PRÓLOGO

Madge me viene a buscar a casa, como cada viernes por la tarde desde hace dos años.

-¡KATNISS EVERDEEN!-chilla desde la calle.-O bajas ya o te juro que subo a tu casa y te arrastro por los pelos.

-Vale, vale-río, abriendo la ventana y asomándome.-Ahora mismo bajo.

Me echo una última mirada al espejo antes de salir por la puerta. A mis 18 años, puedo decir que estoy razonablemente bien. No soy atlética ni esquelética, pero tampoco estoy gorda. Mido 1.74, y mis oos ojos son la parte que más me gusta destacar, aunque simplemente me pongo sombra, eyeliner y rímel. No soy amiga del maquillaje, asi que el resto de mi cara está libre de él, apenas me aplico un corrector suave para borrar imperfecciones. Respecto a mis labios, estan un poco salidos porque llevo hierros, pero creo que en general me quedan bien. Para acabar, mi piercing en la nariz, mi dilatación de 8 mm en la oreja y mi tatuaje en la pierna son rasgos caracteristicos de mi personalidad. Casi siempre llevo un look asimétrico, y mi estilo es bastante urbano. No soy fan de las botas, de los tacones, de los vestidos o de las faldas, prefiero unos pantalones, unos shorts, una camiseta de tirantes o una camisa de cuadros y unas buenas bambas.

Bajo corriendo las escaleras para reunirme con mi mejor amiga e hija del alcalde, Madge Undersee.

-¡Y los astros se alienaron hasta que Katniss bajó los cuatro escalones que la separan de la civilizacion!-exclama levantando los brazos.

-¡Anda idiota! ¡Metete en el coche de una vez!-digo, sacando la lengua.

Me siento en el asiento del conductor y doy marcha atrás para cojer la carretera.

-Vale, ¿dónde vamos?-pregunto.

-No lo sé... ¿te apetece ir al cine?

-¿Al cine? ¡Eso está a media hora del pueblo!-Madge y yo vivimos en Lowville, Nueva York, que está en medio de ninguna parte. Un pueblecito dado de la mano de dios en el que nunca pasa nada... si no contamos aquella célebre vez en la que el viejo Al dejó que su asno campara a sus anchas por las calles.

-Por favor... ¡Quiero ver la nueva película de Cato Redmon!-me pone esa carita de perrito faldero que me puede y al final accedo.

-¡Bueeno... vale...

-¡Bien!-dice, y empieza a hacer su baile extraño estando aún sujeta por el cinturón.

Al final, en vez de 30 minutos tardamos una hora entera en llegar, porque hoy empiezan las vacaciones y hay atasco en la carretera. En medio de la caravana, reconozco la cara de algunos vecinos del pueblo que van a la ciudad a pasar la tarde, pero como nunca me he llevado mucho con ellos, decido cerrar las ventanillas, encender el aire acondicionado y subir la radio.

-¡Oh, sí! ¡Me encanta esta canción!-chillo, mientras empiezo a cantar "Call me maybe.

-¡La canción del verano 2012!-exclama Madge.

No paramos de reír, bailar y mover los brazos aún dentro del coche durante toda la canción. Milagrosamente, una vez ha acabado parece que los coches vuelven a moverse y llegamos al centro comercial rápidamente.

-¿Qué pelicula me has dicho que querias ver?-le pregunto a Madge.

-"Los mutos" de Cato Redform. He oído que está muy bien.

-Joder, ¡vaya nombre!

-¿De qué? ¿De la pelicula o del actor?

-¡De los dos!-exclamo, soltando una risotada-¿Y de qué va?

-Es de acción-contesta, sonriendo al ver mi expresión-. Cato interpreta a un chaval que tiene que luchar contra animales mutados genéticamente, diseñados para inspirar sus peores miedos y que son feroces y tienen características humanas como pensar por si solos y esas cosas. Dicen que está muy bien.

Compramos las entradas y vamos hacia la sala que nos indican, la 24. Sorprendentemente, hay cola para entrar, además de muchisimas chicas jóvenes hablando y soltando chilliditos.

-Pues sí que es buena la peli-murmuro. Finalmente, se abren las puertas y la avalancha de niñas histéricas entra en la sala, ocupando sus sitios soltando más chillidos. Madge y yo entramos con tranquilidad y nos sentamos en los asientos de la sala que nos han asignado. Charlamos de todo un poco hasta que las luces se apagan y empiezan los trailers.

