Capitulo 32

Al salir de la capilla todos iban muy contentos, se dirigirían al lugar donde Neflyte había hecho reservación previamente, tanto para la cena como para la suite más lujosa y exclusiva del lugar, al llegar celebraron muy animados con un poco de vino, y una suculenta pasta especialidad de la casa, y un pequeño baile, era un lugar muy agradable, convivían como una familia, en todo aquel agradable rato ni Rei ni Darien se habían separado, entre sonrisas cariñosas y miradas de amor, algunas horas más tarde se despedían del abuelo y los padres de él, para encaminarse hacia el elevador que los llevaría a la suite designada.

-¿Estás feliz? —Pregunto mientras subía el elevador

-Muy feliz ¿y tú? —murmuró cuando las puertas del elevador se cerraron

-Inmensamente feliz... —dijo sonriéndole— hay muchas cosas que vamos a hacer ahora que somos una familia...

-¿Cómo que haremos? —Sonrió feliz— ¿qué planes tiene mí amado esposo?

-Pues tener a nuestros hijos... buscarle un nombre... ver que vamos a hacer con tu abuelo... —sonrió divertido

-¿Aun estas adolorido verdad? —se acerco a él acariciando su brazo donde sabia había acertado el primer golpe

-Un poco... pero no importa no iba a desistir de la idea de casarme contigo... solo cambiaron un poco los planes pero no importa... ahora tenemos una aventura que contar a nuestros hijos...

-Y que aventura —el elevador se abrió justo frente a la suite que usarían esa noche— aun así tuve miedo

-Sí, pero de todas formas no debiste exponerte así, tu abuelo estaba histérico...

-¿Y dejar que te lastimara? No ni pensarlo, se bien que mi condición no es la más adecuada, pero no quería que te hiciera daño...

-Pero te expusiste... —dijo acercándose a la puerta de la suite abriéndola, en cuanto la puerta estuvo totalmente abierta la cargo— jamás lo vuelvas a hacer...

Se sujeto de el al sentir que la cargaba— Hasta ahora no me había expuesto... no pensé en nada más que en ti... pero de todas formas no me dejaste hacer mucho —sonrió ligeramente

-No lo iba a permitir... —dijo cerrando la puerta con el pie— menos ahora... te debe quedar claro que eres mi esposa y mi deber es cuidarte... —camino directo hacia la habitación para recostarla sobre la cama— ¿de acuerdo?

-Lo dices como si fuera algo que hiciera siempre... espero que a ti te quede claro que eres mi esposo, y no voy a permitir que nadie te dañe... me sentí impotente no poder hacer nada por ayudarte..

-¿Y qué pensabas hacer? —Dijo mientras se quitaba la corbata

-Quizás alguna tontería, mi abuelo nunca se habría atrevido a lastimarme, pero sin duda defender al hombre que amo, con mis habilidades

-Bueno ya tendrás oportunidad de mostrarme tus habilidades...

Se quito las sandalias, observándolo— Eso no lo dudes... —suspiro un poco nerviosa—

La observo desconcertado— ¿La señora Chiba está nerviosa?

Se sonrojo al verse descubierta— Igual que el señor Chiba—se defendió—

-No... ¿Por qué tendría que estar nervioso?, no es como si fuera la primera vez que estaremos juntos

-Pero si la primera vez como marido y mujer —se puso de pie acercándose a él seductoramente— además que te vi nervioso desde la ceremonia, dime —sonrió acariciando su rostro, bajando sus manos hacia los botones, abriendo la camisa de un jalón— cuál era el motivo de tu nerviosismo —murmuró besando su cuello acariciando su abdomen—

Se sorprendió por su tan impaciente iniciativa pero no preguntaría ni se quejaría, dejaría que ella lo amara como quisiera— Que tal vez decidieras vengarte de mi dejándome plantado... —murmuró acariciando sus hombros desnudos

-Mmm no habría sido mala idea, si aun pensara en vengarme de usted doctor Chiba —acaricio sus hombros bajando la camisa lentamente— ¿dime sigue estando nervioso?

-No… ahora estoy ansioso... —dijo cerrando los ojos dejándose envolver por esa sensual y suave voz—

-Eso suena agradable —murmuró bajando sus besos hacia su pecho— sabes que esto siempre me ha gustado

-¿Qué cosa? —Pregunto sumergido en las sensaciones que le provocaba su mujer—

-Tenerte solo para mí, poder besarte y recorrer tu abdomen a plenitud justo como en este momento

-Pues no tienes porque esperar mas... puedes hacerme todo lo que te plazca...

-Sí, ahora no tendré que temer a que llegue el amanecer —sonrió mordisqueando un poco su hombro

-Pero cuando llegue el amanecer no me iré... me quedare a tu lado abrazándote a mi pecho... —murmuró soltando la cinta de su cuello que sostenía el vestido

-Eso eso lo que mas alegría me da... poder amarnos, a plenitud, sin reservas... solo tenerte para mi sola —bajo sus manos hacia el borde del pantalón acariciándolo con las yemas de sus dedos, hasta desabrocharlo por completo— creo que tendrás que ayudarme... me cuesta agacharme

Sonrió divertido al escucharla separándose un paso de ella para poder terminar de quitarse el pantalón— Te cuesta agacharte pero no otras cosas... —sonrió volviendo a abrazarla para bajar el cierre que aun sostenía su vestido a ella— te ves hermosa...

Rodeo su cuello— ¿Te parezco un globo hermoso y sensual?

-Si... un globo hermoso y sensual... —dijo deslizando el vestido por su cuerpo— te amo Rei... seas un globo o no… eres mía... eso es lo que importa... —Dijo recogiendo un poco su cabello para besar su cuello

Ladeo su cabeza de lado disfrutando de sus besos— Solo tuya, eso siempre ha sido así, aun cuando me negaba a ello —acaricio su espalda acercándolo mas a ella

Sonrió ligeramente recorriendo la mano que sostenía su cabello por su espalda— No pienses en eso... solo disfruta del momento... disfruta de ser mía...

Sintió su piel erizarse ante sus caricias— Si ser tuya es lo que más deseo, así como tú eres solo mío... mi esposo

-Mi esposa... —murmuró tomando sus labios entre los suyos para besarla a plenitud, y la acercaba mas a él deshaciéndose de la parte superior de su ropa intima

Respiro profundamente, correspondiendo a sus labios con pasión, con todo su amor, adoraba esa forma que tenia de besarla, de dejarla sin palabras y sin aliento.

Se deleito de su piel acariciándola a su antojo, su cuerpo completo, grabando en cada poro su nombre, siempre le pertenecería a él y él a ella, así había sido y así seguiría siendo, mientras sus labios se comían a besos a la mujer que amaba.

Lo abrazo mas acercándolo hacia ella tanto como le fuera posible, sin separarse ni un instante de esos labios que podían dejarla marcada, sintiendo que la besaba aun cuando no estuviera a su lado, haciendo flotar entre las nubes como si bailara entre ellas, esa sensación que disfrutaba mas a plenitud, suavemente araño su espalda sujetándose más de él— Darien te amo

-Te amo... —murmuró entre sus labios para posteriormente abandonarlos y disfrutar de su piel

Cerro sus ojos disfrutando de esa sensación abrasadora, de ese incendio que el siempre provocaba en ella sentía su cuerpo arder ante la pasión, y desde luego el amor que ahora demostraban mutuamente.

