A/N: Hola de nuevo. En este capítulo ocurrirá algo que esperaban. ¿Saben? En ocasiones creo que no les gusta mi forma de escribir... Pero no me importa, seguiré escribiendo para aquellas personas que adoran los trabajos de este RusherBoy =) Y quiero agradecer a los que leen este Fic.

ADVERTENCIA: Mis adaptaciones no serán las mejores, pero me esfuerzo por hacerlas interesantes.

Disfruta =)


Era otro día normal en Palm Woods. Eran cerca de las 9 de la mañana cuando el más pálido de los chicos de Big Time Rush salió del apartamento 2J y se dirigió al 4J. El genio se aproximó a la puerta y le dio unos suaves golpes para verificar si la reina del drama, en buen sentido, estaba en casa.

La puerta se abrió. -Buenos Días Logan.- Se le acercó y le dio un abrazo.

El moreno de igual forma le dio un abrazo. -Buenos Días Camille.- Le dijo en su oído.

-Pasa, me imagino que necesitas hablar conmigo.- Le sonrió alegremente.

Se ruborizó un poco. -Gracias, y sí necesito hablar contigo.-

Ambos morenos se sentaron en el sofá el apartamento de la actriz. -¿De qué quieres hablar Logan?- Le cuestionó Camille.

-Necesito tu ayuda con Kendall otra vez.- Le dijo con esperanza de que accedería a su petición.

Sin dudarlo otro momento le contestó. -Claro.-

Logan se sorprendió. -¿En serio?-

-Sí, quiero ayudar a mi mejor amigo.-

-En ocasiones me pregunto porque me ayudas a conquistar a Kendall.- Pregunta con confusión.

-Porque puedo ver en tus ojos que en serio amas a Kendall, y quiero ayudarte a que seas feliz.- Le sonrió cálidamente.

-Gracias.- Logan sonrió mostrando sus hoyuelos de los cuales a todos les causaba infinita ternura.

-No hay problema. Ahora dime de qué se tratará.- Camille se acomodó en su asiento para oír mejor al genio.

-Es algo no muy elaborado. Necesito que finjamos discutir en el vestíbulo, así Kendall me dará algunos consejos y trataré de llamar su atención.-

Camille se rió. -Tenías razón en que no era algo muy elaborado.-

Logan frunció su entrecejo. -¿Me ayudarás?-

La chica dejó de reír. -Por supuesto.-

Logan se levantó de su asiento. -Bien, vayamos a 'discutir' al vestíbulo.-

Camille se rió otra vez. -Vayamos.- Con eso, los dos salieron con rumbo al vestíbulo para llevar a cabo su actuación.


Los otros tres chicos de Big Time Rush estaban en el apartamento, se encontraban pensando en lo que harían en el día de hoy.

-¿Han visto a Logan?- Les preguntó Kendall.

-No.- Contestó Carlos.

-Si no mal recuerdo, mencionó que iría a ver a Camille.- Dijo James.

Kendall se molestó por eso. -Eso es bueno.- Dijo con indiferencia.

-Estoy aburrido, deberíamos ir a la piscina.- Sugirió el enérgico de Carlos.

-Suena una buena idea para mí.- El chico lindo apoyó a su amigo.

-Claro, necesito despejar mi mente.- Los tres muchachos se levantaron y fueron a la puerta del elevador para que posteriormente los llevase al vestíbulo. Al abrirse las puertas, salieron hablando de lo divertido que sería que el día de hoy tuviesen una cita. Al entrar parcialmente al vestíbulo, el rubio vio algo que lo disgustaba: Logan con Camille. Pero algo en él le dio un poco de satisfacción al diferenciar que no llevaban una plática muy amistosa, más bien era una discusión.

-Carlos, saca el equipo para espías.- Le dijo James con la intriga de saber que era lo que discutían los morenos.

-Aquí está.- Cuando Carlos lo sacó de su bolsillo trasero –cabe destacar que eso es imposible de guardar en un lugar tan pequeño- se escucharon unas risas, pero para ellos les rea desconocido su origen.

-¿Qué es eso?- Kendall rompió su atención de su enamorado y de su 'novia' al escuchar tales risas desconocidas.

-Son risas, pero desconozco de donde provienen.- Les dijo James.

-Solo espiemos a Logan.- Más risas se escucharon.

-Olvídenlas. Enciéndelo Carlos.- Le dijo el rubio.

El latino obedeció y encendió el raro aparato y lo apuntó en dirección a Logan y Camille.


Logan y Camille se encontraban en el medio del vestíbulo elaborando el dialogo que dirían para llamar la atención de los amigos del pálido, pero también que no fuese muy extraño.

-¿Qué se supone que debemos discutir?- Camille le preguntó.

-No sé, algo se nos tiene que ocurrir.- Logan contestó sin tener idea de cuál sería el plan.

Transcurrieron cerca de 10 minutos antes de que Camille divisara a los amigos del genio. -Nos están viendo.-

Logan se puso algo nervioso. -¿Tienen un aparato en sus manos?- Le preguntó con el conocimiento de que lo harían tarde o temprano.

-No…- Se detuvo un momento. -Sí.-

Logan parecía gelatina al oír eso. -Bueno, llegó la hora de improvisar.- El genio tomo un respiro antes de hablar. -No siento que me ames.- El genio le guiño el ojo en señal de que la actuación había comenzado.

-Cree lo que quieras.- Dijo Camille indignada.

Logan se impresionó por las habilidades dramáticas de su amiga. -No creo que debamos estar juntos, y en esta ocasión es definitiva.- La señaló con el dedo para darle mayor énfasis.

-Sí, eso es lo mejor… ¡Hemos terminado Logan Mitchell!- Después de eso último, Camille le dio la espalda a Logan antes de irse mientras esbozaba un pequeño 'Suerte' que los chicos no oyeron.

El moreno sonrió con gratitud a Camille antes de cambiar sus facciones por unas más tristes. Giró su cuerpo y encontró a sus amigos. Empezó a caminar hacia ellos mientras tenía una cara de fingida impresión. -¿Qué hacen chicos?- Les preguntó el pálido.

Los 3 intercambiaron miradas ideando una respuesta, para su suerte habían guardado el aparato antes de que llegase. -Nada, solo nos dirigíamos a la piscina.- El latino dijo con tono nervioso.

-Sí, íbamos a broncearnos.- James sostuvo los hombros de Carlos mientras decía esto, con la esperanza de que Logan les creyera.

Era obvio que el pálido no les creyó, pero fingió muy bien haciéndose pasar que sí. -De acuerdo. Diviértanse, iré al apartamento.- Lo último que dijo, fue con el plan de que Kendall se ofreciese a hablar con él.

-¿Quieres hablar de ello Logan?- Kendall le preguntó.

-¿Sobre qué?- Logan fingió su ignorancia.

-Lo ocurrido con Camille.-

-¿Cómo sabes que estaba hablando cosas personales con ella?- Logan le preguntó encerrándolos en su propio juego.

Kendall no sabía cómo contestar. -Yo…-

-Te espiamos.- Carlos dijo, recibiendo suaves golpes en la cabeza por parte de los altos.

-Me lo imaginé.- El genio se cruzó de brazos. -Pero sí me gustaría hablar de ello.- Ocultó su emoción muy bien.

-Genial, Kendall y tu vayan a hablar al apartamento mientras que Carlos y yo nos vamos a la piscina.- James empezó a empujar a Carlos por los hombros para llevarlo a la piscina.

-¿Vamos?- Preguntó el rubio.

-Claro.- El pálido le dio una sonrisa mientras hacían su camino al elevador.

