Capitulo 28

Y así fue, celebraron con esa deliciosa comida, la favorita de Seiya y su padre, la conversación fue amena y divertida, mientras Seiya contaba su aventura de como escapo de sus fans Serena aprovecho para comer pizza, prácticamente ella sola, sin olvidar el estofado y un poco de lasaña ante la mirada de su prometido que parecía advertirle que no comiera de mas, sus padres estaban divertidos por sus andanzas, sin contar que conversaron sobre los planes de la boda y la próxima llegada de los padres de Serena, y aunque ellos ya habían tomado la decisión de casarse Neflyte le recomendó a Seiya que fuera un caballero y hablara con sus próximos suegros para pedir formalmente la mano de Serena, cosa que a ella no le pareció mala idea más conociendo a su padre, tras terminar de comer continuaron platicando mientras disfrutaban del delicioso pastel de queso y fresas, sin darse cuenta la noche había llegado y con ello la hora de despedirse.

Después de limpiar la cocina y dejar todo en orden subieron a la habitación, solo que ella comenzaba a sentir los estragos de tanta comida, cosa que no le quería decir nada porque sabía que la iba a regañar por lo que soporto por un rato el dolor de estomago que sentía, hasta que se puso de pie para ir por su antiácido, el único que le permitían tomar.

-¿Podrías prepararme un té por favor? —dijo desde el baño para que no viera lo que hacía

-Te duele el estomago ¿verdad? —se levanto de la cama acercándose al marco de la puerta del baño observándola

-Un poco... —murmuró haciendo una mueca tras beber un poco de antiácido— pero con el té se me quita...

-Te dije que no comieras tanto —murmuró dándose la vuelta para ir a prepararle el té

Suspiro bebiendo un poco de agua para que se le pasara el sabor del medicamento, Seiya tenía razón había comido demasiado, pero simplemente había tenido muchas ganas de comer pizza y no podía despreciar la comida que Neherenia había preparado, tal vez había exagerado pero era un antojo, salió del baño para irse a recostar nuevamente.

Seiya preparo el té volviendo su mirada a la caja de pizza vacía, se la había comido prácticamente toda, suspiró al servir el agua en una taza, y volver a la habitación con el té— Aquí esta —se acerco a la cama donde ya se había recostado— no me gusta que tomes esos ácidos para el estomago te pueden hacer daño

-Pero fue el que el médico me receto, es muy suave, sabe horrible pero me hace efecto... ya con el té se me pasara... ya casi no me duele... —dijo soplando suavemente a la taza— la dejaste hervir...

-Mientras más caliente es mejor —se sentó a un lado— aun cuando el médico lo haya recetado, no creo que sea conveniente que lo tomes...

-Bueno hace mucho que no lo tomaba... es mas casi no he tomado... —dijo bebiendo un poco de té— ¿no le pusiste azúcar?

-No, tómatelo así, precisamente por eso, tu organismo no está acostumbrado y si de pronto lo tomas, puede hacerte daño, pero eso no te habría pasado si no hubieras comido tanto

-Bueno comí solo un poco más de lo normal... —dijo haciendo una mueca bebiendo un poco mas de té

-Si una pizza completa, dos platos de estofado, tres de lasaña, y dos rebanadas de pastel

-Ah, ahora cuentas lo que me como... —dijo ofendida, la verdad no se había dado cuenta de que había comido tanto, eso sin mencionar el estofado que comió antes de que ellos llegaran

-Ni siquiera probé la pizza, te la acabaste toda, y no hiciste caso de mi advertencia

-¿Cual advertencia? —Pregunto sentándose para dejar la taza en el buró

-Te dije que no comieras demasiado

-Buena una vez al año... —dijo poniéndose de pie para caminar un poco— solo es un pequeño dolor de estomago...

-¿Una vez al año?, Serena está bien si comes una o dos rebanadas pero ¿una pizza entera mas todo lo demás?, eso es para explotar

-Bueno pero no estoy explotando... tampoco es para que te enojes...

-Ahh —hizo una mueca levantándose a buscar en el closet su pijama— simplemente te quiero cuidar, pero de nada me sirve darte una dieta balanceada para que te mantengas saludable si en un día todo lo trabajado lo vas a echar por la borda —comenzó a cambiarse poniéndose una pijama de color azul de franela ideal para el frio que hace esa noche— ya me voy a dormir —murmuró molesto, al destender la cama y meterse bajo las cobijas apagando la lámpara de su lado

Volteo a verlo— ¿Así que ya te vas a dormir? —pregunto molesta

-Si me voy a dormir ya no me hables estoy muy enojado —murmuró acomodándose tapándose por completo con las cobijas

-Perfecto, ya no te hablo... —Camino molesta al closet tomando la pijama que hacia juego con la de Seiya pero en tono rosado, esta vez ni siquiera se cambio en la habitación, se encerró en el baño, tardo ahí un rato para luego salir ya con la pijama que para su colmo le quedaba chica, el elástico del pantalón lo llevaba bajo el vientre y la parte superior totalmente pegada a su pancita dejando la mitad de fuera, solo eso le faltaba para completar su noche— y no quiero que me abraces... —dijo sentándose del lado de su cama bebiendo por completo el té para en seguida acostarse

Hizo una mueca volteándose quedando a espaldas de ella, se sentía molesto, cerró sus ojos esperando conciliar el sueño.

Apago la luz y aunque estaba molesta volteo hacia Seiya viendo que ni siquiera se había inmutado con lo que le dijo, se recostó dándole la espalda abrazando con fuerza a su osito y aunque no quería termino llorando tapándose la boca con el peluche para que él no se diera cuenta, al menos esa noche no la dejo dormir sola.

Abrió sus ojos sin poder dormir la escuchaba sollozar, contuvo las ganas de voltearse— ¿Por qué lloras? —Murmuró aun en la misma posición

-No estoy llorando... —murmuró con evidente voz quebrada por el llanto

-¿Entonces por qué sollozas?

-¿Para qué quieres saber?, dijiste que no te hablara... —murmuró abrazando mas el osito—

Se volteo observándola de espaldas— Porque no me gusta verte llorar... me parte el corazón

-No me estás viendo... —murmuró pues pudo sentir como se volteaba

-Pero te estoy escuchando...

-Me gritaste... —murmuró buscando refugio con su osito— y me dijiste que no te hablara...

-Pero en ningún momento te grite —se extraño un poco— si te dije que no me hablaras pero no grite

-Pero estás enojado... —murmuró volteando a verlo— y no me abrazaste...

-Me dijiste que no te abrazara —fijo su mirada en sus ojos

-Era para que hicieras lo contrario... siempre lo haces... ¿por qué ahora no?