-Dijiste que esta noche no me escaparía de ti... no te veo haciendo nada para retenerme a tu lado... —Dijo con una sonrisa mientras continuaba disfrutando de su cuello dándole besos y pequeñas mordidas

-Ah no... —sonrió separándose él con una sonrisa seductora, para enseguida arrojarlo hacia la cama quitándose la ultima prenda que aún le quedaba, por suerte era de lazos lo cual no le costó mucho, caminó hacia la cama lentamente, sin apartar la mirada de él, para enseguida recostarse sobre el besando su pecho, y buscando con sus manos su miembro presionándolo un poco

-Apasionada como siempre... —murmuró en medio de un gemido dejándose hacer lo que ella quisiera— amo tu seducción

Besó su abdomen, recorriéndolo con la otra mano— Es la seducción que tu despiertas en mi, que siempre has despertado... hare lo que sea para que nunca tengas que buscar en otro lugar —subió sus besos hacia su cuello mordiéndolo un poco sin dejar de acariciar y presionar su miembro— ¿qué tal si aprovecho este momento para vengarme?

-Ten cuidado que también puedo buscar revancha... —Dijo sujetándola de la cintura recorriendo su cuerpo hacia sus pechos acariciándola intensamente

Soltó un gemido— Seguro ahora te gustan más mis pechos —sonrió presionándolo aun mas disfrutando de ese placer que solo él le hacía sentir

-Me gustas mas toda... —murmuró perdiéndose en esas caricias que lo volvían loco— quedaras como una super modelo cuando te recuperes del embarazo y más loca y apasionadamente te hare el amor…

-Toda la noche sin dormir, disfrutando del placer que solo tú me haces sentir, justo como me siento ahora... Darien... hazme tuya

-Lo hare mi amor... recuerda que eres mía, solo mía... —murmuró terminando de quitarse la ropa y así poder sentir su cuerpo—

-Solo tuya amor mío, tuya por siempre, así como tú solo eres mío, solo mío

-Solo tuyo... —dijo buscando unirse a ella sujetándola de la cadera— te amo Rei...

-Te amo Darien —se acomodó para poder sentir esa unión, soltando un gemido lleno de placer— Darien —cerro sus ojos ante el éxtasis que sentía

Disfruto de sentir esa unión pero aun mas de ver en el rostro de Rei el placer que solo él podría provocarle, era una mujer por demás apasionada y jamás la dejaría, no después de probar su cuerpo, no después de haber sufrido la más espantosa soledad sin ella, la sujeto mas a él sincronizando sus movimientos a los de ella haciéndolo como sabia que le proporcionaba mas placer.

Se sujeto con fuerza de él, mientras gemía y gritaba el nombre del hombre que amaba, él sabía cómo sacarla de orbita en un segundo llevándola al borde de la locura y la pasión, sabía lo que ella provocaba en él, y lo que provocaba en ella, nada seria de esa forma con alguien más que no fuera el su ahora esposo y padre de sus hijos.

-Rei... —murmuró sintiendo ese escalofrió recorrer su cuerpo centrándose en expulsar el placer máximo de su unión sujetándola con fuerza a su cuerpo

-Darien —respiro agitada abrazándose a él, sintiendo ese punto máximo— te amo tanto

-Mi reina... —murmuró aferrándose a su cuerpo— maravillosa, perfecta...

-Tú eres maravilloso mi amor, perfecto seductor, apasionado, eres lo mejor que me ha pasado —murmuró recostándose a su lado lentamente

-Soy todo un estuche de monerías... falta ver como soy como padre... —murmuró abrazándola a él

-Seguro serás un gran padre para nuestros hijos, pero creo que es hora de pensar en sus nombres, nacerán dentro de poco y aun no hemos pensado en ello, ¿cómo te gustaría que se llamara la bebé?

Se quedo pensativo un momento para luego sonreírle— Como mi madre... Setsuna... bueno si es que tu quieres... ¿has pensando en algún nombre?

-Bueno entonces que te parece Rina Setsuna para que también lleve el nombre de mi madre... no lo había pensado pero en eso nos parecemos

Sonrió acariciando su cabello besando su frente— Me encanta... y a nuestro hijo... ¿qué nombre te gustaría?

Cerro sus ojos disfrutando sus caricias abrazándolo— Eliot como mi padre ¿y a ti?

-Sí, ese nombre me gusta... Eliot Chiba... si me agrada... —Sonrió abrazándola mas— gracias Rei por hacerme tan feliz y darme la familia que siempre soñé... aunque nunca lo demostré...

-Tú has hecho mi sueño realidad... casarme y tener hijos, tener una hermosa familia, gracias a ti —se acurruco recargando la cabeza en su pecho— tus hijos quieren sentirte —sonrió al sentir movimiento en su vientre

-Ya quieren que los dejemos dormir... —sonrió acariciando su abultado vientre— descansen Setsu y Eliot...

-Descansen mis pequeños, y tu también amor, debes descansar, note que tienes algunos moretones, te pondré un poco de pomada por la mañana

-Sí, no te preocupes, tus besos lo curaron todo... —Sonrió acurrucándola cálidamente— te amo Rei... descansan mis amores...

-Te amo Darien —cerro sus ojos acurrucándose más hacia él, para sentir solo su calor

Suspiró profundamente después de aquella entrega llena de amor y pasión, pero ahora tan solo abrazando a su esposa se sentía aun mejor, por fin encontraba un camino recto para su vida y esperaba ser un ejemplo para sus hijos, beso su cabello antes de tratar de conciliar el sueño e imaginar cómo sería su vida a partir de ese instante.

Sonrió feliz sin duda había sido una entrega sin igual, pero sentirlo abrazado a ella como en ese momento, estar entre sus brazos tan solo para dormir, sin el temor de que al despertar él ya no estaría junto a ella, aquel temor había desaparecido por completo, ahora era su esposo, sonrió al imaginar lo que vendría después con sus hijos, cerro sus ojos para conciliar el sueño junto a su esposo.

X-X

Los días habían pasado, y aunque Seiya y Serena no habían asistido a la boda de Darien y Rei si tenían que celebrarlo y eso es lo que en ese momento estaban festejando en casa de Darien, los había invitado a comer, Rei se sentía muy feliz, había preparado algo sencillo, pero no por ende menos delicioso, se sentía un poco cansada, al terminar la comida, Serena y ella se sentaron en la sala, mientras ellos habían ido a comprar algunas cosas para el postre.

-Espero que no tarden en llegar

-Ojala... —murmuró sonriendo sutilmente— ¿y cómo te has sentido?, te ves cansada

-Bien creo, solo que este par de latosos no han dejado de jugar últimamente, dicen que todo está bien, solo debo reposar mas, que no te voy a mentir me siento un tanto inquieta ¿y tú?, ¿cómo te has sentido?

-Bien... todo normal... —dijo bebiendo un poco de agua— pero igual Seiya insiste en que descanse aunque me aburro de estar en la casa... pero ¿por qué te sientes inquieta?

-No se quizás son imaginaciones mías —sonrió— quieres que te sirva un ¿poco más? yo también me aburro en casa, y cada día se me dificulta un poco más la movilidad

-No así está bien gracias... —dijo observándola— y mas porque son dos...

-Sí y les encanta andar jugando, temo que cada día tienen menos espacio para moverse —se puso de pie para servirse un poco mas de agua— hace mucho calor

-Sí, un poco... bueno es normal que sientas así ya que deben estar grandes los bebés... Serenity solo juega con su padre y cuando no esta se la pasa tranquila

-¿En verdad?, bueno fueran que estos bodoques fueran muy tranquilos, pero tal parece que se la pasaran peleando

-Dejarían de ser hermanos... —dijo acariciando su vientre— lo que si es que en las noches ya no puedo dormir no me acomodo de ningún modo

-Es difícil acomodarse, me siento peor que un globo

-¿No me digas que ya duermes casi sentada? —pregunto sintiendo un suave golpe departe de su bebé—

-De hecho duermo sentada, o medio duermo, quizás es eso tengo demasiado sueño y sin lograr conciliarlo —sintió ligeros movimientos, hizo un gesto llevando su mano hacia su vientre

-Si es lo más seguro... yo también casi no duermo... y ni mencionar algo mas... tú me entiendes...