El camino fue horrible. Los dos estaban en un súbito silencio e incómodo. Ambos querían hablar pero lo hacían al mismo tiempo, lo que les causaba a guardar silencio otra vez. Al abrirse las puertas, los dos adolescentes se dirigieron a la puerta del 2J y luego entraron. Logan estaba a punto de hablar, pero Kendall lo interrumpió.

-¿Qué pasó contigo y Camille?- Kendall sacó de uno de los gabinetes un vaso de color rojo, luego leche del refrigerador y lo sirvió en el vaso para posteriormente entregárselo a su pequeño amigo.

Logan tomó el vaso lleno de leche de las grandes manos del ojiverde. -Gracias.- Dijo antes de darle un sorbo al vaso. -Es algo complicado.- Y la verdad que lo era, puesto a que nunca había ocurrido nada.

-Estoy aquí para ti.- Kendall agarró una manzana roja antes de ponerse enfrente de Logan.

-Verás lo que pasó es…- Logan se mordió el labio al ver que el rubio mordía muy sensualmente su manzana. -Que terminamos.- Por alguna razón (amor) Kendall se puso alegre con la noticia, pero su expresión cambió al ver que su amigo aún mostraba dolor. Dolor fingido.

-Oh Logan.- Le dio una simpática sonrisa. -Deberías hacer todo lo posible para regresar con ella.-

-Es que ese es el problema, no quiero regresar con ella.- El genio susurró la última parte.

-¿Perdón?- Kendall se inclinó un poco más hacia Logan, poniéndolo nervioso.

-No quiero regresar con ella.- Bajó su mirada para evitar ver esos hermosos ojos verdes.

-¿Por qué?- El rubio no entendía, hasta que se dio cuenta. -¿Te gusta alguien más?- Logan se mordió el labio y asintió. -¿Quién es?- Los celos se notaban en la voz de Kendall.

-Es…- Estaba a punto de hablar, pero se detuvo al escuchar que la puerta de entrada se abría y Jennifer entraba.

-Hola chicos.- Los saludó ignorando su conversación.

-Hola mamá.- El rubio saludó a su madre.

-Hola mamá Knight.- Logan saludo con molestia.

Donald le volvió a dirigir su atención. -Entonces ¿quién es?-

El pálido tenía que hallar una coartada, no podía decirle a su amigo que estaba enamorado de él mientras que su madre estaba presente. -Lucy.- Fue lo único que se le ocurrió.

El rostro de Kendall se quedó sin expresión al oír esto. Él pensaba que tal vez, en el fondo de todo, Logan podría sentir algo por él también. -Eso lo explica todo.- Dijo muy lentamente.

-¿A qué te refieres?- Su madre le preguntó.

-Hace unos días, Lucy y yo estábamos juntos en el parque, supongo que eso lo puso celoso.- Le explicó a su madre, aunque él tampoco entendía cómo. Para hacer énfasis, Logan asintió.

-Eso es un problema… Dos mejores amigos enamorados de la misma chica.- Razonó la señora Knight. -Pero prométanme que no pelearán físicamente para conseguir que ella salga con alguno de ustedes ¿de acuerdo?-

-Lo prometemos.- Dijeron al unísono.

-Bueno, ya que los dos lo prometieron, iré a mi habitación.- Con eso, ella se va.

El silencio en el apartamento era aún más incómodo, pero había algo más que llenaba el aire. Desilusión.

-Creo que me iré a la piscina con los chicos.- El rubio empezó a retroceder hacia la puerta.

-Claro, nos vemos después.- Con eso, Kendall también se fue. Al oír que la puerta se cerró, Logan llevó sus manos al rostro, sintiéndose un tonto. -¿Por qué no fui lo suficientemente valiente para decirle como me sentía?- Continuó reprochándose a sí mismo durante un corto tiempo antes de levantarse de su taburete e irse al apartamento de Camille para hablar con ella.


Kendall iba caminando por el pasillo mientras la desilusión lo abundaba, no podía creer que fue lo suficientemente tonto como para creer que le gustaba a Logan. -Él nunca podría fijarse en alguien como yo.- Decía el rubio sintiéndose aún más triste. Tomo el elevador y pulsó el botón del vestíbulo. -Pensé que en el fondo él me quería.- Pensaba en voz alta. -No puedo creer lo tonto que fui.- Un sonido se produjo antes de que las puertas se abriesen. Salió lentamente del elevador y empezó a caminar con el mismo ritmo por todo el vestíbulo. Alzó levemente su mirada y encontró a Lucy, su rostro se iluminó al verla. -Hola Lucy.- La saludó, pero ella al parecer no le hizo caso porque pasó a su lado como si no lo hubiese visto, lo cual lo puso aún más triste. Caminó con su mirada en el suelo hacia el puesto de malteadas y pidió una rosa. Al entregársela, tomo un sorbo y se dejó sumir en sus pensamientos.


Logan llegó con lágrimas en los ojos a la puerta de Camille, donde golpeó con desesperación. Camille abrió la puerta y se le encogió el corazón al ver a su amigo llorar. Se le acercó y lo envolvió en un cálido abrazo. -Todo estará bien Logan.- El pálido negó con su rostro en el hombro de Camille. -¿Qué fue lo que ocurrió?- Logan aún no contestaba, por lo que la actriz lo arrastró a su sofá y dejó que llorara hasta que estuviese listo para hablar. Su llanto se prolongó por 10 minutos. Cuando terminó, se separó del hombro de Camille para poder verla.

-Lamento lo de tu blusa.- Dijo frotándose los ojos para eliminar cualquier rastro de lágrimas.

-No te preocupes por ello.- Le sonrió cálidamente. -Pero dime ¿qué te sucedió?- Lo tomó de los hombros para que no pudiese escapar de su mirada.

-Lo arruiné todo.- Dijo antes de que nuevas lágrimas cayeran de sus ojos y viajaran por sus sonrojadas mejillas.

-Pero ¿cómo?- La actriz estaba sorprendida.

-Le di-dije que es-estaba ena-enamorado d-de Luc-y.- Tartamudeaba mientras trataba de ahogar sus sollozos.

-¿Cómo se te ocurrió decirle eso?-

-Me puse nervioso. Esta-ba a pun-punto de decir-le cu-cuando la se-señora Kni-Knight llegó.- Aunque ya no estaba llorando, su voz salía aún quebrantada.

Camille no sabía que decirle. -¿Cuál fue su reacción?-

El genio lo pensó dos veces antes de hablar. -No pude diferenciarlo muy bien, pero era… era… ¿Desilusión?-

-¿Ves? Ahora sabes que tu también le gustas.- La joven tenía una enorme sonrisa en su rostro.

-No lo creo, tal vez estaba así debido a que tendrá que competir con su mejor amigo por el amor de una chica.-

-Estoy segura de que también le gustas.- Camille estaba más que segura y quería que su amigo lo viese también.

-No, no lo creo, pero gracias por animarme.- Logan le dio una sonrisa llena de tristeza.

-No hay problema Logan, estaré aquí para ayudarte.- Lo abrazó otra vez.

-Gracias.- Se apartó de la chica. -Creo que debo irme.- Se levantó del asiento y se dirigió a la puerta.

-Piénsalo bien Logan, seguiré diciendo que se puso triste porque piensa que no le gustas.-

-Te veo luego Camille.- Logan salió del apartamento de la chica ignorando lo último que le dijo.


Kendall estaba sentado en uno de los taburetes del puesto de malteadas bebiendo la suya propia. Al terminar, pago por ella y se levanto para regresar a su apartamento. Al llegar a donde estaba el elevador, notó que este se encontraba muy ocupado, por lo que decidió usar las escaleras. Cuando estuvo en el segundo piso, divisó a una linda chica que llevaba un lindo vestido blanco con estampado de flores verdes y azules, gafas delgadas de color negro y su cabello de color castaño iba suelto. A Kendall le llamó mucho la atención aquella desconocida, por lo que entró al elevador con ella y le dedicó una amable sonrisa y recibiendo una a cambio. El rubio seguía viendo a la chica, pero sus ojos se abrieron en shock al darse cuenta de quien se trataba.

