TE AMARE MIENTRAS YO VIVA…

Me presento, soy Fertuliwithejarjayes… Fer por mi nombre de pila, Tuli el sobrenombre de cariño de mi hija, Withe por el manga Candy Candy y Jarjayes… bueno por nuestra querida Óscar.

Pero el quien nos relatará esta historia es André Grandier, el gran amor de Óscar quien nos contará como fue que nació su amor por nuestra heroína francesa, y como llegó a la conclusión que la amaría mientras el estuviese vivo.

André Grandier, según esta servidora, es un personaje lleno de ternura, sinceridad, humor, pasión y lealtad, pero también es un ser misterioso, celoso y en alguna pequeña proporción resentido.

Les doy entonces la bienvenida a mi primer fic, espero que lo disfruten y que esta historia les llegue al mango (corazón). F-.

Hoy parece un día normal en las barracas del regimiento B de la Guardia Francesa, afuera el ambiente pasa de tranquilo a desesperante por un sol que anuncia lluvia torrencial en París,.. yo estoy recostado sobre mi cama escribiendo estas líneas… y mis compañeros del regimiento juegan a las cartas y reniegan de su "Nuevo comandante Mujer", al escuchar lo que dicen de óscar, no dejo de preocuparme por ella, ya que ser aceptada aquí en la guardia, no le será fácil.. Espero poder ayudarla.

Escribo estas líneas este día pensando en mi futuro, al hacerlo en una barraca del ejército, tal vez este sea obscuro,.. ya que los disturbios que se viven hoy día en Paris y en toda Francia, hacen que nuestros sueños sean cortinas de humo que rápidamente disipa el viento.

Aun así soy un hombre joven, soy parte del pueblo y no se me puede cobrar impuestos por recordar ciertas cosas que he vivido y que me hicieron dar cuenta de la razón más poderosa que tengo para mantenerme vivo, y esto, aunque suene descabellado es el amor que siento dentro mi por mi querida óscar, quien siempre del alguna u otra forma se roba todos mis pensamientos.

A veces al mirar por la ventana de una fría noche, creo que la vida se me va en un suspiro, recuerdo Arras, a mis padres, a la familia Jarjayes, a mi querida abuela y a mi amada Oscar… y no dejo de pensar en la gran idea de tener hijos, de poder enseñarles a ellos el verdadero valor de la nobleza, que esta.. no se haya en un titulo real o en el reconocimiento del pueblo, se encuentra en las acciones de corazones desinteresados.

Todo esto me hace recordar en aquella epoca en que me di cuenta de lo que hoy es mi razón de ser.

Tenía aproximadamente 17 años, de los cuales 10, había disfrutado en compañía de Oscar y de mi abuela, pero también los había padecido en cierta forma por la actitud del General Jarjayes, un hombre al cual siempre he admirado por su determinación, pero al que también he llegado a odiar por tener un corazón de piedra.

Un día de verano, en Versalles, cumpliendo mi trabajo como asistente de Oscar en la guardia imperial, un enviado de su majestad el príncipe Luis de Francia, se acerca agitadamente al establo en donde apaciblemente estaba peinando el caballo de Oscar, ...a su vez me informa, que prepare el caballo de pura sangre de la familia real, ya que la defina del Francia, su majestad, la entonces princesa Maria Antonieta, tomaría sus primeras clases de galope.

Al escuchar la premisa, un escalofrío dentro de mi cuerpo me estremeció al pensar que si algo le llegase a pasar a la delfina, yo estaría en grave peligro; aun sin despedir esa sensación, el mensajero me solicitó que por favor llevara la bestia al jardín central de Versalles en donde aguardaba la delfina impaciente.

Rumbo al jardín, pude observar un grupo de aristócratas quienes asistían al evento del día, ..dentro de ese grupo de personas llenas de soberbia y banalidad, relucía Oscar y el noble sueco Han Axel Von Fersen, quien seguía atento cada movimiento de la princesa.

Una vez llegue al lugar, se me ordenó dar las instrucciones a la princesa para que subiera al caballo,..

brevemente y con la ayuda de Oscar, le explicamos a la princesa como debía hacerlo, pero más bien, parecía que ella quisiera ganar un reto, en vez de querer aprender a montar;... igualmente nos aseguramos de que la princesa no sufriese ningún percance.. Pero la vida es irónica,..! con un breve movimiento brusco que la inexperta jinete hizo sobre la bestia, esta se desboco enfrente de mis ojos,..

cada relincho del animal hacia que mi agonía diera inicio… había una fuerza impresionante que invadía mi cuerpo aquella vez,.. aun así no fue suficiente para detener el galope del animal… Oscar quien había estado a mi lado y lo observó todo, acudió inmediatamente en su corcel blanco exigiéndolo al máximo para rescatar a la delfina,..

Poco se de lo que sucedió cerca de la rivera del rio que bordea Versalles,.. lo único que podía imaginar en ese momento era a la princesa herida y mi cabeza rodando en la bandeja de la guillotina.

Después de aquel incidente, Oscar y los nobles que estaban en el jardín, se retiraron a los aposentos de la princesa, en donde varios médicos de Versalles fueron citados para corroborar el estado de salud de Maria Antonieta,… por mi parte, un total de 4 soldados de la guardia real me condujeron a las mazmorras del palacio en donde debía aguardar el juicio de su majestad del rey Luis XV de Francia, quien seguramente no le daría mayor valor a la vida de un sirviente.

Las horas que viví en aquella mazmorra fueron interminables, estaba muy angustiado, pensaba en el dolor que sentiría mi abuela al enterarse de mi suerte, y la vergüenza que óscar estaría sintiendo por mi culpa, óscar, hasta ese día, era mi hermana, mi amiga, mi compañera de peleas, mi familia.

Una potente voz de un guardia real, me anuncio que debía estar presente en el salón de los espejos del palacio, en donde su majestad el Rey Luis XV anunciaría mi sentencia,…

solo atine a preguntar ¿y Oscar? ¿Cómo está el comandante?, a lo que el guardia me contestó,..

-"aquí en Versalles quien importa es la familia real y por quien deberías de preguntar es por la princesa, quien ha sufrido las consecuencias de tus errores, sirviente miserable"... y con estas palabras escupió mi cara….

En ese momento recordé que este quizá sería el último día de mi vida… una vida que se apagaría por los caprichos de una pequeña inconsciente.

Ya en el salón de los espejos, los aristócratas presentes se burlaban de mi, daban terribles pronósticos de mi suerte entre risas y miradas déspotas y degradantes… en ese momento odie estar en aquel lugar lleno de hipocresía y mala voluntad.. Interrumpió mis pensamientos el anuncio de la presencia del Rey, quien mirándome peor que un gusano, me sentencio a muerte por ser el causante de las graves heridas de la futura reina de Francia.

