Persona

Las Memorias Perdidas

Capitulo 1

Sueños

Una vez, soñé que era una mariposa

Olvide quien era yo y solo conocí la felicidad de ser una mariposa

Pronto, desperté recordando quien era

¿Soñé que era una mariposa?

O

¿Sueño que soy un hombre?

Sin embargo…

Correr, era el único pensamiento que su mente podía gritar ¿O era acaso su instinto de supervivencia el que gritaba? Para ese momento ya no le importaba si su amada lógica era la que dictaba las órdenes. Solo quería vivir para poder ver una vez más la luz del día, para ella vivir era su primordial regla.

¿Pero a donde correr? Era la cuestión, solo el vació de la oscuridad se extendía frente a ella, sin un horizonte al cual alcanzar. Sin voltear su cabeza hacia atrás sin querer ver el causante de su terror solo sabía en lo más profundo de su alma que no necesitaba ver lo que yacía detrás de ella, era la muerte hecha realidad. El dolor de sus patas era insoportable, no podía recordar algún dolor similar al que experimentaba ahora, como cada tendón de sus músculos se desgarraba por el esfuerzo de seguir corriendo, las cálidas lágrimas escapaban de sus ojos. No había duda alguna ya su mente se rindió a lo inevitable, su muerte era un hecho del cual no podría escapar.

No supo el momento en el cual tropezó ¿Acaso perdió la coordinación del movimiento? ¿Algo en la oscuridad la hizo caer? Solo sabía que rodaba y se golpeaba en ese oscuro suelo a gran velocidad y fuerza. Su respiración era agitada mientras cada centímetro de su ser gritaba de agonía por el dolor, cerrando sus ojos trato de por lo menos pensar en algo que pudiera hacerle olvidar todo, una vaga ilusión antes de sentir el desgarrador abrazo del fin.

Pudo sentir como su pecho se oprimía, como el aire era cada vez más difícil de llegar a sus pulmones. Lentamente era estrangulada por la oscuridad de ese mundo, con el recuerdo de un hermoso picnic junto a sus amigas se despidió de la vida, pero el recuerdo desapareció con la llegada de algo dorado ¿El sol? ¿Una memoria que no podía ubicar? Algo grito en la oscuridad, el rugir de una bestia enojada y a la vez asustada junto con el resplandor de algo azul.

Abrió sus ojos al sentir el aire llenar sus pulmones, de cómo el dolor lentamente se iba al ser bañada por esa extraña luz. Sobre ella flotaba una silueta que nunca había visto pero por alguna razón parecía ser familiar. La silueta luminosa extendió una de sus extremidades a ella, no era una pata sino un brazo, parecía tener una garra con cinco terminaciones o ¿Era una pieza de alguna armadura que lo cubría? –No tengas miedo. Toma mi mano— susurro una voz dentro de su cabeza y sin pensarlo, sin hacer caso aun del dolor levanto su pata derecha, tratando de tocarlo.

Algo comenzó a cosquillar en su mente, una voz infantil sin duda alguna pero sin coherencia se alzaba cada segundo, en poco pudo entenderla y saber quién era –¡Twilight! ¡Despierta por favor!— para Twilight Sparkle la oscuridad se fue junto con el ser luminoso y con eso sintió que parte de su ser estaba incompleto, no ahora sino desde hace mucho tiempo. Solo que ahora lo notaba.

El mundo real se abrió frente a sus ojos violetas, volteo su cabeza de un lado a otro solo para calmarse para ver que estaba en su hogar, rodeada de sus amados libros, ladeo su cabeza para encontrar la mirada preocupada de un joven bebe dragón de escamas moradas y verde –¿Estás bien Twilight? Estabas temblando y…parecías ahogarte— susurro el pequeño con preocupación. El cerebro de la unicornio comenzó a trabajar de inmediato pero no podía creer que se ahogaba en el mundo real como en su sueño ¿los músculos de su garganta se contrajeron? Podría buscar una respuesta ahora en sus libros pero no dejo que su cerebro en busca de la información ganara, tenía que calmar primero al bebe dragón. Sonrío hacia su asistente y casi pequeño hermano –Estoy bien Spike, solo fue una pesadilla— contesto mientras abrazo al pequeño, en parte para calmarlo y para ella igual.