-¡OH POR DIÓS!- Gritó Kendall antes de que las puertas se cerraran.

Cuando el elevador llegó al vestíbulo, la chica jaló al rubio por su brazo llevándolo a un lugar apartado de los demás.

-¿Por qué estás vestida así?- Le preguntó el rubio a la chica.

-No estoy obligada a decirte.- Le contestó ella.

-Nunca creí verte en un vestido Lu…- Iba a completar el nombre, pero una mano cubrió su boca.

-No digas mi nombre.- Le dijo en un susurro y luego extrajo su mano.

-De acuerdo, pero ¿por qué llevas eso puesto?- Le preguntó aún no creyendo la vista que tenía de frente.

-Mis padres vendrán a visitarme hoy y creen que soy una linda chica y no una rockera.- Dijo la chica, Lucy.

-Eso será algo difícil.- El rubio tomó todo su valor antes de decir lo siguiente. -Te ves muy linda Lucy.-

La chica se sonrojó. -Gracias Kendall. Te veo después, necesito buscarlos.- Dijo dando media vuelta.

-¿Quieres que te ayude con tu plan?- Preguntó el ojiverde.

-No Kendall, todo saldrá bien…- Antes de que pudiera decir algo más, una voz sonó a sus espaldas.

-Lucy.- La mencionada se dio media vuelta para ver a sus padres.

-Papá, mamá.- Ella se le acercó a los dos adultos y los envolvió en un cálido abrazo. Al separarse, los señores vieron a Kendall.

-Ese debe ser tu novio.- Dijo la señora Stone.

-Este… Bueno…- Lucy no sabía que decir.

-Sí, soy su novio.- Kendall dijo sin pensarlo y envolviendo uno de sus brazos alrededor de los hombros de la chica, la cual le daba una mirada de muerte.

-Es muy guapo Lucy.- Le dijeron sus padres haciéndola sonrojar y al chico sonreír ampliamente. -¿Qué tal si nos dan un pequeño tour del hotel?- Sugirió el señor Stone.

-Por supuesto, los dos les enseñaremos los alrededores.- El rubio le ofreció su brazo a la señora Stone y esta lo sostuvo y empezaron a caminar alegremente. Lucy estaba muy furiosa con el chico, pero por su propio bien tenía que fingir que salían. Su padre le puso una mano en su hombro antes de seguir a la pareja de enfrente.


Logan regresó al apartamento sumamente triste, pero para evitar ser cuestionado, fingió alegría.

-Hola Logan.- Le saludó la hermana del chico que amaba.

-Hola Katie.- Le devolvió el saludo amablemente. -¿Qué están haciendo?- Cuestionó a James quién vigilaba a Carlos.

-Estoy verificando que Carlos lleve el atuendo adecuado para su cita.-

Logan quedó en shock al escuchar eso. -¿Carlos tiene una cita?-

-Sí con una de las Jennifers.- El latino dijo muy feliz.

-Esa es una gran noticia amigo.- El genio le dio una sonrisa genuina a su amigo más bajito.

-Lo sé, siempre he querido esto.- Carlos acomodó su gorra que planeaba llevar a la cita.

-Espero que te vaya muy bien. Si me necesitan, estaré leyendo en mi cuarto.- Logan dijo antes de marcharse.

-Y ¿cómo se ve mi atuendo?- Les cuestionó el latino a Katie y a James. Carlos llevaba puestos unos pantalones blancos con un cinturón con hebilla estilo bling-bling, una playera amarilla con un estampado de armas con fuego, un reloj amarillo y una gorra al revés de color rojo con las iniciales 'LA' en la parte de enfrente.

-Bueno ¿cómo decirlo?- James se apartó de su lugar y fue al refrigerador para tomar una pequeña malteada de vainilla en una caja. -Se ve bien.- James introdujo el popote mientras apretaba la pequeña cajita, haciendo que un chorro de la malteada saliera en dirección a Carlos, arruinando su ropa.

-Amigo ¿qué has hecho?- Dijo Carlos molesto.

-Nada del cual deba arrepentirme.- Dijo el chico lindo dejando a un lado la caja exprimida.

-Ahora debo buscar otro atuendo.- Carlos se dirigió muy molesto a la habitación que compartía con el chico.

Al oír que la puerta se cerró, Katie llamó la atención de James. -James.-

El alto le dio su atención. -¿Qué ocurre Katie?-

-¿Has notado que Logan a actuado muy raro últimamente?- Le preguntó algo preocupada.

-Ahora que lo mencionas, sí. Para ser exactos, desde que volvimos de la gira.- James dijo pensativamente.

La niña asintió. -¿Tienes alguna idea de por qué?-

-Sinceramente no Katie. Logan nunca nos cuenta nada, al único al que le cuenta todo es a Kendall.- Dijo James normalmente.

-Creo que debo hablar con mi hermano.- Katie dijo asiendo una nota mental.

-Creo que sería lo mejor.- Al terminar de hablar, los dos giraron sus cabezas para ver a Carlos quien había entrado otra vez a la sala.

-¿Qué les parece este?- Carlos les preguntó. En esta ocasión, llevaba un traje elegante con una camisa azul, corbata roja y zapatos negros muy lustrados.

-Ese es el adecuado para tu cita.- James dio una sonrisa triunfal, pues él había colocado esa ropa en la cama del latino.

-Ahora todo está listo para mi cita que será en una hora.- El más bajito sacó un folleto. -La llevaré a comer salchichas en un restaurante especial cerca de un cine.-

Tanto James como Katie sentían la necesidad de morir al escuchar el plan de una cita del latino. -¿Seguro que no quieres ir a otro lugar amigo?- Le cuestionó el alto.

-No y en esta ocasión no arruinarás mis planes.- Dijo Carlos antes de volver a su habitación y tenerlo todo completamente planeado.

-Debemos hacer algo.- Dijo el lindo.

-Claro, pero que sea al último minuto para que así no pueda cambiar nada.- Katie le dijo.

-Eso es un buen plan.- Le dijo James antes de agarrar una botella de agua y beber de ella.


Kendall, Lucy y los padres de la chica iban caminando alrededor de la piscina. Los padres de la chica iban enfrente de ellos viendo las instalaciones en donde su hija vivía.

-¿Por qué dijiste que eras mi novio?- Lucy lo golpeó en el brazo.

Kendall se quejó por el golpe. -No supe que más decir.- Se excusó.

-Por tu culpa ahora me preguntarán cosas de ti.- Frunció su entrecejo.

-Tranquila, si te preguntan sobre mí te ayudaré.-

-Bueno, eso está mejor.- La chica se tranquilizó notablemente.

-Hija, puedes venir un momento.- El señor Stone le hablo a su hija, pero también le daba un mensaje al rubio de acercarse.

-¿Sí, papá?- Le preguntó la falsa niña linda.

-Tu madre y yo iremos a cenar a un restaurante en la noche, y queríamos que tu y…- Se detuvo para que el rubio dijese su nombre, el cual no les había dicho.

-Kendall.- Dijo el ojiverde.

-Claro, que tu y Kendall nos acompañasen.- Terminó de decir la señora.

-No sé si Kendall quiera.- Lucy dijo eso, pero en realidad no quería que fuese ya que podría salir mal su plan.

-No te preocupes cariño, iré con ustedes.- Kendall colocó una mano sobre el hombro de la chica e instantáneamente sintió su tención y malestar.

