DISCLAIMER: Los personajes de Boys Before Flowers son propiedad de la KBS. La historia es propiedad de Shattered tearsdrops, quien me dio su autorización para traducirla al español.

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.

Keeping the Casanova.

Capítulo 1. La esposa.

Sentado en una silla cerca del mini bar dentro de su habitación en el hotel, So Yi Jung estaba a punto de tomar otro trago de su copa de vino cuando, repentinamente, un par de manos tibias cubrieron sus ojos. Tan pronto como sintió su tacto, una sonrisa apareció en sus labios. El toque era demasiado familiar. No podía equivocarse sobre la identidad de la propietaria de ese par de manos. Eran las mismas manos que habían cubierto sus ojos en lo alto de un edificio para ver el amanecer a las 7 a.m. y mostrarle el significado del arrepentimiento. También eran las mismas manos que intentaron aprender el oficio en el que él destacaba…

Más importante aún, eran las mismas manos que le pertenecían a su primera y única esposa.

—Sé que eres tú… —dijo Yi Jung con una sonrisa sincera en los labios y lentamente tomó las manos que cubrían sus ojos para luego volverse a mirar a la persona detrás de él.

—¿Larga noche? —preguntó con cariño Chu Ga Eul, la esposa de So Yi Jung, mientras miraba a su marido.

Contrario a los rumores que circulaban, el reformado Casanova no estaba comprometido. De hecho, ya estaba casado. Él y Chu Ga Eul se habían casado una semana antes de la exhibición en una pequeña y oscura capilla a las afueras de Seúl, ya que Ga Eul había preferido una boda íntima y simple. Sólo Geum Jan Di, los miembros del F4, los padres de Ga Eul, Ha Jae Kyung, Choi Seung Hyun y la abuela de So Yi Jung estuvieron presentes en la ceremonia. Y como la boda se había celebrado en secreto, nadie más lo sabía. Ni siquiera el padre de So Yi Jung, o incluso su hermano mayor.

Su matrimonio con Ga Eul le había dado a Yi Jung la inspiración, el coraje y la fuerza renovada como para continuar con la exhibición que había planeado durante cuatro años. Había sido inflexible sobre continuar con la exposición porque todavía había tenido miedo de las consecuencias de la lesión en el brazo que había tenido cuatro años atrás. No había confiado en que sus habilidades aún fueran las mismas luego de la lesión. Sin embargo, después de que Ga Eul accediera a ser su esposa, ella le había dado un ultimátum: no habría luna de miel hasta que él montara la exhibición. Eso había sido lo que había llevado al reformado Casanova a trabajar duro para su recién lograda exposición.

So Yi Jung rodeó amorosamente la cintura de su esposa con los brazos y la miró a los ojos con una sonrisa en los labios.

—Creo que lo hice bien en la exhibición… —dijo con un significado subyacente en sus palabras y Ga Eul no dejó de notarlo.

—Yo también lo creo… pero la exhibición aún no ha terminado… —le respondió ella con una sonrisa, tocando juguetonamente la nariz de su esposo.

Para Ga Eul, los últimos meses desde que So Yi Jung había regresado de Suiza, habían sido emocionantes. Todo se había sentido como una brisa… en el momento en que había regresado a Corea del Sur, Yi Jung no había perdido el tiempo y había ido a verla de inmediato. Y para colmo, Ga Eul había estado aturdida y conmocionada cuando le había dicho que había regresado a Corea porque iba a casarse. Por supuesto, su siguiente declaración la sorprendió todavía más, porque le había dicho que ella sería la novia. Hablando de una inesperada y agradable sorpresa…

Sin embargo, la boda no llegó sino hasta después de tres meses. Aunque Ga Eul había estado bastante emocionada y a punto de desmayarse de la felicidad por la propuesta de matrimonio hecha por el reformado Casanova, ella sabía que aún no era el momento adecuado. No se habían visto en cuatro años. Algunas cosas podían haber cambiado y así, ella le preguntó si era posible que se tomaran las cosas con calma para así llegar a conocerse de nuevo. Sí, estaban comprometidos, pero no fue sino hasta entonces que el reformado Casanova había comenzado en serio su cortejo.

—Los reporteros me preguntaron por ti toda la noche… Deberías haber venido conmigo para que así yo no tuviera que estar esquivando sus preguntas. Además, personalmente, quiero anunciar al mundo entero que Chu Ga Eul ya es mi esposa… —Yi Jung posó las manos en cada lado del rostro de Ga Eul y le plantó un beso cariñoso en la frente.