Comenzando a notar bien su alrededor y notar que estaba en el suelo de la biblioteca, rodeada por una diminuta pared circular de libros abiertos, la noche era la reina en el cielo pero poco a poco ligeros rayos de luz se asomaban, trayendo los colores del amanecer "Lo recuerdo, me quede dormida tratando de traducir estos libros" pensó notando por fin unos pocos libros fuera del muro. A sus patas estaban abiertos los libros escritos en diferentes idiomas pero todos compartían algo similar, ilustraciones de seres nunca antes vistos por ella en vida o algún otro texto. Muchos de ellos tenían facciones iguales que se le podía clasificar como Humanos.

Los recuerdos de días pasados volvieron a su mente como una película, el mismo lugar pero mas organizado en un cálido día y la llegada de una unicornio de color verde menta a su biblioteca hogar. Para Twilight sabía que la había visto antes por el parque de Ponyville tocando una lira, una igual que la Cutie Mark que sobresalía en su pelaje verde. Al igual que la rara forma de sentarse de ella en los bancos cuando tocaba su instrumento. Se presento con el nombre de Lyra Heartstrings una coincidencia demasiado grande pensó la unicornio lavanda. Pregunto si tenía libros sobre humanos.

Al principio para ella la palabra no le sonaba pero su mente llego a recordarla vagamente, siguiendo su sistema de organización encontró lo que buscaba en la sección de mitos. Un polvoriento libro que se notaba que muy pocas veces fue usado. La portada solo tenía la palabra humano y la ilustración de lo que parecía un ser alto erguido ¿pero acaso tenía ocho extremidades? ¿Una sub especie de araña? Pronto se dio cuenta que era una ilustración mostrando las proporciones del cuerpo de una forma matemática. Pero al estar tan gastada la imagen por el tiempo no pudo al principio notar el círculo y el cuadrado donde el ser estaba encerrado.

Recordando que tenía un cliente esperando llevo el libro con su magia, flotando a su lado en un aura violeta con magenta el libro pasó a ser rodeado de un aura verde claro. La Pony de verde sonrió agradeciendo el libro y sacando de su alforja una tarjeta de la biblioteca. Twilight la tomo con su magia y se despidió de la unicornio la cual comenzó a leer el libro cuando salió a la calle.

Por alguna razón algo comenzó a cosquillar en el rincón más apartado de su mente, pero no le hizo caso al recordar que tenía una salida al spa con dos de sus amigas. Sin perder tiempo salió en su encuentro. Fue una visita normal, con mimos para ella al sentir su cuerpo sumergiéndose en el agua caliente mientras escuchaba los rumores de su querida amiga. Abrió sus ojos para ver a la unicornio blanco, de melena de color índigo y a una pegaso amarilla de melena largo color rosa. Rarity y Fluttershy, dos ponys totalmente opuestos y no solo por ser un unicornio y un pegaso. Principalmente por su forma de ser. Aun parte de Twilight cuestionaba como es que era posible que las dos fueran amigas pero sus experiencia con la amistad le habían hecho ver qué cosas como esas no eran barreras para tener una fuerte relación de amistad.

Distraída en sus pensamientos solo escucho su nombre saliendo de la boca de la unicornio modista –Lo siento Rarity, estaba pensando en otra cosa ¿Me preguntaste algo?— pregunto Twilight –Querida, te pregunte si hace poco Lyra estuvo en tu casa— dijo Rarity viendo a la joven bibliotecaria –Pues sí, pidió un libro pero ¿Por qué preguntas?— Los ojos azules de la unicornio conectaron con los aguamarina de su amiga pegaso –La razón querida es que ella es medio rara. No sé si has notado la forma en que se sienta en el parque, también he escuchado de otras ponys que ella parece intentar caminar sobre sus patas traseras— para Twilight esto no era nada nuevo, parecía que todos los residentes de Ponyville tenían la tendencia de asustarse ante cualquier hecho fuera de lo común y se dejaran llevar por el miedo creando rumores y hechos fuera de lógica.

