Un segundo

"Solo...déjame quedarme así un momento"

Candy sentía las lágrimas de Terry rodando por su cuello. "Terry está llorando" pensaba "Llorando. Por favor detente. Si no voy a empezar a llorar yo también" Muy tarde, las lágrimas ya corrían por las mejillas de Candy. "Suéltame" ella pensaba "Suéltame o no voy a poder irme." Un segundo hizo la diferencia. Candy no lo pudo soportar más, se soltó para luego voltearse y abrazar a Terry con una fuerza que nunca supo que tenía.

-"¡Terry!" dijo casi gritando. Trataba de bajar su voz pero los sollozos no se lo permitían. "No quiero dejarte. No quiero. Pero Susana te ama. Ella estuvo dispuesta a dar su vida por ti dos veces. Te merece más que yo."

Terry miró hacia abajo perplejo. Jamás había visto a Candy llorar tan desesperadamente.

-"Pero Candy" Terry dijo dulcemente "Yo te amo a ti, no a ella. Desde el momento en que te vi supe que somos el uno para el otro. Pecas"

-"Terry... ¿lo recuerdas? Esa vez no creí que me fueras a gustar tanto" Candy dijo un poco más calmada, y rio un poco al final.

-"Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, y yo si creí que me gustarías mucho. Hablaré con Susana. Le explicaré mis sentimientos, espero que ella entienda y no se sienta tan mal."

-"Pero yo ya le dije que te ibas quedar con ella."

Terry rio con esa risa que hacía tanto que Candy no escuchaba.

-"Al parecer me han estado tratando como mercancía. Yo quiero quedarme contigo, Candice White, no con Susana Marlowe."

-"Terry..." dijo Candy viéndolo a los ojos y llorando silenciosas lágrimas de felicidad.

-"No llores más. Sonríe. Tienes una hermosa sonrisa. Ahora quédate aquí, voy a hablar con Susana" dijo Terry sonriendo.

Se soltaron del abrazo y Terry subió las escaleras lentamente. "Ella en realidad me ama. Me dejaba porque pensaba que Susana es mejor para mí. Creí que lo hacía porque no me amaba. Por eso estaba dispuesto a dejarla ir. Ahora que sé que si me quiere no voy a dejar que se vaya. Además, ¿por qué querría hacerlo? La amo más que a nadie en el mundo." Terry pensaba.
Terry tocó a la puerta de Susana y fue respondido por un "Adelante" que daba a entender que la persona adentro estaba llorando. Susana había escuchado los sollozos de Candy, y sus palabras rebotaban en su cabeza: "No quiero dejarte. No quiero. Pero Susana te ama. Ella estuvo dispuesta a dar su vida por ti dos veces. Te merece más que yo."
No le había pegado hasta entonces lo egoísta que había sido. Candy era la novia de Terry desde antes de que ella lo conociera. Obviamente Terry amaría más a Candy, no a ella que nada más acabó con su feliz relación. Además Candy estaba dispuesta a dejarlo para que estuviera con ella. Susana miró hacia abajo. "Ella estuvo dispuesta a dar su vida por ti dos veces." En realidad ambas veces lo había hecho por ella misma. Cuando empujó a Terry fuera del camino de esa luz estaba pensando que si sobrevivía Terry iba a querer estar con ella. Cuando intento suicidarse no lo hacía para no interponerse en la felicidad de Candy y Terry, sino porque no podía soportar verlo con otra mujer. Ella no creía que lo mereciera más que Candy. De hecho pensaba lo contrario. Susana empezó a llorar. No podía terminar con la felicidad de ese par. Pero por otra parte, ella amaba a Terry también. Lo iba a dejar decidir a él, aunque no tenía casi ninguna esperanza de que la escogiera a ella. Escuchó golpecitos en la puerta.

-"Adelante" dijo Susana sollozando levemente.
-"Hola" dijo Terry. Ignoró el hecho de que ella estaba llorando. Eso le molestaba mucho de ella. Siempre estaba llorando. Admitía que Candy era algo de una llorona también, pero al menos tenía la habilidad de sonreír la mayoría del tiempo, a diferencia de Susana que parecía no saber como sonreír.

-"Escuche a Candy"

-"Ah ¿si?"