-Si te entiendo perfectamente —se sonrojo, aun sentía dolor, cerro sus ojos de momento— aun me pregunto cómo fue que lo conseguimos el día de la boda

-Quien sabe... supongo que era mucho el deseo o quien sabe... pero ahorita con estas panzas nada de que luces atractiva o seductora... sin ofender pero parecemos ballenas encalladas...

-Si aunque él dice que no, no me siento muy deseable, es bueno tener a alguien con quien poder hablar estas cosas

-Sí, eso es bueno... Seiya no entiende porque a veces lloro de la nada... pero es que no entiende que me trauma ver mi ropa de antes y ahora lo que uso parecen tiendas de campaña...

-Si no poder usar esos sexis camisones y seducirlo, ya ni siquiera lo que compre hace un mes me queda, y ya no sé ni que ponerme, ha crecido mucho mas mi pansa en el último mes, parezco globo terráqueo, pero bueno —sonrió ligeramente— puedo resistirlo todo, a decir verdad, ya me acostumbre a estos latosos —se recargo en el respaldo, respiraba con un poco de dificultad

-¿Te sientes bien? —pregunto al observarla

-Sí, se están moviendo más de lo normal, —se apoyo cerrando sus ojos

-Mmm ¿quieres que llame a Darien?

-No déjalo... no quiero que se preocupe, es un momento muy importante para él

-Pues si pero creo que se preocuparía si te pones mal y él no esta...

-Lo sé... solo que esta tan contento, con el nombramiento —se volvió a quejar, dificultando más su respiración— ¿qué les pasa mis pequeños?

-Ay no me asustes Rei... llamare a Seiya para que traiga a Darien de inmediato...

-Serena —sonrió— auchs duele —presiono su abultada panza, comenzaba a sudar

-Respira... —murmuró mientras buscaba su celular para en seguida llamar a Seiya esperando a que le contestara pronto

Respiraba profundamente, pero cada vez era mayor el dolor.

Seiya por su parte caminaba junto a su hermano viendo que mas necesitarían comprar— Me siento feliz por tu asenso hermano —sonreía cuando saco el celular— es bombón, seguro algo se les habrá antojado —contesto enseguida— hola bombón ¿qué sucede?, ¿qué se les antojo?

-Es necesario que vengan rápidamente... —dijo acercándose a Rei para tomar su mano— creo que Rei ya va a tener a los bebés...

-¿Qué? vamos de inmediato, ¿se encuentra bien?

-Sí, de momento... pero dense prisa... —se volteo un poco para que Rei no escuchara— comienzo a ponerme nerviosa y me da por llorar...

-No tardaremos en llegar, necesito que estés tranquila

-Tratare... —dijo terminando con la llamada— respira... no te pongas nerviosa ya vienen para acá...

Colgó la llamada fijando la mirada en su hermano— Debemos irnos en este mismo instante

-¿Qué ocurre? —pregunto preocupado

-Parece que Rei está por tener a los bebés, vamos ya

-Pero... aun no es tiempo… ¿ella está bien? —dijo colocando las cosas que llevaba en uno de los tantos stands de la tienda

-Dice serena que sí, pero se encuentra muy nerviosa, vamos date prisa —lo empujo en el momento—

-Vamos... —saco las llaves del auto— maneja tu porque me voy a estrellar si lo hago yo...

-Si —tomo las llaves, subiendo al auto, al ver que el también había subido, arranco del auto conduciendo de vuelta a la casa de su hermano— tranquilízate estaremos en casa en poco tiempo

-Es que aun es muy pronto para que nazcan... —dijo mientras llamaba al hospital para que tuvieran todo listo para cuando ellos llegaran

-Quizás es porque son dos, la note un poco rara —dijo mientras conducía

-¿Rara?, ¿a qué te refieres?

-Mmm no sé si fue mi imaginación, como que le costaba moverse un poco

-Es obvio Seiya que le cueste moverse... va a tener dos... o me vas a decir que Serena es muy ágil... —dijo después de terminar con aquella llamada

-No me refiero a eso Darien, tener un bebé es difícil, lo sé bien, porque Serena con la pequeña Serenity ya ni siquiera logra dormir, ahora me imagino que con Rei debe ser mucho peor, además que seguro se siente menos sensual, pero note que Rei se quejaba

-No me asustes Seiya... de por sí ya estoy nervioso

-Solo te estoy diciendo lo que vi, —murmuró al llegar a su casa— tranquilízate ella necesitara que estés sereno hermano

-Ya lo sé Seiya, no tienes que decírmelo... —dijo si no molesto si preocupado, bajando del auto inmediatamente para correr a ver a su esposa— ¡Rei! —al entrar a la casa corrió a la sala

-Darien —murmuró quejándose, para eso momento ya se había recostado, y Serena trataba de tranquilizarla, las contracciones habían aumentado aun mas, gimió de dolor

-Vamos cariño te llevare al hospital... trata de relajarte... —dijo tomándola entre sus brazos para llevarla al auto— tendrás que llevarnos Seiya... —dijo pasando a su lado

-Vamos en la camioneta —murmuró, preocupado, para enseguida fijar la mirada en Serena— ¿estás bien bombón?

-Si... no te preocupes... —dijo poniéndose de pie— que bueno que llegaron comenzaba a asustarme...

-Rápido Seiya... —grito Darien de camino a la camioneta ya que tendría que esperar a que le abriera la puerta

-Vamos bombón —le sonrió ligeramente, para salir de inmediato y abrir la camioneta, para que Darien subiera a Rei

-Vamos cariño estarás bien... —Dijo Darien subiendo en la parte trasera a Rei y en seguida subir él para confortarla— en el hospital ya nos están esperando...

-Darien… no sé si voy a resistir mucho tiempo —respiraba profundamente, las contracciones aun eran más fuertes— nuestros hijos quieren ya conocer el mundo

-Si lo sé Rei, pero tendrás que ser fuerte... resiste, dadas las condiciones no pueden nacer aquí, trata de calmarte... —dijo acariciando su frente

-Eso trato —dijo con dificultad, mientras Seiya conducía hacia el hospital

-Tranquila cariño... —dijo acariciando su cabello— todo saldrá bien...

Se retorcía entre sus brazos de dolor respiraba profundamente, y aun tanto agitada, aumentando cada vez más, los bebés estaba a punto de nacer— No Darien ya no puedo mas ayúdame

-No cariño, ya estamos por llegar, solo aguanta un poco mas... —dijo besando su frente— vamos Seiya mas rápido...

-Hago todo lo que puedo, ya estamos por llegar

Rei respiro aun mas tratando de controlarse.

-Ya falta poco cariño... tranquila... —dijo apartando los cabellos de su rostro, sonrió al ver que ya los esperaban fuera del hospital— ya está todo listo, te atenderán de inmediato...

-Tratare de resistir —Dijo Rei, Seiya detuvo la camioneta al llegar al hospital donde de inmediato abrieron la puente y ayudaron a bajar de inmediato a Rei pasándola a una camilla, ella seguía sus ejercicio de respiración, pero era imposible aumentaba aun más el dolor

-Tranquila cariño ya llegamos... —dijo caminando al par de la camilla sosteniendo su mano fuertemente

De inmediato la condujeron a la sala de partos, un área que Darien no dominaba por lo cual le pidieron que se mantuviera con ella en todo momento mientras que el ginecólogo y el obstetra comenzaban a hacer su trabajo el cual sería un poco más laborioso de lo que habían imaginado.

X-X

Después de que Darien y Rei entraran al área exclusiva para médicos Serena se detuvo solo esperando a que todo saliera bien, aun se encontraba un tanto nerviosa era normal, aunque no se imaginaba como seria cuando ella estuviera en esa situación, con esos pensamientos se dirigió a la sala de espera mientras que Seiya llegaba de haber ido a estacionar la camioneta.

