Disclaimer:Todos los personajes que conoscan son de la maravillosa J. pero los que no conozcan son de nuestra invencion (Juli Pim y Pame De Potter)

Summary:Tras un accidente cuatro chicos de la tercera Generación viajan al pasado. ¿Que pasara? Líos, amoríos, merodeadores, bromistas, aprietos, confusiones, secretos, y mucho mas en este fic...


Capítulo 1: El giratiempos.

***Año: 2022***

***Lugar: "El Refugio". ***

- Domi… Te vamos a extrañar -susurraba una pelirroja de ojos verdes mientras abrazaba a una de sus mejores amigas.

- Yo también Dora, pero al menos estarás con Juliet - le sonrió al separarse de ella.

- Es cierto, pero cuando tú te vas ella llega. Y cuando tu llegas yo me voy… ¡No es justo!

- Lo sé, pero sabes perfectamente que tenía que visitar a su hermana en Francia y que la extraña horrores - señaló -, solamente la ve en vacaciones de verano… ¡Y por un mes! Sin mencionar que las tres nos vamos al mismo lugar en distinta fecha.

- Tienes razón, es que odio que pasemos todo el año juntas pero en verano nos separemos. Es más, nos vemos más durante Hogwarts que en vacaciones -reprochó.

- No te preocupes por mi multicolor, con Julie nos vemos por una semana, lo suficiente para podernos poner al día - alegó guiñándole un ojo -. Además, sabes perfectamente que siempre el último mes las pasamos juntas y déjame decirte que solo eso necesitamos para volver a todos locos… Y poner todo patas arriba - ambas soltaron una carcajada, sabían que nadie podía aguantarlas, bueno, casi nadie…

- Domi… Ya nos vamos.

- Te extrañaré amiga - odiaban tener que separarse, sobre todo porque eran dos de tres meses en los cuales se veían distanciadas sin poder estar las tres juntas, pero así era… Se encontraban en la casa de la rubia, quién se iba de viaje con su familia y se estaba despidiendo de su mejor amiga.

- Yo también, ya sabes, me llamas todos los días y…

- Chateamos todas las noches - ambas rieron, siempre era lo mismo, venían las vacaciones, la preparación para sus viajes… Las despedidas donde siempre a alguna se le escapaba una lagrima -nunca más que eso - y esperar hasta reencontrarse para luego divertirse en el último mes de vacaciones - que dicho sea de paso, era el mejor para el trío-.

- ¡Dominique! - gritó una vos desde dentro de la casa.

- Te extrañaré amiga - susurró y luego de darse un abrazo que ninguna quería acabar la rubia entro a su casa.

Dominique, Nimphadora y Juliet eran amigas prácticamente desde niñas, eran como hermanas, aunque sin los lazos de sangre. Las tres se adoraban y no podían estar separadas por mucho tiempo, por lo cual, cuando lo hacían era una odisea. Especialmente estas dos últimas ya que eran muy parecidas.

Luego de ver a Dominique entrar a su casa la joven dio media vuelta y recorrió la playa hacia donde se encontraba un joven de cabello negro, corto y unos impresionantes ojos grises.

- ¿Lista enana? - preguntó.

- ¡Qué no me digas enana! - Chilló la joven - Y no estoy de humor…

- No si no me di cuenta… - susurró a lo que recibió una mirada fulminante de Dora.

- Las extraño a ambas… -suspiró - sobre todo a Julie, hace casi un mes que no la veo, y ahora ni siquiera estará Domi…

- La quieres mucho ¿No? - a lo que la multicolor le envió una mirada que claramente decía "tú qué crees" -. De acuerdo. Ahora si la reina me concede su honor… ¿Podríamos retirarnos a vuestros aposentos? - reverenció como, antiguamente, lo hacían los servidores de la reina solamente para sacarle una sonrisa a la chica, la cual sonrió.

- Sabes Reg… Puedes ser un tonto, mujeriego, rebelde, celoso, testarudo…

- Okey, okey… Ya entendí ¿A dónde quieres llegar?

- A pesar de ser todo eso… Eres el mejor hermano - le sonrió - ¿Vamos?