-¿Lo contrario? —Murmuró un tanto despistado— ¿cuándo lo he hecho?

-No lo se... —hizo un puchero— de todas formas estas enojado conmigo... —desvió la mirada

-Sí, me enoje, Serena —subió su mano acariciando su mejilla— sería malo si no me enojara y preocupara por tu salud, en estos días has tenido una dieta a base de verduras y muy pocas grasas y tu organismo ya se acostumbro, si de pronto comes demasiadas grasas y cosas irritantes es lógico que te haga daño, y ese acido podría empeorar, mas estando embarazada

-Pero solo fue un dolor de estomago sin importancia, ya no me duele... —Dijo viéndolo fijamente— además... te pusiste esa pijama que ya no me gusta...

-Ya lo sé, pero no me habría gustado que hubiera otras consecuencias, solo quiero cuidarte —se acerco mas posando la mano sobre el su vientre— y cuidar de ella, y me puse esta pijama por que hoy hace demasiado frio

-Pero estamos bien las dos... —murmuró sintiendo inmediatamente la calidez de su mano— no es verdad... otras noches hace mas y duermes como siempre... además a mi ya no me queda... —hizo otro puchero tratando de cubrirse su vientre

-Pero hace más frio, mira —con su otra mano la puso sobre su mejilla y se sentía helada

-Tal vez si cerraras la ventana... —murmuró volviendo la mirada hacia el ventanal que estaba abierto y que no se había dado cuenta por la cortina cerrada

-Ya decía yo, que por algo tenia frio —murmuró moviéndose para ponerse de pie y cerrarla

Sonrió ligeramente tomándolo del brazo— ¿No es suficiente con mi calor? —pregunto sugestivamente

Volvió su mirada hacia ella— ¿Me vas a mantener calientito?

-Mmm es posible... ¿hoy en la mañana tuviste frio? —Pregunto metiendo las manos por la cintura del pantalón

-Hoy amaneció haciendo calor —sonrió abrazándola acariciando su espalda— mis manos están frías

Cerró los ojos al sentir sus manos frías y vaya que lo estaban— Cierto... hoy hacía mucho calor... pero ahora hace frio... ¿dime... cuanto has tenido frio a mi lado?

-A tu lado el frio se minimiza —se acerco a ella para besar sus labios— esta pijama es calientita y me gusta porque tú la escogiste para mi

Sonrió ligeramente devolviendo su beso— Si, es calientita y me gusta... pero la prefiero en el closet... oculta... te ves mejor sin ella...

-¿Pero qué caso tiene haberla comprado si no la voy a usar? —Sonrió dándole otro pequeño beso— a mí también me gusta cómo se te ve la tuya, pero creo que el pantalón te incomoda

-Y como no tienes una idea... —dijo sonriendo sutil— cualquiera diría que es una pijama de niña... y si podemos usarla pero... hoy no...

-¿Y por qué no? —Le sonrió suavemente— si hace frio es ideal, bueno al menos para mí que duermo del lado de la ventana, te protejo del frio

-Entonces cierra la ventana y vuelve a la cama... que necesitare ayuda para quitarme la pijama... —dijo jugando con el pantalón

Sonrió poniéndose de pie para ir a cerrar la ventana, y enseguida volver a su lado— Si que hace frio bombón

-¿Tienes mucho frio? —Pregunto abriendo sugestivamente un botón de su pijama—

-Sí, quítame el frio, mientras te ayudo a quitarte ese incomodo pantalón —murmuró bajando sus manos frías hacia su cadera para retirar lentamente el pantalón

Sintió su cuerpo erizarse al sentir sus manos frías— Si que hace frio... —dijo mientras continuaba con los botones de su pijama

-Bastante, pero tu estas calientita —acaricio su cadera que comenzaba a descubrir al ir bajando con suavidad su pantalón

Sonrió abriendo los ojos observándolo— ¿Te parece? —murmuró dejando la parte superior de su pijama cerrada pero ya sin ningún botón sujeto— sabes... te ves muy sexi...

-¿Te parece? —murmuró mientras continuaba bajando sus caricias por sus piernas hasta quitárselo por completo, sin percatarse también le había quitado algo mas

Se sonrojo— Quitaste algo de mas... —murmuró desviando la mirada

-¿En serio?, ¿qué quite demás? —Murmuró recorriendo sus piernas de regreso, hasta acariciar su parte intima

-Seiya... —murmuró estremeciéndose por completo

Le sonrió, profundizando más sus caricias— Aquí está más calientito —sonrió con picardía

-Seiya... —murmuró sonrojada moviendo su cuerpo— no seas así...

-¿Así como? —sonrió subiendo esa misma mano por su vientre, acariciándolo

Respiro profundamente— ¿Sabes que me encantas? —Murmuró por fin abriendo los ojos para verlo

-Y tu a mí, me encantas te amo tanto —la abrazo atrayéndola hacia él

Sonrió al sentir que la levantaba haciendo que su pijama se abriera dejando ver que no llevaba nada más abajo— Te amo Seiya... moría de celos y ansiedad de saber lo que te había pasado… —dijo abrazándolo hundiendo su rostro entre su cuello

-Fue todo un lio poderme liberar —murmuró acariciando su espalda por debajo de la blusa de la pijama—

-Pero lo hiciste… deberé acostumbrarme... —murmuró besando su cuello sintiendo su cuerpo estremecer ante sus caricias

-Tal parece que si... mañana se estrena la serie —sonrió aspirando su aroma— y seguro el numero de fanáticas queriendo atraparme aumentara

-Pero solo eres mío... —murmuró metiendo las manos por debajo de su pijama enterrando sus uñas— no dejes que te toquen otras manos que no sean las mías... —murmuró a su oído

-Hoy rasgaron mi camisa, y muchas quisieron tocarme... pero la seguridad que te doy es que tu serás la única que disfrute de mi así como yo de ti

-Eso es muy honesto de tu parte... —murmuró besando su cuello mientras sus manos acariciaban su cintura— es la misma seguridad que yo te doy... jamás nadie me tocara como lo haces tu...

Sonrió, ligeramente— Eso me gusta mi dulce bombón, pero hoy debo castigarte —murmuró a su oído besando su oreja

-¿Castigarme? —murmuró sintiendo su cuerpo estremecerse por sentir sus labios—

-Si —la abrazo más hacia él, quitándole la blusa— así dormirás más cómoda amor

-Mucho más cómoda... —sonrió ligeramente abrazándolo ella también

-Muy bien —sonrió cobijándola— ahora a dormir, mañana será un día pesado, al menos para mí y tú debes descansar

-¿Qué? —Pregunto desconcertada— ¿cómo que dormir ya? ¿Tan pronto?

