. Lazos .

De: PRISS.

21-JUL-09

23-OCT-09

Capítulo I.


Hermanos, amigos, pareja... ellos eran todo eso y más... ojalá los demás entendieran que el lazo entre esos dos era mucho más profundo y especial de lo que imaginaban.


Kurosaki Ichigo no se sintió muy feliz que digamos cuando él y su familia fueron a vivir a Tokyo.

Se suponía que cuando el pelinaranja comenzara a asistir a la universidad, él se mudaría a la capital nipona. . . SOLO!.

¡Pero no!; su loco padre tenía que solicitar un traslado.

~ No puedo permitir que la familia se separe.

Fueron las palabras, mejor dicho pretexto, que le había dado Isshin.

Al muchacho no le quedó más remedio que resignarse a soportar las locuras del viejo. . . y la cercanía de su hermana.

~ Mi hermana…

Susurró para sí el joven, como tratando de convencerse de algo, dejárselo bien claro.

Torció la boca, acentuando aun más su ya característico ceño fruncido. Se paró al pie de las escaleras y. . .

~ Oe, enana, ¿cuánto más vas a tardar?.

Le gritó a la chica, cansado ya de esperar.

Como si no tuviese suficiente con su presencia, ahora el viejo lo había obligado a que fuesen juntos camino a la escuela, pues la preparatoria donde estudiaría la joven estaba cerca de la universidad de Ichigo.

~ Ya voy, no me grites… y no me digas enana.

El muchacho apretó ligeramente los dientes al verla bajar de las escaleras; no sabía cómo, pero Rukia siempre lograba sacarlo de sus casillas. Por ahora prefirió ignorarla.

Sin prestarle mayor atención a la chica, el Kurosaki salió de la casa, seguido por la pequeña joven pelinegra.

[][][][][][][][][][][][][][][][][][][][]

.

.

~ ¡Fuera!. -Ichigo ni siquiera giró a ver a su compañera al decirle tan grosera despedida.- ~ Anda, se me hace tarde!.

~ No me corras!.

~ Rukia, en serio… tengo prisa.

La pelinegra bajó la mirada sin moverse o contestarle al muchacho, hasta que una sola palabra abandonó su boca.

~ Baka!.

En seguida, la jovencita bajó apresurada del camaro negro del Kurosaki, corriendo dentro de la preparatoria.

Ichigo torció la boca y apretó fuertemente el volante. ¿Por qué la trataba así?, ¿por qué siempre, después de ser tan grosero con ella, se sentía como basura?.

El hombre sacudió la cabeza; era mejor así.

Echó a andar la maquina nuevamente, alejándose de aquella escuela.

Mientras, ya sentada en su lugar, Rukia conversaba con dos amigas, Hinamori y Kiyone, quienes al parecer estaban bastante animadas acerca de cierto chico de cabellos naranjas.

~ Tu novio es muy guapo, Kuchiki-san… ¡qué envidia!.

~ Dinos… ¿cómo lo conociste?.

La pelinegra mantenía la mirada fija en su escritorio, entre molesta y avergonzada.

~ El no es mi novio… es mi hermano!.

~ Honto ni?, pero no se parecen en nada.

~ Eso es porque…

La chica bajó la cabeza; en verdad no quería hablar de eso, pero sus amigas lucían bastante interesadas. Dudaba que la dejasen en paz si no les contaba.

~ Fue hace mucho tiempo…

Decía ella, más para sí, que para las otras chicas.

Sin darse cuenta, una linda y sutil sonrisa adornó su rostro, como siempre sucedía cada vez que rememoraba aquellos días. . .

.

.

.

.

. . . . Continuará.


Tenía esta idea en la cabeza desde hacía algún tiempo... el grandísimo inconveniente de que Ichigo y Rukia son hermanos.

Aunque el asunto no es así de sencillo. Ya lo sabrán en los siguientes caps.


.