***Lugar: París, Francia***

-¡Juliet! - gritó una voz desde la planta inferior.

-¡Ya voy mamá!- respondió también gritando para luego volver a verse a sí misma en el espejo.

Juliet Malfoy se encontraba en Francia, pues allí vivía su hermana menor desde que había decidido, y rogado a su padre, estudiar en Beauxbatons. Ella era la mayor de cuatro hermanos: Daphne, Scorpius y Geneviéve, esta última era quién vivía allí. A decir verdad a ella le encantaba París, Francia. Adoraba todo en ese lugar la gente, el idioma, las comidas y, a decir verdad, también los desfiles de modas -aunque no fuera extremadamente aficionada con esta-, pero sobre todo lo romántico que era... Hacía tres años, años desde que su hermana había entrado a Beauxbatons, que viajaba en vacaciones allí. Verdaderamente le encantaba ese lugar, y nunca dejaría de hacerlo. De hecho, estuvo a punto de decidir cuando aún no entraba en la escuela, ir a estudiar allí, en Francia, aunque luego desecho la idea. Sabía que no soportaría alejarse de a quienes extrañaba muchísimo en este instante y la misma razón por la cual detestaba estar allí, sus mejores amigas: Dora y Domi…

-Juliet, mamá dice que bajes ya que estamos por salir- informó un joven castaño con destellos rubios apoyado en la entrada de la puerta de su recamara sacándola de sus cavilaciones.

-Ya estoy - anunció por mirarse una última vez y darse la vuelta dejando ver su vestimenta. Su hermano se le quedó viendo con una mueca-. ¿Tan mal estoy? - preguntó preocupada, no era de importarle mucho su apariencia, y mucho menos era vanidosa… Pero no le gustaba estar inadecuadamente vestida.

-De hecho… Estás preciosa -sonrió su hermano.

-Me asustaste Scorps- dijo la joven dándole un empujón cariñoso en el hombro.

-Oh, vamos hermana… Pienso que Dylan, Derek, papá, el tío Theo y yo deberemos de cuidarte… Después de todo hay demasiados franceses.

-Sí, claro… Sabes, a veces me pregunto ¿Porqué los chicos son tan sobreprotectores? -le cuestionó.

-Porque debemos cuidarlas de todo mujeriego…

-"Impostor, degenerado con malas intenciones y manipulador que pueda hacerles daño" - interrumpió Juliet negando con la cabeza y repitiendo las "sabias palabras" que repetían todo el tiempo -. ¿Olvidé algo Hyperon?

-Sabes que odio que me digan Hyperon, Cassiopea - respondió este serio.

-Sabes que odio que me digan Cassiopea, Hyperon- le imitó visiblemente enojada.

-Tú empezaste…

-No, tú empezaste cuando lo hiciste con tus celos… - reprocho.

-¿Se puede saber que pasa aquí? - interrumpió un hombre de unos cuarenta y un años, delgado, con elegante cabello rubio ojos grises y tez pálida, Draco Malfoy entró en la habitación. A pesar de haber hablado normalmente ambos jóvenes se callaron al instante.

- Ella me dijo Hyperon.

- El me dijo Cassiopea - contestaron ambos al unísono para luego volver a gritarse entre sí intentando explicarle.

- ¡Silencio! Quiero que me expliquen de a uno... ¿Juliet?

- Verás… Yo estaba alistándome para bajar cuando Hyperon…

-¡Qué no me digas Hyperon, Cassiopea! - la castaña ya estaba por responderle y desatar una pelea pero se abstuvo al ver la mirada de su padre.

-Como dije cuando…-su padre alzó una ceja- Cuando Scorpius volvió a avisarme de que me estaban esperando…

- ¿Espero estar en lo correcto al decir que te alagó? - cuestionó su padre, después de todo, a pesar de todo lo que pasó luego de la guerra eran Malfoy's y, por lo tanto, desde pequeños sus padres les inculcaron la obediencia, la diplomacia y, ante todo, los modales.

-Por supuesto - confirmó su hijo menor.