Al verla en la sala de espera, se acerco a su esposa— ¿Qué ha pasado? —de igual forma se encontraba nervioso y preocupado—

-Darien entro con ella... —suspiro profundamente— hay que avisarle a tus padres y al abuelo de Rei...

-Si tienes razón —saco el teléfono marcando el número de su padre, esperando a que contestara

-Yo ahora regreso... —dijo poniéndose de pie alejándose por uno de los pasillos—

-Seiya... —dijo su padre al contestar— ¿cómo estás hijo?

-Bien papá... ¿y ustedes como se encuentran?

-Bien hijo, ya encontramos una casa, tu madre está emocionada de poder estar cerca de ti... ¿donde estas?

-En el hospital, el parto de Rei se adelanto, ¿crees poder localizar a su abuelo?

-Claro que si, ¿cómo está tu hermano?

-Está muy nervioso, en este momento está con ella en la sala de parto

-Me imagino cómo debe estar, no te preocupes nosotros pasamos por el abuelo de Rei y los vemos en el hospital... cualquier cosa que pase me avisas…

-De acuerdo —sonrió ligeramente— nos vemos más tarde papá —finalizo la llamada

-¿Ya le avisaste? —Pregunto al regresar a la sala de espera

-Sí, pasaran por el abuelo de Rei, y vendrán, me dijo que ya encontraron una casa

-Que bueno así ya estarán mas cerca... —suspiró profundamente tomando asiento—

-¿Te sientes bien? —poso su brazo sobre su espalda para abrazarla

-Sí, solo un tanto ansiosa... —dijo recargándose en él

-Dentro de dos meses estarás en estaremos en esta misma situación —sonrió ligeramente— dudo mucho poder mantener la calma justo como hoy

-Estoy muy nerviosa por eso mismo... no se imaginarte los dolores de parto no es lo mismo a verlos... mucho menos será sentirlos

-Estaré contigo en todo momento bombón... sé que el embarazo no ha sido fácil, pero al final todo esto valdrá la pena con tal de tener a nuestra pequeña en brazos

-Lo se... estoy pensando seriamente que solo nos quedaremos con Serenity...

Hizo un ligero puchero pero no dijo nada, tan solo acaricio su cabello.

-La verdad es que me acabo de dar cuenta del miedo que tengo del dolor... pero bueno no creo que eso tenga importancia ahora...

-Se que tienes miedo... y no se a veces pienso que el embarazo fue muy precipitado, pero, aun así me siento feliz, y ansioso por conocerla, quisiera hacer algo más que solo observar

-Lo haces y no te das cuenta... —dijo poniéndose de pie— ¿sabes? mejor ya no hablemos de esto... no debería estar temiendo del dolor cuando la vida de nuestra hija depende de eso... —respiró profundamente— debo ir de nuevo al baño, no tardo...

X-X

Una hora más tarde los padres de Seiya llegaron en compañía del abuelo de Rei, Seiya había ido a buscar un té para Serena la cual lo rechazo, Seiya se sentó en una silla un tanto triste y desconcertado, acto que no paso desapercibida por sus padres, en especial por su mamá, decidió no decir nada al menos de momento, pasaron cuatro horas más, de preocupación sin saber lo que ocurría, hasta que finalmente el doctor que atendía a Rei salió, al ver a la familia se acerco a ellos.

-El parto ha sido muy difícil, y complicado

-Díganos doctor... ¿cómo esta mi nieta? —Pregunto el anciano preocupado— ¿mis bisnietos como están?

-Dentro de lo que cabe parece estar bien, los bebés en este momento serán llevados a la incubadora, ella esta inconsciente, en este momento

-Pero se recuperara ¿verdad doctor? —Pregunto Neflyte abrazando a su esposa

-Eso esperamos... esta muy débil...

-Mi nieta... —murmuró el anciano— ¿cuándo podre verla?

-De momento se quedara en observación, les informaremos su estado, con su permiso

En ese momento Seiya sintió aun más temor al pensar en esposa, y el futuro parto que tendría.

-Gracias doctor... —dijo Neflyte llevando a su esposa hacia la sala de espera— tranquilo abuelo, ya verá que todo saldrá bien... su nieta es muy fuerte...

-Sabía que nacerían pronto —murmuró preocupado— pero no que sería demasiado difícil el parto como para llevar a mis bisnietos a la incubadora

-Es normal no se preocupe, son muy pequeños aun y necesitan madurar sus órganos antes de que puedan llevarlos con sus padres, no se preocupe... creo que sería bueno comprarle algún ramo de rosas a Rei para que se anime cuando despierte... ¿no te parece cariño?

-Si estoy de acuerdo —le sonrió a su esposo, pero miraba con insistencia a su hijo y a Serena—

Volteo a ver lo que su esposa veía notando también la distancia que había entre la pareja, Serena parecía demasiado pensativa y Seiya demasiado triste— Creo que me llevare a Seiya para que me ayude a elegir las flores... espero que no te importe cariño…

-Me parece bien... necesita distraerse un poco... esos días ha tenido mucho estrés si no mal me equivoco

-De acuerdo... —se acerco besando su mejilla— no tardamos, si necesitan algo nos avisan... vamos Seiya acompáñame...

-¿A dónde? —Levanto su mirada, fijándola en su padre

-Vamos por un obsequio para Rei... anda hijo vamos...

-De acuerdo, —volvió su mirada hacia Serena— no tardare

Serena solo asintió observando cómo se alejaba Seiya junto con su padre, no podía dejar de pensar en todo lo que había visto con Rei y ahora después de las noticias que le había dado el médico no se sentía más tranquila.

Neherenia se acerco en ese momento a Serena— ¿Te parece si vamos a comer algo?

-Sí, claro... —murmuró observando al anciano que parecía estar orando— no tengo hambre pero la acompaño...

Asintió caminando hacia la cafetería— No he visto que comas muy bien... necesitas mantenerte fuerte

-Lo se... solo que comimos muy bien en casa de Rei y Darien y ahora no tengo hambre...

-Si eso fue hace más de cinco horas... al menos debes cenar algo

Suspiro entrando a la cafetería— De acuerdo...

Sonrió ligeramente pidiendo una cena ligera para ambas— Tienes miedo ¿verdad?

-¿Es muy obvio? —Pregunto tomando una servilleta para jugar con ella— siempre he sido demasiado cobarde para el dolor... y ahora saber que una persona depende de lo fuerte que sea...

-Es una personita que dependerá tanto de ti como de Seiya, pero en este momento depende más de ti que de Seiya...

-Lo se... —murmuró observando sus manos jugar con la servilleta— quiero a mi bebé pero tengo miedo... tal vez de no ser una buena madre...

-Uno no nace sabiendo ser padres, quizás a veces no seamos los mejores padres para nuestros hijos, pero no vas aprender de la experiencia de otros si no solo de la tuya, lo que debes hacer es vivir el momento y disfrutar de esa criatura que pronto nacerá

-Supongo que no me veo muy maternal... —dijo con una sonrisa triste

-Es normal, si aun no te haces a la idea de que serás mamá, y serlo no significa los cambios que tu cuerpo ha sufrido...

-Tiene razón... todo sucedió de pronto que ahora no se que pasara... —murmuró pensativa— quiero formar una familia con ella y con Seiya... solo que a veces me invade el miedo, como hoy... pensar que incluso podría estar en peligro, no se...

-Tener un bebé no es cualquier cosa... pero vas a tenerlo, y en lugar de sentir miedo, es mejor que disfrute de esta bonita y tormentosa etapa… te aseguro que cuando nazca sentirás que algo te hace falta

-Sí, supongo... pobre Serenity tener una madre tan temerosa y bipolar... sé que Seiya hace todo lo que puede y me consiente todo lo que necesito y yo lo trato mal...

-Seguro debe sentirse impotente, y triste por no poder hacer mas...

-Soy demasiado egoísta ¿no es así?

