Los personajes no me pertenecen, son propiedad de las CLAMP, nos guste o no

Este capítulo contiene material un poco fuerte que puede afectar susceptibilidades así que por favor aquellas que no se sientas capaces de leerlo, pues no lo hagan

Sin más avisos, por favor léanlo, disfruten y comenten

¿QUÉ ES EL AMOR?

El amor tiene firma de autor en las causas perdidas
El amor siempre empieza soñando y termina en insomnio
Es un acto profundo de fé que huele a mentira
El amor baila al son que le toquen, sea Dios o el demonio...

El amor es una guerra perdida entre el sexo y la risa
Es la llave con que abres el grifo del agua en los ojos
Es el tiempo más lento del mundo cuando va de prisa
El amor se abre paso despacio no importa el cerrojo...

El amor es la arrogancia de aferrarse a lo imposible
Es buscar en otra parte lo que no encuentras en tí...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...

El amor casi siempre es mejor cuando está en otra parte
Luce bien en novelas que venden finales perfectos
No te vayas amor que aunque duelas no quiero dejarte...
Si eres siempre un error, ¿por qué nunca se ven tus defectos?
Puede ser que lo que juzgo sea otra cosa, no lo sé...
Que a mi suerte le ha tocado el impostor, tampoco sé...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...

Y no te deja decir lo que quieres decir
sin hacerte saber que se escupe hacia arriba...
Es sentarte a mirar pasar frente a tí
el desfile mortal del cadáver de todos tus sueños...

El amor es un ingrato que te eleva por un rato,
y te desploma porque si...
El amor es dos en uno que al final no son ninguno,
y se acostumbran a mentir...
El amor es la belleza que se nutre de tristeza,
y al final siempre se va...(*)

¿Qué es el amor?, ¿acaso podría definirlo?, sabía que en su aspecto más universal tenía que ver con el bienestar de los seres que le importaban, pero ¿y el amor entre pareja, qué era acaso? Había vivido tantos siglos sin siquiera un rastro de ese sentimiento. Parecería que él no había nacido para amar y muy a su pesar lo había aceptado. Pero al admitirlo sintió un duro golpe en su pecho, un vacío en su interior y una certeza se arraigaba muy dentro de él, una muerte lenta y silenciosa se apoderaba de su alma y de todo su ser recordándole su pequeñez ante el mundo.

¿Qué podría decir ahora?, que estaba muerto, marchito por dentro, aunque respirara, caminara y hablara?

Ya no era el mismo, su vida estaba vacía a pesar de todo y de todos, quería sentirse vivo, aunque dudaba que alguna vez lo haya estado. Su vida transcurría en un ir y venir rutinario, Céfiro marchaba a la perfección, Paris había resultado un excelente Rey aunque aún no se había casado, tal vez todavía las estaba esperando al igual que Latis, al igual que él.

Quería que su vida valiera la pena de alguna manera diferente a su servicio a Céfiro y por eso había tomado esa decisión.

No la amaba, pero su compañía era un aliciente. Ella era una de las pocas personas que lo veía como un ser humano con sentimientos y anhelos.

No la amaba, pero el cariño que le tenía era lo más cercano a lo que él pudiera llamar amor.

No la amaba pero aún así se casaría con ella.

No llenaría su vacío pero al menos lo acompañaría ella y no la soledad, querida amiga en viejos tiempos pero que ahora lo torturaba día tras día.

¿Sería justo para ella que él se casara sin amor? Por supuesto que no. Él no podría ofrecerle nada más que su amistad, un cariño fraterno y ella lo sabía, aún así lo aceptó, tal vez porque sabría de su agonía y quería darle algo de paz, tal vez porque ilusamente pensaría que algún día la llegaría a amar, o tal vez porque simplemente no podía vivir sin él.