Apenas Luis XV terminaba de pronunciar estas palabras, una luz atravesó el umbral de la puerta del salón,... una voz quebrada y desesperada pronunció estas palabras…

-si ha de condenar a muerte a este hombre, deberá hacerlo también con este su servidor de la noble familia Jarjayes a quien este lacayo sirve.. Deberá tomar también mi vida… y arrodillada ante su majestad óscar, la hija del general Jarjayes, ponía en manos del Rey Luis XV su vida a cambio de la mía.

Era increíble lo que mis ojos estaban presenciando en ese momento, Oscar había realizado una declaración semejante por mí, por su sirviente .. Declaración a la que se sumó aquel noble sueco Von Fersen, quien confesó haber estado presente y ser el también culpable de lo acontecido..

Atento a todo lo que ocurría a mi alrededor, mire a los ojos del Rey quien estaba desconcertado con todo lo que estaba escuchando.. De repente ..su majestad, la princesa Maria Antonieta de Francia irrumpió a los pies de Luis XV implorando piedad por mi vida, la de Oscar y Fersen.

Ante tal petición y aunque de muy mala gana, el rey tuvo que retractarse y anular su sentencia,… sí, yo André Grandier, el sirviente de la noble Familia Jarjayes, había sobrevivido a la pena de muerte en un acto de valentía de tres miembros de la aristocracia francesa.

Ante el murmullo de las voces insolentes de los presentes, Oscar se desmayo y fue llevada rápidamente a su mansión para ser curada después del aquel incidente.

Junto a óscar y yo, estaba ese noble sueco, Fersen, ...parecía una persona solitaria, amable, cordial y especialmente interesado en Maria Antonieta y en Oscar.

Los médicos que tardaron casi 3 horas en llegar a la mansión Jarjayes, subieron rápidamente en compañía de mi abuela a la habitación de Oscar,… subimos detrás de ellos el Conde Fersen y yo..

la herida de óscar sangraba sin control, por lo que uno de los médicos ordeno a mi abuela retirar la camisa de óscar para proceder con la curación .. Yo era consciente de que Oscar era una mujer, pero quien quedo muy sorprendido fue el Conde Fersen….

Cuando se le solicito retirarse de la habitación, Me preguntó.. ¿Por qué André?... Porque tenemos que salir de la habitación de Oscar… no entiendo… ¿por qué tu abuela ha dicho mi niña? ¿Acaso Oscar es una mujer?...

Una mezcla de rabia y desconsuelo de apodero de mis emociones dejando con sus interrogantes al Conde Fersen… corrí sin mirar atrás al establo y lloré,... lloré desde el corazón,... pensaba que si óscar perdía la vida seria por mi culpa y no tendría el valor se seguir adelante si ella a mi lado..

Esta era una sensación nueva, algo que a mi edad no esperaba sentir.

Luego de una tarde en el establo, mi abuela se acerco anunciarme que óscar ya había sido curada y que estaba fuera de peligro… una gran alegría invadió todo mi ser, ella quien se había arriesgado al límite, estaba bien.. y por un momento sentí que mi alma regresaba.

Ante el brillo de mis ojos, mi abuela noto mis mejillas húmedas, por lo que tomándome del brazo pronuncio las siguientes palabras… hijo, óscar esta aquí en la mansión, pero es la hija del general y tú debes saber cuál es tu lugar… en ese momento no se por qué mi abuela me dijo aquello, lo único que era importante para mí, era ver a óscar bien y sonriendo.

Al entrar en la habitación y ver a mi óscar dormida, frágil, femenina.. Sentí mi corazón desfallecer, olvidándome que junto a mi estaba en General y el Conde Fersen… solo busque tomar su mano para que ella sintiera que yo estaba ahí…

solo pasaron algunos minutos, cuando sus ojos azules briosos como el océano, se abrieron y pronunciaron mi nombre... en ese momento no pude contenerme, las lagrimas brotaban de mis ojos como una fuente inagotable, ...ella estaba bien y sonreía…

los presentes en la habitación saludaron también a óscar y ella con su forma de ser, entre risas, solo me dijo que debía ser el primero que había escapado de la pena de muerte,… por mi mente solo paso este pensamiento

/ ríete óscar, ríe… pero algún día yo también ofrecere mi vida por ti… /- no supe que contestar a lo que ella pronuncio, solo quise huir de la mansión y despejar mi mente… este sería un día para olvidar.

Tome mi caballo y a todo galope me dirigí hacia Paris, nunca antes me había atrevido a ir solo a Paris, siempre que estábamos en la ciudad, era por asuntos de la noble familia a la que servía,… no tenía nada ni nadie en Paris, pero mi deseo era ir solo… quería olvidar.

Una vez en la ciudad, empecé a ver las cosas de otra manera, lejos del lujo y el brillo de Versalles.

Mientras recorría las calles, podía observar las caras de la gente sumida en una desesperación que yo no conocía, .. Algunas personas me miraban y abrían paso.. Esto era completamente extraño para mí,.. Pensaba… /no soy noble, soy igual que ellos, ¿Por qué me abren paso?../

Cuando pase cerca de una panadería, me percate de mi ropa, y de mi peinado, … yo un sirviente, vestía ropas costosas comparadas con los andrajos que portaba la gente de Paris, me sentí indigno y tan despreciable como los aristócratas con los que me topaba en Versalles todos los días.

No supe que hacer, así que al final de la calle vi una restaurant muy concucurrido, se servía el té y había familias acaudaladas,… aunque sabía que yo no era parte de la nobleza, el estar entre ellos a diario, me hacía buscar estar rodeado de nobles, ese era el ambiente que yo conocía.

Entre sin pensarlo mucho, y una vez estuve en la antesala del salón principal, sentí temor de que me reconocieran y se armara un alboroto porque un sirviente estaba entre ellos,.. Así que retrocedí dando varios pasos con la intensión del salir,.. Pero para mí fortuna, una camarera del lugar se encontraba justo a mis espaldas.. Las tazas de té y su contenido se cayeron al suelo de la antesala… ante el incidente, me incline y empecé a juntar todo lo derramado.

La camarera desesperada por lo que estaba ocurriendo se dirigió a mí y me dijo… - noble señor por favor no lo haga, deje que yo me haga cargo, no quiero que se lastime por culpa de una plebeya… por favor pase al salón principal, veré de pagar por este agravio…

Cuando termino de decir estas palabras, busque su rostro que miraba al suelo… apenada y de rodillas…, la tome de las manos y levante su rostro … Ho sorpresa para mí! el rostro de esa camarera era simplemente hermoso, sus ojos color miel llenos de luz y juventud, llenaban todo el salón.. Por un momento me quede sin aliento… solo pude decirle… - cómo te llamas?..