-Quizás en este momento si hija... porque piensas en el dolor que sentirás o en como serás siendo madre, siendo que quizás Seiya este pensando lo mismo, sin embargo se están olvidando de disfrutar la maternidad, que no es lo mismo de disfrutar del bebé, te lo digo por experiencia... porque yo no disfrute mucho mi maternidad cuando Seiya nació

-Pero aun así lo ama y mucho... —Dijo subiendo la mirada hacia ella

-Porque es mi pequeño bebé, no lo disfrute porque su padre no estaba a mi lado en esos momentos, al menos no como yo deseaba, pero Seiya fue parte de mí, y es parte de mi corazón, pero también es parte de su padre…

-Entiendo... también Seiya debe disfrutar esta etapa y yo a su lado... —murmuró aun pensativa— pero creo que yo más que él...

-En efecto, porque así como vendrán los dolores del parto también puedes sentir latir su corazón dentro de ti, y eso es algo que te aseguro los hombres deben envidiar, porque ellos no pueden sentirlo de la misma forma

-Gracias... —murmuró sonriéndole sutil— creo que tengo mucho que pensar...

-Bueno ahora come te relajara, y volvamos para esperar noticias de Rei y los bebés, seguro tener dos pequeños es aun mas difícil que tener uno solo, para ella es doble dolor

-Si supongo que es mas difícil... —dijo comiendo un poco aunque en realidad no tenía tanta hambre— ¿aun confía en que pueda hacer feliz a Seiya?

-Yo creo que aquí no es si nosotros confiamos o no... Serena... ¿tú confías en poder hacerlo y ser feliz junto a él?

Escucharla la hizo sentir un hueco en el estomago, ella quería ser feliz a lado de Seiya y de su hija, ¿por qué simplemente no se enfocaba en hacerlo?— Si... —murmuró

-Entonces con esa misma fuerza con la que ambos lucharon por estar juntos, con esa misma fuerza debes luchar por ser feliz a su lado... quizás no tuviste el noviazgo soñado, porque si algo he de reconocer, es que ambos se precipitaron y no se dieron la oportunidad de disfrutar una relación en forma, sin embargo están juntos y puede haber muchas otras cosas que pueden hacer siendo un matrimonio y una de esas cosas es disfrutar el embarazo

-Sí, tiene razón... lamento haberme puesto así, solo que no fue fácil estar con Rei en ese momento y darme cuenta de que soy muy cobarde en ciertas cosas... creo que fue en ese momento en que me di cuenta lo que significaba ser madre...

-Si algo he visto en Rei es el orgullo que siente en ser madre, aun cuando al igual que tu fue algo inesperado, lo único malo del embarazo es no poder lucir sensuales para el hombre que amamos, verlas me han dado ganas de volver a ser madre —sonrió sonrojada

Sonrió ligeramente picando un poco su comida— Tal vez debería intentarlo...

-Quizás… —sonrió mientras comía— aunque no sé si aun podamos, sé que no estamos tan viejos pero pues no se

-Seguramente serian unos excelentes padres... debería investigar si podría y si su vida no corre riegos...

-Si primero lo platicare con mi esposo, pero bueno vamos a ver si ya hay noticias de los bebés o de Rei —al verla más animada sonrió muy complacida con su labor de suegra

-Sí, vamos... —dijo bebiendo el té que le habían llevado

Al terminar de comer y pagar ambas se dirigieron de regreso a la sala de espera.

-¿Ya hay alguna noticia de Rei o los bebés? —pregunto Neflyte que venía llegando con un hermoso arreglo de rosas blancas y un globo que decía "felicidades nuevos padres"—

-No aun no —murmuró el abuelo preocupado por no tener noticia alguna de su nieta o bisnietos

-No se preocupe abuelo, seguramente siguen en recuperación, así van a tardar un poco… —Dijo acercándose a su esposa

Neherenia sonrió a su esposo— Tengan paciencia… seguramente tendremos noticias en cualquier momento—

-Entonces esperemos... —Dijo Serena observando a Seiya, se sentía culpable de ponerlo triste, estaba a punto de acercarse a él cuando Darien apareció por la puerta contraria a donde ellos esperaban

Sonrió acercándose a abrazar a su hermano— Los tres están bien... —dijo descansando de la preocupación en que había estado durante las últimas horas

-Me alegro mucho felicidades hermano —sonrió abrazándolo— ¿ya ha despertado?

-Sí, solo que se encuentra descansando, de hecho solo salí a informárselos debo volver con ella, los bebés permanecerán en observación ya que nacieron antes de tiempo pero no hay de qué preocuparse... —Dijo sonriente para luego abrazar a su padre— están hermosos los gemelos...

Neflyte correspondió el abrazo de su hijo— Hemos traído un bello arreglo de rosas para ustedes, seguro eso la alegrara mucho

-Muchas gracias... —sonrió tomando el arreglo floral— me temo que hoy no podrán ver a los bebés o ver a Rei, ya que los tres necesitan descansar, lo más seguro es que ya mañana puedan verlos...

-En ese caso nos iremos, y volveremos mañana, pero dinos ¿necesitas algo, ropa?, dime y lo traeré con gusto… —dijo Seiya

-No te preocupes, ya ordene que acondicionaran la habitación de Rei, y tengo un cambio de ropa aquí, además Serena debe descansar... los veré mañana ya que Rei se encuentre mas despierta... abuelo si quiere también puede retirarse yo lo mantendré al tanto...

-De ninguna manera jovencito yo quiero estar junto a mi nieta en este momento tan importante... me quedare aquí y te relevare por la noche, además que tienes turno ¿no es así?

-No se preocupe, pero bueno ahorita nos ponemos de acuerdo...muchas gracias por lo que hicieron... —Dijo viendo a Seiya y a Serena— nos vemos mañana entonces a la hora de la visita... y gracias por estar conmigo —observo a su padre y esposa

-No tienes nada que agradecer, ya será tu turno de ayudarme cuando a mi me toque andar fuera de control —sonrió divertido y más tranquilo— nos veremos mañana, cuídense mucho y felicita a Rei de mi parte

-Muchas felicidades Darien… felicita a Rei de mi parte y dile que mañana vendremos a verla... —dijo Serena sonriéndole sutil

-Mañana vendremos hijo procura descansar tu también mientras puedas —sonrió tomando la mano de su esposa, para irse a casa a descansar

-Así lo haremos... gracias por preocuparse, hasta mañana y descansen...

Sonrieron más tranquilos de saber que no había ningún peligro al salir del hospital se despidieron ambas parejas, para dirigirse a sus respectivas casas, había sido un día largo, y estresante, al llegar a casa, Seiya bajo de la camioneta, ayudando a Serena a bajar, bostezo, al entrar en la casa— Creo que será mejor ir a descansar

-Sí, es lo mejor... —murmuró observándolo, pero no se atrevía a decir nada— ¿quieres que te prepare un café antes de que te vayas a dormir?

-No gracias, no quiero que se me espante el sueño... Yaten quiere que vaya mañana a repetir unas escenas

-De acuerdo... —murmuró— iré a la habitación de Serenity para ver si ya quedo la repisa... en seguida te alcanzo...

-De acuerdo —murmuró desconcertado, suspiro con tristeza subiendo las escaleras para ir a su habitación, se quito la ropa quedando tan solo en bóxers para en seguida meterse en la cama, pensando en lo que podía hacer para alegrarla

Se entretuvo admirando la casa, los cambios que le habían hecho la hacían lucir aun más hermosa y amplia de lo que era, subió hacia la habitación que ocuparía su pequeña, paredes rosas difuminadas con azul que asemejaba un cielo con nubes blancas, caminó recorriendo cada centímetro de aquella habitación, los muebles en tonos cálidos ya se encontraban casi listos esperando la llegada de la niña— Esta será tu habitación Serenity... los muebles son regalo de tus abuelos, yo misma me encargare de pintar un arcoíris en la pared del fondo... —dijo acariciando suavemente su vientre— pondré cortinas blancas transparentes, quizá con algunos detalles ¿qué quieres princesas u ositos?, bueno ya lo decidirás después... —junto a la cuna había una mesa diseñada para los cambios de ropa de la pequeña y a su lado una mecedora donde tomo asiento viendo hacia el jardín, sin evitarlo unas lagrimas rodaron por sus mejillas mientras seguía acariciando su vientre

Dio vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño, tenia frio, se puso de pie poniéndose aquella pijama de ositos, volvió a recostarse pero seguía sin conciliar el sueño, y aun tenia frio, se volvió a levantar y camino a pasos lentos hacia donde sabia estaba su esposa, iba a entrar cuando escucho su voz, tan solo entreabrió la puerta para observarla, sin atreverse a entrar.