Ella se casaba por amor, él lo hacía para no sentirse solo. ¿Qué se podría esperar de una pareja como esta? Sólo el tiempo, el destino y sus decisiones habrían de informarnos su desenlace…

El momento había llegado y fue su turno de tomar su lugar mientras comenzaba la ceremonia y la vio a lo lejos, estaba hermosa, eso era seguro, pero de algo también estaba seguro y era el hecho que ella no despertaba en él el más mínimo deseo. Definitivamente sería un día para recordar, o tal vez no, no estaba seguro y sonrió como burlándose de sí mismo. Perdido en sus pensamientos no notó su presencia, su bella figura que se acercaba conforme pasaba el tiempo.

Al fin frente a él, un sueño que se había vuelto realidad. Había aceptado ser su compañero para toda la vida que esperaba fuera lo suficientemente larga como para hacerlo cambiar de parecer y finalmente terminara amándola. Ya no importaban las razones por las cuales él la había aceptado. Ahora estaba frente a ella entregándole su vida entera fuera como fuera.

Sus reflexiones se vieron interrumpidas por unos ojos que lo miraban llenos de amor y quizás podría jurar que con un poco de esperanza. Tomó su mano para iniciar la ceremonia rogando porque terminara lo más rápido posible y así fue, cuando menos pensó, su gran amigo y sucesor, aquel que había sido su pupilo por tantos años y que ahora estaba en su lugar, simplemente dijo…

-Guru Clef, ahora puedes besarla.

Sintió cómo su corazón se detenía mientras que el de Presea se aceleraba. Despacio se acercó a ella y la besó rápidamente esperando no tener que volverlo a hacer pero con la certeza que así sería. Ella lo recibió gustosa sin tener idea de sus ideas.

Todos aplaudían al ver la nueva pareja caminar por el largo corredor adornado con abundantes flores hacia el salón exquisitamente decorado donde se celebraría la reciente unión.

Nadie había querido perderse aquella ceremonia. Era el evento más importante en muchos años en Céfiro a parte del aniversario de la salvación de Céfiro y la anulación del pilar que seguiría después de terminada la celebración de la unión de la feliz pareja.

.¡Felicitaciones Guru Clef!- Decía un emocionado Paris mientras le daba un fuerte abrazo al Gran Mago.-Espero que seas feliz-.

-Así será mi querido Rey, así será- eso lo decía más para sí mismo queriéndose aún convencer de lo correcto de la decisión.

- No lo acapares Paris, yo también quiero darle la enhorabuena- Habló Latis y ante el desconcierto de los otros dos abrazó al mago. – Espero hagas lo correcto y no te arrepientas más adelante de tus acciones Guru Clef.

- Ya estoy grandecito para que me des sermones querido amigo-

- Lo sé pero a veces pareciera que todos esos siglos que has vivido no te han servido para nada-

-Jajajajaja- los dos rieron al notar la ironía en las palabras del espadachín y se separaron.

-¿Qué piensas hacer ahora?-

- Bueno, después de celebrar el aniversario por la salvación de Céfiro y recordar a nuestras queridas Guerreras Mágicas por su heroico comportamiento, creo que me iré de viaje con Presea, creo que lo necesito, y ella también, será bueno para la relación.

- ¿Y a dónde irás?-

- Primero recorreremos todo Céfiro luego nuestros planetas vecinos-

- Durará mucho tu viaje por lo que veo.

- Si, por lo menos 6 meses y espero que no te incomodes si te pido que no me contactes durante mi viaje.

- Si es lo que deseas, así será. Tienes derecho a pensar en ti una vez en tu vida. Ascot ya es un hombre y ha aprendido mucho de ti en estos últimos años. Y ni qué decir de Paris, si que ha resultado ser un buen rey a pesar de todo. No te preocupes por nada, nosotros nos encargaremos de todo, ya verás que cuando regreses todo estará igual o mejor de cómo lo dejaste.

- Eso espero, tengo plena fe en ustedes, y ya que Céfiro lleva ya 12 años de ser un pacífico planeta, creo que puedo dejar de lado mis obligaciones por un tiempo.

Y diciendo esto los dos hombres se separaron amistosamente para continuar con la fiesta.

Presea, ahora su mujer se acercaba a él para así bailar su primera pieza juntos.