Con calma miro a su amiga –Rarity, no creo que quieras que te recuerde lo que nos paso con Zecora la primera vez. No podemos dejar que rumores nos hagan crear una imagen equivocada de alguien mas. Ella llego, pidió un libro y se fue. Lo único extraño fue el tema del libro, una especie de criatura mitológica llamada humano— conto Twilight –¿Humano?— pregunto Fluttershy en un tono de voz bajo algo muy normal en ella por su naturaleza tímida y asustadiza –Si, si no fuera por mi organización y revisión del inventario de la biblioteca, nunca hubiera pensando que tenía libros de algo así. Incluso me costó un poco recordar que tengo unos libros de ellos. Casi no toco la sección de mitología ficticia— contesto la unicornio de color lavanda.

La tarde avanzo mas en el spa pero llego el momento de despedirse y cada quien regresar a sus hogares, pero para Twilight en su mente se había congelado el tiempo en un momento del día, con el libro de humanos frente a ella. No podía entender cómo es que sentía curiosidad por un tema que no tenía bases científicas ni hechos reales. Pero su mente parecía ser atraída de todos modos por ese tema.

Sabiendo que no podrá concentrarse en nada mas se resigno a buscar sobre ellos y poder calmar a su curiosidad para poder volver a sus estudios. A penas al cruzar la puerta de su hogar con su magia cerró la puerta y levito un libro de la misma sección que reviso en la mañana. Otro libro sobre humanos llego hasta su rostro, sin perder tiempo lo abrió y mientras comenzó su lectura se acomodo en un cojín para leer con más comodidad.

Con cada página que pasaba su mente analítica y racional se quejaba, reclamando por el tiempo perdido en una lectura que no podía proporcionarle un beneficio educativo, pero parte de su cerebro le obligaba a seguir la lectura hasta llegar a la mitad del libro donde encontró algo que parecía callar a su lado racional por un segundo. Los humanos, seres mitológicos tenían sus propios mitos ¿era posible? ¿Una criatura de mitología, casi rayando en la ficción podía poseer mitos? La mitología normalmente era para darle una razón o imagen a algo desconocido, también era un hecho real que con el tiempo fue deformado al ser contado de boca a en boca adornándolo o exagerándolo.

Pero que una raza mitológica pudiera tener su propia mitología era algo raro y sin poder negarlo, fascinante. Para su frustración la información era poca y no muy precisa. Sacando los pocos libros que tenía de los humanos trato de buscar más detalles. Sin darse cuenta de cómo las horas pasaban.

Los días pasaron con calma para Ponyville y para Twilight Sparkle encontró una nueva amistad. La unicornio de verde menta regreso el libro y la joven unicornio lavanda no perdió oportunidad para preguntarle sobre lo que sabía. Por un momento para Twilight el brillo en los ojos dorados de la unicornio verde la asusto pero luego se calmo al ver que era el mismo que ella tenía cuando descubría algo nuevo en sus libros, para Lyra era el descubrir que alguien mas también se interesaba por su tema.

Aunque Lyra era una vasta información de los humanos, para decepción de Twilight el conocimiento de la unicornio era sobre su modo de vida y desarrollo pero no de sus mitos, Lyra tuvo que disculparse ya que la información era escasa pero le prometió que si encontraba más sobre la mitología humana se lo diría a ella sin falta. Resignándose Twilight sonrió y le dio las gracias. No paso mucho tiempo para ser invitada por Lyra para almorzar y hablar del tema una vez más. Pudo saber que los humanos se dividían en muchas culturas y cada una poseía su propia mitología.

Cada nuevo fragmento de información era solo una pregunta más para el puzle que se formaba en su cabeza, sin poder llegar a nada solo tuvo una opción para tratar de salir de lo que parecía un callejón sin salida. Terminando de escribir su último informe para su mentora aun con su pluma levitando sobre el papel, dudando si de escribir lo que deseaba cerró los ojos. Dejando que la magia guiara la pluma, escribiendo una pequeña petición de unos libros.