Con una voz a punto de quebrase me contesto… - Helena.. inmediatamente repitió…. - Por favor noble señor veré como pagar por mi error…

cuando pronuncio estas palabras no pude contener la carcajada…- Pero que dices pequeña… yo no soy un noble… soy solo André Grandier, de Arras, sirviente de la noble Familia Jarjaryes y lacayo del comandante de la guardia imperial Oscar François de Jarjayes,… es decir un plebeyo al igual que tu.

La muchacha no podía salir del asombro… a lo que contesto… - noble señor, no se burle usted de mí, un sirviente jamás podría portar las ropas que Ud. lleva…

Unos pasos se acercaban a puertas del salón principal, agarre el brazo de la joven y la arrastre por la antesala hasta el patio del lugar contiguo a la cocina… una vez ahí, le dije… - Helena no miento soy plebeyo igual que tu, solo que al ser el lacayo del comandante el encargado de la seguridad de la delfina, su majestad la princesa Maria Antonieta, debo portar ropas dignas de ser presentadas en Versalles, sin embargo, estas no se asemejan a las que llevan los aristócratas que concurren al palacio.

- Es cierto lo que Ud. dice Sr. Grandier?…me dijo confundida…

A lo que contesté,- bravo!… vamos progresando Helena… pero te informo que tampoco soy señor.. Soy plebeyo y soy soltero… así que puedes llamarme simplemente André.

- Está bien André Grandier, sepa Ud. que me ha hecho pasar por un mal momento, me he sentido sumamente asustada, la sola idea de pensar en los azotes de la Sra. Dueña de esta posada estaban destrozando mis nervios….

- Valla! Parece que no solo yo, he pasado uno de los días más temerarios…. Susurré…

-Que dice André? Pregunto ella …. -Nada nada… respondí sin darle tiempo a preguntar mas,... cuando desde la antesala se escucharon unos gritos…. Helena… Helena… donde está la orden que te pedí….

-Ho no! Contesto la muchacha… perdóname André pero tengo que dejarte, la Sra. Me está llamando, debo seguir con mi trabajo… pero fue un gusto para mi conocer a un plebeyo que viste tan bien…

A lo que conteste..- Gracias Señorita Helena.. Para mi también fue un placer conocerla.. y dígame… la volveré a ver?…

-Si.. puede encontrarme aquí en la posada desde temprano en la mañana.. hasta las 10 de la noche.. Después de esa hora, estoy en mi casa cerca de fuente la plaza le blanc.. La conoce Ud?. …

- sí creo que si.. le dije…

- bueno ahí podrá encontrarme…! ...nuevamente los gritos… Helena….

- Discúlpeme André pero me voy.. adiós…

- adiós Helena ten la seguridad que te buscare… le dije, y la muchacha desde lejos me sonrió y salió del patio …

Ya era tarde.. así que decidí volver a la mansión Jarjayes, mañana seria un nuevo día de trabajo junto a Oscar… así que debía descansar muy bien para cumplir sin errores mi trabajo… pero estaba aliviado …haber conocido aquella chica tan llena de alegría ..Me contagió.

Llegando al portón de la Mansión, divise un corcel sin jinete y una silueta a su lado que se balanceaba profusamente,… a todo galope, me apresure para saber de quien se trataba, y para mi sorpresa, era nada más y nada menos que el General Jarjayes completamente ebrio, no podía tan siquiera mantenerse de pie, al verme dijo…

- André, eres tu André, de dónde vienes a esta hora… y porque estas solo?... contesté…

- De ningún lado general y Ud.

– yo… yo.. yo soy el General Jarjayes y hago lo que place.. Tu… Tu deberías ayudarme a llegar a mi casa

- Si amo, me apresure a contestar… y con un gran esfuerzo logre subirlo a su caballo,… mientras caminaba hacia la puerta de la mansión, el General me preguntó…

- André, veo que ya eres todo un hombre... haz crecido mucho,... yo a tu edad era un experto espadachín y ya me había enlistado en la guardia real como era la tradición de mi familia,…...yo a tu edad mataba hombres, y era distinguido en la corte… pero me faltaba algo… conoces a esas creaturas de piel sedosa que se pavonean en tus narices y que con una mirada hacen que pierdas el juicio?-

- Creaturas? Pregunte— no señor no sé, a que se refiere —

- André, te hablo de las mujeres, son la perdición de los hombres, doblegan nuestra voluntad y finalmente terminamos haciendo lo que ellas quieren… dime André, conoces tu a las mujeres?- has disfrutado de la compañía de una mujer?—

Ante lo que el general me decía, solo cruzo por mi mente la imagen del rostro de Oscar y de la muchacha que había conocido ese mismo día, ellas, eran las únicas mujeres con las que realmente me había relacionado en toda mi vida.

Al ver que no contestaba el general me reclamó—Vamos André dime… conoces a una mujer?...

-l e conteste.. - No señor, no como Ud. piensa, soy joven y todavía no está en mis planes pensar en una mujer...Las únicas mujeres que conozco y con las que he tratado son su hija Oscar y una muchacha que conocí esta tarde en Paris.—

- A que hija te refieres?—dijo el general con furia en su mirada-

- Estúpido… yo no tengo ninguna hija, yo tengo un hijo, el mejor espadachín de todo Versalles, tú no sabes nada de nada André.

- Si general es verdad, conteste... su hijo es el mejor oficial de todo Versalles— preferí seguir su juego antes de provocar la furia del general,... aunque en su estado, habría sido fácil derribarlo.

– ya llegamos a la mansión general, desea que lo lleve a sus aposentos? Pregunte..

- Si André llévame a mi cama con mi mujer… quiero perder la cabeza nuevamente jejeje.. –

- Lamento informarle general, que Lady Jarjayes no se encuentra hoy en la mansión ya que debido al accidente de la Princesa Maria Antonieta, ha decidido quedarse en Versalles para atenderla -

- Ya veo.. Dijo el General... y agrego esto último…..André, no te olvides lo que te voy a decir en este momento, una mujer es un misterio insondable que rara vez un hombre logra comprender, mas aun si esta mujer está fuera de nuestro alcance, recuerda esto muy bien André,….. y recuerda también que yo no tengo ninguna hija, y te prohíbo que veas a Òscar como una mujer… lo has entendido…?