-Si a dormir —sonrió acercándola más hacia él sintiendo su calor

-Pero... ¿entonces para que me estas toqueteando? —Pregunto dejándose envolver por sus brazos

-Porque ese es tu castigo —sonrió divertido— así lo pensara un poco mas antes de excederte con la comida

-Eso no es justo... —hizo un puchero

-Me parece lo más justo —sonrió acariciando su espalda con ternura

-¿Entonces dejándome con ganas de ti te parece justo?

-Mmm si o es la comida o soy yo —sonrió aun más divertido

Sonrió ligeramente, con habilidad introdujo su mano por debajo del pantalón acariciándolo— ¿Estás seguro? —Murmuró suavemente a su oído

Cerró los ojos estremeciéndose— Si —dijo no muy convencido

-¿Seguro? —beso suavemente sus labios para volver a dirigirse a su oído— porque siento que no...

-¿Eres una tramposa sabes? —Murmuró disfrutando sus caricias

-No soy tramposa... solo que deberíamos aprovechar ahora que aun puedo... —lentamente fue abriendo los botones de su pijama para sentir su pecho— dentro de unas semanas no podre ni moverme...

-¿Crees? —Murmuró a su oído

-Aja... —murmuró a su oído sin detenerse en sus caricias— y cuando nazca la bebé menos tendremos tiempo... —se acerco besando más su cuello

-Entonces como debo castigarte dime —murmuró disfrutando de sus caricias y sus besos cerrando sus ojos—

-Comeré el resto del embarazo solo lo que tú me digas... será la dieta mas balaceada que haya comido en toda mi vida... —murmuró entre besos por su cuello para bajar por su pecho

-¿Seguirás mis instrucciones al pie de la letra? —Murmuró recostándose boca arriba disfrutando sus caricias

-Si... todas y cada una... —sonrió ligeramente terminando de desabotonar el pijama besando poco a poco su pecho— te lo prometo...

-Mmm pero ese no es un buen castigo, porque eso de todas formas lo ibas a hacer —respiro profundamente, comenzando a llenarse de placer y excitación

-¿Entonces qué castigo propones? —Murmuró subiendo el rostro para poder verlo, tomo su mano llevándola a uno de sus pechos— uno que no te castigue a ti también...

-Tendré que pensarlo muy bien —murmuró acariciando su pecho al sentirlo

-Pero muy bien... —murmuró acercándose a besar sus labios, en un arrebato apasionado, deseosa de sentirse suya, él tenía la culpa, era demasiada tentación como para que los tuvieran un castigo, disfruto de sentir sus manos acariciándola mientras ella hacía lo propio con él

Sonrió— Tal parece que comienzas conocer la manera de hacerme ceder ante ti —subió su otra mano para acariciar ambos pechos

-Solo un poco... —murmuró despegándose un poco de su cuerpo para dejar que la acariciara— me gusta sentir que la pasión aumenta conforme pasan los días... siempre encontrare una manera de seducirte... ¿y tu podrás hacerlo?

-Dímelo tu —recorrió su contorno, acercándola hacia él para besar sus pechos con amor y pasión

Sonrió ligeramente sintiendo sus labios y así su cuerpo estremecer— Estoy segura que lo harás... —murmuró acariciando sus hombros— sabes cómo hacerme tocar el cielo con un beso...

-Igual que tu hacerme perder la cordura —sonrió disfrutando de sus pechos, mientras acariciaba su espalda con suavidad

-Y tú querías que durmiéramos... —murmuró gimiendo sutilmente— mañana no podrás sacarme de tu mente...

-Jamás te saco de mi mente, pienso en ti día y noche, a cada momento estas en mi corazón y en mi mente —subió su cabeza para besar sus labios

-Te amo... —murmuró subiéndose en él antes de besar sus labios— jamás me quieras castigar de esa forma... y yo jamás lo hare...

-Entonces que castigo puede ser mi dulce bombón —sonrió besando sus labios suavemente

-No se... tal vez sería mejor que no me castigaras... —murmuró dándole pequeños besos

-Entonces será mejor que te portes bien—bajo sus manos hacia su cadera— aun tengo puesto el pantalón bombón

-¿Verdad que no se siente bien desear algo y que te lo prohíban? —Murmuró bajando sus besos por su barbilla y pecho para quitarle ese pantalón— tú también me deseas...

-Sabes que si... te deseo con todo mí ser, que me haces enloquecer a cada momento, tus besos, tus caricias son electrizantes y me hacen cada día desearte más

-Yo... estoy perdida, absoluta y completamente enamorada de ti Seiya... —murmuró volviendo a subir, después de dejarlo desnudo— amo todo lo que me haces sentir... amo sentirme tuya...

-Amo sentirme tuyo, sentirte unida a mí, amo cada puchero que haces, cada sonrisa tuya, aun si estas enojada yo te amo

Tomo sus manos para que la sostuvieran de la cadera— Todo lo que soy y seré es tuyo... —murmuró cerrando los ojos al comenzar a fundirse en él

Gimió sujetándola con fuerza— Yo soy tuyo, siempre lo seré, sin importar que suceda, yo siempre te amare mi futura esposa te amo

-Te amo Seiya... —cerro los ojos sintiéndose por fin de él, sonrió ligeramente llevando las manos a sus hombros, no volvería a arañar su pecho pero no así sus hombros

-Te amo —la sujeto mientras disfrutaba de esa unión respiraba profundamente— Serena mi amor

-Mi amor... —murmuró acercándose a besar sus labios iniciando lentamente con sus movimientos, jamás se cansaría de estar unida a él, de entregarse en cuerpo y alma al hombre que amaba

-Te amo —disfruto sus movimientos con pasión, con amor con todo lo que sentía por ella, disfrutaba cada entrega que se daba entre ellos y jamás se cansaría de sentirla suya

Continuo con sus movimientos mientras besaba sus labios, abrazándose a él al menos lo que su cuerpo le permitía— Te amo... te amo... siempre te he amado Seiya... —murmuró recargando la frente en su hombro— las discusiones contigo son muy productivas...

-Bastante productivas diría yo —murmuró aprisionándola mas sintiendo esa presión en su interior llegando a su punto clímax— me encanta amarte

Su cuerpo se estremeció al llegar junto con él a ese punto máximo de pasión, sonrió ligeramente recostándose sobre su pecho sintiéndolo aun en su interior— Pensar que me pude haber perdido de todo esto si no te decía que te amaba...

