Capitulo 1: Nunca es fácil decir Adiós.

-Too late, my time has come. Sends shivers down my spine body's aching all the time. Goodbye everybody I've got to go. Gotta leave you all behind and face the truth-

Es increíble como una persona se siente identificada por solo unas simples palabras. Es que por mucho que me cueste admitirlo, el tiempo se me está acabando.

No es fácil vivir en una sociedad donde la discriminación es cosa de todos los días, no es fácil caminar por las calles y escuchar cómo la gente susurra cosas a tus espaldas, no es fácil saber que el mundo te desprecia, solo por tener la desgracia de cargar con una enfermedad, tal vez por el resto de tu vida.

Nunca fue fácil mi vida, mi madre falleció unos meses luego de mi nacimiento. La causa: La misma que me está condenando a la tumba ahora. Ella estaba enferma, y su último deseo antes de morir, era ser madre. Pero sabía que al hacerlo corría riego mi padre y yo. Por eso tomaron la decisión de hacer un tratamiento con una posibilidad en un millón de que todo resultara bien, pero todo fue de mal en peor, ya que herede la enfermedad que mi madre había contraído dolorosamente.

Mi padre ah cargado con el dolor de perder al amor de su vida y con el dolor de saber que tal vez en años, pierda a su hija, la luz de sus ojos, su princesa. El siempre trato de hacer todo por mí, también sufrió conmigo cada tratamiento, cada enfermedad que por más leve que parezca, para mi parecía el fin del mundo.

Siempre esta cuidándome, y lo entiendo porque soy como una bacteria, todo lo que toco lo infecto, bueno, literalmente, no todo.

-Liv. -Llamo mi padre desde la puerta de mi cuarto, que en algunos días, dejaría de serlo.-

-¿Qué sucede? -Volví a la realidad-

-Emm ¿Terminaste de empacar? -Se acerco a mí-

-Ya casi. -Le confié una sonrisa-

-Bien. ¿Sabes donde deje los análisis que te hiciste la semana pasada, porque... -Lo interrumpí-

-Están en la guantera de tu auto. -Sonreí- Es obvio -El rio ya que siempre le predigo todo-

-Bien, porque necesito enviarlos antes del lunes.

-¿Enviarlos? pero, un segundo. No estarás pensando probar con otro de esos lastimosos tratamientos. Papá sabes qué...

-Son para la escuela. -Me quede muda-

-Entonces No los envíes. -Dije fría y mirando hacia el suelo- Sabes lo que pasara si lo haces, será lo mismo que sucede aquí.

-Princesa debo hacerlo.

-Entonces envíales unos falsos. -Lo mire- No quiero que la historia se repita una y otra vez.

-Te prometo que eso no pasara de nuevo ¿sí? -Acaricio mi cabello- Confía en mí.

-¿En serio lo prometes?

-Si las cosas no fueran así entonces no estaría decidido a mudarnos y comenzar desde cero. -Rio, yo seguí con mi vista fija en el suelo- Termina de empacar.

-De acuerdo. -Sonreí mientras él me confiaba una sonrisa y salía del cuarto.-

Habíamos decidido comenzar desde cero, otra vez. Nueva ciudad, nueva escuela, nuevas personas. Y un gran desafío, intentar esconder mi enfermedad, ya que se que si no lo mantenemos entre nosotros, la historia se repetirá.

Toda mi vida siempre fui la oveja negra, mis abuelos paternos nunca me quisieron, es más, cuando se enteraron que la novia de su hijo estaba enferma, hicieron todo lo posible para que el jamás reciba su parte de su gran herencia. Generalmente mis abuelos siempre vivieron para mis otros dos primos, hijos de David, el hermano de mi padre. Según ellos, son la razón de su vida. Siempre tuve que soportar ver como ellos recibían tratos especiales y yo solamente me quedaba callada, siempre al lado de mi padre, al que también le dolía ver eso.

Pero, por suerte mis abuelos maternos no son así. Ellos me aman, y los entiendo ya que soy su única nieta, cada vez que los veo me repiten una y otra vez lo parecida a mi madre que soy. Lo sé, soy idéntica a ella. No es por nada pero vi fotos de ella a mi edad y si existe un parecido.

Todo estaba casi todo listo, la nueva casa, mi nueva escuela, el nuevo trabajo de mi padre. Pero lo más importante, ¿Yo estaría lista para comenzar una nueva vida lejos de aquí? se que aquí sufrí demasiado, pero es difícil irse.

Flash Back

-Liv, ¿Por qué no sales un rato? -Pregunto mi padre desde la puerta de mi cuarto-

-Hace frio afuera. -Me apresure a mentir-

-Pensé que no te importaban las temperaturas, recuerdo que antes salías hasta cuando llovía.

-No quiero enfermarme. -Mi padre me miro sorprendido- Tendré once años pero se las consecuencias que trae para mi hacerlo.

-Pero, esta soleado afuera. Sal a jugar. Ven vamos -Intento alentarme pero al ver que era inútil se sentó a mi lado- ¿Qué te sucede? hace días que estas así. -Deje de dibujar en mi cuaderno y mire hacia el suelo-

-Nadie quiere estar conmigo.

-¿De qué hablas?

-Me tratan como si fuera, no sé, un marciano. -Note en la mirada de mi padre cierta tristeza- Dice que sus padres no los dejan juntarse conmigo porque los voy a contagiar. -Esta vez su mirada se lleno de furia.-

-¿Quien fue el imbécil que te dijo eso?

-El hijo del señor Michele. -Mi padre suspiro para poder maldecir-

-¡Hijo de... -Y se fue de mi habitación mientras sus insultos se desvanecían.-

Fin del Flash Back.

Viernes 14 de agosto de 2009

Querido diario:

Este es la última página que escribiré desde donde estoy ahora, ya que en hora partiremos con papá y Marta hacia nuestras nuevas vidas.

No se siente tan emocionante ya que estoy obligada a dejar un pasado importante atrás, dejo a los únicos amigos que tengo y que tal vez tendré a lo largo de lo que me quede de vida. Papá dice que tal vez nos quedemos hasta que yo pueda superar todo lo que sufrí aquí, yo pienso que tendremos que quedarnos definitivamente allí ya que este sufrimiento es claro que me lo llevare a la tumba.

Nolan y Claire apenas me hablan, según ellos le cuentan creer que me valla así como así, pero dijeron que irían a visitarme de vez en cuando. Creo que ni siquiera mudarnos de aquí cambiaria las cosas. Papá dijo que intentaría mantener lo mío es secreto para que no sufra. Pero ¿Cuánto podrá mantenerlo?, la gente hoy en día puede enterarse de todo, nos guste o no.

El lado bueno de esto es que estaré más cerca de mis abuelos, el único que tengo. Bueno, en realidad los únicos que me aceptan como soy, ellos vivirán en la casa vecina a la nuestra. Iré a visitarlos cada vez que puedan, son como mis otros Papá y Mamá, y según ellos soy como su hija.

Bueno, será mejor que vaya a dormir, según papá nos espera un largo viaje mañana hasta San Francisco.

Vuelvo a repetirlo, no será fácil dejar todo atrás, nunca es fácil decir adiós.

Olivia.