Abrieron el baile con una solemnidad como solamente Guru Clef podría hacerlo, las personas alrededor los miraban encantados y poco a poco se fueron uniendo a aquella celebración.

Así pasó la fiesta entre risas, chances y bailes. Guru Clef tratando de soportar la situación dado que no le gustaba ese tipo de eventos tuvo que ayudarse con un poco de vino. Empezó con una inofensiva copa, pero al recordar su primera noche de bodas tuvo que armarse de más valor líquido y así no tener que pensar en la estupidez que había hecho horas atrás, pero era simplemente imposible, cómo se le había ocurrido semejante locura, ¿Qué no había pensado en esta noche? Nooo, claro que no, inmerso en su soledad solo quería salir de su rutina y no había pensado en los deberes de un esposo para con su esposa.

¿Qué haría? Si a duras penas había dado su primer beso en más de 500 años, era un ser puro, había estado lejos de deseos erotismo y lujuria, enfrascado en el servicio a los demás olvidándose de si mismo. Qué podría hacer en la cama, y más, con alguien que no le despertaba ni un ápice de deseo. Ya nada podría hacer, solo esperar a que su copa se vaciara para volverla a llenar y así tratar de encontrar algo de coraje, valor, intrepidez u osadía para enfrentar las siguientes horas que lo esperaban en angustiante expectativa.

La fiesta terminó y sin darse cuenta se encontraba en su habitación, Presea salía del baño envuelta en un atuendo para nada recatado escandalizando al mago que no tenía la menor idea de qué hacer ya que primero estaba totalmente ebrio y segundo porque en realidad no tenía ni la menor idea de lo que tenía que hacer en esa situación. La armera lo besó de nuevo y lo empujó suavemente a la cama para nuevamente volverlo a besar posándose sobre él para tener un mejor control sobre la situación. Guru Clef, aunque borracho sabía lo que intentaba hacer la rubia pero no tenía voluntad para decirle que no, las manos de Presea lo acariciaban con necesidad mientras sus labios y lengua exploraban con avidez la boca del gran guru. Rápidamente le fue quitando la ropa ante la vergüenza y estupor de su espectador que quedo desnudo en poco menos de un minuto, la intrepidez, osadía y la obvia experiencia de la armera dejaban sin argumentos a Guru Clef, que solo podía dejarse llevar y esperar a que todo terminara lo más rápido posible. Presea en un movimiento furtivo se deslizó con su boca hasta llegar a lo que más había deseado ver en muchos años depositado en la entrepierna de nuestro querido mago. Con gran presteza introdujo la virilidad de su amado en su boca y comenzó su ritual para hacer que el peli lavanda se excitara, y lo logró, esos tragos habían surtido efecto y el mago solo pudo seguir la corriente de su por decirlo así profesora en artes amatorias, la cual consiguió su cometido sacando secos gemidos de su querido esposo, luego de unos minutos se posó sobre él y guió su miembro hasta su entrada para consumar su unión, empezando con un leve vaivén que iba en aumento conforme la excitación de la armera, porque ni en este punto ni en ninguno se había contado con la decisión del mago que más parecía un espectador que el amante de aquella bella mujer. Gemidos iban y venían, besos y caricias por parte de la rubia, hasta que llegó al clímax imitándola así su esposo. Calló exhausta a su lado con una gran sonrisa y una felicidad enormes que contrastaban con la incertidumbre del mago que a pesar de su ebriedad quedó con un sinsabor por lo acontecido. No sabría cómo describir sus sentimientos en ese momento aparte de su obvia incomodidad, no se había imaginado que un acto que en muchos de sus libros lo mencionaban como algo bello y puro, le hubiese dejado tanta molestia, en lugar de sentirse feliz, se sentía sucio, como si hubiera cometido algún pecado. ¿Sería acaso que todo esto que sentía era la causa de su desamor? Qué podría decir, lo hecho, hecho estaba, la decisión ya tomada no podía dar reversa y solo quedaba enfrentar su nueva vida.

De lo que si estaba totalmente seguro es que en mucho tiempo no volvería a tener intimidad con su ahora esposa, solo esperaba que ella no lo tomase a mal.