-¿A qué te refieres bombón? —Murmuró acariciando su cabello y su espalda respirando un tanto agitada y excitado aun, lentamente comenzó a relajar su cuerpo

-Pensaba dejarte tranquilo... —murmuró besando su pecho— pensando que quizá si yo te dejaba en paz podrías ser feliz con Lita, realmente pensé que la amabas... y que yo solo te fastidiaba...

-¿Así que pensabas renunciar a mi?

-Si... solo terminaríamos la serie y seria todo... —murmuró subiendo las manos a su pecho para recargar la barbilla en ellas y poder verlo— ya no quería causarte más problemas...

-Admito que me sentía muy deprimido con esa forma de tratarte... Lita me animaba, yo también te cause muchos problemas amor

Le sonrió ligeramente acercándose a besar en un roce sus labios— Pero todo valió la pena por momentos como este... o días como el de hoy... mientras me ames en todas mis locas facetas yo seré inmensamente feliz... y espero que no quieras volver a castigarme así, ya viste que no soy fácil de castigar...

-Entonces atiende a mis advertencias amor —sonrió con ternura jalando las cobijas cubriéndose ambos— te amare cada día de mi vida en cada faceta y con cada gesto que tengas

-Mmm respuesta perfecta, por eso te amo... —sonrió acomodándose a un lado de él— ves que siempre es mejor dormir así... —beso suavemente su pecho— me encanta sentir tu cuerpo desnudo pegado al mío...

-Y a mí el tuyo me gusta sentirlo, pero de vez en cuando una linda pijama no estaría mal, mas si hace frio, no quisiera que pescaras un resfriado

-No te preocupes... —se abrazo a él buscando su calor— estaré bien... prometo comprar otras pijamas... al menos una que si me quede... —sonrió ligeramente cerrando los ojos— ¿llegaras temprano para comer?

-Sí, hare todo lo posible aun si tengo que traer a Yaten a comer —sonrió cerrando sus ojos— te amo, espero hagas algo muy rico

-Solo lo que tú me pidas que coma... —murmuró bostezando abrazándolo mas— ¿estás nervioso por conocer a mis padres?

-La verdad si... lo estoy —sonrió— haz lo que se te antoje comer, pero sin excederte ¿de acuerdo?

-De acuerdo amor... será algo rico y nutritivo... —murmuró cerrando los ojos— ¿me traerás del yogurt que me gusta?

-Si lo hare, por cierto mis padres vendrán a hacerte compañía mañana —sonrió aspirando su aroma— te amo

-De acuerdo... —sonrió ligeramente suspirando, se sentía tan tranquila y feliz entre sus brazos que sabía dormiría como un angelito, incluso su pequeña— también te amo... descansa mi amor...

Sonrió comenzando a dormir, abrazando a la mujer que amaba disfrutando del momento.

X-X

Llegaban a casa después de una noche pesada de trabajo, Rei aun no podía creer la noticia que había recibido ayer durante la revisión y el ultrasonido, seguía siendo algo muy confuso discernir en el sexo del bebé, hasta que notaron una sombra detrás del bebé, la cual poco a poco comenzó a ser más visible mostrando un segundo bebe dentro de la misma bolsa, tanto para ella como para Darien fue algo sorprendente, y algo que aun no podían creer, al salir del ultrasonido sin palabras se dedicaron a seguir sus labores, hasta esa mañana, al entrar en casa Rei acaricio su ya abultado vientre— Tengo sueño —murmuró un tanto cansada, en aquellos días se cansaba con mayor facilidad, y quizás ahora comenzaba a entender el por qué, su ropa ya no le quedaba en absoluto y ahora lucía un vestido de maternidad de color azul

-¿Quieres que te prepare algo antes de que vayamos a descansar? —pregunto observándola, aunque confundida no dejaba de estar hermosa, aun no podía creer aquella noticia, apenas si habían tenido tiempo de comprar algunas cosas tan solo para un bebé ahora tenían que planear su vida para dos

Se acerco a él— Sí, ¿qué tal un suculento desayuno, sin olvidar el kiwi?

Sonrió ligeramente— Date un baño en lo que lo preparo ¿de acuerdo?

-Lo hare pero me gustaría que tú me acompañaras —rodeo su cuello seductoramente— dime que aun te parezco sexi y seductora y que no parezco una pelota aunque eso es inevitable —sonrió divertida

Sonrió pasando las manos hacia su espalda baja— Eres una pelota sexi... y así me gustas, pero creo que ahora deberías descansar, ambos deberíamos descansar... ha sido una noche muy pesada, algo tendremos que hacer con tu horario, no me gusta que te desveles tanto

-Antes no decías lo mismo ¿recuerdas? —Sonrió apoyando su cabeza en su hombro— mientras no me dejes mucho tiempo sola está bien

-No, pensaba igual porque solo dependía de ti y tú de mí, pero ahora... —la abrazo con cariño recargando la barbilla en su cabeza— dos personas dependerán de ti y de mi para vivir... aun me parece increíble...

-Dos bebés —murmuró abrazándolo mas— dos pequeños frutos de nuestra pasión y amor oculto, aun no puedo creerlo, necesitaremos una casa un poco más grande no te parece, quizás podamos agrandarla, era suficiente para mi sola, pero para nuestra familia creo que es muy pequeña

-Ya veremos, no te preocupes por adelantado... —sonrió acariciando su espalda— gracias Rei me has hecho doblemente feliz...

-Has metido doble gol —comenzó a llorar de felicidad— dos pequeños tuyos y míos

Sonrió divertido haciendo que se separara un poco— Nuestros... me darás una hermosa familia y yo no puedo estar más que orgulloso y feliz... —tomo suavemente entre sus manos su rostro limpiando sus mejillas— te amo Rei ahora más que nunca te cuidare y protegeré...

-Ser cuidada y protegida por ti es lo que mas había deseado y ahora es más que una realidad, aun si parezco una pelota, quizás me cueste mucho recuperar mi figura, pero estoy orgullosa y muy contenta de llevar en mi vientre a estas dos bellas personas que han hecho posible tanta dicha como tenerte a mi lado —sonrió acariciando su mejilla— Doctor Darien Chiba lo amo con todo mi ser, y le advierto de mi no se va a deshacer con facilidad

-Estoy seguro que no... —sonrió besando su mejilla— mmm quiero recuperar pronto a la sexi mujer que me enloquece pero tampoco quiero que seas de esas mujeres que por hacer ejercicio o ponerse a dieta descuidan a sus hijos o a su marido... estoy seguro que quedaras más sensual después del parto... —murmuró a su oído

Se sonrojo— Para que recuperes a esa mujer pasara un poco de tiempo, no quiero que mi futuro esposo se vaya con cualquiera, pero, si te aseguro que tendrás un hogar feliz lleno de amor, estaba pensando en dejar de trabajar un tiempo, para dedicarme por completo a nuestros hijos, y a ti claro esta

-Me parece perfecto... —sonrió besando su frente— yo te ayudare en todo lo que pueda cuando este aquí... quiero contribuir al cuidado de nuestros bebés... y lo más importante ahora es que esta guapa mujer desayune... ¿que se te antoja?, o bueno ¿que se les antoja a los bebés?