-Como sea…- ignoró olímpicamente la interrupción - Luego de eso salieron a flote sus celos y su discurso de siempre…

-"Debemos cuidarlas de todo mujeriego, impostor, degenerado con malas intenciones y manipulador que pueda hacerles daño" - recitó Draco.

-Así es, el comenzó y yo terminé la frase por él y comencé a llamarle Hyperon y luego el me dijo Cassiopea…

-Después comenzamos a pelearnos, llegaste tú y nos paraste.

-¿O sea que simplemente discutieron por una tontería?

-Me dijo Cassiopea

-Me dijo Hyperon - chillaron a la vez.

-Ya dejen de pelear, pídanse disculpa.

-Lo siento - ambos se veían realmente apenados.

-Así me gusta, ahora bajen que su madre los va a regañar…- sus hijos pusieron caja de incredulidad ante lo dicho - Bueno, no su madre pero si su tía, asique bajen… - Padre e hijos bajaron a disfrutar una cena en familia…

***Lugar: Gridmund place, Londres***

Ya habían pasado tres días desde que Dominique se hubiera ido y Nimphadora se sentía un tanto sola… Sin sus mejores amigas se aburría, y no es que estuviera sola, de hecho estaban sus hermanas, pero no era lo mismo. Sin mencionar que su hermano Regulus había invitado a pasar un tiempo en su casa a su mejor amigo… Y la "peor de las pesadillas" según Dora.

La pelirroja se encontraba acostada en su habitación escuchando música mientras observaba meticulosamente el techo de su habitación debido al aburrimiento. Definitivamente ese no era su semana se dijo mentalmente al momento que cerraba sus ojos. De repente sintió como alguien entraba "silenciosamente" a su alcoba, probablemente pensando que, o se encontraba dormida o estaba lo suficientemente distraída escuchando música que no escucharía sus pasos asique decidió seguir con los ojos cerrados para ver que haría aquella persona. Sintió como daba vueltas alrededor de su cuarta para luego hacerlo alrededor de su cama. Cuando lo hizo Dora sintió un olor muy conocido al cual reconoció de inmediato lo que le provocó que se les pusieran los pelos de punta. Tuvo que usar todo su autocontrol para no cambiar su cabello pues era metamorfamaga, lo que le permitía cambiar su aspecto a su antojo. Sintió como él joven se sentaba en su cama, aunque no podía verlo podría haber jurado verlo revolverse el cabello como cuando lo estaba nervioso. Entreabrió sus ojos para ver qué era lo que pasaba. Pudo distinguir a un joven con cabello negro azabache, algunas pecas, ojos marrones y anteojos, aunque verdaderamente hermoso. Este se estaba inclinando peligrosamente sobre ella, al darse cuenta de eso la metamorfamaga agarró sigilosamente su lámpara de noche y esperó a que estuviera lo suficientemente cerca.

-¡Auch! - gritó el joven sobándose la cabeza.

-Me quieres explicar…- comenzó demasiado tranquila la joven -. ¿QUE DIANTRES ESTABAS HACIENDO AQUÍ JAMES SIRIUS POTTER?

-Creo que es obvio ¿Verdad? Quería besarte - respondió por si no había quedado claro.

- ¿Y SE PUEDE SABER QUIÉN TE DIO PERMISO? - siguió gritando la, ahora, pelirroja, pero no como le gustaba, si no de enojo.

-Por si no sabías… Los mejores besos son los robados… - añadió con una sonrisa marca merodeador.

-¡PERO NO A PERSONAS QUE NO QUIERES!- le espetó furiosa.

-Por si no sabías pelirroja...

-¡QUE NO ME DIGAS PELIRROJA!

-Bueno, pero por si no sabías yo si te quiero pelirroja ¿Saldrías conmigo?

-Cuantas… veces… tengo… que… decirlo….- tomo todo el aire que pudo:- ¡NO! ¡NO QUIERO SALIR CONTIGO! ¡NO QUIERO SER UNA DE TUS MUCHAS ZORRAS! ¡NO QUIERO ESTAR EN TU LISTA! ¡NO SOY, NI QUIERO SER TU PELIRROJA! ¡NO QUIERO SALIR CONTIGO!