-Te amo Serenity... —dijo entre sollozos— solo que fue hasta hoy que me di cuenta de la gran responsabilidad que tengo y tendré contigo, dependes de mi para vivir y después dependerás de los dos para crecer, fuerte, linda, sana... perdóname si no te he dedicado tiempo... te amo hija solo que llegaste en un momento en que mi vida atravesó muchos cambios, eres la prueba del amor que nos tenemos tu padre y yo... sé que casi nunca te he dedicado un momento para platicar contigo para sentir tu corazón latiendo dentro de mi... te amo Serenity y estoy lista para ser tu madre... te prometo que siempre estaré con los brazos abiertos esperando por ti...

Sonrió al escucharla, era un momento que debía dejar solo para sus damas, cerró la puerta despacio para regresar a la habitación, sonriendo, aquel momento que había presenciado significaba mucho para él.

Después de sentirse más tranquila, de haber llorado lo que necesitaba llorar y de haber platicado a su pequeña los planes para su nacimiento y los detalles que faltaban para su habitación, decidió que era momento de ir con Seiya, a él también tenía que pedirle perdón, cerró la habitación y se dirigió a la de ellos viendo que nuevamente llevaba esa pijama de la cual su pareja ni en sueños le entraría— ¿Seiya? —Se acerco sentándose de su lado en la cama

Había logrado conciliar el sueño con una sonrisa, sintiendo emoción en su corazón, al sentirla aun durmiendo tan solo la abrazo suavemente, sintiendo por fin el calor que su cuerpo le exigía.

-Perdóname... —dijo acomodándose ya que como la había abrazado no era una posición muy cómoda

-No tengo nada que perdonarte —murmuró jalando las cobijas hacia ella para cubrirla, aun con los ojos cerrados

-Sí, te hice sentir mal... solo que tengo miedo de no ser una buena madre, bueno tenia o tengo no lo se...

-Yo también tengo miedo...

-Perdóname... no pensé que tu también lo tuvieras...

-Solo sé que quiero dar lo mejor de mí... pero eso no evita que tenga miedo, quiero ser fuerte para apoyarlas siempre, me siento impotente no poder ser más que un observador...

Hizo un puchero buscando calor en sus brazos— No es verdad... fuiste el causante de esto... —dijo tomando su manos para llevarla a su vientre— así que gracias por darme una hija...

-Gracias a ti amor —acaricio su vientre— esta pequeña será la luz de nuestros ojos, ¿verdad que si Serenity?

Sonrió al sentir como se movía su pequeña— Estoy segura que así será... te prometo que te hare inmensamente feliz...

-Ya soy feliz al tenerte junto a mi —la abrazo con ternura— ahora descansa te hace falta mi dulce bombón

-Descansa mi amor... —beso sus labios suavemente y en seguida acaricio su vientre— duerme bien mi pequeño angelito... —en seguida busco refugio entre los brazos de Seiya para poder conciliar el sueño

Sonrió abrazando a sus dos amores, acercándola más hacia él para poder descansar, como tanta falta le hacía.

X-X

Rei, despertaba después de una larga noche, aun se sentía muy débil, se movió un poco sintiendo la manguera del suero— Ahora sé lo que se siente estar en una camilla —murmuró para sí misma— ¿donde están mis bebés? —Llevo su mano al vientre ya no sintiendo ese pequeño bulto con el cual había cargado los últimos 8 meses

-Tranquila cariño, todo está bien, están en observación... —Dijo acercándose de inmediato acariciando su frente— hiciste un buen trabajo...

-Darien —le sonrió débilmente— quiero verlos... ¿cómo son?, ¿están bien?

-Si tranquila, mas tarde iremos a verlos, ahora debes recuperarte... —sonrió besando su frente— como era de esperarse nacieron prematuramente y con bajo peso pero están muy sanos...

-Me alegro tanto que estén bien, te vez cansado —subió su mano para acariciar su mejilla—

-Tuve mis rondas y viene a cuidarte… además estuve con Eliot y con Setsu así que por eso estoy más cansado pero no tanto como tu cariño, ¿cómo te sientes?

-Muy débil, pero creo que me repondré muy pronto, aun debo ser fuerte para poder verlos

-Claro que si cariño... —sonrió— por cierto mi padre y Neherenia nos obsequiaron eso... —dijo señalando el arreglo floral y el globo

-Qué hermoso arreglo —se incorporo un poco para observarlo— dales las gracias de mi parte, es bellísimo

-Tu podrás dárselas, seguro no tardan en venir a verte... —se alejo hacia el tocador tomando su bolso de maquillajes— aquí tienes estoy seguro que querrás verte hermosa...

-Seguro debo veme muy demacrada —tomo el bolso abriéndolo en el momento, sacando unas toallitas húmedas para limpiar su rostro

-Para nada, te ves con una hermosa mujer que acaba de tener un par de gemelos hermosos... —Dijo sonriendo

-Sabes Darien... —murmuró mientras comenzaba a maquillarse

-¿Qué paso cariño? —Pregunto mientras tomaba el cepillo y comenzaba a peinar su cabello—

-Me gusta la forma en que me llamas cariño —bajo el espejo dejándose consentir por él—

Sonrió ligeramente— Que bueno que te guste... porque eso eres para mi... el cariño más grande que pude tener...

-Es una palabra muy sencilla que encierra muchas cosas, al igual que decir te amo, Darien tu eres mi gran amor

-Gracias cariño por darme dos razones más para amarte... —Dijo besando suavemente sus labios— y por no ser de esas mujeres que entran en depresión post parto...

-¿Por qué habría de entrar en una depresión así?, siendo que ahora me siento la mujer más feliz del mundo, aunque te soy sincera siento que me hace falta algo,

-Claro... los kilos que tenias de mas...

-Sí, extrañare tratar de dormir sentada, y todos tus cuidados, que tenias para mi

-Aun así puedo seguirte cuidando... —sonrió terminando de cepillar su cabello— y por fin cuidar a ese par de traviesos...

-Son unos peleoneros, si eso fue estando dentro de mí, ya me imagino estando fuera, serán un par de demonios —pintando sus labios, para finalizar el maquillaje sobre su rostro— ¿cómo luzco?

-Hermosa… —sonrió besando su frente— ahora a esperar las visitas...

Aparto su cabello atorándolo detrás de su oreja— Me gusta lucir linda para ti...

-Siempre luces hermosa cariño... ¿quieres que te pida algo para desayunar?, debes tener hambre…

-Me duele un poco, la cintura...

-Es normal... no fue un parto fácil…

Unos minutos más tarde, las enfermeras dejaron entrar al abuelo de Rei el cual venia de ver a los pequeños en la incubadora, sonrió al verla despierta, platicando muy animada con su ahora esposo.