Sonrió— Veamos pastel de kiwi, ensalada con kiwi, agua de kiwi, arroz cocido con kiwi

La miro extrañado de aquellas raras comidas— Mmm bien serán huevos con jamón, pan tostado, kiwi en rebanadas, y jugo de naranja... ¿de acuerdo?

Sonrió— Al menos tendrá kiwi —beso sus labios— mmm que tal con un poco de crema batida, se me antojo

-De acuerdo, pero por mientras ve a darte un baño, yo te preparare el desayuno... —le sonrió— anda ve

-Ya voy, que mando eres —hizo una mueca, para dirigirse a la ducha— más vale que este rico y no quemes nada

-No te preocupes todo quedara delicioso... —sonrió observándola, ahora se sentía completo y feliz con esa bella mujer a su lado y dos hermosos bebés en camino

-Y no ensucies demasiado o te tocara limpiar a ti —sonrió feliz, era totalmente diferente tenerlo todos los días a su lado, que tenerlo ocasionalmente como un amante, la convivencia en pareja era mucho mejor que antes, y algunas veces divertida, sobre todo cuando el trataba de hacer limpieza en la pequeña casa, se apresuro a tomar sus cosas, hacia algunos días habían ido a comprar ropa de maternidad para ella, y en su mayoría eran vestidos, por que los pantalones que tanto adoraba usar ya le incomodaban, mientras se duchaba escucho el timbre de la puerta, no sabía quien podría ser pero no se apresuro, tomo una ducha un tanto larga y relajante, para después cambiarse de ropa por un vestido de algodón calientito para esa fría mañana, le quedaba arriba de las rodillas, y tenía escote en v de color morado tan solo atando su cabello a una coleta baja— ya estoy lista, —salió de la recamara al ponerse las pantuflas sorprendiéndose un tanto por las visitas— buenos días...

-Buenos días... —sonrió amable Neherenia— esperamos no importunarlos con nuestra visita

Fijo la mirada en Darien, desde aquel día no había vuelto a tocar el tema— No… de hecho íbamos a desayunar... ¿gustan acompañarnos? —Murmuró con cortesía

-No se preocupen, solo pasamos a visitarlos y a traerles unos presentes para su bebé... —dijo mostrándole varias bolsas de tiendas para bebés

-Gracias... no tenían porque molestarse... —Dijo Darien un tanto serio fijando la mirada en Neflyte— espero que no lo haga por quedar bien conmigo...

Neflyte se puso de pie acercándose— Se que no es una situación fácil... pero en verdad, quiero pedirles de la manera más sincera que me dejen ser parte de ustedes... yo... lamento todo lo ocurrido

-¿Que es lo que lamenta? —Pregunto seriamente observándolo— ¿que haya ocultado la verdad por mucho tiempo o que haya intentado manipularme como lo hacía con Seiya?

-Ambas cosas... hijo... —tomo la mano de su esposa, presionándola un poco, sentía que aun lo rechazaría

Rei observo a Darien, acercándose a él.

Sonrió con un poco de ironía— ¿Qué es lo que lo hizo cambiar de parecer?

-El ver perdidos a mis dos hijos... el verlos lejos de mi

-¿Y que pensó que pasaría?, ¿que al decirme que soy su hijo lo aceptaría libremente?, si usted ni siquiera puede aceptar a su hijo...

-Hay secretos que no se pueden guardar por siempre... y el hecho que tu eres mi hijo es un secreto que ya no podía soportar... verlos enfrentarse de esa manera, me causo temor... al imaginar perder si quiera a uno de ustedes...

-Bueno pero no lo hizo... —Suspiro molesto— sabe no quiero discutir, de hecho ni siquiera quiero pensar en cómo sería usted siendo mi padre...

-Tampoco he venido a discutir hijo... solo he venido a pedirte perdón y pedirte que me dejes estar cerca de ti, y volver a ganarme tu confianza y sobre todo tu cariño... solo una oportunidad

-¿Y acaso usted le dio una oportunidad a Seiya?, ¿creyó en él tanto como dice que creyó alguna vez en mi?, no lo entiendo de verdad... si tanto nos quería porque no se dio cuenta de que él hacia todo por agradarle, por recibir una palabra de cariño de su parte... y ahora usted me pide una oportunidad...

-Tan solo porque no sabía cómo tratar a mi propio hijo, quizás nunca le exprese lo que debí hacer en su momento, quería lo mejor para él y pensé que el camino que estaba trazando para él lo era, pero ahora todo es diferente...

-¿Por qué es diferente?, que tiene de mas o de menos la vida en este momento que ahora si quiere tener a sus hijos a su lado... no le parece un poco tarde

-El verlos convertidos en hombres, valientes que luchan por lo que quieren y querer compartir la felicidad de cada uno de ellos, admito que estaba renuente a aceptar que se casara con Serena... no se me hacia lo más correcto, pero —volvió su mirada a Neherenia— alguien me dijo que el corazón no entiende de razones, y me hizo recordar un doloroso pasado

Neherenia le sonrió asintiendo— Si bien tu padre se equivoco siempre estuvo a tu lado, te mantuvo cerca de tu hermano... y ahora ambos son felices...

-¿Quiere decir que aceptara sus decisiones y las mías? —Pregunto observándolos

-Así es —sonrió— después de una ardua discusión y una amenaza de divorcio, y mucha reflexión he comprendido, que no puedo evitarles el sufrimiento como habría deseado, ni tampoco imponerles nada, pero tampoco quiero ser un observador, quiero ser parte de la felicidad de ambos

Lo observo con atención, era sincero, eso lo sabía, lo conocía bien y él no era quien para prohibirle las cosas y si había aceptado las decisiones de Seiya y ahora las de él no tenía más que discutir, suspiro profundamente— Puedes aceptar las cosas Rei... —murmuró tomando su mano besándola

Le sonrió ligeramente— Pero quizás deban saber lo que va ser no te parece —se acerco a Neherenia para ver las cosas— muchas gracias

-Tendremos gemelos... —murmuró con una sutil sonrisa, viendo a Rei que parecía emocionada de ver tantas cosas para los bebés

-¿De verdad son dos? —pregunto Neherenia sonriendo— felicidades...