-De acuerdo. Nos reuniremos aquí a las 6:30 p.m.- Dijo el señor Stone.

-Entendido señor, regresaré a mi apartamento a arreglarme. Fue un gusto conocerlos.- Kendall les dedicó una sonrisa amable a los padres de Lucy antes de dar media vuelta e irse a su apartamento.

-Es un chico muy dulce hija.- Dijo la señora Stone.

-Se ve que es un chico responsable.- Dijo el señor Stone haciendo que su esposa e hija se sorprendiesen, puesto a que él no daba tan fácilmente puntos a favor a un chico.

-Sí, Kendall es un chico impresionante.- La rockera sonrió genuinamente pensando en el rubio ya que en realidad le gustaba. -Pero lo conocerán más en la cena.- Dijo Lucy dirigiéndose a su propio apartamento como sus padres le dijeron adiós y se marcharon para hacer sus propias cosas.


Kendall regresaba al apartamento con una sonrisa dibujada en su rostro ya que tendría algo parecido a una cita con Lucy y sus padres. Al entrar notó que James y Katie le decían algo a Carlos como un restaurante elegante, pero en realidad no les tomó mucha importancia. Se dirigió a su habitación y al entrar encontró a Logan recostado sobre su estómago en su cama leyendo un libro que al parecer era de medicina.

-Hola Logan.- Lo saludó cortésmente.

-Hola Kendall.- Dijo el pequeño sin apartar la vista de su libro.

Kendall se sentía incómodo ya que no sabía que más decir. -Saldré esta noche.- Esto llamó la atención del genio.

-¿Con quién?-

-Lucy.- El rubio se preocupó cuando Logan cambió su expresión por una más triste. -Logan, si no quieres que salga con Lucy…-

-No, no hay problema Kendall.- Dijo con una sonrisa falsa. -Deberías salir con ella.-

Kendall no confiaba en lo que el genio le estaba diciendo, pero decidió preocuparse luego debido a que si no empezaba a arreglarse corría el riesgo de llegar tarde a la cita y los padres de Lucy le darían un punto negativo. -Me ducharé para ir.- Tomó un pantalón negro, una playera blanca, unos bóxers limpios y una toalla antes de entrar al baño.

-Que lo disfrutes.- Logan dijo. Al cerrarse la puerta el genio colocó su libro a un lado y empezó a reflexionar acerca de las muchas cosas que probablemente ocurrirían en la cita. Kendall y Lucy se tomarían de la mano, se reirían juntos y de las mismas cosas y se… Logan sacudió la cabeza para tratar de suprimir ese pensamiento, pero ya era tarde porque empezaba a entristecerse. Se encogió en una pequeña bola y trató de ahogar sus sollozos.

Mientras se duchaba, Kendall sentía un vacío, pero desconocía la razón. No le parecía razonable ya que iba a tener una cita con Lucy a quien consideraba muy linda… Pero algo en su mente le decía que era un monstruo por hacerle eso a Logan ¿Pero qué? ¿Salir con Lucy o es que no salía con él? El rubio terminó de ducharse y una vez se terminó de colocar su ropa, salió del cuarto de baño solamente para toparse con un Logan dormido. Es tan lindo cuando duerme. Kendall se rió de sus propios pensamientos y se acercó al cesto de ropa sucia para colocar la que no hace mucho se quitó. El rubio se dirigió a su armario para extraer un suéter verde militar que iría a juego con su saco de color verde bosque. Cuando finalizó su labor salió de su cuarto lo más silencioso posible ya que se sentiría mal por despertar a su pequeño amigo. Al entrar a la sala, fue recibido por unas miradas en dirección hacia él. -¿Qué ocurre?- El rubio les preguntó a los poseedores de las miradas.

-¿Sabes que le ocurre a Logan?- Lo cuestionó el chico lindo.

-¿A qué te refieres?- Kendall con toda sinceridad preguntó.

-Hermano mayor, no sé si no te diste cuenta, pero Logan ha estado actuando muy extraño desde que regresaron del tour.- Le informó la pequeña Knight.

-¿En serio?- Los dos se limitaron a asentir. -Que tonto fui al no darme cuenta y especialmente porque soy su mejor amigo.- Kendall se sentía una mala persona por no preocuparse por las cosas que le sucedían a su amigo pálido.

-No te sientas así, solo queríamos saber si sabías el porqué.- Le dijo James haciéndole sentir un poco mejor.

-No, la verdad es que no.- Dijo Kendall con culpabilidad. -¿Han visto a Carlos?- Les preguntó al no verlo en el apartamento.

-Tiene una cita con una de las Jennifers.- Dijo James orgulloso.

-¿Estás jugando conmigo?- Kendall no podía creerlo tan fácilmente.

-No, hoy le ayudé a conseguir esa cita.-

-Eso es asombroso.- James le sonrió.

-Ya que hablamos de citas y todo lo demás ¿a dónde vas hermano?- Katie le preguntó apreciando detalladamente la vestimenta de su hermano.

-Tendré una cita con Lucy y sus padres.- El rubio sonrió ampliamente con lo que dijo.

-Espero que tengas suerte amigo.- James le da un pulgar en alto para hacer su reafirmación.

-Gracias.- Kendall ve el reloj y nota que eran las 6:20 pm -Me tengo que ir, nos vemos luego.- Antes de salir le da a su hermana un beso en la frente.

Kendall paseaba por el pasillo con una sonrisa cubriendo su rostro por su cita. Cuando entró al vestíbulo, divisó a la 'tierna' Lucy junto con sus padres en una de las esquinas de la barra de despacho de Bitters. -Buenas tardes.- Dijo Kendall cortésmente cuando tenía la certeza de que lo escucharan.

-Buenas tardes Kendall.- Dijo la señora Stone extendiendo su mano para darle un apretón a la del rubio, pero el chico decidió tomarla y darle un beso en el dorso de ésta.

-Buenas tardes Kendall.- Dijo el señor Stone haciendo que el joven se irguiera y luego le extendió la mano para darse un apretón caballeroso, pero el señor apretó más de lo normal haciendo que el rostro de Kendall dibujase un poco de dolor.

-¿Nos vamos?- Sugirió Lucy.

-Claro, vayamos al auto.- Dijo el señor Stone brindándole un brazo a su esposa y luego marcharse con dirección al estacionamiento.

-¿Por qué hiciste eso?- Lucy preguntó con un tono acusador.

-¿Hacer qué?- Kendall bromeó.

-Besar la mano de mi madre.- La chica dijo y luego trató de tranquilizarse.

-Si vamos a fingir que somos novios, tenía que hacerlo para que fue más convincente.- Kendall intentó defenderse y se sintió aliviado cuando la chica no dijo nada más.

-Hay que irnos o se preocuparán mis padres.- Dijo Lucy empezando a caminar.

Kendall le ofreció su brazo al igual que el señor Stone a su esposa para que se vieran más como una pareja, pero Lucy simplemente lo rechazó.


Logan se despertó de su pequeña siesta y notó que Kendall ya se había ido, al instante se sintió devastado. Sabía a ciencia cierta que no había motivos para evitar la cita de su amigo con la chica que él quería y estaba seguro que amaba más que él. Tal pensamiento hizo que él mismo se encogiera en una pequeña bola mientras dejaba escapar unas cuantas lágrimas de dolor. Cuando estaba seguro de que tenía todo su autocontrol, se levantó lentamente de la cama y se dirigió al baño para lavarse la cara y cepillarse los dientes. Al terminar, se miró al espejo frente a él y gimió con lo que vio. El pálido tenía las pupilas dilatadas y enrojecidas y su cabello estaba muy desordenado. Tomó un poco de gel y se arregló el cabello lo mejor que pudo. Logan buscó entre el pequeño botiquín que estaba en el baño hasta que se detuvo al haber encontrado su objetivo, gotas para los ojos. Logan llevó el pequeño frasco a sus ojos y dejo caer un par de gotas del líquido en cada uno antes de guardar la botella. Cuando sintió que se veía presentable, salió del baño y luego entró a la sala solamente para toparse con James y Katie que al parecer estaban a punto de salir. -¿A dónde van?- Preguntó con una voz gruesa la cual el portador la encontraba desagradable.

