A/N: Bueno esta es mi siguiente historia. Esta será muy diferente a las que he escrito (no son muchas) ya que no será un One-Shot, sino que será bastante larga.

Sin más que decir, les dejo que lean. Disfruten ;)


Logan's POV

¿Que cómo me ven los demás? Eso es fácil. Me ven como una persona frágil, inteligente, amable, fácil de manipular, amigable y, en ciertas ocasiones, guapo.

¿Que quién soy en realidad? Eso es complicado. Soy una persona muy insegura, tímida, inteligente, amable y muy limpia.

Me llamo Hortense Mitchell, pero me gusta que me llamen Logan. Soy un chico de 18 años que está en una banda de chicos llamada Big Time Rush. Vivía en Texas, pero luego me mudé a Minnesota y ahora vivo en Los Ángeles donde experimento el sueño de cualquier adolescente de mi edad al tener fama, fortuna, fans (Rushers) y un mundo de chicas.

Pero eso no es exactamente lo que yo quería. Claro que me emociona tener fama, pero yo quería ser un médico cuando fuera más grande. No es que me queje, pero ese era mi sueño. Pero al hacerme famoso me di cuenta de que serlo me gustaba mucho, pero no tanto como ser médico para poder ayudar a las personas.

Me gusta tener mucho dinero, pero no sé en qué poder gastarlo. Tal vez con el dinero que tengo -después de llegar al final de mi carrera como cantante- puedo usarlo para poder pagar mis estudios universitarios en una prestigiosa escuela como lo es Hardvard.

Me fascina tener un montón de fans. Poder salir al escenario a cantar y que todas exclamen el nombre de la banda o el mío. Me gustaba que me pidieran un autógrafo o una foto como un recuerdo de que lograron conocerme, y como buena persona que soy les doy ambas cosas. En ciertas ocasiones les doy un beso en la mejilla y ellas se ponen súper felices; lo que me hace sentir más alegre y con energía para poder seguir haciendo lo que hago con tal de sacarles sonrisas.

El problema son las chicas. Todo comenzó un año antes de mudarme a Los Ángeles. Al principio me gustaban mucho las chicas, pero algo pasó que me quedaba viendo con más detenimiento a los chicos, lo cual me asustó. Pero a mediados del año escolar me di cuenta de que era gay, y todo eso se lo debo a mi mejor amigo.

Así es, estoy enamorado de mi mejor amigo, mi amigo rubio, mi líder en la banda. Estoy perdidamente enamorado de Kendall Knight. Me di cuenta de que estaba enamorado de él casi al mismo tiempo que acepté que era gay.

¿Qué cómo me di cuenta? Eso también es muy fácil. Me di cuenta de que estaba enamorado de él cuando no podía soportar estar lejos de él, cuando dejaba escapar un suspiro de alivio cuando colocaba uno de sus brazos alrededor de mis pequeños hombros ó cuando accidentalmente –me gustaba más- ponía un brazo alrededor de mi estrecha cintura para poder tirar de mí un poquito hacia él y yo –con disimulo- me acurrucaba en su costado.

¿Por qué nunca admití que era gay? Eso hubiera sido complicado. En la escuela a la que asistía con mis amigos –lo éramos desde que me mudé a Minnesota en tercer grado- (Kendall Knight, James Diamond y Carlos García) no eran tolerados a las personas que se veían atraídas a las personas de su mismo sexo. Eran tratados peor que a los nerds, en especial por los equipos deportivos, a excepción del de hockey.

¿Te podrías imaginar cómo me tratarían en la escuela si se hubiesen enterado de que soy gay? Prácticamente me hubiesen asesinado. Yo era un chico nerd, sacaba las mejores calificaciones en mi clase: A+, A y A-. Si de por sí ya me trataban mal por eso, me tratarían peor por mi orientación sexual. Pero por suerte para no sufrir tanto el abuso de las personas por ser nerd, mis mejores amigos siempre me protegían; me daba mucha alegría al darme cuenta de que Kendall era el primero en defenderme.

Hablando de Kendall… Me di cuenta de que era muy sobreprotector conmigo. Siempre me preguntaba como estaba, que iba a hacer, si me podía acompañar a mi casa con tal de que estuviera bien, siempre me regalaba un poco de su postre o me compraba uno. En fin, me gustaba que se comportara como un caballero y me daba aún más alegría que lo hiciese conmigo.

Ahora les contaré un poco de mi vida en Los Ángeles. Al llegar a Palm Woods, todos nos quedamos impresionados con todas las decoraciones que tenía en el vestíbulo y especialmente con la piscina. Nuestras caras cayeron de decepción al entrar a nuestro departamento, el famoso 2J.

A mí me desagradaba ese apartamento, especialmente porque había otros mejores y bonitos que ese. Pero mi punto de vista cambió rápidamente cuando la señora Knight asignó habitaciones y me dijo que me tocaba compartir el dormitorio con Kendall. Eso me hizo muy feliz ya que cuando necesitara tener alguien a mi lado en la noche, siempre podía contar con él para que me hiciera sentir querido, apoyado, protegido y seguro; pero más que nada, yo quería que me hiciera sentir amado en esas horas de oscuridad.

Siempre había querido besarlo en sus labios de color cereza, que sus ojos me vieran más que como un simple amigo, que me abrazara con amor para poder sentirme seguro… esas y muchas cosas más. Pero en el fondo sabía que eso nunca sucedería porque él era heterosexual, y que jamás me llegaría a amar como para poder estar con él el resto de nuestras vidas.

Cuando llegamos a Palm Woods, mi principal objetivo era conquistar a Kendall y hacer que me pidiera ser su novio. Pero todo cambió cuando Josephin Taylor llegó. Kendall en serio estaba enamorado de ella, lo cual me hacía sentir celoso. Y cuando se besaban, sentía unas ganas irremediables de llorar, pero afortunadamente me controlé en cada ocasión. Casi salté de alegría cuando Jo se fue a Nueva Zelanda para poder hacer ese papel en una película.

Cuando Jo se fue, James, Carlos y yo tuvimos que sacar a Kendall de su profunda depresión. Cuando lo logramos, me sentí muy feliz porque podía continuar con mi trabajo de enamorarlo. Pero mi alegría no duró mucho. Lucy Stone llegó a Palm Woods y Kendall casi instantáneamente pudo sentir algo más que una simple amistad y Lucy parecía sentir lo mismo. Desde que Lucy llegó, pasaba mucho menos tiempo con Kendall lo cual me hacía sentir rabia.

Casi lo olvido, si había una persona que sí sabía que era gay. Esa fue mi ex-novia Camille. Cuando le dije sentí mucho miedo, pero se dispersó rápidamente cuando me dijo que siempre lo había sabido y que también sabía de que estaba enamorado de Kendall. Me dijo que ella siempre me apoyaría en todo, incluso en que Kendall se fijara en mí.

Solo espero que Kendall algún día me vea más que como un amigo y que podamos ser una pareja y estar juntos para el resto de nuestras vidas.


A/N: Bien, este es el primer capítulo. Quiero aclarar que las actualizaciones no serán constantes.

¡Por favor R&R!

Hasta la próxima ;)