Cielo.

Drabble.

Número de palabras: 215.

Summary: Jamás se había percatado de lo melancólico que resultaba ser el cielo, hasta que se descubrió admirándolo desde la soledad de la playa.

Disclaimer: El universo de Air y sus personajes no me pertenecen, disfruto de escribir con ellos sin fines de lucro y pura satisfacción.

Ya eran cinco años desde la última vez que pisó la playa, aquella plática con Keisuke aún repicaba en su mente, sin el aparente deseo de cesar.

De golpe, el rostro de Misuzu apareció en su mente, revolviendo sentimientos que reprimidos, se escondían en lo más recóndito de su corazón. Alzó la mirada en un intento de evitar que sus lágrimas brotaran y deslizaran sus mejillas, admirando así el infinito manto celeste que se extendía sobre su cabeza. Jamás se había percatado de lo melancólico que resultaba ser el cielo, hasta que se descubrió admirándolo desde la soledad de la playa.

Y el rostro de Misuzu volvió a hacer acto de presencia en sus pensamientos. Sin poder evitarlo las lágrimas fluyeron libres, audaces, por aquel rostro que juró nunca más llorar.

Remembró aquella fatídica escena con asombrosa exactitud: cada gesto, cada palabra, cada lágrima; el tiempo no pareció haber mermado sus recuerdos, que habían permanecido intactos por cinco años. Agradecida, pidió a Dios que permanecieran así hasta su muerte.

Un tibio sentimiento recorrió su cuerpo, logrando que sus piernas flaquearan y cayera de rodillas en la arena. De pronto una cálida sensación apareció en sus brazos y regazo; tan melancólica, tan acogedor.

—Tan familiar… —murmuró al sentir un ligero peso muerto sobre ella, al tiempo que cerraba sus ojos y se dejaba llevar.

Sintió volver estar ahí, en aquel momento donde todo terminó y a la vez todo comenzó. Cuando su pequeña, rendida, cayó en su regazo de manera agonizante, y ella, sin poder hacer algo, la dejó morir en sus brazos.

Cuando despertó de aquel tormentoso sueño, se encontró a sí misma sonriendo al cielo. Todo lo malo ya no dolía y lo bueno era lo que verdaderamente importaba.

Aquel recuerdo ya no pesaba y su soledad ya no era del todo solitaria, pues ahora adonde fuera, el cielo siempre sería su desolada compañía.


N.A. Bueno, es algo que tenía en mi pc desde hace tiempo con el título de "ajsdahjsvdjhbhjdbs", así jamás lo hubiese encontrado entre tantos títulos parecidos. Espero haber aprendido la lección. Cualquier comentario es bueno y bien recibido.