-A la cita de Carlos.- Dijo James como si fuese lo más obvio a decir.

-¿Por qué?- Logan no sabía la razón.

-Ya que entre sus tonterías, puede arruinar la cita.- Katie le explicó.

El genio asintió en señal de que entendía tal punto, pues bien sabía que Carlos nunca había estado en una cita tan formal antes y corría el riesgo de arruinarlo todo, TODO.

-¿Quieres venir?- Le preguntó James.

-No vayan ustedes, pero no dejen que los vea.- Logan les advirtió también porque sabía que Carlos era muy explosivo muy por debajo de su actitud dulce y amorosa.

-No te preocupes Loges, nunca se enterará de que estuvimos ahí.- Dijo James saliendo del apartamento seguido por Katie.

-¿Lo notaste?- Preguntó Katie al chico alto.

-Sí.- James dijo con voz un tanto apagada.

-Tú crees que…- Katie no quería terminar la sentencia.

-Eso nunca pasaría Katie, ellos son los mejores amigos.- James dijo dándole un apretón a la pequeña en el hombro.

-Pero y si…- La pequeña Knight no terminó porque James la interrumpió.

-Tranquila, estoy seguro que están bien.-

-Eso espero.- Con eso último, los dos quedaron en silencio mientras llevaban a cabo su plan de espiar y ayudar a Carlos con su cita.


Logan se quedó torpemente parado en el centro del apartamento, lo único que lo consolaba era que nadie podía preguntarle el porqué de su extraño comportamiento. Se dirigió al sofá y luego se sentó y dejó que su mente divagara hacia el chico rubio. Su cara dibujó una sonrisa al imaginarse a Kendall persiguiéndolo para luego atraparlo y darle un beso en los labios, uno que era tan profundo y amoroso. Pero después el fondo se empezó a oscurecer como una figura femenina se acercaba a ellos y desprendía a Kendall de él y luego darle un beso el cual el rubio respondía con más profundidad y amor que el compartido con él. Logan sintió que su corazón se encogía ante tal visión, Kendall lo estaba engañando. Pero en ese mismo momento, su personalidad lógica entró en funcionamiento haciendo que tal imaginación no le hiciese tanto daño, pero aún sentía un poco de dolor en su corazón. Su mente lógica le decía que no tenía que sentirse así ya que Kendall no estaba saliendo con él, pero sus sentimientos le hacían entender que Kendall tal vez no lo amaba como él. Cuando el pálido llego a un punto en el que no podía elegir uno de los dos caminos, abrió sus ojos. Su vista captó nada inusual, todo estaba en su lugar. Pero algo le hacía sentir que algo estaba fuera de su lugar, eso era la desilusión. ¿Pero por qué desilusión? Logan no podía responder a tal pregunta. Intentó acomodarse en el sofá, pero no lo consiguió. Su mente aún divagaba hacia el rubio. Necesitaba saber que ocurría en su cita con Lucy. Como no quería ir solo, salió de su apartamento y fue al de Camille para pedirle que lo apoyase. La joven actriz accedió de buena manera ya que ella le había prometido que siempre le ayudaría en cuestiones del ojiverde. Los dos salieron de Palm Woods y se fueron al estacionamiento para subirse al auto que Gustavo les había regalado hace tiempo a los chicos, pero Logan era el único de los cuatro que se sentía lo suficientemente cómodo para conducir ya que era, después de todo, el más responsable en cuestiones de autoridad. Los jóvenes se subieron para que Logan pusiese en marcha el auto y condujese al restaurante en donde Kendall le había dicho que irían, ignorando las cosas que ocurrirían esa misma noche.


Kendall iba sentado al lado de Lucy en la parte trasera del auto de los Stone. Ninguno de los cuatro que se encontraban ahí dijo algo, todos estaban en un silencio absoluto pero no era incómodo. El señor Stone condujo hasta llegar a un restaurante que, juzgándolo por su exterior, era fino. El señor Stone se bajó del auto y ayudó a su esposa a bajar también. Kendall le dijo a Lucy que no hiciese nada, se bajó y le dio la vuelta al auto para abrir la puerta de Lucy para posteriormente ayudarla a bajar; el señor vio esto y mentalmente le dio otro punto a favor por su caballerosidad. Los cuatro se dirigieron a la entrada del restaurante y el señor se adelantó para hacer mención de su reservación. Mientras el padre de Lucy hablaba con el encargado de las mesas, Kendall escuchó que la puerta de entrada se abría y volteó para saber de quién se trataba; Carlos y Jennifer. Kendall se impresionó de que Carlos la trajera a este lugar, tanto porque no pensaba que él lo planeara así y porque era al mismo tiempo que la suya.

-Amigo ¿qué haces aquí?- Le preguntó Kendall.

-Estoy en mi cita con Jennifer.- Dijo el latino dándole una sonrisa a la chica.

-¿Qué haces aquí Kendall?- Le preguntó Jennifer.

-Estoy aquí porque tengo una cita con Lucy y sus padres.- Les explicó el rubio.

-De acuerdo, espero que todo salga bien Kendall.- Dijo Carlos empezando a irse junto con Jennifer a su mesa designada.

-Espero lo mismo para los dos.- Dijo Kendall y luego los perdió de vista.

El encargado los condujo por el restaurante hasta que llegó a una mesa que estaba acomodada para cuatro personas. –Esta es su mesa señor.- Dijo el hombre al padre de Lucy. –Muchas gracias.- Todos tomaron asiento y luego el sujeto se fue.

-Es un bonito lugar.- Dijo Kendall escaneando todos los rincones del restaurante.

-Sí, es muy agradable.- Concordó la señora Stone.

-Elegiste muy bien papá.- Dijo Lucy.

-Gracias.- El señor se acomodó en su lugar antes de hablar. –Ahora dígannos… ¿Cómo se conocieron?- El señor colocó sus codos en la mesa y juntó sus manos dándole un aspecto serio.

-Emm…- Lucy no sabía que responder.

-Iba saliendo junto con mis amigos a nuestro estudio para ensayar canciones y bailes, cuando al pasar por el vestíbulo vi a Lucy.- Dijo Kendall tratando de ser convincente.

-Eso es tan romántico.- Dijo la madre de Lucy. -¿Cómo fue su primera cita?-

-Cariño, no creo que sea adecuado preguntarles eso.- El señor Stone trató de cambiar la conversación.

-Sí mamá, no es muy bueno hablar de eso cuando presentarás a tu novio a tus padres.- Intentó defenderse Lucy.

-Vamos, no es como si la primera cita fuese de otro mundo.- Dijo la señora. –Ahora cuéntenme.-

Kendall y Lucy gimieron internamente y empezaron a narrar su falsa e inexistente primera cita.


Al llegar al restaurante, Logan y Camille trataron de ser lo más sigiloso posible para evitar encontrase con Kendall, James o Katie.

-¿Seguro que James y Katie están aquí?- Le preguntó la actriz.

-Sí, ellos mismos me lo dijeron.- Logan volteaba en todas direcciones para cerciorarse de que nadie los había visto.

-Mira, están por ahí.- Camille apuntó en la dirección en la que se encontraban Kendall, Lucy y sus padres.

