El último escándalo de la heredera. Esa última portada sería el comienzo. Qué iba a hacer él con una niña problemática y caprichosa? Qué iba a hacer ella con ese hombre serio, arrogante y autoritario? Drogas, alcohol, sexo desenfrenado e irresponsable. Edward no estaba preparado para entrar en ese mundo pero, realmente estaba Bella en él?

DISCLAIMER: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

LA HEREDERA

CAPITULO 1

- Buenos días – saludó entrando en su despacho donde su secretaria y su hermano se cernían sobre una revista de cotilleos

- Oh, buenos días – respondió Bree irguiéndose sonrojada – Yo, este... disculpen – dijo la joven saliendo del despacho con rapidez

Edward levantó una ceja interrogante hacia su hermano.

- Qué hay, Emmett? Qué tienes ahí?

- El último escándalo de "la heredera" – sonrió entregándole la revista mientras él se sentaba tras su escritorio.

- Qué ha hecho esta vez? – suspiró imaginando el enfado de Charlie.

- Drogas

- Drogas? – dijo girando la revista para leer el artículo dedicado al último escándalo protagonizado por Isabella Swan, la heredera de Charlie Swan.

Isabella Swan era la única hija de Charlie Swan, el principal accionista de Swan Investment, una de las principales inversoras del país, con participación en empresas de todo el mundo.

Edward era el director general y había ocupado ese puesto cuando Carlisle Cullen, su padre y socio de Charlie desde hacía años, se había retirado cuatro años atrás y él había aprovechado la oportunidad de comprarle sus acciones.

Isabella vivía actualmente en Londres. Su padre la había enviado a vivir con su abuela materna al morir su madre, cuando ella tenía seis años.

Bella, como la llamaban sus amigos, había sido una niña preciosa. El día que cumplió quince años, fue de compras con su abuela a un centro comercial y allí la contactó un representante de BMA, British Model Agency, y le ofreció trabajar como modelo.

Fue así como se convirtió en una modelo reconocida.

Pero al cumplir diecinueve, su abuela Marie murió. Desde entonces Bella había protagonizado más escándalos de los que su padre estaba dispuesto a reconocer, y no pasaba más de un mes sin que fuera portada de alguna revista sensacionalista.

La habían apodado "la heredera" ya que todos sostenían que debido a su apellido Swan, era que se sentía con libertad e impunidad para hacer lo que quisiera, sin importarle si iba o no en contra de la ley, la moral o las buenas costumbres.

A Edward le daba igual lo que esa niña caprichosa hiciera, salvo porque cada nuevo artículo ponía a Charlie de un pésimo humor y eso repercutía en los empleados de la empresa.

- No me lo puedo creer – suspiró – Es que esa niña es idiota.

- Ya no es una niña – le corrigió Emmett – Tiene veinticinco.

- Lo que lo hace aún peor – dijo mientras leía el artículo

Esta vez había sido detenida por viajar en un coche repleto de todo tipo de drogas.

Con ella viajaban su amiga, la modelo Rosalie Hale y dos conocidos desastres de la fauna local londinense. James Whiterdale, el hijo del magnate Cam Whiterdale, conocido por dar las mayores fiestas de la ciudad, donde se organizaban orgías y se consumían todo tipo de drogas y Laurent Da Revin, un francés problemático salido de una de las ediciones del Gran Hermano inglés.

- Lo peor que nos puede pasar hoy es tener reunión de directorio – se lamentó Emmett

- Imagínate cómo estará Charlie

- Lo sé. Después de lo del aborto ahora drogas, no entiendo por qué no la encierran.

- No es ilegal practicarse un aborto – le recordó Edward

- Lo sé, pero debería ser ilegal generar de ello un debate mediático.

- Tú eres el abogado. Redacta la ley e intenta que alguien la promueva.

- Si pudiese hacerlo, redactaría una ley por la cual se le prohibiera salir en las revistas a alguien llamado Isabella Swan.

- Eso sí nos serviría – sonrió Edward levantándose para dirigirse a la sala de juntas

.

- Isabella! – gritaban los periodistas apostados en la puerta de su departamento de Sloane Street cuando salía para ir al estudio fotográfico – Qué tienes que decir sobre tu detención?

- Isabella! Has pensado ingresar a una clínica de desintoxicación?

- Isabella! Son compatibles las drogas de diseño con un aborto quirúrgico?

Hastiada cerró la puerta del taxi que la estaba esperando en la calle. Dio la dirección del estudio y se tumbó en el asiento agotada.

Su teléfono móvil vibró con música de Vangelis. Miró el identificador y se preparó para los gritos cuando vio el nombre de su padre.

- Charlie – saludó indiferente

- Cómo has podido, niñata ingrata? Qué vas a decir ahora?

- Cómo estás, papá?

- No te burles de mí, Isabella – gritó furioso su padre – Qué voy a hacer contigo?

- Nada, como siempre. Nunca has hecho nada conmigo salvo cuando tenía seis y me enviaste a Londres.

- No te pases de lista, niña.