-Si ayer por fin pudimos verlos, aunque creíamos que solo era uno —se sentó en el sillón cuidadosamente, mientras abría las bolsas y sacaba las cosas— mira ropa de recién nacido

Darien sonrió observándola— Gracias... no tenían porque molestarse...

-Eso quiere decir que tendremos tres nietos —sonrió feliz, al notar el abultado vientre— ¿y bueno ustedes cuando piensan casarse?

-Aun no tenemos una fecha, posiblemente después de que nazcan los bebés... no lo tenemos una decidido...

-Al menos no se han precipitado como tu loco hermano —sonrió observando Rei que sonreía, mientras seguía sacando ropa y cosas de las bolsas que habían llevado

-Si ya nos enteramos que se casaran en dos semanas... me parece muy precipitado...

-Sí bastante, pero es lo que quieren, y apoyarlos es lo que podemos hacer, incluso ya tienen el lugar donde será

-¿De verdad? —Pregunto sorprendido Darien— ¿ya conocieron a los padres de Serena?

-No aun no, Serena dijo que llegaran esta semana, y después de hablar con ellos hará una cena, Seiya debe pedirla como tal ¿y tú también ya hablaste con los padres de Rei?

Rei desvió su mirada sonriendo ligeramente.

-Aun no, iremos a visitar a su abuelo, es la única familia que tiene... vive cerca de Las Vegas, posiblemente lo hagamos después de la boda de Seiya... ¿si a ti te parece bien Rei?

Se puso de pie— Me parece bien, seguro al abuelo le dará gusto verme, y seguro al verte querrá llevarte a la guillotina

-Sí, posiblemente pero bueno aprendí mucho con el padre de Serena... por cierto, deberán tenerle paciencia... —sonrió ligeramente— pobre Seiya no sabe lo que se le espera... al menos yo ya tengo practica y tu abuelo no me sorprenderá

-Siendo así… nos gustaría acompañarlos a pedir su mano formalmente, si me aceptas hijo...

-Creo que va demasiado rápido... —murmuró volviendo a ponerse serio— ¿les sirvo café?

-Lo siento... —murmuró— no, no se preocupen, nosotros ya nos vamos iremos a visitar a Serena, también compramos cosas para ella, además seguro ustedes necesitan descansar —murmuró con tristeza se había entusiasmado demasiado

-Cuando nos necesiten aquí estaremos... —dijo Neherenia tomando la mano de Rei— siempre... ¿de acuerdo?

-Muchas gracias... señora... les agradecemos su preocupación, los llamaremos si necesitamos algo,

-Gracias por la visita y por los obsequios... —dijo Darien extendiendo la mano a su padre— esperamos contar con su visita más seguido...

-Así será —sonrió— muchas gracias por aceptarme hijo —estrecho su mano

Sonrió ligeramente— ¿Cuánto tiempo se quedaran?, tenía entendido que no podía descuidar mucho los negocios...

-Pensábamos irnos esta semana, pero viendo las circunstancias, nos quedaremos más tiempo, quizás deba pensar en retirarme del negocio para dedicarme a ser un feliz abuelo... quiero ver crecer a mis nietos aunque aun soy demasiado joven para ser abuelo ¿no lo crees cariño? —Tomo la mano de su esposa para caminar hacia la puerta

-Somos demasiado jóvenes para serlo, pero bueno así tendremos energía y fuerza para disfrutarlos... porque espero que también me consideren abuela de sus pequeños...

-Y yo que creí que mis bebés solo tendrían por familia un bisabuelo, será bien recibidos, y seguro mis bebés los van a querer mucho —acaricio a sus pequeños que ya reñían por hambre— creo que ya tienen hambre

-Nosotros nos vamos... gracias por recibirnos... —sonrió ligeramente

-Serán bienvenidos siempre... —dijo Darien sonriendo sutilmente— gracias por todo...

Asintió con una sonrisa— Gracias a ustedes, por permitirnos ser parte de ustedes —ambos salieron de la casa de su hijo, para dirigirse a su siguiente destino

Rei al cerrar la puerta, se acerco a su futuro esposo— ¿Cómo te sientes?

-No te puedo mentir... es extraño, una cosa es aceptarlo como mi padre otra muy distinta que quiera tomarse atribuciones que no le corresponden, espero que no te haya molestado que no aceptara a que fuera a pedir tu mano...

-Quizás debas darle la oportunidad que te está pidiendo como tal, él solo quiere compartir tu felicidad —rodeo su cuello abrazándolo— y el hecho que te pida acompañarte a pedir mi mano significa que me está aceptando a mí como tu futura esposa, tu sabes lo que es perderlo todo, quizás tu papá acaba de aprender esa lección... que tu aprendiste de mala manera, pero apoyare cualquier decisión que tomes porque lo único que quiero es hacerte feliz

-Solo dame tiempo para hacerme a la idea ¿de acuerdo? —Sonrió abrazándola buscando refugio a sus emociones— el desayuno está listo... nuestros bebés deben tener hambre...

Lo abrazo acariciando su cabello— Si esto es extraño, tú y tu padre se parecen más de lo que te imaginas, pero vamos a desayunar me muero de hambre y estos pequeños ya están riñendo —tomo su mano para que sintiera a sus bebés

-Jamás dejare a mis hijos solos, te lo prometo... —Acaricio su vientre para en seguida agacharse y darle un beso— los amo...

-Y pensar que pensaba irme lejos, sin decirte nada... me habría arrepentido siempre... perdóname...

Se puso de pie colocando un dedo sobre sus labios— Shhh… ya no pienses mas en eso, mejor vamos a desayunar, yo también me muero de hambre y de sueño... —la tomo de la mano para llevarla a la cocina— el desayuno para mi reina...

-Se ve delicioso —sonrió observando la mesa con el desayuno y el kiwi que tanto le gustaba— gracias mi amado rey —lo abrazo besando sus labios con amor, y con esa pasión que siempre tenía solo para él— te amo, me haces muy feliz

-Te amor Rei... y siempre será así... —murmuró entre sus labios— anda desayunemos tenemos que descansar y ver qué haremos con tus horarios...

-Disfrutar en romper el momento ¿verdad? —Hizo una mueca, para enseguida sentarse a la mesa a desayunar— estando tu a mi lado todo estará bien, haces que el sueño y el cansancio sean nada...te amo —sonrió tomando el tenedor para desayunar

Sonrió sirviéndole jugo— No es que rompa el encanto, es solo que me preocupa que no has descansado bien, así que lo siento ahora tendré que se mas estricto... tengo que cuidar a mis tres amores, así que a comer y luego a dormir...