-Wuaw hermanita… ¡Qué carácter! - sonrió socarronamente su hermano al verla tan agitada debido a los recientes gritos.

-Tú no te metas que también estás metido en esto junto con Potter…- alegó la pelirroja.

-Cuantas veces tengo que decirte pelirroja que para ti soy James - explicó el oji-marrón.

-¿Yo? ¿Por qué? - preguntó claramente indignado el joven.

-Sí, tú Regulus… Después de todo estoy completamente segura de que lo ayudaste…

-¿Qué pruebas tienes de eso? Tú eres mi hermana, debo protegerte -razonó el Black.

-¡Hey! Que no soy ninguna mala persona.

-Primero y principal con quién salga o deje de salir no es tú problema… -alegó ignorando olímpicamente al otro joven-. Segundo estoy completamente segura de que fuiste tú porque si no… ¿Quién más lo haría? Eres su mejor amigo.

-Ni que fuera una plaga… -susurró, nuevamente el chico de ojos marrones.

-¡No puedo creerlo que me estés inculpando de algo de lo que no tienes pruebas! -reprochó.

-Puedo y lo estoy haciendo - replicó la, nuevamente, pelirroja furiosa.

-¿Bajo qué argumentos? - cuestionó, ya había comenzado la discusión y cuando lo hacían…

-¡ERES SU MEJOR AMIGO! - contestó como si eso fuera todo lo que tenía que explicar, estaban discutiendo tan fuerte que aún no entendía Alguien entró sigilosamente a la habitación donde provenían los gritos. Al ver la escena no pudo hacer más que sonreír y dirigirse hacia donde se encontraba James quién la saludó efusivamente para luego explicarle, a pedido de la joven, que es lo que pasaba.

-¿Cuánto crees que tarden? - preguntó la joven, pues los hermanos, al estar tan enfrascados en la discusión no se habían dado cuenta de la recién llegada.

-No lo sé… - acto seguido se acercó a ellos -. Chicos… Este… Regulus… Pelirroja…

-¡CÁLLATE POTTER! -gritaron ambos para luego seguir discutiendo.

-Pero… - intentó explicarse.

-¡CÁLLATE!

-Yo… Lo intenté -suspiró derrotado el joven disculpándose con la mirada a su acompañante.

-No te preocupes, yo lo intentaré - le sonrió sinceramente.

-Suerte.

-Pues bien, creo que si aquí no me quieren deberé de irme - comentó como al pasar la joven elevando la voz para que los Black's escucharan. Ambos hermanos reconocieron la voz inmediatamente dando vuelta para mirar a la dueña de esta y tuvieron reacciones muy distintas. Regulus se quedó completamente en shock mirándola, mientras que Nimphadora sonrió estrepitosamente y se abalanzó sobre ella dándole un fuerte, largo y cariñoso abrazo el cual fue correspondido.

- ¡JULIET! Te extrañé mucho amiga - sonrió la multicolor realmente entusiasmada y contenta.

-Yo también Dora. No sabes lo que fueron estas semanas sin verte - confesó la castaña.

-Dímelo a mí, aunque estoy segura de que la pasaste fabuloso en París, el idioma, la moda, los franceses…- añadió mirando pícaramente a la joven mientras le guiñaba un ojo -. Especialmente los franceses.

-¡Nimph! - le regaño haciéndole recordar quienes las acompañaban.

-¿Qué haces todavía aquí, Potter? - preguntó irritada la multicolor.

-Por si no lo notaste Juliet también es mi amiga…- recalcó lo obvio.

-Sinceramente Julie, no sé cómo puedes ser su amiga…- declaró negando con la cabeza-. Por cierto ¿Qué haces aquí?

-¿Me estás echando?- preguntó haciéndose la ofendida.

-Sabes que no, simplemente me da curiosidad.

- Pues, llegué antes porque Geneviéve decidió pasar el resto de las vacaciones aquí, con nosotros…-sonrió.

-¿Enserio? ¡Genial! - sonrió Dora.

-Lo sé, realmente estamos muy contentas, hace casi tres años que no venía asique está realmente contenta de volver y nosotros de tenerla aquí.