-Debemos acercarnos sin que nos vean.-

Antes de que cualquiera de los dos se moviera, un camarero los sorprendió. -¿En qué puedo ayudarles?-

Los dos jóvenes se quedaron paralizados en su lugar sin saber que responder. –Emm… Nosotros…- Logan se puso nervioso.

-¿Perro?- Al oír ese sobre nombre, Logan se relajo al voltearse y toparse con Gustavo y eso le daba mucha calma; lo cual le preocupaba.

-Gustavo.- Dijo Logan felizmente.

-¿Qué haces aquí con esa chica?- Dijo Gustavo haciendo referencia a Camille.

-¿No te acuerdas? Me dijiste que viniera y que podía invitar a un amigo.- Dijo Logan empezando a tirar de Gustavo por su brazo.

-Yo nunca te…- Gustavo intentó replicar.

-O vamos señor, no pasará nada si invita a uno de sus cantantes junto con una amiga a ir a cenar.- Camille intentó convencerlo.

-Supongo que no hay problema.- Dijo Gustavo.

-¿Quién es usted? ¿Tiene reservación?- Dijo el encargado.

-Sí tengo una reservación para uno, pero como lo notará se convirtió en una reservación para tres.- Dijo el productor en referencia de los jóvenes.

-¿A nombre de quién es su reservación?-

-Gustavo Rocque.-

-Síganme por favor.-

Al llegar a la mesa designada el camarero regresó a su lugar. Gustavo se sentó en una de las sillas y les señaló sus lugares a los jóvenes pero estos se negaron a hacerlo. -¿Por qué no se quieren sentar?- Gustavo les preguntó confundido.

-En realidad no venimos a cenar, solo queríamos entrar al restaurante.- Le dijo su cantante.

-¿Por qué? ¿Intentan hacer algo?-

-Sí.- Contestaron los dos.

-¿Cómo qué?- Quiso saber el productor.

-Me llevaría mucho tiempo explicártelo para que lo entendieses, pero te agradezco que nos hayas ayudado a entrar Gustavo. Muchas gracias, nos vamos.- Con eso, los jóvenes se fueron a un arbusto que se encontraba no muy lejos de la mesa en donde se encontraba Kendall junto con Lucy y sus padres.

-Al parecer se están divirtiendo.- Le dijo Camille.

Logan estaba a punto de decir algo cuando notó que Kendall y Lucy se ocultaban detrás de un menú y al parecer se estaban besando. Al verlo, Logan sentía ganas de llorar… Pero algo en su mente le dijo que era imposible que su amor platónico se estuviese besando con la chica que él quería.

-Tranquilo, no creo que se estén besando.- Con esto que dijo Camille, Logan se tranquilizó por completo. –Acerquémonos un poco más para oír lo que dicen.

Logan y Camille se acercaron un poco más, pero se toparon con Katie. -¿Logan, Camille?- La pequeña Knight estaba anonadada.

-Katie.- Dijeron los mencionados al unísono.

-¿Qué hacen aquí?- Les preguntó Katie algo confusa.

-Nada.- Dijo Logan nerviosamente.

Katie se cruzó de brazos. –Estás mintiendo.-

Logan empezó a perder el control ya que se quebrantaba bajo la presión. –Yo… Nosotros… Amm…- No sabía que decir.

Camille envolvió su brazo con el del genio. –Venimos a cenar solo para dejar en claro que solo somos amigos.- Logan la vio y con los ojos le expresó todo el agradecimiento que le tenía.

-Bueno, eso suena más razonable.- Dijo la pequeña chica. –Ahora váyanse de aquí o Carlos nos podría describir a James y a mí.- Dijo Katie empezándolos a empujar.

-No hay problema, nos iremos a esa mesa.- Dijo Camille apuntando a una mesa no tan retirada de donde se estaba llevando la 'cita' del enamorado del genio.

-De acuerdo, que disfruten la noche.- Katie dijo antes de ocultarse en las hojas de la planta en la que se encontraba.

-Camille, te debo mi vida.- Dijo Logan mientras él y la chica caminaban a la mesa que su amiga le había señalado a la que esperaba algún día llamar cuñada.

-No te preocupes Logan, te prometí que te ayudaría a conquistar a Kendall.- Dijo la actriz dándole una sonrisa tranquilizadora.

Logan tomó una de las sillas y la sacó antes de ofrecérsela a Camille y luego sentarse enfrente de ella. –Es en serio Camille, sino fuese por ti, creo que nunca me hubiese animado a llevar a cabo mi plan de conquista de Kendall.- Logan tomó sus manos y la miró a los ojos.

Camille se dio cuenta por su vista periférica que Kendall los observaba. –Logan, entiende que no podemos seguir juntos, solo hay que ser amigos.-

Logan estaba confundido de porque Camille le había dicho esto. Camille al notar su confusión, le hizo una sutil señal con los ojos para que notase que el rubio los miraba. –Camille, te sigo queriendo.- Logan dijo tomando su papel del novio dolido muy en serio.

-Sé que dices que aún me quieres, pero en el fondo de mi ser me dice que no me amas. Y amor es lo que necesito de un chico.-

-Pero…Pero…-

Camille le puso un dedo sobre los labios. –Es mejor que solo seamos amigos ¿de acuerdo?- Le guiñó un ojo para hacerle saber que debían terminar… Por lo menos en esta ocasión que se viese de verdad.

Loga asintió. –Solo seremos amigos a partir de hoy.-

Cuando Logan terminó de hablar, un camarero se les acercó llevando en sus manos unos menús.


Kendall estaba ayudando a Lucy a colocarse la peluca para que no se lograsen ver sus rayos de color rojo en su cabello natural. Al terminar de ayudarla, bajó el menú con el cual se cubrían para que no viesen el cabello de Lucy.

-Listo, terminamos de conversar.- Dijo Kendall algo nervioso tanto porque los padres de Lucy podrían mal interpretar lo sucedido y por la razón de que los descubrieran.

-Que bien, porque estamos a punto de ordenar.- Dijo la madre de Lucy amistosamente.

-Espero que no quieran volver a conversar.- Dijo el señor Stone con doble sentido ya que él sí pensó que el rubio y la chica 'inocente' se estaban besando. Su esposa les dio una mirada tranquilizadora como queriéndose disculpar por la actitud que había tomado su marido.

Kendall solo les dio una sonrisa amable y empezó a ver el resto del restaurante solamente para evitar la incomodidad. Cuando su vista se posicionó en un lugar determinado, al instante se lamentaba el haber empezado a divagar en el restaurante. Lo que sus ojos le presentaban era una de las imágenes más dolorosas que pudo haberse imaginado. Lo que sus ojos esmeraldas veían eran nada más y nada menos que Logan y Camille, tomados de las manos. Kendall no pudo evitar sentirse mal al instante, esa era una escena muy dolorosa… Pero por lo menos no se estaban besando. El rubio intentó concentrarse para lograr escuchar lo que la joven pareja hablaba. Lo único que su oído le permitió escuchar fue algo que le destrozó el corazón. Con claridad había escuchado a su amor platónico decirle a la chica un 'Camille, te sigo queriendo' esas palabras le bastaron para evitar el resto de la conversación, no quería sufrir más de lo que era necesario. Tanto Lucy como sus padres le dieron una mirada preocupada por su repentino cambio de humor, pero les dijo que no era nada de qué preocuparse… No para ellos.