- permanecí en silencio al escuchar lo que el general decía.

- lo has entendido! Gritó—

- Sí, si general lo entendí, ahora recuéstese y descanse, mañana será un largo día- le dije..

- Estaba saliendo de los aposentos del general cuando desde su cama me gritó..

- Espero que sigas viendo a esa chica de Paris, prueba lo que es una mujer y me darás la razón en lo que te he dicho esta noche—jeje-

- Cerré la puerta, y en ese momento solo pensé / me gustara ver la cara que tendrá el general mañana en la mesa al desayuno/ sonreí / y.. Que habrá querido decirme con probar una mujer?/ ... Salí de mis pensamientos al percibir una fría mirada …. Oscar estaba a mi lado mientras yo sonreía pensando en la resaca del general.

- Que paso con mi padre André? Pregunto Oscar- a lo que conteste sin titubeos..

- Lo encontré casi en el suelo en el portón de la mansión, está completamente ebrio…

- Eso no es raro en mi padre, dijo Oscar... pero….¿ que hacías tu a estas horas fuera de la mansión? Con quien estabas?

- Ya que lo preguntas Òscar, te diré…... después del incidente, decidí salir a pasear por Paris para distraer mi cabeza, la verdad lo que viví hoy me ha hecho pensar en que debo empezar a conocer el mundo ya que este tiene una infinidad de posibilidades fuera de los muros de Versalles.

- Posibilidades? Pregunto Òscar con un gesto de sorpresa…

- y será que esas posibilidades incluyen a una joven que conociste hoy en Paris?-. Me pregunto..

- Oscar y tu como lo sabes?- le pregunte….

- Púes…. Lo acabo de oír de labios de mi padre!

- Bien Òscar es verdad, conocí hoy a una joven en Paris, su nombre es Helena, es una joven muy hermosa, sencilla y ….plebeya, trabaja de camarera en una posada en donde varios nobles concurren a tomar el té,... la verdad conocer a esa muchacha fue de lo mejor que me ha pasado por estos días…sonreí..

- Esta bien André, me dijo Òscar con un tono de reclamo .. Solo espero que no descuides tus responsabilidades por andar pensado en muchachas de Paris,… no te olvides que eres mi asistente y que no debes volver a cometer errores,…. además ten cuidado con las mujeres, a veces puede ser peligroso pensar mucho en ellas…

- Oscar, lo dices porque tu también eres mujer….?...

- Por unos breves instantes todo el pasillo quedo en completo silencio, la mirada de Òscar mas azul que de costumbre, clavaba lentamente dagas en mi corazón,… había mucha rabia en su mirar y no pudo contener su voz ni su ímpetu.. así que con su brazo sano me tomo por el cuello de la camisa y me dijo….

- Si quieres permanecer a mi lado y no darle un disgusto a tu abuela, será mejor que mantengas tu boca cerrada .. Lo has entendido!…

- Después de sentirme morir ante las palabras de Òscar solo atine decirle, - está bien comandante Òscar, sepa Ud. que seguiré viendo a esa muchacha de Paris, y tendré cuidado, tal Ud. me ha recomendado… y ahora con su permiso me retiro…

- Òscar no respondió, y se quedo mirando por la ventana del pasillo …su mirada estaba perdida en el cielo, un tono de melancolía se apoderaba de ella .. Era inevitable que Oscar se sintiera mujer.

- Después de ese encuentro con Òscar, la note muy diferente.. Algo en ella había cambiado,...el solo hecho de no recordarme que la viera como un hombre, ha hecho que piense que algo le está pasando a Oscar, ...algo que no se bien que significa, pero que averiguare pronto.. y también he decidido ir a Paris de vez en cuando y buscar a Helena,… esa chica me distraerá de toda la tensión que se vive en esta casa… me dije, ...y procedí a dormir al fin este día había terminado.

- Pasaron varias semanas y después de aquella conversación en el pasillo, Òscar apenas charlaba conmigo,… siempre me pedía practicar la esgrima, limpiar sus armas y organizar sus uniformes… el brillo de sus ojos sin dudas era distinto, pero ella, fiel a sus convicciones ahogaba su tiempo con trabajo, exigiéndose así misma cual amo a un esclavo.

- Decidí entonces volver a Paris,.. Después de mi última visita a la ciudad, me había propuesto volver en busca de posibilidades para mí…, además, mi presencia seguramente no sería percibida por los miembros de la casa, ya que Oscar estaba casi todo el tiempo en Versalles cuidando los pasos de la Princesa.

- llegando a Paris una multitud embravecida había irrumpido en un mercado de verduras llevándose todo cuanto había, niños y mujeres buscaban entre el polvo del suelo algo para comer… la escena era desgarradora, el hambre que se vivía en Paris, llenaba mi corazón de rabia, ya que recordaba que en muchas ocasiones preparábamos grandes banquetes en la mansión para los señores y ellos apenas probaban bocado.

- Cabalgando lentamente y sin rumbo por las calles de Paris, pase junto a la plaza le blanc, y recordé que cerca de aquel lugar podría encontrarme nuevamente con Helena, así que decidí ir a dar un paseo y esperar que pasara el tiempo para esperar a Helena a la hora que ella me había informado.

- Estuve sentado en la plaza le blanc a las 10 de la noche, pasaron poco mas de 15 minutos cuando logre divisar a Helena que venía en dirección a la plaza…

- Mi corazón sintió una gran alegría al ver que no me había mentido y que definitivamente era ella… le grite... Helena…!ella se volteo hacia mí y me saludo…

- André.. André Grandier de Arras!, como estas!…

- me acerque a ella y la salude con un beso en la mano, tal se hace en Versalles con las doncellas de la corte.

- Que galante .. Muchas gracias André por este gesto, pero creo que mis manos estropeadas no merecen ser besadas…

- Ho! discúlpame Helena… no quise ofenderte, por el contrario estoy muy contento de volver a verte…

- Yo también lo estoy.. Ha pasado mucho tiempo desde que nos conocimos aquel día en la posada.

- si es verdad- te ruego que me perdones, he tenido mucho trabajo y no había podido venir solo a Paris como hubiera querido-

- no te preocupes André, la verdad es que cada día el trabajo en la posada es más duro y la paga de los tributos a la realeza, hace que muchas veces tenga que amanecer en la posada trabajando para poder comer..,- pero no te quiero ahogar con mis penas, además, tu eres casi un noble, tienes el porte, la estatura y todo lo que se necesita para estar en Versalles, suspiró-debe ser maravilloso estar en ese lugar, rodeado de brillo y suntuosidad,… como es la princesa? En verdad es tan bella como todos dicen? Cuéntame de Versalles André.. Me suplicó..

