones que tengo. Pasaros por ellas, ¿vale? Y pasaros por mi historia el Gremio de los Magos, pliis. (Hacedlo si quereis, no os voy a obligar tampoco xD)

Pues eso, que muchas gracias, y ya veré si empiezo con otra traducción.

Os quiero mucho, mucho.

Muchiisimos besitos.

Atte: Belly-Bells Potter Diggory.