-Me vas a tener que leer un libro o tomarme entre tus brazos para que pueda dormir —sonrió bebiendo un poco de jugo

-Eso hare... —sonrió sentándose frente a ella para disfrutar de esa mañana a su lado y de ese desayuno que le sabia a gloria estando con ella, poco a poco todo comenzaba a tener sentido y era una sensación maravillosa de poder sentirse pleno y feliz

Al terminarse todo el desayuno le sonrió— Mmm aun tengo hambre, ¿aun hay más?

-Claro que si... —sonrió tomando la sartén donde tenía un poco más para servírselo— pero recuerda que no debes comer tanto, no deberás subir mucho de peso por tu bien y el de los bebés ¿de acuerdo?

-Tranquilízate, no he comido más de la cuenta, salvo por el kiwi que me enloquece no sé porque, he de admitir que tenía miedo subir tanto de peso, siendo doctora y tu doctor seria ilógico no tener los cuidados necesarios para nuestros hijos —sonrió mientras comía un poco mas— además esto esta delicioso

-Bien disfruta entonces tu desayuno... —sonrió acariciando su mejilla— por la tarde iré a comprar más kiwi porque se termino... —dijo volviendo a comer

X-X

Por la mañana habían preparado el desayuno juntos, mientras Serena feliz le comentaba lo que haría de comer y que posiblemente necesitarían ayuda para mantener la casa limpia sobre todo cuando los padres de ella llegaran, tras despedir a Seiya amorosamente se dirigió a limpiar la cocina, aquello de ser ama de casa comenzaba a gustarle, es como decían "comenzaba a hacer nido para su bebé", aprovecharía para acondicionar la habitación más alejada de la que compartía con Seiya para que ahí se instalaran sus padres, sin mencionar que tendría que lavar ropa, y no era nada cansado al contrario disfruta haciéndolo, mientras se lavaba la ropa y después de arreglar su habitación tomo un baño para que cuando llegara Seiya la viera arreglada y linda, había escogido unos mallones que había comprado para su estado y un blusón que se ajustaba de forma linda a su vientre, algo escotada y unos zapatos de piso, el cabello lo había sujetado con un broche, tras maquillarse un poco se dispuso a bajar para prepara la comida que consistiría en ensalada y filete empanizado y de postre un delicioso pay de limón decorado con las imprescindibles fresas, pero bueno comenzaría por el principio, la sopa.

Estaba a punto de encender la estufa cuando escucho el timbre, había olvidado que irían de nuevo los padres de Seiya así que se apresuro a abrir había estado lista a tiempo.

-Ya van... —dijo feliz caminando hacia el portón deteniéndose al ver de quien se trataba— mamá... papá...

Ambos sonrieron al ver a su hija acercarse.

-Sorpresa —murmuró la hermosa mujer de cabellos azulados

-Hija tienes mucho que explicar, pero ¿qué es eso? —Abrió los ojos sorprendido al ver su vientre

Sonrió ligeramente, se acerco a abrir— Bienvenidos... pasen... hola mamá... —se acerco abrazándola para darle un beso en la mejilla

-Hijita —sonrió abrazándola con fuerza— te extrañamos mucho

-Yo también a ustedes... —Sonrió— hola papá... —murmuró sonriéndole algo nerviosa— sorpresa... vas a ser abuelo...

Esas palabras lo shockearon aun mas haciendo que se desmayara de momento.

-Papá, papá... —dijo asustada— ¿qué hacemos mamá?

-Kenji cariño, lo bueno es que cayó en el pasto, creo que fue demasiada impresión, cariño amor

-Amor, tuve una pesadilla —abrió sus ojos— soñé que nuestra niña estaba embarazada

-Papá... —dijo ofendida— no es una pesadilla es mi sueño hecho realidad...

La observo volviendo a desmayarse, justo en el momento que volvían a tocar la puerta.

-Papá... —suspiro preocupada levantándose para ir a abrir

-¿Que sucede hija? —Pregunto Neherenia que se asusto al ver esa escena

Ikuko trataba de reanimarlo, mientras aquella pareja se acercaba, los había visto antes en la boda de su hija, el hombre había sido padrino de esa boda— Kenji reacciona no estés jugando

-Mi pequeña —murmuró aun desconcertado

-Papá me voy a enojar si sigues actuando así... —Dijo observándolo con un puchero—

-¿Son tus padres?, mucho gusto soy Neflyte y ella es mi esposa, somos los padres de Seiya... —Dijo extendiendo la mano al hombre que aun se encontraba recostado en el piso

-¿Seiya?, ¿quién es ese Seiya?, señorita tiene mucho que explicar —observo al hombre que extendía su mano escudriñándolo con la mirada— ¿no era usted el padrino de Darien?

-Si... —sonrió ligeramente— así es... Darien es mi hijo...

-¿Podríamos hablar mejor adentro de la casa? —Dijo Serena apenada pues ahora sabía tendría que enfrentar los reclamos de su padre

-Si es una gran idea vamos por cierto mucho gusto soy Ikuko madre de Serena —tomo la mano del hombre que su esposo había rechazado

-Mucho gusto señora... tan bella como su hija... —dijo estrechando suavemente su mano

-Es un placer conocerla señora... —dijo Neherenia sonriendo amable a la mujer— vamos adentro...

Kenji se puso de pie para seguirlos a todos al interior de esa casa.

-¿Te encuentras bien Serena? —Pregunto Neherenia después de haber entrado a la casa

-Sí, lo estoy, apenas iba a hacer la comida... —murmuró alejándose hasta el sillón esperando la reacción de su padre—

Neflyte observo detenidamente al padre de Serena con tranquilidad.

-Bien Serena estoy esperando una muy buena explicación ¿qué está pasando aquí?

-Mmm bueno podría contarte la versión corta o prefieres la larga... —dijo observándolo— las dos tendrán un buen final...

-Hijita creo que una versión resumida y bien detallada para tu padre bastara

-De acuerdo... bueno creo que todo se puede resumir así; me divorcie de Darien, me enamore de Seiya que es el padre de mi bebé, que por cierto será una niña, ellos son los padres de mi futuro esposo, me casare en menos de dos semanas y ustedes llegan a tiempo, sin mencionar que les pedirá mi mano formalmente, había pensando en una cena pero no me dieron tiempo de prepara ni la comida... —respiro profundamente después de haberlo dicho todo tan rápido como pudo— y el nombre de la niña será Serenity...

Al escucharla volvió a desmayarse— Mi pequeña, no bastaba con verla casarse una vez con ese jovencillo que nunca me agrado, ahora se casara con otro hombre y además está embarazada, no, no esto es una pesadilla, pesadilla

Tanto Neherenia como Neflyte suspiraron tratando de contener la risa, sin duda Darien tenía razón, seria difícil tratar con un hombre así, fijaron la mirada en Serena.