- Helena, es verdad que Versalles es hermoso—le dije, - pero al contrario de lo que tú piensas, el brillo y suntuosidad de sus muros, se llena de fango con la envidia e hipocresía que se respira en ese lugar, desde el ultimo hasta el primero de los nobles, vive al pendiente de lo que hace el rey y la familia real, parece que no existiera nada más que eso en sus vidas, todos los nobles en Versalles, venderían su alma al diablo por estar en el circulo intimo de la familia real, la verdad es repugnante…

- y el comandante al que sirves… también vendería su alma al diablo por pertenecer al círculo intimo de la familia real?- me pregunto con sus ojos miel bien abiertos..

- No., le dije… Oscar es diferente, es una persona de un gran corazón, está llena de virtudes y su belleza es realmente asombrosa, podría decirte que es aun más bella que la princesa Maria Antonieta, tiene la voluntad y la fuerza de un titán… y con solo una mirada deja al descubierto tus emociones… Oscar es única y paradójicamente esto ha hecho que la familia real le tenga gran estima y que sea una persona digna de su confianza…

- Mas hermosa aun que Maria Antonieta?—se pregunto Helena imaginado el rostro de Oscar…

- es decir André que el noble al que sirves, es una mujer… una comandante mujer en Versalles! exclamó

- si Helena, aunque Oscar viste el uniforme de comandante como todos los hombres de la guardia real, es una mujer con todas las letras, es muy educada y sencilla…

mientras pronunciaba esas palabras, mis pensamientos recordaban el hermoso rostro y la fina figura de Oscar, lo que hacía que mi piel se tensara de una manera impensada.—

- En silencio Helena me observaba ,...después de unos breves segundos me dijo… André Grandier, evidentemente, tú sientes algo muy especial por tu ama… me dijo cabizbaja..

- si Helena, es verdad yo aprecio muchísimo a Oscar, desde que era pequeño me ha tratado como a un hermano, me ha enseñado todo lo que se, y jamás ha hecho diferencias entre nosotros… es alguien digno de admirar..

- Pero André—, yo no me refería a ese tipo de aprecio… me refería al sentimiento que un hombre puede sentir por una mujer…!

- A que te refieres Helena?-

- André, ya no eres un niño, a esta edad empezamos a sentir ciertas cosas por personas del sexo opuesto, empezamos a verlas de otra manera, anhelamos su presencia, su voz.. su compañía…

- Pues no creo que eso sea lo que me pasa a mí con Òscar,... ella a pesar de tener un gran corazón, también tiene un carácter terrible y muchas veces terminamos discutiendo y … ... en fin, no creo que me este pasando algo así… pero… has dicho que a ti te pasa eso…. Cuéntame Helena, quien es el afortunado…

- Pues….. En realidad no sé si deba decírtelo precisamente ahora….

- Perdón Helena tienes razón, - le dije muy apenado- recién nos conocemos y yo ya quiero que me cuentes cosas que pertenecen a tu intimidad, .. Perdóname he sido muy indiscreto al preguntar…

- No André, no tienes por qué disculparte conmigo por eso, solo quiero estar segura de contártelo en el momento apropiado, por el momento.. solo puedo decirte que no conozco muy bien a esa persona, pero tiene algo realmente hermoso en sus ojos, y cada vez que lo veo no puedo dejar de temblar y mi corazón quiere salir por mi garganta…

- Hey Helena!, no sabía que fueras tan expresiva,.. Pero ten la seguridad de quien quiera que sea esa persona debe sentirse muy alagada de que una chica tan linda como tu se exprese así de su persona… es realmente afortunado.. ¡! Ya quisiera yo que algo así me pasara…..

Sabes el día que te conocí cuando estaba por llegar a la mansión, me tope con mi amo el General jarjayes completamente ebrio… me hablo de las mujeres como creaturas que te hacen perder la razón y que pueden llegar a dominar las emociones de un hombre,... no entendí muy bien lo que me quiso decir con eso… ...cerro su discurso diciéndome que el día que pruebe una mujer entenderé lo que me dijo—

tu sabes Helena.. tu sabes a que se refería el General?

- André, creo que el general está completamente loco!, como puede hablar así de una mujer… no creo que una mujer pueda dominar los sentimientos de un hombre, así que no te preocupes por esas palabras, ya descubrirás a tu tiempo lo que significa y si el general tenía o no tenía razón..

- Tienes razón Helena, todo a su tiempo... y poniéndose de pie me miro fijamente a los ojos…

un leve frio recorrió todo mi cuerpo en ese instante…. Yo también me perdí en la miel de sus ojos… Helena era realmente hermosa…

- de pronto ella rompió el silencio... me pidió disculpas por que ya tenía que irse a su casa, 3 hermanos pequeños aguardaban su llegada para cenar lo que ella hubiera conseguido en su día de trabajo… me ofrecí acompañarla hasta su casa, lo cual acepto de buena gana con una sonrisa,….

ya llegando a su casa, le pregunte si podría frecuentarla durante los próximos días.. Ella me contesto que si… y sentí una gran felicidad…. Además, me dijo que la próxima semana su ama realizaría un viaje y que ella no tendría que trabajar sino hasta el regreso de su ama,... así que me invito a tomar el té … gustoso acepte.. y sobre mi caballo partí hacia Versalles,... Oscar regresaría cerca de la media noche a la mansión y quería acompañarla durante el trayecto…

Ahora pienso que todos estos recuerdos parecen nubes de algodón en la fría barraca del regimiento B de la guardia francesa…

Dentro de la barraca:-

- Arriba pelotón.. En media hora deben estar listos en el Hall Central ya que el nuevo comandante realizara la primera revista de tropa,... recuerden llevar todo lo necesario… debemos causar una buena impresión… los espero en media hora….

- Como ordene! .. Contestaron todos los soldados del regimiento …

uno de los soldados habiéndose retirado del Brigadier dijo… - yo no iré a esa revista… si quiere que asista, tendrá que matarme primero...No espero recibir órdenes de una mujer…!

otros soldados del regimiento se unieron a la decisión, y pasada la media hora, solo uno de los soldados asistió a la revista, el fiel soldado Grandier, estuvo de pie ante la Comandante Jarjayes, informándole que sus compañeros habían decidido no asistir a la revista y solicitaba permiso para retirarse nuevamente a la barraca…

De regreso en la barraca André escribía en sus memorias..