—Sabes que nunca me ha gustado la publicidad, ¿verdad? Iré a su debido tiempo… Además, ésta era tu exhibición. Tú deberías ser el centro de atención. No tú esposa. —respondió Ga Eul. Sabía que tenía un punto y Yi Jung no trataría de discutir con ella—. Así que, ¿está satisfecho con su exhibición, señor Casanova?

—Ya no soy un Casanova, ¿recuerdas? —So Yi Jung se levantó de su asiento y sostuvo cerca a su esposa.

Ga Eul rió entre dientes.

—Sigo olvidándolo… —bromeó—. Creo que necesito que me recuerdes a menudo que ya eres mi esposo.

—No necesitas decírmelo, intento que nunca se te olvide que soy tu marido y que tú eres mi esposa. Sólo mía… —dijo Yi Jung con voz ronca mientras miraba con anhelo intenso los ojos de Ga Eul. Lentamente, inclinó la cabeza para capturar los deliciosos labios de su esposa con los suyos.

Toda la semana había sido un viaje en montaña rusa para él. Se había casado y había montado su primera exhibición oficial después de cuatro años. Y más que eso, ni siquiera había tenido tiempo para la luna de miel con su esposa. Era una tortura, debía admitir que lo que realmente quería era pasar todo el tiempo con ella, pero la planificación y preparación de su exposición le habían ocupado por entero. Además, el hecho de que ella le diera un ultimátum. Había sido su fuerza motriz fundamental para trabajar más duro por su exposición. Gracias a Dios todo había valido la pena.

Yi Jung se tomó su tiempo mientras la besaba. Quería saborear lentamente sus labios.

—Te amo, esposa… —le susurró en medio del beso mientras mordisqueaba con amor sus labios.

—Yo también te amo, esposo —le respondió Ga Eul en apenas un susurro.

Todo el cansancio y el estrés que sentía por la exhibición parecían haber desaparecido en un instante, tan pronto como estuvo con su esposa. Compartieron un beso dulce y apasionado. Había urgencia en el beso de Yi Jung y Ga Eul no lo pasó por alto. Sabía que él la quería tanto como ella lo quería a él… aunque, por supuesto, ella tenía muy poca experiencia en estas cosas. La experiencia de Yi Jung, por otro lado, era una historia completamente diferente. Él había sido un Casanova. El hecho hablaba por sí mismo.

De repente…

—¡Oye! Yi Ju… —Entonces ¡Bang! La puerta se cerró tan pronto como se había abierto—. ¡Yo no vi nada! ¡Continúen con lo que sea que están haciendo! ¡No me hagan caso! —gritó una voz al otro lado de la puerta.

Era Song Woo Bin… y su gran capacidad del "momento oportuno".

Yi Jung y Ga Eul se vieron obligados a romper su beso a causa de la intrusión. Yi Jung parecía muy irritado mientras ponía ambas manos en su cadera y lanzaba miradas asesinas hacia la puerta por la que, momentos antes, Woo Bin había aparecido. Ga Eul sólo pudo reír incómoda al ver a su marido con esa expresión profundamente marcada. Le recordaba a aquella vez, cuando ella y Yi Jung habían estado a punto de besarse si no hubiera sido por la interrupción de Woo Bin.

—Recuérdame matarlo la próxima vez… —susurró Yi Jung entre dientes—. ¡Ese tipo no pudo ni siquiera tocar! —se quejó airadamente.

Ga Eul abrazó a Yi Jung e hizo todo lo posible para calmarlo.

—No seas así. Estoy segura de que Woo Bin no tenía la intención de interrumpirnos… Vamos. Vayamos con los otros a celebrar. Jun Pyo reservó el piso entero para nosotros… —Le tomó algunos minutos más de dulces palabras y persuasión para apaciguar el ánimo de Yi Jung. Fue divertido ver al reformado Casanova ponerse de malas por la interrupción de un beso con su esposa. Honestamente, parecía un niño haciendo pucheros y Ga Eul encontró esto bastante encantador.

—¡Oigan… miren quien está aquí! —anunció Jun Pyo tan pronto como vio a Yi Jung y a Ga Eul caminar de la mano hacia ellos.