El primero es de una pelicula de animación, "Ice Age 4", que siempre me ha echo gracia. Tomo nota mental de volver a la ciudad cuando se estrene. Después, la pantalla se vuelve roja y un sello extraño aparece en ella.

-¿En el rato que llevamos aquí ha habido una guerra y nos han impuesto una dictadura?-bromea Madge.

De golpe, oigo como unas chicas empiezan a soltar grititos y, entonces, aparece en la pantalla un chico rubio con ojos azules muy, muy guapo. La sala entera se viene abajo, las chicas no paran de chillar y apenas puedo oír los diálogos del trailer.

-¡Claro!-digo con ilusión-. ¡Hoy se estrena el primer trailer de "El Capitolio" la nueva peli de Peeta Mellark! ¡La mayoria de las niñas esas histéricas han pagado la entrada sólo por ver el trailer!

-¿Y tú no?-me pregunta Madge levantando las cejas.

-¡Pero si yo no quería venir!

-Ya, bueno...-dice, rodando los ojos-. Seguramente lo has dicho para hacerte la estrecha... aún recuerdo cuando tenías toda la pared forrada de posters de Peeta... ¡Y eso que casi ni era famoso!

-¡Cállate!-digo, dándole un golpe en el hombro.

Después del trailer, la marabunta de chicas se va por la puerta y dejan la sala a la mitad de la ocupación anterior.

-Qué fuerte...-murmuro, incapaz de entender que hayan pagado 8 dólares por entrar al cine para ver solamente un trailer que mañana estará en YouTube.

La pelicula empieza y, como no, a la mitad se me empiezan a cerrar los ojos. Ha sido un dia muy largo yendo a la universidad temprano para recoger las notas y después acompañando a mi hermana a la peluqueria para hacer su prueba de peinado de novia. Sin darme encuenta, empiezo a pensar en Peeta Mellark. Es un actor de Hollywood muy famoso, que de bien pequeñito empezó a hacer peliculas que tuvieron un éxito moderado. Tuve un amor platónico por él desde que lo vi en su primera peli, cuando yo tenia 10 años y él 11, pero al cabo de los años se me fue pasando. Por suerte para él, consiguió un papel en "El Capitolio" una peli adaptada de un libro y que tiene muchos seguidores en todo el mundo. Esto le ha dado una fama mundial impensable, y eso que la peli ni siquiera se ha estrenado aún. Supongo que estar muy bueno debe ayudar.

Antes que me de cuenta, empiezo a oír gritos desesperados de Cato Redform, el actor de la peli que se supone estoy viendo. He estado muy abstraida durante toda la pelicula y parece que esto ya es el final, porque los mutantes (esta vez, perros con ojos extraños y con comportamientos muy humanos) lo estan deborando vivo. Qué bonita forma de morir. Al final, una chica con un arco le tira una flecha para acabar con su dolor.

-Bueno, ¡no ha estado mal!-dice Madge cuando volvemos a ver la luz del sol.

-No, ¡nada mal!

-Oye, ¿te apetece ir a tomar algo?-pregunta, algo nerviosa.

-Claro...eh, ¿te pasa algo?

-No, no, nada-contesta, evitando mi mirada. Nos sentamos en una terraza y pedimos unas coca-colas.

-Venga, Madge, sueltalo...

-Vale. Eh... ¿recuerdas hace un par de meses, cuando hablamos de irnos a Los Angeles?

-Sï, claro. ¿Qué pasa?

-Nada... que yo ya me he comprado el billete.-dice, mirando el suelo.

-¿Que tu qué?

-No, nada, yo... mi padre me ha conseguido un buen apartamento para vivir durante el verano. O lo cogíamos ya o nos lo quitaban, ¡y no hay ningún otro apartamento tan bueno y tan barato!

-¿Así que te vas a Los Angeles todo el verano, sin mi?-no puedo evitar sonar dolida. Irnos un verano a Los Angeles antes de volver a la universidad era nuestro sueño, y ahora ella irá mientras yo me quedo aquí.

-No... tu te vienes conmigo.

¡Hola chicas! :D Como veis, estoy empezando este nuevo fic! Ya os dije que era un tema muy, muy raro, pero espero que no sea demasiado extraño y que os guste! Meteré cosas de nuestra vida normal como YouTube, Tumblr, Twitter, Facebook... es un tema que siempre he querido tocar, y la inspiración vino hace dos noches! XD Espero que os guste, esta es la presentación! Pronto colgaré el capi uno, aver que opinais!

Un besito!