- Hoy se ha solicitado una revista del pelotón, Oscar realizara la primera inspección a los guardias… era de esperarse que se negaran asistir…

Òscar mi querida Òscar!, tienes que ser fuerte, tienes que demostrarles quien eres y cuanto vales, …. Todo lo que vales para mí…. Mí amada…

En la barraca, Òscar entraba más enfurecida que nunca retando a cualquier hombre que se atreviera enfrentarla, muchos de los presentes sintieron temor de las palabras y de la actitud de la comandante, quien abiertamente había expresado ser una persona violenta, sin miedo y dispuesta a todo…

Después de una breve deliberación, uno de los soldados más fuertes del regimiento decidió enfrentar a Oscar con la espada, ignorando que en toda Francia, no había persona más hábil con el sable que Oscar François de Jarjayes,…

bastaron unos cuantos movimientos para que Oscar venciera aquel impertinente subordinado,… y tal lo acordado quien ganara el duelo cumpliría su promesa, Oscar.. Había prometido renunciar a la guardia si algún miembro del regimiento la vencía… y el regimiento.. Había prometido que si el nuevo comandante derrotaba a su representante, asistirían sin reparo a la revista programada,… este primer encuentro había sido favorable para Oscar , quien poco a poco fue ganando el respeto de sus soldados.

- Han pasado varios días desde que sentí mi corazón desfallecer a ver a Oscar enfrentarse con bravura a uno de los hombres más fuertes del regimiento, para mi buena suerte, Òscar venció al soldado y yo volví a recuperar el aliento…

Oscar mi amada Òscar, sabes que te amo, sabes que estoy aquí por ti, para protegerte, para cuidarte..

Oscar cuando verás en mi el hombre que necesitas… ese anhelo es lo único que me da fuerzas para seguir con vida.. Ya que mi ojo derecho, cada día se apaga.. No quiero dejar de mirarte Oscar… eres tan bella como una lila en primavera.

He decidido retomar mis escritos, quizá Oscar algún día se digne a leerlos y entender que no fue fácil para mí aceptar este amor que me quema … además, la tensión ante la convocatoria de la asamblea de los tres estados ha hecho que el pueblo tome una actitud combativa, y aunque muchos de mis compañeros son parte del pueblo, sienten temor de las turbas que recorren las calles de Paris pidiendo justicia..

... seguire escribiendo...

Después del afortunado encuentro con Helena, me dirigí a todo galope a Versalles, Òscar me estaba esperando en la entrada al palacio y con el seño fruncido, me saludo…

- André donde haz estado, te he estado esperando por más de media hora, que tanto tienes que hacer en la mansión, sabes que tu trabajo es ser mi asistente… que es lo que te pasa André..!

- Que pasa Oscar... le dije en tono burlesco… es que no me puedo separar de ti por un solo día que ya me estas extrañando…?

- deja de decir sandeces… me dijo de muy mala gana-... y ahora a todo galope a la mansión… demuéstrame que jinete te has convertido André.. o debo llamarte tortuga… jajaja- y diciendo estas palabras, salimos a todo galope rumbo a la mansión exigiendo nuestros caballos al máximo…

El camino entre la mansión Jarjayes y Versalles era lo suficientemente largo como para que al cabo de 15 minutos de galopar sin descanso nuestras bestias necesitaran tomar un poco de agua, decidimos parar junto al arroyo que bordea Versalles para descansar… además notaba inquieta a Òscar, algo tenía que decirme… yo solo esperaba reclamos y regaños, por mi retraso..

Estando a orillas del arroyo Òscar no pudo contenerse y me pregunto…..

- En donde estuviste André, por el cansancio que tiene tu corcel puedo deducir que no te encontrabas en la mansión…

- Que observadora eres Òscar, es cierto, no estaba en la mansión, decidí salir a pasear por París desde la tarde,... no había mucho trabajo, así que pedí permiso a mi abuela y partí rumbo a París,…. estando ahí, recordé a Helena, la muchacha que conocí hace unos meses, así que decidí esperar hasta que terminara sus labores para charlar con ella y pasar un rato juntos… esa chica me trasmite mucha paz

- Así que su nombre es Helena- dime André, es linda? - Me pregunto Oscar—a lo que conteste…

- si Oscar ..es muy linda… pero no se compara con…...

- Con quien André?- interrumpió Oscar.. al sentirme atrapado…decidí mentir…

- Pues con las damas de la corte por supuesto…. Helena es una plebeya.. le dije...

- André, que sientes cuando estas con ella?- me pregunto Oscar ya mucho más serena

- Pues no se Oscar, no sé que deba sentir, como ya te dije, conversar con ella me trasmite mucha paz, aunque confieso que cuando me mira con sus ojos miel, un frio recorre mi cuerpo… es difícil de explicar … le dije..

- Ya veo André…. Susurro… así que eso es lo que se siente…

- Que dices Òscar no logro escucharte… le dije…

- Nada .. Nada, André… son cosas mías, no tiene importancia…

- Bueno, si tu lo dices Oscar, pero ya que estamos hablando…. He notado que estas muy extraña…. desde el día de incidente con Maria Antonieta, algo en ti ha cambiado Oscar….

- Como que algo cambió…? Me pregunto…

- A mi no puedes negármelo Oscar… se que algo te está pasando pero no logro comprender muy bien que es… podrías decírmelo si no te molesta, sabes que puedes contar conmigo…

- A mi no me pasa nada André… son ideas tuyas… Lo que realmente me tiene preocupada es la salud de su majestad el Rey Luis XV, sabias que está enfermo y los médicos de Versalles no saben qué le pasa… temo por la vida del su majestad… dijo Oscar mirando fijamente al horizonte..

- No te preocupes por el rey Oscar… recuerda que hierva mala nuca muere…! le dije tratando de calmar un poco su angustia…

- No es momento para bromas André… me empujó…

- Ha si….!- La empuje - entonces deja de ser tan curiosa y no me estés preguntando lo que yo hago en Paris..

- André- pegándome dos palmadas en la espalda…- lo que tú hagas en Paris me tiene sin cuidado…lo que si necesito es que de ahora en adelante estés conmigo en el Palacio, necesito que seas mis ojos cuando no esté en la corte,... se que algo están tramando los allegados al rey y temo por los príncipes… además contigo a mi lado estoy mas tranquila y puedo hacer mi trabajo sin tensiones…

- Mis oídos no podían creer lo que habían escuchado.. Pero sabía que si se lo mencionaba a Oscar ella se exaltaría y terminaríamos mal.. así que solo asentí en silencio..

Algo paso en ese instante… mientras los dos mirábamos las ondas del arroyo.. el reflejo de los ojos de Òscar en el agua escudriñaba mis entrañas… sentía que mi corazón se salía por la boca… y sentí la necesidad de tocar a mi ama….