-Me alegro por ti Julie, por cierto Reg, todavía no la saludaste.

- Hola - dijo secamente a lo que la joven le respondió igual, ambos evitaban mirarse a los ojos.

-Por cierto, me imagino que te quedas por varios días aquí ¿Verdad?- interrogó la joven de ojos verdes.

-De hecho mi padrino casi me obligó a hacerlo en cuanto me vio asique creo que no me queda de otra - suspiro dramatizando a lo que ambas amigas y James se largaron a reír.

-Ahora, si nos disculpan… -dijo la metamorfamaga - Tengo que hablar con mi amiga - acto seguido empujó a su hermano y a su "pesadilla" fuera de su habitación mientras la castaña se carcajeaba sonoramente.

-Ahora sí, cuéntamelo todo…

Habían pasado varios días luego de que Juliet regresara de Francia, todos los días se veía con Nimphadora, se la pasaban todo el día juntas y varias veces se quedaban a dormir una en la casa de la otra. Ese día se encontraban en la casa de la metamorfamaga. Eran las siete de la noche y la castaña se probaba vestidos mientras que la otra cambiaba su color de cabello tan rápidamente que mareaba. Esta escena, para las generaciones pasadas podía ser totalmente absurda e inimaginable, después de todo jamás hubieran pensado que estas dos chicas fueran amigas pues la castaña era un Malfoy y la metamorfamaga, pelinegra natural aunque pelirroja normalmente, era una Black, pero hija de Sirius Black. Esas chicas, a pesar de todo, eran las mejores amigas y su amistad comenzó desde que tenían memoria, además de ser sumamente parecidas…

-Niñas, ya bajen - se oyó la vos de una mujer

-Sí madrina, en unos instantes contestó - la castaña.

De repente se oyó una puerta abrirse en el piso inferior. Todos los conocidos irían a cenar a la casa de la, ahora, pelirroja.

-Chicas, la tía dice que ya bajen…- James se interrumpió al ver a Dora vestida con un vestido a la rodilla en color verde esmeralda, lo que hacía que sus ojos verdes resaltaran, estaba realmente hermosa.

-¿Qué pasa? - preguntó al ver la cara de embobado que poseía su amigo y al ver a quienes estaban allí se sorprendió, en especial cuando vio a la castaña. Esta tenía puesto un hermoso vestido negro, también a la rodilla, con unos detalles en color gris, lo que hacía resaltar sus ojos del mismo color.

-¿Quién te invitó a pasar, Potter?- cuestionó enfurecida la oji-verde.

-Yo… Te ves hermosa, increíble, magnífica - le alagó el azabache embobado lo que ocasionó rizas por parte de su mejor amiga y de la castaña -. Y tú no te quedas atrás Julie - añadió haciéndola dar una vuelta en su propio eje.

-Gracias… Por cierto, quita esa cara de tonto… - le susurró esto último la joven un tanto divertida.

-Ya vinieron a decir lo que tenían, pueden irse- los "invitó" a salir "educadamente".

-¿Por qué tan amargada pelirroja? - preguntó bromista el azabache, lo que fue una mala elección ya que Dora estaba bastante cabreada y comenzó a golpearlo.

-¡QUE NO ME DIGAS PELIRROJA!- gritó mientras su hermano reía a carcajadas.

-Y tú no te rías que no es gracioso -regaño la castaña a Regulus-. Es tu amigo, deberías de ayudarle.

De repente, en medio de los golpes, un objeto dorado cayó al suelo llamando la atención de las dos jóvenes que, al ver el objeto roto se miraron horrorizadas.

-¿QUÉ HICISTE POTTER?- preguntaron, o más bien gritaron, ambas chicas.

Pero antes de que pudiera defenderse o si quiera responder los cuatro sintieron un leve tirón y todo a sus pies desapareció.


Hola!

Nosotras somos los usuarios Pame de Potter y Juli-Pim. Aquí venimos con esta nueva historia que teníamos planeada hacer y que se le ocurrió a Pame -Soy Juli-. ¿Qué les pareció? Esperamos sus comentarios...

Un beso

PyJPotter