El resto de la cena había transcurrido sin ningún otro inconveniente y esto alegró al rubio debido a que no quería un momento incómodo que lo obligase a divagar y volver a ver esa dolorosa escena. Después de haber terminado de comer, el señor Stone empezó a hablar, pero Kendall no le prestó mucha atención. Su mente aún lo torturaba con esa escena de su amor con Camille tomados de las manos. ¿Y si decidieron volver a ser novios? Kendall negó ese pensamiento ya que si fuese verdad, se moriría de la tristeza de ver a su ser querido con alguien más… Pero en el fondo de su corazón sabía que se sentiría feliz de que por lo menos él pudo encontrar la felicidad con alguien más. Y no conmigo, su mejor amigo, casi su hermano. No puedo creer lo mucho que me gusta Logan ¿Qué estoy pensando? Claro que me gusta mucho, digo ¿cómo no amar su sonrisa torcida? Su piel pálida, sus simpáticos hoyuelos, sus cálidos ojos chocolate, su… su… Su todo. Él es simplemente perfecto. Logan es perfecto para mí.

-¿Kendall?- Lucy llamó su atención haciéndole perder la concentración de los pensamientos acerca sus sentimientos por su amigo genio.

-¿Sí?- Kendall contestó con molestia, pero logró disimularlo completamente.

-Mis padres preguntaron que cuál es tu trabajo.- Dijo Lucy confundida, puesto a que sabía que Kendall no se distraía muy fácilmente en una conversación.

-Lo siento.- Dice el ojiverde en dirección a los señores Stone. –Soy cantante en una banda de pop, Big Time Rush.- Kendall les informó.

-¿Tu trabajo es cantar?- Preguntó el señor Stone y el rubio asintió. –Esa carrera siempre me ha parecido tonta.-

Kendall pudo ver la ira en los ojos de Lucy cuando su padre mencionó eso. Sin más que decir, la rockera se levantó de su asiento con el motivo de salir del restaurante, pero Kendall se lo impidió. –No te vayas.- Le dijo el rubio.

-Tal vez ellos no sepan que soy una rockera, pero siempre le he dicho a mi padre que me molestan sus comentarios negativos hacia la música.- Dijo Lucy muy molesta.

-Tranquila, solo nos quedaremos un rato más y luego podrás deshacerte de esa ropa de la cual yo sé que te fastidia.-

-De acuerdo.- Cuando terminó de decir esto, se escucharon unos gritos provenientes desde el fondo del restaurante. Cuando Kendall y Lucy quisieron reaccionar ya era muy tarde. James (disfrazado de camarero) se dirigía a ellos montado en un carrito de postres el cual no podía controlar. El carrito pasó a un lado de la pareja, pero la fuerza con la que iba fue la suficiente como para hacerle perder el equilibrio a Lucy. Kendall rápidamente agarró a Lucy unos centímetros antes de que cayera por completo, pero su peluca se había caído.

-¿Lucy!- Dijeron impresionados los padres de la mencionada.

-¿Qué ocurre?- Dijo sin notar que le faltaba la parte más esencial de su disfraz.

-¿Qué le pasó a tu cabello?- Dijo su padre claramente molesto.

Kendall miró a la chica y notó de lo que estaba hablando. –Tu cabello.- El rubio le dijo en apenas un susurro.

La rockera tocó su cabeza y se asustó al sentir su cabello natura. –Puedo explicarlo.- Dijo claramente asustada.

-No tienes nada que explicarnos. Sabía que había sido un error dejarte venir sola a Los Ángeles, aquí hay malas influencias.- Dijo su padre sin preocuparse del tono de voz.

-¿Señor Stone?- Kendall llamó su atención. –Puede ser que Lucy les haya mentido.- La mencionada le dio una mirada asesina. –Pero si les mintió fue para que ella lograra sus sueños de convertirse en una rockera.- Los señores se quedaron sin que decir, especialmente el señor. Antes de continuar con lo que decía, el rubio pudo notar que sus amigos se posicionaron detrás de él brindándoles su apoyo. –Aunque he conocido a Lucy por un periodo muy corto, sé que ella es una chica fantástica y tengo que destacar que tiene mucho talento tocando la guitarra.- Giró su cabeza solo para encontrar un par de guitarras acústicas en un pedestal en el pequeño escenario que contenía el restaurante. –Si me permiten, quisiera aclarar mi punto.- Sin esperar una respuesta, Kendall tomó el brazo de Lucy y la llevó al centro del pequeño escenario y esperó a que sus amigos se colocaran detrás de ellos para que lo ayudasen a cantar. –Buenas Noches.- Kendall saludó por el micrófono haciendo que todos en el plantel les dieran su atención. –Esta noche interpretaremos una canción escrita por mí, espero que les guste y que la disfruten.- Tomó las guitarras y le entregó una a Lucy.

Kendall empezó a rasguear las cuerdas de la guitarra desprendiendo varias notas musicales. Cover Girl. Pensó Logan. Le va a cantar Cover Girl a Lucy, una canción que escribió saliendo desde el fondo de su corazón. Logan no pudo evitar sentirse deprimido por ello.

I don't know why you always get so insecure
I wish you could see what I see when
You're looking in the mirror
And why won't you believe me when I say
That to me you get more beautiful, everyday

When you're looking at the magazines
And thinking that you'll never measure up
You're wrong
Cause you're my cover, cover girl
I think you're a superstar, yeah you are
Why don't you know
Yeah, you're so pretty that it hurts
It's what's underneath your skin
The beauty that shines within
You're the only one that rocks my world
My cover girl
Oh, my cover girl

Got a heart of gold, a perfect original
Wish you would stop being so hard on yourself for a while
And when I see that face
I'd try a thousand ways
I would do anything to make you smile

Cause you're my cover, cover girl
I think you're a superstar, yeah you are
Why don't you know
Yeah, you're so pretty that it hurts
It's what's underneath your skin
The beauty that shines within
You're the only one that rocks my world
My cover girl
Oh, my cover girl
Oh, my cover girl

Whoa oh, my cover girl
Whoa oh, my cover girl

Kendall y Lucy lentamente terminaron de rasguear las cuerdas de las guitarras. Al detenerse por completo, todas las personas empezaron a aplaudir. Lucy dirigió su vista a sus padres y estos les sonreía, al instante supo que estaban orgullosos.

Lucy vacilantemente se acercó a ellos. -¿Y bien?- Preguntó aún con temor de la respuesta.

-Estuvo fantástico hija.- Dijo su madre.

Lucy le dio una cálida sonrisa y luego miró a su padre.

-La música no es algo que hubiese escogido para mí hija.- Lucy bajó la mirada. –Pero…- La rockera al instante lo miró otra vez con esperanza en sus ojos. –Si la música es lo que la hace feliz, por mí está bien.-

Lucy envolvió a los dos en un abrazo queriendo expresar con este el amor que les tenía. –Gracias por aceptarme por como soy.- Les dijo dejando que una lágrima recorriera su mejilla.

-Siempre te amaremos Lucy.- Dijeron los dos al mismo tiempo.

-Bien, bien.- Dijo Gustavo. –Esto es muy lindo, pero ahora hay que cenar ya que algunas personas no me dejaron tener mi cena en paz.- Dijo mirando especialmente a James y Katie. –Camarero.- Dijo el productor para que lo atendieran. Uno de los camareros se le acercó. -¿Qué se le ofrece señor?- Dijo el sujeto cortésmente. –Quiero que junten suficientes mesas para que todos nosotros…- Dijo apuntando a la familia Stone, los hermanos Knight, Logan, James, Carlos, Jennifer y a él mismo. –Podamos cenar juntos en una misma mesa.- Gustavo se explicó. –En seguida señor.- El camarero se fue en busca de otros camareros para que le ayudasen a acomodar las mesas que Gustavo le había pedido.

15 minutos después, todos se encontraban sentados en sus respectivos lugares. –Esto es muy lindo.- Dijo Camille y Jennifer.

-Sí, fue una obra muy noble de tu parte Gustavo al hacer esto y decir que pagarías por todo.- Le dijo el líder de la banda de Big Time Rush.