Levemente deslice una de mis manos por su espalda a la altura de sus hombros y la abrace…

Esperaba su rechazo casi inmediato… pero para mi sorpresa Òscar solo se limito a recostar su frente en mi hombro… la mire…

su rostro reflejaba cansancio… así que le sugerí que debíamos irnos a descansar… ella acepto, pero en realidad hubiera querido que ese momento no terminara… sentía a Òscar dentro mío…. /¿Será que estoy sintiendo lo mismo que Helena siente por ese hombre del que me hablo…. Será posible…?/ pensaba para mí,... y de vez en cuando miraba el rostro de Oscar a quien se le cerraban los ojos… casi desfalleciendo.. Estaba exhausta.

Al día siguiente partiamos rumbo a Versalles, aun extasiado por el momento que había vivido junto a mi ama la noche anterior, observava los arboles y la flores del camino .. tambien miraba con admiración los cabellos dorados de oscar al viento, que parecían una cortina de dulces fresias recién cortadas…

Oscar, mi ama y mi amiga… era la mujer mas hermosa que jamás había visto…

Llegamos a versalles y todo era confusión en el palacio, cortesanas de la princesa y el séquito del rey tenían su caras desencajadas….Oscar me pidió que por favor matuviera los ojos bien abiertos a cualquier movimiento sospechoso…

de repente los médicos que se encontraban en los aposentos del rey salieron al pasillo, sus caras refeljaban profundo pesar y temor…. Anunciaron que el rey tenia la enfermedad de las ronchas y que poco podrían hacer por el, solo nos quedaba rezar por la vida del monarca.—

ante lo dicho, madame Du Barry una dama de sociedad que en varias ocaciones había querido ensuciar el nombre de Oscar, atravezó el humbral de la puerta de la habitación del rey cerrándola tras de si….

Oscar sentía una gran antipatía por esa mujer… pero en esa oportunidad pude observar que Oscar la miro con cierto pesar.

Todos los presentes se retiraron… le pedi a Oscar que me acompañara, que nada teníamos que hacer ahí…

Oscar no me escucho y prefirió quedarse custodiando la puerta de los aposentos del rey-

A mi poco me importaba lo que le pasara a su majestad, el Rey Luis XV no hacia mucho me había sentenciado a muerte por un incidente del cual no había sido el culpable,... la que en realidad me preocupaba era Oscar, ya que en su mente lo único que existía era Maria Antonieta y la familia real…

Oscar de siendo tan joven estaba desperdiciando sus mejores años ofreciendo un servicio fiel a la familia real francesa… me parecía tan injusto…

Partí rumbo a la mansión a esperar la llegada de Oscar...En la entrada a Versalles, me tope con el Conde de Girodelle, un oficial de la guardia real al que Oscar aun siendo adolescente había vencido en un duelo, y quien también servía bajo sus órdenes.

Me saludo a la manera de los nobles y se ofreció acompañarme hasta la mansión Jarjayes ya que esta se ubicaba cerca de su mansión,… acepte su compañía ya que siempre me había parecido un hombre sensato, sencillo y además ayudaba en gran manera a Oscar con la guardia real.

Rumbo a la mansión el Conde de Girodelle me pregunto por mi familia, por mi infancia en Arras, como había llegado a la Familia Jarjayes y como era mi relación con los Señores de la casa….

Yo respondí todas sus preguntas.. le conté que mis padres había muerto cuando aún era muy pequeño y que mi abuela me había llevado a la casa donde servía para ser el compañero de juegos de el niño de la casa, tambien le comente que mi relación con los señores era muy buena, en especial con Oscar, quien nunca me había tratado de manera diferente por no pertenecer a la nobleza…

El conde de Girodelle escuchaba con más atención que de costumbre las palabras que yo emitía, parecía que quería recopilar información sobre Oscar,…

cuando le mencionaba las aventuras que he vivido con mi ama, sus ojos brillaban imaginándose cada situación… estoy por creer que este hombre no ve a Oscar como un comandante de la guardia… sino como un hombre ve a una mujer…

además, la pregunta que me hizo después termino de confirmarme lo que creía… me dijo—

- André… conoces tu alguna mujer que robe tus pensamientos y que te haga estremecer cuando esta a tu lado?

- A lo que conteste… discúlpeme Ud. estimado Conde, pero a que debo esa pregunta..

- Como sabrás André, -me contesto-… siempre he sido un hombre solitario, y últimamente he pensado que a esta edad seria preciso conocer a una mujer de manera mas intima.. Es decir, compartir afectos con alguna hermosa mujer,... sentir que el corazón rebosa de felicidad cuando estas a su lado… he leído algunas obras, y me gustaría experimentar los sentimientos que estas describen..

- Eso me parece muy hermoso conde… pero que tengo que ver yo, con todo esto?- le dije desconcertado por su confesion...

- Por supuesto que tú no tienes nada que ver, - sonrío- pero también eres un hombre y de seguro ya abras conocido alguna mujer que se haya adueñado de tu corazón..

Apenas el conde término de pronunciar esas palabras… la imagen de mi ama cruzo mi cabeza… recordé cada parte del rostro de Oscar, su delicada figura, y aquella sensación que había experimentado la noche anterior cuando la abrace para infundirle ánimo…

- Pues perdóneme Ud. Conde de Girodelle, pero por el momento temo decirle que soy muy joven para pensar en mujeres y mi única responsabilidad es estar al lado de mi ama,….. en lo que respecta a las mujeres solo conozco dos, una que es mi ama a quien debo respeto y lealtad, y otra es una muchacha de Paris que me trasmite mucha paz y a quien me gustaría volver a ver en cuanto pueda.

- Disculpa mi impertinencia Grandier… solamente espero que esta conversación quede entre nosotros, me gustaría que uno de estos días me presentaras a esa muchacha de Paris…

-Cuando Ud. guste conde.. -Le dije mirando la bifurcación que dividía los caminos-…

Me temo que aquí debemos separarnos… que tenga una buena noche Señor…

- Lo mismo para ti André.. y gracias por tu compañía…

y así en la bruma de la noche el conde se alejo en su caballo.

algunos relámpagos cruzaban el cielo cuando Oscar llego a la mansión, me ofrecí para llevarle a sus aposentos su acostumbrada taza de té caliente,… en su mirar note una gran preocupación….

dejando sobre la mesa junto a la ventana la taza de té, me aventure a preguntarle a Oscar que le ocurría…., con los ojos entristecidos, me dijo que su majestad agonizaba y que se sentía impotente al no poder hacer nada por su salud…

una lluvia torrencial baño Versalles y sus alrededores,... me entristecía en gran manera ver la preocupación de Oscar, le sugerí tomar su taza de té y descansar, el día siguiente traería su propio afán y ella debía estar cumpliendo su trabajo… ahora más que nunca.. –

solo asintió con la cabeza a mis palabras y se recostó sobre su cama… verla de esa manera tan frágil como aquella vez que ofreció su vida por mí, hacia que un fuego abrazador quemara mis entrañas… sentía que sin ella quizá yo no podría existir,… me parecía que esa sensación me estaba matando…

Así que procedí a retirar la taza e irme a mis aposentos…. Esa noche no dormí muy bien, cerraba los ojos y solo veía el rostro de Òscar en mi mente…

sabia que algo estaba mal ya que no debía pensar así en Òscar… mis miembros se tensaban,….