—¡Ga Eul! —gritó Jan Di alegremente mientras dejaba el lado de su marido y se encontraba con su amiga mientras que los otros F4, excepto por Woo Bin, se reunía con Yi Jung, chocando las manos y dándose palmadas en el hombro.

—¡Ga Eul! —chilló Jae Kyung con igual alegría—. ¡En serio pensé que no vendrías! —dijo curiosa—. Debiste de haber visto a todos los reporteros esta noche. ¡Se morían de curiosidad sobre ti! —Jae Kyung siguió parloteando, y Jan Di y Ga Eul fueron todas sonrisas.

Por su parte, So Yi Jung, sólo le dedicó una mirada asesina a Song Woo Bin, quien se encogió y se escondió detrás de Ji Hoo. Era sorprendente ver al hombre cabeza de la mafia, temeroso por una simple mirada del famoso alfarero. Sin embargo, esto se debía principalmente al hecho de que los F4 eran amigos, y no hacían caso de la propiedad o estatus. Eran amigos, sin inhibiciones ni reservas, ni lugar a dudas. Eran amigos. Punto.

Woo Bin sabía que So Yi Jung siempre había sido del tipo de trato fácil. Sabía cómo encantar a su alrededor, pero desde que había aparecido Ga Eul ahora la historia era completamente diferente. A pesar de que era el F4 más cercano al reformado Casanova, Woo Bin no sabía exactamente cuando había comenzado todo entre Yi Jung y Ga Eul. Ah, claro, había sido consciente de la fascinación de su amigo por aquella inocente plebeya al principio. Había monitoreado el progreso de Yi Jung por pura diversión. Debía admitir que esos dos eran muy entretenidos. Pero no pensó que a la larga todo terminaría en matrimonio. Y ahora ellos en realidad ya eran marido y mujer, todo aún parecía increíblemente surrealista.

Y para todo efecto, burlarse del Casanova que ya no era casanova, era mucho más divertido ahora que antes.

En cuanto todos estuvieron sentados alrededor de la mesa, Jun Pyo ordenó que fuera servida una botella del mejor vino tinto. Era una celebración por la exitosa exhibición de Yi Jung, después de todo.

—¡Hagamos un brindis! —propuso Jun Pyo con alegría—. ¡Por el matrimonio y el éxito de la exhibición de Yi Jung! ¡Por que más bendiciones continúen… cayendo sobre él! —continuó Jun Pyo con una sonrisa a pesar de dudar un poco en la declaración que acababa de pronunciar en voz alta.

—¿Cayendo sobre él? —preguntó Woo Bin frunciendo el ceño—. ¿No querrá decir "colmándolo"?

Ji Hoo se limitó a sonreír a su lado.

—Estás hablando de Jun Pyo. —Y eso lo explicaba todo.

Tan pronto como el brindis fue hecho y la platica continuó entre amigos, Jae Kyung de inmediato empujó a Ga Eul y a Jan Di fuera de la habitación. Sabía que el F4 tenía sus propios asuntos de qué hablar siendo los hombres que eran. Ellas, por su parte, siendo chicas y todo, también tenían sus propias cosas de qué hablar. Especialmente ya que Ga Eul acababa de casarse. Jae Kyung pensó que antes de cualquier cosa, era su deber como amigas de Ga Eul preguntarle sobre… ciertos aspectos del matrimonio.

—Jae Kyung-sshi, ¿de qué querías hablar? —preguntó Ga Eul inocentemente.

—Ga Eul-yang, dime… ¿tú y Yi Jung ya hicieron "eso"? —preguntó Jae Kyung atrevida. Sus ojos brillaban con picardía mientras que una pequeña sonrisa maliciosa apareció en sus labios.

Al instante, se hizo el silencio. Ga Eul jugueteó con el borde de su vestido y se ruborizó con timidez. No quería hablar de esas cosas porque, para ser honestos, desconocía mucho sobre el tema.

—Ahm… En realidad, no… —admitió—. Yi Jung ha estado tan ocupado con los preparativos de su exhibición que decidimos posponer nuestra luna de miel —narró ella sin defensa.

—Entonces, ¿sabes qué esperar? —presionó Jae Kyung mientras Ga Eul parecía a punto de gimotear.