-Bueno ya que llego tu abuelo aprovecho para ir a darme un baño y cambiarme, no tardo… —Se acerco a besar suavemente sus labios

-No tardes te extrañare —sonrió correspondiendo a sus labios con amor— te amo Darien

-Te amo... —sonrió a su esposa para en seguida acercarse a saludar al abuelo— no tardo... —después de saludarlo salió de la habitación

-Yo cuidare de ella en tu ausencia, mis bisnietos son hermosos

-Hola abuelo, que gusto verte

-¿Cómo te sientes hija? —pregunto acercándose a ella

-Un poco cansada abuelo pero bien, con ansias de ver a mis pequeños

-No te preocupes, pase a verlos y están hermosos... se parecen a ti cuando eras bebé... —dijo con ternura

-¿De verdad?, ay ya quiero verlos

-Por suerte se parecen a ti y no a ese jirafon que tienes por marido...

-No lo insultes abuelo que es el hombre más atractivo y cautivador que hay

-Ah eso dices tú porque estas embobada con él, pero ya te dije donde vuelva a hacer otra de sus trastadas y no la cuenta...

-No volverá a hacerlo abuelo... lo sé muy bien

-Bueno no esta demás una pequeña advertencia...

-¿Qué piensas hacer abuelo?

-Nada... ya esta advertido...—Dijo tranquilamente— ¿que no quedo claro el día de la boda?

-Sigo enojada contigo, por tratarlo de esa manera...

-Pues ni modo... yo aun sigo enojado contigo por lo que hiciste...

-Pero fue decisión mía abuelo...

-Aun así tú crees que me quede muy contento y satisfecho de saber que... mi única nieta haría tales cosas...

-Ya sé que no… pero estaba cegada por el dolor... y después comenzó lo que se puede llamar la aventura... y entre mi deseo de venganza y mi amor por él...se dio todo... abuelo intente alejarme y estuve saliendo con alguien más

-Ya no quiero saber nada de eso Rei, ahora has tomado una decisión y espero que haya sido la más sensata porque ahora dos personitas dependen de que así haya sido...

-Claro que si... esta es la mejor decisión que he tomado... formar una familia junto al hombre al que amo... el padre de mis hijos

-Siendo así no hay más que reclamar o reprochar... —Dijo sonriendo acercándose a ella tomando su mano— te quiero mucho Rei...

-Y yo a ti abuelo perdóname por haberte dejado solo todo este tiempo se que fui egoísta

Sonrió ligeramente palmeando su mano— No te preocupes, solo que ahora tendrás que cargar conmigo... y de que mal eduque a tus hijos...

-Solo nos los vayas a consentir tanto abuelo

-Ya veré... —sonrió besando su mano— te deseo mucha felicidad hija...

-Se que lo seré te lo prometo

-Mas te vale... —sonrió dulcemente a su nieta cuando escucho un llamado a la puerta— creo que ya llegaron tus visitas...

-¿Se puede? —Pregunto Neherenia que venía cargando con un par de peluches en la figura de unos cachorros de oso uno blanco y el otro café

-Adelante —sonrió al ver a quienes ya formaban parte de su familia— ¿cómo esta señora?

-Bienvenidos sean, pasen, mi nieta los esperaba

-Gracias... —Sonrió entrando con su esposo que nuevamente llevaba otro arreglo de flores esta vez rosas— les trajimos un presente... —coloco los peluches sobre la cama a sus pies

-Que lindos, no se hubieran molestado, con su presencia es más que suficiente —sonrió muy contenta

-Los dejare a solas un rato, veré si llegaron mas visitantes, les encargo a mi nieta

-No se preocupe abuelo cuidaremos de su nieta... —Dijo Neflyte dejando el arreglo sobre la mesa junto al del día anterior— ¿y cómo te sientes?

-Cansada, pero mucho mejor que hace un rato, ¿ya han visto a mis pequeños?

-Sí, los vimos están preciosos... —dijo emocionada Neherenia— ¿aun no has podido verlos?

-No… y ya quiero tenerlos entre mis brazos

-No te preocupes ya pronto los tendrás... —Sonrió Neflyte abrazando a su esposa— ambos tienen el cabello oscuro, me recordaron a Darien la primera vez que lo vi...

-Quiero verlos, y alimentarlos —sonrió con ternura

-Creo que eso va a tener que esperar un poco cariño... —dijo Darien que entraba en ese momento a la habitación— buenos días... —Saludo amable a los presentes

-Buenos días Darien... —saludo Neherenia viendo lo felices que estaban los dos

-¿Cuánto tiempo? por favor llévame a verlos

-Pediré que traigan una silla de ruedas para poder llevarte... pero promete que estarás bien porque no es la imagen que toda mujer sueña de ver a sus hijos... ¿de acuerdo?

-Solo quiero asegurarme que estén bien... o es que están muy delicados, dime la verdad Darien

-Es la verdad Rei... están bien... —dijo Darien mientras tomaba el teléfono para solicitar la silla

-Tranquilízate hija, los bebés están muy bien… —dijo Neflyte acercándose a ella tomando su mano— además no debes estresarte, no querrás pasarles la preocupación a ellos ¿o sí?

-Tiene razón, es solo que estoy ansiosa, no puedo esperar más para poder ver a mis niños

-Ya en unos minutos más vas a verlos... —sonrió Darien al colgar el auricular

-Gracias mi amor, gracias a ustedes por estar pendientes de nosotros

-No tienes nada que agradecer... —Dijo Neherenia al momento en que se abría la puerta con la silla que había ordenado Darien

-Bueno ahora con cuidado te llevare a ver a nuestros hijos... —la tomo del brazo para ayudarla a sentarse y en seguida pararla

Se sostuvo de él, al poner los pies en el piso tambaleándose un poco— Creo que aun estoy demasiado débil

-Claro que lo estas... —dijo ayudándola a sentarse en la silla— solo iremos unos minutos y regresaras a recostarte para que descanses...

-De acuerdo —suspiro, mientras la conducía hacia las incubadoras para ver a sus bebés con esa emoción que albergaba su corazón

-Están muy lindos... —Dijo Serena al observar a través del cristal a los pequeños— aunque se ven muy chiquitos ¿no?

-Pensé que serian mas grandes —la abrazaba por el hombro— pero son muy lindos, y se ven tan tiernos

-Están tan indefensos... —murmuró con ternura al ver que solo estaban cubiertos por el pañal— se parecen mucho a sus padres...

-Se me figuran mucho a Darien, aunque también tienen mucho de Rei —vio como la niña se movía inquieta—

-Obviamente si son sus hijos... —sonrió golpeando suavemente el cristal como si quisiera llamar la atención de los pequeños— hola bebés...

-No creo que presten mucha atención si son igual que su madre... —Dijo Darien que venía llegando con Rei— ahí los tienes cariño, nuestros hijos...

-¿Que quisiste decir con eso Darien? —subió su rostro hacia él, al escuchar la primera frase, para enseguida mirar a través del cristal— que hermosos —sonrió con ternura y amor al ver a ese par de pequeños, que eran parte de ella, y parte del hombre que amaba

Serena sonrió al verlos, abrazo a Seiya besando su mejilla— Sus bebés son hermosos... felicidades...

-Gracias Serena, me siento muy feliz de verlos sanos y salvos Setsuna, Eliot por fin puedo verlos, ahora solo espero el momento de tenerlos entre mis brazos, y poder abrazarlos

-Seguro será pronto —abrazo con cariño a Serena— seguro Serenity será igual de hermosa que ellos

-Todos los bebés son hermosos, así que si, lo más seguro es que si... —Dijo Darien volviendo la mirada a sus pequeños— ves cariño están perfectamente sanos...

Lagrimas de felicidad recorrieron sus mejillas sin poder apartar la mirada de ellos— Los causantes de mi mayor felicidad están frente a mi

-Así es... —se puso en cuclillas para tomar la mano de Rei— nuestros hijos...

Volvió su mirada hacia él— Nuestros, nuestra familia, creció mucho de un momento a otro, me siento feliz, y seguro tu también ¿no es así?

-Claro cariño, estoy feliz de tener a nuestros hijos sanos y salvos y a ti en perfecto estado... —murmuró besando sus manos— dentro de un par de semanas estaremos todos en casa disfrutando de una hermosa tarde ya lo veras...