Esa noche sentía muchos deseos de estar con ella como el día que estuvimos cerca del arroyo….! Necesitaba despejarme., así que en cuanto mejorara la salud de rey iría a Paris a ver a Helena… necesitaba verla.. Ella de seguro me brindaría la paz que tanto necesitaba…

Era cerca del medio día en el palacio cuando un sacerdote del más alto rango se dispuso a entrar a los aposentos del rey… después de casi media hora, el clérigo salió de los aposentos…. Gritando…

apartad de Versalles a Madame Du Barry para que vuestro rey descanse en los bazos del señor! … las palabras del clérigo no daban lugar a dudas… al rey Luis XV de Francia le quedaban pocos minutos de vida…

Varios guardias de la corte apresuraron los pasos hacia los aposentos de la susodicha, y tomándola cual prisionero, la condujeron a las mazmorras del palacio…

abajo en los jardines, una gran cantidad de nobles y aristócratas esperaban la muerte del monarca…. Una vela que representaba la vida del rey se apagó ante cientos de ojos que estallaron de júbilo al conocer la noticia… la muerte del rey Luis XV

Una inevitable catarata de personas corrió al otro lado del palacio en donde estaban los príncipes esperando noticias del rey…. Todos al unísono, les anunciaron que ellos se habían convertido en ese preciso instante en los reyes de Francia….

Dos adolescentes con tan solo 18 y 19 años se habían convertido en los soberanos de Francia…

Oscar que estaba a mi lado, derramó algunas lagrimas por la muerte del rey, así que me pidió que partiera hacia la mansión y avisara al General el deceso de su majestad, me informó que ella se quedaría en su habitación en el palacio para cambiarse y dirigir el cortejo fúnebre hasta la catedral en donde se depositarían los restos de extinto monarca..

Obedecí tal me lo pidiera mi ama, y partí rumbo a la mansión a todo galope..

En la barraca…

- André, André… alguien ha venido a verte hoy..Y te espera en el patio…

- Alguien vino a verme..? De seguro debe ser mi abuela… que felicidad- Gracias Alain… dile por favor que ya estoy con ella…

En el patio:

- Hola abuela como estas… que feliz me haces…

- André, te traje algunos alimentos y ropa limpia…

- Gracias abuela… la verdad es que la comida que sirven a los guardias es horrible, ya quisiera yo estar e n casa para que me prepararas tus exquisitos platillos….

- Dime André… un dejo de tristeza en sus ojos… ¿porque hijo? Porque decidiste enlistarte?-

- Abuela en verdad te agradezco la visita…. cambiando el tema…. Pero noto que estas angustiada, pasa algo que yo deba saber abuela?

- André no se si deba decírtelo, pero tarde o temprano te vas a enterar… en toda la mansión corre el rumor de que mi niña Oscar contraerá matrimonio…

- Casarse Oscar….! Como ¿? Cuando?

- El Conde de Girodelle le ha pedido la mano de Oscar al General y el ha dado su consentimiento

- Ya veo…. desconsolado,- aun así ! André trago seco.. tratando de que la anciana no notara su angustia…

el corazón de André, se partía en mil pedazos… ¿cómo Òscar podía ser de otro hombre que no fue el ?…. Esto no lo soportaría… su vida terminaba con esa noticia…

- Gracias abuela por todo… pero ahora debo irme…

con un beso André se despidió de su abuela…

- Aquel hombre quería huir.. Quería estar lejos de ahí…. su alma estaba rota…

apresuó el paso para tomar sus escritos, cuando unos soldados del regimiento le increparon a pelear…

no se distinguía a la distancia cuantos eran en realidad,….. una mezcla de furia y tristeza, hicieron del apesumbrado muchacho una bestia feroz, a cada golpe respondía con todo lo que podía…

aun así no fue suficiente… terminó en el piso lleno de moretones… un pequeño charco de sangre junto a el, dejaba al descubierto el corte en su cabeza…

De repente... Alain su único amigo en el regimiento entro a socorrerle, el conocía muy bien los sentimientos de Andrè por Oscar...también sabía que la vista de André era poca y que sufría en silencio grandes dolores por el esfuerzo que hacía con su ojo derecho…;

detrás de Alain estaba Oscar… observando

André quería decirle muchas cosas… pero desde el fondo de su corazón y ahí tirado en el suelo con voz suplicante solamente dijo…

- Oscar no te cases por favor…. No te cases….

Alain que no entendía por qué Oscar seguía en silencio, se retiro del depósito diciéndole al hombre que yacía en el suelo, que debía dejar de amar a una mujer que se vestía como hombre!

Poco le importaba André lo que Alain dijera, … en ese momento… se encontraba herido por fuera y muerto por dentro..

Oscar como pudo lo levantó y lo llevo a la enfermería del complejo…

estando ya en cama y con algunos vendajes Oscar se acerco al herido y solo le dijo….

-Escucha a tu compañero de guardia… el tiene razón… debes dejar de amarme….

Y salió corriendo como si lo que dijera fuera algo que ni ella misma hubiera querido escuchar…. Ahora para André Grandier solo cruzaba un pensamiento…

/ estoy desecho, espero que lo del matrimonio de Oscar sea falso…. No me quiero alejar de ti mi amada.. Antes prefiero morir/.

Los médicos del complejo dieron André Grandier 7 días de recuperación des pues de la golpiza de la que había sido víctima,... era la oportunidad que estaba esperando para terminar de escribir sus memorias.

André Grandier siguó escibiendo:

Despues de la muerte del Rey Luis XV, en versalles y en todo el país se vivía un ambierte de jubilo inusual, todos incluyéndome, creíamos que con la asencion de los nuevos reyes la situación cambiaria para todos…

Fue el día del juramento del nuevo Rey Luis VI en Paris, estar en la ciudad hacia que inevitablemente pensara en Helena...