-"Si. Ella te ama en realidad. Al igual que yo...o tal vez más. Lo que me pregunto es ¿a quién amas tú?

-"Pues, Susana yo..." Terry miró hacia la ventana "Yo te estimo mucho. Te quiero. Pero solo como amiga, o compañera de trabajo. En cambio a Candy...la amé desde que la vi. Ella es el tipo de chica que siempre había soñado con conocer. La amo mucho en realidad." él se volteó a ver a Susana "¿Me comprendes? ¿Crees que algún día me podrás perdonar?"

-"No tienes que disculparte. Yo entiendo. De hecho debería ser yo la que te pida disculpas por casi arruinar tu felicidad. Ahora, por favor, déjame sola. Ve con Candy...y hazla muy feliz. Es muy afortunada de tener tu amor" dijo Susana, después miró el suelo. "Déjame sola por favor"

-"Esta bien. Gracias por comprenderme" Terry se dio la vuelta y salió de la habitación. Tan pronto cerró la puerta, Susana rompió en sollozos. No podía creer lo mucho que había aguantado antes de romperse. "No Terry" pensaba melancólicamente "Jamás te podré perdonar. Rompiste mi corazón. Pero tengo la sensación de que hice lo que debía"

Terry bajaba las escaleras sintiendo que un gran peso se desaparecía en su pecho. Se había librado de Susana al fin. ¡Iba a estar con Candy! Ella lo esperaba en el pie de las escaleras. Todo este tiempo ella había estado pensando "Pobre Susana. Tener un amor tan fuerte y que no sea correspondido seguramente es horrible. Pero ¿qué puedo yo hacer? Terry me ama a mi" pensó sonriendo ante esto último. "Pero que malvada eres" se reprendió a si misma.
Vio a Terry bajar las escaleras con una expresión relajada que no le había visto desde que llegó a Nueva York.

-"Con tu expresión supongo que te fue bien" sonrió Candy

-"Si, en realidad ella fue más comprensiva de lo que creía"

-"Que bueno. Ahora que esto se resolvió me siento mucho más tranquila. ¿Me podrías hacer el favor de llevarme a mi hotel?

-"Por supuesto" Terry dijo sonriente.

Al salir del hospital se toparon con la mamá de Susana. Terry intento evitarla pero fue demasiado tarde.

-¡Terruce! ¡Cómo se te ocurre dejar a Susana sola! ¡¿Acaso no viste lo que intento hacer hace menos de una hora?

-"Si, señora, pero yo ya no tengo nada que ver con su hija. Le agradeceré eternamente por haberle salvado la vida pero sin tener alguna relación amorosa con ella, o algo parecido. Si me disculpa."

-"¿Quién es ella?" preguntó la señora mirando a Candy despectivamente.

-"Ella, querida señora, es Candy, mi novia desde hace mucho tiempo."

-"Así que usted tenía novia...muy bien. Hasta luego, tal vez"

-"Adiós"

Salieron del hospital, y los recibió un ventarrón con copos de nieve.

-"¡Corramos al coche!" gritó Candy

Una vez adentro se dio tiempo de pensar. "Terry está conmigo. Este viaje me dio un susto enorme pero al final todo resulto bien, incluso creo que Terry y yo somos más unidos ahora"

-"Terry, ¿Cuando voy a regresar a Chicago? El doctor Lennard no me dio mucho tiempo de vacaciones ¿sabes?"

-"¿Quieres regresar tan pronto?

-"No, no quiero, pero tengo deberes que cumplir en el hospital"

"Siempre admiré su sentido de responsabilidad" Terry pensó.

-"Esta bien. Te parece que pasemos dos días más juntos, y luego regresas a casa?"

-"Seguro"

Llegaron al hotel, y se despidieron cariñosamente. Después Terry regresó al auto y pensó: "Mucho puedo suceder en dos días" sonrió para si y arrancó.

Candy cerró la puerta de su hotel y sonriendo pensó "Mucho puede suceder en dos días"

NOTA DEL AUTOR

Hola! Esta es la primera fic que escribo en mi vida, de verdad espero que les halla gustado el principio y me dejen muchas reviews! :3 espero tener el próximo capitulo listo para mañana, entonces pasen por aquí!

Saludos,

PaolaCornwell