—Yah… —interrumpió Jan Di con suavidad—. Unnie, la estás asustando… —entonces se volvió hacia Ga Eul y tomó a su amiga por los hombros—. Ga Eul, escúchame. No tienes que hacer nada si no estás lista. Y si no lo estás, puedes fingir que duermes. Puedes decirle que tienes tu período o, tal vez, puedes decirle a él que… eh… ¡Sólo finge que estás dormida! —sugirió Jan Di con entusiasmo… demasiado entusiasmo para ser sinceros.

Jae Kyung, por su parte, estaba mirando a Jan Di con una expresión dubitativa en el rostro.

—Yah, Geum Jan Di, ¿cuánto tiempo has estado casada con Goo Jun Pyo? —preguntó Jae Kyung.

—¿Eh? Mmm… como mes y medio, creo… —respondió Jan Di.

—¡Ese es el tiempo que han estado casados y no han tenido sexo ni una sola vez! —En cuanto las palabras salieron la boca de Jae Kyung, Jan Di se sonrojó de repente y bajó la cabeza con culpa.

¡Atrapada!

Jan Di era culpable de los cargos sin nada que probara lo contrario. Siendo una estudiante de medicina y todo, debía saber las explicaciones científicas sobre el sexo. Era el apareamiento, la copulación y el coito. Sin embargo, hasta ahora, ella no se atrevía a hacer… "eso" con Jun Pyo… ella lo amaba, pero… tenía miedo.

—Tsk, tsk… —Jae Kyung las miró y sacudió la cabeza—. Y se llaman a sí mismas mujeres casadas —comentó con sorna.

—Entonces… ¿qué hay de ti, Jae Kyung-sshi? ¿Has experimentado… haciendo "eso"? —preguntó de pronto Ga Eul.

—Bueno… aniyo… —respondió Jae Kyung con una expresión petulante en el rostro—. Pero he leído cosas y visto cosas… cosas que se relacionan con "eso"… —razonó por su falta de experiencia—. Podría dejar que ustedes vean algo de lo que yo he visto antes… por si están interesadas —propuso—. Creo que pueden buscar un libro llamado El Kamasutra, es muy informativo. —Sonrió.

Por otra parte, en la mesa del comedor donde los hombres se quedaron, ellos tenían exactamente la misma situación con Jun Pyo. Woo Bin se estaba burlando del heredero de Sinhwa, a quien parecía estar haciendo enfadar a cada minuto. Por supuesto, replicaba las bromas de Woo Bin de vez en cuando… y al final, sólo se encontró a sí mismo riendo mucho más.

—Tsk, tsk… Amigo mío, te lo he dicho una y otra vez, ¿por qué no usas el regalo de bodas que te di? ¿O tal vez prefieras usar el regalo de Yi Jung? Son bastante efectivos y útiles, si me lo preguntan. —Woo Bin sonrió y le guiñó un ojo a Jun Pyo.

—¡No hay, absolutamente, ninguna manera de que yo vaya a usar los regalos que ustedes me dieron! ¡De ninguna manera! —negó Jun Pyo rotundamente. Woo Bin y Yi Jung rieron en sus asientos.

—¿Qué regalos le dieron? —fue el turno de Ji Hoo para preguntar.

Jun Pyo puso los ojos en blanco.

—Yi Jung me dio unas cuerdas. Woo Bin me dio unas esposas. ¿Acaso esperan que amarre a mi esposa en el futuro? Inconcebible… —comentó Jun Pyo con la incredulidad escrita en el rostro mientras Woo Bin y Yi Jung continuaban riendo con fuerza.

—Yah… Yoon Ji Hoo, ¿qué le obsequiaste tú? —preguntó Woo Bin.

—Una caja de té de hierbas y… —Ji Hoo hizo una pausa y entonces le sonrió a Jun Pyo como si tuviera algo tortuoso en mente—… Y píldoras para dormir —Ji Hoo sonrió—. Me imaginé que no serías capaz de intentar algo con ella despierta… —añadió con pesar.

Un rugido más fuerte de risas estalló entre el F4.

« Continuará… »

Nota de la Traductora:

Hola de nuevo!

Bueno, aquí estuvo el primer capítulo ya en forma de esta secuela. Sé que me tarde una eternidad, y no quiero exponer aquí los motivos, pero luego de que mi crisis –y la de la autora original- ya pasaron, puedo reiniciar este proyecto, otra vez.

Agradezco muchísimo sus comentarios al prólogo, espero que me dejen saber su opinión de este capítulo.

Nos leemos pronto!

Anna