Poco tuvo que esperar ya que en la mañana siguiente el pobre Spike se retorcía de dolor de estomago al recibir no solo la carta de la monarca de toda Equestria, sino incluyendo algunos libros de curioso contenido. Twilight sonrió como si tuviera un nuevo dulce pero pronto su humor cayó en picada al abrirlos. Todos los libros estaban escritos en lenguas incomprensibles para ella y no solo una sino en varias y diferentes, leyendo la carta de su maestra esta no solo decía que se extrañaba por la curiosa lectura de su estudiante más fiel sino que los libros estaba escrita en lo que parecía ser antiguos lenguajes que ni ella podía entender.

Esto no solo desanimo a la unicornio, se podría decir que la devasto, algo que ni su maestro podía entender ¿Cómo que ella podría entenderlo si ni siquiera una Deidad como su princesa puede? Algo en ella se revolvió, no era un pensamiento sino algo más profundo. Algo en su alma se ergio con deseo al igual que ella, para ella no había un imposible cuando se trataba de buscar el conocimiento y eso haría. Lo buscaría.

Recordando todo eso Twilight siguió mirando los libros, había avanzado poco pero sus esfuerzo había producido para ella agigantados pasos en su investigación, no podía creer la gran y variada información de las culturas de esa raza mitológica. Parecían tan diversas entre sí pero muchas tenían grandes coincidencia. Dioses y demonios que en diferentes culturas eran similares e incluso cumplías casi los mismo papeles pero con diferentes objetivos o variantes. De cómo los humanos crearon a sus Dioses para explicar el movimiento de los astros, la naturaleza y la muerte. Los diferentes planos después de la vida y sus consecuencias en sus actos durante esta.

Las increíbles historias de aventura y proezas de héroes. La caída y destrucción de Dioses, ángeles y demonios. Su mente hervía por el deseo de saber más y buscar como diferentes culturas podían tener tantas semejanzas entre sí sin un contacto directo entre ellos, bostezo y miro a la ventana como los últimos rastros de la noche se iban cuando el astro de la noche era movido por el poder de la Princesa Luna y como el Sol era levantado por la Princesa Celestia.

Cansada y con la pesadilla perdiéndose en lo más profundo de sus recuerdos, decidió dormí un poco más, Equestria no llegaría a su fin si ella se concedía unas cuantas horas de sueño. Con pereza organizo los libros colocándolos en sus correspondientes sitios, agarro los libros prestados por la princesa y los llevo consigo hacia las escaleras –¿Vas a desayunar Twilight?— pregunto Spike saliendo de la cocina llevando puesto un gorro de chef –Por ahora no Spike, creo que tratare de recuperar unas pocas horas de sueño ya que no tengo nada programado con la chicas— respondió Twilight con una ligera sonrisa

Spike asintió regresando a la cocina, Twilight subió los últimos peldaños de su escalera llegando a su cuarto, dejando los libros con cuidado sobre su mesa al lado de varias anotaciones bien ordenadas se dejo caer en la cama, sin agarra algo con que cubrirse solo tapo las ventanas con las cortinas tratando de conseguir la menor de luz posible sobre ella. Olvidando la pesadilla relajo su cuerpo y mente, dejando que Morfeo el Dios de los sueños la guiara, con una última sonrisa recordando al nuevo dios que descubrió comenzó a dormir en paz.

Afuera en el exterior, mientras los rayos de luz bañaban la tierra de Equestria, una mariposa dorada batía sus alas suavemente sobre la copa del árbol que era el hogar de la joven unicornio protegida de la Princesa Celestia, observando el amanecer. Observando la vida de un nuevo día.

Sin saber en lo que se metía, sin saber que no solo agitaba antiguas leyendas de tiempos ya olvidados para cualquier criatura mortal o eterna. Twilight Sparkle sería la testigo del renacer de algo que duerme en lo más profundo de todas las mentes de los seres vivientes. Algo que ha dormido por eones pero, no solo él ha revivido sino algo más. Solo que este ha esperado el momento de manifestarse. El momento de luchar una vez más.