-No es ningún problema, solo por pasar un tiempo de convivencia con mis perros.- Gustavo dijo y los chicos ladraron llamando la atención de todos.

-Espero que para la próxima ocasión confíen en mi de que puedo llevar a cabo una cita muy bien.- Les dijo Carlos a James y Katie algo molesto.

-Lo sentimos, no volverá a ocurrir.- Dijeron los acusados con la mirada hacia abajo.

Carlos les sonrió tiernamente. –No hay problema muchachos, sé que se preocupaban por mí y mi cita con Jennifer.- Carlos le dio una mirada de adoración a la chica en cuestión.

-Por supuesto.- Dijeron felizmente James y Katie.

-Entonces ¿sí somos amigos?- Dijo Camille guiñándole un ojo a Logan, no notó que Kendall los observaba.

-Supongo que sí.- Dijo Logan con un suspiro de tristeza, pues aún no superaba el hecho de que Kendall le dedicó una canción tan especial a Lucy.

-Me alegro por ello.- Camille le frota el brazo para reconfortarlo. Miró su teléfono y se sorprendió por la hora que marcaba. –Creo que será mejor irme, mi padre no sabía que saldría y debo regresar para que mi castigo no sea tan malo.- Camille se levantó de su asiento y se despidió de todos antes de dirigirse a la puerta de salida. Antes de cruzar la puerta, giró su visión a Logan y le regalo una sonrisa triste, por el hecho de que probablemente Logan nunca obtendrá lo que tanto anhela.

Cuando Camille se fue por completo, Logan se levanto de su lugar y, sin articular ninguna palabra, se dirigió al baño. Kendall estaba preocupado por su amigo genio, por lo cual se levantó y lo siguió al baño.

-¿Logan?- Kendall dijo su nombre al entrar al baño y no encontrarlo en las piletas. Kendall entró por completo al baño e instantáneamente escuchó unos leves sollozos provenientes de alguna de las casillas. -¿Logan?- Dijo otra vez su nombre al tiempo que tocaba una puerta, pero ésta se abrió en el primer toque. Cuando la puerta rebeló la imagen que escondía, Kendall sintió que su corazón se rompía. Encima de la tapa del baño, Logan se encontraba sentado en forma de una pequeña bola mientras dejaba que lágrimas recorrieran su pálido rostro. El rubio se acercó lentamente a él y lo sostuvo por los brazos para posteriormente sacarlo de ahí. Una vez lo sacó de la casilla, Kendall envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Logan tratando de darle confortabilidad. Logan tímidamente envolvió sus brazos en el torso de Kendall.

–Ella me dejo.- Dijo Logan entre sollozos y con voz quebrantada. Lo que el genio decía era mentira, pero esto no lo sabía el rubio. La razón por la cual Logan lloraba era porque sentía que había perdido ante Lucy, llevándose a su lado a Kendall, el chico que amaba.

–Tranquilo Logie, todo estará bien.- Le dijo Kendall suavemente. El pálido negó con su rostro hundido en el pecho de su líder de grupo. –Por lo menos la tienes en tu vida.- Dijo Kendall y luego colocó un dedo debajo de la barbilla de Logan para hacer que lo mirase. –Es mejor tenerla como amiga que no tenerla en tu vida.- El rubio le dijo.

–Supongo que tienes razón.- Dijo Logan con voz un poco más uniforme pero suave.

Kendall le sonrió al genio que se encontraba protegido en el medio de sus brazos. No sabiendo de dónde provino esta necesidad, Kendall lentamente se inclinó hacia Logan. Kendall esperaba que el genio estuviese asustado, pero en cambio empezó a inclinarse hacia él de igual forma. Sus rostros se encontraban a escasos centímetros y podían sentir el aliento del otro en sus labios, hasta que decidieron desaparecer esa corta distancia. Su beso era solo una simple presión de labios, pero al mismo tiempo empezaron a mover sus labios juntos con los otros. Kendall empezó a pasar sus manos por los costados del cuerpo de Logan y Logan pasaba sus manos por la espalda y el pecho de Kendall. Kendall gimió cuando Logan agarró fuertemente un poco de su cabello y empezó a tirar de él. Logan gimió al sentir que Kendall apretaba más fuerte sus brazos de sobre su cintura atrayéndolo más hacia su cuerpo. Kendall mordisqueó el labio inferior de Logan pidiendo acceso a su boca, el cual se le fue concedido instantáneamente y metió su lengua en la boca de Logan haciéndolo gemir cuando su lengua tocaba partes sensibles en su boca.

Transcurrió cerca de un minuto antes de que Logan empujara a Kendall lejos de él y saliera corriendo del baño, esto puso muy triste a Kendall debido a que pensaba que le gustaba a Logan, pero se había equivocado. Kendall salió del baño y, con tristeza, se sentó en su lugar para notar que Logan lo estaba evitando lo cual lo hacía sentir más triste. El resto de la cena transcurrió sin otro inconveniente. Gustavo pagó la cuenta (que fue muy cara) y estuvo a punto de darle un infarto, pero los chicos lo tranquilizaron para que eso no ocurriese. Los señores Stone regresaron a su hotel después de haber dejado a Kendall y Lucy en Palm Woods. Logan, James, Carlos y Katie regresaron en el auto que Gustavo les había regalado, Logan fue el que condujo. Kendall dejó a Lucy en su apartamento y luego se reunió con sus amigos quienes lo esperaban en el vestíbulo para regresar a su propio apartamento. Al entrar, James y Carlos se fueron directamente a su habitación compartida al igual que Kendall y Logan. Cuando los dos últimos entraron a su habitación, Logan agarró una playera blanca y un pantalón de pijama de color rojo antes de encerrarse en el cuarto de baño. Kendall con un suspiro se dirigió a su armario para extraer una playera azul y un pantalón de pijama de color verde para posterior cambiarse su traje. Al terminar de cambiarse, se metió en su cama y esperó a que Logan regresara. 5 minutos después Logan salió del baño completamente vestido con su ropa para dormir y luego se metió a su propia cama.

-¿Logan?- Kendall habló.

-¿Sí?- Logan contestó inocentemente, no quería hablar de lo sucedido en el restaurante.

-Lo que pasó en el restaurante…- Kendall fue cortado por la voz de Logan.

-No importa Kendall, fue solo el momento en el que estábamos. Ese beso fue solamente por un impulso que tuvimos al estar solos y porque me viste triste, querías brindarme seguridad y sentirme querido, aunque sea de forma fraternal.- Dijo Logan dándole la espalda a su amigo, pero en ese momento dejó que algunas lágrimas escaparan de sus ojos y viajaran por sus mejillas.

-No creo que sea…- Kendall volvió a ser interrumpido.

-Buenas Noches Kendall.- Logan cerró sus ojos y se dispuso a dormir.

-Buenas Noches Logan.- Kendall se giró dándole la espalda a Logan. Kendall no podía dormir, su mente le hacía sentir todos esos sentimientos que surgieron al basar a Logan. Recordaba la suavidad y sabor de sus labios, lo bien que se sentía el tenerlo protegido entre sus brazos, la felicidad que le sintió al haberlo hecho gemir con solo besarlo… Todo lo ocurrido en el beso le había hecho sentir cosas que nunca había experimentado antes, se sentía bien, se sentía como que debería ser así desde un principio. Al terminar de pensar en todas las emociones que sintió durante el beso que le había dado a Logan, se sintió relajado y después cayó en un profundo sueño, un sueño en el cual hacía partícipe su ser especial; Logan.


A/N: Bueno, a este capítulo le dí un toque más dramático... ¡Sí! ¡Por fin se besaron! *-* Como te dije, esto era lo que estabas esperando a leer. Espero les haya gustado.

Se despide I Love KL