-Bueno papá ¿qué prefieres que tu nieta nazca fuera de un matrimonio?, Seiya me ama y yo a él por eso nos casaremos... además de seguro mi futuro esposo te agradara... me cuida mucho... —Sonrió orgullosa de lo que decía

En eso se escucho abrirse la puerta, tal como lo había prometido, había ido a comer a casa pero no solo, Mina y Yaten lo acompañaban, era el día del estreno y querían verla juntos, el primer capítulo de la serie.

-Y ahí esta el hombre de mi vida... —dijo feliz a correr a abrazarlo— tenemos visitas… —dijo colgada de su cuello— hola Mina, hola Yaten...

-¿Ya llegaron mis papás?, invite a Yaten y a Mina a comer y Lita y Taiki vendrán mas tarde para ver el primer capítulo de la serie, espero ni te moleste bombón —sonrió abrazándola y besando sus labios con ternura

-¡Suéltela inmediatamente jovencito! —Dijo Kenji sorprendido de ver esa actitud y como si aquella fuera su casa

Abrió los ojos al escuchar la voz abrazándola aun mas— ¿Quién, cuando, donde?

-Papá por favor... —dijo Serena volteando a ver a su padre— deja que al menos te lo presente... Seiya ellos son mis padres...

-Hola señor... este mucho gusto —extendió su mano un tanto nervioso, ante la inevitable carcajada de Yaten

-¿Gusto?, no le da vergüenza... ¿quién es usted, que quiere?—se acerco a él observándolo— ¿cómo se atrevió a embarazar a mi niña?

-Papá... —murmuró Serena avergonzada

Se sonrojo— Permítame presentarme, mi nombre es Seiya Kou, quiero y amo a su hija con todo mi ser, y lo único que está viendo es el fruto de nuestro amor, por eso es que yo... quiero pedirle la mano de su hija en matrimonio —soltó un poco a Serena para acercarse a su interlocutor

-¿Y no se le hace que ya se tomo demasiadas atribuciones?, ¿la mano ja? —Dijo con ironía— sí que es sinvergüenza usted jovencito... ¿y si se la niego que?

Los presentes no hacían más que observar aquella particular escena, Yaten trataba de controlar la risa mientras que Mina le daba un codazo, Neflyte sonrió a su esposa que parecía preocupada ante la renuencia del padre de ella e Ikuko solo se cruzo de brazos esperando a ver cuando terminaba el dramatismo de su esposo.

-Bueno... no quisiera que fuera así señor, porque de verdad yo amo a su hija con todo mi corazón y no quisiera verla sufrir porque su padre no la apoye... —fijo la mirada en Serena— no quisiera tomar la alternativa que estoy pensando señor

-¿De qué está hablando jovencito?, sea claro... —dijo observándolo, desconcertado de como veía a su hija y ella como le sonreía, ¿en qué momento la vida de su pequeña había cambiado tanto

-De raptar a su hija para mí —sonrió divertido, sin apartar la mirada de ella— tal como debí hacerlo hace años cuando la vi por primera vez

-No puede ser lo que estoy escuchando... —dijo fingiendo que se desmayaba pero acercándose a su esposa— ¿lo estas escuchando cariño?, es un sin vergüenza...

-No sería rapto si yo acepto irme contigo... incluso al fin del mundo... —dijo Serena sin apartar la mirada de Seiya, le gustaba esa determinación de no separarse jamás de ella

-No veo nada de extraño amor —sonrió a su esposo— están enamorados, y si no mal recuerdo tu me secuestraste

-Calla cariño... —dijo acercándose a tapar la boca de su esposa— no digas esas cosas...

-Solo digo la verdad —murmuró aun con la boca tapada, con una sonrisa

-Pero no es lo mismo... nuestra pequeña ya estuvo casada y sabrá Dios porque se divorcio, esto es muy sospechoso... —volteo a ver a Seiya quitando la mano de boca de su esposa

-Decías que no te caía bien Darien por algo fue cariño, mira nuestra hija luce feliz

Seiya se acerco a ella— ¿Huirías conmigo al fin del mundo?

-No tienes que preguntarlo, tu sabes la respuesta... —dijo sonriéndole fijando su mirada en él

-Haber jovencitos, ustedes y nosotros tenemos que hablar muy seriamente... ¿de qué se trata todo esto? —Se paró a un lado de la pareja que parecía no prestarle atención

-La única respuesta es que la amo, y estoy dispuesto a todo por ella

-Bueno ya déjense de dramas... casi es hora de la serie, ¿que no quieren ver a este par de tortolos actuando? —Dijo Yaten tomando el control remoto para encender la televisión—

-¿Y además actor?, escuchaste cariño... es actor... no puede ser eso posible... —dijo acercándose a su esposa abrazándola mientras sollozaba

-Si yo quiero verla... mmm creo que volveremos a comer pizza ya que no hay comida —sonrió divertida Neherenia tomando el teléfono para pedir pizzas

Al momento en que escucho la palabra pizza sonrió y de hecho pudo sentir como sus ojos brillaron de emoción— Si, pizza...

-Solo dos rebanadas —fijo su mirada en ella con una sonrisa— mamá también pide ensalada por favor

-Mmm de acuerdo... —hizo un puchero para luego sonreírle— Mina me acompañas prepararemos unas botanas mientras llega la pizza...

-Desde luego Serena —corrió hacia su amiga para ayudarla, mientras Neherenia hacia el pedido, Neflyte sonrió divertido, no se imagino que podría enfrentar de esa forma al que sería su suegro, se sentía orgulloso, se sentó en el sillón en primera fila dispuesto a ver la serie

-Y a mi pequeña no le importa dejarme así... —dijo sollozando mas mientras se abrazaba de su esposa

-Ya, ya no llores, nuestra pequeña nos dará una nieta ¿no te hace feliz eso cariño? —sonrió palmeándolo un poco consolando a su esposo

X-X

Notas de Autoras:

Bueno pues aquí tuvimos un capitulo mas de esta historia, en esta ocasión no quisimos que fuera muy largo ya que la comida con la familia aun no termina, ¿Qué es lo que dirá Kenji al ver que su pequeña está hablando en serio?, y Seiya tan lindo buscando apoyar a su bombón :D pronto vendrá la boda así que esperamos nos sigan acompañando.

Queremos agradecer por los reviews de este capítulo a: selene kou chiba, angeles24, LunyTa koU, Katabrecteri, Dayan Kou Uchiha, esperamos seguir contando con su apoyo.

Saludos a todas abrazos y besos, cuídense nos leemos en el siguiente capitulo :D

Atentamente

Marina Acero y Marie Choi Winchester Kou