- No soy una niña – suspiró con resignación

- Y no sabes cuánto lo lamento. Si al menos fueras una niña podría encerrarte y no tendría que verte arrastrar mi apellido por el fango.

Bella apretó los ojos intentando despejar las lágrimas que se habían agolpado en ellos. Aún después de casi veinte años alejada de su padre, no le era indiferente cuánto la odiaba.

Charlie la culpaba por la muerte de Renée y de Seth, el bebé que Renée esperaba cuando murió.

Habían llevado a Bella a un campamento, pero ella lo había odiado. Tener un coeficiente intelectual superior le dificultaba relacionarse con niños de su edad.

Había llamado a su madre y le había rogado que fuera a recogerla. Renée había accedido de inmediato y había cogido el coche bajo la torrencial lluvia.

Por culpa de la tormenta, un camión se había estrellado contra su coche y ella había muerto en el acto.

Charlie nunca le perdonó a Isabella que hubiese insistido para que su madre fuera en su búsqueda.

A los pocos días del funeral, cuando la abuela Marie se volvía a Londres, Charlie cargó a su hija con ella y desde entonces sólo se veían una o dos semanas al año, cuando Marie enviaba a Bella a Nueva York para pasar las navidades con su padre. No sabía la mujer que su nieta pasaba esos días con Sue y Harry, el ama de llaves y el chofer de Charlie.

Cuando fue lo suficientemente mayor, se compró un departamento en Nueva York y viajaba a la ciudad con más frecuencia, pero ello no significaba que pudiera ver a su padre más a menudo.

- No estoy arrastrando tu apellido por el fango – replicó con tono cansado

- Te parece normal? De verdad te parece normal? Hace un mes te descubrieron haciéndote un aborto porque no eres capaz de saber quién era el padre de la criatura...

- No me descubrieron haciéndome un aborto, sólo estaba saliendo de una clínica donde se hacen abortos además de otras cosas...

- Y te atreves a burlarte de mí – gritó su padre

- No me burlo...

- Y ahora te cogen con drogas – gritó él sin escuchar su réplica

- No es lo que piensas...

- No me lo digas a mí! Díselo a la prensa! Intenta convencerles de que no eres el desastre de persona que eres en realidad.

- En realidad - dijo sonriendo molesta - A mí no me importa lo que digan de mí. Se supone que soy modelo. Soy tonta.

- Eres estúpida - le gritó furioso haciéndola reír

Bella podía ser cualquier cosa pero no era estúpida y su padre debería saberlo. Tenía un coeficiente intelectual muy superior a la media, lo que le había permitido obtener un doctorado en finanzas en Cambridge a los veinte años, sólo que su padre nunca se había interesado en saberlo.

Y ella había hecho lo posible para que nadie lo supiera.

A Charlie nunca le había interesado en absoluto cuando su hija hacía las cosas bien. Su abuela le había enviado cientos de cartas y documentos con sus increíbles progresos académicos pero él no había abierto siquiera ninguna de ellas.

Bella lo descubrió cuando viajó a Nueva York después de que su abuela muriera.

Encontró toda la correspondencia enviada desde Londres sin abrir siquiera. A su padre no le importaba nada de su vida. Él se limitaba a depositar una importante suma de dinero para que Marie cuidara y educara a la niña.

Nunca alabó sus progresos ni se interesó por sus logros.

Pero la primera vez que una revista sensacionalista la fotografió entrando en su casa a altas horas de la madrugada acompañada de dos hombres, Charlie la llamó.

La revista había insinuado que Bella había mantenido relaciones sexuales con dos hombres a la vez, sin sospechar siquiera que se trataba de su gran amigo Jacob Black y el novio de éste Paul Meraz.

El escándalo provocó que su padre la llamara sin siquiera escucharla cuando intentó explicarle la verdad.

Bella descubrió muy pronto que su padre la llamaba cada vez que en las revistas publicaban alguno de sus escándalos, por esa razón no hacía nada por evitarlos.

Se dejaba fotografiar, no cuando hacía buenas obras sino cuando salía de alguna fiesta.

En los últimos seis años la habían fotografiado con drogadictos y mujeriegos. Según la prensa, había asistido a las fiestas más conflictivas del circuito y se había relacionado con los individuos más escandalosos del medio.

Había hecho nudismo en Saint Tropez y las playas de Grecia.

Había asistido completamente borracha a una gala de cine y se había presentado en Ascot con un modelito pecaminoso y sin ropa interior.

Aunque todo eso era "según la prensa".

Charlie desesperaba cada vez que "la heredera" aparecía en una portada, aunque no sabía que la mitad de las noticias eran completamente falsas.

Bella nunca se preocupó por desmentir nada de lo que de ella se decía.

Y desde luego, tampoco iba a hacerlo ahora.


Aquí vengo con una nueva historia, para compensar que se acabó MI ÚLTIMO INTENTO.

Espero que les guste.

De momento no actualizaré a diario como en la anterior ya que aún no tengo muchos capis adelantados pero espero poder hacerlo.

Besitos y aquí les espero!