Asintió con una sonrisa, sin poder contener las lágrimas— Debo confesar que tenía mucho miedo, pero ahora me siento más feliz que nunca y dispuesta a seguir luchando por nuestra familia

-Juntos cariño... lucharemos juntos... —dijo oprimiendo su mano con suavidad para prestar atención a los bebés que se movían— y nuestros hijos también están de acuerdo...

-Ese par de traviesos —sonrió besando la mejilla de su esposo para enseguida abrazarlo

Serena sonrió estaba demasiado sensible como para que aquella conversación y escena no la hicieran llorar— Me da gusto por ustedes... sé que serán muy felices...

-Nosotros también lucharemos por nuestra familia, y seremos felices día a día ¿verdad bombón?

-Así será mi amor... —murmuró abrazándolo

X-X

-Entonces cree que yo me pueda quedar con el trabajo, seria todo un placer trabajar con un medico tan atractivo e inteligente como usted

-Aun está por definirse... —Dijo haciendo algunas anotaciones sobre un cuaderno

Se puso de pie desabotonando un botón de su blusa— Estoy segura que usted y yo podremos trabajar muy bien

-Es posible... —murmuró continuando con sus anotaciones subiendo un poco la mirada encontrándose con esa sugestiva mujer— no tiene porque hacer eso...

Se acerco a él seductoramente— Es usted muy atractivo, Doctor Chiba, y seguro debe ser muy apasionado —se acerco más a él para acariciar su rostro, en el momento que se abrió la puerta

-Tan apasionado como no se imagina señorita... —frunció el ceño con molestia—

-Rei... —se puso de pie— ya le dije señorita que aún está por definirse la vacante... así que le pido que sea paciente, ahora si me disculpa debo atender a mi esposa...

-¿Su esposa? —Fijo la mirada en aquella doctora, la cual estaba cruzada de brazos— está bien, estaré al pendiente muchas gracias

-Gracias por su tiempo... —dijo esperando a que saliera sin perder de vista ningún detalle de su esposa— que agradable sorpresa...

-Sí bastante agradable por lo que veo —frunció el ceño recargándose en la puerta que acababa de cerrar al ver salir a la chica

-Como no tienes una idea... —dijo acercándose a ella para acorralarla contra la puerta—

-Si eso veo —volvió su mirada hacia un lado molesta—

-¿No me crees? —Pregunto tomando su barbilla para hacer que lo viera— ¿acaso mi esposa esta celosa?

-¿Qué habría pasado, si no hubiera llegado o si hubiera tardado un poco más en entrar? —fijo su mirada en el con seriedad

-Nada... no habría pasado nada… —Sonrió aprisionándola un poco mas— porque no deseo a otra mujer que no seas tu...

Sintió su cuerpo estremecer— ¿Podre creerle doctor Chiba?

-Claro que si... si hubieras llegado un poco antes te habrías dado cuenta que en mis anotaciones puse que esa chica estaba rechazada... —murmuró a su oído buscando sentir la suave piel de su cuello

-¿Así que rechazada?, espero no haya sido alguna de tus amiguitas que volvió para seducirte —cerró sus ojos sintiendo sus labios— de cualquier forma quería decirte algo, antes que alguien más te lo diga y tergiverse todo

-¿Qué cosa? —Pregunto besando más su cuello sin intenciones de alejarse

-Alguien me hizo llegar un bello arreglo floral

-Ah si... ¿quién? —Pregunto buscando abrir la bata, había pasado mucho tiempo en que no disfrutaba de un momento arrebatado de pasión que la necesitaba

-Desde Suiza... Diamante, mando una tarjeta de felicitaciones por el nacimiento de los bebes

Se detuvo en seco alejándose un par de pasos— Ese tipo... —murmuró tratando de relajar aquella sensación de necesidad de ella para en seguida volver a su escritorio— ¿y qué te dice tu amiguito?

-Si claro no fuera yo, porque enseguida te molestas... —frunció el ceño aun mas molesta— solo dice eso, nos manda a felicitar esperando sea feliz

-Ah y ya le llamaste de seguro para agradecerle... —dijo tomando una carpeta fingiendo leer—

-No… aun no, pero voy a hacerlo en este mismo instante —saco su celular para hacer la llamada

-Mejor llama a tu abuelo para preguntar por los niños... —dijo molesto

-Tengo una mejor idea, mejor me voy a casa para estar junto a mis hijos para ser solo tu esposa la madre de tus hijos y te dejo hacer y deshacer a tu antojo

-Haz lo que quieras... —dijo poniéndose de pie para acercarse a cerrar las persianas

-Bien —murmuró buscando el numero en su celular— entonces tu también haz lo que se te dé la gana—levanto la voz molesta y mas que enojada

Tras cerrar las persianas se acerco a ella arrebatándole el celular para en seguida cerrar con llave la puerta.

-¿Qué haces? —Lo miro con molestia, al momento que le arrebató el celular

-Haciendo lo que yo quiero... —dijo volteando a verla— no te das cuenta que estoy ardiendo en deseos por amarte... por hacerte mía en este mismo instante y tu solo piensas en ese engreído...

-No estoy pensando en él... solo estoy siguiendo tu sugerencia, y vine a decírtelo precisamente porque no quiero que pienses cosas que no son, y te encuentro con una chica tratando de seducirte

-¿Y crees que yo quería que lo hiciera? —Pregunto acercándose a ella— ¿acaso me viste corresponderle a esa chica?

-No, pero fue por que llegue justo a tiempo —fijo su mirada en él— tu eres solo mío y ya no estoy dispuesta a compartirte con nadie, que te quede claro

-Ah si es que no crees en mí... —suspiro entregándole el celular— de acuerdo... —volvió a su escritorio tomando el teléfono cuando escucho la voz de una de las asistentes de dirección— la vacante queda cancelada... páseme el horario de visitas de esta tarde comenzare la ronda de supervisión...

-Bien, supongo que entonces debo dejar que el Doctor Chiba haga sus rondas cotidianas —caminó hacia el escritorio parándose junto a él

-Sí, y lo mismo debería hacer Dra. Hino... hoy es su primer día después de su ausencia y sus pacientes deben estarla esperando... —dijo tomando algunas carpetas— si me permite tengo trabajo que hacer...

-Bien... como usted ordene señor director —se alejo caminando hacia la puerta, con los ojos llorosos

X-X

Notas de Autoras:

Antes que nada muchas gracias por continuar leyendo esta historia, bien como dije anteriormente cuando la inspiración llega pues llega y ni para que frenarla, luego no nos deja tranquilas y nos es más difícil continuar, ¿a motivo de que va que todavía no termine la historia con las respectivas bodas?, si bien esta historia no es un retrato de la vida real hemos tratado de que las situaciones si lo sean. Quisimos mostrar el nacimiento de los bebés, además queríamos conocerlos ¿no?

Ahora la última escena, la discusión de Rei y Darien, es válida ¿no creen?, ¿por qué motivo?, bueno es normal que ellos estén inseguros después de todo la relación comenzó con un engaño, iniciar una relación en forma como tal no es tan fácil, y creo que lo mismo atravesaran Serena y Seiya. Aquí creo que o lo superas totalmente o vives siempre con el temor, esperamos que nos sigan acompañando, gracias.

Bueno queremos agradecer por los reviews anteriores a: Guest (un nombre por fis para saber a quién agradecerle), needolfin21, angeles24, CONEJA, Trinidad, selene kou chiba, Dayan Kou Uchiha, clauseiserdar1 , Katabrecteri , LunyTa KoU, gracias por seguirnos en esta loca historia, prometemos que no tardara mucho (al menos no tanto :P )

Saludos y gracias de nuevo, esperamos que tengan un excelente inicio de semana, abrazos y besos.

Atentamente

Marina Acero y Marie Choi Winchester Kou